CAPITULO TRADUCIDO POR NÉMESIS

Advertencias: los personajes son propiedad de Rumiko Takahashi, la historia de Rozefire, y la traduccion de este capitlo de Némesis

Dead Famous

(Famoso muerto)

Por Rozefire(LA VERDADERA AUTORA)

Traducido por Némesis

Disclaimer: No poseo cualquier cosa. Punto. Vivo en una caja de cartón debajo de un puente y salgo de vez en cuando a un CiberCafé para escribir fanfictions. Puedes intentar demandarme, pero realmente no conseguirás mucho.

Nota de la autora: Comenzando otra historia que no tiene nada que ver con gente muerta a pesar del título. Y sólo os advierto, el papel de Kikyo en este fic es más grande que de costumbre- pero no es mala chica. No aborrezco a Kikyo (a pesar del hecho de que cada vez que aparece en la pantalla en el anime a menudo maldigo en voz alta).

Capítulo 1

La No-Creyente

Lo hacían de nuevo. Solamente mirar... embobadas... como todas las demás a lo largo de la calle. Kagome rodeó la esquina de la tienda de la esquina (nombrada apropiadamente) y se paró de golpe viendo las filas de chicas adolescentes a todo lo largo de la acera delante suya. Todas se inclinaban contra la valla de seguridad y charlaban excitadas las unas con las otras, o simplemente miraban fijamente al otro lado de la calle.

Kagome aspiró cuidadosamente su polo de hielo mientras siguió sus miradas fijas, curiosa de qué en la tierra podría tomar la atención de tantos adolescentes. Chicas nada menos. Cuando lo vio, suspiró y rodó los ojos.

Debió figurárselo... apenas otro cartel que estaban colocado en una valla publicitaria.

Kagome cambió de rumbo y decidió ir a casa por otro camino, mejor que tener que atravesar a aquellas tontas apelotonadas hablando incoherencias, que acababan de convertirse en perros babeando para mirar cómo ponían un estúpido cartel. Se compadecía de unas chicas tan estúpidas como para-

"¡Kagome¡Ey, Kagome!"

Se congelo y se giró bruscamente para encontrarse con sus tres amigas entre el resto de las chicas saludándola alegremente.

Debió figurárselo...

El pelo ondulado de Ayumi rebotaba mientras que trotó lejos de las otras chicas hacia Kagome, una sonrisa enorme en su cara. "¿Qué te tomó tanto tiempo¡Pensamos que ibas a perdértelo!"

"¿Perderme qué?" Kagome miró hacia la valla publicitaria en el que trabajaban. "¿Eso? Pero eso tardará semanas- ¿es necesario mirarlo constantemente?"

"Qué fácil es para ti decirlo." Yuka comentó mientras que se acercaba con Eri pisándole los talones. "El concurso termina mañana."

"¿Concurso?" Kagome preguntó inútilmente. Obviamente no estaba tan al día como sus amigas.

"¿Leíste siquiera el cartel?" Yuka señaló. "¡Míralo ya!"

Kagome tomó una respiración profunda y la retuvo mientras movió renuente su mirada de la cara de Yuka hacia la valla publicitaria grande enfrente, situada en lo alto en el lateral de un edificio. Había sólo texto... el anuncio de alguna clase de concurso que terminaba el 18 de Mayo. Mañana. Leyó en voz alta ante el beneficio de la duda. "¿Deseas pasar una semana en una mansión al lado del mar¿Deseas acudir a una entrega de premios de noche y conocer a todas las estrellas¿Deseas pasar 7 gloriosos días en la compañía del más deseado de Japón... No me lo puedo creer... del joven soltero más deseado de Japón"

A este punto sus amigas se abrazaban a sí mismas con pequeños chillidos de placer. "¡Una semana entera con él!" Ayumi gritó.

"¡Está tan bueno!" Eri aplaudió sobre su corazón. "¡Es simplemente tan frustrantemente lindo!"

"¡Me está arruinando para cualquier otro!" Yuka se unió. "¡Qué no daría para ganar esta cosa!"

Kagome las miraba, menos que impresionada. "Chicas, me dais vergüenza ajena." Suspiró. "La única razón por la que os gusta es porque es rico y famoso y guapo. ¿Pero qué más tiene que otro chico de su edad no tanga ya? Si no fuera porque es famoso no le miraríais dos veces."

