- Problemas en el Reino -

¡Hola! Los personajes de esta obra pertenecen a CLAMP ante todo y la historia me pertenece.
Con respecto a los signos de diálogo avisaré siempre cuando piensan o cuando hablan, espero que disfrutes y me escribas algún Review ¡Opina! y ¡Disfruta!

Capitulo I

- Una familia de Tiranos-

En aquellos siglos, estaba bien visto que todos los países hubiera una monarquía, un ser superior que siempre velara por el pueblo, pero en aquellos tiempos las riquezas y el poder cegaba a todas las familias reales.

Pero en un reino, no era así, las cosas funcionaban bien, ya que la monarquía pertenecía a la familia de los Kinomoto.

Aquellas tierras, cubiertas de bosques y riquezas, prosperaba muy bien, la salud de la gente era buena, y la población vivía tranquila porque en aquel reino no pagaban por vivir, no debían tributos al rey, con lo que hacía un reino sólido, un reino donde no había guerras, un reino donde estaban felices de tener aquel Rey, Fujitaka Kinomoto I.

Lo más importante de aquel reino, no era más que una leyenda, aquella en la cuál se profetizaba que los dioses besarían la frente de una niña, la cuál traería la salvación de aquel pueblo.

Pero nadie daba pie a aquella leyenda y creyeron que ocurrió en el pasado, ya que su rey no era como los demás, era un rey que se preocupaba por ellos, era un rey que no se preocupaba en ayudar a los más necesitados, era un buen rey.

Y su inspiración… su reina, Nadeshico Kinomoto un ángel en la tierra, un ser muy hermoso, su amabilidad llegaba a todos los lugares del reino, era muy conocida y envidiada por las demás reinas¿por qué? Porque todo lo hacía por y para su querido pueblo, y este se lo agradecía, levantaron una estatua en su honor y festejaban una vez al año la fiesta de Nadeshico.

Tenían dos hijos, uno de quince años, un chico serio encerrado siempre en la biblioteca estudiando y una niña de siete, Toya y Sakura.

La princesa Sakura era igual que su madre, pero tenía cierta calidez que llegaba a todos los corazones de las personas, era una chica muy tierna a la que pronto mancillarían parte de su destino en una noche.

Todos sabían que aquel núcleo familiar era inquebrantable ya que era una familia que estaba muy unida, pero un mal mayor hizo un ademán en destruirla… y lo consiguió…

Una noche, el primer ministro, un hombre desleal, con cierto plan de apoderarse de aquel reino que tenía grandes montañas de oro y que era el primer productor de miel, aquel hombre maquinó su plan junto con su mujer, aquella que podría llamarse la mejor amiga de la reina, su confidente.

Ambos echarían a la familia real del trono, los borrarían digamos del mapa, porque ambos los odiaban, eran los únicos en el pueblo que los odiaban en secreto.

Así que todo transcurrió mientras dormían, Fujitaka Kinomoto salió corriendo de sus aposentos, había leído una carta en donde le avisaban que esta noche sería la última y él no vaciló en ir hasta los aposentos de su hija pequeña donde se reunió con su familia.

Fujitaka: Nadeshico, alguien nos ha tendido una trampa- dijo preocupado.

Nadeshico: querido creo… que se quién ha sido…

Fujitaka¿te refieres a Ryu y su esposa Lin?- le preguntó a su mujer.

Nadeshico: así es… creo que ella no es la misma conmigo, puedo equivocarme pero… será mejor que pongamos a salvo a nuestros hijos, querido- le agarró una mano, estaba verdaderamente preocupada.

Fujitaka: encárgate tú de eso… querida voy a escribir hoy unas leyes… ten cuidado…

Nadeshico: Fujitaka…- su esposo la miró con una sonrisa-… te quiero…

Fujitaka: yo también querida, yo también- la abrazó fuertemente luego se besaron tiernamente pero no podían perder tiempo.

Nadeshico: ven Sakura- dijo despertando a su hija.

Sakura¿ya es de día?- preguntó ella soñolienta.

Nadeshico sonrió a su hija y la besó en la frente.

Nadeshico: hija mía, quiero que sepas algo, esto va a ser duro de asimilar pero creo que debes saberlo ya.

Sakura: no entiendo- dijo con una sonrisa.

Nadeshico: presta atención, hay gente que es buena y gente que es mala, los habitantes de este reino son personas maravillosas como tú, pero siempre hay gente mala que intenta robarte lo que más quieres… dentro de poco te verás sola con una familia que no somos nosotros, ellos te tratarán bien pero no te dejes engañar nunca… ellos no son buenos¿comprendes?- preguntó acariciándola.

Sakura: si… pero mami… ¿os vais a ir a algún lado?- preguntó preocupada.

Nadeshico: así es, vamos seguramente a hacer un viaje hacía el cielo mi amor…- dijo entre lágrimas.

Sakura: no llores mami… te quiero…

Nadeshico: yo también te quiero hija… te quiero más que a mi vida… por eso escúchame y no te dejes vencer nunca… estaré siempre a tu lado… igual que tu padre… siempre velando por ti- le dijo mientras le daba un beso en la frente.

