¡El ultimo capitulo aquí está!

Capitulo Final: Mi razón de vivir

Y al despertar…

La alarma sonaba fuerte, igual que siempre, dos grandes bostezos y gemidos perezosos se escuchaban.

Una vida maravillosa…

Cuando al fin dejó de sonar, dos personas en una cama se miraban cara a cara, estos dos estaban abrazados y sonreían.

Empecemos desde ahora, sonriendo.

Comencemos a vivir realmente, para siempre.

Los ojos marrones brillaban al igual que los ojos verde esmeralda, brillaban de felicidad. Se encontraban acurrucados, en una brillante mañana, sonriendo los dos.

Lalala…esta es una maravillosa vida

Lalala…una maravillosa vida juntos.

Que era mejor, pues nada, tenerse el uno al otro, era lo mejor de sus vidas, vivir con tranquilidad y felicidad, los dos juntos y sonrientes, se amaban felizmente por ahora y para siempre.

Es una vida de ensueño.

Y luego…

La alarma volvió a sonar, más fuerte que antes y este fue acompañado por un retumbante trueno.

Un pequeño bostezo se escuchó y nada más. El día estaba totalmente grisáceo y la lluvia seguía cayendo, no había parado desde ayer.

-"Un sueño…"-

Un joven de mirada marrón al igual que su cabello fue al baño y se duchó, luego vistió y bajó hacia la cocina, a hacer un solitario desayuno, su cara estaba seria e incluso algo gruñona.

Luego de desayunar y almorzar, esté se sentó en su sofá que se encontraba cerca de la chimenea, no podía hacer nada más ya que la electricidad se había ido, podía componer música pero el piano le traía dolorosos recuerdos.

Y de repente la puerta sonó, alguien parecía tocarla con urgencia, su cara mostraba enojo y nada más, se levanto a abrir la puerta algo ansioso, pues esperaba algo y al abrirla este se encuentra con…

-"la nada, las cosas no serán como lo eran, ya lo se…"- Cerró la puerta con fuerza, retumbando fuertemente.

Todo era similar, exactamente todo, el día lluvioso, el corte de luz y la chimenea, su rabiosa cara y sonido al golpear de la puerta. Todo era tan semejante al día en que la conoció, tan semejante al día en que perdió a su primera razón de vivir.

-"¿Por qué los días son así cuando pierdo algo? ¿Por qué?"- Puso sus dos manos en su cara, tapándosela totalmente –"¿Qué debería hacer?, no quiero sufrir más, no quiero más...no pude verla a ella, mi estrella pero…puedo verla, aun, a mi pétalo de flor…entonces… ¡¿¡¿Qué estoy haciendo aquí?!?!"- Y en el silencio, derramo lagrimas de dolor –"Ya lo se…si voy a encontrarla…se que no lo haré y me desilusionare más aun…tengo miedo de no volverla a ver, de no encontrarla…tengo miedo…mucho miedo…mi estrella, ayúdame"- Sus lagrimas salían y salían, recitaba el nombre de su pétalo de flor en todo momento. Esperando que ella entrará por la puerta pero el sabia muy bien, que eso ya no pasaría más.

Y al día siguiente…

-"Todo lo importante ya está listo…ahora solo tengo que irme"- Miró a su alrededor con tristeza, no le gustaba dejar mucho su casa pero era lo único que podía hacer. Se dirigió a la habitación de Sakura, miró a sus alrededores otra vez y encontró una pequeña caja, cuando la abrió una música comenzó a sonar y uno niñitos de arcilla estaban dentro, sentados en una banquita rodeado de flores, muy felices los dos –"No tenia idea de que Sakura tenia una caja musical como esta, nunca me lo mostró…pero sin duda, es una linda melodía"- Cerró la caja y la guardo en su bolsillo.

Ya afuera de la casa, la miró por última vez.

-"Mi estrella, cuida muy bien la casa mientras no estoy, ¿ya?, hasta pronto mi estrella"- Se subió al auto y se fue.

Y sin que lo notara, una linda mujer se despidió de el moviendo su mano con una sonrisa y luego desapareció.

-"La cuidaré con mi alma, hasta pronto mi Shaoran"- Pronuncio antes de desaparecer.

Y así es como inicio una ardua búsqueda, la búsqueda más importante de su vida, la única persona que podría hacerlo sonreír, tenía que encontrarla a toda costa, de cualquier forma, solo añoraba encontrarla.

Ya en Tokyo.

-"Pero…no tengo idea de donde ni como podré encontrarla"- Su cara comenzó a mostrar preocupación pero desapareció de inmediato esa facción, su ceño frunció y su mirada cambió. –"Eso no importa ahora, tengo que encontrarla sea como sea"- Y miró hacia el cielo, el cual estaba mostrando sus rayos de luz, el sol hacia su aparición y una confianza comenzaba a brillar dentro de Shaoran. –"¡Te encontraré!"- Gritó a todo pulmón e inicio su búsqueda.

