Dracula

Magdalia Daidouji: Estoy de regreso! Muajajaja! –se oyen truenos- Y adivinen que les traje? O.ó muajajaja…Claro! El treceavo y ultimo capitulo de esta historia! XD

Nota: los que han leído mis historias creo que deben tener una idea de cómo esto terminara, aunque por supuesto O.ó puedo ser muy impredecible muajajaja.

Continuamos!

Capitulo 13: El Fin (XD si me habre quebrado la cabeza pensando en el nombre del capitulo ajaja XD)

Las historias dejan de ser historias cuando carecen de un final…es por eso que escribir este será un placer.

Algunos tienen la suerte de encontrar esa persona especial sin dificultad…sin tener consecuencias por ser feliz a su lado…pero…hay algunos que no corren con tal dichosa fortuna y encontrar a su ser amado tal vez sea mas doloroso de lo que alguien alguna vez imagino.

El amor no es siempre lo que pinta al mundo de rosa…si no lo que termina de colorearlo de negro…pero eso pasa cuando no eres correspondido… ¿No? Por supuesto aun no se sabía si esa era la suerte por la que correría Sakura…

Cierto…se había enamorado de un demonio…y aun así era feliz a su lado…no estaba segura si el la amaba…pero al parecer eso no le impediría seguir amándolo.

Durante tres días más consiguió tenerlo en su cuarto, si alguien entraba lo único que el chico haría seria transformarse en lobo y nadie podría objetar al respecto puesto que ya lo habían conocido antes en esa forma, siendo engallados por Sakura haciéndoles creer que no era mas que un gran perro herido.

Tomoyo había comprendido la situación y aviso a Sakura dormiría toda esa semana en la habitación de Rika.

Ya solo quedaban tres días para que la luna llena apareciera y el destino de ambos por fin se mostrase.

"Syaoran… el día de hoy saldré con Yamazaki a ver al Padre quien por fin nos dirá si…habrá una boda o no"-dijo Sakura quien estaba de pie frente a su closet; dándole la espalda a Syaoran quien estaba sentado en su cama; sacando el abrigo que usaría para poder salir de su hogar sin tener que sentir el temible frió en su piel.

Al escuchar esas palabras los ojos de Syaoran se mostraron de alguna manera preocupados…mezcla de celos y preocupación… ¿Qué pasaría si ella tenia que casarse?...le dolía la cabeza solo de pensarlo así que comenzó a pensar en lo que haría durante la ausencia de Sakura…una leve idea llego a su cabeza.

"Deséame suerte"-dijo Sakura girándose hacia el mostrándole una dulce y tierna sonrisa que lo único que esperaba era otra sonrisa de vuelta.

"Suerte"-respondio el príncipe girándose hacia ella dando una leve sonrisa.

El corazón de Sakura podía sentir los palpitares fuertes y alegres al verlo sonreír por lo que no lo dudo ni un segundo y corrió hacia a el a darle un cariñoso, calido y agradecido abrazo.

"Muchas gracias"-decia mientras le abrazaba. Por algún motivo mientras lo rodeaba con sus brazos sentía el deseo de no querer soltarlo…sintió que si lo soltaba lo estaría dejando ir…y ella no quería perderlo.

Los ojos de Syaoran se habían abierto grandes al sentir el abrazo…se había asombrado en el momento de sentirlo pero…sus ojos se comenzaron a cerrar con ternura porque probablemente comprendía lo que el corazón de Sakura estaba sintiendo.

"¡Sakura, es hora de irnos!"-llamó Yamazaki tocando la puerta del cuarto, usando un tono de voz alegre, sin duda por las falsas esperanzas que les había dado el padre anteriormente, lo que mas esperaba al llegar a la iglesia era que le dijeran que no habría un casamiento.

"Syaoran…esperame aquí por favor, estaré de vuelta pronto"-dijo Sakura mientras comenzaba a soltarlo. Syaoran se puso de pie frente a ella, haciéndole sentirse nerviosa por la cercanía…ya por su mente había pasado que la besaría…pero en lugar de un beso fue un lengüeteo ya que se había transformado en ese bello lobo blanco con café de ojos miel.

Sakura le sonrió dulcemente y se encamino a salir de la habitación donde le esperaba Yamazaki.

"¡Nos vemos mas tarde Syaoran!"-dijo Sakura sacudiendo su mano en forma de despedida mientras cerraba la puerta de la habitación dejando a un bello "gran perro" dentro.

"¿Lo llamaste Syaoran?"-pregunto Yamazaki con mucha curiosidad. No cabía duda que la castaña no conocía la palabra discreción.

"Er-yo-no-er-debiste haberlo imaginado etto… n.nU"-se trato de excusar mientras ponía una enorme y nerviosa sonrisa en su rostro.

"Mmm… bueno, lo mejor será irnos para poder regresar a casa temprano"-dijo Yamazaki decidiendo no interrogar mas al respecto del nombre del perro…aunque el podría jurar que había escuchado con claridad el nombre "Syaoran" de los labios de Sakura.

Naoko, Rika, Chiharu y Tomoyo se encontraban en el recibidor tejiendo una gran prenda que para la vista de Sakura lucia muy interesante…pues era blanca…y si la vista no le fallaba…realmente parecía un vestido de novia.

"¿Qué hacen?"-pregunto Sakura deteniendo su paso observando a las cuatro chicas trabajar arduamente.

"¡N-nada! ¡E-es el vestido que usara Rei en una fiesta! ¡Lo estamos confeccionando!-dijo Rika nerviosa mientras las otras tres intercambiaban miradas y sonrisas nerviosas.

