- Problemas en el Reino -

¡Hola! Los personajes de esta obra pertenecen a CLAMP ante todo y la historia me pertenece.
Con respecto a los signos de diálogo avisaré siempre cuando piensan o cuando hablan, espero que disfrutes y me escribas algún Review ¡Opina! y ¡Disfruta!

Capitulo XVIII

- El Entierro, la Coronación, El Juicio y la Boda -

Había perdido a sus padres, a su hermano y a un gran amigo, aunque no lo sabía, se sentía sola y pérdida en un mundo de guerra y desolación.

Se habían librado de varios de los tiranos y uno estaba en prisión, la escena de muerte de los dos le causó un terrible trauma, no debió presenciarlo, temblaban sus pensamientos al recordar las diferentes escenas, unas más macabras que otras, pero el resultado fue el mismo, Lin y Hide estaban muertos.

Shaoran estaba vivo, sus planes estaban marchando, aunque quedó gente atrás, su mayor temor no se había cumplido, su amor estaba a salvo.

Se sintió cómoda, tendida sobre algo mullido y suave, abrió los ojos poco a poco, lo primero que vio fue la tela blanca de seda que colgaban en aquel dosel de la cama, luego incorporándose, vio a Iereia junto a otra sacerdotisa, esta al verme sonrió.

Iereia- princesa, grato es verla con los ojos abiertos- dijo ella acercándose.

Sakura- gracias- dijo desanimada.

Iereia- su hermano… me pidió que le diera esto… en caso de caer en combate…

Sakura la miró un poco confundida, ella le entregó un pergamino un poco doblado, la princesa lo tomó en sus manos y leyó atentamente.

La carta escrita con tinta negra esbozaba una perfecta caligrafía.

Querida hermana-

Si lees esta carta, seguro que ya no me encuentro en la tierra de los vivos y caí en combate, ves, debí haber entrenado más…

Estos años sin ti fueron difíciles, sin padre y sin madre, nuestros padres, sabes que velaron por nosotros sin abandonarnos jamás.

El último decreto que escribió nuestro padre, describía perfectamente en caso de fallecimiento real, que la próxima heredera de la corona ibas a ser tu, no yo, eso estaba claro, no confiaba que yo pudiera salir con vida y ves, tenía razón.

Sakura, hermana, debes ser fuerte, encontraste las pruebas tu sola, el reencuentro con nuestro primo Shaoran Li, y la caída de la tiranía solo debe significar una cosa, la victoria.

No dejes que tus sentimientos de tristeza hagan que abandonen las ganas de luchar contra todo lo que implique no poder dirigir correctamente el reino de nuestros padres.

El día de tu coronación, debes sentir toda la fuerza y el coraje de una reina, saber que el peso de la victoria esté entre tus hombros, es algo natural en nuestra familia, lucha por él las veces que necesites, tendrás mi pequeño reino.

El pueblo te adora, eso tenlo por seguro, espera que cubras con tu luz el camino oscuro hacía la felicidad, haz de Tomoeda el reino que fue.

Shaoran, si decides desposarte con él, será buen rey, fuerte, valiente y decidido, es lo que necesita el pueblo.

¿No te paraste a pensar en la leyenda? Parece que se cumplió…

Mi querida hermana, eres lo que más he amado, el hecho de tenerte un pequeño instante hizo que mis ganas de luchar aumentaran.

Así que no lamentes mi pérdida, pues siempre estaré a tu lado, mi alma esta concentrada en cada una de estas pequeñas letras y siempre estaré para ti…

No quiero que llores más por mi, no sufras, hazme unos grandes funerales y luego acaba con lo que haya quedado pendiente, si así fuera…

No cambies y ten muchos hijos pequeño monstruo.

Tu hermano mayor.

El Rey de Saitama, Toya Kinomoto I

Sakura sonrió levemente, aquellas palabras la reconfortaron, se sintió menos sola que antes, leyó la carta de nuevo, y otra vez después de esta, hasta diez aproximadamente.

Iereia- princesa¿debemos dejarla sola?- la preguntó.

Sakura- no, terminé de leerla- dijo un poco más animada.

Iereia- entonces debemos limpiarte las heridas… purificar tu cuerpo

Sakura- bien, vamos pues- dijo saliendo del lecho.

Las jóvenes marchaban silenciosas, con velas en manos, algo inusual en la naturaleza de las sacerdotisas.

Llegaron hasta la habitación de los baños reales, donde la esperaban más sacerdotisas, debían limpiar la sangre, el barro y el polvo de su cuerpo y qué mejor que un baño de agua tibia.

Sakura se desvistió y entró dentro del agua, le escocían las heridas, pero debía aguantar el dolor, pues así se fortalecería.

Limpio ya su cuerpo, las sacerdotisas ungieron su cuerpo con aceites de plantas, la joven olía bien, y la ayudarían a sanar las heridas más rápido, aunque no inmediatamente.

Vestida ya completamente con un vestido de luto negro, colocaron en su cabello un velo del mismo color, parecía una virgen oscura y eso es lo que era, la virgen de luto.

Sakura- ¿dónde se encuentra mi amigo?- preguntó a Iereia al salir.

Iereia- sígueme, te guiaré hasta él.

Sakura asintió y caminó cerca de la sacerdotisa vestal, pasaron junto a las galerías principales del piso superior, se internaron dentro de un pequeño pasillo, Sakura ya sabía donde se encontraba, y aligeró el paso, adelantó a las jóvenes sumiéndose en la negrura de la noche del castillo.

Abrió las grandes puertas que se alzaron ante ella y la habitación se alzó ante ella, y sobre la cama, el joven y unas sacerdotisas calladas curando sus heridas.

Shaoran miró a la joven y sonrió levemente, esta corrió hacía él, y se postró ante sus rodillas, luego se recostó sobre ellas.

Sakura- mi hermano me escribió una carta… quiere que no… quiere que sea fuerte y que no llore… ¿cómo hago eso?- preguntó tristemente.

Shaoran acarició suavemente su cabello consolándola, calmando el sentimiento de soledad de la joven.

Sakura- no estoy sola… tengo que ser fuerte ¿verdad?- preguntó con lágrimas en los ojos.

Shaoran- así es… - la tomó del brazo e hizo que se levantara, ambos lo hicieron, luego él la acompañó hasta el centro de la cama y la tumbó, cayó de lado, el joven susurró palabras de consuelo a la joven en el oído, mientras le acariciaba el rostro y el cabello situándose detrás de ella.

Shaoran- juro que te protegeré… estaré a tu lado eternamente, la muerte no romperá nuestra compañía y cuidaré de ti… como todos quieren que haga, como quiero hacerlo yo…

Los ojos cristalinos de la joven cerrados, derramaron varías lágrimas que mojaron la almohada y ante el calor del aliento del joven durmió llorosa.

Ya no le dolían las heridas del combate, ya que el dolor del corazón era más grande, las sacerdotisas abandonaron la habitación y montaron guardia en la puerta.

Al verla con esa expresión de tristeza, no evitó que sus ojos se humedecieran, las lágrimas hicieron un surco en sus mejillas, se recostó a su lado colocando su mano sobre la mano de la joven envolviéndola en un abrazo, y colocó su cabeza junto al cabello de la princesa absorbiendo su aroma y cayó rendido.

Durmió.

Amantes y Amados, enamorados desde muy jóvenes, separados y reencontrados, yacían juntos en el lecho, compartiendo dudas, dolor y lágrimas, desde hacía mucho que no sentían el cielo y el infierno a la vez.

¿Perderían la inocencia? Habían visto muerte y desolación, él más que ella, tuvo que dejar su vida tranquila de palacio para separarse de su familia, sus sueños e ilusiones, desarrolló el deseo de venganza, y el deseo de obtener lo que siempre había amado, por ello lucharía, por eso luchó, por eso… venció…

Ya se había completado su venganza, el asesino de su inocencia estaba por fin muerto, no se arrepentía, pero notaba en su interior un ligero malestar, lo había hecho ante ella, un ser puro, había visto como asesinaba al hombre que la atormentó durante nueve años, se sentía como un verdadero monstruo, temía que Sakura le tuviera miedo, que temiera por su vida… tenía miedo realmente…

La flota China atracó en los puertos de la ciudad, los campesinos eufóricos compilaban los cadáveres de los soldados caídos, según traidores a la corona y monárquicos se llevaban a un sitio o a otro, otros cavaban rápidamente tumbas sin cesar, debían hacerlo antes que la peste u otra enfermedad desolara la zona…

Las mujeres tejían sudarios para los caídos, las pérdidas no fueron tan desastrosas, el júbilo que sentían en su interior era mayor, aunque las viudas de los caídos, inmersas en la pena, sentían paz.

Los primeros rayos del sol cubrieron por completo la habitación, Sakura despertó lentamente, no quería hacerlo, se sentía totalmente agotada, físicamente y agotadamente, pero debía ser fuerte, por ella, por Shaoran y por su reino.

Notó entonces aquel fuerte abrazo, casi posesivo, se sintió protegida, la respiración de su amado era tranquila y pausada, sentía el calor de su respirar en su nuca…

Miró el brazo del joven, herido y magullado, tardaría semanas en curar, le debían de doler realmente, y se sintió orgullosa, él a pesar de su edad, no fue un hombre que se esconde, la defendió a punta de espada, sufrió daño por ella y por su reino, se sintió reconfortada.

Y le amaba.

Ton… Ton… Ton… Ton… sonaron triste y pausadamente las campanas de la catedral, sonaba a muerto, repicaba el luto general.

La princesa con mucho pesar, se zafó del abrazo de Shaoran y caminó fuera de allí, debía vestirse correctamente y arreglarse, por primera vez, daría la cara hacía su pueblo y temía un poco la situación… ¿Lo haría bien? Debía ser natural.

La respiración del muchacho se hizo cada vez más dificultosa, cierto era que no estaba herido de muerte, pero sus heridas dolían demasiado como para estar sano completamente, las sacerdotisas volvieron para seguir curando las heridas.

Iereia- hacedlo despacio y sin prisa, no debe sufrir, bastante lo hizo ya- dijo ella a las jóvenes.

Sakura llegó a sus aposentos, donde se encontró con su mejor amiga, aquella que tanto le hacía falta, su segunda madre, Tomoyo.

Tomoyo abrazó a su amiga y le plantó un beso en la mejilla derecha, esta la correspondió de igual forma, se sentían bien la una junto a la otra, como siempre habían estado, y como siempre estarían, pues en eso consiste la amistad.

Tomoyo- Sakura¿cómo te encuentras?- preguntó mientras la peinaba suavemente frente al espejo de la cómoda.

Sakura- mi hermano me dejó una carta, donde me recomienda que no debo llorar, pero no se que hacer me encuentro un poco perdida¿qué debería hacer?- dijo bajando la mirada.

Tomoyo- hablarle al pueblo, debes ponerte en el lugar de ellos, eres la luz de Tomoeda, la joven de la leyenda, estoy segura completamente, quien quiera que profetizó aquel augurio acertó sobre ti y sobre tu historia.

Sakura- parecía que alguien había escrito sobre mi destino, pero ¿tiene fin la leyenda?

Tomoyo- que sepa... termina cuando salva al pueblo de la esclavitud... puedes escribir ahora el tuyo Sakura... serás coronada reina en cuanto te unas en matrimonio con el hombre al que amas.

Sakura- Shaoran...

Tomoyo- así es- dijo sonriente.

Sakura- Tomoeda debe reconstruirse, y debemos organizar el funeral de los caídos en combate, deben estar a la altura de su rey...

Tomoyo- entonces debo avisar a la corte, debes tener una audiencia con el pueblo en estos momentos- dijo ella.

Sakura asintió y marchó fuera, en busca de Yue, quién haría realidad el deseo de la princesa.

Tomoyo- Yue, la princesa Sakura desea hablarle al pueblo- dijo ella.

Yue- lo temía... bien prepararé todo lo necesario- dijo él preocupado.

Tomoyo- ¿qué debo hacer yo?- preguntó tomando del brazo al joven.

Yue- deberás estar junto a los príncipes- dijo él.

Los príncipes, se le hacía raro oírlo, pero era cierto, ambos eran príncipes, Sakura y Shaoran, príncipes herederos de sus comunidades, muy cierto era que el reino donde gobernó la familia Li, había desaparecido, se unió a Tomoeda durante el golpe de estado de hacía nueve años.

Tomoyo- ¿Li Shaoran se encuentra en…?- preguntó.

Yue- exactamente no lo se, pero creo que se encuentra en uno de los pasillos reales, uno que pertenecía a los Li.

Tomoyo- gracias, preguntaré- dijo sonriente la joven.

La joven marchó por los pasillos, se sintió desesperada y comenzó a correr, no tardó mucho en llegar donde se encontraban aquellas habitaciones, miro en varias antes de entrar en la cual se encontraba el muchacho terminándose de vestir con ayuda de los sirvientes.

Tomoyo- ¿entro en mal momento?- preguntó.

Shaoran- no, acabo de terminar- dijo él.

Tomoyo- Sakura está lista… ¿lo estás tu?- preguntó ella nerviosa.

Shaoran- creo… que si, aunque estoy algo nervioso- dijo él.

El joven llamó dos veces a su puerta, la princesa abrió cuidadosamente y partió a su lado, se dirigían hacía las puertas del palacio, el velo se deslizaba por en el aire graciosamente, los ojos de la princesa, tristes e hinchados, miraban hacía delante, sin mirar atrás… pues no había más que mirar…

El joven le tendió la mano, la princesa la tomó fuertemente cuando la luz de la puerta principal del castillo la deslumbró, cerró un poco los ojos y cuando los abrió, se escuchó el tronar de varias trompetas y chambelán habló con una voz potente y clara.

Chambelán- ¡Atención Pueblo Llano!- anunció.

El pueblo prestó atención, sabían lo que iba a ocurrir por esa razón no se fueron de la capital, aquellos momentos eran sucesivos para el futuro del reino.

Chambelán- ¡El General Yue Tsukishiro!- dijo.

Yue soltó la mano de la joven y miró a Sakura, por primera vez mostraron miedo, miedo al futuro, Sakura sonrió levemente, seguro que se sentía tan solo como ella se sentía en el momento de la muerte de su hermano y su familia… sola…

El general marchó al final hacía la puerta, y caminó entre la formación de su guardia.

Dentro del castillo, Sakura se encontraba esperando su llamada, cuando llegó Shaoran que la sorprendió.

Shaoran- ¿Sakura?- preguntó, ella asintió.

Sakura- Shaoran… ¿Saldrás conmigo?- preguntó ella tomándole de la ropa con miedo.

Shaoran- estaré siempre a tu lado- dijo sonriéndole, aunque en su mirada había temor y nostalgia.

Sakura- creo que… ya debemos ir… -dijo ella caminando hacía la entrada tomando el brazo del joven, en cuanto el Chambelán la vio salir, gritó su nombre.

Chambelán- ¡La princesa…- los jóvenes cruzaron los soldados que montaban guardia según el protocolo estipulado-… Sakura Kinomoto…

El pueblo gritó de alegría cuando la vio aparecer claramente.

Chambelán- La acompaña Haku, líder de la rebelión que tanto ayudó!- complementó.

El pueblo vitoreaba, Sakura temblaba un poco de nerviosismo, todos la miraban expectantes en el momento, Yue levantó el brazo, el pueblo se sumió en silencio, Sakura sabía que debía hablar, pero estaba tan nerviosa que no podía gesticular palabra, Shaoran apretó su mano dándole confianza, de pronto se sintió capaz de todo.

Sakura- ¡Querido pueblo… es la primera vez que me dirijo a vosotros… como bien sabéis, os debo una gran disculpa, mi despertar fue tardío, viví en dentro de la gran ingenuidad, pero me prohibieron visitar el pueblo como solía hacer hace tiempo, prohibieron que me asomase a cualquier ventana o balcón sellando todos estos, viví asilada del mundo donde nací…

Muchos de los allí presentes se llevaron las manos a la cabeza o a las manos, totalmente incrédulos a las palabras de la joven.

