Aqui les dejo el primer capitulo de mi primer fanfic, espero q les guste

RAINY CLOUDS

Habían pasado dos meses desde que derrotasen a Aizen y todo volvía a la normalidad. Ichigo continuaba con su trabajo de shinigami y Rukia le ayudaba entrenándole para mejorar sus técnicas, tanto en las artes mágicas como en el arte con la espada.

Ya hacía más de medio año que se habían conocido, más de medio año cuando Rukia atravesó el corazón de él con su espada blanca, aunque siente que realmente el corazón que atravesaron esa noche fue el de ella, no con una espada, sino con una mirada de desesperación.

Aun hoy se pregunta algunas noches, cómo es que le ayudó,... ella que se sentía de hielo, ella que no sentía ni compasión ni afecto por nadie...puede que fuese por su parecido con él...puede que al principio fuese por eso...pero sabe que sólo fue al principio.

Los días a su lado pasaban volando, se sentía libre y a la vez atrapada, atrapada por esos ojos, por esa voz que le recordaba, que en algún momento, alguno que ella ya no recuerda, había sido humana.

Al principio luchaba contra ese sentimiento, lo negaba...no quería creer que alguien le importase tanto, tanto como para correr el riesgo del máximo castigo, la pena de muerte. El día que la llevaron al Duo Terminal no sintió pena, no se arrepintió de nada. Sabía que nunca volvería a encontrarse con esos ojos avellana, que la despertaban poco a poco de su letargo. Cuando eres condenado de esa manera, simplemente dejas de existir...nunca vuelves al mundo mortal, nunca volvería a encontrarlo. Pero aun así, sabiendo todos sus riesgos, no se arrepentía de ni un solo minuto a su lado y lo volvería a hacer aunque eso significase mil muertes.

Y al final, él,...no sólo la salvó de la muerte, sino de la muerte en vida. Sabía que ese sentimiento empezó a crecer en ella poco a poco, no sabía lo que él sentía hacia ella, a veces creía ver algún reflejo tras sus ojos...pero rápidamente él los borraba con una de sus típicas caras de fastidio. Pero eso no le importaba, era feliz con el mero hecho de estar a su lado.

La nieve caía fuera de la cabaña donde habían decidido pasar el año nuevo. Todos estaban allí, Chad, Inoue, Ishida... algunos de la soul society habían cruzado la puerta para estar ese día tan especial con sus amigos...incluso su hermano Byakuya se encontraba allí. La cena había sido divertida y amena, ahora todos se encontraban en pequeños grupos charlando alegremente alrededor de la chimenea hasta que el reloj marcase la medianoche, cuando la casa se convertiría en una pequeña pista de baile con música actual y con sake en abundancia.

Rukia oía la charla mientras sentada miraba como los copos de nieve caían en el exterior, no podía dejar de darle vueltas a lo que su hermano le había dicho antes de la cena..."tienes dos semanas para volver, la soul society te necesita en el otro lado"...en ese momento sintió como si su corazón se partiese y se diese de golpe contra la realidad, la realidad de que ese no era su sitio por mucho que lo intentase, aunque su hermano volvió a darle una mínima esperanza... "aunque si decides quedarte lo comprenderé, pero ya sabes lo que implica eso.
Se miró pensativa su mano izquierda...si me quedo...si me convierto en humana perdería mis poderes...o mucho peor...puede que me convirtiese en hollow. Deseaba quedarse pero ¿él¿lo desearía?

Desde el otro lado del salón Ichigo sólo tenía ojos para ella. Desde hacía semanas, después de que se quedase tras derrotar a Aizen, la sentía cada vez más cerca de él. Esos ojos que él adoraba, eso olor, ese pelo...adoraba cada centímetro de su piel sin haberla tocado... y ahora la miraba embobado, mientras ella observaba como los copos de nieve caían. Tenía la cualidad de desaparecer en medio de la gente, sin que nadie se percatase de su presencia excepto él, simplemente se sentaba a un lado mirando al vacío. Era en esos momentos cuando podía mirarla tranquilamente sin el miedo de que ella le descubriese. En esos momentos, en los que ella miraba hacia su interior, era cuando más deseaba saber lo que pensaba... en esos momentos la veía tan lejana, tan etérea, que se daba cuenta de que para él era inalcanzable Sentía como le dolía el alma con sólo mirarla,... entonces vio como ella se estremecía...no podía ser frío... ¿qué le pasaba?

