Ok, ya sé que esto no tiene nada qué ver con la historia original¡pero qué más da¡Es un fan-fic! Y no me pude resistir, jeje. Sí, ya sé también que nadie me va a dejar nada, pero a mí me gusta cómo va quedando. Va a estar romántica°!!! Bueno, los dejo con más de mis fumaderas.

(¿Para qué tomar y manejar, si puedes fumar y volar?)

Disfruten de la vida y que tengan un buen día!!!

KaTmAi


Feliz navidad

Rion miraba tristemente caer los copos de nieve. La preciosa vista que tenía frente a sí de la ciudad, iluminada como cada año con luces de colores y árboles de navidad con esferas que resplandecían alegremente, no le atraía en absoluto. Un año... se le hacía increíble que todo hubiera ocurrido hacía tan sólo un año. Levantó la vista al cielo oscuro, en el cual apenas comenzaba a asomar una tímida estrella que titilaba con alegría.

Lilia...- murmuró con desdicha- De no haber sido tan estúpido...


-¡Ah!- el último hombre negro que lo perseguía cayó al suelo completamente carbonizado. El chico rubio volteó a ver a la muchacha que lo miraba.

-Tanto tiempo sin vernos, Rion- dijo la chica seriamente.

-Hola Lilia- le contestó de igual manera. Un fuerte golpe se escuchó en la puerta sobresaltando a ambos- Tenemos que irnos de aquí. Te están persiguiendo.

-No me digas... me quieren matar- Rion asintió levemente con la cabeza- ¿Quién?

-Una pelirroja sádica... y un niñito traumado. Ambos son unos psicópatas- le dijo mientras se acercaba a una pared dispuesto a volarla para que pudieran salir.

-Ya veo... no me sorprende porque... todos han querido matarme desde que mi padre fue asesinado- dijo Lilia como para sí misma con una sonrisa melancólica. El chico volteó a verla por encima del hombro.

-No te quejes, a mí me ha pasado lo mismo desde que desperté en el hospital... pero a ti no te han atacado androides, engendros ni fetos mal salidos. Esta pared es demasiado gruesa como para que pueda destruirla con un solo ataque- le dijo mientras pasaba una mano por la desgastada pintura que cubría el viejo muro- Demonios...

-¡Ahhh!- la joven se cubrió la cabeza con los brazos cuando la puerta de madera a la entrada del cuarto se rompió en pedazos levantando una gruesa capa de polvo, que una vez disipado dejó ver detrás del umbral a una chica alta de cabello tan rojo, que Lilia pensó que se le estaba quemando la cabeza. Rion se puso en guardia al reconocerla, la pelirroja sonrió con malicia al verlos y entró a la habitación.

-Vaya, vaya, miren qué tenemos aquí... a la 'valiosa' hija del doctor Pascalle... y el premio extra...- comenzó a recorrer el cuarto con petulancia sin dejar de mirarlos ni de sonreír.

-¿Quién diablos eres tú¿Qué es lo que quieres?- instintivamente Rion se puso delante de su amiga para protegerla.

-Mi nombre es Rita. Pero ya sabes la razón por la que estoy aquí... ¿no es cierto?- se detuvo delante de ellos mirándolos amenazadoramente- Ahora, puedes hacer dos cosas: entregarme a la chica...

-¡Nunca!

-O morir con ella.

-A ella no vas a tocarla- le contestó el chico retadoramente.

-Ya veo... no vas a dejarla sin antes pelear. Bueno, no importa, porque justo era eso lo que estaba planeando... ¡Rainheart!- de la nada apareció un rollizo niño vestido con una especie de chaqueta naranja, que sonrió levemente y se colocó al lado de Rita. Rion abrió mucho los ojos al verlo y tuvo un mal presentimiento- Te lo voy a presentar: su nombre es Rainheart y es uno de los galerians creados por nuestra madre para combatir a los estúpidos humanos. Pero... eso no necesitan que yo se los diga... porque ustedes ya lo conocen...- Lilia soltó un grito ahogado a causa de la impresión y se tapó la boca, Rion se quedó petrificado y Rita soltó una risa burlona al ver la expresión de ambos chicos- ¿Ahora ven por qué se les hacía conocido? Así es queridos... porque él mató a sus padres...-dijo con malicia- Pero ya es hora de terminar el trabajo¿no crees pequeño?- Rainheart dio un paso al frente y con un simple movimiento de su mano el piso alrededor de Rion comenzó a arder en llamas.