"¡Es verdad, Sakura! ¡Mejor dense prisa! ¡No querrán llegar tarde!"-alento Tomoyo rápidamente mientras veía el rostro ingenuo de Sakura sonreír ante la respuesta dada.

"Bueno, nos vamos. Regresaremos pronto"-dijo Yamazaki mientras abría la puerta, Sakura salía y el tras de ella hacia lo mismo.

Quedando las cuatro chicas confeccionando el vestido…comenzaron a rebelar los verdaderos planes de tal blanca prenda.

"No podemos decirle…."-comenzó a decir Naoko mientras sostenía parte de la falda del vestido con tristeza.

"Que este vestido…es para ella"-completo Chiharu dejando escapar lagrimas de sus ya cristalinos ojos, porque a ninguna de las cuatro chicas hay le dolería tanto ver a Sakura usar ese vestido como a ella…puesto que eso solo podría significar que una de sus grandes amigas se estaría pronto casando con la persona que ella amaba.

Yamazaki y Sakura iban en un carruaje que los llevaría a la iglesia de la aldea. Yamazaki había decidido ahorrar tiempo yendo en un carruaje a tardar horas caminando sobre el suelo cubierto de nieve.

El joven no pensó en quedarse callado…y trato de alentar a Sakura, pues el rostro de la chica se mostraba muy preocupado por la respuesta que ambos esperaban.

"No te preocupes, seguro nos dirá que se cancelara"-dijo Yamazaki viendo por la ventana del carruaje como lucia la aldea en esos momentos…algo desolada…cubierta por la nieve del triste invierno.

"Y así podremos estar con la persona que amamos…"-dijo Yamazaki girando su mirada hacia ella…pues ahora ambos entendían perfectamente de que personas hablaban: Chiharu…y del "Joven Syaoran"…muchos honorarios de parte de un humano hacia un vampiro, solo que Yamazaki aun no descubría que su amiga Sakura amaba a un vampiro…un futuro Rey de los demonios.

"Si"-respondio Sakura tiernamente esperando que esa respuesta…le trajera su felicidad.

Syaoran se transformo en hombre solo para poder abrir la perilla de la puerta, ya que teniendo patas no habría forma de abrirla. La abrió y se volvió a transformar en lobo para poder pasar frente a Rika, Tomoyo, Naoko y Chiharu sin tener que asustarlas.

Paso frente a ellas, llamando la atención de la vista de Tomoyo, mientras las demás seguían concentradas haciendo el blanco vestido de novia.

Syaoran comenzó a rascar la puerta con sus patas ya que esta vez, definitivamente no se podría transformar en humano frente a ellas…y menos…si al abrir la puerta lo que estaría frente a el seria la luz del sol.

Tomoyo entendió el mensaje…se puso de pie a un lado de Syaoran y con ternura pregunto:

"¿Deseas salir?"- a lo que Syaoran cabeceo intentando decir un simple "si".

Tomoyo abrió la puerta, dejando salir a un audaz y veloz lobo corriendo a su aterrador hogar…la mansión de los vampiros.

"¿No se molestara Sakura, Tomoyo?...ya ves que cuida y quiere mucho a ese perro"-dijo Naoko observando como Tomoyo cerraba la puerta antes de que el frió entrara en su calido hogar.

"El regresara…después de todo, el también quiere y cuida mucho a Sakura"-dijo Tomoyo con cierto tono misterioso en su voz…había cierto mensaje oculto en sus palabras, que ninguna de las chicas entendió.

El ágil lobo de ojos miel corría con mucha fuerza, se había ausentado durante tres días de tal mansión infernal, y le parecía muy extraño que su temible padre no había enviado a nadie por el o peor aun…aun no había enviado a nadie para deshacerse de Sakura y eso le parecía aun mas aterrador.

Se adentro el bosque corriendo con fuerza, mientras corría rozo a un lobo, lo que molesto al animal y le hizo salir corriendo tras el lobo-vampiro…príncipe del inframundo….Syaoran.

Syaoran noto la presencia del genuino canino que corría tras el y acelero sus movimientos ya que no tenia tiempo para pelear contra un lobo, sin mencionar que pelear no era del todo algo que se disfrutaba para el. Si llegaba a pelear…seria solo por defender a las personas más importantes para el: La memoria de su madre, Eriol, su mejor amigo y Sakura, su persona especial.

Logro correr hacia un atajo librándose del lobo que iba a su casería.

Después de algunos minutos logro arribar a la guarida…lucia exactamente igual, tal vez, con mucha suerte, un poco menos aterradora…pero eso era mucho pedir, seguía luciendo vacía, oculta, tenebrosa, maldita.

Las puertas de la mansión estaban cerradas durante el día por lo que entro por el sótano que había debajo.

Entro a su mansión por el sótano…cerro las puertas del sótano y se transformo en el gallardo príncipe mitad humano, mitad demonio que era.

Al salir del sótano y entrar a la mansión…a su mente todo se volvió extraño y confuso…

Porque no había…ni una sola alma demoníaca dentro…nadie…nada….

Todo estaba vació…

A su mente paso la idea que probablemente habían muerto con luz solar…y el pensamiento de eso se evaporo al recordar de quien estaba hablando… por supuesto, del gran Rey Vampiro: Drácula…después de tantos años… ¿Moriría sin que el lo notara?... ¿Se desvanecerían todos?...era simplemente imposible.

No sabia donde estaban pero estaba segura que cualquier cosa que estuvieran tramando no seria nada bueno.

Recordó el momento en que fueron por el a la humilde casa de Sakura… ¿Qué tal si lo único que esperaban era que Sakura llegara a casa y desaparecerla del mapa?...su corazón comenzó a palpitar rápido, estaba sintiéndose demasiado nervioso, no permitiría que la lastimaran…jamás.

