El Copyright y la Marca Registrada del nombre y del personaje Harry Potter, de todos los demás nombres propios y personajes, así como todos los símbolos y elementos relacionados, son propiedad de Warner Bros., 2000

La canción es de Alex Ubago.

Después de lo que tuvimos

Capítulo 3: Cuanto antes

"¿Es el destino?"

La única persona que allí podía preguntar qué estaba sucediendo era la pequeña Beth, que miraba alternamente entre su madre y el señor que espiaba por la ventana momentos antes. ¿Ellos se conocían? Si así fuera... ¿por qué no se movían, por qué no hacían nada?

"¿Mami, qué pasa?" dijo Beth, soltándose de los brazos de Ginny y mirándola hacia arriba.

No respondía. Pasaron segundos, segundos eternos, hasta que al fin Ginny se irguió y fue hasta la puerta de su casa, la abrió y salió a la calle, ignorando a Beth que miraba oculta tras el marco de la puerta. Ese señor le daba algo de susto, pero prefirió no decir nada.

Draco caminó unos pasos hacia donde ella estaba, con las manos en los bolsillos. Ginny llevaba los brazos cruzados.

"¿Qué estás haciendo aquí?" preguntó Ginny, respirando profundo.

"No sé. ¿Tú?"

"¿Qué crees? Ésta es mi casa" No sonó fría como hubiera querido.

"¿Supiste...?"

"Sí"

Hoy te llamo por si acaso no te has ido

Y te queda un ratito para darme

En mi cama hace tanto, tanto frío

Y me siento tan solo a cada instante

Los dos bajaron la vista. Draco no quería hablar del tema, a Ginny le hubiera gustado, pero debía tener respeto. Al levantar la cabeza, Malfoy vio a Beth mirando curiosa tras la puerta. Ginny lo notó y miró hacia atrás. Y sonrió.

"Ven, chiquitita. No te escondas" la llamó, pero la niña siguió sin moverse. Miró a Malfoy. "¿Quieres pasar?"

Draco quito los ojos de la niña y asintió. La siguió hasta la sala. La casa de verdad era tan o más acogedora de cómo se veía de afuera. Ginny sacó la varita de su bolsillo y en un dos por tres limpió el suelo. Beth tomó sus cosas, las abrazó y se sentó en un banquito.

"Toma asiento"

"Gracias"

Se sentó en uno de los sillones blancos. Ginny se sentó frente a él, al otro lado de la mesa de centro.

Pero ninguno de los dos se atrevió ser el primero en hablar.

Beth se paró y caminó hacia Draco, y estiró la mano.

"Yo me llamo Beth, y tú, quién eres?"

Draco volvió a mirar a la niña. De verdad que se parecía mucho a su mamá, salvo por los ojos verdes y el pelo ondulado. El resto era igual, en versión niña, claro está.

"Soy... Draco Malfoy. Un..."

"...viejo amigo de tu madre" completó Ginny, mirando a su hija e instándola a regresar a su banquito. Pero la niña miró a su mamá y negó con la cabeza.

"¿No que tenías otro hijo?"

"Vive con mi papá. ¿Puedo ir a mi cuarto?" preguntó Beth, Ginny asintió. "¡Con permiso!" Y salió disparada hacia el pasillo. Segundos después se oyó un portazo.

Ginny volvió a mirar a Draco y viceversa.

Soy la gota que se queda en la botella

Esa hoja que se mueve con el viento

La mirada que se pierde en las estrellas

Las palabras que se gastan con el tiempo

Y me pongo a pensar

"¿Cómo encontraste mi domicilio?" Había que empezar por algo.

"No supe que lo era hasta que te vi buscar a la niña"

"¿Y tienes como pasatiempo mirar por las ventanas de las casas desconocidas?"

"Fue necesario hacerlo"

"¿Por qué?"

"Porque algo me dijo que mirara, no sé..."

"Un impulso"

"Tal vez"

"¿Quieres un café, algo para tomar?" se apresuró a preguntar Ginny, para no dejar flotar al silencio. Draco asintió. "¿Un expresso?"

"Si no es mucha la molestia"

Magia. Apareció una humeante taza con café expresso sobre la mesa. Draco la tomó y bebió.

"¿Y bien?" preguntó después de dejar la taza sobre el platito.