-¡Ahhh!- Lilia cayó de espaldas en el suelo y se alejó gateando, mientras que Rion se cubría el rostro con las manos para protegerse.

-Por supuesto, no tienes que pasar por esto si no quieres... sólo tienes que entregarme a la chica. Nos la llevaremos y te dejaremos en paz- siguió diciendo Rita.

-Sobre mi cadáver- murmuró el chico entre dientes.

-Como quieras...

Pronto una lucha entre poderes provenientes de ambos chicos se hizo presente en el cuarto. Rita lo miraba todo con los brazos cruzados, mientras Lilia lo hacía mordiéndose las uñas a causa de la preocupación. En algún momento, Rion fue lanzado hacia un muro, provocando que la chica gritara su nombre. La pelirroja volteó a verla con una sonrisa de satisfacción. En ese momento el chico decidió que no permitiría que le pusieran un dedo encima a su amiga, así que haciendo uso de todo su poder logró derribar por fin a Rainheart y se acercó a él.

-"¿Por qué¿Por qué haces esto?"- pensó Rion esperando que el chiquillo le respondiera. El niño se encogió en el piso.

-"¡Yo no quería¡En verdad yo no quería!"- muchas lágrimas comenzaron a bajar por sus mejillas- "¡Yo no quería...!

En la mente de Rion se formó la imagen de un enorme cuarto a media luz. Vio a Rainheart parado al lado de Rita mientras miraba con miedo hacia el frente.

-Debes hacerlo... no querrás sentir de nuevo ese dolor¿cierto?

-N-no- le contestó él temblando a lo que fuera que hubiera hablado, y Rita volteó a verlo con preocupación.

-Eso, así me gusta.

Un destello cegó a Rion momentáneamente y nuevas imágenes pasaron por su mente como rayos: muchos relojes que marcaban las tres en punto, medicinas, inyecciones, su padre, su madre...

-"¡Ya no quiero!... ¡Ya no quiero seguir matando!... ¡No quiero seguir con esta existencia...!"- el pequeño comenzó a temblar y a llorar sin control.

-"Rainheart..."- Rion se le acercó afligido.

-"¡Mátame Rion¡Por favor hazlo¡Te lo suplico!"

-"... Adiós Rainheart..."- pensó Rion con un nudo en la garganta.

-¡NOOO!- Rita se quedó atónita al ver cómo el cuerpo del niño se iba desvaneciendo poco a poco en la nada- Rainheart...- los ojos se le llenaron de lágrimas cuando ya no quedó rastro del que había sido su amigo y casi como su hermano- ¡Tú!- cuando reaccionó volteó a ver furibunda a Rion- ¡Morirás!

Una mesa de madera se elevó en el aire para luego salir disparada hacia donde el chico rubio se encontraba hincado al lado de Lilia. Rion apenas tuvo tiempo de empujar a la joven a un lado para que la mesa no la golpeara; ésta sé estrelló en la pared detrás de ellos haciéndose añicos.

-¡Rion!- nuevamente la castaña miró con preocupación a su amigo.

-Hazte a un lado Lilia, no quiero que salgas lastimada.

-¿Qué es lo que quieres demostrar, pequeño¿Que eres muy valiente, o simplemente que sabes usar muy bien la fuerza bruta?- Rita comenzó a atacarlo lanzándole cualquier objeto que hubiera en el cuarto.

-Lo único que quiero es que la dejen en paz- dijo Rion con los brazos cruzados sobre su rostro, desviando los objetos con sus propios poderes y protegiéndose de fuertes ráfagas de aire que despedía cada movimiento de la pelirroja.

-Tú sabes que no podemos… ya no hay marcha atrás… de cualquier forma ya todos están en peligro… - le dijo Rita con la tristeza reflejada en sus ojos.