Se volvió a transformar en lobo y salio rápidamente corriendo de la mansión dirigiéndose de vuelta a casa de Sakura.

"Aun no es nuestro tiempo de jugar, Syaoran…muy pronto lo será"-se escucho la misma maléfica voz de Drácula padre dentro de la mansión….tal vez…solo estaban escondidos…porque como el había dicho…aun no era su turno de jugar.

Sakura y Yamazaki ya habían arribado a la iglesia, incluso ya se encontraban frente al padre esperando la ansiada respuesta.

"Hice lo que pude hijos pero…un compromiso es un compromiso y la iglesia no puede deshacerlo, lo lamento"-Y esa fue la esperada respuesta. Pero que suerte mas agraciada….

"¡Pero! ¡Usted dijo que las reglas estaban cambiando! ¡Padre!"-grito Sakura dejando que las lagrimas cayeran de sus ojos sin ninguna pena…ya solo quería pensar que ese estaba siendo un temible sueño del que pronto despertaría.

"Calmada, hija. En verdad, ya no esta en mis manos"

"¡Pero!-"-ya solo deseaba seguir discutiendo hasta que la respuesta cambiara.

"Discúlpela, Padre. Entonces nos vamos. ¿A que hora será nuestra misa?"-pregunto Yamazaki quien parecía estar tomando el asunto de una manera mas tranquila, aunque su corazón se estuviese rompiendo.

"En tres días, a las 10 del anochecer, parecerá tarde pero es justo como sus madres lo dictaron"-respondio el sacerdote con algo de seriedad…solo ver el rostro de Sakura llorar le hacia sentir gran culpabilidad aunque no tenia ni una.

"Vamonos, Sakura"-dijo Yamazaki poniendo su mano sobre su hombro en manera de soporte…ya que el sentía del mismo modo que ella…pero, siendo un caballero no lloraría frente a ella.

Después de una hora Syaoran ya estaba frente a la puerta de la casa, rascando la puerta desesperadamente, esperando que Sakura estuviera hay sana y salva.

Tomoyo abrió la puerta dejando entrar al canino dentro.

"Te dije que regresaría"-dijo Tomoyo observando como se dirigía Syaoran con prisa a la habitación de la castaña de ojos jade esmeralda.

Naoko simplemente sonrió a Tomoyo aceptando como la de ojos azules tenia la razón…ese "gran perro" y Sakura se querían mucho.

Syaoran entro dentro de la habitación y se transformo en hombre cerrando la puerta. Comenzó a caminar en círculos en la habitación frotando su barbilla…ya que el al contrario de la mayoría de los vampiros seguidores de su padre, era inteligente y sabia que su padre seguía con vivo y solo estaba esperando que llegase el momento de atacar.

La puerta se abrió súbitamente dejando entrar a una Sakura en llanto, corriendo a rodearlo con sus brazos por el cuello y besarlo apasionadamente….definitivamente no quería dejarlo. Syaoran le abrazo por la cintura, no le parecía extraño que se besaran tan repentinamente pero…que se besaran mientras ella lloraba…eso si cautivaba su atención.

Separo sus labios de los de Sakura, solo para escuchar como ella gemía con fuerza y dolor.

"¿Qué sucedió?"-pregunto Syaoran rápidamente…aunque ya en su mente estaba la respuesta, solo preguntaba para verificarlo.

"Voy a casarme en tres días, Syaoran…..y yo quiero…estar contigo"-dijo Sakura mientras paraba un poco su llanto solo para responder a la pregunta. Escuchar la respuesta de los labios de Sakura le hizo a su corazón temblar, sentirse mal…terriblemente mal.

"Sakura…"-dijo el mientras la abrazaba. Ella había quitado esa capa helada que había cubierto a su corazón por tanto tiempo…no podía soportar el hecho de perderla.

"Voy a estar contigo…siempre"-respondio, calmando el llanto de la flor de cerezo, pues escuchar palabras como esas de sus labios era simplemente lo mas hermoso que sus oídos habían llegado a escuchar alguna vez.

"Gracias…"-respondió mientras cerraba sus ojos lentamente y quedaba dormida en sus brazos.

Los siguientes dos días, las chicas a excepción de Sakura estuvieron repartiendo invitaciones de conocidos y algunos amigos en el pueblo para asistir a la misa de la boda de Sakura. Sakura simplemente no podía levantarse de la cama, Syaoran no podía hacer mucho para mejorar ese estado, ya que el se sentía igual, así que lo único que hacia era permanecer a su lado, dormía abrazándola esperando que eso no los separara.

Chiharu sollozaba de manera continua de solo recordar que Yamazaki pronto se casaría y el chico seguía sonriente, era mas maduro para esas situaciones…y ya había en su mente realizado que no habría forma de impedir esa boda, que así se haría y no tenia sentido seguir lamentándose por ello.

El vestido de Sakura ya había quedado listo, Tomoyo había dado los últimos toques haciéndolo uno de los más bellos vestidos de novia.

Y el tiempo pasa tan rápido que los dos días transcurrieron tan rápidos como el viento.

Así que ya era el tercer y último día…ese día era la fecha de dos acontecimientos muy importantes…Una boda no deseada y El nacimiento del nuevo Rey.

Ya eran las 7 de la tarde, en tan solo tres horas Yamazaki y Sakura le estarían diciendo adiós a su vida de libertad…por supuesto…si nada…o nadie intervenía.

Sakura ya traía puesto su vestido de novia mientras Tomoyo y Rika hacían unos pequeños ajustes al vestido para hacerlo simplemente perfecto.

