Hanasaki: Hola a todos soy hanasaki junto con mi amiga annie-chan nn

Annie: hola! Yo soy annie, y las dos hemos creado el fanfic que van a leer a continuacion. Esperemos que les guste!

hanasaki: si y despues de leer dejen review XD je je je

Annie: pero antes debemos advertir que este fic contiene mucho lemon muy explicito

hanasaki: lemon siiiiiiiiiiii cof cof en fin si no te gusta el yaoi ni el lemon simplemente no leas, no somos responsable de tus traumas XD y si le gusta lean que es bueno XD

Annie: Lo sentimos pero no se admiten flames! El pairing es elricest un poco ooc (y tan ooc como que uno de ellos deja de ser quien es, no hana-chan? xD) Y por supuesto, los kawaiis hermanitos Elric no nos pertenecen... de ser asi, no estariamos escribiendo esto nn

hanasaki: cierto cierto (moviendo la cabeza de arriba hacia abajo con algunas lagrimas) aun asi son lindos (cara soñadora) en fin no los molestamos mas y los dejamos con el fic, simplemente ponganse comodos y disfrute de esta loca historia XD

hanasaki&Annie: Les dejamos con "De Gatitos y Otras Perversiones"!

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Eran cerca de las dos de la mañana cuando un extraño ruido lo despertó.

- Es la ventana.- pensó, un poco asustado.

Vio a su alrededor buscando algo que lo ayudara a protegerse. De pronto recordó que había vuelto a su mundo, esbozó una sonrisa ante ese hecho, que rápidamente se desvaneció al escuchar nuevamente el ruido.

Se levantó de su lecho, cubriéndose con lo primero que encontró, tanto por el frío como por la incertidumbre, y salió de la habitación buscando la causa de aquel molesto ruido. Se movió a tientas por la sala, hasta que vio, gracias a los rayos de la luna, que una de las ventanas estaba entreabierta y la brisa de la noche la hacia chirriar. Se acercó a ella y miró a través: observó los campos, coloreados de plata entre penumbras, las siluetas de otras casas oscuras, sus habitantes debían estar durmiendo. Dirigió su mirada al cielo y vio el infinito firmamento, con sus millones de estrellas brillando en él. Sonrió y, finalmente, cerro la ventana, asegurándose de que no volvería a molestar. Pero al girarse para volver a meterse en la cama, se topó de bruces con una figura. Se sobresaltó.

- ¡Al! .¿Qué haces despierto a estas horas?

- No puedo dormir, niisan.- respondió el menor. - Traté de despertarte, pero siempre duermes con la puerta cerrada.- explicó tranquilamente- Quería estar contigo.

Ed sonrió ante la respuesta de Al, pero luego cambió su expresión a una de burla.

- ¿No se le ocurrió al genio tocar la puerta?

- ¡Nii-san!- regañó este. Ed simplemente dio unas carcajadas

- Vamos Al.

El menor asintió y así ambos se fueron al cuarto de Ed.

- ¿Te has sentido bien? .¿No te sientes mal?- preguntó Ed, tratando de iniciar una conversación.

- Estoy perfectamente bien nii-san.- le respondió el menor- Si quieres puedes averiguar cuán bien estoy.

- Claro, claro.- sonrió el mayor sin tomar en cuenta el último comentario.

Después de unos minutos ambos jóvenes llegaron a la habitación.

- En fin,- habló Ed- Acuéstate y de ahí hablamos de algo para que te quedes dormi...- no terminó la frase, Al ya se encontraba acostado en la cama golpeando las sabanas con la mano para que Ed se apurara. Este simplemente se limitó a suspirar con una sonrisa ante la energía de Al. Se dejó caer suavemente junto a él, y le sonrió.

- Entonces¿de verdad no hubo ningún problema? He estado años preocupado por eso, .¿te sientes bien del todo?

- Niisan... ya te he dicho que estoy bien... mira.- Al se incorporó ligeramente y se quitó la camisa del pijama- ¿Ves? .¡Todo correcto!- tomó la mano izquierda de Ed y se la pasó con suavidad por su propio torso- No te miento, en serio...