Sakura- …hace escasos cuatro días, mi hermano Toya Kinomoto, me reveló hechos irrelevantes, la verdad sobre la corona, la verdadera muerte de mis padres, la versión que me habían dado tanto Ryu como Lin, ambos tiranos, no se trataba más que de una mentira, para completar su plan- respiró profundamente- La muerte de mis padres, la muerte de los reyes de Tomoeda había sido causa de un ataque revolucionario por parte de la muy conocida rebelión- miró a Shaoran- pero la verdad fue desmentida, pues no fueron sino ellos los causantes, entraron y dispararon con varias flechas cuando estaban indefensos, hipócritas, mentirosos, desdichados… -dijo la joven lentamente.

Los campesinos se miraron unos a otros, comprendían entonces muchas de las cosas que no sabían, una fue por qué no habían visto a la joven crecer como lo habían hecho antes…

Sakura- Hace nueve años ya de aquello, y crecí fuerte y sabia, mi hermano, la guardia real que aún era fiel a la verdadera corona, como también los rebeldes que tanto habían hecho por mi durante tanto tiempo, me ayudaron, hoy fue el amanecer de una nueva era, una era donde los tiranos no reinarán, y la paz se instaurará como nunca había sido establecida… según las leyes del país, cuando cumpla la edad necesaria, sería coronada princesa, un hecho que me hubiera gustado hacer público, pues es un hecho histórico para nuestra sociedad… después de la muerte del rey, mis esponsales serían adelantados… y sería coronada, y yo os pregunto ahora… ¿Creéis que estoy cualificada para poseer dicho poder¿lo merezco como tal? Contestad a mis preguntas…

El pueblo murmuró varios minutos, se miraban unos a otros, Shaoran tomó más fuerte la mano de la joven princesa para calmar su temor, Yue estaba un poco cabizbajo, al final habló el pueblo unido y proclamaron a coro.

Pueblo- ¡Queremos que seáis nuestra reina¡Viva la princesa¡Salve la eterna princesa Sakura Kinomoto¡Viva su alteza!

Sakura respiró profundamente y sonrió aliviada, aquellos minutos se le habían hecho eternos, ahora se emocionaba con el calor de la multitud de su pueblo, se sentía orgullosa de todo lo que ocurría, su pueblo aclamaba su vuelta al poder, pedía una Kinomoto como reina, la buscaban a ella a pesar de todo… era feliz…

Sakura- ¡Gracias!- dijo ella.- aunque no es motivo de celebración, pues en nuestras carnes hemos sentido que la revolución se ha llevado algo de nosotros, un padre, un marido, un prometido, un hermano, un hijo… algo que no se puede dejar de lado, por eso… convoco luto general, por la muerte de mi pueblo y la no esperada muerte de otro miembro de la casa real…- bajó un poco la mirada- mi hermano ha muerto, el rey de Saitama ha muerto… Toya Kinomoto cayó en combate y su verdugo aún sigue vivo en nuestras cárceles, pero será castigado con lo que se merece, tanto crimen… tendrá un gran castigo… es cierto que, Lin, intentó asesinarme ayer al atardecer, subí a los tejados del monasterio para ponerme a salvo, pero cayó por el tejado y murió en mi presencia, cayó y quedó clavada en la cruz de metal que bien sabéis se encuentra en el patio central… murió… volví desesperada a la catedral, y él me salvó, Hide pereció allí… gracias a él…

Sakura miró agradecida al joven que se sonrojó un poco, entonces necesitó hablarle al pueblo… Sakura comprendió al instante y miró a Yue, este habló con el Chambelán, el último hizo sonar una corneta, el pueblo calló y escuchó al rato.

Sakura- Quiero que escuchéis lo que el líder de la rebelión os quiere decir… es algo importante…

Shaoran- Gracias alteza- inclinó levemente la cabeza- aunque desearía que todos los miembros de la rebelión estuvieran cerca, pues a ellos quiero dirigirme expresamente…

Pasó un buen rato, los campesinos hablaban entre ellos, no entendían la situación, la rebelión se apiñó bajo las escaleras de piedra donde se encontraban los jóvenes.

Rebelde- ¡Haku¡Amigo, Ganamos!- exclamó levantando el puño al cielo, el resto vitoreó con él.

Shaoran sonrió levemente, debía contarles ahora la verdad, esperó a que se calmaran un poco para hablar.

Shaoran- Os debo una disculpa, y estos hechos que os voy a revelar son algo vergonzosos para mi…- Eriol frunció el ceño- Os he estado ocultando mi identidad, desde que me recogió su madre Eriol Hiragizawa, ingresé en la rebelión y me hice líder, ahora que ya ha acabado todo, os revelaré la verdad de mi nombre…

Todos se miraron unos a otros confusos, él siempre había sido un joven misterioso, sabían perfectamente que podían confiar en él, pues sus hazañas no eran pocas, pero que estuviera dispuesto a revelar su identidad y decir algo vergonzoso en aquellos tiempos… estaban confundidos.

Shaoran- hace más de nueve años, por aquel entonces tenía la edad de 7 años, solía jugar con mi familia en unos grandes jardines, los jardines de los Li en el palacio real- todos le miraron con atención y escucharon sus palabras- yo tenía un amigo, aquel es y será el que lo dio todo por mí, una noche, unos asaltantes entraron en el castillo, uno de los sirvientes, en el que los reyes depositaron toda su esperanza, nos despertó a mi amigo y a mi y nos hizo escapar, aquella era la guardia de Hide, nos escondimos en una de las habitaciones, gran error... Aguardamos silenciosos durante media noche sin dormir, sin hablar, mirándonos, hasta que derribaron la puerta de un solo golpe, nos sorprendieron, y mi amigo me lanzó por la ventana, resulté ileso pues el agua del foso amortiguó la caída, allí fue donde aprendí a nadar…- algunos de ellos se les dibujó una sonrisa en el rostro- lo último que se de él, fue, que corriera, que salvara mi vida y que salvara el reino, él era mi mejor amigo, y murió por mi, se hizo pasar por mi persona, tomé su nombre a partir de aquel momento, perdí la confianza en mi nombre y la cubrí de vergüenza, él cayó muerto, ahora está enterrado donde se merece, un paje entre reyes, es el sitio que le corresponde, al lado de mi familia…

El silencio y las miradas de asombro no se hicieron esperar, algunos cuchicheaban¿Haku no es su nombre¿Un Li¿Haku un Li, uno de ellos habló.

Rebelde- ¿Quién sois entonces?- preguntó intrigado, muchos asintieron.

Eriol- él es Shaoran Li¿no os dais cuenta?- dijo con voz potente, todos le miraron incrédulos.

Rebelde- Se supone que todos los de la familia Li murieron aquella noche- dijo desconcertado.

Eriol- ¿Acaso no acabas de escuchar su relato? Llevo sospechando de él desde hace ya tiempo, miradle bien, es el hijo de Ieran Li, y… ¿por qué no se llevó entonces a la princesa en el campamento y se fue con la doncella? Porque él sabía quien era la princesa y quién no¿Cómo entonces él pudo saberlo si nadie conocíamos realmente a su alteza?- dijo mirando a los ojos del joven.

Shaoran- yo…

Eriol- su amigo Haku, hizo lo correcto, cualquiera de nosotros hubiera hecho lo mismo que él hizo, fue un hombre honorable, yo no pienso que dar la vida por la realeza sea algo vergonzoso, si está vivo es gracias a su amistad… China no hubiera ayudado si un Li no hubiera estado vivo…

Shaoran- Como siempre, tienes razón… amigo…- dijo.

Eriol- ¡Viva Shaoran Li¡Salve nuestro heredero a la corona!- gritó a pleno pulmón, Shaoran se sonrojó levemente, Sakura sonreía, la rebelión aclamó al joven.

El pueblo se unió a la celebración. La muerte del rey Toya Kinomoto, les había conmocionado, era tan joven y había hecho tanto por el pueblo, que se sentían desconsolados, aunque el saber que el joven Li vivía, les había llenado de júbilo.

Las campanas repicaron durante todo el día y toda la noche, ton… ton… ton… sus golpes eran lentos y fuertes, retumbantes, en señal de duelo, las banderas estaban a media asta, el luto por la muerte de tantas personas…

Había pasado ya un día, desde que la joven Sakura había hablado con el pueblo, la primera orden que dio sobre su castillo, fue el de destapiar todas las ventanas y balcones, las doncellas limpiaron cada uno de ellos, pues el polvo se había apoderado de ellos.

En el balcón principal, se colgó un gran estandarte con los dos escudos de la realeza allí presentes.

Artesanos de todo el país, habían llegado a palacio, por un asunto que la princesa había concretado con ellos.

Sakura estaba siempre algo ocupada, había tenido una junta con los grandes militares de China que había acudido allí, Shaoran dio las gracias y escribió una carta para el gran emperador, su casa sería siendo bienvenida para su país ancestral.

Al tercer día al amanecer, sus barcos desembarcaron de los puertos de Tomoeda, Shaoran fue a despedirlos temprano.

Sakura se quedó observando su marcha desde sus aposentos, asomada a su balcón reluciente, miraba a su joven amado despedirse de China, estaba orgullosa de él. Aún extrañaba a su hermano.

Tomoyo entró en los aposentos de la joven acompañada de las sirvientas Chiharu y Rika, venían a ayudarla a vestirse, pues ese día debía estar presente para los enterramientos de todos los soldados caídos…

Tomoyo- muy buenos días Sakura- dijo sonriente.

Sakura- buenos días Tomoyo, Chiharu, Rika buenos días a vosotras también- dijo sonriente.

Chiharu- buenos días princesa.

Rika- buenos días alteza.

Tomoyo- ¿Cómo te encuentras?- preguntó a su amiga.

Sakura- bien, estoy mejor que ayer, aunque hay ratos donde la pena es mayor…

Tomoyo- tu her…

Sakura- lo sé, él no quiere que esté así, tengo que mirar hacía delante…

Rika- dices unas cosas muy sabias princesa, si me permitís decíroslo…

Chiharu- aunque nos gusta la princesa alegre y cálida que teníamos, espero que no tarde en volver- dijo guiñando un ojo.

Sakura sonrió abiertamente, Tomoyo miró por la ventana y no apartó la vista hasta que los barcos Chinos hubieran partido.

Sakura- ¿Te veo algo pensativa¿Te ocurre algo amiga mía?- preguntó.

Tomoyo- ¡eh! No, tranquila, solo pensaba algo que debo decirte- dijo nerviosa.

Sakura- claro, dime- sonrió dulcemente.

Tomoyo- me gustaría que me sirvieras como… carabina… como lo estoy haciendo yo en estos momentos…- Sakura se sentó sobre un sillón mullido que tenía allí.

Sakura se sonrojó, no comprendía las palabras de su amiga, a no ser… que alguien le hubiera pedido su mano, debía ser eso…

Sakura- Tomoyo… ¿Quién te…- preguntó sonrojada.

Tomoyo- le conoces…

Sakura- ¿Quién?- su sorpresa cada vez era mayor.

Tomoyo- Eriol Hiragizawa…

Sakura- ¡Eriol¡¿El amigo de Shaoran!- preguntó de pronto sonrojada se levantó de donde estaba sentada.

Tomoyo- si, así es, me ha pedido matrimonio y acepté… por lo tanto no quiero que nadie tome otro lugar, quiero que tu seas mi carabina- dijo sonriente.

Sakura- con gusto lo seré, no me separaré de ti, seré tu sombra durante el día y espía en la noche- dijo mientras reía contenta, estaba feliz, ambas amigas se abrazaron.

Sakura- felicidades amiga mía, te deseo lo mejor- dijo la princesa.

Tomoyo- gracias, igual digo, el príncipe Shaoran ¿pidió tu mano verdad?- preguntó.

Sakura- en cierta medida si- sonrió, luego se volvió a sentar- él y yo nos prometimos matrimonio hace ya tiempo, luego me enteré que estábamos comprometidos, había un tratado que habían firmado… aunque fue guardado cautelosamente cuando… y perdió valor cuando creíamos… que había muerto…- suspiró.

Tomoyo- así que mi papel como carabina de poco ha servido- dijo sonriente.

Sakura explotó con un gran rubor en las mejillas, se levantó de nuevo y miró a su amiga, sus ojos se cristalizaron del enrojecimiento, sentía su corazón palpitar violentamente… y su cuerpo temblar…

Sakura- ¡Tomoyo! Él y yo no… verás… solo… en fin… que no ha… bueno yo… él y yo solo nos…- tartamudeaba la pobre.

Tomoyo- os besasteis y pasasteis una noche a solas en un bosque…- dijo ella juguetona.

Sakura- pero… no pasó nada… de verdad… solo dormimos… te lo juro- dijo ella apretándose el pecho con fuerza.

Tomoyo- ¿nada¿Seguro?- preguntó de nuevo intentando sonsacarla.

Sakura- ¡Seguro¡No ocurrió nada!

Tomoyo rió fuertemente, tanto que se tuvo que sentar y agarrar un almohadón, Sakura se sintió avergonzada, se sentó también y se dio aire con una mano, le costaba el respirar, no pensaba que su amiga podía ser tan desvergonzada…

Tomoyo- entonces ya estabais comprometidos de antes… así bien, si dices que esos papeles se perdieron¿no crees que estén en la catedral guardados minuciosamente?

Sakura- puede ser… creo que si, aunque debería preguntárselo al Obispo…

Rika- alteza, el desayuno está listo- dijo después de llamar.

Sakura- muchas gracias- dijo ella.

Tomoyo- bien, pues vamos, debes encontrarte con tu amigo- dijo ella riendo.

Sakura- ¡Basta Tomoyo!- dijo sonrojada.

Las jóvenes bajaron a desayunar, aquello en cuestión de días había cambiado, el aspecto lúgubre de la sala se había transformado en una habitación muy elegante, tal y como lo era antes, las mesas tenían sus propios tapetes blanquecinos, la comida era más suculenta, pues los cocineros se empleaban a fondo.

Sakura se sentó en una silla larga que se encontraba a la derecha del trono real sacado para ella, pero no quiso sentarse, Tomoyo la acompañó y se sentó a su lado, desayunaron tranquilamente.

El vestido que Sakura llevaba ese día también era negro, esta vez era de dos piezas, la primera era la interior, una combinación blanca, y una blusa de mangas largas y la segunda, un vestido negro con talle que se cortaba, antes de llegar al suelo dejando ver un poco de blanco, las mangas de la blusa sobresalían del vestido, caía como una cascada hasta las manos, en el cabello llevaba ese día un velo de seda negro y lucía su diadema de plata.

Después del desayuno, ambas jóvenes marcharon a los talleres reales, allí se encontraba el mayor, que tan pronto como la vio la besó en la mano.

Mayor- buenos días alteza- saludó cortésmente.

Sakura- buenos días ¿está hecho el trabajo que ordené?- preguntó ella.

Mayor- así es, donde vos queríais esta, he de decir si me lo permitís, que el trabajo de su hermano fue magnífico- dijo adorándola.

Sakura- muchas gracias, los artesanos que la construyeron están de acuerdo conmigo que el significado va con estas fechas- dijo ella sonriendo.

Mayor- si- sonrió el mayor.

Sakura- bien, buen trabajo, luego uno de mis sirvientes vendrá y os cobrará merecidamente el trabajo- dijo ella con una sonrisa- hemos de irnos.

Mayor- gracias princesa, es un placer verla- dijo dándole otro beso en la mano.

Las jóvenes abandonaron la sala, el mayor miró por la ventana, uno de sus artesanos se acercó a él.

Artesano- ¿verdad que la princesa es igual que su madre?- dijo animado.

Mayor- así es, es la viva imagen de Nadeshico además, tiene sus mismos ojos- dijo él animado.

Artesano- así da gusto cumplir las órdenes- dijo maravillado.

Mayor- ¡Por la princesa haremos todo!- le salieron estrellitas de sus ojos de emoción.

Sakura estornudó, Tomoyo sonrió y siguieron caminando, caminaron por los jardines de palacio y un joven las sorprendió por detrás.

…- buenos días Tomoyo, buenos días Sakura- saludó.

El corazón de la joven se aceleró en un momento, no le había visto desde el día anterior, sonrió y saludó.

Sakura- buenos días Shaoran- saludó esta.

Shaoran- si Tomoyo me lo permite, quisiera caminar un rato contigo- dijo él.

Tomoyo- claro, tengo que prepararme para el funeral- dijo ella.

Sakura- ¿Tomoyo?- preguntó con una gota en su cabeza mientras la veía alejarse.

