Saludos de AngelStrawberry: ¡Konnichiwa minna-chan! ¿Cómo están todos el día de hoy? ¡Espero que todos lo estén pasando de lo mejor! Porque créanme que yo no. LOL. Nah, acabo de asistir a un baile de universitarios. De cualquier forma, me gustaría agradecerles por sus reviews, especialmente aquellos que participaron en mi "sorpresa". Pensaron que me había olvidado de eso, ¿eh? Pues, no. A decir verdad, esperaba a que este capítulo saliera para usar los consejos que me dieron. Desafortunadamente, elegí dos consejos en lugar de tres. Además, las personas cuyos consejos utilice, seran personajes de este capítulo. (esto aplica a versión original)

Saludos de MoonHikaru: Hola, hola a todos. Pido mil disculpas por el gran retraso. Créanme que hay cosas de las que no tengo control. Sin embargo para aquellos que aun continúan leyendo esta historia y la hayan puesto el "Alerta o Favoritos", muchísimas gracias. :)

Este capítulo va dedicado a serenity-princess, Angel of the watery, aome, Paola, Hikary-sys, Aiko-1993, Naguchan y a todos los lectores. Muchas gracias a todos.

¡Disfruten la lectura!

"" diálogos

'' pensamientos.

Wings of a Cherry Blossom

Por: Lady AngelStrawberry

Traducción: MoonHikaru

Capítulo 18: La llave que cierra el pasado y abre el futuro

OoOoO

"Ha empezado. Lo único que podemos hacer es rezar y esperar lo mejor." Esas fueron las palabras del doctor repitiéndose una y otra vez en mi mente. Durante la noche, forcé a mi caballo para poder regresar a casa. La joven en mis brazos estaba caliente, más caliente que un hombre bajo los poderosos rayos de sol. Cuando llegamos, la llevé rápidamente a mi habitación. Sí, mi habitación, no la de ella, ni la de la clínica real o la de huéspedes. Estaba decidido a traerla aquí. No la quería lejos de mí, donde sabía que no podría protegerla aún cuando estuviera a dos puertas. Cuando el doctor llegó junto con mi familia y amigos, le ordené que revisara a Sakura. No podía esperar saber los resultados. La espera me estaba matando. Los minutos pasaron y el doctor dio finalmente su veredicto y yo sólo me quedé allí sentado, más aterrorizado de lo que nunca estuve en toda mi vida.

Miré por la ventana y vi lo oscuro que estaba. No me había percatado de que el sol ya no estaba. Los otros ya se habían ido a descansar. Me tomó varios intentos –frustrados- para convencer a Tomoyo de irse a su alcoba y descansar. No quería dejar sola a su mejor amiga. Estaba muy preocupada, al igual que yo. Sólo quería estar con ella. Saber que nada malo le volvería a pasar.

El estruendoso sonido de trueno me sacó de mis pensamientos. Miré hacia afuera y vi rayas de luz blanca mezclándose en la distancia. Esta noche sería aún más oscura que cualquier otra noche sobre la tierra. El viento soplaba con fuerza destruyendo todo a su paso. La lluvia caía a borbotones y no parecía que fuera a terminar pronto. Apuesto que en algunos lugares, la corriente será una preocupación mientras que los truenos causarían miedo entre la gente. Esta noche define cómo me encuentro en este momento. Lo que siento. Oscuridad. Miedo. Preocupación. Ira…

Regresé mi atención a la figura que dormía envuelta en verdes sábanas de seda y las almohadas de verde oscuro que combinaban, acomodaban su cabeza castaña. Me acerqué y le removí el paño que tenía en su frente. Lo sumergí nuevamente en un recipiente ubicado en la pequeña mesa a un costado de la cama y lo volví a colocar sobre su frente, mientras mi otra mano sostenía la tibia mano de ella.

La mire y estudié cada movimiento suyo, aunque fuera sólo una pequeña mueca. Y entonces sucedió. Mi corazón dio un salto inesperadamente cuando ella comenzó a moverse frenéticamente sobre la cama. Me levanté inmediatamente tirando la silla en el proceso. Sujeté su cuerpo, no muy fuerte por supuesto, pero lo suficiente para evitar que se golpeara aun más. Apoyé mi cuerpo sobre ella y esperé a que se calmara. Afortunadamente, después de unos minutos se calmó, así que me levanté. Fue en ese momento en que liberé un bostezo. Mis ojos se humedecieron un poco y entendí lo cansado que estaba. Bastante. Mi cuerpo pedía a gritos un descanso, pero mi mente no lo deseaba. ¿Qué sucedería si ella volvía a agitarse y no estaba con ella para calmarla? ¿Qué pasaría si se caía de la cama no estaba allí para atraparla? Sin embargo, necesitaba descansar. No había dormido en más de veinticuatro horas y mi cuerpo demandaba una forma de liberar el estrés acumulado por varios días. Decidí, entonces, hacer caso a mi cuerpo y a mi mente. Así que la moví cuidadosamente hacia un lado de la cama y me introduje despacio a su lado. Estaba muy caliente. Era insoportable pero eso no me detuvo a poner mis brazos, rodeando de manera protectora, su cuerpo.