-¿Pero por qué?

-Eso ya no interesa… tengo que acabar con esto- la chica se detuvo y sacó de entre sus ropas una beeject con un extraño líquido azul que Rion reconoció en seguida- Y ahora, tengo algo hecho especialmente para mí- dibujó una sonrisa y su mirada de pronto pareció perdida. Acercó la aguja peligrosamente a su cuello.

-¡Espera, no lo hagas!- gritó Rion.

-¿Y qué crees que me lo impedirá?

-¡No eres lo suficientemente fuerte para soportar eso!

-¡Crees que eres el invencible¡Te demostraré que no eres el único que puede usar estos poderes!- le contestó la chica con furia y la aguja atravesó la fina piel. Rita se acercó lentamente a Rion bañada en electricidad y lo rodeó con sus brazos, la mente del chico comenzó a llenarse nuevamente de imágenes y recuerdos: recuerdos de Rita- "Siempre, desde que nací en esta nueva existencia, había deseado morir"- la escuchó decir- "Pero no lo hacía. No importaba cuántas dosis de medicamentos recibiera, por letales que éstas fueran, siempre sobrevivía. Y nunca agradecí eso"

-"¿Qué es lo que quieres?"- le preguntó Rion con tristeza.

-"Que me destruyas... acaba conmigo... antes de que yo acabe contigo... no resistirás más... así nos harás un favor a los dos..."

-"... De acuerdo..."- le dijo el chico después de un momento de duda.

-¡No lo hagas Rion!- la voz de Lilia devolvió ambos a la realidad. Por los ojos y la nariz de Rion comenzó a escurrir sangre, resultado del corto circuito que Rita estaba sufriendo.

-Lo siento Lilia, pero ya no puedo más.

-¡Espera!

-¡Deja que lo haga, tonta! O ambos resultarán heridos…- dijo la pelirroja mientras que también de su boca comenzaban a bajar gotas de color carmín.

-Rita…- Lilia observaba a ambos con preocupación y temor.

-Lo siento Lilia… lo siento Rita…- una extraña luz comenzó a acumularse al frente del chico.

-¡No!

-¡Ahhh!- Rita salió despedida y se desplomó en piso con un ruido sordo y seco. Rion cayó de rodillas agotado. Después de un momento de permanecer inmóvil por el pánico y con los ojos mojados a causa de sus lágrimas, Lilia se acercó lentamente a su amigo y quedó hincada frente a él. El chico levantó la vista y notó que tenía la mirada perdida.

-Lilia… lo siento…- bajó la cabeza con tristeza. De pronto Lilia se le abalanzó sollozando y rodeó su cuello con sus brazos- Lilia…- el rubio le devolvió el abrazo sorprendido.

-He estado tanto tiempo aquí… tenía tanto miedo y me sentía tan sola… y ahora, al fin te tengo de nuevo… pero tuve tanto miedo de perderte… tanto miedo…- el chico le acarició el cabello con ternura.

-No te preocupes… ahora estoy aquí y yo cuidaré de ti... cueste lo que cueste…


Rion devolvió su mente a la realidad un momento para comenzar a caminar. Así era como se había reencontrado con Lilia. Sin embargo cuando supo el peligro que corría estando a su lado, trató de alejarla de él, sin éxito por supuesto.

-Debes quedarte aquí. No quiero ponerte en peligro. Ya has pasado por mucho...

-¡Jamás! Por nada del mundo te dejaré hacer esto solo- le contestó la chica con obstinación.

-Tiene que ser así, no queda remedio- Rion la miró con el ceño fruncido.

-¡Pero te lo dijo tu padre¡Tenemos que hacer esto juntos!- ambos chicos comenzaban a enfadarse.

-Lo siento Lilia, pero tendrás que quedarte aquí- le dijo dando media vuelta.

-¡Eres increíble¡¿Qué acaso no te importa?!- gritó Lilia al aire.

-Yo te rescaté. Mi misión ha terminado- la miró levemente por encima del hombro.

