N/T: Hola a todos como están? Me presento, soy MoonHikaru y soy la orgullosa traductora de este fabuloso fic. Su autora, Firesbreath y yo, esperamos que disfruten de este escrito. Y no olviden mandar reviews con sus comentarios (se vale de todo menos virus y cartas bomba, ok? ;) )

N/A: Konnichiwa, minna-chan. Este en mi tercer FF y espero que este les guste también. Por favor perdonen si tengo faltas de ortografía.

Disclaimer: No soy dueña ni del manga ni de la serie, ok? Pero si soy dueña de lo que escribo.

Por favor disfruten leyendo este capitulo (nn)

Wings of a Cherry Blossom

Por. Firesbreath

Traducción. MoonHikaru

Capitulo 1: Descontento.

Tap!

'Las aves han nacido para ser libres…'

Tap!

'Pero a veces el destino podría ser cruel con ellos…'

Tap!

'Y encerrarlos en una jaula…'

Tap!

'O cortar sus alas para siempre hasta que rueguen por su libertad.'

"Princesa Sakura!" Una chica de largos cabellos castaños y ojos esmeralda, se resbalo del lugar en el que estaba sentada cuando la estruendosa voz de una mujer se dejo oír en el lugar.

"Princesa Sakura, podría por una vez, por favor, poner atención a las lecciones que doy? Por cuarta vez he estado golpeando mi regla sobre su escritorio para poder ganarme su atención, pero al parecer no le ha hecho ningún efecto. Siento mucho decir esto, pero ya no puedo tolerar mas esta clase de comportamiento, por lo tanto tendré que reportárselo al Rey." Le dijo una mujer de cabello rojo a la chica mientras tomaba nuevamente su asiento.

"Oh por favor Chiyomi sensei, no le diga a mi padre. Me castigará otra vez." Suplicó la princesa.

"Lo siento mucho Princesa, no tengo otra opción. Esta es la única forma en la que puedo tener su atención. La clase ha terminado, puede retirarse. La veré mañana." Con un suspiro, Sakura se retiró y se dirigió a su habitación hasta que fuera convocada por su padre.

No era su culpa que estuviera ocupada pensando en… bueno, en cosas. Estaba tan aburrida, encerrada en ese cuarto, sin tener nada que hacer más que escuchar y escuchar esas aburridas lecciones.

Que clase de tonto estaría interesado en estudiar la historia de las guerras y los reinos involucrados en ellas? O que clase de constelación hay en el cielo. Blah blah blah blah!. Suspiró. Ella no pudo evitar pensar y fantasear en las cosas que deseaba tener.

Por mucho que las personas dijeran lo afortunada que era por ser princesa, no sabían en el error que estaban. Era cierto, pertenecía a la realeza, con todo aquello que implicaba serlo, sin embargo eso no se comparaba con lo que ella más deseaba.

La princesa Sakura camino en silencio hasta llegar a su alcoba y allí se sentó en un acolchonado lugar cerca de su ventana. Miro en la lejanía aquellas tierras vastas las cuales eran compartidas por un bosque verde y frondoso un desierto, todas pertenecientes a su padre.

Disfrutaba ver desde su ventana, como el mundo se iluminaba por las mañanas y dormía por las noches, sin embargo sabía que aquello no le era suficiente. El mirar jamás le seria suficiente, ella quería sentirlo también; quería experimentar la vida desde el otro lado de aquellas paredes de pierda a las cuales llamaba hogar.

"Has estado durmiendo el clase otra vez, eh mi querida niña?" dijo una anciana.

"No estaba durmiendo, Nana (un acortado de Niñera.)" dijo Sakura dirigiendo su atención a la vieja mujer. Ella no había notado la presencia de su dama de compañía hasta que habló. La anciana era una mujer de gorda apariencia y cabello gris, pero era poseedora de unos ojos joviales y una gran sonrisa. Sakura la quería como a su propia madre, y su Nana la trataba como si fuera su propia hija.