"Por favor, recupérate." Le murmuré. Y una vez cerré mis ojos, la oscuridad me reclamó.

Fue en algún momento de la mañana cuando sentí algo húmedo causando que abriera los ojos. Maldición, ¿habrá mojado la cama durante la noche? No, no lo creo. Ella no podría mojar la cama y dejar que su cuerpo se humedeciera. La liberé mi brazo y me senté en la cama. Vi que su ropa estaba toda mojada al igual que su rostro y fruncí el ceño. Me acerqué un poco y mi corazón dio un vuelco.

¡Ella está bien! Mi corazón cantaba. Salí de la cama y llamé al doctor del Palacio.

El doctor llegó pronto, al igual que mi familia. Todos estaban muy ansiosos. La puerta de mi habitación se abrió de nuevo y el doctor apareció. Seguramente ella se encontraba bien por la sonrisa que el galeno tenía cuando salió.

"¿Y bien?" Esperé.

"Ella va a recuperarse. La sudoración es un buen síntoma además le ha bajado la temperatura." Dijo el doctor.

Pude escuchar varios suspiros de alivio, incluyendo el mío, en aquella habitación. Vi a Tomoyo llorar de felicidad mientras Eriol la envolvía en un feliz abrazo. Mis hermanas gritaban y saltaban de la alegría y mi madre sonreía. Mientras que yo, sólo pude salir de la habitación sabiendo que ellos, probablemente, estarían confundidos y sorprendidos por la forma en la que actué. Pude escuchar a mis hermanas llamarme, pero no presté atención. Aceleré mis pasos, casi corriendo, y fui hacia cualquier lugar al que mis pies me llevaran. Sentía que mis ojos se humedecían.


De vuelta a la Habitación Real del Príncipe…

"Chicas, déjenlo solo. Él necesita tiempo para sí mismo." La Reina Yelan les dijo a sus hijas cuando éstas empezaron a seguir a su hermano.

"Si, Madre." Dijeron en unísono y se volvieron a sentar.

Tomoyo se limpió las lágrimas y se alejó del tibio abrazo de Eriol. Y acercándose un poco y preguntó, "¿Podemos verla, Doctor?"

El galeno sonrió y dijo, "Por supuesto, pero uno a la vez por favor. No dejen que se agote demasiado, necesita de mucho reposo."

"Si, doctor." Tomoyo asintió.

"Y durante los primeros días, deberá comer ligero, algo que pueda masticar y tragar fácilmente. Sugiero que le den sopas y si desea algo más pesado, agréguenle carne picada a la comida." El doctor continuó.

"Entendemos, Doctor. Muchas gracias por sus servicios." La Reina dijo mientras se ponía de pie.

El doctor hizo un reverencia ante la Reina, las Princesas y los huéspedes. "Siempre es un honor servirle, Alteza. Por favor manden por mí si algo cambia." Y con eso dicho, el doctor se marchó. La familia real, Eriol y Tomoyo entraron a la habitación de Xiao Lang y vieron a su querida amiga durmiendo confortablemente sin aquella molesta fiebre.

Fue en algún momento de la tarde que Sakura finalmente despertó.

"¡Sakura-chan!" Tomoyo exclamó felizmente. "¡Cuánto me alegro que hayas despertado!"

"Agua." Sakura carraspeó. Tomoyo inmediatamente fue a llenar un vaso con agua y ayudó a su mejor amiga a beberlo.

"Despacio." Le dijo, pero la sed de Sakura era grande y tomó más de un vaso de agua. Cuando su sed finalmente cesó, en lugar de acostarse nuevamente, Sakura intentó sentarse.

"Deberías recostarte, Saku-chan."

"Iie, quiero sentarme. Por favor ayúdame."

Con un suspiro, Tomoyo ayudó a su amiga. Haló la almohada y la acomodó contra la cabecera de la enorme cama y recostó a Sakura en ella.

"Arigatou, Tomoyo-chan. Ano, ¿cuánto tiempo he estado en cama?" Sakura preguntó, su voz aún era un poco áspera y las palabras salían como un murmullo.

"Has estado enferma por cuatro días, Sakura-chan. Estábamos muy preocupados por ti."

"Gomen nasai, Tomoyo-chan. Yo—" Las palabras de Sakura fueron interrumpidas por el llamado a la puerta. Tomoyo le dijo a la persona que entrara y vio a Eriol entrar a la habitación. Una gran sonrisa se formó en su rostro cuando vio que la castaña había finalmente despertado.

Eriol caminó hacia el interior llevando un ramo de rosas blancas. "Ah, la Princesa finalmente ha despertado."

"¿Cuál princesa, Eriol-chan?" Tomoyo preguntó.

"Pues la princesa del cerezo, por supuesto." Eriol le sonrió a Sakura mientras le abatía las cejas y le entregaba las rosas.

La chica rió ante las tácticas de Eriol y Tomoyo arqueó una delicada ceja a su nov— Err… amigo. Su amigo.