Shaoran- ¿vienes?- preguntó Shaoran perfectamente vestido, con el escudo de su familia en su armadura y una larga capa de color verde, en el lado derecho reposaba su espada.

Sakura- claro- sonrió tomándole del brazo.

Caminaron durante un momento, llegaron al estanque con peces que se encontraba en los jardines, los jóvenes se sentaron en un banco de piedra, tomaron el aire en silencio, estaban algo ruborizados por la compañía.

Shaoran- ¿recuerdas? Aquí solíamos jugar- dijo él.

Sakura- si¿recuerdas el día en que tiramos a Toya al estanque?- preguntó risueña.

Shaoran- si, luego nos escondimos dentro de un seto que estaban podando…

Sakura- y mi hermano quería matarnos, estaba muy mojado- rió la Joven.

Ambos rieron un rato y recordaron anécdotas del pasado, tantas cosas que recordar, tanto tiempo sin verse, tanto tiempo perdido, pero ahora lo recuperarían, estaban seguros de ello.

Sakura- La guardia China…- dijo recostada en el pecho del joven.

Shaoran- ¿qué pasa con ella?- preguntó mientras le acariciaba el cabello.

Sakura- acudieron a ti… en cuanto supieron que seguías vivo… ¿Por qué no llegaron hace nueve años?

Shaoran- tal vez porque les llegaran las noticias de la muerte de toda la familia, cuando Yukito… cuando Yukito escribió la carta, relató bien lo ocurrido y el seño real de mi anillo demostraba mi existencia…

Sakura- comprendo… me alegro que llegaran a tiempo…

Shaoran- si la flota enemiga hubiera atacado… creo que no estaríamos vivos en este momento…

Sakura- si, cierto es- dijo ella tomándole la mano- pero estamos vivos.

Shaoran- creo que… he de decirte algo que he estado pensando desde la misma noche donde nos reencontramos…

Sakura- ¿el qué?- preguntó ella.

Shaoran- bien, siempre supe que tu y yo estábamos comprometidos, me lo dijo una vez mi hermana mayor, sus palabras fueron, por una vez existe un compromiso con amor… comprendo sus palabras…

El corazón de la joven se aceleraba por cada palabra que el joven pronunciaba por sus labios, compromiso con amor…

Shaoran- … cuando te propuse… que en un futuro serías mi futura princesa… lo dije muy en serio, ya lo sabes, pero al creer que mi vida se había apagado… ¿no pensaste como…

Sakura- lo estuve hablando con Tomoyo, los papeles de nuestro compromiso, deben estar en la catedral…

Shaoran- Quiero que nos casemos, si tu…

Sakura miró a los ojos a Shaoran, sus mejillas estaban ardiendo y su cabeza daba vueltas… sentía una inmensa alegría en su interior, su sueño se estaba cumpliendo…

Sakura- claro que quiero- dijo sonriente- ¿acaso dudabas?

Shaoran- claro que no pero… lo ocurrido en la catedral…

Sakura- Hide…

Shaoran- no quiero que pienses que soy…

Sakura- siempre se ha dicho que… los príncipes por sus princesas mataban hasta dragones… tú en cambio, por mí… ganaste la batalla contra un demonio y me salvaste la vida… eres mi mata dragones…

Shaoran- cuando me coronen… lo haremos público… ¿de acuerdo?- preguntó.

Sakura- claro que si- dijo ella feliz- estoy tan emocionada.

Ambos se abrazaron fuertemente, sintiendo el calor del otro. Pronto los interrumpieron, Tomoyo acompañada de varias doncellas, se separaron al instante, sonrojados.

Tomoyo- creo que el carruaje… llegó Sakura…- dijo conteniéndose la risa.

Sakura- ¡claro¿Vienes Shaoran?- preguntó.

Shaoran- claro- dijo acompañándola.

Los jóvenes llegaron hasta la carroza, allí se encontraba Yue, esperándolos, la primera en subir fue Tomoyo ayudada por Yue, luego Sakura ayudada por Shaoran, luego este y al final Yue.

Sakura y Tomoyo viajaban al lado, mientras que Yue y Shaoran lo hacían enfrente, silenciosos, Sakura estaba nerviosa, estaba feliz por lo que habló con Shaoran, pero ahora debía mantenerlo al margen, pues no debía olvidar que iban de entierro en aquel momento, cien habían caído en aquella batalla, cincuenta que eran de la capital, los demás viajarían después del funeral hasta sus pueblos como héroes, que eran lo que se merecían, ser héroes.

El camino hasta el cementerio, era sin duda un poco largo, estaba a las afueras de la ciudad y era bastante grande, cuando llegaron, vieron que estaba completamente lleno, familiares y amigos de las víctimas estaban allí llorando a sus muertos, Sakura bajó de la carroza y caminó del brazo de Shaoran hasta un lugar especial, donde habían dos grandes sillones, custodiados por guardias se dirigieron allí.

El cementerio, era precioso, las lápidas tenían cada una cruz blanca de mármol, la tierra estaba cubierta por un verde animado, el silencio y el color blanco de las velas destacaban allí, un silencio sepulcral, los cincuenta nichos estaban cavados y a su lado, el féretro de cada caído, perfectamente envueltos con los sudarios blancos, el obispo estaba allí rodeado de varios sacerdotes y algunos maestros de ceremonias (monaguillos de mayor rango)

Cuando todo se había calmado, Sakura habló al pueblo por segunda vez.

Sakura- Querido pueblo, hoy es un día especial, pues descansarán por fin los cuerpos de nuestros amados parientes, cayeron por salvar el reino, salvar la corona y salvar el futuro de Tomoeda… todos los aquí presentes, perdimos a alguien especial, yo misma… perdí una parte de mi pueblo y el dolor que siento es muy grande, es un pedazo de mi alma la que va a enterrarse hoy…

Hubo un gran silencio, las mujeres lloraban desconsoladamente, las palabras de la joven les llegaban al corazón, la veían tan cercana, ella era un fuego en una noche fría… la luz entre la oscuridad.

Sakura- Durante mi estancia en Saitama, pude comprobar que mi hermano llevaba trabajando en este plan durante mucho tiempo, y había diseñado algo, algo que mandé traer, y hoy está aquí entre nosotros, es una estatua, la estatua que significa el sentimiento que debemos tener en este momento, la libertad.

La estatua estaba sobre una colina, entre seis columnas de mármol blanco, se erigía un ángel con las alas abiertas, señalando al cielo y mirando para este, en sus labios, había una sonrisa, y en el busto, estaba tallado en letras Latinas las siguientes palabras. "Libertas noster mater est, pax fortis vir", aquella vista sin duda representaba la libertad, aquel sentimiento se estableció en todos los corazones de los allí, presentes.

Sakura- un ángel con las alas extendidas, volará libremente para la eternidad, es, un regalo de paz de parte de todos nosotros, nadie podrá quitar la pena de perder a alguien, ni yo… ni nadie… pero, si nos hará seguir adelante, lo siento tanto…- unas lágrimas cayeron por sus mejillas, Shaoran tomó fuertemente su mano y ambos se sentaron, luego este se levantó para decir algunas palabras.

Shaoran- Pueblo de Tomoeda, bien como la princesa sé que todos han caído por el bien de la nación, me siento orgulloso de ellos, ellos lo están de haberlo hecho, son los héroes del país y hay que rendirles homenaje, mis tropas y yo hemos perdido muchos hombres por el camino, pero siempre venía uno más para compensar, la vida humana es insustituible, pero la vida propia es más importante, por favor, os muestro mis condolencias…

Shaoran se sentó al lado de la joven, su mirar era triste, como el de la princesa, el Obispo llevó la misa de funeral sin interrupciones, Sakura veía todas las muchachas que como ellas habían perdido algo y se sintió mal, recordó a su hermano, Shaoran apretó más fuerte su mano intentándola consolar.

Una hora después, se estaban llevando a cabo todos los enterramientos, el Obispo bendecía todos los nichos donde colocaban al difunto dentro y enterraban, otros, tras haberles dado la bendición, se fueron en carretas hasta sus lugares de nacimiento.

Tres horas después, los príncipes abandonaron el cementerio, Shaoran quería alegrar un poco a su princesa así que montó un caballo y ágilmente subió a la joven en él, marcharon a galope por las calles de la ciudad, la guardia real los seguía muy de cerca.

Llegaron al castillo y corrieron, Sakura estaba un poco confundida, pero al ver la sonrisa del joven se tranquilizó un poco y sonrió.

Corrieron más y se perdieron entre las habitaciones de palacio, el sonar de los hierros de las armaduras de los soldados, hacía más graciosa la persecución, Shaoran metió a la joven dentro de un gran armario, Sakura estaba atónita, pero se sonrojó mucho al comprender que estaban solos, a oscuras y en un lugar muy, muy pequeño.

Shaoran- aquí no nos descubrirán- dijo él susurrando.

Sakura- ¿por qué haces esto?- preguntó inocente.

Shaoran- porque te quiero y no quiero verte mal, aunque estemos en fechas tristes, quiero que sonrías siempre, eres el combustible de mi vida y tu sonrisa es mi droga, no quiero que unas lágrimas la borren…

Sakura- pero…

Shaoran- vamos sonríe- dijo haciéndola cosquillas.

Sakura- ¡Basta Shaoran¡Me haces cosquillas!- dijo riéndose.

Shaoran- ves, estás sonriendo- dijo poniendo sus labios cerca de los de ella.

Sakura- Shaoran…

El Joven se acercó más a ella sintiendo su cálida respiración, pronto rozó sus labios contra los de ella abrazándolos con ternura, mantuvieron aquella posición un momento más, poco a poco afianzaron más aquel beso, sintiendo la humedad del otro en sus bocas, en seguida pararon, pues una doncella entró en la habitación.

Los príncipes se miraron un poco asustados, no pasaba nada realmente si los descubrían pero… la vergüenza era mayor.

La doncella abandonó la habitación y los jóvenes salieron al rato, se miraron a los ojos y rieron abiertamente.

Shaoran- estuvo cerca- dijo él.

Sakura- ¡Si!- rió ella.

Shaoran- cuando ríes… eres realmente hermosa- dijo él.

Sakura- pues conténtate pues cuando nos casemos seré vieja y fea, seguro que se me agria el carácter así que disfrútame ahora- dijo ella riendo.

Shaoran- seguro que yo seré más viejo, feo y antipático… pero una cosa te quede clara princesa

Sakura- ¿qué?- dijo ella sonriendo maliciosamente.

Shaoran- cuando nos casemos, te aprovecharé al máximo, todos los instantes de mi vida, no te voy a soltar- dijo él abrazándola.

Sakura- así que es eso… pues…

…- ¡Sakura?- dijo una voz femenina a sus espaldas.

Sakura- ¡Tomoyo!- dijo asustándose.

Tomoyo- Sakura, menos mal… te estábamos buscando- dijo ella poniendo una mano en su pecho, Shaoran soltó a la joven y esta fue con su amiga.

Sakura- ¿te encuentras bien?- preguntó preocupada.

Tomoyo- si, solo recorrí todas las habitaciones del castillo... iros así, sin avisar…

Shaoran- fue una travesura- dijo sonriente.

Tomoyo le miró por unos instantes, y puso un semblante aterrador, Shaoran la miró con un poco de miedo… Sakura miraba a su amiga que a continuación casi se cae al suelo de la risa, Shaoran respiró aliviado.

Tomoyo- una travesura- dijo tomando aire- que gracioso, creo que Eriol quería verte, la rebelión espera órdenes…

Shaoran- muy cierto es, no me había olvidado de ellos… Sakura… seguramente deba ir a los terrenos para enterrar a mis compatriotas fallecidos, regresaré pronto- dijo acercándose a ella y dándole un beso en la frente.

Sakura- está bien, pues aún eres líder de la rebelión… es tu deber… estaré aquí esperándote, y… ten cuidado- dijo ella.

Shaoran- claro, tú también, te la dejo a tu cuidado- le dijo a Tomoyo.

Tomoyo- descuida, a mi lado estará a salvo- dijo ella feliz.

Shaoran- así lo espero- dijo él abandonando la habitación después.

Sakura- ehm… creo que yo…

Tomoyo- te pillé con las manos en la masa…

Sakura- y qué masa- dijo sacando la lengua.

Tomoyo- ay amiga… bueno, vayamos a comer, tengo hambre ya.

Sakura- si.

Shaoran fue al establo y tomó su caballo, luego cabalgó hasta las puertas del castillo donde se encontraba su ejército, Eriol le recibió.

Eriol- aquí está su alteza¿vienes a criar cerdos con nosotros o te instauras con Ishizu?- preguntó entre risas, los demás reían compinchados.

Shaoran- ya sabes mi respuesta amigo mío- dijo sonriéndole.

Eriol- ¿Qué haremos ahora, líder de la rebelión?

Shaoran- volver a casa, mi casa ha estado demasiado descontrolada durante todos estos años, debemos ir y poner orden ¿qué me decís? volveréis a ver a vuestra familia, la cual habéis estado tanto tiempo esperando…

Todos alzaron la mano derecha en señal de aprobación, Shaoran y Eriol cabalgaron al galope camino abajo, los demás les siguieron, hasta perderse en la negrura del bosque.

Sakura observó aquello por la ventana, al decir verdad, estar asomada a la ventana era algo que deseaba hacer, mirar y mirar, libremente sin que ningún guardia se lo impidiera, era feliz.

Tomoyo- creo que ya se fueron… ¿podemos comer?- preguntó.

Sakura- claro… pero… ¿no te da miedo que el joven Eriol marche sin ti?- preguntó ella.

Tomoyo- bien… no- rió- la verdad es que se que debe ir, por eso no me da miedo, es un hombre fuerte.

Sakura- comprendo…

Tomoyo- los problemas acabaron princesita, ahora es tiempo de vivir tu cuento- dijo ella.

Sakura- no tiene gracia amiga mía…

Tomoyo- ¿perdiste tu sentido del humor¿Vamos Sakura?- dijo mientras bajaba a paso ligero por las escaleras.

Sakura- si, pero ten cuidado al bajar…

Tomoyo- tranquila amiga mía siempre preocupándote por mi…

Sakura- ¡No es justo!- dijo ella poniendo cara de pucheros.

Tomoyo- claro que si.

Habían pasado ya dos días de la marcha de Shaoran, Sakura y Tomoyo habían estado ocupándose de varios asuntos, entre ellos la supervisión de la limpieza de las cosas de Lin, Ryu y Hide, la princesa no quería nada de ellos, todos los tapices, escudos y cuadros que ellos habían colocado desaparecieron y volvieron a ponerse cuadros de la verdadera familia real.

Tomoyo sin embargo, supervisó que el cuerpo del rey fuera bien embalsamado y aseado para que fuera llevado al monasterio, la tumba de reyes.

Sakura recibió audiencias con algunos campesinos y solucionó problemas que le ponían por delante, cumplía perfectamente sus obligaciones y estaba orgullosa de ello.

Extrañaba a Shaoran, cierto era pero sabía que él estaría ocupado en aquel momento, tenía muchas cosas que hacer antes de volver, esperaba solamente que llegara antes de la llegada de restos de su hermano.

El monasterio, tenía una gran capilla donde descansaban todos los restos de los reyes, desde hacía ya siglos y siglos, distintas dinastías con distintos escudos descansaban allí con el nombre y la fecha muy bien recogida y guardada.

Sakura se dirigía sola hasta la catedral, muchas personas la vieron marchar y otras tantas le habían hablado durante su camino, así que no se sintió sola.

Fue allí con una sola intención, llegar al monasterio a partir de la catedral, sabía que aquel lugar le traería desagradables recuerdos, Lin clavada en la cruz, Hide muerto, y donde pereció su hermano, las escaleras de la catedral.

Llegó a la catedral y decidió entrar por la puerta que estaba situada al norte, la catedral olía a naranjas aquella mañana, era un olor que le gustaba le recordaba a su padre, cuando todos los domingos después de su paseo le traía naranjas, lo que mas le gustaba era pelarlas y echar las cáscaras en agua, luego olía bien…

Sakura- hace calor hoy… ¡hace un buen día!- dijo ella feliz.