Ya instalado en su hotel, ni siquiera un descansó dio, con jeans y una polera blanca ajustada, salio a buscar.

Primera persona que vio, primera persona a la cual preguntó.

-"¿Ha visto a esta muchacha?"- Preguntó a una señora que iba en el ascensor enseñando una foto de Sakura.

-"No, no la he visto, lo lamento"- Y dicho eso la señora se marchó.

Las respuestas de otras personas fueron las mismas, una hora más tarde la situación no cambiaba para nada, dos horas, tres horas, cuatro horas, todo estaba igual.

-"¡¿Es que acaso ella es un fantasma?!"- Dijo muy enfurecido hacia la nada. Y sin nada más que decir, siguió en su búsqueda.

Ya era medianoche, la suerte no estuvo con el en todas las horas, así que rendido y enfurecido, regresó a su habitación.

Ya sentado en un sillón, con una copa de alcohol muy fuerte en su mano, miraba el cielo desde la ventana.

-"¿Cómo no me di cuenta de que…?"- Se traga todo el contenido de la copa de un viaje, cerró sus ojos y sin querer, se durmió.

Podía ver el cielo azul, un árbol de cerezos arriba de sus ojos, un gran sendero verde a su alrededor, se preguntó a si mismo en donde se encontraba, pero nada ni nadie le decía su respuesta, pero no importaba, ya que ese lugar era agradable para el.

Cerró sus ojos otra vez, una calidez en su mejilla pudo sentir, no quiso saber que era, solo quiso sentir, ya que esa sensación era muy placentera y muy calida.

Abrió sus ojos y solo cerezos volaban a su alrededor, encontraba todo hermoso y tranquilo pero aun así, se sentía muy triste. Ya que esa calma, ese lugar y esa calidez, era la que podía sentir junto a Sakura.

Se levantó y caminó, sus manos en sus bolsillos y miraba a su alrededor, a lo lejos, la playa se denotaba, el viento fresco no paraba, todo era perfecto, si solo ella estuviera allí, no podía quitársela de su cabeza, era una obsesión esa persona, una necesidad que lo afectaba demasiado, lo hacia sentir tan triste, no podía disfrutar la escasez de vida que tenía, todo a causa de ella.

Pero que importaba, las cosas sucedieron y no había vuelta atrás, solo quería caminar, en ese mundo de ensueños y encontrar lo que más le era preciado.

Que aunque por lo menos, en sueños podía estar a su lado.

Pero aun así, abrió sus ojos y su sueño había terminado, no podía encontrarla, ni en su subconsciente estaba.

-"¿Es que te he hecho algo malo? ¿Cómo para que me hicieras esto?..."- Preguntaba hacia la nada, creyendo que ella lo escucharía, se dio un tiempo para pensar. –"Oh…es verdad, te hice lo peor, el cual fue…haber entrado en tu vida, ya que, yo, simplemente…debo estar solo…"- Bajó su cabeza, sus cabellos cubrían sus ojos y pequeñas gotas cristalinas caían seguidamente.

Como estar solo en la vida, si lo que más quieres es estar con alguien.

Su mente comenzaba a actuar negativamente, se maldecía y despreciaba a si mismo, esperando a un milagro aparecer.

Siempre que la persona se encuentra de lo peor, se hace sentir un error, un milagro, una luz aparece e ilumina su vida.

-"Pero eso ocurre solo en cuentos…"-

Al día siguiente.

Está vez salio a buscar a los alrededores, en su moto que tenia guardada. (Lo tiene todo XD)

Un poco dudoso antes de partir, los nervios de no poder encontrarla le hacían tener miedo, que quizás todo lo que estaba haciendo e iba a hacer, sería inútil, quizás ella había desaparecido de la faz de la tierra.

Pero con miedo o no, su casco se ajusto y partió en su búsqueda sin descanso.

Primero buscaba en los parques, en donde solo encontraba gente feliz disfrutando de su buena vida.

-"¿ha visto a esta mujer?" – Preguntó a la primera persona que alcanzó.

-"No la he visto en ningún lado"- Respondió la persona.

Y se encamino a otra persona.

-"¿Ha visto a esta mujer?"-

-"No la he visto"-

Se encamino a otra persona más, y a otra, y a otra y a otra.

Llevaba más de 20 intentos y en ninguno tuvo suerte, ni siquiera una pequeña pista.

Se subió a su motocicleta y siguió a su próxima parada, el lugar donde el trabajaba.

-"Sr. Shaoran, buenos días, tanto tiempo que lo veía por acá"- Decía la secretaria de la entrada.

-"Buenos días Nozomi, dime, ¿has visto a esta muchacha?"- Le mostró la foto a la secretaria.

-"Mmm…perdón Sr. Shaoran, pero no la he visto en ninguna parte"- Su cara denoto lamento hacia él.

-"Ah, bueno, no importa, gracias de todas formas"- Y siguió hacia delante.