Los tres jóvenes hablaron y rieron hasta que el ojiazul involuntariamente mencionó a Xiao Lang. La castaña se quedó callada.

"Xiao Lang. ¿Cómo está él?" Sakura preguntó silenciosamente.

Tomoyo y Eriol se vieron el uno al otro antes de que la joven azabache hablara. "Él está bien."

"¿En dónde está?" Sakura levantó la mirada y vio a su mejor amiga.

"No lo sabemos." Eriol le contestó.

"Oh." Los ojos esmeralda fijaron la vista hacia sus manos entrelazadas que descansaban en su regazo.

Silencio.

"Supongo que después de lo sucedido, él ya no desea saber nada más de mí." La castaña habló silenciosamente casi como un murmullo.

"¡Sakura-chan! Eso no es cierto." La amatista protestó.

Sakura le sonrió a su amiga, pero su sonrisa era obviamente forzada. "Está bien, Tomoyo-chan. Entiendo sus razones."

"No, claro que no. Sakura-chan, Li-kun estuvo a tu lado cuando estabas en la peor de las fiebres. Nunca se alejó ni un solo instante. Estaba tan preocupado por ti."

La castaña vio a su amiga con incredulidad. "¿De verdad?"

Tomoyo asintió. Sakura quería creer que realmente le importaba, pero él mismo lo dijo. No se preocupaba por ella… pero entonces, ¿por qué la salvó? ¿Por qué la vio cariñosamente y la tocó delicadamente cuando se encontraba capturada? ¿Por qué le dijo dulces palabras de consuelo? ¿Acaso su debilidad y enfermedad crearon una ilusión de lo que deseaba ver?

"Kinomoto-chan." Eriol le habló.

"¿Hmm?" fue su respuesta.

"No sé si es buen momento para preguntarte esto pero…"

"Adelante."

"¿Puedo preguntarte cómo fuiste capturada?"

Silencio.

"De-Después de que Xia— Li-kun y yo hablamos, me desmayé. Yo- Yo no sé por qué." Sakura tartamudeó.

"¿A qué te refieres?"

"Sentí un olor."

"¿Sentiste un olor?" Eriol frunció el ceño.

Sakura asintió y continuó, "Sí, un olor horrible y después todo se volvió oscuro. Supongo que el olor o debería decir la peste provino de mi captor."

"Ya veo."

"Tomo-chan, ¿qué pasa?" La ojiverde preguntó cuando vio que su mejor amiga se estremeció en su asiento.

"¿Pasar? No, no pasa nada." Tomoyo se rió nerviosamente.

Sakura arqueó su delicada ceja.

La joven suspiro derrotada. Sabía que era inútil. Su mejor amiga la conocía bien. "Ano, Saku-chan. Umm… acerca de lo que sucedió antes de aquél incidente… entre tú y Li-kun—"

"Tomoyo-chan, por favor… No quiero hablar de eso."

"Pero—"

"Por favor. Yo—"

"No, tienes que escuchar."

"No-No puedo." Sakura dijo sofocada. Podía sentir que nuevas lágrimas se reunían en sus ojos. "No quiero volver a sentirlo. Prefiero olvidar lo que sucedió."

Tomoyo negó con su cabeza y se sentó al lado de su amiga. Tomó entre sus manos la tibia mano de ella y la forzó a que la viera. "No fue culpa suya el que actuara así."

"¿A qué te refieres?" Sakura murmuró.

"Tenía sus motivos." Tomoyo le respondió.

"Sé que no me ama. Él mismo me lo dijo."

Tomoyo negó nuevamente. "No. No fue el hecho que te mintiera al decirte que no te amaba, sino que había algo que lo detuvo a decir la verdad."

"¿Mintió? No lo entiendo. ¿De qué hablas, Tomo-chan?" Sakura miraba a su mejor amiga y después a Eriol cuando vio que ambos intercambiaron miradas y luego Eriol negó con la cabeza.

Tomoyo regresó su mirada a la esmeralda y dijo, "Eso depende de él. No es mi lugar o el de Eriol decir la verdad."

"Pero—"

"Debes descansar ahora, Saku-chan." Tomoyo le sonrió. "El doctor dijo que no debías agotarte, y aquí estamos diciéndote algo que probablemente te hará pensar durante toda la noche."

"Pero—"

"Descansa ahora, Kinomoto-chan. ¡Ta-ta!" dijo Eriol mientras halaba a su nov— Err amiga hacia la puerta y le decía adiós a la enferma chica.

"¡Oigan! ¡No olviden traerme algo de comer! ¡Estoy Hambrieeeeeeeeeeeeeeenta! ¡¡¡Oigan!!!" y la puerta se cerró.


El algún lugar del Palacio…

"Gracias por curarla." El joven de cabellera castaña susurró mirando al cielo color naranja que se desplegaba frente a él. Ya casi anochecía y el sol estaba a punto de esconderse. El día había sido bueno. El sol finalmente había aparecido aquella mañana, después de la tormenta del día anterior y los tres días anteriores a ese, además, Sakura finalmente estaba bien.