Por otro lado Chiharu y Naoko arreglaban la vastilla del pantalón de vestir de Yamazaki, y mientras encajaba las agujas Chiharu dejaba el llanto salir de si.

"Tranquila"-dijo Yamazaki tratando de evitar que llorase, pero al parecer solo lo empeoraba ya que había dejado salir un gemido de llanto aun mas alto y peor.

En lobo estaba entre ellos en el recibidor observando como todos intentaban estar listos en el menor tiempo posible. Sus ojos lucían tristes de solo observar el decaído rostro de Sakura.

En el invierno oscurece siempre más temprano, (n.a: XD en donde yo vivo son las 5:30 p.m y ya se ve como si estuviera de noche, pero solo ocurre ahora en invierno x.x)y la antes mencionada poderosa luna comenzaba a mostrarse.

Syaoran giro su mirada hacia la ventana viendo como la luna estaba siendo tapada por una gran cantidad de nubes…pero hay estaba…y solo era cuestión de tiempo para que se mostrara completa y acabara con sus últimos días de mitad humano.

Este era justamente su día limite…el día en que bebería sangre de un cuello humano bajo la luna llena y transformaría toda su sangre en la de un demonio completo.

Ya tenia en su mente mas claro lo que ocurriría…si su sentido común e inteligencia no fallaban su padre tendría que atacar hoy….y para ser mas exactos….a Sakura.

Su corazón por dentro comenzó a sentir la frustración…pasara lo que pasara no dejaría ni un instante el lado de Sakura.

Dieron las 8 de la noche y un gran y elegante carruaje llego a la casa, conducido por un refinado jinete y dos bellos corceles blancos, tan blancos como la nieve que cubría los suelos.

"Vamos, Sakura, el carruaje espera"-decia Rika mientras al mismo tiempo, Naoko y Rika tomaban ambas manos de Sakura y la obligaban a avanzar hacia su temible futuro.

"Yo aun no he terminado de arreglarme…en unos momentos los alcanzare"-dijo Tomoyo mientras comenzaba a cerrar la puerta al ver como estaban todos afuera a excepción de ella y Syaoran.

"Pero Tomoyo"-decia Rika con su rostro preocupado… ¿Cómo lograría alcanzarlos?

"Pediré otro carruaje, estaré bien. Nos vemos mas tarde"-dijo Tomoyo por ultimo con su mística amable sonrisa dibujada en sus labios. Cerró la puerta y se giro dulcemente hacia el lobo que estaba sentado frente a ella.

"Mucho gusto en conocerte, Syaoran"-dijo Tomoyo con dulzura haciendo que Syaoran simplemente sintiera un leve escalofrió al ver como una humana lo había descubierto.

Syaoran sabia que Tomoyo era una humana, la mejor amiga de Sakura y que por el simple hecho de ser humana no podría lastimarlo y así frente a los ojos de la chica se transformo en hombre.

"Eres la felicidad de mi amiga Sakura…por eso…te pido de favor que hagas lo que este en tus manos por detener esto…y hazla feliz por favor"-dijo Tomoyo mientras juntaba sus manos en forma de suplica y cerraba sus ojos hablando con gran preocupación y tranquilidad.

"…Soy un demonio"-fue la única respuesta de Syaoran mientras bajaba su mirada pensando en lo mucho que le dolía pensar que probablemente no podría hacerla feliz…jamás.

"Eso lo se…pero…desde que Sakura te conoció lo has sido…y eso no le impedía ser feliz…así que tampoco lo hará en el futuro…todo saldrá bien"-dijo Tomoyo dulcemente…porque si su plan y el de Eriol funcionaba…entonces todo saldría bien.

Esas cortas palabras le hicieron reflexionar a Syaoran un poco….ya no solo debía impedir que su padre y los demás vampiros se le acercasen…ahora debía impedir una boda…por la felicidad de Sakura.

"Gracias"-dijo Syaoran, se transformo y no espero más de cinco segundos para que Tomoyo abriese la puerta y saliera corriendo a lograr su objetivo.

"Mucha suerte, felicidad de Sakura"-dijo Tomoyo cerrando la puerta nuevamente, realmente no asistiría a la boda porque ella de antemano sabia que no se celebraría ninguna boda esa noche.

Mientras corría de alguna forma podía sentirse más fuerte, no sabia realmente si la razón era porque sentía el gran deseo de proteger a Sakura o era porque su sangre demoníaca estaba aumentando. Al correr seguía las pisadas de los corceles que habían quedado marcadas en la nieve y en su recorrido logro distinguir algunos murciélagos en los árboles…no había duda…lo estaban vigilando.

Siguió corriendo hasta llegar a la iglesia…las puertas estaban abiertas de par en par pareciendo que estaban abiertas justo para que el entrase.

Había mucha gente adentro….pero parecía que al "pequeño lobo" no le importo en lo absoluto.

Empapadas sus patas por la nieve comenzó a marcarlas al entrar y comenzar a avanzar caminando por la alfombra roja que conducía al altar.

"¡ES UN LOBO!"

"¡UN LOBO! ¡UN LOBO!"-la gente se escandalizaba y solo veían al lobo avanzar sin prestar atención a las personas que le rodeaban.

"¡NO ES UN SIMPLE LOBO!..."

"¡ES DRACULA!"-gritaron muchos, las mujeres gritaban y los hombres se ponían frente a sus mujeres e hijos en forma de defensa contra el "temible" vampiro.

Al escuchar aquello lo primero que hizo Sakura fue girar su rostro hacia atrás para ver como su felicidad venia a su rescate…como siempre.