Preguntó a todas las personas que se les cruzaban en su camino, incluso a las personas que salían del baño, a todos, y la única respuesta que logro obtener, fue la misma que todos han contestado "no".

-"¿Por qué nadie sabe de ti?, tonta"- Y salio del lugar, se subió a su motocicleta y partió de nuevo.

Su próximo destino…

La casa de Sakura.

Llegó al lugar, todo lucia igual que la otra vez que había venido a este lugar, exactamente estaba todo igual, la puerta estaba sin seguro así que pudo entrar.

-"¡¿¡¿Sakura, estás aquí?!?!"- Miraba a todos lados buscando señal de ella.

Miró en la cocina, todo estaba lleno de polvo, el salón de estar, las escaleras, subió y encontró varias puertas, el baño, la siguiente una habitación con una gran cama doble, la siguiente era una habitación con una cama singular, parecía ser que un hombre la ocupaba, por las cosas y los detalles que habían y la ultima, en la puerta había un pequeño letrero que decía "Sakura"

Entró y encontró una pieza de una pequeña niña, una cama a la pared con sabanas rosas y lindos estampados, peluches por doquier, la habitación de una niña, como Sakura.

Pareciera que en esa casa el tiempo estuviera detenido, que luego de todas las lagrimas y momentos de tristeza, cuando ya nadie quedo en ese lugar, todo quedo congelado, como estar en un lugar de recuerdos, esa sensación traía ese lugar.

Su aroma estaba impregnado a esa habitación, el dulce aroma de Sakura estaba en todo ese lugar.

-"No es gracioso, ¿sabes?"- Su cara se mostró enojada. –"No entiendo a las mujeres, no logro descubrir porque siempre las mujeres se hacen tan dramáticas, son tan inmaduras, ¡podrías haber hablado conmigo en vez de escapar!, ¡¡Tonta inmadura!!"- Actuaba con un pequeño niño haciendo berrinches para que le entregaran lo que quería, cosa que el no lo obtuvo, por más que peleara, nada recibía.

-"Apareceras, ¿cierto?"-

Y volvió a su habitación, desganado, con sus esperanzas quebradas otra vez, se tiró en su cama y miro el techo, no había nada de interesante en mirarlo, pero solo eso podía hacer en ese instante.

Se sentía aburrido y solo, esperaba alguien que no aparecería, lo sabia, pero aun así, decía sus berrinches.

-"Estoy aburrido, rayos, si estuvieras aquí…"- Se sentó y se puso pensativo – "podríamos hacer muchas cosas, como…a ver…jugar cartas, ¡si, si!, y apostaríamos y ganaría otra vez y te tendría para mi, podría encerrarte en mi ropero y molestarte en todo momento, me llevaría en mi espalda y giraríamos mucho, ¡hasta podríamos embriagarnos y cantar como dos idiotas enamorados!"- Se tiró otra vez y rió, rió mucho rato y cuando se detuvo, unas lágrimas salieron de sus ojos.

Lo tenia atrapado, no lo dejaba en paz, solo quería estar con ella y nada más, quería compartir mucho tiempo con ella, toda su vida, con ella. Otra mujer…lo tenía embrujado.

Se levantó y saco de un armario, una gran botella de cerveza, una copa elegante y salió con cara de enojado.

Era una calma y serena noche, la playa estaba tranquila y las olas del mar tan suaves como el rozar de una cortina.

Y allí, un tipo ebrio gritaba tonterías.

-"¡¿Dónde estas?, Que no te encuentro!"- Desafinaba tanto que escucharlo era una tortura.

En pasos tambaleantes, salio al exterior sin rumbo alguno, solo al que sus pies lo guiaban y en eso, llego a aquel lugar extenso, donde estaba cubierto de agua, y a sus pies, una suave arena.

Tiro sus zapatillas a cualquier lado y comenzó a bailar de una forma ridícula y a la vez cantar de esa forma tan desastrosa. (Si no es tan perfecto xD)

La gente nocturna lo señalaba, se ría o simplemente decían cosas pero el no los escuchaba, no los miraba ni siquiera sabia que había alguien allí, aparte de el.

Era el trago más fuerte que tenia guardado, no era un sujeto alcohólico, pero siempre habría que guardar tragos para casos especiales, como este.

Cayó.

La arena lo golpeo durante en su espalda, pero no reaccionó, miles de sucesos pasaban por su cabeza, una y otra vez, hablaba y hablaba, pero en silencio, solo su mente lo escuchaba, nadie más lo tomaría en cuenta, así que no servia hablar a los demás.

-"Cuando apenas te conocía, creía que eras un superhéroe, pero viéndote de esta manera, creo que me he equivocado"- Se arrodillo y lo sentó.

-"…"- No pudo decir nada, a pesar de estar ebrio, podía darse cuenta.

-"¿Qué haces aquí?"-

-"…"-

-"Creo…que no importa, ¿Dónde esta tu casa?, tu lo dijiste, tienes una casa en Tokyo"-

-"…Seashell Hotel"-

-"Oh…ya veo, vamos, te llevaré"- Se levantó y le tendió su mano.