Sin embargo, no ayudaba que sus sentimientos hacia ella no hubiesen cambiado ni con lo sucedido antes y después del secuestro.

'Quiero decirle que la amo, pero a la vez no quiero.' Pensó, contemplando los aspectos positivos y negativos. 'Si le digo que siento lo mismo, ¿me aceptará o me rechazará? Si le digo los motivos por los cuales la rechacé, ¿me perdonará o sentirá repugnancia? Si le pido perdón, ¿me lo dará o me dará la espalda? No, ella no sería tan fría conmigo. La conozco, siempre es muy amable, tan adorable, tan animada, tan llena de vida y tiene un gran corazón, pero aun así, después de lo que le hice no me sorprendería que cambiase.'

"¡Ahhh!" con sus fuertes manos se revolvió el cabello en frustración y confusión. "¡Esto me está volviendo loco! ¿Por qué? ¿Por qué tuve que enamorarme de ella?"

"Cof, cof…" el sonido provino de alguien.

"Quiero decir, mi vida ya es lo suficientemente complicada, y por cruel destino 'bueno tal vez no tan cruel', ¡ella apareció como un hongo!"

"Cof, cof… ¡Ajem!" Se volvió a escuchar, pero esta vez un poco más alto. Sin embargo el ambarino estaba demasiado concentrado en sus pensamientos que no se dio cuenta de la otra presencia en el lugar.

"¿Este es el castigo por haber sido un tonto? Kami-sama por favor que no sea así— ¡Ahhh!" El joven dio un brinco, colocando la mano sobre su agitado corazón. No se había dado cuenta que gracias al susto que recibió, había saltado tan alto que ahora se encontraba colgando de un candelabro de madera como si fuera un mono asustado.

"¡Maltida sea, mujer! ¡No me asustes así!"

Una risita salió de la otra persona.

"Perdóneme, Príncipe." La joven de cabello castaño oscuro y ojos azules hizo una reverencia.

"¿Qué hacen ustedes aquí sin mi consentimiento?" el Príncipe Xiao Lang preguntó cuando se dejaba caer al suelo.

"Pasábamos por el pasillo cuando le vimos, Príncipe. Le saludamos pero usted hablaba con sigo mismo." Dijo la joven mujer y otra risita se oyó por detrás.

El Príncipe Xiao Lang arqueó una de sus cejas.

"Ah, perdónenos. La gente me llama Lady Evangeline y la chica detrás de mí es Lady Selene." Lady Evangeline hizo la introducción. La joven mujer llamada Selene se dejó ver al salir de detrás de su amiga e hizo una reverencia en respeto al Príncipe.

"Es un placer conocerlo, Su Allteza." Lady Selene dijo. Ella tenía cabello rojo y ojos azules que parecían casi plateados cuando la luz se reflejaba en ellos. Ambas mujeres eran muy hermosas.

"No sabía que Su Alteza tenía sentido del humor." Lady Selene comentó con una risita. Evangeline codeó a su amiga en el estómago al ver un halo rosa apareció en el rostro del Príncipe.

"Ooops, lo siento, Príncipe, mi boca se volvió a adelantar a mi cabeza." Lady Selene sacó la lengua en disculpa.

"Así que (aclarando la garganta), ¿escucharon lo que dije antes?" Xiao Lang preguntó con el halo rosa aún en sus mejillas.

Las dos jóvenes asintieron y ambas mantenían una risita.

"¿Qué trae a dos jóvenes aquí al Castillo?" les preguntó.

"Aquí vivimos, Príncipe." Lady Evangeline contestó.

"Somos las damas de la Casa del Cisne." Lady Selene continuó.

"Candidatas para el heredero al trono." El Príncipe Xiao Lang dijo, no como pregunta sino como afirmación. Ambas mujeres asintieron nuevamente.

"Pero supongo que eso ya no sucederá." La ojiazul murmuró pero Xiao Lang la escuchó.

"¿Y por qué no?" Preguntó.

"Porque Su Alteza ya ha elegido." La peliroja contestó en lugar de su amiga.

"Por supuesto que no." Dijo Xiao Lang.

Ambas mujeres arquearon una de sus delicadas cejas.

"Si al Príncipe no le importa que preguntemos…" Evangeline empezó.

"Adelante." les dijo, dándoles permiso para continuar.

"Su Majestad hablaba de una chica, ¿no es así?" la chica continuó.

Xiao Lang supo que era inútil esconder o negar lo que estaba haciendo; con un suspiro y un halo rojo en sus mejillas les dijo con calma "Si, así es."

"Y también dijo que la amaba." La chica concluyó.

El joven ambarino suspiro derrotado. "Miren, no sé quién diablos son ustedes, pero tengo la ligera sensación de que estoy a punto de revelar algo que nunca le diría a mi familia o amigos."

"Oh, ¡usted puede confiar plenamente en nosotras, Principe Xiao Lang!" la chica de ojos plateados dijo emocionada, uniendo sus manos a la altura de su pecho.

