Notas Iniciales: Danny Phantom y demás personajes le pertenecen a Butch Hartman. El único fin de este escrito es entretener. No reclamo derechos de autores y me divierto viendo esta serie a cada instante en que mi vida me lo permita.

Y mi imaginación vuelve a volar... dejando como resultado el presente escrito. No se olviden de las críticas constructivas. Siempre son excelentes y ayudan a mejorar.


Verdades

Capítulo 01: Ni de aquí... ¿Ni de allá?


Se arrimó al tronco del árbol, posando su mano envuelta en un guante blanco en la estructura de la misma. Y su piel, cada vez más transparente y menos sólida, traspasó al tronco grueso en un sólo instante.

Nada anormal si se toma en cuenta que el joven de 17 años es mitad humano y mitad fantasma. Lo único que aún no dominaba era ese terrible descontrol de sus poderes en momentos de pánico o temor.

Y vaya que estaba temiendo.

Cayó sobre el césped y sacó con tosquedad el brazo del tronco. Se concentró con todas las fuerzas mentales que podía y la transformación ocurrió como siempre en esos tres benditos años. El aura blanca envolviéndolo. Su ropa pasando del blanco y negro al color, su melena blanca tomando el tono azabache y sus ojos pasando del verde al azul.

Corría una helada brisa en el parque y sin embargo Danny sudaba a chorros.

- ¡Danny! - escuchó a lo lejos la voz de su amiga gótica, quien corría hacia él con todas las fuerzas posibles hasta darle alcance y sentarse junto a él en cuestión de instantes - ¡Danny¿Cómo estás? -

- Cansado - respondió el joven evitando mirarla. Se tapó bruscamente esa zona por encima de su codo derecho, que aún estaba transparente, sobresaltando más a Sam.

- ¿Qué te ocurre? - reclamó Sam indignada y tomó las manos de Danny entre las suyas, obligándole a mostrar... su piel completa y color natural. Tan sólida como la de ella.

Se miraron por unos instantes, y Sam soltó de inmediato sus manos. El sonrojo les invadía el rostro sin embargo nadie podía asegurar si en el caso de Danny era por el contacto agradable con Sam o por el cansancio de la reciente batalla contra Vlad.

- Perímetro asegurado - dijo Tucker haciendo sobresaltar a ambos jóvenes - ¿Qué¿Han visto a un fantasma o qué? -

El moreno se rió de su propio comentario, mientras Sam le lanzaba una mirada asesina por centésima vez en lo que llevaban de amistad. Danny atinó a arrimarse más al tronco del árbol.

- ¿Desde cuándo has estado aquí? - preguntó Sam apretando con fuerza los puños.

- Desde hace un buen rato - respondió Tucker, haciendo sobresalir el celular con cámara digital integrada que poseía alrededor del cuello. - ¿Y bien? Danny. Cuéntame con lujos y detalles cómo pateaste el trasero de ese fantasma y lo tienes finalmente encapsulado en el termo -

- Vlad está vivo aún - comentó Sam - Así que Danny no puede encerrarlo -

- Ah! Es verdad - expresó Tucker rascándose la nuca en señal de haberlo recordado - Pero ese tipo últimamente pasa más como fantasma que como ser humano, ya prácticamente lo veo del otro lado -

- Igual es una molestia - reprochó Sam enfadada y de brazos cruzados. - Si tan sólo fuese un fantasma... Un fantasma completo, me refiero a eso -

Lo último lo agregó de inmediato, como que sin esa aclaratoria Danny se sentiría ofendido o herido.

- ¿Sabes qué? - dijo Danny levantándose un poco tambaleante - No es tan malo ser fantasma... Ya sea a medias o completamente -

Sam le miró extrañada, mucho más que Tucker al escucharlo hablar de esa forma. Pareciera buscarle un justificativo a Vlad. Aunque los amigos de Danny creían eso batalla perdida. El tipo está obsesionado con deshacerse del padre de Danny y quedarse con su madre. ¡Punto! Esto iba más allá de cualquier enfrentamiento fantasmal. Era la defensa por su familia.

- ¿Seguro que estás bien? - volvió a indagar Sam apoyándose en el árbol para levantarse, y luego posar una mano en el hombro de Danny, o al menos intentarlo. La mano de la joven traspasó el cuerpo del joven, dejando en ella esa horrible sensación de frío.

- ¡Claro que estoy bien! - soltó bruscamente Danny, ofendido por esas palabras aunque la palidez de su piel no declaraba lo mismo. - ¿De dónde sacas esa estupidez de que estoy mal? -

- Bueno, yendo en contra de mi naturaleza, apoyo a Sam - la joven gótica hubiese agradecido sus palabras si Tucker hubiese dicho sólo las tres últimas de su oración - Desde hace una semana esta batalla sin fin contra Vlad te pone cada vez más tenso... por no decir que te quita el color de la piel -

Los ojos de Danny, de color azul en su forma natural, brillaron al instante, mostrando abruptamente un verde intenso. Un claro signo de que estaba conteniéndose enormemente para no perder nuevamente el control en sus poderes.