Recordó que cuando era pequeña, en los días como ese solía correr por el campo, le daba igual llegar a donde fuese, solo correr… recoger pipas de los girasoles y chapotear con el agua del río, había pasado ya de eso demasiados años…

Pegó dos veces en la aldaba de la gran puerta que era redonda, grande y de bronce.

La princesa abrió la puerta con fuerza y consiguió entrar, la catedral se veía más imponente que de costumbre, la joven caminó, primero fue hacía la sacristía, allí había un sacerdote confesando a un grupo de monjas, que al verla sonrieron y saludaron alegremente.

Sakura- buenos días hermana¿sabe usted donde puede estar el señor obispo?- preguntó cortésmente.

Monja- creo que podría encontrarle en el monasterio, déjame pensar… si, estaba supervisando que la… bueno usted sabe fuera retirada de su lugar y reemplazarla por otra mejor creo que pueda ser lo más adecuado…

Sakura- bien, entonces iré en su búsqueda, pues necesito hablar con él- dijo.

Monja- alteza, todas sentimos la pérdida de su hermano, estamos en deuda con vos, gracias- todas asintieron agradecidas.

Sakura- muchas gracias- dijo ella sonriendo con algo de dolor.

Monja- si va a utilizar el pasadizo es mejor que lo haga ahora, vaya a buscar una palmatoria, seguro que encuentra una bajo el altar…

Sakura- muchísimas gracias, creo que es hora que me vaya- dijo ella.

Monja- claro, princesa tenga cuidado- dijo ella.

Sakura- gracias de nuevo- dijo despidiéndose con la mano mientras caminaba hasta el altar.

Subió las escaleras del altar y se dirigió a la gran mesa, tomó una palmatoria de plata que efectivamente se encontraba allí y marchó hasta el cuadro de aquella virgen, la virgen del perpetuo socorro… desde luego aquella era una gran pista…

Sakura- bien…- encendió las velas de un candelabro que había al lado.

Bajó las escaleras del pasadizo y caminó por él, aún olía a humedad, no quería pensar en nada mientras caminaba dentro de él, cierto era que temía las historias de miedo que se contaban, aquellas de brujas y fantasmas… y aquel pasadizo invitaba a pensar todo lo malo que pueda pasar… decidió pensar en Shaoran.

El camino se le hizo más corto, ya que pensaba en los ojos marrones del joven, en su sonrisa, en sus cálidos abrazos, en sus húmedos besos…

Sakura- Shaoran… me vuelves loc…aaaaaaaaaaaah!- gritó mientras caía al suelo, había tropezado con algo.

Dolorida, fue a ver que había sido, y se dio cuenta que era parte de su vestido de bodas, rápidamente tomó le candelabro que se había caído antes que se prendiera con la cola de su vestido.

Sakura- es verdad… desprendí la cola del vestido para correr mejor, ya no debe quedar mucho…

La princesa fue recogiendo la cola del vestido hasta que se terminó, siguió caminando a paso ligero, hasta terminar por correr, sudaba del miedo, no se sintió tranquila hasta que se encontró encarada con la gran puerta de acero.

Sakura- me preguntó por qué tendrá esa estrella de cinco puntas… es un símbolo pagano… - delineó las cinco puntas con la mano, a continuación abrió los engranajes, y entró dentro.

Respiró una gran bocanada de aire puro y como la otra vez olió la carne en las cocinas…

Salió del monasterio y se adentró dentro del jardín, allí la descubrió la madre superiora que acababa de salir de dentro de una de sus celdas.

Madre superiora- ¿alteza¿Acaso sois vos?- preguntó a la Joven.

Sakura- así es- dijo ella mirándola extrañada.

Madre superiora- soy la madre superiora de aquí¿buscas algo en particular?

Sakura- así es busco al obispo¿sabe donde se encuentra?- preguntó.

Madre superiora- si, se donde está en estos momentos, pero debo hablar antes con él y concretarle una cita.

Sakura- bien, dígame un lugar donde pueda esperarle mientras usted le busca.

Madre superiora- bien, la hermana puede acompañarla¿ha desayunado?

Sakura- si, gracias.

Madre superiora- bien, llévela para que deguste algún postre nuestro, sabe que cuando era pequeña siempre venía con su madre para tomar dulces- dijo ella.

Sakura sonrió.

Sakura- será mejor que vaya a esperar, dígale que es urgente por favor.

Madre superiora- bien, espero que aproveche bien los platos.

Monja- por favor acompáñeme alteza, será un gran honor guiarla.

Las dos mujeres caminaron por los pasillos del monasterio de piedra, la monja la llevó hasta una sala.

Monja- alteza, por favor siéntase en esta silla y espéreme, espero no causarle molestias- dijo pero sakura negó con la cabeza.

Sakura- al revés, soy yo la que le causa molestias a usted- la monja negó y se fue.

Sakura observó el lugar y recordó haber estado en aquel lugar antes, en esa habitación había sillones y una gran mesa, estaba bien decorada con retratos de santos, vírgenes y cristos, había una cruz de oro adornando la habitación.

Sakura se sentó en la silla de madera para esperar a la monja, estaba un poco nerviosa, así que no aguantó mucho tiempo más sentada, se levantó y fue directa hacía una estanterías con libros.

Muchos eran de religión, otras recopilaciones de poemas y libros, la mayoría eran anónimos y poco de ellos tenían nombre que seguramente eran seudónimos, pues en aquellos tiempos, los autores no daban sus nombres verdaderos.

Miró con curiosidad un libro, llamado leyendas de Tomoeda, tomándolo en sus brazos y lo observó con detenimiento, era antiguo y estaba algo amarillento, debió haberse escrito hacía ya tiempo y la humedad del monasterio sin duda había cobrado mal sobre él.

Monja- alteza, aquí tiene, le traje queso recién hecho- dijo ella.

Sakura- gracias, estaba mirando los libros.

Monja- claro, leer es algo que nos atrae, y a los que no alguna vez también.

Sakura- así es- se sentó en la mesa.

Monja- espero que le guste.

Sakura- gracias¡que aproveche!

En otro lugar.

Madre superiora- eminencia, he de decirle que la princesa Sakura está aquí y si no me equivoco vino sola por el pasadizo subterráneo- dijo algo alarmada.

Obispo- creo que se por lo que viene, aunque creo que viene un poco tarde- dijo sonriendo.

Madre superiora- ¿la recibirá?

Obispo- claro, no ha hecho un largo viaje a pie por nada- dijo guiñándole un ojo.

Madre superiora- ella se encuentra en una sala tomando un postre que le ofrecí, quisiera ir allí usted mismo o le digo que espere en algún lugar.

Obispo- creo que es mejor que vaya ella a mi despacho, lo que busca se encuentra allí- dijo el hombre.

Madre superiora- bien, iré yo misma a avisarla.

Las escaleras que conducían al despacho del obispo eran un poco angostas, sobre todo en el lugar donde se encontraba ella con palmatoria en mano.

Descendió varios metros y se encontró en un pasillo desierto, siguió caminando un poco temerosa por encontrarse sola, sentía un poco de claustrofobia.

La puerta del señor Obispo era muy grande y terminaba en punta, esta estaba adornada con una cruz de metal oscuro, la princesa llamó a la puerta varias veces y escuchó la frágil voz del obispo invitándola a entrar.

Sakura- buenos días señor- dijo ella besando su mano en cuanto le vio.

Obispo- princesa, buenos días para ti también- dijo abrazándola.

Sakura se sentó en uno de los sillones de madera que había allí, el obispo la miró durante un momento y preguntó sobre la inesperada visita de la joven.

Obispo- has hecho un gran recorrido hasta aquí y me imagino que lo hiciste sola… me gustaría saber la razón, Sakura.

Sakura- me gustaría hablar con usted sobre… el lugar donde descansará mi hermano cuando se deposite su cuerpo… puesto que no fuere rey de Tomoeda yo…

Obispo- él descansará por supuesto en el panteón real con todos los reyes.

Sakura lo miró unos instantes y ella sonrió algo dolorida, aquel tema era muy delicado y él parecía comprenderla.

Obispo- él fue rey de Saitama que es una región de Tomoeda, jamás se separó del país, el motivo por el cual ni Ryu, ni Lin, ni Hide pudieron reinar directamente.

Sakura- no lo entiendo- dijo.

Obispo- Toya fue verdadero rey de Tomoeda, nombrado a la edad de diecisiete años, y su reinado terminó a la edad de veintisiete años, la verdadera intención de ellos era asesinar a su hermano para acceder al trono gracias a vos, así todo sería legal, pues siendo tu la heredera siguiente… ellos no querían matarte pues su hijo parece ser que estaba enamorado de ti…

Sakura- comprendo… pero ¿por qué no se le dio el trato de Rey de Tomoeda?

Obispo- ante todo, su hermano no quería poner tu vida en peligro.

Sakura- Toya… no quiso que le dieran su verdadero trato para salvarme…- dijo con los ojos llenos de lágrimas.

Obispo- así es, el protocolo será siendo el mismo princesa, nos entregará el cuerpo dentro de tres días, tras su segundo funeral, se llevará con los restos de sus padres al pudridero…

Sakura- comprendo, es lo mejor- dijo ella.

Obispo- así lo quiso él.

Sakura- él verá antes que yo a papá y a mamá…

Obispo- les verás cuando llegue la hora pequeña, no antes- la miró con una mirada cariñosa.

Hubo un silencio, Sakura se secó sus lágrimas con un pañuelo que le había dado el obispo, luego no sabía que más decir. Sakura reparó sobre una corona que se encontraba allí puesta sobre un almohadón.

Sakura- eso es…

Obispo- la corona del principado de los Li… cuando terminen los funerales será su coronación…

Sakura- si- dijo sin quitar la mirada de la corona.

Obispo- creo que hay algo pendiente que… -pom, pom, pom… llaman a la puerta- Adelante…

La puerta se abrió lentamente, Sakura no giró de inmediato pues es de mala educación quedarse mirando a alguien fijamente, pero la voz del hombre que acababa de entrar la sobresaltaron de una manera espectacular…

Sakura- ¡Shaoran?- preguntó levantándose de la silla.

Shaoran- ¡Sakura! No… no pensé que te vería aquí…

Sakura- vine aquí para preguntar…

Shaoran- lo sé, llegué hace rato al castillo y Tomoyo me dijo que estabas aquí- dijo guiñándole un ojo.

Sakura- que malo eres… ¿Qué tal el viaje¿Arreglaste algo en…

Shaoran- si, lo arreglé tod…

Obispo- ejem, ejem… creo que mi presencia aún es corpórea…

Sakura y Shaoran- lo siento- dijeron al unísono.

Shaoran- padre… creo que ya que estamos aquí los dos juntos, quiero preguntarle algo.

Obispo- dime hijo mío.

Shaoran- cuando se declaró que mi familia y yo mismo habíamos muerto, nosotros estábamos comprometidos, es más mi compromiso fue roto con una prima mía para hacerlo con la princesa Sakura…

Obispo- no sigas hablando y acompáñame, Sakura tu también- dijo levantándose con un poco de cansancio.

Los jóvenes acompañaron al anciano. Recorrieron muchas galerías subterráneas al monasterio y pronto se vieron en un lugar nuevo, no estaban bajo tierra sino en un piso superior el sol se veía desde unas ventanas muy pequeñas con grandes rejas de hierro y había unas cuantas celdas.

En cada celda había muchas estanterías y algunos escritorios llenos de plumas y tinteros, algunos gastados y otros por abrir, en aquel lugar, habían monjes trabajando.

Sakura- escribanos…

Obispo- así es, como bien sabes… son los que recopilan los libros y los copian, gracias a ellos tenemos grandes historias que jamás se perderán.

Shaoran- ¿por qué nos trajiste aquí padre?- preguntó con interés.

Obispo- aquí se guardan todos los libros y ya tenía que sacar varios de ellos, además aquí puedes seguir diciéndome lo que me querías decir hace un rato joven príncipe.

Shaoran- ¿Aquí se encuentra el documento que buscamos?

Obispo- así es, aquí se encuentra el tratado sobre vuestro compromiso.

Sakura- ¿No se eliminó ni nada?- preguntó emocionada.

Obispo- no, pues yo sabía perfectamente que Shaoran estaba vivo, bueno lo supe tres semanas más tarde cuando fui allí…

Shaoran- me reconoció al instante- dijo él.

Obispo- ¿Cómo no olvidar esos ojos?- rió el anciano haciendo enrojecer al joven.

Sakura- es fantástico, seguimos comprometidos…

Obispo- ¿cuando será la celebración?- preguntó.

Shaoran- dentro de un mes- dijo sonriendo.

Sakura- así es como lo queremos- dijo ella lanzándose a los brazos del joven.

Obispo- ejem, ejem… princesa sus modales…

Sakura- ¡Lo siento!- dijo sonrojada.

Obispo- no pasa nada, creo que ya debemos irnos, si queréis que yo os case es mejor que marchemos de aquí, no sin antes…

Dos Frailes se acercaron con dos ejemplares, Sakura reconoció uno de ellos con facilidad, el otro no sabía que podía ser.

Tiempo más tarde los jóvenes se despidieron del obispo y marcharon hacía el castillo montados en el caballo del joven.

Cuando llegaron, Shaoran bajó primero y ayudó a la joven a bajar quedando cara a cara cuando ya estaba sobre el suelo, Shaoran miró sus labios unos momentos y quiso besarlos, pero Sakura ágil con una mano tapó la boca del joven y negó con la cabeza.

Sakura- ejem… príncipe sus modales- dijo ella y subió los escalones riendo.

Shaoran sonrió y las subió después que Sakura.

Rápidamente pasaron los días, el día del funeral de Toya amaneció nublado, los pájaros no cantaban aquel día y la gente estaba más silenciosa que de costumbre.

Sakura despertó y se dirigió hacía el balcón para tomar el aire.

Sakura- hermano hoy te daré mi último adiós- una lágrima rodó por su mejilla.

Llamaron a su puerta, era Tomoyo vestida de negro con un velo acompañada de varias doncellas, que traían entre manos un vestido de luto.

Tomoyo- ¿Cómo despertaste?- preguntó tímidamente su amiga.

Sakura- he estado mejor amiga mía…

Tomoyo- traje un vestido…

Sakura- gracias, me lo podré gustosa- dijo con media sonrisa agradecida.

Sakura se colocó el vestido, era negro con talle en el pecho y caía sueltamente hasta el suelo, las mangas sobrepasaban las manos y eran de seda, el vestido tenía dos metros de cola y un velo negro de encaje que llegaba a la cintura que era sujetado por su diadema de plata.

Se vio a un espejo y se sintió digna de ver a su hermano por última vez, sabía que aquel día lloraría y se sentiría sola, pero tenía que ser fuerte, el motivo ya lo sabéis.

Tomoyo- ten, aquí tienes tu rosario- le dio el pequeño rosario de madera.

A la habitación llegó una doncella nueva, y dio su aviso.

Doncella- traigo un mensaje para vos alteza y su dama, os están esperándoos abajo.

Sakura- bien.

Sakura marchó primera con la cabeza alta, la mirada fija y semblante serio, las personas que la veían pasar desde luego tenían la misma palabra para definirla en aquel momento, majestuosa.

Bajó las escaleras con suma delicadeza, y se encontró con Shaoran, que una túnica morada aterciopelada que se cortaba un palmo antes de llegar a los pies, atado a la cintura llevaba un cinturón, sobre los hombros llevaba una capa de color negra, la capa tenía una casulla donde tenía bordado el escudo de su familia, iba de luto como ella.

El joven tomó el brazo de la princesa y caminaron hasta donde se encontraba Yue, Tomoyo tuvo que esperar donde estaban las demás nobles, pues ella era de sangre noble, la duquesa de Tokio.

El obispo junto al Cardenal, encabezaba la marcha del cortejo mortuorio, dos sacerdotes le acompañaban; uno con la Biblia abierta y otro con una cruz.

Cuatro maestros de ceremonias y dos monaguillos portaban un botafumeiro, que iban esparciendo incienso, dos maestros de ceremonias lo portaban y otros dos se encargaban de echar el incienso en su interior y comprobar que lo quemara, mientras que los monaguillos llevaban una gran cesta con el incienso hecho polvo.

Cuatro diáconos acompañaban el carro, dos delante con cirios prendidos en mano y dos detrás de igual forma, un capitán del ejército tenía en manos el estandarte de la casa real Kinomoto.