El Príncipe rodó los ojos y suspiró una vez más. "¡De acuerdo! Hay una chica. Ella es todo lo que imaginé en una mujer y mucho más, alguien con la que me gustaría estar y que fuera mi futura esposa…"

Silencio.

"Y sin embargo… Y sin embargo sin ella saberlo, me hizo hacer algo que nunca esperé volver a hacer."

"Ella debe ser muy especial." Dijo la ojiazul.

"Lo es. Es como una flor. Hermosa, el ángel enviado para traer felicidad y paz a quienes toca." El ambarino sonrió al pensar en la mujer que rompió las barreras que el mismo creó.

"Mou, estoy celosa." Selene murmuró.

"Cállate." Lady Evangeline dijo a su amiga y después regresó su atención al Príncipe cuando le escucharon decir una palabra cariñosamente.

"¿Sakura?" Ambas mujeres preguntaron en unísono.

"Sí, su nombre es Sakura. Una hermosa Flor de Cerezo, una bruja que lanza su hechizo sin piedad alguna."

"Y usted la ama." La peliroja concluyo.

El joven príncipe se tensó ante las palabras. Empezó a negarlo con la cabeza. "A-Así es, pero no puedo. Es un error."

Lady Evangeline frunció el ceño. "Está claro que Su Alteza fue herido en el pasado." Lady Selene asintió al estar de acuerdo con su amiga.

"¿Oh? ¿Y qué les hace decir eso?" les preguntó el Príncipe.

Ambas mujeres se vieron la una a la otra y luego al Príncipe, encogiéndose de hombros

"Nosotras—umm… ¿lo adivinamos?" Selene se rió nerviosa rascándose la cabeza. Tragó saliva cuando su amiga la miró de forma asesina.

Evangeline aclaró la garganta. "Por favor perdone a mi amiga, Príncipe, lo que quisimos decir es que nuestra conclusión se basó en una de las posibles explicaciones de por qué Su Alteza no desea ceder a sus sentimientos."

Xiao Lang se cruzó de brazos. "¿Y cuáles son esas posibles explicaciones?" demandó saber.

"Bueno. En primer lugar, la familia de Su Alteza debe estar en desacuerdo con la relación." Lady Evangeline dijo primero.

"Segundo, ella probablemente murió." Agregó Lady Selene.

"Tercero, Su Alteza la engañó con otra y la abandonó."

"Cuarto, la chica engañó a Su Majestad." Xiao Lang se estremeció internamente sabiendo que habían dado en el blanco.

"Quinto, la chica tal vez utilizó a Su Alteza para obtener beneficios personales sabiendo que usted le amaba." Un temblor le recorrió.

"Sexto, cualquiera—"

"¡Suficiente!" el Príncipe Xiao Lang estalló. Las mujeres dieron un pequeño chillido, asustadas por la repentina orden del Príncipe.

Xiao Lang respiró profundamente y habló con calma. Sus expresiones faciales eran un vacío de emociones.

"Ya hemos hablado suficiente de mi vida personal y no creo que sea de su maldita incumbencia ahondar aún más."

"Por favor perdónenos, Su Alteza." Dijeron las mujeres. El príncipe de cabellera castaña estuvo a punto de irse cuando las chicas le llamaron.

"Majestad, olvide el pasado y déjelo atrás. No se niegue a algo nuevo sólo porque fue herido, recuerde que los que se arriesgan quizás no vivan mucho pero los cautos no viven nada. La vida siempre lanza curvas inesperadas, algunas buenas, otras malas, y el amor combina ambas. Viva el presente y abra su corazón a esa hermosa chica que le entrega su amor y no permita que el orgullo le gane. No pierda la única oportunidad de amar y ser amado, camine directo, sin mirar atrás y declare sus sentimientos con total sinceridad..." dijo Evangeline.

"Si bloquea su corazón, sólo se hará daño a sí mismo. Recuerde, Majestad, que en el corazón no se manda, así que permítase sentir lo que lleva dentro y déjelo salir, porque luego puede ser muy tarde. No importa lo que haya pasado en un tiempo atrás, el amor verdadero siempre aparece cuando menos lo esperamos y de la persona que menos pensamos." Agregó Selene.

El joven príncipe se quedó allí parado. Sorprendido de lo que escuchó.

"¿Quién diablos son ustedes?" les preguntó a ambas, pero ellas sólo le sonrieron.

"Oh, mira el tiempo Sele, ¡llegaremos tarde al centro comercial!" la ojiazul dijo al ver el reloj invisible de su muñeca.

"¿Centro comercial? ¿Qué es un centro comercial?" Xiao Lang preguntó confundido.

La chica de ojos plateados se rió con nerviosismo. "Oh si, ¡debo comprar ese lindo vestido!"

"¡Oigan!" el joven ambarino las llamó tratando de atraer la atención de las dos mujeres.

"¡Ya debemos irnos, Majestad! ¡Adiosito!" Evangeline dio una deslumbrante sonrisa al príncipe antes de tomar por la muñeca a Selene y salir corriendo, dejando un rastro de polvo y humo.

"¡Oigan! ¡Esperen!" Xiao Lang las llamó pero fue en vano.