"¡Con un tío bueno como éste, por supuesto que le miraríamos 5 veces por lo menos!" Yuka se giró hacia ella, obviamente indignada de que se atreviera a hablar mal de él. "Conozco a las de tu clase, Kagome - finges aborrecerle porque es mejor que nosotras - pero si le conocieras comenzarías a ruborizarte y a babear justo igual que nosotras."

"¡Os dice que es mejor que vosotras y le creéis!" Kagome quería a sus amigas, realmente lo hacia, pero cuando se arrodillaban como borregos y adoraban con el resto de la manada, no podía más que sentirse un poco triste. "¿Qué pasó con ser rebeldes! A oponerse a los convencionalismos y cantar nuestra rapsodia bohemia-"

"¡Ey - han puesto el último cartel!" Eri interrumpió y todas las cabezas se giraron para terminar de leer el anuncio.

Kagome simplemente levantó una ceja. "Para ganar lo único que tienes que hacer es contestar a esta simple pregunta. ¿Cuándo nació Inuyasha? A, 1986; B, 1603; C, París." Oh, para quemarse las neuronas... "Gee, mejor llamar tres veces para asegurarse de acertar."

"¡A¡Es la A!" Ayumi chilló. Cogió a Eri y Yuka por los brazos. "¡Tenemos que ir ahora mismo a participar¡Seremos de las primeras - ganaremos a la fuerza!"

Kagome retrocedió rápidamente. "Chicas, tengo una tonelada de deberes que hacer - así que mejor me voy. Os veo mañana¿vale?" Les agitó la mano en adiós con una sonrisa, mientras que corrió a casa por el camino largo (viendo cómo el camino corto estaba cortado por las hembras sobreexcitadas).

Había tres cabinas de teléfono, y afortunadamente las tres amigas consiguieron zambullirse dentro de una de ellas antes que el resto de la muchedumbre que se empujaba. Después de todo, pensaron hábilmente y se colocaron delante, cerca de un teléfono. Yuka se encargó, brusca y mandona como siempre, acercó el teléfono a su oído y marcó el número, que justo acababan de poner en el cartel.

"¡Está sonando!" les dijo en un susurro frenético. Las otras dos no podían contenerse.

"Es improbable que ganemos, pero no hay nada de malo en intentarlo." Eri precisó. Ayumi asintió pero volvió su atención rápidamente de nuevo a Yuka.

"Han contestado." La chica les dijo a sus amigas.

"-así que por favor deja tu respuesta a la pregunta después de la señal, junto con tu nombre y número de teléfono para que podamos ponernos en contacto contigo. Gracias."

Hubo una señal sonora y Yuka respiró profundamente. "¡Es A¡Inuyasha nació en mil novecientos ochenta y seis! Y mi nombre es Yu..."

Paró de repente, dándose cuenta de lo injusto que sería dar su nombre. Ayimi y Eri parpadearon en sorpresa cuando dejó de hablar, entendiendo la situación. Entonces un pensamiento repentino y algo cruel se le ocurrió a Yuka.

"Mi nombre es Higurashi. Kagome Higurashi."

"Mi nombre es... Higurashi. Kagome Higurashi..." Kagome dijo lentamente, pronunciando en voz alta las palabras que anotó en su cuaderno de inglés.

Se paró ahí y estrujó su cerebro buscando algo más que decir sobre sí. "Soy muy normal... y... corriente..."

Souta, mientras pasaba de un canal de televisión a otro, tirado en el sofá del salón, paró de repente en un documental que le interesó. Trataba sobre cierta superestrella de pelo blanco y diecisiete años. "¡Qué guai¡Este tío vive en un palacio!" Souta dijo en alto, efusivo.

Kagome tachó la última frase que había escrito y lo intentó de nuevo. "Soy muy extraña... y... anormal... No me gusta Inuyasha..."

Bien, en realidad... No le aborrecía... simplemente se sentía muy indiferente sobre la dura experiencia. ¿Por qué era tan famoso¿Había trabajado para ganárselo? No. Su madre había sido famosa, rica y hermosa (y una modelo de ropa interior) y su padre había sido un político exitoso. Él sólo vivía del bombo que sus padres le habían proporcionado. Todo lo que hacía era parecer mono y sonreír - y se volvía aún más rico.

Vale... quizás era menos indiferencia y más resentimiento.