Sakura: eso ya lo se- dijo con una sonrisa inocente.

Nadeshico: ahora guarda en secreto todo lo que te dije y duerme… nunca dejes que te venzan… cuando llegue el momento lo sabrás…

Sakura¿el qué sabré?- preguntó curiosa.

Nadeshico: que los sueños los construyes tú misma, nadie puede hacerlos por ti…

Sakura¿cuándo viene el primo?- preguntó ella un poco colorada, su madre se sorprendió mucho al oír así a su hija.

Nadeshico: hija… no creo que lo vuelvas a ver…- le dijo su madre tristemente.

Sakura¿por qué?- preguntó mientras se metía entre las sábanas.

Nadeshico: eso espero… no preguntes… más adelante lo sabrás…- le dijo mientras le acariciaba la frente.

Sakura cerró los ojos y susurró algunas palabras.

Sakura: pronto le veré… él me prometió que vendría… él es mi…

Nadeshico: tu mejor amigo…- dijo mientras la acariciaba.

Sakura: …futuro príncipe…- decía mientras se ocultaba un poco entre las sábanas.

Nadeshico¿futuro príncipe?- preguntó ella asombrada.

Sakura: si… él y yo acordamos que yo sería su mujer- le dijo alegremente.

Nadeshico: así que tú y tu primo están comprometidos…- susurró.

Sakura cerró los ojos y durmió pensando en su primo y en las palabras que le había dicho su madre.

Nadeshico cuando notó que su hija dormía, corrió a los aposentos de su hijo mayor.

Nadeshico¡Toya! Hijo mío, despierta, tenemos problemas…

Toya se despertó bruscamente.

Nadeshico: hijo mío… intentan hacernos un golpe de estado… y es posible que tu padre y yo esta noche…

Toya: madre…

Nadeshico: hijo mío escucha con atención, eres casi un adulto ya… debes poner en práctica todo lo que has aprendido hasta ahora… oculto viajarás hacía la región de Saitama que nos pertenece, allí deberás pronto cerrar las fronteras, lo debes hacer lo más rápido posible, acoge a todos los que te lo pidan y ten piedad de todos. Nunca sabes cuando vas a necesitar al pueblo de verdad…

Toya¿y Sakura?- preguntó él.

Nadeshico: nuestro reino se dividirá en dos… debes avisar a mi hermana… debes decirle que está en peligro… que debe unificarse…

Toya: mandaré a un mensajero en cuanto llegue a Saitama…

Nadeshico: muy bien hijo…- le acarició el cabello- … tu hermana estará aquí… tu padre la va a salvar la vida ya que está haciendo una ley… cuando esté todo listo… la leyenda se hará realidad- le dio un beso en la frente a su hijo mayor.

Toya: ven conmigo madre…- dijo abrazándose a ella.

Nadeshico: Toya… tu padre me necesita aquí… debemos proteger la ciudad- dijo mientras le acariciaba su pelo.

Toya: tienes razón, lo primero es el pueblo… debo darme prisa… tardaré varias horas en llegar a Saitama y varios días en terminar las fortificaciones- dijo mientras se ponía su ropa.

Nadeshico: si algo pasase mal… sabes que nosotros siempre te hemos querido Toya…

Toya: cumpliré mi misión… te lo prometo...- le dio un beso a su madre en la frente y se fue corriendo.

Nadeshico fue hasta la corte en busca de Fujitaka, el ejército real estaba preparado para un golpe de estado que era invisible a sus ojos, cualquiera podría ser el culpable.

Nadeshico¡Majestad!- exclamó ella, vio a su marido y se acercó a él.

Fujitaka: ya está todo listo- dijo cerrando el libro sagrado.

Nadeshico: Toya acaba de partir hacía Saitama…

Fujitaka le miró preocupado.

Nadeshico: estará bien… seguro que si…

Fujitaka: es un joven fuerte pero nuestra hija…

Nadeshico: …

Fujitaka: no la pueden tocar, acabo de ir a ver al obispo y entregué la nueva ley… la ley sagrada está escrita en el libro sagrado… ahora solo queda esperar…

Nadeshico: así parece… ¿sabes lo que fantasea nuestra pequeña?- dijo pronunciando una gran sonrisa, Fujitaka la miró curioso.

Nadeshico: dice que su único primo es su futuro príncipe… según ella lo acordaron jugando… creo que podría…

Fujitaka: sería un amor entre tanto sufrimiento… nuestra pequeña será infeliz durante mucho tiempo…

Nadeshico: rezaré por que su destino se cumpla- dijo ella sonriente.

Fujitaka sonrió y se sentó en el trono, estaba vestido de gala y llevaba su corona puesta, Nadeshico estaba también con su traje más importante y su corona, la Reina llevaba su cetro en la mano derecha y la bola del mundo en la izquierda, miraban serios hacía el frente, no se miraban, sabían que era lo único que podían hacer… ya que iban hacía ellos y no hacía el pueblo, aquel pueblo al que tanto amaban.