Y es que no era agradable para Danny descubrir que aún tiene mucho por aprender de sus poderes. Y que Vlad se lo ande restregando en el rostro entre cada batalla no ayuda, mucho menos las pláticas que tiene con el tipo.

Danny se volvió hacia Sam, como esperando (o quizá deseando) que ella callara al moreno. Pero la joven de tendencias góticas sólo le mostró su expresión de preocupación a su estado físico y emocional.

-¡Estoy bien! - rugió enfurecido el joven apretando los puños. Detestaba el que Tucker saliera con sus cosas, y ahora estaba el hecho de que Sam, como pocas veces, apoyaba al moreno - Perfectamente normal en lo que cabe mi perfil. ¡No sé de dónde sacan tantas estupideces! -

- Pues... quizá influya tu irritabilidad - replicó Tucker viendo fijamente a Danny volverse hacia ellos - Y también el hecho de que pierdas el conocimiento... y caigas en los brazos de Sam -

- ¿Quieres callarte y ayudarme de una vez por todas? - le recriminó Sam intentando, con todas sus fuerzas, contener a Danny. Lo que cambian 3 años en el cuerpo humano. Danny más alto que ella y más pesado sin duda alguna, a pesar de que su contextura seguía siendo delgada.

- ¿Y ahora qué les diremos a su familia? - indagó Tucker.

- No tengo la menor idea - admitió Sam acariciando de manera inconsciente los mechones negros de su mejor amigo, arreglándoselos para que no le cayeran con tosquedad en el rostro - Ya pasamos los exámenes, así que no podemos atribuirlo a un estrés estudiantil -

- ¿Y si les decimos que es la primera borrachera de Danny? - bromeó Tucker, sin poder evitarlo. Y por eso ya él se imaginaba esa mirada asesina que Sam le lanzaría.

Sí, lo hizo.

Tucker soltó un suspiro de resignación. Su amiga es bien estricta en todo lo que se refiere a Danny. Últimamente no le acepta ni una bromita.

- Insisto en que trates de averiguar si se rompió el hechizo... - dijo Tucker sin una pizca de broma en su voz - No puedes estar así todo el tiempo -

- Ahora no es el momento - replicó su amiga firmemente analizando a Danny minuciosamente - Tucker ¿Qué vamos a hacer? Lo veo muy mal -

- Pidamos ayuda a Jazz. Es lo único que nos queda -

Sam se mordió el labio inferior y miró nuevamente a Danny. Una fina capa de sudor le rodeaba el pálido rostro. El cabello rebelde e indomable estaba despeinado y le daba un aire de joven con agitada existencia. La muchacha asintió y entonces Tucker tomó su celular, teniendo una plática de frases cortas tipo Danny está cansado e impresentable. No hicimos nada malo. Son 'cosas' de jóvenes.

Tácitamente Jazz era la ayuda en esos casos. Tucker confió ciegamente en ella cuando le comentó que tenía un plan pero tembló de pies a cabezas cuando escuchó como llamaba a sus padres.

El moreno cayó sentado en el césped, pendiente hasta de la respiración de la pelirroja hermana de Danny.

- ¿Qué pasó? - murmuró Sam, sin obtener respuesta alguna. Tucker le hizo una señal para que esperara.

- Es que ha sido el aniversario de amistad de Tucker y Danny... ¡Ya sabes cómo son! Actividades productivas que hacen más fuertes los lazos de fraternidad. No creo que esté mal irnos en contra de sanas costumbres. Sí... se quedará en la casa de Sam viendo películas de acción y comiendo palomitas... ¿Danny? Él... se está dando una ducha... Ay, padres! El muchacho ya tiene 17 años... no lo hagan quedar mal. Considero que venga el día de mañana... Ya sabemos que Danny tiene un cuarto reservado en casa de Sam, dejen que lo use aunque sea una vez en la vida... Además, para cuando acaben de ver las dos películas planeadas será de madrugada... ¿Obligaremos a Danny a transitar por Amty Park a esas horas?... Ajá... Sí... Genial! Ya le digo a Tucker -

El moreno respiró aliviado.

- Muchas gracias, Jazz -

- No, a ustedes dos... Por ser grandes amigos de mi hermano - dijo con sinceridad desde el otro lado la pelirroja. - Este... sí, sí... ¿Tucker? Está bien, dile a Danny cuando salga de la ducha que puede quedarse allá pero que no se desvele demasiado. Que se diviertan.. Y feliz aniversario de amistad -

- Feliz aniversario de amistad... Genial idea, Jazz, eres muy ingeniosa -

Cuando Tucker cerró la comunicación, su sonrisa de satisfacción tranquilizó a Sam.

- ¿Feliz aniversario de amistad? - indagó Sam extrañada, que aún no se había enterado de nada.

Tucker le explicó a breves rasgos lo acontecido. Sam asintió más aliviada.

- Bien... vamos a tu casa - dijo Tucker preocupado - Cómo desearía que lo que dijo Jazz sea verdad -

- No te desanimes, Tucker... Danny no necesita eso ahora - dijo Sam mientras Tucker se agachaba para pasar un brazo alrededor de la cintura del inconsciente joven.

- Tienes razón... Mejor nos apuramos. Danny necesita descansar cuanto antes -

Continuará...