Por un momento, a Ed le pareció ver un brillo de malicia en los ojos de Al, pero en seguida se convenció de que era una estupidez.

- Me alegro de que te sientas bien...- la presión en la muñeca de Ed aumentó un poco.

- En realidad, hay algo que no me deja dormir, algo que necesito, niisan...

Ed se sobresaltó al escuchar las palabras de su hermano y lo miró con una expresión que rozaba el pánico.

- ¿Qué es? .¿Qué ocurre?

Al se puso a su altura y sonrió con dulzura. Y entonces, Ed sintió los suaves labios de Al sobre los suyos, incitándolo a dejarle paso a su lengua, que se arrastró pronto en el interior de su boca, acariciándola lenta y seductoramente. Cuando necesitaron aire, se separaron unos centímetros, dejando a Ed totalmente sonrojado. Al ronroneó en su oído las palabras -necesito que maúlles, niisan-.

Ed había quedado congelado ante el beso de su hermano y mucho mas ante la petición que le había dado, pero decidió hacerle caso. Después de todo maullar no le hacia daño a nadie. Lentamente abrió la boca y se pudo escuchar el -miau- del joven. Al sonrió seductoramente cuando escuchó el sonido y luego se acercó más después del maullido.

- Eres un buen gatito.- le susurró al oído.

Ed se sonrojó violentamente y desvió su mirada, molesto.

- Bien, ya he maullado¿estás contento?- Al se mordió el labio inferior, entre pensativo y juguetón.

- No del todo, necesito que maúlles mas fuerte, gatito.

- ¡No me llames gatito!

Al se acercó de nuevo a su oreja y empezó a lamerla y mordisquearla, causando que la respiración de Ed se entrecortara.

- Por favor... Solo una vez más...

Recuperando como pudo la compostura, Ed le hizo ponerse de nuevo en la posición inicial, alejado de su oído, y volvió a emitir el maullido, con un tono un poco más elevado. Mientras lo hacía, Al sonreía feliz.

- Me encanta como maúllas.- luego, acariciando la mejilla de Ed, se corrigió- No, tú me encantas.

Y culminó la frase volviendo a besar a Ed, ejerciendo presión sobre su hombro con la mano libre para que se recostase, posándose sobre él sin romper el beso.

Ed no salía de su asombro, dejándose llevar por la extraña sensación de placer que le rodeaba, pero toda sensación fue interrumpida al sentir como la mano de su hermano se metía dentro de su pijama acariciando suavemente su abdomen, asustado rompió el beso, tratando de alejarse

- Al¿qué estas haciendo?- preguntó, asustado y nervioso.

- No preguntes nada, solo siente...- y volvió a juntar sus labios para proseguir, pero Ed se lo impidió.

- Pero... pero... .¡esto esta mal! .!No podemos hacer esto!

- .¿Hacer 'qué', niisan?- y de pronto, la mirada de Al era lo más inocente del mundo, como si solo hubiese sido una imaginación suya- .¿Está mal que te toque y te dé besos?

- N-no... no lo sé...- Al volvió a introducir su mano bajo el pijama de Ed, recorriendo muy lentamente con la yema de los dedos cada centímetro de piel del su torso. Sonrió, divertido, cuando vio que se erizaba con sus caricias.

- A ti te gusta, .¿verdad?

- N-no... bueno... yo...

-Admítelo...- pero antes de que pudiese decir nada mas, selló sus labios de nuevo en un beso mas apasionado, dándole a la lengua de Ed algo más entretenido que protestar.

No se movía por su confusión, pero Al iba deslizando la mano hacia debajo del pantalón de su pijama. Ed no pudo reprimir un gemido cuando sintió la calidez de la mano de su hermano cerrándose sobre su miembro. Cerró los ojos sintiendo como este era acariciado suavemente por su hermano, mientras él dejaba de besarlo y bajaba a su cuello para darle pequeñas mordidas

- A.. Al- fueron las simples palabras que se le salieron mientras la velocidad de las caricias de Al en su miembro aumentaban.