Sus manos se tomaron, él estaba sorprendido, ella, no lo sabia, sus cabellos tapaban sus ojos pero no tenia tiempo de pensar en aquello, estaba demasiado impresionado.

-"¿Puedes caminar?"-

-"No lo creo…el mundo gira…uah"- Puso cara de nauseas y se tambaleaba.

-"Y-ya veo, ok…toma mi mano y no la sueltes, no esta muy lejos"-

A pesar de que la cercanía que había de la playa hasta el hotel, el viaje se hizo largo, muy largo y silencioso.

Se sentía como un adolescente, tímido y sin poder decir algo, trataba, abría su boca pero las palabras quedaban atrás entonces, solo podía mirarla.

Allí estaba ella, guiándolo a su apartamento, con su mano en la suya, sin mostrar tristeza ni desagrado…Allí estaba ella, junto a él.

Y frente a la puerta estaban ahora, se quedaron allí un momento, sin cruzar miradas ni palabras, en silencio, sin reaccionar.

-"Estoy actuando como una niña pequeña…de todos modos ya lo sabes y yo lo se…es tonto estar aquí parados sin hacer nada, soy una mujer y debo saber cuando y que hablar…es tonto quedarse sin decir nada por el simple hecho de que…de que te ame…y aunque diga que soy una adulta…me cuesta hablar…"- Su cara mostró nervios y comenzó a balbucear.

El la miraba, no podía decir nada, ella era una adulta y el un pequeño, pero tenía miedo.

Cayó sobre la puerta muy mareado, interrumpiendo todo lo anterior.

-"¡Hey, resiste!"-

Rápidamente abrió la puerta y sujeto a Shaoran, lo guió hasta el baño, dejando que echara todo lo malo…

Fue una larga espera, preocupada lo esperaba sentada en un sillón. Cuando el salio se dio vuelta de inmediato para verlo, estaba totalmente acabado, su cara era un desastre y estaba que caía.

-"Mi cabeza…uah…"-

-"Te preparare algo caliente, así se te aliviara un poco, ve a la cama. Ahora"- En tono de orden le reprochó –"Ya eres un hombre, no entiendo como puedes quedar de esta manera, ¿Qué esta pasando contigo?"- Dio un largo suspiro.

-"Sakura…"-

Ella oyó su nombre, pero sin embargo no dio la vuelta y siguió su camino hacia la cocina, solo lo reprocho otra vez, mandándolo a la cama.

Paso un largo rato y ella llegó a la habitación, con una tasa de leche caliente (no se me ocurrió otra cosa XD).

-"Puede que esto te quite el mareo o te logre calmar un poco"- Le entrego la tasa en sus manos y lo miró. –"Bien…tengo que irme, es bastante tarde"-

Cuando se acerco a la orilla de la cama para levantarse, se detuvo ya que una mano agarro su chaqueta. Se dio media vuelta sorprendida, él le miraba algo triste.

-"¿Puedes quedarte un rato más?, como vez, estoy solo aquí y me gustaría hablar un poco"- Bajo la mirada triste ya que no obtuvo respuesta.

-"¿Te duele la cabeza?"-

-"Si…"-

Entonces ella se sentó de forma cómoda, apoyando su espalda en la pared, tomo la cabeza de Shaoran y la coloco sobre sus piernas, le comenzó a acariciar su cabeza dulcemente.

-"Tomaste tanta cerveza, que seguramente, no recordaras nada para mañana, así que, está bien, es una noche así que…esta bien, me quedaré"- Dio un suspiro y lo miró dulcemente.

Iba a hablar, tenía que hablar, pero no lo hizo, solo cerró sus ojos y disfruto de aquellas dulces manos que lo acariciaba.

-"¿Que hacías en la playa?"- Se decidió a decir algo, aunque fue en un tono muy bajo.

-"Tu lo sabes, me gusta la playa…"-

-"Yo pensaba que te gustaba la playa cuando llovía, para luego mojarte totalmente y estar con ropa de verano"- Se burló.

-"No es gracioso, eso fue un pequeño descuido… ¡No es mi culpa!"- Le dio un pequeño golpecito en la cabeza.

-"¡Uah!"-

-"¡Lo siento!"- Se asustó y volvió a acariciarle la cabeza.

-"La playa…fue el único lugar al que no se me ocurrió revisar"-

-"¿revisar que cosa?"-

-"revisar si estabas allí"- La miró a los ojos.

-"… ¿Me buscabas?"- Le pregunto sorprendida.

-"Porque…te fuiste ese día, no me dijiste nada, me dejaste allí, solo"-

-"No quería causarte problemas, no quería, mis sentimientos te harían sentir mal seguramente…"- Cerró sus ojos y sonrió tristemente.

-"No, estás mal, yo…"- No pudo seguir hablando, tuvo miedo de hacerlo.