El sepulcro estaba construido dorado sobre un carro, y en la cima, vestido como tal, descansaba Toya Kinomoto a la vista de todos, el sepulcro iba tirado por cinco grandes caballos enjaezados con mantas aterciopeladas de color negro y con el escudo de la familia real, a su alrededor, le custodiaban algunos soldados del ejército.

Después también escoltados por la guardia les seguía la princesa Sakura, a su derecha el infante Shaoran Li y a su izquierda Yue Tsukishiro, que había enterrado a su hermano un día antes.

Detrás de ellos, les seguían los demás nobles y ciudadanos del pueblo.

Sakura caminaba con el semblante serio, y temblaba cada vez que alzaba su visa para ver a su hermano, Shaoran caminaba igual de serio que ella.

Llegaron hasta la plaza central, donde estaba la figura de Nadeshico Kinomoto, allí se celebraría el funeral de cuerpo presente.

Sakura llegó donde estaba el trono y se puso delante de él sin quitar la vista de su hermano, el Cardenal comenzó a hablar con la voz quebrada, hablaba sobre la pérdida de un joven de poca edad, una larga vida arrebatada y hablaba de fe y esperaza, tristeza y dolor.

Sakura al oír cada palabra que pronunciaba el Cardenal soltaba una lágrima, lágrimas que solo Shaoran veía pues era el único que estaba a su lado en aquel momento.

El corazón de Sakura estaba vacío en aquel momento, palpitaba lentamente y el aire no le llegaba bien a los pulmones sin embargo no era de enfermedad sino de dolor, sufría una pena inmensa.

Sabía lo que era perder a alguien y pese que había prometido no volver a llorar por él, no podía evitar despedirle de aquella manera, quería sonreírle a su hermano, pero no podía, no podía ni hablar.

El sonido de los cañones hizo hueco en el corazón de la niña, la misa del funeral había concluido y veinte hombres de la guardia llevarían ahora el sepulcro hasta la catedral, donde se les entregaría el cuerpo a los Frailes de allí.

Pueblo- ¡Salve al Rey, Toya Kinomoto I¡Salve quien dio su vida por nosotros!

El cortejo mortuorio fue de igual modo, Sakura veía a su pesar aquella procesión en la cual encabezaba la alta cabeza de la iglesia.

Infinitos recuerdos le vino a la mente, recordó cuando era pequeña, él la salvaba, recordó sus ataques de celos y cuando la llamaba monstruo, quería que la insultara una vez más, así se sentiría mejor.

Recordó también el momento en el cual él había sufrido un ataque de celos cuando llegó a Saitama con Shaoran, se sintió vacía ya que jamás volvería a repetirse, se acordó también cuando iba a molestarlo a la biblioteca, le gustaba jugar allí porque no se sentía sola, recordó también la sonrisa de Yukito cuando estaba con ella, le había ayudado tanto… se sintió mal por no haberse acordado de él tanto como su hermano, él, que había sido casi un hermano para ella, era un ser despreciable.

Shaoran no sabía como proteger a Sakura de aquel dolor interno, se sentía morir cada vez que veía una lágrima rodar por sus mejillas, apretó su mano y caminaron así hasta la catedral donde la gente se quedó fuera, solamente podían entrar los familiares más cercanos al recién fallecido, debía entregar el cuerpo a los Frailes que estaban allí con sus túnicas de luto.

Entre la niebla que se había formado, hace desaparecer la gigantesca catedral, camina el cortejo fúnebre, Atravesando los jardines helados por el dolor, pasa entre los árboles en silencio y llegan a la lonja…

Ante la puerta principal de la catedral, los frailes de la comunidad de agustinos, con hábitos negros y hachas encendidas esperan al monarca, A hombros de sus leales servidores, Toya Kinomoto I cruza su umbral por segunda vez, pues por él solo pasan los reyes de Tomoeda en dos ocasiones, una al visitar por primera vez el templo y otra al ser conducidos al Panteón.

Ante la fila de alabarderos que hace guardia en el atrio, el sepulcro con el rey al descubierto a vista de todos es depositado sobre una gran mesa cubierta de un paño de brocado que hay preparado frente al altar.

Sakura de la mano de Shaoran subió galante hasta las puertas de la catedral, que aquel día estaban completamente abiertas para que entrara el sepulcro del joven rey.

El Juez se acercó a los príncipes y mostró sus condolencias.

Sakura y Shaoran se sentaron en el lado derecho del altar, donde se solía sentar la nobleza, todo estaba forrado por terciopelo negro y el escudo de la familia real estaba por todas partes. El coro cantó una canción suave y triste Réquiem Aetemam, la canción con la que da comienzo la misa del réquiem del rey.

Requiem aeternam dona eis, Domine
et lux perpetua luceat eis.
Te decet hymnus, Deus, in Sion
et tibi reddetur votum in Jerusalem.
Exaudi orationem meam
ed te omnis caro veniet.

Kyrie

Kyrie eleison.
Christie eleison.
Kyrie eleison.

Traducción-

Dales el descanso eterno, Señor,
y que la luz perpetúa les ilumine.
Mereces un himno, Dios, en Sión
y te ofrecerán votos en Jerusalén.
Atiende mi oración
todos los cuerpos van hacia ti.

Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.

El Cardenal llegó al altar, los monaguillos y maestros de ceremonias además de los diáconos que estaban allí se pusieron en su lugar, los cirios encendidos seguían en su posición guardando a Toya.

Obispo- pueden cerrar las puertas- dijo con voz potente, así se hizo las puertas se sellaron.

La misa del funeral comenzó, Sakura no prestó atención realmente hasta que el cardenal habó con voz potente.

Cardenal- Que se acerque el Juez- ordenó.

El Juez, un eclesiástico, leyó en voz alta.

Juez- Venerables y devotos padre rector y religiosos de la real Catedral. Habiéndose servido de llevarse para sí al Rey, mi señor, que gracia esté, la princesa Sakura Kinomoto os hace entrega del cuerpo de mi rey, y así os encargo y ordeno que recibáis y le coloquéis en el lugar que le corresponda.

El juez se acercó acompañado de doce frailes de la orden de agustinos, una orden que se hacía cargo del cuidado de los restos de la monarquía fallecida, frente al cadáver.

Juez- Padre Prior y padres diputados- dirigiéndose a los frailes agustinos- reconozcan –señala al joven rey- vuestras paternidades el cuerpo del señor Don Toya de Kinomoto y Saitama, que conforme al estilo y la orden de Su Majestad que os ha sido dada voy a entregar para que lo tengáis e vuestra guarda y custodia.

El padre Prior y los doce agustinos dijeron al unísono- Lo reconocemos.

Con sumo cuidado, los doce frailes bajaron el cuerpo del joven y lo depositaron dentro de un ataúd de madera barnizada, Sakura se acercó a él y le observó durante unos momentos, acarició sus cabellos y le besó en la frente, era su último adiós.

Sakura- Requiescat In Pace… descansa en paz querido hermano…-dijo mientras no evitaba sus lágrimas caer.

Shaoran se acercó a ella y la llevó de vuelta hacía donde estaban colocados antes.

Se realiza el responso, el Cardenal roció con agua bendita el cuerpo inerte y rezó por él, luego los maestros de ceremonias le acercaron el botafumeiro y le rociaron con incienso, luego se cerró la caja y el cadáver es entregado a los frailes de la comunidad. El alto coro, cantó el réquiem de Mozart-capitulo XVII-

Los capellanes rezaron por él y murmuraron fragmentos de la Biblia, santiguaron a Toya mientras el coro entonaba el final del réquiem.

...Fragmento del final del Dies Irae…

Lacrymosa dies illa
que resurget et favilla
judicandus homo reus.
Huic ergo parce, Deus,
pie Jesu Domine!
Dona eis requiem! Amen.

Traducción-

Día de lágrimas será aquel
en que resurja del polvo
el hombre culpable para ser juzgado.
¡Perdónale pues, OH Dios,
piados Señor Jesús!
¡Dales el descanso! Amén.

Durante el ofertorio, el coro cantó.

Domine Jesu Christe,
Rex gloriae,
libera animas
omnium fidelium defunctorum
de poenis inferni
et de profundo lacu;
libera eas de ore leonis;
ne absorbeat eas tartarus,
ne cadant in abscurum;
sed signifer sanctus Michael
representet eas
in lucem sanctam,
quam olim Abrahae promitisti
et semini eius.

Traducción-

Señor Jesucristo,
Rey de la gloria,
libera a las almas
de todos los fieles difuntos
de las penas del infierno
y de las profundidades del lago;
líbralas de la boca del león;
que el abismo no las absorba,
ni caigan en las tinieblas;
haz que el abanderado San Miguel
las conduzca
hacia la santa luz,
que antaño prometiste a Abraham
y a sus descendientes.

Cardenal- Sanctus, Sanctus, Sanctus Dominus Deus Sabaoth! Pleni Sunt coeli, et terra gloria tua. Hosanna in excelsis. – Santo, Santo¡Santo es el señor Dios de los ejércitos! Llenos están los cielos y la tierra de su gloria. Hosanna en las alturas.

Todos- Hosanna in Excelsis-Hosanna en las alturas.

Cardenal- Benedictus qui venit in nomine Domini! Hosanna in excelsis- ¡Bendito el que viene en el nombre del señor! Hosanna en el cielo

Cardenal-

Pater noster qui es in coelis.

Santificetur nomen tum

Adveniat regnum tuum

Fiat voluntas tua

Sicut in coelo in terra.

Todos-

Panem nostrum qotidianum da nobis hodie

Et dimitte nobis debita nostra

Sicut et nos dimittimus debitoribus notris

Et nenos inducas inn tentationem

Sed libera nos amalo

Amen.

Cardenal- Agnus Dei, qui tolli pecata mundi, miserere nobis.

Agnus dei, qui tolli pecata mundi, miserere nobis.

Agnus Dei, qui tollis pecata mundi, dona nobis pacem.

El coro volvió a cantar al rato, Sakura no prestaba atención a nada, estaba ausente, Shaoran apretaba su mano fuertemente transmitiéndole calor.

Lux aeternam luceat eis, Domine,
com sanctis tuis in aeternum.
quia pius es,
Requiem aeternam.

Traducción-

La luz inextinguible brille para ellos, Señor,
con tus santos por toda la eternidad.
Porque eres misericordioso,
Descansen por siempre.

Varios frailes cerraron el ataúd y se entregó a los frailes de la comunidad, ocho palafreneros cubrieron el túmulo regio con un paño de terciopelo negro bordado en oro que solo se utilizaba para el entierro de los reyes desde tiempo inmemorables. Una corona de oro brillaba en un almohadón a la cabeza del féretro. Alumbra la cabecera el gran candelabro del monasterio y otros cuatro frailes con hachas encendidas, a cada lado.

El féretro estaba cubierto ya por los mantos de las órdenes militares y le custodian los guardias alabarderos. Mientras la catedral temblaba por los disparos de la artillería y las descargas de los fusiles de los cañones.

Los grandes de Tomoeda, entre ellos Shaoran, se echaron al hombro el ataúd bajan el féretro por la escalera que se situaba a la derecha en el Altar, allí se encontraba el Panteón real, entre una fila de frailes con negros hábitos y cirios encendidos en las manos. Rodeado de flores y preces es colocada la caja sobre una tarima, cubierta de crespón, delante del altar, en el centro del Real Panteón. El anciano obispo canta una oración y todos le contestaban "Requiescat in Pace"

El mayordomo mayor de palacio, abre las dos cerraduras del ataúd dorado y levanta la visera para que se vea el cadáver a través del cristal que tiene la caja que encierra los reales despojos. Se ve por última vez el perfil de Don Toya, Despojado de las gracias de la juventud y conocedor la muerte demasiado pronto, asesinado por los ideales de su país.

El mayordomo mayor llama al Monarca en voz alta- Señor… ¡Señor!

Luego se acercó el jefe de alabarderos inclinando la cabeza- ¡Señor… Señor, Señor!- su voz era doliente.

Sakura- hermano…- susurró.

Jefe de Alabarderos- Pues que Su Majestad no responde… verdaderamente está muerto…- y rompe en dos pedazos su bastón de mando, lo arroja a los pies de la mesa donde reposa el real cadáver.

Se firma el acta de entrega sobre una mesa colocada a la derecha del túmulo, y se vuelve a cerrar la caja por el mayordomo mayor de Su Majestad, éste entrega las llaves al padre prior, quien las recibe y recoge junto a la licencia de sepultura que expide.

Desde este momento, el cadáver de Toya Kinomoto I queda para siempre en la catedral bajo la custodia de los padres agustinos, que junto al obispo entonan el último solemne responso, mientras lloran muchos de los antiguos y servidores del rey difuntos, entre ellos su hermana pequeña y su primo.

El primer lugar donde irá será al pudridero, donde los frailes agustinos abrirán la tapia que se había cerrado cuando murieron los antiguos reyes, Toya descansaría durante veinte años junto a sus padres antes de ser enterrados finalmente en la sala del Panteón Real.

Sakura- Adiós Toya Kinomoto I, Rey de Tomoeda, mi hermano, mi familia, mi corazón, mi alma… descansa en paz...- dijo cuando abandonó la catedral.

Shaoran- adiós…

Quince días habían pasado ya desde el funeral de Toya, aquella mañana, era especial, ya que por fin, con algunos meses de retraso, Shaoran sería coronado como príncipe oficialmente.

Sakura se levantó animada esa mañana, y se vistió rápidamente, utilizaría el rojo en aquel día muy suelto con un cinturón de oro que llegaba hasta casi los pies, tenia un gran escote que dejaba ver todas sus clavículas, esa vez no se puso velo pero utilizó una capa de color blanca, sería el primer día que utilizaría color, ya que había decidido que no haría mas luto y viviría su vida, aunque recordara a los suyos.

Como era costumbre, Tomoyo la acompañó hasta la sala del trono, donde estaba todo preparado para que se oficiara aquel evento, grandes nobles del país y algunos familiares lejanos de Shaoran estaban allí, como también lo estaba el cardenal y el obispo.

Sakura se colocó una diadema real de oro, perteneciente también a la casa de los Kinomoto.

Obispo- buenos días pequeña- dijo él alegre.

Sakura- buenos días- dijo ella contenta.

Obispo- seguro que ese granuja estará muriéndose de nerviosismo- dijo con una sonrisa.

Sakura- conociéndole creo que si- dijo risueña.

Obispo- vuelves a sonreír, me alegro mucho pequeña.

Sakura- es mejor que siga mi vida, así lo quiso mi hermano- dijo sonriente.

Obispo- me alegro que pienses de ese modo, si necesitas algo sabes donde encontrarme- dijo él.

Las trompetas de la sala tronaron en una melodía para avisar a todo el mundo quién llegaba allí, como lo había hecho con la princesa.

Chambelán- Anuncio que el Infante Shaoran Li ha llegado- dijo con voz sonora.

Sakura sentada sobre el altar donde estaba el trono real, vio como Shaoran Li andaba con paso lento bajo el arco de espadas que le rendían homenaje y le hacían gala, Shaoran siguió caminando por la alfombra roja y llegó a un almohadón de color carmesí bordado con oro y se arrodilló allí, frente a las escaleras.

El Obispo se acercó a él y este besó su mano, luego este entregó el escudo de la Casa de los Li y una daga de su familia, este lo portó con majestuosidad y miró al frente serio, Sakura se sonrojó no podía evitarlo, él así estaba realmente hermoso.

Obispo- estos enseres de la lucha te son entregados ahora, bendecidos por la gracia del padre y velados por tus leales ejércitos, son símbolo de la lucha y el coraje para lograr el bienestar de tu futura nación- dijo santiguándole.

El cardenal trajo la Biblia y el Jove puso una mano sobre ella.

Cardenal- con tu mano derecha en la Biblia, juras ante tu pueblo y ante Dios que vivirás por y para él, hasta el fin de tus días.

Shaoran- juro con mi mano derecha en la Biblia, ante el pueblo y ante Dios, que viviré por y para mi pueblo hasta el fin de mis días.

El cardenal trajo consigo el libro real de alto linaje, y una pluma, se la dio a Shaoran que firmó.

Entregaron una corona al obispo, la corona del principado real y este la colocó sobre la cabeza del joven.

