-Con Sabor a Ponta

Cap 1- "Pagando un favor"

-¡Eres asombroso Ryoma-kun!- frenéticamente Tomoka agitaba las manos en el aire intentando captar la atención del chico mientras descansaba medio tiempo. Sabía perfectamente que no podía hacer ese tipo de cosas mientras jugaba, no que algunas veces no se le escapara uno que otro grito de la porra, sin embargo sabía que su amiga Sakuno la detendría con un breve sonrojo en las mejillas, diciéndole que parara.

Ryoma alzó la vista y observó con gesto serio a su porra, principalmente conformada por Tomoka; sin embargo sus constantes gritos no eran tan valiosos como saber que tenía a alguien que genuinamente lo apoyaba, y esa era Sakuno.

Su mirada captó la atención de Sakuno, la cual le sonrió y le saludó con una mano al tiempo que sus grandes ojos cafés brillaban con alegría. Por supuesto él iba ganando el partido, aunque era un partido amistoso contra un chico de la misma institución, no dejaba de ser algo importante y digno de concentración, mantuvo en ella esa expresión seria y luego se dispuso a continuar el juego. Finalmente el último set y sin lugar a duda le ganaría a Yamazaki Inoue.

El juego continuó su marcha y finalmente Yamazaki perdió con una diferencia de 4 juegos. Como seleccionado en el equipo Seigaku, para Ryoma este tipo de juegos no eran más que simple práctica. Ambos jugadores estrecharon manos y se despidieron.

-Ryoma-sama, definitivamente eres el mejor- comentó Tomoka, arrebatándole la oportunidad de hablar a Sakuno.

Ryoma arqueó una ceja y alargó el brazo para tomar su chaqueta.

-En realidad te apoderaste del juego desde el primer set, ese tipo no tenía ninguna oportunidad contra alguien tan talentoso como tú, simplemente no entiendo cómo es que…

Tomoka seguía y seguía, parecía un disco rayado al fondo de la escena.

-Lo hiciste muy bien Ryoma- finalmente murmuró Sakuno.

-Gracias- contestó él simplemente.

-¿Te…te gustaría tomar algo?- preguntó ruborizándose –Esta vez tengo cambio- finalmente sonrió apenada, recordando el bochorno de la primera vez.

Ryoma parpadeó un par de veces ante el evidente sonrojo de la muchacha –Está bien-.

Simplemente no comprendía qué sucedía con las chicas como Ryuzaki, se veían tan frágiles y poco capaces de protegerse que algunas veces se preguntaba cómo había hecho para no salir sentimentalmente dañada día tras día, bueno las apariencias engañaban ¿no?. Además la chica no le desagradaba, debía admitir que al principio casi sentía como si lo persiguiese, pero después de todo se acostumbró a la constante admiración que ésta le demostraba.

-¡Sakuno!- Protestó Tomoka al ver a su idolatrado genio del tennis alejarse con su mejor amiga -¡No puedes llevártelo sin pedir permiso!-

Sakuno volteó alarmada, se había olvidado completamente de su histérica amiga y de la tendencia a pedirle permiso cada vez que se acercaba a Ryoma, algo ridículo al haber sido ella la primera en encontrar a Ryoma, sin embargo su amiga se había dado el título de presidenta del grupo de fans de Ryoma Echizen y dicho título le daba el 'pseudo' derecho de mantenerse informada de lo que pasaba con el chico y la responsabilidad de esparcir permisos a quien ella considerase lo suficientemente buena para el joven príncipe.

-¿Permiso?- preguntó Ryoma seriamente, dirigiendo una gélida mirada a Tomoka.

Tomoka se paralizó en seco –No malinterpretes Ryoma-sama, es sólo que como yo soy la presidenta de tu club de fans…-

-Tomoka- murmuró Sakuno –Déjalo así-

-¿Permiso?- repitió Ryoma algo perplejo; Sakuno soltó una risita nerviosa y le sujetó del brazo alejándolo a prisa del lugar -será mejor que nos apuremos-.

-¡Ugg! Sakuno eso no se vale- refunfuñó Tomoka apretando ambos puños a su costado.

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-Aquí tienes- sonrió Sakuno entregándole una lata de Ponta al chico.

Él sólo asintió en forma de respuesta y la recibió, en realidad no estaba sediento, y es que partidos como el que acababa de tener eran de lo menos complicados y requerían de un mínimo esfuerzo de su parte, de cualquier manera nunca estaba de más un buen Ponta.

Pasaron varios minutos en silencio sentados en aquella banca color perla, la misma en la que se habían sentado esa vez en que la situación ameritó que él comprara las bebidas.

-Se está haciendo tarde- suspiró Sakuno, meneando la lata con una mano, con esperanzas de que aún hubiera líquido en ella y así poder quedarse un rato más en compañía de su adorado príncipe –Quizá debamos irnos a casa ahora-

Ryoma cerró los ojos con un aire desinteresado –Mada, Mada Dane-

Sakuno sonrió observándolo con dulzura, tan tranquilo y tan despreocupado siempre, eso era parte de lo que tanto le gustaba a ella – Ano, Ryoma-kun, estaba pensando…-

-¿Hmm?- El chico cruzó ambos brazos y recargó su nuca en ellos, intentando relajarse ante el calor de verano, pese a que ya estaba oscureciendo todavía podía sentir esa oleada cálida en el aire.

-No sé si sea mucha molestia pero…- Sakuno agachó la mirada y mantuvo controlado su sonrojo –me gustaría que me enseñaras algunas técnicas del tennis, la verdad es que últimamente no he tenido ningún avance y…-

Ryoma se permitió abrir un ojo para observarla y ver el grado de interés en su cara, la muchacha aparentemente era sincera, no esperaba menos. Repentinamente el rostro de la chica enrojeció y se volvió hacia él.

-Pero comprendo que estés demasiado ocupado- Se apresuró a decir mientras su sonrojo disminuía notablemente –Discúlpame ahora te he puesto en tremendo dilema, ah debería pensar las cosas antes de…-.

-Mañana después del entrenamiento del equipo- se limitó a decir Ryoma.

Parpadeó un par de veces, escudriñando con la mirada el rostro del chico, lo que decía iba en serio después de todo -¡Hai! Arigato Gosaimazu Ryoma-kun-

Ryoma no respondió considerando que después de todo era mejor guardar silencio y no interrumpir la emoción de la castaña. Cerró una vez más aquella órbita dorada y se dejó llevar por el ambiente de paz.

-Ya me tengo que ir- advirtió la chica reparando en la hora –Gracias por la bebida-

Dos ojos ambarinos se abrieron de par en par fijándose en ella –La bebida…-

Por trigésima vez Sakuno se volvió a sonrojar, esta vez más intensa que las pasadas -¡Ah pero que tonta soy! Si las bebidas fueron de mi parte, ¡Gomenasai!...uh, yo… hasta mañana Ryoma-kun-.

Cual rayo la chica salió despedida del lugar, pensando en lo embarazosa que había sido la escena.

Por su parte Ryoma se encogió de hombros y observó el cielo, ahora matizado por un suave color naranja claro, Ryuzaki tenía razón ya se hacía tarde, sin embargo suspiró y volvió a cerrar los ojos.

"Mada Mada, Dane"

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Dolce S.- Ok bueno esto es sólo el comienzo del fic y estoy muy orgullosa de ser la primera en escribir un Ryosaku en español, verán hay muchos en inglés y son realmente fantásticos, ¿pero qué pasó con los seguidores de habla española? Vamos sé que no soy la única que gusta de esta pareja así que comiencen a escribir que yo los leeré.