"Dormir o soñar despierta, es la misma cosa, mi niña. Deberías ponerle mas atención a Lady Chiyomi sensei o vuestro padre se enfadará." Le dijo mientras le indicaba a Sakura que se sentara frente al espejo. Nana amaba a la princesa como si fuera su propia hija. Ella conocía a la princesa desde que era una bebe. La había visto crecer y convertirse en una hermosa joven llena de amor y bondad en su corazón.

"Me temo que ya es demasiado tarde para eso, Nana. Seguramente Chiyomi sensei ya le ha dicho a mi padre. Suspiró. Tan solo estoy esperando a que alguien me llame." Dijo Sakura mientras veía como su dama le cepillaba su castaño cabello.

"Oh querida." La dama dijo, con la preocupación pintada en su viejo rostro cuando el sonido proveniente de la puerta les alerto.

"Adelante." Dijo Sakura, sabiendo muy bien de que se trataba. Un sirviente entro y se inclino.

"Perdóneme, su alteza, pero el Rey la llama." Dijo el joven sirviente.

'Lo sabia.' pensó. "Dile a mi padre que enseguida estaré con el." El sirviente se inclinó de nuevo y se retiró. La princesa Sakura volvió su atención a su dama con una expresión indescifrable en su rostro.

"Será mejor que terminemos con todo esto. Deséame suerte, Nana."

Dijo con un suspiro.

'Me pregunto que castigo recibiré esta vez (suspiro).' Pensó mientras caminaba por los pasillos del Castillo Kinomoto hasta llegar al estudio de su padre. Sakura se detuvo en frente de la habitación y dio un profundo respiro exhalándolo con fuerza.

'Aquí vamos.' Levanto su mano hacia la puerta y toco.

"Knock! Knock!"

"Adelante." Dijo una voz masculina desde el interior. Sakura miró hacia adentro, metiendo su cabeza por la ranura de la puerta.

"Ven aquí, niña, y no metas tu cabeza de esa manera. No es propio de una princesa." Dijo el hombre sentado a un lado del pergamino con el cual trabajaba.

"Si, Padre." Dijo mientras ingresaba. Sakura hizo una reverencia enfrente del hombre de cabello castaño, como el de ella, y de ojos color chocolate al cual llamaba padre.

"Me llamabas, Papá?"

"(Suspiro) Sakura, esta es la quinta vez en la semana en la que no pones atención a tus lecciones. Chiyomi sensei se queja de que tu mente siempre esta en otro lugar. Dime, Sakura, hay algún problema del cual no sabemos?" el rey Fujitaka preguntó preocupado.

"No, papá, no tengo ningún problema."

"Entonces que es lo que causa ese comportamiento?"

"y-yo tan solo pensaba… pensaba en mamá. La extraño mucho."

Murmuró, mitad mentira mitad verdad. Sakura si extrañaba mucho a su madre, pero no era esa la razón por la cual su mente estaba preocupada.

"Todos la estañamos, Sakura. Extraño a tu madre muchísimo, pero es tiempo de que sigamos adelante. Si ella estuviera aquí, no le agradaría el hecho de que su única hija no tome sus estudios con seriedad. Me prometes que esto no volverá a suceder?"

"Si, papá, lo prometo."

"Bien, y una cosa mas. La familia real de Hino vendrá mañana por la noche. Habrá una pequeña celebración en su honor. Espero que estés presente, especialmente porque el principie Ryuu ha pedido de tu compañía por el tiempo que estén aquí."

"El príncipe Ryuu?" preguntó horrorizada.

"Sí."

"Pero, Papá, y-yo no quiero ser su compañera!" protestó.

"Por favor no me obligues." Continuó suplicando.

"Es muy descortés de tu parte el que lo rechaces, Sakura. Al príncipe de Hino le agradas mucho. Creo que pronto me pedirá tu mano en matrimonio."

"No!" Ella gritó.