Cardenal- La corona del principado real, perteneciente a todos los príncipes herederos, te la entrego a ti, como futuro rey, con ello, te nombro ante Dios, como su representante príncipe heredero oficial de Hong Kong.

El cardenal colocó un anillo en el dedo meñique de la mano derecha, el sello de su familia y lo besó.

Shaoran se levantó y besó la mano del Obispo, hizo una reverencia al cardenal y se giró ante los que veían expectantes la escena, entre ellos muchos de sus aliados rebeldes, Eriol se encontraba allí.

Sakura bajó las escaleras y Shaoran le tendió la mano, juntos caminaron hasta las escaleras del palacio, allí el pueblo aclamaba a la pareja principesca, el Chambelán anunció su llegada y todos se arrodillaron felices.

Chambelán- La princesa real Sakura Kinomoto y el príncipe real Shaoran Li.

Los jóvenes saludaron con la mano derecha al pueblo y dieron un aviso al consejero real que se dirigió al pueblo.

Consejero Real- ¡Tengo como anuncio, que los príncipes Sakura Kinomoto y Shaoran Li, celebrarán su enlace dentro de dos semanas, el matrimonio es por real amor y no por interés!

Pueblo- ¡Salve La Princesa¡Salve El Príncipe¡Larga vida a vosotros!

Sakura y Shaoran hicieron una reverencia y se adentraron al castillo, el clamor de la multitud aún se escuchaba horas más tarde.

Al día siguiente… Los príncipes se reunieron con el Juez y el Cardenal y tomaron una decisión para juzgar a Ryu, que aún continuaba con vida, recibiría antes de ser juzgado un azote de parte de todos a los que hizo daño, cada persona debía darle un azote por fechorías.

Y así se hizo, a la mañana siguiente, el pueblo se concentró en la plaza del pueblo, donde sobre un andamio se encontraba custodiado por varios guardias que miraban con asco a Ryu, los príncipes se encontraban en una posición privilegiada para ver aquello.

La princesa Sakura y el Príncipe Shaoran se acercaron al cepo donde estaba Ryu, Sakura mandó que bajaran los ropajes a Ryu que pedía clemencia con su voz en falsete, pues se le había privado de sus genitales sexuales el día anterior.

Consejero Real- Por orden de los príncipes, se le propinarán a Ryu un azote por cada mal que haya hecho a su familia.

Shaoran tomó primero el látigo y propinó tres latigazos a Ryu que gritó dolorosamente, luego él mismo volvió a dar otros tres latigazos por parte de la princesa.

Ambos príncipes fueron a tribuna y presenciaron los azotes de Ryu por su pueblo, uno tras otro, cada hombre fue propinando latigazos, algunos incluso intentaron pegarle, pero se resistieron, Ryu sufría abucheos e insultos, lloraba de dolor y rabiaba con su voz en falsete. La gente se reía de él.

Al atardecer, se dio por concluida la tortura y fue llevado al interior del castillo, donde se le juzgo.

Sakura- Tras cometer los crímenes a distintas casas reales como la casa real Kinomoto y la casa real Li, los trabajos inhumanos hacía el pueblo, empobrecer el país, y llevarlo a la pena total, serás juzgado a pasar esta noche en el torno donde te estirarán durante toda la noche rompiendo todos tus huesos, si aún sigues con vida al amanecer, serás ahorcado en la plaza antes de que salga el sol- dijo ella con voz seria.

Shaoran- ¿te arrepientes de algo?

Ryu- ¡No!- gritó dolorido.

Shaoran- que así sea entonces.

Llevaron a rastras a Ryu que gritaba clemencia, y perdón, prontamente se arrepentía de todos sus cargos, pero ya no había perdón para él, su sentencia estaba firmada.

Como bien ordenó la corte, Ryu fue llevado a la cárcel que se encontraba en la otra punta de la ciudad, allí fue metido en el torno de tortura.

Verdugo- ¿qué se siente al ser tan pecador?- preguntó burlonamente.

Ryu- ¡Sueltame!

Verdugo- así chillan las doncellas en apuros¿eres una doncella?

Ryu- ¡Noo!

Verdugo- cumpliré la sentencia puesta para ti gusano- dijo mientras daba vueltas al torno.

Ryu sentía que sus huesos se movían de sitio y sus articulaciones se estiraban, gritaba y gritaba de dolor, lloraba como un niño pequeño y le escurría saliva desde la boca.

Verdugo- de nuevo otra vez.

Ryu- ¡AH!- gritó.

Bien se dijo que esa noche que los gritos del tirano se oyeron durante toda la noche, la princesa Sakura cerró su balcón para no oír sus clemencias, tenía lástima por aquel ser vivo.

Shaoran fue a los aposentos de la joven y la despertó con sumo cuidado.

Shaoran- princesa, despertad amor mío- dijo susurrándole cálidamente.

Sakura- ¿uhm?- preguntó adormilada.

Shaoran- es hora que vayamos para ver si…

Sakura- si… pero deberéis marchar para que pueda vestirme-dijo pícaramente.

Shaoran- así que tendré que esperar ¿verdad?- dijo con cara de pena.

Sakura- así es- rió ella.

Shaoran- está bien, pero no me privéis del beso que hace que mi cuerpo funcione…

Sakura- eso no os lo privo- dijo ella sonriendo.

Shaoran besó a la joven que seguía sentada en la cama, mientras tapaba sus ropas de dormir, Shaoran profundizó el beso y ella gimió cuando besó suavemente su cuello y lo recorrió poco a poco.

Sakura- ba… basta… Shaoran… esto es más que un beso- dijo ella.

Shaoran- pero te gusta ¿verdad?

Sakura- bueno si pero… esto no está bien, aún no… -dijo apartándose de él y saliendo de su cama por el otro lado.

Shaoran- bien, tendré que esperar- dijo pícaramente.

Sakura- si, espérame fuera- dijo con una sonrisa.

Shaoran- está bien- le sacó la lengua.

Sakura cerró su puerta y se colocó un vestido, igual que el del día anterior pero de color verde y se puso un velo blanco en la cabeza.

Salió de sus aposentos y se reunió con el joven.

Shaoran- estás hermosa…

Sakura- gracias.

Ambos jóvenes caminaron por las galerías y algo se lanzó sobre el joven, un gato de color miel, Kero.

Shaoran- ¡maldito gato!- dijo él enfadado.

Sakura se rió y tomó a Kero entre sus brazos, este le hizo una caricia a su dueña.

Shaoran rozó el brazo de la joven princesa y Kero le arañó, Sakura regañó al gato, pero este cuando la miró con una carita de pena, Sakura se lo comió a besos.

Shaoran- no entiendo a ese gato… ayer hizo lo mismo…

Sakura- creo que le gusto y está celoso- dijo sonriendo.

Shaoran- si tengo que pelear contra todos los que están enamorados de ti, creo que tendré que posponer la boda…

Sakura- no digas eso- dijo mirándole, luego soltó a Kero y se despidió de él.

Shaoran- no te tocaré hasta que no hayamos salido de la vista de ese gato.

Sakura- se llama Kero.

Shaoran- bien pues de Kero…

Kero- miau…

El sol estaba amaneciendo por las montañas de Tomoeda cuando los jóvenes se encontraban frente la horca, había una pequeña concentración de personas observando y allí estaba Ryu, encorvado y cansado, lleno de sangre con los brazos más largos de lo habitual, los huesos de las manos los tenía totalmente desencajados y la ropa que usaba estaba hecha harapos.

Se ve que estuvieron marcándole con fuego en las piernas, porque había zonas ennegrecidas y despellejadas.

Ryu se había vuelto loco y miraba al infinito sin punto clave, babeaba y alguna vez que otra hipaba al ver la cara de las personas.

Cuando vio los ojos del verdugo tembló de miedo, y se tapó un poco la entrepierna, estaba hecho una pena. Su pelo enmarañado dejaba ver unos ojos demacrados y un aspecto escuálido.

Sakura apartó la vista cuando le vio, Ryu soltó una carcajada que sonaba como la risa de un ratón.

Ryu- ¿Ves en lo que me habéis convertido!- chilló.

Shaoran asintió y el Verdugo colocó la soga en el cuello del hombre.

Ryu- ¡No¡No¡No!- chilló y se intentó zafar, pero los grilletes no le dejaban

Shaoran volvió a asentir y el verdugo tapó la cara del hombre con un saco.

Shaoran- di tus últimas palabras.

Ryu- ¡Perro sucio!

Shaoran miró duramente aquel ser y el verdugo lo descolgó, Ryu cayó en golpe seco y movió las piernas intentando zafarse, Sakura se apretó en el pecho del joven mientras oía al hombre intentar respirar.

El hombre gemía haciendo extraños sonidos, hasta que cesaron de pronto y se dejó de mover, el saco se cayó al suelo dejando ver como de los ojos, nariz y boca salía sangre.

Shaoran al ver aquel horror, le dijo a la princesa algo que la asustó.

Shaoran- Sakura no apartes tu mirada, cierra los ojos y no los abras hasta nuevo aviso- dijo duramente el joven.

Sakura obedeció y este la vendó los ojos con un pañuelo que tenía a mano, y sacó a la joven como pudo, la metió en el carro y mandó descolgar al hombre, luego lo dejarían tirado dentro de un pozo a merced de los buitres, junto a Hide y Lin.

Ya en palacio, Shaoran quitó las vendas a la joven, no quiso que viera aquel espectáculo, pues sabía que ella era propensa a tener ataques de claustrofobia para esas cosas… el mundo se le quedaba pequeño ante aquellas situaciones…

Sakura- ¿y Ryu?- dijo desconcertada.

Shaoran- ha muerto…

Sakura- nuestras familias pueden descansar en paz, menos mal…-dijo aliviada.

Shaoran la abrazó fuertemente, ella tembló dentro de sus brazos.

Shaoran- ahora podremos casarnos en paz- dijo emocionado.

Sakura- tienes razón- dijo ella feliz-estoy tan contenta.

Shaoran- cumpliré mi promesa- dijo besándola en los labios.

…- ejem, ejem… todo es muy bonito, pero… ¿qué valdría mi función como carabina si intimáis delante mía?- dijo ella guiñándole un ojo.

Shaoran- tienes razón, Sakura, nos veremos luego, tengo unos asuntos que atender y creo que tú también los tienes- dijo él despidiéndose con un beso en los labios.

Tomoyo- vamos ve…- le dijo sonriente.

Sakura- creo que lo había olvidado.

Tomoyo- ¿El qué?

Sakura- creo que hoy… Kaho Mizuki y Terada venían por lo del vestido de novia…

Tomoyo- así es, llegarán dentro de una hora ¿te encuentras bien?

Sakura- si, se acabó la tiranía en Tomoeda- dijo ella en voz alta.

Tomoyo- me alegro que sonrías.

Sakura- no merecen mis lágrimas, así que no decidí llorar por ellos.

Tomoyo- puedes contar conmigo.

Sakura- gracias amiga.

Los preparativos de la real ceremonia nupcial, se preparaban con mucho mimo, esta vez, todos trabajaban en agradecimiento para los que serían sus futuros reyes, las calles se llenaban de flores, se colgaban palios reales por las calles, los balcones se decoraban con las banderas de Tomoeda y toda calle quedaba absolutamente limpia.

Los pasteleros que habían vuelto de su exilio, trabajaban duramente por crear el dulce para la princesa, aunque sabían, que la joven no hacía ascos a nada, querían sorprenderla.

En cambio, Kaho Mizuki y el señor Terada, trabajaban sin descanso, el vestido tenía que ser perfecto acorde con la belleza de la niña.

Tomoyo sería su dama de honor y también dirigía a todas las damas de honor de la Joven, ella se encargaba también de supervisar todos los detalles de la catedral, todo debía ser perfecto.

Aquella noche, Sakura estaba en sus aposentos acompañada de las que eran sus amigas que habían vuelto y algunas primas lejanas, también se encontraba una prima de Shaoran, Meiling Li, castaña con los ojos rojizos estaba comprometida con un joven que también se encontraba allí¿Por qué se encontraban allí todas estas jóvenes?

Aquella noche era la despedida de soltera de la princesa, al día siguiente sería desposada y coronada como la nueva reina.

Meiling- cierto es que allí en China no sabíamos que Shaoran seguía vivo, sufrimos mucho cuando nos enteramos de la pérdida de nuestras familias aquí…

Sakura- no te preocupes Meiling, todo pasó ya- dijo ella.

Meiling- si pero al final te hiciste con la tuya Sakura…

Sakura- ¿A qué te refieres?- preguntó inocente.

Meiling- Dijiste a pesar de mis sentimientos que en un futuro te casarías con mi primo favorito y así parece que harás…

Sakura- si- dijo ella sonriente.

Meiling- ¡No es Justo!- dijo tajante.

Sakura- ¿por qué no?- preguntó preocupada.

Meiling- yo también le quería y tú te lo llevaste…

Tomoyo- pero él también la quería a ella, Meiling.

Meiling- está bien… me rindo, pero cierto es… ¡era mió!- rió con voz de malvada.

Sakura- ¿Meiling qué es de tu vida?

Meiling- ¡estoy comprometida con un Joven guapísimo!

Sakura- ¡Felicidades!- dijo ella sonriente.

Tomoyo- creo que es el momento, Sakura no te puedes casar aún…

Sakura la miró asustada.

Sakura- ¿por qué no?

Tomoyo- pues necesitas algunos talismanes para proteger tu boda…

Sakura- ¿A si?- preguntó confundida.

Meiling- ¿no lo sabes? Pues, algo nuevo, algo usado, algo azul, algo prestado…

Sakura- no se que…

Rika- princesa, son talismanes para su boda, los malos espíritus no se acercarán a su boda.

Sakura- Comprendo…

Meiling- Necesitas las cosas hagamos el recuento ¿qué quieres llevar?

Sakura- pues…

Tomoyo- Algo nuevo.

Sakura- nuevo tengo el vestido y el velo.

Meiling- Algo viejo.

Sakura- pues…

Tomoyo- ¿qué tal algunas joyas de su madre?

Sakura- podría ser aquella joya de diamantes, mi madre lo llevaba el día de su boda.

Tomoyo- algo azul.

Sakura- ¿azul?

Meiling- creo que la liga…

Tomoyo- y tienes algunas lilas azules en el ramo.

Meiling- ¿Y algo prestado?

Tomoyo- Sakura, mi familia tiene una joya que me gustaría que llevaras mañana, es algo simple- tomó un pequeño cofre que había dejado en el tocador y se lo mostró a la joven, todas miraron expectantes.

El cofre contenía una pequeña pulsera de zafiros nacarados muy hermosos.

Meiling- es pequeño.

Sakura- es perfecto, gracias amiga- dijo abrazándola.

Tomoyo- ¿estás nerviosa?- preguntó sonriente.

Sakura- un poco, solo espero que mi boda no sea un desastre como lo fue la anterior.

Meiling- ¿insinúas que querías que hubiera terminado aquella ceremonia siendo la esposa de ese hombre?

Sakura- ¡No, pero espero que termine bien…

Tomoyo- durante la ceremonia también será su coronación.

Meiling- El banquete

Tomoyo- El baile.

Meiling- la noche de bodas…

Sakura- la noche de… bodas…

Meiling- tú me entiendes.

Todas se miraron unas a otras, y no comprendían a la joven, esta rió abiertamente.

Meiling- es la noche donde él te toma como esposa ¿entiendes ahora?

Sakura- no mucho…

Tomoyo- la unión entre un hombre y una mujer.

Sakura dio un pequeño gritito, y se ruborizó a más no poder, había intentado no pensar en ello, pero aquel sentimiento salió a la luz, deseaba a Shaoran y solo esperaba que aquel deseo fuera mutuo.

Meiling- seguro que estas nerviosa…- dijo haciéndole cosquillas.

Sakura- ¡suéltame Meiling me haces cosquillas!- dijo entre risas.

Tomoyo reía con ellas y también se unió a la fiesta, algunas jóvenes que estaban allí se reían con ellas, a media noche, cada muchacha partió hacía sus aposentos y la puerta real de la princesa fue custodiada por dos guardias.

Sakura miró por la ventana sonriendo, pensaba en lo feliz que era al lado de Shaoran y pese a todo, había triunfado.

Durmió. Aún estaba oscuro, pero era predecible que aquel cielo sin nubes tendría un sol radiante durante aquel día..