-"Me doy cuenta Shaoran, te gustaría aceptar mis sentimientos porque se que no quieres que llore más. Pero no lo quieres, no quieres estar con nadie, tienes miedo. Puedo verlo, ya que, siempre que digo en forma directa o indirecta mis sentimientos…quieres decir algo, vas a decir algo, pero no dices, como acabes de hacerlo, no quieres perder a otra persona, tienes miedo de ello, así que realmente, quieres estar solo…para no causarle mal a nadie"-

Quería detenerla, decirle que no era verdad, que el la amaba y la quería a su lado, pero en cierto punto, era verdad. Tenia miedo… que tal si no podía hacerla feliz, que tal si solo la lastimaba, que tal si la perdía…

El miedo no le dejo hablar, no pudo seguir intentando, no resultaría.

-"Al fin y al cabo, no recordaras nada, me iré cuando estés dormido y dejare que este día sea la ultima vez que nos veamos, si me alejo de ti, no sufrirás, así que tenemos que olvidar, todo, solo olvidar y todo volverá a como estaba antes. Pero hazme el favor de cuidarte, de seguir adelante y no estés triste, todo es para mejor. Ya lo verás…Shaoran"- Le dio un beso en la frente y silenciosamente dijo…

-"Ahora, cierra tus ojos y duerme, todo será para mejor"-

Ella no quería permanecer a su lado.

Eso pensaba Shaoran, si ella lo hacia, aunque quisiera, sufriría, porque al fin y al cabo, ella no podría estar tranquila, sabiendo que tengo miedo de estar con ella, nada seria como antes, seria diferente y ella estaría triste con eso.

Ella tenía razón, todo era para mejor.

Y así, se dejo caer en el sueño, en un largo y ultimo sueño, en compañía de la mujer que más amaba…

Ya era muy temprano en la mañana, era una clara mañana, que se llenaría de una clara luz del sol, iluminaría todo, cada persona, cada vida.

06:00 AM

-"Por favor, cuídate mucho, fue un gusto, haber compartido un buen tiempo contigo, fue sensacional. Gracias"- Hizo una reverencia y se marchó.

El estaba totalmente dormido sin percatarse de que ella, ya no estaba allí.

En frente de ese gran hotel, miró por ultima vez hacia atrás pronunciando con un tono muy bajo y triste, un "adiós" y unas lagrimas cayeron de sus ojos.

-"Hora de partir, Sakura…"-

Sintió la brisa de la mañana, una nueva brisa.

Miró hacia la derecha ya que escuchaba extraños sonidos.

-"Suenas muchas sirenas de policías, ¿estará pasando algo?"- Camina un poco hacia allá y logra ver algo –"Muchos policías persiguen un auto y están cerca…muy cerca"- Su cuerpo quedo totalmente estático y su cara totalmente impactada.

Una hora más tarde.

Abrió sus ojos muy perezosamente, su cabeza le dolió bastante pero no podía recordar claramente que había pasado en la noche, pequeños fragmentos pero nada más.

Pero sentía algo, que tenia que terminar, miró por su ventana y lo dijo.

-"Hora de volver a casa, fallé"- Se levantó y miró por la ventana.

Había mucha gente junta al lado de su edificio, decían muchas cosas juntas y también había policías.

Bajó para poder ver que había pasado, cuando llegó allí preguntó.

-"¿Qué ha pasado aquí, por que tanta gente?"-

-"Una pobre joven fue atropellada por un ladrón que iba en persecución, fue pillado pero la joven resulto gravemente herida, cuando llegó la ambulancia, ella no reaccionaba. Pobre mujer, no tenia por que sufrir por un criminal"-

-"Que mal…"- Sintió tristeza pero no supo el por qué.

Subió una vez más a su apartamento y preparó todo para marcharse.

Estaba todo acabado, absolutamente todo.

Estaba de vuelta en su casa, vacía y sin vida, todo era un gran silencio, deseaba escuchar una dulce voz, creía haberla escuchado, pero al momento de pensar en aquello, su cabeza le daba fuertes dolores, cansado. Fue a dormir…

7 meses después…

Un sueño, que siempre se repetía, no importa cuantas veces lo llegara a soñar, no llegaba nunca al final, al momento de alcanzarla, despertaba.

Se encontraba el en su regazo, en la oscuridad con solo la luz de la luna, ella le acariciaba su cabeza y susurraba de forma muy baja, casi inaudible.

Podía verla claramente, no estaba feliz, mostraba una sonrisa pero no era verdadera, sus ojos tratando de disimular tranquilidad, se encontraban muy inquietos y al abrirlos, mostraban una gran tristeza, como si en cualquier momento, se pusiera a llorar descontroladamente.

Era un sueño que duraba mucho tiempo, ella susurraba, el escuchaba.