En donde estaban las mujeres…

"¿Será que debimos decirle quiénes éramos realmente?" preguntó Selene mientras se quitaba la ropa que traía puesta.

"No, porque no creo que nos hubiera creído. Además, casi hiciste que nos atrapara al decir algo que no debías." Evangeline dijo cuando se ponía nuevamente su ropa casual.

"Sí, sí, bueno nuestro trabajo aquí ha terminado. Creo que hicimos un buen trabajo." La peliroja sonrió.

"Sí, estoy de acuerdo. ¡Misión cumplida!" la castaña levantó los pulgares. "¿Qué sucede?"

"Me pregunto cómo hubiera reaccionado si llega a saber que nosotras sabemos que él ha visto desnuda a la joven. Dos veces."

Silencio.

"¡Bwahahahahaha!" ambas mujeres se rieron ante el pensamiento.


En la noche, después de la cena…

Con el último sorbo, la joven de ojos esmeralda, "Arigatou, Tomo-chan."

"¿Quieres más? Puedo traerte más." Tomoyo dijo tomando el tazón vacío de las manos de su amiga.

La joven enferma negó con la cabeza. "Iie, no tengo ganas de comer."

"Pero debes comer algo." Tomoyo colocó el tazón vacío en la mesa. Tomó el vaso de jugo de mango y de lo dio a su amiga. La amatista la estudió mientras la joven bebía un cuarto del jugo y veía con sus ojos esmeralda el líquido anaranjado.

El silencio reinó en la habitación. La joven de cabellera azabache se sentó a la par de su amiga y sólo pudo ver con preocupación, el dolor que irradiaba su amiga.

"Él no va a venir." Sakura susurró tristemente. Salinas lágrimas se reunieron en sus ojos esmeralda. Peleó para no derramarlas, pero fue inútil. Una solitaria lágrima cayó en la anaranjada bebida haciendo un sonido de 'drip'.

"Eso no es cierto, Sakura-chan. Seguramente tuvo algo importante que hacer primero, pero estoy segura de que él vendrá a visitarte." Tomoyo le dijo mientras le quitaba el jugo de las manos y la abrazaba confortándola.

"Debes descansar ahora, Saku-chan."

Sakura asintió y precedió a acostarse nuevamente en la cama. Cuando la joven amatista estuvo a punto de cerrar la puerta, volvió a llamarla.

"¿Qué pasa, Saku-chan? ¿Necesitas algo?"

Sakura negó con la cabeza. "Iie, sólo me preguntaba, ¿por qué no estoy en mi habitación?"

La joven castaña frunció el ceño algo confundida cuando su amiga sólo le sonrió y se retiró.


Al mismo tiempo, en otra parte del Palacio…

"Tal vez sea hora de olvidar el pasado, ¿pero me aceptará? ¿Todo lo que soy?" Una fuerte mano pasó entre los cabellos desordenados del castaño.

"Pero el pasado siempre estará allí. Sólo ella puede hacerlo desaparecer." Sus labios dejaron escapar un suspiro. Los fuertes músculos de las piernas empezaron a movilizarse.

"Será mejor que lo haga de una vez. Entre más rápido sea el rechazo, más rápido pensaré en la miseria que mi corazón sufrirá mientras viva."


Dos horas más tarde, donde Sakura se encontraba…

La puerta de la habitación se abrió y una figura apareció, caminando hacia la cama en donde se hallaba la frágil figura de una joven mujer durmiendo. La silueta que parecía ser la de un hombre, se sentó a un lado de la cama cerca de la persona que dormía, hundiendo en el proceso una parte del colchón. Los ojos del hombre vieron cariñosamente a la joven dama que dormía tranquilamente, estudiando cada una de sus facciones. Desde sus ojos cerrados, pasando por su fina nariz, sus rosados labios que se abrían un poco hasta su esbelta figura cubierta por las oscuras sábanas. Una mano grande se acercó para mover un mechón de cabello que cubría su angelical y suave rostro y le acarició delicadamente con el dorso de su mano.

Los ojos femeninos se abrieron cuando la joven se despertó. Parpadeó varias veces y un bostezo salió de sus rosados labios, parpadeando un poco más, tratando de enfocar su adormilada vista en la figura que le acompañaba en la cama.

"Xiao Lang." susurró.

El hombre llamado Xiao Lang le dio una sincera aunque triste sonrisa. "Hola, ¿cómo te sientes?"

La joven esmeralda intentó sentarse con la ayuda del Príncipe.

"Estoy bien." Respondió sonriéndole.

"Qué bueno." Xiao Lang le dijo continuando con lo que estaba haciendo.

"¿Qué estás haciendo?" ella le preguntó. Podía sentir que la sangre y el calor le llegaban a las mejillas. No sabía si era por la fiebre o porque se sonrojaba ante su gesto.

"Te veo dormir. Acaricio tu rostro. Me aseguro de que estás sana y salva." Le contestó deteniendo las caricias en su rostro, para su desilusión, y le tomó su tibia mano.