-¿Y la de tu padre¡¿Qué hay con lo que tu padre te encargó¡¿Acaso vas a dejar las cosas como están y que esa maldita máquina acabe con el mundo?!- la irritación de la chica iba en aumento.

-¡Mira, lo que yo haga o deje de hacer no es de tu incumbencia!- el chico se dio la vuelta y le contestó furioso.

-¡Claro que sí porque soy tu amiga!

-¡¿Y crees que eso te da derecho de decirme lo que tengo que hacer y a corregir mi vida?!

-¡Ya no te importa nada Rion¡Tus padres se sacrificaron por ti y tú no lo valoras¡Murieron para defenderte y tú no quieres ni siquiera cumplir su última voluntad!

-¡¿Y tú que sabes sobre lo que ellos querían o no¡¿Qué sabes sobre lo que se estar solo y con una terrible misión sobre tus hombros¡Tú no sabes lo que es no recordar nada, y cuando logras recuperar algo de tus recuerdos lo único que ves es sangre¡¡La sangre de tus padres muertos!!

-¡¿Ah, sí¡Pues te recuerdo que mi padre también murió¡¡Y lo vi¡¡Vi cuando lo asesinaron¡¡¡Y también me quedé sola!!!

-¡Pero tú no sabes todos los horrores que he pasado¡¡Todo lo que tuve que hacer para rescatarte¡¡¡TÚ NO SABES NADA!!!- la chica se quedó petrificada ante esto y lo miró resentida.

-¿Sabes qué, Rion? Tienes razón, tienes toda la razón. Yo soy la culpable de todo lo que tuviste que pasar- dolida, se retiró de la habitación dando un portazo, dejando al chico sorprendido con su respuesta. Al darse cuenta de su error, Rion intentó detenerla, pero ya era muy tarde.

Después de buscar a Lilia por todas partes y no encontrarla, el chico se detuvo en un pequeño barranco desde donde se podía admirar la ciudad en toda su extensión. Suspirando, se sentó sobre el pasto para meditar dónde se podría haber metido su amiga, qué decirle cuando la encontrara, y otras cosas sin mucho sentido. Rion estaba tan sumido en sus pensamientos que no se dio cuenta de cuando una mujer vestida con una gabardina color rojo, de cabello blanco y con un sombrero que no permitía ver su rostro, se paró a su lado contemplando el panorama.

-¿Por qué perdemos a quienes más queremos?- el chico volteó a ver confundido a quien había hablado.

-¿Eh?

-¿Por qué perdemos a quienes más queremos?- repitió la mujer.

-¿Quién es usted?

-Porque el orgullo es más fuerte que el sentimiento- Rion volteó desconcertado hacia ambos lados preguntándose si sería a él a quien le estaba hablando- Lo peor es que ni siquiera sabíamos que estaba a nuestro lado hasta que simplemente desaparece- volteó hacia donde se encontraba- Si has cometido un error debes corregirlo a tiempo, o después será demasiado tarde- él todavía siguió mirándola con un enorme signo de interrogación en el rostro.

-¡Rion!- el chico volteó a ver a Lilia aún muy confundido y regresó rápidamente la vista a la mujer; había desaparecido.

-¿Eh?- aún sin comprender muy bien lo que le acababa de suceder, Rion se levantó quedando de frente a su amiga, que se había aproximado a él después de un momento. Las palabras de la mujer le cruzaron por la cabeza como rayos- Lilia… yo… lo que dije…- le comenzó a decir con vergüenza.

-Me dolió- lo interrumpió ella bajando la mirada.

-Lo sé, y lo siento- le contestó haciendo lo mismo- Sólo quería que supieras… en realidad no quería decir eso… perdóname… no fue mi intención lastimarte, lo único que quiero en protegerte. Tendrás que venir conmigo, después de todo es una misión que ambos debemos cumplir- el rostro de la chica se iluminó- ¿Podrás perdonarme?- su amiga lo abrazó con una enorme sonrisa.

-Por supuesto que sí… después de todo ¿para que son los amigos?- Rion sintió cómo el corazón de la chica latía con fuerza y le correspondió el abrazo pensando en lo que la extraña mujer le había dicho.

-Gracias…