"¿Y bien qué?"

"¿Qué pasó... después?"

"Eso debería preguntártelo yo"

"Bueno, hazlo"

"¿Qué pasó después?"

"Nada... Qué iba a pasar"

"¿Nunca dijiste...?"

"Nada, no. No dije nada. Aunque ahora que lo pienso creo que a ella nunca le hubiera importado. Ahora no sabré si eso es verdad, en todo caso. ¿Tampoco dijiste nada?"

"¿Y a quién se lo iba a decir? A mis niños no podría, mi ex me hubiera asesinado, mis amigos... no lo tolerarían"

"Entiendo. ¿Ginny? Hay algo que..."

"...yo quedé de decirte" dijo Ginny a la vez que Draco completaba su frase.

En todas las cosas que no te he dado

Todas las veces que te he fallado

Yo lo que quiero es arreglarlo

Y cuanto antes...

Se volvieron a mirar en silencio, y ambos, en ese momento, recordaron lo que pasó la última vez que se vieron...

Había dejado de llover hace una hora y el olor a pasto húmedo inundaba cada rincón alrededor de la plaza. Entre casas y edificios no se veía más allá del cielo oscuro, y Draco y Ginny caminaban lado a lado entre turistas tomando fotos, parejas de enamorados y niños corriendo. Encontraron un banco vacío y se sentaron. Draco de brazos cruzados, y ella apoyando el mentón en una mano, mirando a la gente pasar. Ginny miró su reloj.

"Mañana a esta misma hora volveremos a estar dentro de nuestras vidas normales... otra vez" susurró, suspirando. Draco sonrió.

"Qué irónico"

"¿Qué cosa?"

"Pues esto. Tú, yo, Alemania... Lejos de casa y de la realidad. Es como..."

"¿Un sueño?"

Se miraron por un momento, pero volvieron a la gente.

"No lo definiría así pero la vida es difícil allá en Londres. No me refiero a difícil-difícil, sino..."

"Sí, comprendo lo que quieres decir. Muy diferente comparado a aquí"

"Ajá"

"No podemos hacer nada. Hay que volver y enfrentarlo, como siempre. Y Ginny" la miró "mi trato no va a cambiar para nada contigo. En el momento en que pisemos tierra británica todo vuelve a ser tal como era antes de esto"

"No dije nunca que no fuera a ser así. No podría ser de otra manera. Imagínatelo tan sólo" Se cruzó de piernas y puso actitud pensativa. "Personalmente... ni se me hubiera ocurrido que las cosas iban a pasar así" Draco asintió.

"Es bastante ridículo ahora que lo mencionas. Una Weasley con un Malfoy. Mi familia se volvería loca" se rió.

'¿Más loca de lo que está?' pensó Ginny, aunque se lo calló. Sólo una sonrisita asomó a sus labios. A ella igual, por qué no decirlo, la matarían. Ni pensarlo iba a poder. Había olvidado completamente esos prejuicios desde la primera noche que pasó bajo sus sábanas, pero ahora que tendrían que despedirse volvían, y con una intensidad prominente.

"Esta semana tendrá que ser un capítulo cerrado del que guardaremos solamente los recuerdos empresariales" reflexionó entonces.

"Cumpliste tu 'misión', como yo lo hice con la mía. El resto son sólo detalles" agregó él.

Y en un improvisado giro del destino (porque siempre era él el de las iniciativas), Ginny se acercó con lentitud hacia Draco hasta que sus labios estuvieron sobre los de él y los envolvió la bruma del último beso que iban a darse. Duró varios minutos, cual novela romántica, con sus respectivas pausas para respirar entremedio, hasta que simplemente saciaron el sentimiento que tenían hace un rato; en otras palabras, rompieron la unión a la vez.

Draco se puso de pie y le ofreció la mano a Ginny para parase. Así lo hizo. Esa fue la noche más triste que pudieron recordar. Regresaron al hotel y no se vieron hasta el otro día, cuando un chofer contratado por Draco los llevó hasta un edificio al lado muggle donde se hacían los viajes por translador. No se hablaron pero se miraron eternamente hasta que llegaron a Londres. Antes de salir de la sala con el translador, Ginny dijo:

"Hey, Draco"

"¿Qué?" preguntó, cuando le pasaron sus cosas y las hizo desaparecer, seguro enviándolas a su mansión.