Hasta el momento que se haya el frente a ella y de un momento a otro, ella comienza a alejarse, rápidamente, se aleja y se aleja de su presencia, le persigue tanto como puede y al momento de lograr tomar su mano, sus ojos se abren…

No importaba cuanto tiempo llegase a pasar, las cosas seguían de la misma manera, estaba rendido pero su mente aun persistía, su corazón aun podía palpitar de amor por aquella mujer, esa dulce dama de dulce sonrisa y apacible voz.

A la cual solo deseaba abrazarla, besarla con fuerza, no soltarse de ella, tenerla en sus brazos y abrazarla tan fuerte, para nunca dejarla escapar otra vez…

Pero a la vez de pensar en ello, se sentía estupido porque sentía que la había dejado ir, no sabe cuando ni donde, pero siempre sentía, que fue un inútil y la dejo.

La familia de Sakura nunca regreso por ella, solo enviaban cartas creyendo que ellos estaban juntos y de una muy buena manera, decían que no volverían dentro de un buen tiempo, ya que Tomoyo estaba haciéndose muy exitosa en su trabajo y Kero había encontrado muchas cosas productivas que hacer…

Ese fue un golpe de suerte, pues no sabia como explicaría que la había perdido, de que no sabia donde se encontraba, que se había borrado…

Bajó a la cocina y se preparo su desayuno, un pan crujiente con margarina y un rico vaso de leche, se cubrió con una manta.

Era una fría mañana otoñal del mes de octubre (la verdad no estoy muy segura, pero creo que en octubre, Japón esta de otoño)

Muchas veces no sabia que hallar en la televisión y se dedicaba a ver documentales de todo tipo, en este momento, documentales de salud el cual se titulaba "Comas milagrosos"

-"Muchas veces nos hemos sorprendido con esos casos en que personas permanecen en coma por semanas, meses, años y de un momento a otro, despiertan como si nada, como si el tiempo para ellos nunca hubiera pasado. Pero a veces hay casos en que el paciente, nunca abre sus ojos, no importa cuanto tiempo pase ni cuanto traten de reanimarla, nunca despertará. Dicen muchos por ahí, que las personas que nunca logran despertar, son las personas que esperan a alguien, a una persona lejana, la cual desea que esa persona sea quien le haga abrir los ojos…"- La voz de la mujer que comentaba este documental hablaba mientras mostraban videos de las personas que despertaban y las que simplemente quedaban dormidas para siempre y en eso, llegan a la habitación de una niña –"En Japón se encuentra una joven mujer, de unos 20 años o más, la cual fue una inocente victima de un atropella de alta gravedad causada por un ladrón en persecución, en ese momento ella perdió mucha sangre, tuvo fuertes golpes en todo su cuerpo y muchas fracturas, lleva 7 meses sin siquiera mover sus ojos ni dedos, se han hecho todas las cirugías necesarias para su bienestar, solo falta que abra sus ojos para estar curada, pero allí permanece ella, al lado de una ventana en su habitación, sin que nadie llegue por ella y sin que nadie la identifique, pues no tiene pertenencias y nadie la ha reportado…esperemos que está niña despierte algún día o como dicen otros, que la persona especial para ella llegue a su lado"-

Y la muestran por televisión…

Una dulce cara dormida, un largo cabello castaño y facciones muy hermosas.

Y muy reconocibles, demasiado reconocibles.

Y ese día

En que se rindió, hubo un accidente, una niña, victima de un ladrón, estaba allí, frente a el, entre la vida y la muerte. Y el se…marchó.

No lo pensó, no miró, no reacciono de ninguna otra manera, se vistió, cogió las llaves y marchó a toda velocidad.

Al entrar en esa habitación, se impregno de un suave aroma a cerezos, un dulce aroma que lo atrapó hacia ella, no lo pudo evitar, cayó de rodillas y sus lágrimas cayeron por un largo rato, casi interminable…

Y su mano tomada a la de ella…

Y desde ese momento, no importa cuanto tiempo pasara, ni cuantas cosas dijeran, ni que pronósticos decían, no importaba nada, solo el fuerte amor que lo mantenía junto a ella.

Día a día, sentado junto a ella, su mano con la suya, acariciándola suavemente, sonriéndole y hablándole, de tantas cosas lindas y a la vez tontas, le hablaba de cualquier tema, incluso le contaba historias, infinitas historias que al terminarlas, le daba un dulce beso en su boca, lleno de amor y esperanza.

No importa cuanto tiempo llegue a pasar…

Seguiría a su lado…

No importa cuanto tiempo demore en despertar

El seguiría amándola

No importa nada

El estaría allí para ella, para aquel dic en que ella abra sus ojos…

La abrazaría con todo el amor que lleva guardado, con toda su felicidad, la abrazaría y le diría tantas cosas, que no terminaría jamás.

En un largo sueño puedo escuchar una voz

Siempre puedo escucharla

Sentada en el pasto estaba

Y cerraba mis ojos

Podía escuchar una voz, que me alentaba.

Decía que me ama, que es feliz de que existiera.

