HISTORIA DE UN AMOR

CAP. 1 "EL DESEO DE UNA DIOSA"

Escrito por Saoriluna a.k.aSakuLuna

En los días en que nuestra historia comienza, todo era esplendor en la Antigua Grecia, sobre todo en la hermosa ciudad de Atenas que celebraba las Panateneas, fiestas que se celebraban en honor a la radiante diosa de la guerra y la sabiduría: Athena.

A varios Kms. De allí, en la cima del Monte Olimpo, la propia diosa observaba con mucho interés las fiestas que se realizaban para honrarla, cuando a su lado apareció su padre, el todopoderoso Zeus:

-Veo que te interesan mucho las reuniones de los mortales, hija mía.

-Sí, papá, son tan diferentes a las de los dioses...

Con tan sólo 160 años, Athena era la más joven entre los Olímpicos1, y ya había tenido varias luchas con sus compañeros dioses por la forma en que estos trataban a los mortales. Ella aún no sabía por qué pero pensaba que los mortales no eran tan estúpidos como los otros creían.

-...me dejarías ir a verlas, papá?

-Bueno, creo que te lo mereces, después de todo son para ti.

-Gracias! –dijo la joven dándole un beso en la mejilla al soberano.

-Pero cuídate.

-Lo haré, no te preocupes.

Athena bajó las escaleras del palacio apresuradamente y corrió a su habitación, donde decidió vestirse como una humilde esclava, y hechos los preparativos bajó a la Tierra.

La chica miraba embelesada los festejos de los atenienses, cuando por un descuido se tropezó con un hombre:

-Discúlpeme, por favor.

-Ten más cuidado, esclava.

El "caballero" se aproximó a Athena con la intención de castigarla cuando una mano se lo impidió:

-Oye, déjala en paz, no fue su culpa!

-No seas metido Ulises, esta pobre esclava se merece el castigo.

-Pues tendrás que golpearme primero antes de tocarla, Yeray.

Yeray se abalanzó sobre Ulises, pero este se agachó y lo evitó, aprovechando para darle un golpe en el estómago, Yeray trató de darle una bofetada pero como se había quedado sin aire sólo alcanzó a rasguñarlo, y viendo la situación se alejó murmurando:

-Como si una esclava valiera tanto la pena.

Ulises se acercó a Athena y le preguntó:

-Estás bien?

-Sí, pero tú, estás herido, déjame curarte.

-No es nada –dijo Ulises, limpiándose la sangre del rostro- cómo te llamas?

-Mi nombre es A... A... Adelaida.

-Pues mucho gusto Adelaida, mi nombre es Ulises. Eres nueva por aquí, cierto? Nunca te había visto

-Sí, sólo estoy de paso, por las fiestas.

-Claro, -comentó sarcástico- por las fiestas en honor a la gran diosa Athena.

-Tienes algo en su contra?

-A decir verdad no, sólo que creo que no debería dársele tanta importancia a alguien que no ha hecho nada por nosotros.

Durante el resto del día Ulises llevó a Adelaida por lo mejor de las fiestas y cuando estaba anocheciendo:

-Adelaida, quieres ir a cenar?

-Discúlpame, pero ya tengo que irme.

-Ya veo

-Muchas gracias por todo Ulises, has demostrado ser una persona de entera confianza y lo que me has enseñado no lo olvidaré, ni a ti tampoco –dijo Athena volviendo a su forma original de diosa.

-A... Athena.

-Te lo recompensaré –dijo antes de desvanecerse.

De vuelta en el monte Olimpo Athena contaba a Zeus los detalles de su estadía en la Tierra:

-Sabes papá, me di cuenta de algo muy importante.

-Y qué es, hija mía?

-Los mortales son seres muy especiales, que necesitan ser ayudados.

-Y qué los hace tan especiales?

Athena iba a contestarle a su padre cuando de pronto vio a una joven de largo cabello violeta y vestido blanco diciéndole a alguien: "Desde el punto de vista de un Dios, es posible que los humanos tengan una existencia estúpida y no respetable. Pero los humanos, cualquiera de ellos, tienen lo que se llama Amor. Por ese amor, los humanos pueden ser infinitamente bondadosos. ¡E infinitamente fuertes!"2. Cuando reaccionó se encontró con la mirada inquisitiva de Zeus, y sólo atinó a responderle:

-No lo sé con certeza, pero me gustaría ayudarles.

-Y qué tienes en mente?

-Me gustaría estar con ellos cuando se encuentren en grave peligro, ayudándolos como diosa que soy.

-Está bien Athena, puedes ayudar al planeta entero si quieres.

-Y además...

-Además qué?

-Conocí a un muchacho hoy, es muy sensato y leal; me gustaría contar con él.

-Bueno, entonces cada vez que debas ayudar a los mortales esa alma estará contigo.

-En serio, papá?

-Sí, querida. Ahora ve a dormir, que cuando despiertes la Tierra necesitará de ti.

Después de esto Athena cayó en un profundo sueño, pasaron algunos siglos, los dioses griegos empezaron a ser olvidados, cuando...

Continuará.

Nota: Hola! Soy Saoriluna, y este es mi primer fanfic sobre Saint Seiya, lo escribí con el nick Sakuluna, los personajes originales de Masami Kurumada aparecerán en próximos capítulos. Aprovecho para agradecerle a Lady Cignus por colocar mi fic en su página, como ya saben, la visión de Athena es sobre la batalla final contra Hades, si quieren saber más vayan a esa sección en "La página del Cisne Hyoga", ¿comentarios, ¿dudas, ¿preguntas? Mi e-mail es Nos vemos en el próximo episodio.

1 Los principales dioses de la mitología griega que habitaban el Monte Olimpo: Zeus, Hera, Hermes, Artemisa, Apolo, Afrodita, Hestia, Atenía, Ares, Hefestos, Démeter, Poseidón y Dionisios.

2 Tomado de "La página del Cisne Hyoga" de Lady Cygnus. ( http/lpchyoga.