Ni Harry Potter ni ninguno de sus personajes me pertenece, perteneces a una señora inglesa, llamada J.K.Rowling a quien respeto, admiro, y alabo por haber creado esta gran historia para el disfrute de muchos.

La criatura que tenía en el pecho rugió en triunfo, y él bajó el rostro, sonrió a Ginny y, sin decir una palabra, señaló el agujero del retrato. Necesitaba un largo paseo por los terrenos, durante el cual (si tenían tiempo) podrían comentar el partido.

Harrry notaba el corazón latiéndole fuerte contra el pecho mientras descendía por las escaleras, si no se sintiera tan feliz incluso esa sensación podría haber sido dolorosa, pero no lo era. Tenía a Ginny con él, y aunque todavía no habían hablado (y no sabía muy bien cómo iba a hacerlo) de la "nueva" situación se sentía más feliz de lo que podía recordar.

Cuando Harry descendió el último escalón del primer piso, Ginny tiró de él y le hizo girar.

-¿A dónde vamos?- preguntó curiosa.

-Pues….me pareció que sería buena idea dar un paseo por los jardines y eh -Harry no sabía cómo poner en palabras el dilema que tenía dentro, pues aunque se habían besado, era él quien se había lanzado sobre ella, aunque cómo el monstruo le recordó, ella le abrazó primero, y no había parecido que el beso le disgustara. Harry se dio cuenta que llevaba un buen rato pensando y se puso rojo al pensar que Ginny le había estado mirando durante unos segundos durante los cuales, seguro, había parecido un completo idiota.…..- Bueno, quiero decir que ummmmm….. ¿Podríamos discutir la situación?-añadió cada vez más preocupado pues Ginny lo miraba con una mueca graciosa y la ceja izquierda graciosamente levantada.

Un grupo de estudiantes ruidosos pasó cerca de ellos y Ginny abandonó su mueca y la cambio por una expresión que hablaba de una profunda decisión.

-Iremos al jardín Harry-añadió ella poniéndose enfrente de él y sacudiendo sus manos- pero no hay nada que discutir por mi parte- Harry se puso tenso y sintió como si le hubiesen echado mil litros de agua helada por encima. Ginny siguió al ver la cara tensa de Harry- pero serás, tú- dijo señalando con el dedo a su pecho- el que hable. Durante muchos años he sido yo la que se ponía colorada, la que tartamudeaba, y la que no podía hablar cuando estabas cerca; es agradable ver que han cambiado las tornas.

Sonrió, y tiró de su mano hacia el jardín.

-Vamos.

Caminaron un rato hasta llegar a los setos en donde Harry recordaba haber descubierto que Hagrid era en realidad, un semi gigante. Había un banco de piedra, pero no se sentaron, estaba demasiado nervioso como para permanecer quieto, Ginny tampoco tenía pinta de querer sentarse y permanecía de pie junto a él con el rostro serio y expectante girado hacia el suyo, su mano derecha aún sostenía la de Harry, que sintió cómo si se le nublase el cerebro.

-Yo... Bueno…. Esto………- Ya está, parecía un imbécil, al menos con Cho había conseguido salir una vez, miró a los ojos de Ginny y pensó que sería mucho más fácil agachar la cabeza y volver a besarla que empezar a hablar y pedirle lo que en realidad quería, que fuese su novia.

-¿Por qué lo has hecho, Harry- Su voz no era dura, sino suave, le había hecho la pregunta como si fuera un niño al que podía herir si le hablaba con mucha brusquedad, aunque cuando Harry levantó la vista, pensó que la niña que tenía miedo de ser herida, era ella misma ante la respuesta de él; Harry recordó entonces la carta de San Valentín de segundo curso y los comentarios jocosos de Ron acerca de los sentimientos de su hermana, y sintió que la niebla se disipaba.

-Porque me gustas. Me gustas mucho, en realidad - Por fin había encontrado las palabras, lo había dicho con una voz suave pero seria, y estaba seguro de que había dejado de parecer un imbécil ante los ojos de ella. Ginny lo miraba con una mezcla de sorpresa y felicidad.

-Tú también me gustas muchos- Harry tragó saliva al ver que el rostro de Ginny se acercaba al suyo al decir estas palabras, y por segunda vez en esa noche, se besaron. Fue un beso muy corto, casi una declaración de intenciones.

-¿Quieres salir conmigo?-soltó Harry nada más separarse, y antes de que ella diera una contestación siguió hablando- pero no quiero que salgas conmigo en plan citas o a Hogsmeade los fines de semana…- ella volvía a tener la ceja izquierda levantada pero esta vez no había diversión en su rostro y sin pararse a pensar en lo que pudiera estar cociendo en su retorcido cerebro de chica, Harry siguió hablando- quiero decir que no quiero que salgamos sólo en ciertas ocasiones, quiero que seas mi novia todo el tiempo-Al terminar de decir esto Harry comprobó que la otra ceja de Ginny se había puesto a la altura de su hermana de la izquierda, y parecía que estuviera lo que estuviese cocinando hace unos segundos en su cerebro había volado del horno, pero esta petición de Harry parecía haberla dejado en profundo estado de shock.

Al cabo de unos segundos Ginny despertó de su sorpresa y para sorpresa de Harry se levantó sobre las puntillas de los pies y empezó a besarlo como nunca lo había besado una chica, al principio Harry se sorprendió, pero luego cerró los ojos y se relajó mientras cogía a Ginny por la cintura y le devolvía el beso. Debieron pasar unos minutos en los que Harry pareció que había perdido toda la noción de espacio y tiempo, pues cuando se separaron no sabía muy bien dónde estaba ni qué hora era, pero era muy consciente de la humedad que los labios de Ginny habían dejado sobre los suyos, o del olor de su pelo, o del sabor de su boca, o el del sonido de sus respiraciones que ahora chocaban la una contra la otra. Ginny habló en un susurro.

-Claro que quiero- y al terminar de decir esto volvió a besarlo suavemente en los labios, con los ojos abiertos, mirándolo. La reacción de Harry fue de devolver el beso, Ginny le pasó su brazo por debajo del brazo de Harry y el otro alrededor de su cuello y cerró los ojos, pero no lo hizo Harry que seguía besándola con los ojos entreabiertos y los párpados caídos, mirarla mientras se besaban, era como comprobar que no estaba en un sueño.

Continuará….