Pero tal vez simplemente estaba cansada de que todas las conversaciones que últimamente tuviera con sus amigas terminaran desviándose o directamente se cambiara de tema para hablar sobre Inuyasha - ¡el dios urbano! Quizás sólo estaban cansada del hecho de que ella se esforzaba para aprobar la escuela y conseguir unas bunas notas para poder ir a una buena universidad para así poder conseguir unas buenas notas en su carrera y un buen trabajo para poder construirse una vida decente para sí misma. Él nunca tenía que preocuparse de cosas como esas. Y la pequeña gente como ella simplemente le adoraban por ello.

Kagome apretó con fuerza su boli antes de continuar con su tarea. "Tengo el pelo negro... ojos marrones... y una pinzamiento en el hombro del tamaño de un paraguas..." No, eso no quedaba bien...

Las líneas habían estado abiertas por casi veinticuatro horas exactamente. Eso era todo lo que hacía falta. Ya habían participado al rededor de ochenta millones de personas - que venía a ser la mitad de la población entera de Japón. Kagome no prestaba mucha atención a la estadística y lo que sea, pero aún así, sus amigas la arrastraron literalmente hacia el café de la esquina donde a la mayoría de los chicos les gustaba ir después de clase - pero hoy tenían que oír anunciar al ganador del concurso.

"¿Chicas, sabéis que no hay forma de que ganéis, no?" Kagome apuntó mientras la arrastraban dentro del café. "Más gente ha participado en este concurso de la que ha jugado a la lotería - ¡las ocasiones de ganar esto son más bajas que para ganar mil millones de yens!"

Eri corrió hasta un camarero y le pidió que subiera el volumen de la televisión grande que estaba colgada en mitad de la sala para poder ver la noticia.

"Oh, lo sabemos." Yuka dijo altanera mientras las cuatro se sentaban en una mesa redonda. "Ni siquiera participamos."

"¿Perdón?" Kagome parpadeó sorprendida. "¡Pero pensé que erais fans, chicas!" Si no eran fans, entonces temió sólo de pensar cómo serían las verdaderas fans de Inuyasha... acosadoras muy probablemente (aunque Ayumi no estaba demasiado lejos de ese tipo).

"Bien, las ocasiones de que ganáramos esto eran como las de ganar la lotería nacional. Y nunca la he ganado, así que tampoco ganaré esto." Yuka se encogió de hombros, aparentemente olvidando lo que Kagome acababa de decir. "De todas formas - estamos solamente aquí para descubrir quién es la chica afortunada que ha ganado."

"O chico afortunado." Eri precisó.

"Vale." Kagome sonrió mientras sacaba su libro de matemáticas. "Acabaré estas ecuaciones mientras tengo tiempo."

Sus amigas mascullaron algo así como 'esclava del trabajo' mientras se giraban para mirar la televisión.

"Y anunciaremos al ganador del concurso del 2003 después de la publicidad." El presentador del programa dijo antes de que los anuncios aparecieran en la pantalla.

"¿Oíste que este concurso recibió más llamadas que votos las elecciones generales pasadas?" Eri preguntó mientras jugaba con las patatas que había pedido.

"Bien¿a quién le interesa quién sea el primer ministro?" Yuka rebatió. "Es Inuyasha del que estamos hablando - ¡él es mucho más interesante!"

"Ey," Ayumi lanzó una gran idea. "Creo que Inuyasha debería presentar su candidatura para primer ministro. Todos le votarían ¿no?"

Kagome resopló despectivamente ante esto. "Ja - probablemente sabe menos de cómo funciona un país¡que cómo untarse una tostada!"

Un punto válido, pero ellas consideraban que Kagome sólo dijo eso para discutir la admiración que sentían por el tío bueno. Decidieron no prestar atención a sus quejas y centrarse en la retransmisión. Kagome hizo igual y se evadió del sonido a su alrededor centrándose de nuevo en acabar sus ejercicios de matemáticas.

En uno pocos minutos más el presentador de antes apareció de nuevo en la televisión, aunque la charla en el local se ahogo en el momento en que sonó su voz. "Y llegó el momento de anunciar al ganador. La persona afortunada será recogida por una limusina privada tan sólo dentro de una hora - directo hacia la Mansión en la Playa que vimos antes... Ahora..." le dieron un sobre dorado mientras un redoble de tambor sonaba de fondo. Lo abrió y esperó por quinces segundos enteros, dejando que la tensión creciera horriblemente hasta que levantó la vista a la cámara con una amplia sonrisa. "Y el ganador es - ¡Kagome Higurashi!"