Me dice tantas cosas

Me hace sentir feliz

Me hace sentir muchas cosas lindas dentro de mí

Quiero verlo…

Quiero verlo…

Abrazarlo…y amarlo

Dentro de este sueño

Espero por ti

Dueño de aquella voz

Que me anima a seguir

No te puedo ver ahora, pero lo haré

Me haces sentir que puedo vivir

Que puedo sonreír a pesar de todo

¡De que tengo una vida por delante!

Espero por aquel día en que despertaré de este sueño

Donde te encontraré a mi lado

Junto a mí cuidándome, hablándome y demostrándome tu amor

Y sentada en este sendero extenso

De un interminable campo verde y un hermoso cielo azul

Espero

Por ti…

-"No importa Sakura, ahora tengo una razón, tengo alguien con quien compartir mi vida, no importa cuanto tiempo pase, aquí estoy, aquí estaré para aquel momento en que decidas despertar, estaré esperándote mi Sakura, ya que al fin y al cabo. Eres mi razón de vivir"- Le da un dulce beso en su boca.

Llovía de una manera totalmente escalofriante, de lo ruidosa que era no podía escucharse nada de nada, solo las gotas caer y los fuertes truenos que lo acompañaban…

Y suena el timbre…

Al abrir la puerta, se encuentra con una hermosa joven en vestido de verano, tiritando y totalmente empapada, su vestido se apegaba a su cuerpo y las gotas de agua caían de su cabello y se deslizaban por todo su cuerpo.
Tenía una dulce mirada, de arrepentimiento combinado con dulzura.

-"¿No crees que un vestido de verano no es compatible para este clima?"- Estaba a punto de echarse a reír como estupido pero se resistió.

-"¡Hace un hora estaba totalmente soleado!"- Hacia berrinches como una pequeña niña.

-"Ven, estas toda empapada"- Toma una toalla y se la pone encima, la lleva junto a la chimenea.

Y los dos se sientan en frente de la chimenea, el cuidadosamente le seca todo el cuerpo, con delicadeza y una dulce sonrisa, ella solo sonreía sonrojada.

-"Deberias cuidarte más, saliste del hospital hace solo un mes, ¿De acuerdo, Sakura?"- le sonríe dulcemente.

Dos largos meses habían pasado, estuvo todo un mes a su lado, en noviembre abrió sus ojos, curiosamente fue el día del cumpleaños de Shaoran, fue el día en que pronuncio que ella era su razón de vivir.

En la mañana, el despertó y cuando abrió sus ojos, ella estaba allí, sentada, mirándolo detenidamente con una sonrisa.

Le decía que lo había escuchado, todas las palabras que todos los días le decía, las había escuchado claramente y antes de que el saltara encima de ella, pronuncio aquellas palabras que en este momento también lo haría…

-"Te amo mi Shaoran"- Le miro sonrojada y muy sonriente.

Le dio un dulce beso en sus labios.

Y frente a la calida chimenea, quedaron totalmente uno frente al otro, en el suelo, sin nada encima, solo la calidez de sus cuerpos y su amor intenso, aun más intenso que el fuego, aun más intenso que todo.

Y se besaron otra vez, el estaba encima de ella, le beso otra vez, le beso el cuello, le beso el pecho, le beso todo su cuerpo, de arriba abajo y de abajo a arriba, estaba impregnada de dulces besos en todo su cuerpo.

Las manos de ella le daban calidas caricias en su espalda, lentamente, una mano bajaba y otra subía, lo atraía más a el y le susurraba todo su amor, toda aquellas dulces palabras que podía expresarle, se las estaba diciendo en ese momento.

Sus manos se entrelazaron, sonrieron, se besaron apasionadamente y al final, hicieron el amor…

Llegó la navidad.

-"¡Mi amor!"- grito Sakura desde arriba de las escaleras.

-"¿Si, mi vida?"- Dijo el sonriendo mientras estaba sentado mirando el árbol de navidad.

-"Cierra los ojos hasta que yo diga que los abras, ¿de acuerdo?"- Su voz sonaba muy juguetona.

-"De acuerdo mi niña"- Y cerró los ojos muy feliz.

Unos momentos después, esa dulce voz dijo que abriera los ojos.

Se encontró con la grata sorpresa de una dulce Santa Claus en versión mujer, con ropas muy escasas y rosadas mejillas.

-"Feliz navidad mi Shaoran"- Su dulce voz lo dijo en forma muy baja pero con amor, acercándose a el y dándole un beso con mucho amor.

-"Feliz navidad mi dulce cerezo"- Le corresponde el beso de la misma manera.

Se separan y sonríen dulcemente.

-"Sakura…si no te importa, compre un poco de crema y condimentos, ¿quieres que los usemos?"- Sonríe juguetonamente.

Ella soltó una pequeña risa y aceptó.

Le agarró y se la llevo en brazos, hacia su habitación, la cual estaba adornada de una forma sensualmente navideña, con muchas velas y pétalos alrededor.