"Pero si es…"-Yamazaki estaba perplejo al observar que ese lobo era el perro que había estado viviendo una semana en su casa…ya comenzaba a descifrar todo….recordó el momento en que Sakura le llamo "Syaoran"…y ese era justo el nombre del ser amado de su amiga…y escucharlo ser llamado "Drácula" entre la gente simplemente le ponía mas sentido a todo…Sakura se había enamorado de un vampiro.

El lobo avanzo lo suficiente hasta quedar frente a Sakura e ignorando completamente o más bien…no tomando importancia de que tantas personas estuviesen observándolo…se transformo en hombre haciendo a todos gritar y poner sus manos sobre sus bocas en total asombro.

"Syaoran…"-decía Sakura con lagrimas ya en sus ojos…había venido por ella y eso no podría hacer otra cosa mas que brindarle la mayor felicidad en el mundo.

Syaoran le sonrió levemente y la tomo en sus brazos cargándola…se envolvió una vez en su capa y desapareció….tal parecía que su padre no era el único que podía hacer tal magia.

"¡LOS VAMPIROS ESTAN ATACANDO! ¡CORRAN!"-grito un señor por lo que se armo un completo escándalo y en cuestión de segundos ya todos habían salido corriendo despavoridos del lugar.

"¡Yamazaki! ¿¡Como dejaste que se la robara un vampiro?"-llego corriendo Chiharu con lagrimas en sus ojos al igual que el resto de las chicas quienes ya hacían a Sakura un cadáver.

"¡Estaba en frente de ti! ¡Debiste detenerlo!"-grito Naoko quien al igual que Chiharu derramaba lagrimas sin cesar.

"El no la lastimara"-respondio Yamazaki luciendo tan calmado…analizando que si ese vampiro en realidad hubiese tenido el propósito de asesinar a Sakura lo hubiera hecho con mucha anterioridad.

Syaoran destapo a ambos de su capa y se encontraban en lo que parecía ser…las cercanías del Rió.

La bajo de sus brazos solo para poder abrazarla rápidamente de pie.

"F-fuiste por mi...impediste la boda, Syaoran… ¡Te quiero!"-y aun en una situación tan extrema como esa no se atrevían a salir las palabras "Te amo" de su boca.

"Yo también, Sakura"-respondio el Vampiro mientras la abrazaba fuertemente…no quería perderla…abría sus ojos y veía como las nubes se despejaban cada vez mas y mas, dejando que la luna tomara su forma...lo que significaba que su padre no tardaría en aparecer.

Tenia que hacer algo…lo que fuese…rápido.

"Escucha, Sakura…tenemos que escondernos"-dijo Syaoran separándola un poco de si.

"¿Por qué? ¿Vendrán a buscarnos?"-pregunto la castaña con temor.

"…Solo debemos escondernos, Sakura"-dijo Syaoran quien no tenia la valentía suficiente para responder con un "si"…ya que de hacerlo, simplemente la haría sufrir mas.

"Esta bien"-dijo ella y dejo que Syaoran tomara su mano y la guiara dentro del bosque, lugar que por supuesto debía conocer como la palma de su mano.

El Príncipe comenzaba a sentirse mal…no exactamente mal…pero para un humano lo que el estaba sintiendo seria simplemente malo, fatal….estaba sintiendo el deseo de consumir sangre…y eso solo podía ser culpa de que sus sentidos de demonio eran muy fuertes bajo esa luna.

Estaba temeroso de que el mismo pudiese herir a la persona que mas quería en el mundo… así que detuvo su paso repentinamente…

"esconderte adentro por favor"-dijo Syaoran mientras su vista señalaba a un gran y enorme árbol con una ruptura lo suficientemente grande como para que la flor de cerezo lograse entrar.

"¿Y tu?"-pregunto Sakura con ojos temerosos.

"Estaré aquí afuera cubriéndote"-respondio Syaoran con una leve sonrisa, la tomo por las mejillas y le planto un delicado y dulce beso en la frente.

Sakura sonrió levemente aun con algo de temor y entro dentro del gran árbol.

Y aun había alguien quien les buscaba con fervor.

"Ese cretino se dio cuenta que iríamos tras ellos… ¿Alguno de ustedes vio hacia donde se dirigía?"-dijo el Rey Drácula observando a decenas de murciélagos sobre los árboles

Uno de los murciélagos bajo al piso y se transformo en hombre.

"Su majestad, yo seguí al Príncipe lo mas que pude y si no me equivoco debe estar cerca de la manada de lobos, su majestad"-hablo el Vampiro delatando la ubicación del joven Príncipe.

"¿Entonces que esperan, idiotas?...debemos encontrarlo antes de que la luna desaparezca y salga el maldito sol"-dijo Drácula y junto a Yolen y sus demás fieles seguidores…a excepción de Eriol, continuaron buscando por Syaoran.

Los instintos de Syaoran se habían calmado al recordar que estaba hay para protegerla y que se había dicho a si mismo jamás permitiría que alguien le hiciera daño…y en eso se incluía a el mismo.

Sakura se sentía algo asustada dentro del oscuro tronco pero sabiendo que Syaoran estaba hay afuera protegiéndola…los temores se disminuían en cuestión de poco tiempo.

Pasaron algunas horas mas…madrugada debía ser…y aun ninguno de los dos había caído dormido. Sentía la necesidad de escuchar su voz así que estableció comunicación un poco.

"¿No tienes frío, Syaoran?"-pregunto la castaña acercándose mas a la ruptura del tronco para poder verlo un poco.

"No, estoy bien. ¿Y tu?"-pregunto Syaoran quien ya comenzaba a pensar en quitarse su capa si la respuesta era "tengo algo de frió".