Hubo una gran ovación en el estudio que sonó estridente en los altavoces. El codo de Eri se resbaló de la mesa y sacudió su cuerpo dolorosamente, Yuka y Ayumi miraban fijamente horrorizadas y en puro shock la televisión. Los otros estudiantes en la cafetería que conocían a Kagome por el nombre miraron atónitos a la muchacha.

"Maldita sea..." Kagome maldijo suavemente, mientras alcanzaba su goma. "¿Tenéis cualquiera una calculadora?"

Obviamente Kagome se había perdido el anuncio.

"Y ahora llamemos a nuestra afortunada pequeña joven estrella," dijo el presentador y un tono de llamada podía oírse por los altavoces de la televisión. Instantes después el bolso de Kagome comenzaba a vibrar y a emitir una ruidosa melodía de la pequeña cancioncilla 'Baa, baa blacksheep'. Aquellos en la cafetería que no conocían el nombre de Kagome se giraron entonces para mirarla atontados en shock - sus cerebros haciendo la conexión entre el teléfono de la tele y el teléfono que sonaba a través del local.

"Oh - perdón." murmuró vergonzosamente al percatarse de que toda la gente del café la miraba fijamente - probablemente por tener una melodía tan horrible en el móvil. Kagome rebuscó rápidamente en su bolso y cogió su teléfono. "¿Hola?"

Casi abandonó su cuerpo cuando escuchó su propia voz en la televisión tras dos segundos de retardo. En el mejor de los días Kagome era lenta de reflejos... pero no tanto. Se congeló tan horrorizada como sus amigas cuando comenzó rápidamente a comprender lo que pasaba.

"¡Felicidades!" una voz le dijo en su oído. "¡Eres la ganadora del concurso Inuyasha 2003¿Cómo te sientes?"

Yuka emitió un débil gimoteo y apoyó su cabeza en la mesa, golpeando la superficie con su puño en frustración. Kagome la miró por un momento antes de parpadear mirando a sus otras dos amigas, que igualmente parpadearon repetidamente mirándola.

"¿Srta. Higurashi?" presionó el hombre del teléfono. Mirando la tele podía verle sonriendo de oreja a oreja como todo un presentador feliz y afortunado. "¿Cómo te sientes?"

Cuando Kagome siguió sin contestar él hizo una cierta broma sobre ella desmayada por la sorpresa - era suficiente para hacer a Kagome recordar que tenía una voz que probablemente podría utilizar en un momento como éste. "¿He ganado?" susurró.

"¡Con una posibilidad de una entre ochenta millones!" la gente en el plató vitoreaban escandalosamente.

Kagome se sintió un poco falta de aire. La cafetería entera la miraba... pero sentía como si el mundo entero la estuviera mirando.

"¿Cómo te sientes?" el anfitrión pidió de nuevo sobre el estrépito tras él.

La confusión era una emoción que Kagome probablemente sentía muy fuertemente ahora mismo. Sorpresa, vergüenza, temor, horror... algo de nauseas y mareo. Se preguntaba si se habría dormido en la mesa y soñaba que ganaba un concurso imposible. Pero después de sentarse allí por un rato comprendió que todo era muy, muy verdadero. El país entero la escuchaba... y seguramente él...

Una vertiginosa sensación se formó en su estómago y rápidamente pasó el teléfono a Ayumi para que pudiera soltar un grito de entusiasmo muy sentido. Normalmente se avergonzaba de que sus amigas se comportaran como fanáticas totales, pero en ese preciso instante le daba igual, ella misma acababa de convertirse en una de ellas. "¡Gané!" chilló. "¡Gané¡Realmente gané!"

Ayumi sonreía alegre al teléfono. "Ella está muy contenta." Ayumi permanecía tranquila ante cualquier situación... o simplemente en un planeta distinto al de los demás.

Kagome continuó gritando y riendo mientras la gente se le acercaba para felicitarla, darle palmadas en la espalda, y radiante - incluso abrazaba a completos desconocidos y otras chicas a las que no conocía particularmente bien con excepción de ir a la misma escuela. "¡Gané!"

Eri resopló un pesado suspiro y cayó en la mesa al lado de Yuka. "¿No le dijimos que se convertiría en una tonta babeando en cuanto llegara la ocasión?"