La recostó suavemente y lentamente, mientras le besaba, fue desprendidota de sus ropas, una por una, muy lentamente, acariciando su cuerpo el cual se tensaba moviéndose de una forma muy sensual.

Al sacar todo, se miraron.

Él le beso el cuello, muy lentamente, ocupando su lengua en el juego, bajando un poco llegó a uno de sus pezones los cuales estaban muy tensados, los beso lentamente y a la vez los mordía suavemente. Su otra mano hacia exactamente lo mismo con el otro…pero esta fue bajando lentamente, acariciando cada parte de aquel hermoso cuerpo.

Bajo hasta abajo, donde podía sentir con sus dedos que se humedecieron al tocar, que su adorable niña, estaba totalmente llena de deseo y que sus juegos de lengua y besos la hacían estremecerse y gemir.

Lentamente, metió un dedo, moviéndolo por dentro mientras que con su boca seguía haciendo lo mismo.

-Aah…más…más…fuerte, Shaoran"- Cada vez más gemía de placer, una de sus manos agarraba la sabana y otra acariciaba el cabello de su amor.

Introdujo dos dedos esta vez y comenzó a aumentar la velocidad de sus movimientos, más profundos y más violentos los cuales a ella le hacían morir de placer.

Y entonces sin previo aviso, su cabeza bajo hasta aquella parte y comenzó a juguetear con su lengua, saboreando los exquisitos placeres de su Sakura.

Fue más rápido, cada vez más lo cual la hacia gemir con lujuria.

Y al momento en que ello llego a su clímax, el se detuvo pero ella no.

Ella quería hacerlo experimentar lo mismo que a ella, así que lo tumbó en la cama y muy lentamente, comenzó a besarle el pecho, mientras que uno de sus dedos jugueteaba con los labios de él y la otra mano, lo rasguñaba muy lentamente.

Y entonces una mano bajó, comenzó a acariciar lentamente el miembro de su hombre, lo agarró y comenzó el juego de subir y bajar, cada vez iba más rápido y a ella le deleitaba.

Miraba la cara del joven de cabello castaño, cerrando sus ojos y gimiendo de placer, sonriendo y respirando de manera acelerada.

Amaba que hiciera eso, pero lo que más le gustaba era…

Y bajó su cara, su boca y lo comenzó a besar, lentamente, introduciéndolo por toda su boca ocupando su lengua para acariciarlo por todos lados, comenzó a mover su cabeza de arriba abajo, se estremeció tanto que llegó a su clímax también y entonces, saboreo aquello que era parte de su hombre.

Lo saboreo muy gustosa.

Pasaron unos minutos de intercambios de miradas, de palpitar de corazón y entonces, ocurrencias juguetonas pasaron por sus mentes.

Se echaron crema dulce en sus cuerpos, cada uno saboreaba del otro, lentamente, por todas partes, intercambiaban miradas, besos y dulces sonrisas.

Y muchas veces, pronunciaban que se amaban.

Luego. Una dulce ducha juntos, más que bañarse, se besaron con mucha pasión, se enjabonaron los dos, se acariciaron y jugaron.

Y llegaron otra vez a la cama, donde sus deseos iban a demostrarse, donde su amor iba a reinar en toda esa noche de paz y amor.

Se miraron, se besaron y mostraron sus deseos, hicieron el amor, eran movimientos agitados, gemidos por parte de los dos, caricias llenas de amor y besos de pasión, se miraban, se hablaban entre gemidos y cuando al fin llegaron al clímax, los dos juntos. Pronunciaron…

-"Te amo"-

Y se miraron otra vez, sonrieron como nunca, no pudieron evitar emocionarse y derramar lagrimas de felicidad, se besaron tan intensamente, deseando en ese instante.

Que nadie, que nada, los separara.

Que siempre estuvieran juntos.

Que compartieran toda su vida, hasta el final, hasta envejecer, hasta el fin de sus vidas.

Querían estar juntos siempre, sin importar nada.

Ese era su deseo más querido, su anhelo a seguir, su meta en la vida.

Esa era la razón de vivir de ambos.

Amarse hasta la eternidad.

Por siempre.

FIN

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TT

Me emocione mucho, demasiado, Ojala sea de su agrado.

Si desean que haga un capitulo extra, con lemon y algo de historia, me dicen.

Lo haré con gusto TT

¡Odio terminar las cosas XD! ¡Odio los finales! xD

Bueno.

Mi primer Fic que he terminado, lo se, me he demorado mucho tiempo.
Pero lo he terminado.

Gracias a todas esas personas que siguieron leyendo estos y las que recién comienzan a leerlo.

Espero que realmente le haya gustado

Lo hice con mucho entusiasmo y amor TT

¡GRACIAS POR LEER!

¡GRACIAS!

TT

Tengo una canción para el final, si la quieren, ya lo saben, la piden nn

Muchas gracias a todos.

Me despido, hasta la próxima.

Hasta la vista nn