"Estoy bien, este vestido es muy calido. Sabes Syaoran…nadie jamás…se había arriesgado tanto por mi…mostraste frente a todos que eres un vampiro…solo por mi"-respondio Sakura mientras sus mejillas se coloreaban de rosa al comenzar a hablar sobre su sentir.

"Nadie jamás se había arriesgado tanto por mi tampoco…mostraste frente a todos que estas con un vampiro…solo por mi"-respondio Syaoran sonriendo levemente. La sonrisa de Sakura se abrió enormemente al escucharlo responderle así…saco su mano por la ruptura para que el la tomara y así lo hizo.

"¡Syaoran, ¡Tus manos están muy frías!"-grito Sakura preocupada al sentir el frió de las manos de Syaoran en la suya calida.

"Están bien, no te preocupes"-respondio el Príncipe de las tinieblas…quien pronto reinaría…el joven Syaoran.

Sakura ya respondió nada…se agacho y comenzó a conciliar el sueño, aun con su mano por fuera sosteniendo la de Syaoran, tratando de darle su calor.

Más horas pasaron…y los más temidos por fin se mostraron….los murciélagos aterrizaron en el piso sobre la nieve haciendo un gran circulo que rodeaba a Syaoran y a dos lobos mas que ahora se mostraban frente a el.

"Tanto tiempo sin verte, Syaoran"-hablo Drácula al transformarse en su apariencia de vampiro, una muy similar a la de Syaoran.

"Padre…"-dijo Syaoran mientras soltaba rápidamente la mano de Sakura y se ponía de pie en manera protectora frente al árbol.

"Pareciera que no sabes que hoy es tu fecha limite para hacerte el nuevo Rey, Syaoran….y por cierto, enamorarte de una humana fue el acto mas estupido que pudiste haber hecho…ya que solo te hará sufrir mas, Syaoran"-dijo Drácula mientras comenzaba a sonreír desquiciadamente…probablemente ya había perdido gran parte de su uso de razón.

"¡Aléjense de ella!"-grito Syaoran con furia viendo como Yolen y algunas Vampiras y Vampiros comenzaban a acercarse a el.

"Ahora, atrápenlos"-dijo con un tono de voz aburrido y un gesto de total asco al observar a Syaoran intentar proteger la entrada del árbol

Todos los murciélagos se transformaron en ágiles Vampiros, mientras que Yolen prediciendo la acción que realizaría Syaoran, se transformo en el aterrador lobo gris de ojos rojos.

Al instante Syaoran se transformo en lobo, ya que de esa manera le seria mas fácil librarse de todos esos vampiros…pero Yolen al haber predicho tal acto y haberse transformado en lobo…el seria el oponente de Syaoran.

Yolen se lanzo encima de Syaoran y mordió levemente su cuello para atarantarlo y lastimarlo un poco de manera que les seria más fácil capturarlo así. Lo amarraron de sus cuatro patas como si fuera un animal que estaba apunto de ser cocinado y rompieron por completo la ruptura del árbol tomando a Sakura quien había estado dormida con ellos.

"Syaoran…no se si sepas que al hacer lo prohibido asesinamos a los vampiros en el averno… ¿Por qué no hacerlo contigo también?...bien, eres mi hijo y aun debes gobernar…además no puedo transportar a dos individuos conmigo al inframundo…así que mi pequeño juego se realizara en nuestra morada"-hablo Drácula mientras Syaoran intentaba soltarse de los cuatro vampiros que lo iban cargando aun estando amarrado. Y Sakura quien por terror siquiera podía defenderse de aquellas vampiresas.

"¡Syaoran, ¡Syaoran!"-era lo único que podía gritar pero el pobre lobo tenia su hocico tapado también

"¿Cómo te atreves a llamarlo por su nombre, ¡Sucia humana!"-grito Meiling con gran sentimiento de odio y rencor hacia la flor de cerezo que ya comenzaba a llorar.

Caminaron hasta llegar a estar frente a su "añorada" Mansión y Morada de Vampiros…lugar que en ese momento se encontraba vació….casi vació…solo había una persona dentro…

"Destapen su hocico solamente"-pidio Drácula a lo que los inútiles y torpes Vampiros acataron en el instante y destaparon el hocico del lobo Príncipe.

"¿Qué esperas, idiota, Transfórmate"-dijo Drácula observando como Syaoran le miraba rencorosamente….no podía hacer nada al respecto…así que se transformo.

"Muy bien… ¡Ya que estamos todos aquí reunidos, ¡Bajo la luna llena, ¡Para celebrar el reinado de Syaoran, ¡El hechizo dice que debe beber sangre humana bajo la luna llena en esta fecha!... ¿Y adivinen que, mis amigos?... ¡Tenemos una candidata a darle sangre!"-gritaba Drácula con grandes aires de alegra y locura al observar como las vampiresas traían sujetadas de ambos brazos a Sakura, que no podía controlar su llanto.

"Así es Syaoran…este es mi juego, y tu castigo…beberás su sangre…y te transformaras en un demonio completo"-le susurro Drácula malévolamente.

"¡Jamás!"-grito sintiendo gran rencor…siquiera podía moverse, estaba amarrado...no podía hacer nada para salvarla.

"Syaoran, no tengo paciencia…se que es difícil para ti creer que después de todo lo que hiciste para tenerla a salvo de nosotros, serás tu quien la mate pero…así será"-respondio Drácula tratando de sonar lo mas maldito posible para hacer sentir a un con mas rabia a Syaoran.

"No lastimare a Sakura"-fue la respuesta de Syaoran mientras la observaba ser un rió de lagrimas. Todas las vampiresas taparon sus bocas en asombro al oírlo llamarla por su nombre.