De pronto Al paró de hacer cualquier movimiento dejando a Ed completamente con las ganas. Ed observó la sonrisa siniestra de su pequeño hermanito.

- .¿Quieres que siga?- preguntó con voz inocente, pero sin borrar su sonrisa malvada. Ed simplemente asintió con la cabeza, completamente sonrojado - .¿Qué tipo de respuesta es esa? - preguntó un poco molesto el menor tomando a Ed del mentón, levantándole la cabeza, obligándolo a mirarle- Debes decirle claramente lo que deseas a tu amo, .¿entendiste?

Ed estaba perplejo con la actitud de su hermano, e iba a protestar. Pero el dolor que le producía su erección le hizo olvidar la idea.

- Q-quiero que sigas...- dijo con voz temblorosa. Al no pareció contento con la respuesta.

- .¡Así no! Debes decir: 'oh, sí mi amo, necesito tus ardientes caricias', y en alto para que te oiga bien.

Ed cada vez estaba más confundido, pero ya era tarde para protestar, e imitó la frase en voz alta y firme.

- .¡Oh, sí mi amo, necesito tus ardientes caricias!

Al sonrió con satisfacción y de nuevo tomo entre sus manos el miembro de Ed. Comenzó con un ritmo rápido y seguro, que conseguía arrancar miles de gemidos a la garganta de Ed.

- .¡Maúlla!- ordenó Al.

Y Ed maulló "miau... miau...". Al descendió de nuevo sobre Ed para besar sus labios con deseo.

- Eres tan excitante cuando haces eso...- y Ed por toda respuesta dijo:

- Miau...

Mientras más maullaba Ed, mas rápido la mano de Al se movía, el mayor estaba a punto de llegar al clímax cuando nuevamente a su hermanito se le ocurría detenerse.

- .¡Maldición Al!- dijo molesto el mayor- No me hagas esto...

Al atrapó con una mano las dos de Ed y aprisionó sus piernas sentándose sobre él, evitando así que el mayor se resistiese. Ed observó un poco asustado la mirada siniestra y llena de placer de su hermano.

- Que mal gatito...- dijo este, sonriendo.

- .¡No soy un...!

Toda queja fue silenciada al sentir como su hermano tomaba fuertemente con su mano libre su miembro. Ed gritó, un grito mezclado entre dolor y placer. Escuchó asustado y a la vez excitado las palabras de su hermano.

- Debemos educar al gatito.

- .¿...Educar?- dijo Ed, sin salir de su asombro

- Eres un gatito muy malo y muy consentido, lo único que he hecho ha sido darte lo que querías y mira como me respondes: me gritas...- dijo poniendo una voz falsamente inocente.

Lo liberó por un momento y se puso de pie junto a la cama.

- Levántate.- ordenó Al, y Ed, aunque con muestras de reparo, se levantó.- Ahora, arrodíllate.

- No voy a arrodillarme, Al.

El menor tomó del cabello al mayor y lo obligó a cumplir su mandato.

- Ya te dije que te educaría, debes obedecer.

- .¡Suéltame, Al!

Este puso una expresión de decepción y comenzó a buscar en sus bolsillos. Finalmente, sacó algo que Ed no pudo ver con claridad hasta que lo sintió: era un collar de los que se le colocaban a los animales domésticos y Al llevaba en su mano la correspondiente cadena. Lo amarró, y tiró de él hasta que lo obligó nuevamente a ponerse en pie.

- Si digo que obedezcas, hazlo. Y ahora, .¡arrodíllate!- Ed se puso de rodillas ante él, y vio, aun más perplejo, como Al se quitaba el pantalón del pijama y la ropa interior -Es la hora de dar de comer al gatito.

- Al, esto es un juego¿verdad?- preguntó Ed asustado.

Pero la respuesta le llegó rápidamente al ver a su hermano completamente desnudo de la cintura para abajo. Ed se sonrojó y Al sonrió malvadamente ante el gesto.

- Venga gatito, gatito.- empezó a llamarlo. Ed de alguna forma se empezó a acerca a Al, pero el menor lo golpeó con la cadena- Así no.- dijo molesto- Quiero que mi gatito maúlle felizmente mientras viene a comer su comidita.