"Yo quería..."

"¡¡¡DRACO!" gritó Pansy corriendo dentro de la habitación.

"Olvídalo" susurró apresuradamente, bajando la vista al suelo, tomando su maleta y levándosela de la sala.

Desde allí no se habían vuelto a ver. Al menos no directamente. Como haya sido, Draco bebió de su taza y dijo:

"¿Qué era?"

"Ahora ya no tiene importancia" se encogió de hombros, sonriendo débilmente. "Las cosas siguieron iguales después. Cuando volví a casa y los niños me estaban esperando... era ese sentimiento indescriptible otra vez" Suspiró. "Me sentía culpable... y también me sentía vacía"

En mis sueños puedo verte cada día

Y me siento cada noche a esperarte

Por si vuelves, y me traes tu melodía

Por si vienes esta vez para quedarte

Y me pongo a pensar

Beth regresó corriendo en la habitación, trayendo una hoja de block abrazada. Se acercó a Draco y lo miró, sonriendo.

"¿Quieres ver mi dibujo? Ya lo terminé"

Y sin esperar respuesta la dio vuelta, sentándose sobre las piernas de Draco. Ginny se impactó y le iba a decir algo, pero él la miró y mediante señas le indicó que la dejara. La niña le estaba mostrando el dibujo que hace rato había ensuciado la alfombra de Ginny.

"Es para el colegio" le dijo Beth. En el dibujo había un niño grande y una niña más chiquita. "Ese de ahí" indicó al niño "es mi hermano, y esa de ahí" indicó a la niña "soy yo. ¿Conoces a mi hermano Alex?" preguntó entonces, mirándolo atentamente.

Pero Draco no estaba escuchando. Miraba que abajo en la esquina, con lápiz grafito, estaba escrito con letra manuscrita 'Beth Potter'. Levantó la vista hacia Ginny, con el seño fruncido. Ginny no entendía.

"¡Oye!" lo distrajo la niña. "¿Lo conoces?" Draco negó con la cabeza. "Te voy a buscar una foto" Se bajó de su regazo y sacándole el dibujo de la mano se fue a su habitación otra vez, saltando.

Draco bebió más de su café pensando qué decir. Y lo hizo.

"¿Por qué no me dijiste aquel entonces que Potter era tu marido?"

Ginny estaba sorprendida.

"¿Cómo supiste?"

"Beth Potter" explicó con simpleza. Ahora Ginny entendía. Resopló.

"Pensé que ya lo sabrías" Volvió a encogerse de hombros.

"No pude imaginarlo" dijo él.

En todas las cosas que no te he dado

Todas las veces que te he fallado

Yo lo que quiero es arreglarlo

Y cuanto antes...

"¡Cómo no va a haber nada de fotos en ninguna parte!" se escuchó que gritaba Beth desde el pasillo y se metía a otra habitación.

Draco se levantó de su asiento y fue a pararse frente a Ginny. Ella sólo podía mirarlo anonada. Era el efecto que sólo él producía en ella. Ginny se puso de pie sin saber mucho que hacer. Y Draco la abrazó por la cintura y se puso a jugar con su cabello.

"¿Estás dispuesta a empezar de nuevo?"

"¿De... nuevo?. ¿Por qué... ahora quieres comenzar de nuevo?"

"Porque ahora eres todo un desafío... Conquistar a la ex de Potter, ya sabes..." Ginny se rió.

"Eres un odioso"

"Perdóname, pero te extrañé demasiado" Le dio un corto beso en los labios.

"Ay, Draco. No puedo hacer esto..." agachó la cabeza. Draco reforzó su abrazo y Beth entraba corriendo en la sala.

"¡Mira! Ya encontré la..." Quedó mirando en silencio la escena a cierta distancia, llevándose una mano a la boca.

Ginny y Draco la miraron, pero Ginny no se movió. Este era uno de los primeros problemas que tendría que afrontar si llegaba a pasar algo con Draco.

"Déjamelo a mí" le susurró él en el oído, la separó con lentitud y fue hacia la niña, la que seguía con su mano en la boca, y en la otra sujetaba la foto, por supuesto. Se agachó hasta quedar a su altura. "¿Encontraste la foto?" Beth asintió. "¿Puedo verla?" Volvió a asentir, se destapó la boca de a poco y le pasó la foto.