"Cierto, no la lastimaras. La mataras… ¡Jajajaja!"-rió tan cínicamente el demonio…

"Se hace tarde y la luna pronto desaparecerá…no nos queda casi nada de tiempo, ¡Así que dense prisa!"-grito el Rey a sus vasallos….

Los Vampiros que sostenían a Syaoran lo forzaban a caminar hacia Sakura, aun teniéndolo amarrado, mientras que las Vampiresas que sostenían Sakura la obligaban a caminar hacia Syaoran….hasta tenerlos de frente.

Sus rostros estaban tan cerca, a la distancia perfecta para que Syaoran mordiera su cuello. El rostro de Syaoran tenia sus ojos cerrados y estaba girado hacia otro lado…el se había dicho a si mismo…que no la lastimaría y no esperaba hacerlo.

"S-syao-ran…"-la voz de Sakura temblaba, tenia un nudo en su garganta…jamás imagino que su romance acabaría de esa trágica manera. Su voz hizo que el castaño abriera sus ojos y girara su mirada con dolor hacia ella.

"¡Si tu no lo haces, Syaoran! ¡Lo haré yo, ya que de alguna manera habrá de morir. ¡Es más! ¡El día de hoy me siento piadoso y antes de que muera la humana, le dejare decirle unas ultimas palabras a Syaoran!..."-decía Drácula mientras todos los Vampiros reían tan maliciosamente.

Sakura tenía un nudo en la garganta…pero ese nudo se desharía para decirle lo que siempre deseo decirle…

"Te amo, Syaoran"-dijo ella con ojos cristalinos que intentaban dejar de derramar lagrimas…por fin había dicho sus verdaderos sentimientos por el…porque ella no lo quería simplemente…ella lo amaba. Los ojos de Syaoran se abrieron tan grandes de la impresión al escuchar esas palabras…un temible nudo se formaba en su corazón…

"Que repulsivas palabras… Pero en fin, al menos pudo decirlas antes de morir…y ahora bien… ¡Muerde su cuello ahora antes de que yo lo haga Syaoran!"-grito su padre…

Ambos, Vampiros y Vampiresas que sujetaban a Sakura y a Syaoran los acercaron a un mas…lo suficiente como para poder dejar que ambos se susurraran palabras antes del ultimo adiós.

"Hazlo"-susurro Sakura mientras cerraba sus ojos e intentaba parar sus lagrimas.

"Te amo, Sakura"-susurro Syaoran…porque su corazón por fin había comprendido que el sentimiento que su corazón sentía por ella…era: Amor.

Sakura aun con sus ojos cerrados que dejaban caer lagrimas…mostró una leve sonrisa…al menos sentía que podía morir sabiendo que había sido amada por su ser especial.

"¡HAZLO YA!"-grito con desesperación Drácula.

Syaoran con sumo dolor acerco su boca al cuello de Sakura…abrió su boca… saco sus "colmillos"…y lamentablemente…mordió su cuello.

Las vampiresas soltaron a Sakura, y dejaron que su cuerpo cayera al suelo…muerto.

Por su lado, los vampiros soltaron a Syaoran, quitaron las amarras de sus brazos…dejando que cayera al piso hincado…con su cabeza hacia abajo…

De lo que nadie se había percatado es que en el momento en que Syaoran había mordido el cuello de Sakura…la luna llena ya se había desaparecido….y no faltaban mas que algunos minutos para el sol saliera a resplandecer.

Syaoran comenzó a gemir de alguna manera aun con su cabeza cabizbajada…los oídos de Drácula reconocieron esos gemidos…esos gemidos que solo se oían en humanos…con prisa se aproximo a Syaoran y tomo su cabeza por la barbilla y levanto la vista del pequeño lobo hacia el…y sin duda…sus oídos no se habían equivocado…Syaoran…su hijo…estaba llorando.

"Estas…llorando…. ¡Eso es imposible! ¡Los demonios no somos capaces de llorar!-se volvió un completo frenético…giro rápidamente su mirada al cielo y vio como la luna ya no estaba y el cielo comenzaba a aclararse.

"¡Rápido! ¡Yolen, revisa el cuello de la humana y dime que ves!"-ordeno con suma urgencia.

Yolen rápidamente se agacho al lado del inmóvil cuerpo de Sakura, levanto un poco su rostro observando su cuello y…

"¡Dime que es lo que ves! ¿¡Esta la marca de los colmillos?"-grito Drácula con gran desesperación.

"¡No, su majestad! ¡Hay unas muy pequeñas marcas pero…tienen la forma de unos diminutos dientes humanos, señor"dijo Yolen que al mismo tiempo que su majestad, el antiguo Rey Drácula había comprendido lo que había sucedido.

Giro su mirada hacia Syaoran nuevamente…lo miro con terrible decepción, con rencor, ira, odio…

"Tu….eres humano"-fueron las palabras que salieron de su boca dejando a Syaoran completamente atónito…

"¡SU MAJESTAD, EL SOL ESTA POR SALIR!"-grito otro de sus vasallos con gran temor al ver la señal de que el sol pronto saldría…y que uno solo de sus rayos los aniquilaría.

Drácula lanzo una última mirada de rencor hacia Syaoran.

"¡CORRAN TODOS A LA MORADA!"-grito Drácula alarmado, todos comenzaron a correr hacia las puertas de la morada…pero…estaban cerradas….

"¡ESTAN CERRADAS!...ROMPEREMOS LA PUERTA SI ES NECESARIO, ¡EMPUJEN!"-grito Drácula, todos los vampiros hacían su esfuerzo y hacían que la puerta retumbara.

"Lo lograran…pero no a tiempo"-dijo Eriol observando desde adentro de la mansión como la puerta de entrada retumbaba fervientemente…y el no pensaba abrir la puerta.