- Al esto es estupid...

Nuevamente intentó protestar pero ver la cara inocente que ponía su hermano lo hizo desistir completamente.

- Miau... miau- empezó a decir mientras se acercaba gateando a su hermano.

- Quiero que ronronees.- le ordenó.

- Rrrr... Miau, rrrr...- respondió Ed mientras acariciaba las piernas de su hermano con la cabeza.

Luego sintió cómo este le tomaba las mejillas y ponía su cabeza directamente a su miembro, el mayor abrió completamente los ojos al sentir la masculinidad de su hermano en su boca, Al simplemente le acariciaba los cabellos.

- Lindo gatito, ahí esta su comida, disfrútela.

Ed hizo un esfuerzo por sacarse el miembro de su hermano de la boca, pero Al presionaba su cabeza contra sí, inutilizando el intento.

- ¿No te gusta la comida que te ofrece tu amo, gatito?- su mirada realmente parecía triste y dolida, aunque Ed ya sabia que estaba fingiendo.

Aun así, y por toda respuesta, Ed comenzó a lamer aquella parte de él lentamente, moviendo su cabeza, marcando un ritmo. Escuchó como al empezaba a gemir, y las caricias en su cabello se habían convertido involuntariamente en tirones.

- Más rápido, niisan... Quiero decir, gatito...- Ed se sacó el miembro de la boca.

- Miau...- y continuó con su labor, decidido a comenzar a tomar parte de aquello. Aumentó la velocidad, notando como Alphonse movía las caderas a su compás por inercia.

- El gatito quiere leche...- comenzó a decir el pequeño- La quiere toda...

Ed, sabiendo lo que acontecía, cerró los ojos y esperó unos segundos, hasta que pudo sentir los cálidos fluidos en el interior de su boca. Aún jadeando, Al estiró de la
cadena hasta que se puso de pie, y lo besó fogosamente, disfrutando también de ellos. El amo también quería.

- El gatito merece una recompensa.- dijo al oído de Ed, después de besarse.

Ed simplemente maulló en forma de respuesta, Al sonrió ante el gesto y empujó a su hermano, tirándolo a la cama, colocándose encima de él. Metió uno de sus dedos en la boca de Ed, este empezó a lamerlos sin que al le dijera nada.

- El gatito esta aprendiendo.- sonrió con lujuria el pequeño.

Ed tenia sus mano aferradas al brazo de al mientras seguía lamiendo sus dedos como lo hacían los gatos. Sintió como el menor tiraba de su correa indicándole que ya no debía hacer eso. Ed suspiró un poco enfadado.

- Ya, gatito. Ahora dese la vuelta.

Ed obedeció rápidamente ante el gesto ronroneando para que no lo castigaran por ser "mal gatito". Al guardó silencio y Ed esperó a que algo pasara sin comprender realmente lo que su hermano haría con él ahora. Ed sintió que uno de los dedos que había estado lamiendo acariciaba suavemente su cavidad y no pudo evitar sentir un escalofrío.

- Al... .¿qué haces?- este le devolvió una mirada molesta.

- ¿Cómo me has llamado?

- Eh... Oh, mi amo, .¿puedo tener el honor de saber que haces?

Al sonrió y continuó acariciando la entrada, comenzando a introducir uno de los dedos. Ed gimió, sintiendo el cuerpo extraño abrirse paso en su interior y moverse despacio.

- ¿Aún no lo imaginas, gatito?- escuchó, mientras sentía que un segundo dedo se deslizaba junto al otro. Sus gemidos eran ya de dolor y, cuando se hubo acostumbrado a esos dos, Al los sacó.- Maúlla.

- Miau...- Ed apenas tenía aliento.

Al apoyó la punta de su miembro en la entrada de Ed.

- Ahora el gatito va a tener su premio.

E hizo un movimiento rápido con el que lo introdujo todo de un golpe. Se quedó quieto unos minutos, mientras las lágrimas de Ed iban cesando de brotar. Le acariciaba el cabello.

- El gatito se está portando muy bien...

- Al... esto no tiene gracia... duele...