"¡Sí, pero no iba a serio!" Yuka se lamentó desesperada.

Ayumi colgó el teléfono con un tecleo. "Dicen que la limusina llegará como en una hora. Sólo se le permite a Kagome entrar en ella."

Eri gimió en voz alta mientras Yuka miraba a Kagome celebrarlo al más puro estilo fan de Inuyasha - gritando mucho y abrazando a cualquier cosa que se moviera, incluyendo al gato del café. "Voy a matarla. Realmente voy a matarla y a tomar su nombre y a me motaré en esa limusina y me iré en ella y me reiré de todo esto..."

Ayumi sonrió con su particular sonrisa y acarició la espaldas de Yuka y Eri. "No os preocupéis. Siempre habrá otra ocasión."

"¡Ey, mamá!" Souta llamó desde el salón. Se sentaba a dos pulgadas de la pantalla de la tele, pegado al nombre que mantenían puesto en la esquina superior. "¡Kagome ganó las vacaciones con Inuyasha!"

"Muy bien, cariño." La Sr. Higurashi contestó, estaba acostumbrada a sus pequeños chistes.

"¡No, de verdad¡Acaban de anunciar al ganador y es alguien llamado Kagome Higurashi - y sonaba como nuestra Kagome!"

La Sra. Higurashi fue hasta el salón con un plato mojado y un trapo en las manos. Miró fijamente la televisión un momento antes de que sus ojos volaran abiertos en asombro y el plato se resbalara de sus manos.

Por suerte cayó en la mullida alfombra.

"¿Kagome ganó?" su madre susurró con voz ronca. "¿Cómo de grande era este sorteo?"

"Grande." Souta separó de par en par su manos como demostración visual.

"Dios mío..."

La puerta principal se abrió y cerró en una sucesión rápida. Kagome voló bajo el umbral del salón en su camino a las escaleras. La Sra. Higurashi se giró. "¿Kagome¿Qué es esto que dicen en la televisión que has ganado-?"

"¡El Premio Inuyasha 2003 - en el que el mismo Inuyasha es el premio!" Kagome gritó en una exhalación.

Arriba en su habitación Kagome estaba ocupada sacando sus viejas maletas y arrojándolas sobre la cama para vaciar sus cajones en ellas. "¡La limusina hizo una parada aquí para que pudiera hacer las maletas!" habló de lejos a su familia. "¡Va a llevarme directamente a su chalet en la costa!"

Incluso desde arriba Kagome oyó el grito de asombro de su hermano pequeño. "¡Whoa!" La Sra. Higurashi parecía estar en estado de shock. El abuelo entró después de haber barrido las hojas del camino del Santuario. "Hay una limusina afuera. ¿Finalmente Kagome decidió salir a una cita con ese chico rico, Hojo?"

"No, abuelo, se va con Inuyasha."

"¿Inuyasha¿Quién es Inuyasha?"

Kagome ahogó una risita. Sólo alguien como su abuelo estaría totalmente ignorante de los gustos de los jóvenes de hoy en día. Se detuvo en algún momento de los 50 - y allí seguía.

Luchando con las cremallera de ambas de sus bolsas, se las cargó a la espalda mientras correteó bajando las escaleras. Las dejó en el vestíbulo mientras se volvió para despedirse de su familia. Le dio un besito en la mejilla a su abuelo, a Souta un beso ruidoso en la frente y le revolvió el pelo, antes de llegar hasta su madre y de abrazarla con fuerza. "¡Os veré a todos en una semana!"

"Esto es tan repentino, Kagome." Su madre parecía desconcertada.

"Te prometo que te llamaré esta noche y te contaré," Kagome la besó en la mejilla y corrió de nuevo a las maletas y las arrastró hacia afuera.

Tres hombres subía las escaleras del Santuario vestidos con trajes negros iguales y gafas oscuras. Muy profesional. Dos de ellos le cogieron las bolsas y el tercero la dirigió de nuevo hacia abajo a la limusina. Kagome se giró para mirar a su familia que estaba toda parada en la entrada observando perplejos.

"¡Te llamaré!" Kagome gritó y dijo adiós con la mano.

Observaron mientras que la llevaron hasta la limusina que aguardaba y se marchó de forma elegante. Souta levantó su cabeza y miró al abuelo. "Inuyasha es el chico de diecisiete años más rico, el mejor y más de moda de todo el país." Le dijo, contestando a la pregunta anterior de su abuelo. "Si no de este lado del mundo."