Como siempre he dicho…cada quien tiene lo que merece…

El sol comenzó a salir en cuestión de segundos terminando así con la vida de cada uno de esos vampiros…se convirtieron en cenizas al instante…y las cenizas se las llevo el viento, librando por fin al bosque y a Inglaterra…de tal asquerosa y malvada plaga.

Syaoran observo con un poco de tristeza como la existencia de esos seres se había desvanecido en cuestión de segundos...pero al mismo tiempo se asombraba de aun verse con vida…en verdad….ya era un humano.

Corrió hacia Sakura quien aun estaba tirada sobre la nieve….casi inerte.

La levanto un poco desde la espalda con cuidado de no lastimarla…y acaricio su rostro con delicadeza y cariño.

"Despierta, Sakura"-decia Syaoran con ansias de ver esos ojos esmeralda abrirse otra vez.

No pudo pasar más de un minuto cuando su deseo se estaba cumpliendo y los ojos de Sakura se abrían lentamente viéndole con gran amor y cariño.

"¿Estoy viva?"-pregunto ingenua y tiernamente mientras Syaoran sonreía al escucharla preguntar aquello.

"No se como sucedió…pero al momento en que te mordí ya era humano, Sakura…soy humano"-dijo Syaoran sonriendo felizmente hacia ella. Al escuchar eso los ojos de Sakura se abrieron grandes, su boca quedaba abierta….no lo podía creer. Lo rodeo rápidamente sus brazos alrededor de su cuello y no pudo contenerse a gritar "¡Te amo!"

"Yo se como sucedió"-se escucho una voz masculina que venia de la puerta de la morada de los vampiros, y hay estaba frente a ellos…Eriol.

"¡Eriol, tu…!"-no sabia que decir… ¿Cómo podía estar expuesto al sol sin morir?

"Lo que tiene prohibido un vampiro Syaoran, es enamorarse…si un vampiro se enamora se convertirá en humano…"-dijo Eriol sonriendo amable y pacíficamente caminando hacia ellos.

"Pero para convertirse en humano no es suficiente sentirlo por dentro…la transformación se activara cuando de tus labios salgan las palabras que revelan tus sentimientos…así que supongo, le dijiste a esta bella dama que la amabas. Menos mal, yo lo hice a tiempo también" "-dijo Eriol sonriendo dulcemente hacia los dos…dejando muy en claro las cosas para ambos.

"Por ello…cuando Syaoran me mordió nada ocurrió, porque me lo acababa de decir antes"-respondio Sakura sonrosándose tiernamente al igual que Syaoran.

"Entonces supongo que solo me desmaye por el susto…"-dijo Sakura mientras comenzaba a sonreír nerviosa y avergonzadamente.

"Lo siento mucho, Sakura"-se disculpo Syaoran sintiéndose temiblemente culpable por haberle ocasionado todo aquel susto y dolor.

"No te preocupes, Syaoran… Saber que amas no podría hacerme mas feliz… ¡Te amo!"-grito la castaña con tanta emoción y se le lanzo encima como si fuera una pequeña…

Syaoran tuvo la fortuna de alcanzar a sostenerla en sus brazos…aprisionarla en ellos…y sin importar mucho la presencia de Eriol hay…comenzaron uno de sus apasionados besos.

"Y así es como el Amor hizo al Rey de los demonios…humano"-concluyo Eriol el final de esta historia……y así es como a pesar de una infinidad de problemas que se atravesaron en el camino…la meta llamada: felicidad se logro alcanzar para ambos.

-El fin-

Magdalia Daidouji: POOOM POOOM POOOM! ACABE OTRO DE MIS FICS! WIIIIIIIII! –sale corriendo sintiéndose enormemente realizada-

NOTA IMPORTANTE: Yo no se ustedes lectores pero o.ó no acepto ningún review de reclamación ni opinión degradante ni desilusión en ninguno de mis fics, esos reviews se llaman flames y no son bienvenidos en mis historias…

Razón por la cual los Flames apestan y no tienen sentido:

1.- Si estas leyendo una historia es por algo, tu no la estas escribiendo, así que te estas acoplando a lo que el autor escribió, no hay lógica en quejarse.El autor puede no estar satisfecho de su historia porque el la escribe, pero no los demás. Sabiendo esto, XD pueden dejar reviews.

Nota 2: Hay algunos detalles que ustedes hubieran querido saber…ejemplo: Como Eriol y Tomoyo se conocieron y esas cosas…bueno déjenme decirles, hay historias que se quedan con esos hoyos, por que el autor decide que son cosas secundarias de no mucha importancia en la historia, que pueden quedar a la imaginación del lector, y es lo que hice en esta historia. Un ejemplo: ClAMP….O.o alguno de ustedes sabe por que demonios Clow murio de la nada? Y como y cuando conoció a la mona de la primera película? O.o…bueno, no es para que lo respondan XD es para que vean como suceden esos casos, y no estoy haciendo mal.

Si no les gusto el final, tienen una mínima queja con el, ni me lo digan XD. Volvi a para terminar mis historias con agrado, no para recibir quejas x.X de acuerdo?...Pido a los inconformistas que por favor no digan esto "Yo me lo esperaba mejor no se…"…porque me sentiré muy muy mal.

MUCHAS GRACIAS A TODOS LOS QUE LEYERON! LOS APRECIO DEMASIADO! MUCHO MUCHO MUCHO MUCHO MUCHO MUCHO MUCHO! EXCESIVAMENTE! DEMASIADOOOOOO!...XD ok ya me calmo.

Nos leemos pronto en los demás fics!

P.D: Hoy fui bendecida! Escribí 17 hojas para esto en un dia! –se oyen coros de aleluya-