Sakura no pudo contener el sonrojo. Verlo tan… tan dulce y afectivo, era nuevo para ella. Sabía que él tenía un gran corazón, pero era la primera vez que le veía mostrar este tipo de sentimientos sin que ella interviniera.

"A-Arigatou, Xiao P— Quiero decir, Li-kun." Tartamudeó, volteando la mirada hacia otro lado que no fuera él.

"¿Por qué?" le preguntó mientras se llevaba al rostro la delicada mano de la chica y la acariciaba contra su mejilla.

"Por dejarme estar en tu habitación y por… por salvarme."

Con su otra mano, Xiao Lang la tomó del mentón, obligándola a que le viera a los ojos. Los ojos ámbar se encontraron con los esmeralda.

"Yo haría lo que fuera por ti." Le dijo suavemente.

"¿Qué sucede, Sakura?" le preguntó cuando vio que las lágrimas se formaban en sus ojos.

"Lamento las molestias que te he causado. Lamento ser un dolor de cabeza para ti y tu familia. Lamento que hayas arriesgado tu vida por la mía. Lamen—"

"Shh." Xiao Lang evitó que siguiera hablando cuando le colocó uno de sus dedos sobre sus labios. "No es tu culpa. No es tu culpa ser amigable. No es tu culpa el que hayas traído felicidad a mi familia, a mi vida. No es tu culpa el que hayas sido capturada. No es tu culpa ser tan real. Y por sobre todo, no es tu culpa el que no haya podido evitar enamorarme completamente de ti."

Sakura estaba sorprendida, anonadada, boquiabierta o como quieran llamarlo. No podía creer lo que estaba escuchando. Negó mentalmente con la cabeza, pensando que había escuchado mal. Sí, eso es. No pudo haberle escuchado decir que se había enamorado irremediablemente de ella. ¡Era imposible!

¿O no lo era?

"¡P-Pero eso es imposible! Está bien, Li-kun. No tienes por qué decirme eso sólo porque te sientes culpable. Ya estoy bien."

Xiao Lang negó con la cabeza. "¿Li-kun? ¿Qué pasó con Xiao Pao? De cualquier forma, lo que dije es la verdad."

"¡No! Tú m-me lo dijiste. Me d-dijiste que no me amabas." Las lágrimas caían como ríos sobre sus pálidas mejillas. "Que nunca podrías amarme, que te parecía repugnante." Ella dijo las últimas palabras casi con un murmullo.

Xiao Lang le explicó los motivos de su rechazo. Con dolor y enfado le admitió lo sucedido en el pasado. De cómo se había enamorado de una ilusión y lo tonto y estúpido que fue al cegarse.

Sakura escuchó su revelación. Su corazón se rompió por el hombre que amaba.

"¡No! No fue tu culpa, Li-kun." Ella protestó después de oír cómo se culpaba a sí mismo. "Estabas enamorado de ella. Ella fue la que te mintió."

"Sí, pero si no hubiera estado tan involucrado con ella, mi familia no hubiese sufrido. ¿No lo entiendes, Sakura? Fui capturado. Torturado por días, eso lo podía soportar, pero no mi corazón. Mi familia negoció con ellos, preguntándoles si necesitaban algo. Sin embargo, ese no era el motivo. Ellos querían derrocar a mi padre, que bajara del trono a cambio de mi vida. No podía permitir eso, así que hice lo que pude para escapar. Pero una vez lo hice, ya era demasiado tarde." Xiao Lang le soltó la mano y se cubrió los ojos. No estaba avergonzado de llorar frente a ella, pero sí lo estaba del resultado ocasionado por su ignorancia y arrogancia.

Sakura no podía soportar el dolor que él tenía. Gateó hasta él y lo envolvió entre sus brazos, abrazándolo, dándole la fuerza que necesitaba.

"Murió." Xiao Lang dijo ahogadamente. Sus lágrimas ahora eran visibles al mundo. "Mi padre murió protegiéndome y fui un inútil para detenerlo."

"Shh…" Sakura lloró con él. "No fue tu culpa. Tu padre te amaba. Sabía que si les complacía su petición, tú te enfrentarías a ellos y algún día serías un gran soberano. Sabía que pelearías y que ellos nunca se saldrían con la suya."

"Sí, mi padre tenía razón. Aprendí a defenderme solo. Le di justicia." Xiao Lang se alejó del abrazo de la chica y con sus fuertes manos sostuvo a la chica por los hombros.

"Por eso fue que te rechacé. Sé que eres real y no como Arianne, pero no podía permitir que mi familia sufriera de nuevo, y mucho menos tú."

"Entiendo."

"No, me di cuenta de mis errores. Entre más te aleje de mí, más te lastimo a ti y a mí mismo. Aprendí que el amor no hace a un hombre débil y si todo lo contrario. Me haces fuerte. Me haces darme cuenta de mis errores. Me recuerdas como vivir de nuevo. Sólo espero que me puedas amar de nuevo, como yo te amo a ti. Sé que mi indiferencia hacia ti probablemente hizo que tu amor por mí, desapareciera. Por favor, pido tu perdón, Sakura. Puede que no tenga tu amor, pero al menos vuelve a sonreír para mí, como solías hacerlo. ¿Por favor?" le rogó. Xiao Lang tomó ambas manos de Sakura y las besó repetidamente.