El abuelo dio un chasquido con su lengua, echándole un vistazo a su hija. "A las mujeres siempre os gusta apuntar alto¿eh?"

"¿Inuyasha!"

Las dos figuras tiradas al lado de la piscina echaron un vistazo hacia el chalet antes de que ambos volvieran a mirarse el uno al otro.

"Está bien, Angelique." Inuyasha le dijo a la modelo que se sentaba sólo un poco detrás suya, mientras él volvió a reclinar su gorra sobre sus ojos y se puso cómodo de nuevo. "Es sólo Kikyo con su estrés."

La chica francesa, no teniendo ni idea de lo que él había dicho, simplemente se encogió de hombros y continuó extendiéndole el bronceador por la espalada y los hombros. Bajó despacio sus manos por sus brazos y se inclinó hacia adelante para ronronearle al oído. "Je t'aime…"

"Sí... Je t'aime para ti también." Sea lo que sea que signifique, pensó vagamente. Parecía hacerla feliz sin embargo, pues cerró los brazos alrededor de sus hombros y le besó el cuello.

Así era como Kikyo les encontró.

"¿Dónde has estado?" exigió fría, descendiendo los escalones del chalet a la piscina con vistas a la playa y el mar. "Anunciaron el ganador hace media hora y todos están dejándose los ojos buscándote y tú aquí, haciendo el vago en la piscina con... con... ¿Quién es esa, por cierto?"

"Ésta es Angelique. Pero como nos hemos vuelto más cercanos prefiero llamarla Ángel." Respondió feliz.

"Y... ¿Desde cuándo conoces a Ángel?" Kikyo pidió en tono de regaño.

"Oh..." Inuyasha le echó un vistazo a la modelo como pensándolo. "Por lo menos hace cinco horas ya."

Kikyo subió su mirada al cielo por un instante en un rezo corto antes de regresar al tema actual. "Bien, dile a la Srta. Ángel que despegue sus labios de tu cuello antes de que deje ahí una marca y vuelva a cualquiera que sea la agencia de modelos que te la lanzó a los brazos."

"No puedo." Inuyasha se encogió de hombros, de uno, ya que Angelique estaba ocupada besando el otro. "Ella sólo habla francés y yo-"

"No hablas francés, lo sé." ¿Cómo se habían estado entendiendo esos dos entonces? Kikyo decidió no hacer preguntas de las que sabía recibiría una respuesta franca. "Bien, no puedes quedártela."

"Pero es tan linda-"

"En menos de una hora una colegiala llegará para pasar una semana aquí." Kikyo le interrumpió cansada. "Esto es lo más grande que has hecho jamás por cualquier persona - y no pienso permitir que te comportes como una mala persona ignorando a la chica y estando pegado a tu ramera francesa todo el tiempo. Le prestarás atención sin rechistar y... ¿estás siquiera escuchándome?"

"Estoy intentando difícilmente no hacerlo."

Kikyo contuvo su genio. La única persona que podía siempre hacérselo perder era Inuyasha. "Vístete y estate listo para saludarla cuando llegue."

"¿Quién llega?"

"¡La chica que ha ganado el concurso!"

"Cierto, cierto..."

Kikyo cambió de puesto su pie impacientemente, mirando cómo la modelo francesa aún cubría con su cuerpo a su estrella. "¡Dile que se vaya ya!"

"Solamente no hablo francés." Inuyasha le repitió. "Pero tú sí - así que dile que es muy dulce y todo pero que no la veré hasta el miércoles."

Kikyo se lo tradujo y la muchacha pronto la miró como si tan sólo ahora se diera cuenta de su presencia allí. La modelo francesa escuchó hasta que ella terminó antes de poner mala cara y darle a Inuyasha una última mirada de corderito y después se escurrió dentro del chalet de nuevo. Kikyo movió su cabeza mirando a otro sitio cuando la chica pasó a su lado. No le gustaban demasiado las modelos...

"Así que..." Inuyasha se reclinó en la tumbona con sus manos tras su cabeza. "¿Que hay en la agenda para hoy?"

"Acabo de decírtelo," Kikyo se cruzó de brazos. "La chica que ha ganado el concurso estará aquí en menos de una hora. Ella es toda tu agenda para la próxima semana. Trabajarás a su alrededor, así que nada de abandonarla para ir a una fiesta, nada de largarte con novias, y nada de enfurruñarte por ello."