Como la vez anterior, cinco risueñas jóvenes acompañadas de una figura muy hermosa entraron en los aposentos y despertaron a la joven cantando como la otra vez.

Sakura abrió suavemente los ojos y se encontró frente a Iereia que sonreía abiertamente.

Iereia- buenos días princesa, como la vez anterior estamos aquí para prepararla antes de la boda.

Sakura- Iereia…

Iereia- confía en mí, esta vez será diferente- dijo sacándola de la cama.

Las sacerdotisas danzaron alrededor de la princesa y la acompañaron a los baños reales donde la bañaron, las losas azules brillaban más que la otra vez.

Cuando se hubo purificado la princesa, se vistió con las túnicas de una sacerdotisa y las siguió sonriente por los pasillos hasta llegar a aquella habitación donde había estado la vez antes.

Iereia se encontraba allí, tan impresionante como la otra vez, vestida de azul pálido se dirigió hasta ella y besó su frente.

Iereia- como te dije antes, hoy será diferente- dijo sonriendo, luego dio dos palmas y las sacerdotisas trajeron el vestido.

Sakura se vistió primero detrás del biombo traído de la India con la ropa interior, la lencería, también se colocó la liga azul que le había traído una de ellas, luego las sacerdotisas ayudaron a vestirla y finalmente la peinaron colocándole el velo.

Iereia- realmente estás radiante princesa.

Sakura- gracias.

Iereia- mírese en el espejo por favor.

Sakura la obedeció, se vio en el espejo muy hermosa, ella estaba vestida de blanco de pies a cabeza, el vestido de novia, de brocado formando algunos dibujos como flores de lis en los bordes hechos con hilo de plata, las costuras del escote cuadrado también estaban cosidas con formas con el mismo hilo, el vestido es ceñido y se prolonga hasta el suelo formando una gran cola. Las mangas son grandes y largas, cosidas en forma de triángulo dejando una gran cantidad de tela que cae como una cascada, el tejido era de gasa de seda blanco puro, en ellas habían bordadas diferentes flores.

La cola del vestido, medía cinco metros, y estaba decorada con motivos heráldicos, el manto o velo, de forma triangular, de tres metros de largo y dos metros de ancho, es de tul de seda natural de color blanco roto, dibujados estaban con hilo de plata flores de Lis floral y flores de Lis heráldicas, y algunos pétalos de cerezo.

Sobre el velo, tenía su diadema, aquella que había sin duda lucido su madre el día de su boda y en todas las ceremonias oficiales, se sentía orgullosa de llevarla.

Se vio especialmente hermosa, aquella sustancia de color que le habían aplicado en los labios le hacía parecer un poco adulta, estaba feliz y radiante, como una novia.

Iereia- está realmente hermosa, hoy será un día muy feliz.

Sakura- ¿Qué hará Hera?- preguntó risueña.

Iereia- Hará florecer las flores de cerezo del país y lloverán sus pétalos, los jazmines desprenderán su olor perfumando las calles y las damas de noches impregnaran su perfume por la noche.

Sakura- suena realmente bonito- dijo ella sonriente.

Iereia- nuestro trabajo acaba aquí princesa, nosotras debemos irnos, volverá a ver nuestros servicios cuando tenga una hija heredera…

Sakura- ¿pero estarás al mando aún?

Iereia la miró seria.

Sakura- quiero decir… que eres muy joven…

Iereia- a pesar de tu inocencia y tu ingenuidad, captaste ese dato, bien, cuando tu hija esté por casarse, no estaré al mando.

Sakura- ¿nos volveremos a ver?

Iereia- como sacerdotisa vestal no… quizás después.

Sakura- esperaré ese momento, siempre serás bienvenida en palacio- dijo ella bajando la cabeza.

Iereia- os lo agradezco- dijo ella.

En la catedral, todo estaba hermoso, los invitados iban entrando, y la orquesta ya estaba tocando el Canon en Re Mayor de Pachelbel, los amigos de los príncipes estaban situados a la izquierda y los familiares a la derecha, más lejos en el lado izquierdo, los jueces y ministros del reino, nombrados días antes para que la ayudaran en un consejo, y detrás todos los militares importantes que habían ayudado en la guerra, en el lado derecho, se encontraban todos los reyes y reinas junto a sus familias que eran aliadas de Tomoeda desde hacía mucho tiempo, quedaban atrás caras llenas de falsedad.

Entonada estaba la Cantata nº 147 de J.S.Bach cuando entró el príncipe Shaoran acompañado de Meiling, que sería su madrina en la boda.

Shaoran llevaba una levita negra con ribetes bordados con hilo de oro fino formando flores de Lis heráldicas, la levita le llegaba un poco antes de la rodilla, debajo, llevaba una blusa blanca inmaculada de seda con bordados de plata que sobresalía de las mangas de la levita, y unos pantalones negros como el traje y calzaba unas botas oscuras, en su cabeza portaba la corona del principado de la dinastía Li y en el cinto su espada, también llevaba una banda azul, que simbolizaba el principado.

Meiling en cambio, llevaba un vestido azul muy bonito y en la cabeza llevaba una cofia con un velo del mismo color del vestido y en el cuello tenía una gargantilla de diamantes.

Shaoran miró hacía atrás y cruzó las miradas con Eriol que se encontraba allí con muchos de la rebelión, todos saludaron efusivamente.

Meiling- ¿Quienes son?- preguntó con curiosidad.

Shaoran- mis hermanos de guerra- dijo sonriendo.

Meiling- has madurado¿quién pensaría que el muy niño sería adulto en tan poco tiempo?

Shaoran- ya ves…

Meiling- pero me alegro que estés vivo, aunque debiste haberte casado conmigo primo mío- dijo ella poniendo una mano en su pecho.

Shaoran- parece que estás comprometida Meiling- dijo el sonriente.

Meiling- eh… bueno… si, lo estoy…

Shaoran- ¿no le amas?

Meiling- ¡si¿Quién dice lo contrario?- dijo ella.

Shaoran- espero que seas feliz a su lado.

Meiling- gracias, aún no me acostumbro… ya no eras el chico serio de antes- dijo ella.

Shaoran- no, fue ella.

Meiling- Sakura…

Shaoran- así es.

Meiling- espero que en mi boda Sakura no tenga que usar vestidos anchos ¿ya me entiendes no?

Shaoran- descuida- dijo guiñándole un ojo.

El coro los interrumpió, cantaban a pleno pulmón la canción Canticorum Iubilo en Latín.

Canticorum iubilo
Regi magno psalite.
Canticorum iubilo
Regi magno psalite.

Iam resultent musica,
Unda tellus, sidera.

Canticorum iubilo
Regi magno psalite.
Canticorum iubilo
Regi magno psalite.

Meiling- cantan bien- dijo ella.

Shaoran- si, son un coro de ángeles.

Meiling- sabes que yo canto mejor.

Shaoran- con el tiempo, la voz se deteriora, sabes que la duquesa Daidogi siempre te ha superado.

Meiling- cállate…

Personantes organis,
Iubilate, plaudite.

Canticorum iubilo
Regi magno psalite.
Canticorum iubilo
Regi magno psalite.

Sakura subió a la carroza, ya tenía en las manos el ramo de flores, era hermoso, añoró a su hermano y deseó que se lo hubiera dado él, pero se lo entregó su bisabuelo, que había vuelto de su exilio en China, él sería su padrino, era un hombre fuerte en apariencia y con una barba blanca en la cara.

Bisabuelo- ¿estás nerviosa?- preguntó sonriente.

Sakura- si…- contestó ella tímida.

Bisabuelo- yo también llevé a tu madre hacía el altar, perdí a mi hijo muy pronto y recuerdo que ella estaba tan nerviosa como tú, te pareces mucho a ella, ojala estuviera aquí Nadeshico…

Sakura- si… ¿podría hablarme de ella?

Bisabuelo- ¿en el día de su boda?

Sakura- si.

Bisabuelo- ella iba más sencilla que tú, porque en esa época el reino se había sumido en una depresión y las cosechas no eran buenas, mi hijo los días antes de su fallecimiento abdico a favor de tu madre y su marido recién casado. Pero la chispa de felicidad que tenía en los ojos es igual a la tuya, me recuerdas tanto a ella…

Sakura- comprendo, pero fue feliz…

Bisabuelo- soy un desastre… aún no conozco a mi futuro biznieto político.

Sakura- si le conoces abuelo- dijo sonriendo.

Biznieto- puede ser.

Sakura- es mi primo hermano Shaoran Li, le viste cada verano.

Biznieto- ¿te refieres a aquel chico serio que jugaba contigo?

Sakura- así es, luchó por mí y por mi amor- dijo tímidamente.

El bisabuelo rió alto. El clamor de la gente no calmaba el nerviosismo de la joven.

Llegaron a los jardines de la catedral, la guardia real le rindieron homenaje a la princesa y las campanas de la catedral comenzaron a sonar.

Sakura bajó de la carroza y las damas de honor se pusieron en su lugar, dos de los pajes la esperaban en la puerta. Sakura tomó del brazo a su bisabuelo y caminaron por la alfombra, subiendo las escaleras.

Habían dejado atrás los soldados reales con el arco de espadas y Un solo de trompetas la llamó la atención, la catedral estaba realmente esplendida, cuando ella puso un pie dentro, la orquesta comenzó a tocar la marcha nupcial del gran compositor Meldenssohn F.

Shaoran miró hacía atrás esperando a la princesa con una sonrisa.

Las damas de honor vestidas de verde caminaron en parejas y después caminaban los pajes, dos niños pequeños que soltaban pétalos de rosas por donde caminaría la princesa.

Después de la mano de su bisabuelo, caminaba la joven con una sonrisa en los labios, recta y firme, pero radiante.

El Obispo había entrado minutos antes que ella y miraba maravillado la escena de amor, estaba emocionado.

La princesa llegó al altar y el bisabuelo se la entregó a Shaoran, Sakura tomó su mano y los pajes ayudaron a Sakura con la cola y el velo. Tomoyo la miraba maravillada desde su lugar.

Cardenal Arzobispo- En el nombre del padre, del hijo y del espíritu santo.

Todos- amen.

Cardenal Arzobispo- La paz esté con vosotros.

Todos- y con tu espíritu.

Cardenal Arzobispo- Hermanos, hoy nos hemos reunido en el nombre del señor, para celebrar la unión en santo matrimonio de su alteza real, el príncipe Shaoran Li y su alteza real, la princesa Sakura Kinomoto. Aclamemos al señor con un canto de gloria.

Gloria in excelsis Deo.
Et in terra pax hominibus
bonae voluntatis. Laudamus te, benedicimus te,
adoramus te, glorificamus te.
Gratias agimus tibi
propter magnam gloriam tuam. Domine Deus, Rex coelestis,
Deus Pater Omnipotens,
Domine Fili unigenite Jesu Christe,
Domine Deus, Agnus Dei, Filius Patris,
Qui tollis peccata mundi
miserere nobis.
Qui tollis peccata mundi
suscipe deprecationem nostram
Qui sedes ad dexteram Patris
miserere nobis. Quoniam tu solus sanctus,
tu solus Dominus, tu solus altissimus,
Jesu Christe. Cum Sancto Spiritu,
in gloria Dei Patris.
Amen.

Traducción-

Gloria a Dios en las alturas,
y en la tierra, paz a los hombres
de buena voluntad. Te alabamos, te bendecimos,
te adoramos, te glorificamos.
Te damos gracias
por tu infinita gloria. Señor Dios, Rey de los cielos,
Dios Padre omnipotente,
Señor Jesucristo, Hijo único de Dios,
Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre,
Tú que quitas los pecados del mundo
ten piedad de nosotros.
Tú que quitas los pecados del mundo
acepta nuestra humilde plegaria.
Tú que estas sentado a la derecha del Padre
ten piedad de nosotros. Porque sólo Tú eres santo,
Tú sólo, Señor, Tú sólo altísimo,
Jesucristo. Con el Espíritu Santo
en la gloria de Dios Padre,
Amen.

Cardenal Arzobispo- Oremos. Oh Dios que llenas con tu bendición todo lo que es bueno, bendice a estos hijos tuyos, que hoy unen sus vidas en santo Matrimonio, por nuestro señor Jesucristo, tu hijo que vive y reina en la unidad de tu espíritu santo, y es Dios por los siglos de los siglos.

Todos- Amen.

Se levantó un sacerdote y se dirigió a un libro y leyó la primera lectura.

Sacerdote- Lectura del libro de Tobías, En aquellos días… - lee hasta el final- Palabra de Dios.

Todos- te rogamos señor.

Después de la primera lectura llegó el salmo responsorial, luego la segunda lectura.

Sacerdote- quien permanece en el amor, permanece en Dios y Dios en él. Aleluya.

Diácono- el señor esté con vosotros.

Todos- y con tu espíritu.

Diácono- lectura de…

Cardenal Arzobispo- Queridos hermanos, Estamos aquí junto al altar, para que Dios garantice con su gracia vuestra voluntad de contraer Matrimonio, ante el ministerio de la Iglesia y la comunidad aquí reunida. Cristo bendice copiosamente vuestro amor conyugal, y él que os consagró, os enriquece hoy, y os da fuerza con un Sacramento peculiar para que os guardéis mutua y perpetua fidelidad y podáis cumplir las demás obligaciones del matrimonio. Por tanto, ante esta asamblea os pregunto sobre vuestra intención.

Sakura y Shaoran se miraron tiernamente unos instantes y miraron al cardenal.

Cardenal Arzobispo- Su alteza real Shaoran Li y Su alteza real Sakura Kinomoto¿venís a contraer matrimonio sin ser coaccionados, libre y voluntariamente?

Sakura y Shaoran- si, venimos libremente.

Cardenal Arzobispo- ¿Estáis decididos a amaros y respetaros mutuamente toda la vida?

Sakura y Shaoran- si, estamos decididos- se miraron.

Cardenal Arzobispo- Así pues, ya que queréis contraer Matrimonio, unid vuestras manos y manifestad vuestro consentimiento ante Dios y su Iglesia.

Shaoran tendió la mano derecha a la joven, estaban frente a frente, sakura colocó su mano derecha también sobre la del joven, su mano temblaba ligeramente, estaba radiante, Shaoran miró hacia el Bisabuelo de Sakura y este asintió con la cabeza, dio permiso y habló.

Shaoran- yo, Shaoran, te recibo a ti Sakura, como esposa, y me entrego a ti, y prometo serte fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, todos los días de mi vida- dijo sonriéndole.

Sakura- yo, Sakura, te recibo a ti Shaoran, como esposo, y me entrego a ti, y prometo serte fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, todos los días de mi vida- le devolvió la sonrisa, sus ojos se cristalizaron de la emoción.

Cardenal Arzobispo- El Dios de Abraham, el Dios de Isaac, El Dios de Jacob, El Dios que unió a nuestros primeros padres en el paraíso, confirme este sentimiento mutuo que os habéis manifestado delante de la Iglesia y, en Cristo, os de su bendición, de forma que lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre- dijo mirándoles con ternura.

Cardenal Arzobispo- Bendigamos al señor.

Todos- Demos gracias a Dios.

Una niña pequeña entregó los anillos a un maestro de ceremonias y este se lo entregó al Cardenal Arzobispo.

Cardenal Arzobispo- El señor bendiga estos anillos, que vais a entregaros en señal de amor y fidelidad.

Todos- Amen.

Shaoran toma un anillo y dice unas palabras a Sakura mientras se lo coloca en el dedo.

Shaoran- Sakura, recibe esta alianza, en señal de mi amor y fidelidad a ti, En el nombre del padre, del hijo y del espíritu santo- se lo colocó en el anular, Sakura tiró una pequeña lágrima de felicidad.

Sakura- Shaoran, recibe esta alianza, en señal de mi amor y fidelidad a ti, En el nombre del padre, del hijo y del espíritu santo- dijo mientras tomaba otro anillo y se lo colocaba al joven en el mismo dedo.

Otro de los pajes se acercó con las arras.

Cardenal Arzobispo- Bendice señor, estas arras, que sus altezas Shaoran y Sakura se entregan, y derrama sobre ellos abundancia de tus bienes.

Shaoran las toma y se las entrega a Sakura, se escucha el sonido del metal de las monedas.