"Matrimonio? Qué matrimonio?" un hombre alto preguntó en cuanto entró a la habitación y escuchó la palabra, matrimonio. Tenía el cabello oscuro y los ojos como los del rey.

"Calmate, Touya. Solo le decía a tu hermana que el príncipe Ryuu, del reino Hino, podría pedir su mano en matrimonio." el rey dijo calmadamente.

"Te refieres a que un delgaducho intento de príncipe desea casarse con nuestro pequeño kaijuu?" dijo el príncipe Touya, frunciendo el ceño. "El no puede casarse con ella!" agregó, alzando la voz.

"El puede si veo que la merece y si su unión es beneficiosa para nuestro reino." Dijo el rey Fujitaka.

"Papá, no me puedes casar con él!" Sakura protestó, el pánico se podía escuchar en su voz.

"Díganme los dos, cual es el problema con el príncipe Ryuu?" Fujitaka preguntó.

"El-él apesta." Sakura murmuró, temblando el recuerdo de la última vez que él estuvo en el reino.

"Apesta?" Fujitaka preguntó con sorpresa y confusión, no esperaba que la razón fuera esa.

"Ese tipo apesta a pescado muerto!" el príncipe Touya declaró.

"Vamos vamos, niños. No sean tan precipitados. Estoy seguro que él ya habrá cambiado. Sakura, no podrías darle una oportunidad al joven?"

"…"

"Podrías hacerlo por mi, hija?"

"Sí, papá. Lo haré." Lo dijo con un suspiro.

Sakura regresó callada y triste a su alcoba.

"Has regresado, ven, le pedí al cocinero que te preparara una deliciosa comida." Su nana dijo tan pronto Sakura ingresó al cuarto.

"Gracias, Nana, pero no tengo hambre en este momento." Dijo Sakura.

"Que sucede mi niña? Fue tan malo?" su dama pregunto preocupada.

"Peor." Dijo mientras se sentaba en su lugar favorito cerca de la ventana.

"Que castigo le dio vuestro padre?" la nana preguntó mientras le alcanzaba un vaso con jugo de mango a Sakura (N/A: No lo puedo evitar. Es mi bebida favorita)

"Mi padre no me castigo, pero si me dijo algo que si podría pasar como el peor de los castigos en todo este cruel mundo." Sakura bebió un poco de su jugo y coloco el vaso en la repisa de la ventana.

"Vamos mi niña, no exageres mucho. Que tan malo pudo haber sido?"

"Matrimonio." Ella respondió; su vista estaba dirigida al escenario frente a ella.

"Oh Dios." La nana dijo con sorpresa. Colocando una mano sobre su pecho, continuó, "Yo… Esta si que es una sorpresa. Sin embargo no culpo a tu padre. Ya has sobrepasado la edad para casarte, Sakura."

"Pero solo tengo dieciocho, Nana, aun no me encuentro lista para casarme, especialmente con el hombre con el cual mi padre quiere que me case."

"Hace tiempo que talvez ya estuvieras casada, cuando cumpliste los dieciséis, pero tu padre estaba preocupado por que tu no estuvieras lista para tal unión y responsabilidad. Tu padre te hadado libertad, hasta ahora. Pienso que tu padre esta en lo correcto. Ya es tiempo de que te cases."

"Nana, no tu también!"

"No seas así mi niña. Bien, ahora dime quien es el joven afortunado que desea casarse con nuestra princesa?"

"El príncipe Ryuu del reino Hino." Ella respondió con disgusto.

"Oh querida. Yo… Tu… te refieres al hombre con el problema de higiene personal?" la nana preguntó asqueada.

"Si! Estoy muerta o lo estaré en cuanto sienta el aroma de ese tipo." Sakura tembló al pensamiento de aquello.

"Piensa positivo mi niña, talvez el joven ya haya cambiado."