"Y-Yo… Yo-" Sakura no sabía cómo responder. Un remolino de sentimientos se acumularon en su garganta, evitando que pudiera hablar. Su silencio era un mal signo para la opinión del Príncipe. Su rostro cayó y su corazón se hizo mil pedazos.

"Por favor, Sakura, dime qué debo hacer para obtener tu perdón y tu amistad. Haré lo que sea por ti. Por favor, perdóname. No podría soportarlo si no lo haces. TE AMO TANTO." Su voz se quebró.

El dolor y sufrimiento que vio en el hombre ante ella la destrozaron. En un instante, se lanzó a él, casi tirándolo de la cama por la fuerza. Sakura lo abrazó con todo el amor que sentía dentro de su corazón.

"Te amo." Le susurró en el cuello.

Silencio.

"Por favor dime que esto no es un sueño. Que no estoy soñando." Él le pidió, rehusándose a abrazarla por mucho que él quisiera.

"Te amo. Te amo, te amo, te amo, te amo, ¡y por siempre te amare!" le dijo una y otra vez, haciéndole ver que hablaba en serio con cada palabra.

La felicidad era demasiado grande para contenerla. Sentía que estaba a punto de explotar. Un par de fuertes brazos rodearon la delgada cintura de Sakura, aferrándola fuertemente sin quererla dejar ir.

"Te amo también. Con todo mi ser." Él le contestó.

Sakura se separó lo suficiente para verle a los ojos sabiendo que él no la dejaría ir. "Pero dijiste que Arianne era tu vida."

Por primera vez en días, Xiao Lang sonrió. "¿Acaso mi ángel está celosa?"

Sakura hizo un puchero. "¿Y qué si es así?"

El Príncipe sólo rió y le dio un pequeño beso en sus labios. "Sí, ella era mi vida. Después de aquel incidente, mi vida se fue al diablo y me prometí nunca volver a amar. Sin embargo, tú llegaste del cielo, Ángel."

"¿Y ahora soy tu vida? No quiero ser la segunda o algún tipo de reemplazo de una malvada bruja."

Xiao Lang negó con la cabeza, pero su sonrisa permanecía en sus labios. "No, no eres mi vida."

"Oh." Ella se sintió herida. No sabía que decir.

Por el otro lado, Xiao Lang se dio cuenta de la falta de luz en sus ojos y la desaparición de su sonrisa.

"No eres mi vida porque eres mi corazón, sin ti y tu amor, yo moriré. Tal vez no físicamente, pero mi corazón sí lo hará." Le dijo viendo el cambio en los ojos esmeralda de su amada.

"Oh, ¡Pao-chan!" se encontraba feliz. Muy feliz.

"Pensé que nunca volvería a escucharte decir ese nombre."

"Porque pensé que lo odiabas. Ano, no te importa que te llame así, ¿verdad?" le preguntó preocupada.

"No, porque todo lo que sale de tus labios es dulce. Y me encuentro deseando tal dulzura."

La castaña se rio. "Te amo, Xiao Pao."

"También te amo, Ángel."

En la tenue luz de la habitación, ambos enamorados compartieron besos que significaban el mundo entero para ellos.

Continuará…


Nota de Lady AngelStrawberry: Al fin terminé este capítulo. Cielos, me llevó días armar todas las ideas. De cualquier forma, ¡espero que les haya gustado! ¡Nos veremos pronto!

Notas de la traductora (o séase yo xD): debo decir que estoy completamente de acuerdo con Lady AngelStrawberry… me llevó días (sin mencionar el año ausente, a lo cual pido perdón) para traducir este capítulo. He de confesar que fue bastante tedioso hacerlo aunque no tengo idea de por qué jejeje. Además ha sido el único que he modificado debido a los consejos.

Bien como dije antes, este capítulo va dedicado a serenity-princess, Angel of the watery, aome, Paola, Hikary-sys, Aiko-1993 y Naguchan por ser tan dulces en mandar un consejo para Syaoran.

Se suponía que debía elegir sólo dos de todos los que enviaron, pero la verdad es que, no tuve corazón para rechazar los demás. Así que tomé frases importantes de cada consejo y creé dos nuevos para incluirlos a todos. Y para que no sintieran que tengo favoritismos (porque los aprecio por igual a tooooodos) las dos chicas que aparecieron en este capítulo, Lady Evangeline y Lady Selene, son dos nombres al azar que representan las 7 damas que gentilmente me ayudaron con sus consejos, así como a cualquier lector de esta historia :)

Glosario

Iie: No.

Ano: Este…

Arigatou: Gracias.

Gomen nasai: Perdón.

Kami-sama: Dios.

Muchas gracias a todos por leer y no olviden colocar un review. Nos veremos la próxima vez.

PD: para aquellos que me preguntaron… No, cuésteme lo que me cueste, voy a terminar esta historia. Así que no se preocupen.