Shaoran- Sakura recibe estas arras, como prenda de bendición a Dios, y signo de los bienes que vamos a compartir.

Sakura repite lo mismo- Shaoran recibe estas arras, como prenda de bendición a Dios, y signo de los bienes que vamos a compartir.

Cardenal Arzobispo- Oremos hermanos por las necesidades de la santa Iglesia y de todo el mundo y encontremos especialmente a nuestros hermanos Shaoran y Sakura, que acaban de celebrar con gozo su matrimonio.

Obispo- Por la santa iglesia, para que Dios les conceda ser siempre fiel la esposa de Jesucristo.

Cardenal- Roguemos al señor.

Obispo- Por Tomoeda y todos los pueblos de la tierra, para que vivan en paz, cesen los conflictos y los actos terroristas, desaparezcan las injusticias y brote por todas partes el amor y la concordia.

Cardenal- Roguemos al señor.

Obispo- Por los nuevos esposos, Shaoran y Sakura, para que el espíritu Santo los llene con su gracia y haga de su unión un signo vivo del amor a Jesucristo a su iglesia.

Cardenal Arzobispo- Escucha padre de bondad, nuestra oración, y concede a tus hijos Sakura y Shaoran que confíen en ti, conseguir los dones de tu gracia, conservar el amor en la unidad y llegar con su descendencia después de esta Vida al reino eterno.

Todos- Amen.

La ceremonia pasó rápido, el coro cantó como nunca lo había hecho, Sakura no dejaba de mirar a su marido, y Shaoran no dejaba de ver a su esposa, se sonreían cómplices, ya estaba hecho, estaban casados.

Al final de la ceremonia, tres maestros de ceremonias, trajeron consigo un gran libro, el libro de las bodas reales, ellos tuvieron que firmar con un sello en lacre en su lugar.

Luego, las damas de honor, trajeron unas capas, ambas rojas, y se las colocaron a Sakura, la capa era igual de larga que la cola y el velo iba por encima, la que le colocaron a Shaoran era más corta.

Cardenal Arzobispo- Arrodillaos por favor- dijo, los jóvenes se arrodillaron.

Cardenal Arzobispo- Por la presente, hoy estáis aquí reunidos para vuestra coronación, los reyes han fallecido y la corona necesita pasarse de generación, os pregunto ¿Amáis vuestro pueblo?

Sakura y Shaoran- si, lo amamos.

Cardenal Arzobispo- ¿Lo protegeréis con vuestra vida si es necesario?

Sakura y Shaoran- si, lo protegeremos.

Cardenal Arzobispo- ¿Cumpliréis todas las funciones de monarcas?

Sakura y Shaoran- si, las cumpliremos.

Cardenal Arzobispo- ¿Seréis justos y benevolentes?

Sakura y Shaoran- así lo seremos.

Cardenal Arzobispo- yo consagro entonces estas coronas, símbolo de realeza y majestuosidad, y estos cetros, símbolos de mando y justicia.

Sakura y Shaoran- los aceptamos libremente.

El Cardenal Arzobispo les coloca las coronas y entrega ambos cetros que los jóvenes toman en la mano izquierda.

Otros maestros de ceremonias traen el libro sagrado.

Cardenal Arzobispo- ¿Juráis ante el libro que aceptáis la corona libre, y haréis justicia siempre?

Sakura- yo, Sakura Kinomoto, Juro solemnemente que cumpliré mis obligaciones como reina y seré justa y fiel a mi pueblo y lo amaré hasta el final de mis días.

Shaoran- yo Shaoran Li, Juro solemnemente que cumpliré mis obligaciones como rey y seré justo y fiel a mi pueblo y lo amaré hasta el final de mis días.

Cardenal Arzobispo- Yo os bendigo en el nombre del padre, en el nombre del hijo y en el nombre del espíritu santo.

Los jóvenes entregaron los cetros al cardenal y este dijo.

Cardenal Arzobispo- ¡Que viva sus majestades Sakura Kinomoto I reina de Tomoeda y Saitama y Shaoran Li I rey de Tomoeda y Hong Kong¡Larga vida a los reyes!

Todos- ¡Viva¡Salve¡Larga vida a los reyes!

Sakura y Shaoran portaron la corona de oro y dejaron atrás las coronas del principado, marcharon del brazo hasta el final de la catedral, y descendieron las escaleras de la catedral donde un arco de espadas y cañonazos les rendían homenaje, las personas gritaban eufóricas y se arrodillaban.

Los jóvenes se miraron frente a la multitud que les arrojaba arroz y flores, se acercaron lentamente y juntaron sus labios, la gente aplaudió alegre.

El día pasó rápido, la comida, y el baile que abrieron la feliz pareja, también dieron un pequeño discurso y la noche se les vino encima, Sakura con un vestido blanco vaporoso se dirigió sola por los pasillos de piedra de su castillo.

Llamó a la puerta y no obtuvo respuesta, entró en aquella habitación y no había nadie, sonrió para sí, había llegado temprano a la cita.

Se dirigió a la ventana y respiró el aire fresco de la noche, luego se dirigió hacía la cama con doseles, aquella noche, las cortinas de terciopelo rojo estaban atadas a la cama y las cortinas blancas de seda tapaban la cama, con lo cual, el erotismo en la habitación estaba presente.

Se tumbó en ella esperando que él llegara, su respiración se entrecortaba, comenzaba a ponerse algo nerviosa, en su estómago volaban mariposas y sentía un calor inmenso en su cuerpo.

Tembló al oír que la puerta había sido golpeada ligeramente y luego se abrió, Shaoran había entrado en ella y la había cerrado después.

La luz de las velas iluminaba el lugar y no había viento para apagarlas, sin embargo, Shaoran mientras la miraba juguetonamente apagó cada una de ellas dejando la habitación en penumbras.

Sin embargo Sakura no suspiró hasta que él rozó suavemente su piel, y la besó pausadamente, no se escuchaba más que sus respiraciones, ella acariciaba el cabello del joven y se ruborizó al oír la suave voz templada del joven.

Shaoran- al fin mía…

Shaoran abrió cada uno de los botones del vestido de la joven, desnudando cada zona de su cuerpo, luego la iba besando, Sakura suspiraba de placer y en cuanto pudo desabrochó la blusa blanca del joven y acarició su pecho.

Desnudos frente a frente, así quedaron tiempo después, acariciando cada zona de sus cuerpos, sintiendo el calor del otro y sobre todo la excitación de ambos.

Llegó el momento esperado y ella tomó fuertemente la mano del joven, aquella mano donde brillaba la alianza de oro que había colocado horas antes, mientras él la miraba a los ojos fue entrando en ella abriéndose paso por su virginidad, Sakura cerró dolorosamente los ojos y sintió como él apenado besó el cuello de la joven transmitiéndole calma y serenidad.

Shaoran- ¿te encuentras bien?

Sakura- si…- dijo entrecortadamente.

Shaoran- ¿Continuo?

Sakura- si…

Al cabo de unos instantes, el dolor cambió a placer, y eso era lo que sentía, gemía ligeramente en cada movimiento del muchacho y él gemía con cada roce de ella, el calor del aliento de cada uno bastaba para calentar al otro, era embriagante.

Los movimientos se aceleraron, Sakura sonreía, se sentía inmensamente feliz, por fin unida a su amado, le sentía dentro de sus entrañas y estaba orgullosa del momento.

Sin embargo él intentaba hacerlo lo más suave posible, no quería lastimarla y el placer de ella le era más favorable que el propio.

Sakura le pedía más, que no cesara, no quería que se acabara aquel sentimiento y gemía con más fuerza, nombró el nombre del joven varias veces y apretó más su mano, Shaoran acercó su cuerpo más cerca y sintió el calor del cuerpo de la niña en su pecho, se sentía inmersamente feliz, ella lo estaba disfrutando tanto como él.

El clímax llegó y ambos culminaron el momento casi a la vez, él fecundó las entrañas de Sakura, y se mantuvo dentro de ella unos momentos más, el sudor de su frente se notaba, como el sudor en el cuerpo de ella.

Sakura- te noto dentro de mi, es una sensación tan maravillosa…

Shaoran- yo también te noto, pero dime… ¿Qué te pareció?

Sakura- hermoso y placentero- dijo mientras le acercaba más a ella.

Shaoran- lo mismo sentí yo… te amo Sakura.

Sakura- yo también te amo Shaoran.

El joven rey salió de la reina y cayó rendido sobre la cama, ella apoyó su cabeza en el pecho de él y se fundió en un abrazo, Shaoran acarició la espalda de la chica y presenció el momento en el que ella quedó dormida y sonrió, besó su frente y cerró los ojos también.

El viento sopló ligeramente apagando la única vela que quedaba encendida y la intimidad de los amantes quedó protegida por la oscuridad, el sueño les había vencido.

Noches como aquella tuvieron durante muchos años, y las descendencias crecieron, aquello que intentaron destruir en una noche, el amor lo juntó después, porque el amor es indestructible si es verdadero, y si ves que ha quedado en nada, no era verdadero amor, porque quien ama de verdad, lo hace para siempre y es capaz de morir por el otro.

Por ello, os digo, no intentéis destruir el amor, porque este os destruirá a vosotros.

Fin.


Konnichiwa! Aquí te dejo la decima octava parte de mi fanfic, espero que te haya gustado.

Hikari-sys: Konnichiwa! Ya llegó el final de esta historia, quiero hablar sobre ella, lo primero que llevo escribiéndola durante unas semanas, y he tardado como podeis ver por culpa de la extensión del capitulo, la historia, está situada en el tiempo sobre finales de la edad media y la edad del renacimiento, no es una edad concreta pues es una mezcla de muchas épocas, todos los vestidos son medievales menos la levita de Shaoran en el día de su boda que es renacentista, si queréis algun dibujo o boceto de los trajes o alguna aclaración solo tenéis que pedírmela. Como podéis comprobar, mis historias son siempre mías pero esta vez tomé como referencia el momento de la boda, y el patrón de la misa, es la boda de los príncipes Felipe De Borbón y Letizia Ortiz, lo demás es todo mío, hay más referencias, pues la catedral, es también la tumba de reyes, aquí en España, la tumba de reyes es el monasterio del Escorial en Madrid, y la habitación del pudridero existe, no cambié la palabra pues es real y existe. Como habéis podido ver, he mezclado las culturas griegas y romanas, Iereia, es la palabra griega sacerdotisa enunciada en Nominativo del Singular y escrita con letras latinas, porque no puedo escribir en griego, las sacerdotisas vestales, realmente son las sacerdotisas de Vesta, la diosa del fuego, pero las tomé de la Diosa Hera ya que es la Diosa del matrimonio. ¿Qué más decir? La religión cristiana, los qué seais ateos, yo quiero deciros algo sin ánimo de ofender, el Cristianismo es un medio de vida de muchas personas y un Ateo debe ser culto, y debe conocer lo que rechaza, sino es un necio. Yo no vengo al Fanfiction para cristianizar la comunidad xDD, vengo a escribir y si necesito situaciones religiosas xq en aquel momento se daba así, pues lo ambientare, yo no escribo estupideces creedme y todo, absolutamente todo es investigado.
Espero que os guste este último capitulo y leáis más sobre mí. Pronto sabréis noticias mías, porque tengo una historia ya en mente.
También aviso que tengo la historia original de Problemas en el Reino escrita por mí hace tres veranos, si queréis leerla decírmelo y os la mando. Besos a todas y mil gracias! - este capitulo está oficialmente dirigido a todas vosotras y vosotros!

pd: leer las historias de Miato, que son interesantes! -

Moon Hikaru: holaa! gracias x seguir mi historia desde el principio! o espero que te haya gustado este graaan capitulo y que me sigas leyendo! besitos wapisima! nos veremos x el msn!

Itzia-Hime: hola! jajaja me alegro que te gustara! weeee espero que me sigas leyendo en más historias! te espero! besitos y cuidate!

Megumi-chan: meguu-chan! hola! - espero que no te aburrieras en el cumpleaños de tu abuelo! que mal que te lleves mal con él, yo no veo casi a mi abuelo y él es muy callado, casi es lejano xDD pro mente le kiero jajaja, pues nada, espero que yo haya tardado más que tu y puedas leerla! espero que te guste y si, termina la historia, pero no me pierdas de vista, estaré por aquí a pie del cañon! besitos! muakkss!

Angie: hola wapa! siii x fin todo se acabó! weee ya todo estan muertos, espero que te gustee este capitulo, espero verte más besitos! muakkss!

DreamsKokoro: holaaa! weee volviii weeee aqui tienes el final de mi historia T-T espero que te haya gustado! ave si un dia te conectas tempranito xq tngo k comentarte cosas de Amor gotico, tengo pensadas varias cosillas! besitos amiga cuidate!

CarmillaKarstein: De nada mujer! Holaaa! weeee que tal quedo tu casa? me tienes ke decir jajajaja espero ke te guste este capitulo y k me sigas leyendo! pronto escribiré otra! besitos y cuidate mucho!

Relena-Li: holaaa! espero que este capitulo te gustara tanto como los otros o/o espero que me sigas leyendo! wapisima cuidateee! muakkss! y si x fin pueden realizar su sueño .

Guioseppe: hola! sip Alastor fue un demonio que mató Hércules, aunque cuando le mató era humano, tiende a ser vengador e incitar a los mortales a pecar . bueno! espero que aunk este tb tnga un poco de religiosidad, lo leas igualmente y te guste! espero verte más en mis historias, y que me sigas leyendo literalmente xDD y si alguna vez me quieres agregar hazlo - está bien conocer gente! (si parecia k keria agregarte para regañarte... no es asi xDDD ya tenemos una edad xDD) bueno.. espero ke te cuides besos! muakkss!

Miko-Katsumi: hola! jajajaj lo siento! xDD no queria asustarte xDD espero que te haya gustado este y no te hayas asustado mucho jajajajaj bueno, muchos besos y muxa suerte cuidate wapisima! sigueme leyendo eh! no te olvides xDD

La-Sakurita: noeee! weee siiiiiiii x fiiin se k hace mas de dos semanas te dije! siii voy a actualizar pro al final no lo hice... pero a cambio escribi 63 paginas de capitulo xDD es el más largo hasta ahora espero que te guste, ave si se me pasan los examenes y puedo hablar cntigo! weno wapisima espero leer pronto coraje de amor! besitos! muakksss!

Sakukato: holaaa jajajajaj me imagino tu hermano al otro lado de la puerta xDD que tal las vacaciones? ave si actualizas y si lo hiciste tonta de mi en noo leerlo xD weno weno.. he de decirte k no vi el señor de los anillos el retorno del rey en versión extendida así que fue imposible que lo sacara de allí, me pareció oportunamente sádica la muerte de lin, espero ke te guste la de Ryu xDD besitos y nos vemos! xaooo sigueme leyendo!

Serenity-prinncess: Mayraaa! wee jajaja lo apuntare en mi agenda xDD 11 de marzo mayra leyó mi capitulo xDD espero k este no tardes tanto jajajaj! y x cierto me emociono eso del cine! k bien! o esta vez invito yo a las palomitas xDD jajaj siii pobre Toya, aunk era crucial k muriera, si no Sakura no podía ser reina de toda Tomoeda, y asi daría Drama al fic, ya que es Drama xDD y weno ps gracias x devolverme a Sakura y a Shaoran... aunk te los robare de nuevo dentro de unos días para escribir mi nueva historia jajajajaj xDDD weno nos vemos amigaa! espero k me sigas leyendo! besitos y cuidate muakks! y x cierto xD no te iba a contar todas las sorpresas del fic xDD

Miato-sakura-chan: miauuu! nooo no dejes tu fic! noooooooooo! T-T xq! noooo! buaaaa T-T... bueno... sniff sniff... tarde xq me duro el capitulo 63 paginas... y eso se tarda en escribir jejejejej weno espero verte pronto! weee miauuu y na besitos wapisima cuidate muxo! y cuidado cn el polen! muakkss

Darklynx: holaaa! aunk hacia tiempo k no te veia x el msn! me alegro k leyeras mi historia espero que te guste esta y que te animes a escribir tu tambien! eh! besitos y ya hablaremos si tienes alguna duda hablame! muakkss!

¡Ya sabes! algún comentario, alguna crítica, peticiones etc.

- ¡Escribeme! -

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--Hikari-sys--