Draco la tomó y la miró, era muy parecida al dibujo salvo que atrás de los niños salía Harry, abrazándolos. El hermano de Beth era la réplica de su padre, pero no usaba lentes y era algo más pálido.

"Ese es mi papi" dijo con su vocecita infantil.

"Sí, lo sé"

"¿Lo conoces?" Draco miró a Ginny, que estaba de pie con los brazos cruzados y mirando al techo. Volvió a la niña.

"Sí, algo así..." sonrió.

"Beth, regresa a tu habitación, quieres?" dijo Ginny, mirando a su hija. La niña estaba dispuesta a irse, pero Draco le puso una mano en el hombro y se quedó más quieta que antes.

"No, quédate aquí. ¿Sabes? Pareces ser más sensata que tu madre" Volvió a mirar de reojo a Ginny, que se sonrojaba. "Así que creo que te voy a preguntar esto a ti" La niña inclinó su cabeza hacia un lado. "¿Te importaría que tu mami tuviera un novio... que no fuera tu papi?"

Todas las cosas que no te he dado

Todas las veces que te he fallado

Yo lo que quiero es arreglarlo

Y cuanto antes...

Beth pareció pensárselo. De alguna forma, por muy chiquita que fuera, sabía que alguna vez se tendría que enfrentar a una situación similar. De hecho -y esto Draco no lo sabía- Harry ya disfrutaba de un segundo matrimonio. Y negó con la cabeza.

"¿Te gustaría que yo fuera el novio de tu mami?"

Ahora miró a su mamá, que ya estaba completamente roja y con la vista perdida en algún otro lado. Sonrió y volvió a ver a Draco, asintiendo.

"Entonces creo que todo está arreglado" Se enderezó y se giró hacia Ginny, quien seguía con la vista en la pared. "¿Estás de acuerdo, o quieres que vaya a la casa de Potter y le pregunte a tu otro hijo también?"

Ginny se vio obligada a mirarlo. El tono carmesí de su cara comenzó a bajar mientras negaba con una lentitud excesiva, pero seguía de brazos cruzados.

"¿Qué hace falta? Dime..." preguntó Draco, acercándosele.

"Yo creo..." susurró Beth, mientras una sonrisa asomaba a sus labios "que mi mami quiere que la beses"

Él pasó su vista de la madre a la hija, y a la madre de nuevo, soltando una carcajada. Ginny estaba inmóvil, mirando a su hija con la boca levemente abierta. ¿Era idea suya, o había visto demasiadas teleseries?

"Ella lo dijo, Ginny. Y todos sabemos que los niños no mienten..." Se acercó a Ginny, la abrazó una vez más -mientras Ginny bajaba los brazos- y cuando la tenía muy cerca suyo, susurró: "Todavía puedes arrepentirte, si quieres"

"No" pronunció firme, a la vez que abrazaba a Draco por detrás del cuello. Luego bajó la voz también a un susurro. "No me arrepiento"

Todas las cosas que no te he dado...

Beth profirió un enorme grito de jovialidad, al mismo tiempo que su madre y el señor que espiaba por la ventana momentos antes se besaban con toda la energía contenida durante el tiempo en que habían estado separados. Cuando se separaron y se miraron a los ojos, llenos de ternura, Beth le llamó la atención a su mamá, tirando de la tela de su blusa. Ginny la miró, sonriendo.

"¿Mami?"

"¿Qué quieres, amorcito?"

"¿No crees que merezco un premio por esto? Hay una escoba de juguete, que te he estado pidiendo desde..."

Los dos se largaron a reír con la ocurrencia de la niña.

"¡Es en serio!" trató de decir por sobre las risas, muy seriecita, pero al final acabó por reírse también. Después de un rato Ginny empezó a decirle que mañana mismo irían a comprarla, mientras Draco terminaba su expresso y la casa se tornaba diez veces más acogedora que nunca...

FIN

Bueno, terminamos, eso es todo, el final queda libre para que se lo imaginen como quieran. Gracias por sus comentarios y espero verlos pronto en algún otro fic, ustedes saben :P. ¡Y comenten el final! Porque el 31 estoy de cumpleaños y también espero algún regalito, jejeje n.n