- Pronto te gustará, gatito, lo prometo.- besó sus labios y comenzó a moverse.

Ed cerró con fuerza los labios para intentar ocultar el dolor, pero simplemente no podía.

- Al...- volvió a decir entre lágrimas, pero él no lo tomó en cuenta - Miau...- el menor lo observó.

- ¿Qué sucede, gatito? .¿No te gusta lo que hago?

- Miau...- fue la respuesta de Ed mientras lo veía con lágrimas en los ojos. Al se acercó a su cara lamiéndole las lágrimas.

- Esa cara hace que me excite más, gatito...

Al seguía moviéndose dentro de Ed, sonriéndole inocentemente. Él simplemente no pudo seguir alegando, una extraña oleada de placer pasó por todo su cuerpo, erizándolo completamente. Al sonrió al ver el cambio de expresión.

- Veo que el gatito se está acostumbrando.-

Y sin esperar respuesta empezó a aumentar la velocidad, agarrando a Ed fuertemente de las caderas, acercándolo más a él. Ed gimió de placer. Al comenzó a acompañar las embestidas con pequeños manotazos en las nalgas del mayor, provocando aún más gemidos de placer en él.

- Así que te gusta que te golpee¿verdad?

- Miau...- fué la respuesta. Ed dejo a la imaginación de su amo el significado.

Al cogió de nuevo la cadena que colgaba del cuello del gatito y comenzó a darle pequeños y placenteros latigazos en las nalgas y en la espalda, no tratando de causarle dolor, sino más placer. Y así lo recibió Ed.

- M-miau...- llamó el gatito, y el amo entendió.

Dejó caer la cadena olvidada y tomó en su lugar y de nuevo el miembro del mayor, acariciándolo al mismo ritmo acelerado con el que lo embestía, hasta que el gatito no pudo más y llegó al éxtasis. Al no tardó en seguirle, llenándolo por dentro del mismo líquido con el que antes lo había 'alimentado'. Se dejó caer pesadamente sobre él, acariciándolo aún.

-Ronronea cuando te acaricie, gatito...

Y con el poco aire que le quedaba, Edward ronroneó. Acercándose lentamente al pecho de su hermano, Al sonrió ante el gesto le levanto el rostro y lo besó con fuerza. Ed respondió el beso con la misma pasión que su hermano.

- Eres un lindo gatito.- le dijo con cariño Al para besarle suavemente la mejilla. Ed se sonrojo ante el gesto volviendo a maullar. Al sonrió inocentemente- Ya no es necesario que maúlles.- lo abrazó -Ahora eres mío.

Ed movió la cabeza, acomodándose en el cuerpo de su hermano, sonriendo felizmente, sintiéndose bien. Cerró los ojos suavemente quedándose dormido. Al lo observó.

- Nii-san...- llamó suavemente -Nii-san...- volvió a llamar sin recibir contestación. Al verificar que estaba completamente dormido sonrió con maldad- Eres mío, nii-san.

Los rayos de sol de la mañana colándose por la ventana lo despertaron, encontrándose con el rostro tranquilamente dormido de Al. En un principio, hubiese jurado que su imaginación estaba jugando con él, pero luego se dio cuenta de que el único que había estado jugando con él era Al. Los fantasmas del arrepentimiento lo asaltaron de pronto.

- No es posible, .¡no es posible!- se dijo.

Miró bajo las sábanas, hallando los dos cuerpos desnudos y restos de algo blanquecino que hubiese preferido no saber que era. Notó que Al lo tenia abrazado por la cintura y, aunque se sentía bien así, su mente lo torturaba.

-No debería haber pasado, .¡esto está mal!

Pero mientras se martirizaba, los ojos del menor se abrieron a la mañana, y al verlo despierto le sonrió tiernamente.

- Buenos días.- saludó con tranquilidad. Ed no pudo evitar imitarle.

- Buenos días.- Al notó la preocupación en el rostro de su hermano.

- ¿Ocurre algo?

Ed se decidió a responder segundos después.

-Ahora quiero ser yo el amo.

hanasaki&Annie: No olviden sus reviews n-n