"Eso es lo que padre dijo, pero no lo creo. Lady Chiharu me escribió hace como dos meses y mencionó que ese príncipe estaba allí por cuestiones de negocios. Me dijo que jamás había olido a alguien o a algo tan horrible en toda su vida. Ella trató de darle un baño, pero el se negó diciendo que eso solo arruinaría su piel, entonces le dio un perfume esperando que con eso, de alguna manera, disminuyera su olor. Pero sabes que? En cuanto lo usó, fue peor! Chiharu le pidió a su esposo, Lord Yamazaki que no dejara que ese hombre volviera a entrar en su casa otra vez, porque tomaría tiempo el deshacerse de todos sus piojos y demás. Ahora, dime Nana. Crees que una persona como el, puede cambiar en un período tan corto?"

"Bueno… Es posible, pero seria muy difícil para él cambiar en dos meses, especialmente cuando ya es un habito. En este caso, solo tienes que ser paciente."

A LA MAÑANA SIGUENTE

"No! Regrésame mi mochi… Yo quiero el pedazo de pastel mas grande de todo el mundo… Yum yum yum…" Sakura murmuraba debajo de su almohada.

"Despierta mi niña. Llegarás tarde al desayuno, otra vez ." la nana dijo mientras agitaba el brazo de la princesa.

"Ropa interior polka y con puntitos… he he he…" la princesa que aun dormía, continuaba murmurando.

"Dioses, en que esta soñando esta niña? Qu—" la nana fue silenciada cuando su boca fue cubierta por una mano. La nana vio hacia arriba y advirtió al príncipe Touya parado a su lado, un dedo en los labios del príncipe le mostraron que se mantuviera callada. Ella asintió y él removió su mano de la boca de la nana.

"Príncipe Touya, que hace usted aquí?" ella susurro.

"Estoy aquí para despertar a mi hermana." Él sonrió. La nana noto que el príncipe cargaba una cubeta con agua y movió su cabeza con diversión. El príncipe Touya se dirigió a un lado de la cama y dijo.

"Despierta, Kaijuu." Su tono era normal, pero Sakura solo murmuro, con una sonrisa en su rostro.

"Ooppss!" la cubeta llena de agua fría fue esparcida sobre la forma durmiente de Sakura.

"Aaaaahhhhh!" Sakura grito al tiempo que se levantaba abruptamente de la cama.

"Buenos días, Kaijuu." Touya saludó complacido.

"Por que demonios hiciste eso?" elle preguntó, muy enojada con su hermano.

"Yo ayudaba muy amablemente a tu nana a despertarte." Respondió, su cara mostraba inocencia.

"Por que tuviste que derramar agua fría sobre mi?"

"Mi mano se resbalo." Dijo simplemente.

"Onii-chan, baka!" ella grito, su pecho se agitaba por sus gritos.

Tomó una almohada y se la tiro a su hermano, golpeándole la cabeza tan pronto le dio la espada mientras se dirigía a la puerta.

"Es mejor que te apresures, kaijuu, o no habrá mas comida para ti." Dijo sonriente mientras abría la puerta he ignoraba el hecho de que había sido golpeado en la cabeza, cosa que no le molesto mucho puesto que una almohada no pesa nada, y con eso se fue.

"Por que fui maldecida con un hermano como él?" dijo Sakura mientras se sentaba en su mojada cama.

"Sakura?" su nana le llamó.

"Si, Nana?"

"Que quiso decir con ropa interior polka y con puntitos?"

"Hoeeee…." Sakura se sonrojó en un rojo carmesí.

Continuará…

Notas de Autor: Estaba pensando en escribir mas, pero como podrán ver, he cambiado de opinión. Espero que les haya gustado este capitulo. Pondré el próximo capitulo muy pronto… Espero… He he he…

Notas de Traductora: Hoooola a todos. Y bien, que les pareció este capitulo? Espero recibir muchos reviews de su parte, diciéndome su opinión siii… D . Tratare de actualizar pronto… aunque… no prometo nada .Uu