Desde las montañas bajaban infinidad de caballos, miles y miles de caballeros de otro reino llegaban para apropiarse de aquella región.

No tardaron en llegar a palacio, cuando entraron en la corte, algunos clérigos y caballeros que custodiaban a los reyes fueron asesinados.

Abrieron las puertas, pero los Reyes se mantuvieron serios, Fujitaka puso una mano en la bola de oro que tenía su esposa en manos y la sonrió.

En los ojos de la reina se veía un poco de miedo, no por su vida sino por la de sus dos hijos¿qué les depararía el destino?

Entraron siete caballeros empuñando espadas y lanzas, y más tarde entraron una pareja cogida del brazo, tal y como sospechaban, al destapar sus rostros eran el primer ministro Ryu y su esposa Lin, sonreían maliciosamente al verlos.

Ryu: buenas noches Sus Majestades- saludó a los reyes.

Lin sonrió más maliciosamente que antes.

Ryu: bueno, como ya saben, altezas, saben que sus vidas acabaron aquí.

Fujitaka: no podrás tener mi reino tan fácilmente- dijo el rey con tranquilidad.

Ryu¿no?- dijo seriamente.

Fujitaka: mi hijo mayor…- sonrió- estará en Saitama organizando la rebelión, allí la concentración de obreros es mucho mayor que la de la ciudad, como ya sabes, están haciendo una fortificación para que no las atravieses, y sabes que mi querido primo es el padrino de mi hijo, así que no tardarán en tener un gran ejército para parar tus pies- le miró seriamente.

Ryu: y no tardarán en atacarnos…- se acarició el bigote.

Fujitaka: así es…- asintió el rey.

Ryu: pero su hija está aquí ¿verdad?- le dijo con voz dura.

Fujitaka: como bien sabes… nuestra pequeña es el tesoro de nuestro reino, y ella es la futura heredera- sonrió de nuevo- pero… ¿podrías matarla?... no lo harás…

Ryu: sabes que si lo haré- miró amenazante al rey.

Fujitaka: tu hijo… ¿Cuántos años tiene?- preguntó pícaramente.

Nadeshico: un año menos que nuestro hijo- dijo amablemente la reina.

Ryu¿qué ocurre con mi hijo?- preguntó nervioso.

Fujitaka: si bien no recuerdo… su hijo está enamorado de mi hija ¿no es así?- le dijo tranquilamente.

Ryu le miró confuso.

Fujitaka: Lord Ryu, no podrás ser jamás rey de estas tierras, ya que escribí cierta regla que lo impide, mi hija cuando cumpla los dieciséis años será coronada…

Lin: casaremos a vuestra hija con mi hijo- dijo tranquilamente.

Nadeshico: si bien no recuerdo… mi hija estará en la edad del matrimonio por ese entonces, el día de su coronación vuestros planes se quebrarán…- dijo decidida la reina.

Lin: a qué se refiere…

Nadeshico: mi hija conocerá a la Luz de su destino, un destino que no hace más que comenzar en el momento en que nuestras vidas se apaguen- sonrió la reina.

Ryu: no puede ser… - sus planes fallaban.

Fujitaka: así es…- asintió.

Nadeshico: creo que nuestro hijo ya ha sido coronado…- le sonrió a su amado.

Fujitaka: el primer Rey de Saitama- dijo sonriente.

Ryu: lástima que no le veáis jamás- dijo mientras dos arqueros tensaban sus arcos de plata.

Ryu: os encontraréis junto con vuestros parientes, aquellos que murieron hace cinco horas, y como vosotros… su semblante era serio…

Los reyes no vacilaron, miraron al frente esperando su muerte, los arqueros dispararon y sus tiros fueron certeros, los reyes no agonizaron, sino que su muerte fue rápida y sin dolor.

Lin sonrió y se dirigió junto con su marido hasta la habitación de la pequeña.

Ryu: me encanta este tipo de trabajo, rápido y bien hecho- sonrió a su mujer, ambos rieron.

Lin se sentó junto a la pequeña, y la despertó, puso su cara más triste para engañar al corazón de la niña.

Lin: princesa… sus padres acaban de morir… unos malvados los mataron… y desterraron a su hermano… pero menos mal que estamos nosotros aquí, princesa nosotros te cuidaremos, nosotros velaremos por ti…

Sakura lloró, lloró amargamente, se sentía sola, sola en aquel mundo, diez días fueron los suficientes para celebrar un funeral de estado.

El corazón de la pequeña Sakura fue engañado, y aquellos a los que creía sus amigos no lo eran, pero ella no lo sabía.

Y así creció ella, herida, sin sus padres, sin su hermano, sin nadie, solamente tenía la amistad de una joven muy hermosa, Tomoyo, su dama.

Pronto ocurriría algo que desequilibraría su destino, pronto cumpliría sus dieciséis años y sería coronada como princesa oficialmente, le darían su título nobiliario que le pertenecía de nacimiento.


¡Konnichiwa! Aquí te dejo la primera parte de mi fanfic, espero que te haya gustado.

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--Hikari-sys--