"Sólo si no es un perro total." Inuyasha le dio una mirada ladeada. "Va en serio."

"Ella no puede ser fea o del montón. Miroku revisó las candidatas que llegaban y seleccionó a una de las chicas que miraban mejor para que ganara." Kikyo le dijo. "La gente no querría que ganara una cerebro de mosquito llena de granos con frenillo y ceceo."

"¿Lo habéis amañado?" Inuyasha sonrió divertido. "Así que... ¿Qué sabes sobre ella?"

"No sé nada de ella."

"Eres mi agente - se supone que tienes que saber estas cosas." Inuyasha apuntó impaciente.

"Espera un minuto," Kikyo metió una mano en su bolsillo y cogió un auricular y un micro. Se lo colocó en la oreja y pulsó el votó par poder hablar. "¿Miroku, cuáles son los datos de la ganadora del concurso?"

Espero la respuesta un momento. Inuyasha miraba el pie de ella golpeando ligeramente molesta mientras la pausa se alargaba más de la cuenta.

"Kagome Higurashi..." Kikyo retransmitió a Inuyasha. "Quince, cursa su último año en la Escuela Media en Toshima... Vive en un Santuario con su madre, su hermano y un hombre mayor que sospechamos que debe ser el abuelo o un viejo empleado retirado... eso no es divertido Miroku."

"¿Qué parece ella?" Inuyasha pidió.

"¿Eso es tan importante para ti?" Kikyo le frunció el ceño. "No puedes tocarla Inuyasha - te juro que si pones una mano es esta colegiala - si intentas cualquier cosa con ellate colgaré por los-"

"¡Relájate¡Sólo quiero saberlo!" estalló de vuelta.

Kikyo puso un dedo en el auricular. "¿Cuál es la evaluación de su atractivo?" Pasó un momento hasta que retransmitió la respuesta a Inuyasha. "Dice que vale tanto como yo... y ahora se está riendo." Kikyo frunció el ceño. "No lo pillo."

Inuyasha rodó sus ojos mientras se puso en pie. "Iré a vestirme." Mientras pasó a Kikyo escuchó un ruidoso olfateo. Se paró y le dio una mirada intensa. "¿Ahora qué?"

"Nada." Ella miró intencionalmente a un lado.

Él se olió. "¿Qué¿Huelo mal?"

"Hueles como Channel Nº 5." Kikyo le dijo lisa.

"Oh, es lo que usaba el ángel francés cuando-"

"Demasiada información." Kikyo levantó una mano. "Ve simplemente a darte una ducha y límpiate ese olor. No vas a saludar a la ganadora oliendo como una mujer - tenemos que darle la mejor de las impresiones o ella se irá quejándose de la mala compañía que realmente eres."

"Gee, gracias." Se quejó, andando a pisotones hacia dentro del chalet.

En serio, esa muchacha iba a arruinarle toda su semana. No podría tener ninguna diversión con ella alrededor...

Iba a ser más problema de lo que valió. Pero Kikyo parecía convencida de que ella lo valía, y él no deseaba arriesgarse a que Kikyo se molestara más de la cuenta y renunciara.

Kikyo resultó ser una agente muy buena...

No muy amigable y bastante cruel y despiadada... pero era lo que la hacía ser la mejor del negocio.

Kagome comenzaba a tener dudas.

Ahora que ya había jugado con todos los aparatos que había en la parte de atrás de la limusina. Eso o roto algunos. Ahora simplemente se sentaba, medio girada en su asiento para mirar perezosa el paisaje pasar a través de las ventanillas tintadas.

La limusina olía raro... como a cuero rociado con bastantes productos químicos. Hacía que le picara la nariz y el estómago inquieto. Consiguió no hacer caso del olor después de un rato y se preguntaba lo que la semana le tenía preparado.

Después de superar el shock y la euforia inicial por haber ganado algo por primera vez en toda su vida -no cualquier rifa insignificante- sino un concurso nacional enorme por el que la mayoría de la gente mataría por ganar. Era el hecho de ser envidiada ahora mismo por toda la población femenina de Japón lo que la tenía tan excitada...

Conocer al famoso Inuyasha, sin embargo, no la entusiasmaba tanto.