Rukia sentía como su alma se contraía en un grito atroz dentro de ella, un grito que no quería dejar escapar, un grito de un insoportable dolor. Intentaba calmarse mientras se daba cuenta de que todo su cuerpo se estremecía al intentar controlar que el llanto no hiciese su aparición. Sentía la necesidad de salir de allí, como si así pudiese liberarse de todos sus pensamientos. Decidida se levantó, se dirigió a la puerta discretamente, tomó su abrigo y salió al exterior de la cabaña sentándose en las escaleras del porche.
Hacía frío y eso le gustaba, era como si pudiese darse una tregua a sí misma y a su dolor...una tregua que apenas duró unos minutos...¿cómo irse¿cómo dejar todo aquello que le había hecho sentir viva de nuevo¿cómo decirle que ser iría de su lado¿ cómo irse de su lado sin sentir que su alma se rompía en mil pedazos?...Y por primera vez desde hacía mucho mucho tiempo, dejó que sus lágrimas corriesen libres por su rostro para morir en su barbilla.
No quería irse, pero sabía que no debía quedarse, que su vida al lado de él era incierta, que ésta "mentira" de vida debía de acabar, que él merecía vivir plenamente.
"Nunca me ha dicho nada"...repetía su mente constantemente..."no puedes ser egoísta, aunque desees quedarte a su lado, aunque sientas que su alma y la tuya son una...no debes quedarte a su lado" Sus lágrimas no dejaban de brotar, una parte de ella quería pararlas, pero otra le decía que era hora de sacar todo ese dolor que guardaba.

Ichigo la vio levantarse repentinamente, como si se sintiese atrapada en ese lugar, vio como cogía su abrigo y salía al exterior. Miró a su alrededor a ver si alguien se había percatado de la actitud de ella, y vio a Renji que le observaba atentamente. Sabía que él se había dado cuenta de lo ocurrido, puede que la hubiese estado observando desde que se había sentado junto a la ventana, eso le puso algo celoso, sentía que nadie más que él tenía el derecho de mirarla en esos momentos, luego se dio cuenta de su razonamiento... ¿celoso... él?...puff Recordó como un día le había preguntado a la chica sobre sus sentimientos por Renji, ella simplemente dijo que era como un hermano mayor con el que había vivido muchas cosas...luego sintió como le miraba con una mezcla de sorpresa y curiosidad mientras le preguntaba un ¿por qué lo preguntas?...a lo que él sólo pudo contestar...por nada, por nada.
Salió de sus pensamientos cuando sintió un empujón detrás y oyó la voz de Renji..."¿Se puede saber qué haces aun ahí parado¿acaso no piensas ir a ver lo que le ocurre?" Tras las palabras de Renji se dirigió cuidadosamente a la puerta, suerte que todos estaban distraídos con un juego de mesa que había traído Inoue.

-"¿Qué haces aquí afuera, Rukia?"... escuchó ella a su espalda. Rápidamente se limpió con el dorso de su mano las lágrimas que aun decoraban su angelical rostro.
Sintió como los pasos se acercaban y el chico de pelo naranja, ese que con sólo una de sus miradas disipaba la mayor de sus preocupaciones, se sentó a su lado. Ella miraba al frente, viendo los copos de nieve caer, sabía que si giraba su rostro y su mirada topase con la de él, descubriría que había algo que no marchaba bien en ella. Así que simplemente respondió

-"Estaba agobiada con tanta gente, necesitaba algo de aire"

Después de eso se produjo un silencio interminable, casi se podía oír los copos de nieve caer en el suelo, hasta que él lo rompió

-¿Qué te ocurre?
- Nada -Sino me lo quieres contar, lo respeto,... pero no me mientas...en estos meses he aprendido a leer tu alma como si fuese un libro abierto...y sé que tú también has aprendido a leer la mía... Probaré una vez más y luego no te volveré a molestar.

Se quedó mirando su perfil, sabía que había llorado, allí estaban los surcos de sus lágrimas como prueba de su existencia. Acerca una de sus manos hasta el rostro de la chica y suavemente con uno de sus dedos recorre una de esas líneas húmedas dejada por una lágrima.
-¿Por qué lloras, Rukia?... Su voz a la vez de cálida sonaba triste y preocupada

Ella sintió como uno de sus dedos le recorría el rostro, era la primera vez que la tocaba de esa manera y sintió como una dulce calidez invadía todo su corazón, y tras ella un dolor enorme al recordar que pronto debía de dejarle.
-Ichigo, yo... consiguió decir... he de irme, he de volver a la soul society...de nuevo sus ojos estaban llenos de lágrimas, al igual que su corazón.

Y la lluvia incesante volvió a caer sobre sus almas.