Hasta donde le concernía, él no le gustaba más de lo que lo hacía esta mañana. Era una de esas muchas estrellas que la irritaban. Por ser ricos se creía con derecho a presumir y ser esnobs y groseros. Porque eran ricos creían que podía salir impunes hasta del asesinato...

Hacía solamente un año que Inuyasha se vio implicado en un cierto asunto repugnante. Los titulares en su mayor parte habían sido ese verano sobre Inuyasha, las armas y las drogas, generalmente todas ellas en la misma oración.

Pero ahora parecía que todos se habían olvidado sobre ese asunto. Al parecer él era tan adorable que la gente no podía más que perdonarle.

Si él no fuera rico y famoso ahora estaría en la cárcel... Kagome pensó oscura mientras frunció el ceño al grupo de mujeres en bikini que la limusina pasó. Gritaros unos 'yoohoo' al vehículo que pasaba - mientras que una mostraba como un destello el contenido de su bikini.

Kagome gimió internamente. Penaban probablemente que Inuyasha iba en la limusina. ¿Por qué no? La matrícula decía 'INU 1'.

Habían entrado ahora en la línea de costa. Donde a los ricos y los excepcionalmente bellos les gustaba parar. Giraron en una esquina y Kagome se encontró mirando la playa arenosa y el mar coloreado. Siguieron su camino a lo largo de los acantilados mientras Kagome miraba la gente abajo en la playa. La mitad de la gente de allí abajo seguramente sólo estaban para ver si pillaban algún vistazo de algún famoso...

Kagome tenía que preguntarse qué pasaba con la raza humana para que se sintiera tan atraída por la gente glamurosa. Suspiró y apoyó su cabeza en el fresco cristal de la ventana, intentando tener una vista mejor de lo que había allí arriba a continuación.

Lo vio inmediatamente. Era difícil no verlo, después de todo.

Su garganta se secó y si no hubiera estado sentada sus rodillas la habrían traicionado. Enseñaban las imágenes de la vivienda de Inuyasha a toda hora, pero nunca la había visto en persona, nunca se lo planteó realmente.

Que era impresionante era decir poco...

¿Y ella iba a pasar una semana entera con el chiflado que vivía allí?

FIN DEL CAPÍTULO

Nota de la autora:

¡Tadaa! Primer capítulo terminado - y esperanzadamente el segundo estará pronto, junto con los compromisos actuales...

Nota de la traductora:

No tenía la menor intención de traducir ningún nuevo fic hasta no terminar con alguna de las series que tengo ahora entre manos (4 eran más que suficientes). Pero a mediados de esta semana me decidí a escribirle de nuevo a Rozefire, pues ya había intentado ponerme en contacto con ella antes, y reconozco que no estaba para nada segura de si me contestaría o no. ¡Que no sea por no insistir:p jiji Y para mi completa y absoluta alegría me respondió al momento dándome su permiso para poder traducir sus fics - ¡No podría ser más feliz!

Declaro sin reservas que es mi autora favorita y todos sus fics me han enganchado como ningún otro. No sólo escribe bien sino que su repertorio de historias no podría ser más variado (así como el de Maiden of the Moon ) y de gran calidad siempre de principio a fin. En mi opinión es la reina a la hora de coger un argumento típico, de esos de los que puede haber cientos de fics en los que en todos pasa exactamente lo mismo, y convertirlo en algo absolutamente diferente que te asombre e intrigue.

No había forma de que pudiera esperar para comenzar a traducir algo suyo. Y en cuanto termine con la traducción de Ignoring ain't bliss (en dos semanas más) empezaré a traducir otro de los fics de Rozefire, 28 Days. Así que esto supone que estaré traduciendo semanalmente 5 series... que viene a decir lo mismo que 'no sé cuándo voy a dormir con lo lenta que soy yo en estas cosas' XDDDDDD jejejeje ¡es broma! P weno, más o menos. ¡Como ni así os enganchéis ya a los fics de Inu me da el patatús! XDDDDDDD

Pero, weno¡a lo importante!

Dead Famous. Es de los fics más famosos y que más han gustado de páginas como o MediaMiner; en la primera obtuvo la friolera de 9253 reviews, que se dice pronto - Por supuesto está terminado, 33 capítulos más epílogo, así que tendremos para largo.

Os aseguro que disfrutaréis leyéndolo

nemfics(arroba)yahoo.es

¡Muchos besos a todos!

Némesis

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