Hello everyone! Aqui estoy con una nueva historia. Una continuacion de mi fic "Merry x-mas!", o secuela, como quieran llamarlo. Este trata mas o menos de lo que ha sido la vida de todos desde aquella navidad, como han enfrentado la situacion en la que estaban y eso... Tambien van a haber capitulos con algo de Lemon, pero no creo que sean muy explicitos, pero eso depende de como quieren ustedes que sean.

Bien, solo les adelantare eso, o si no terminara deciendoles la historia completa. Y para los que no han leido "Merry X-mas!" aun, les recomiendo que lo lean o quedaran un poco perdidos mas adelante. Y gracias a los que leyron mi fic "More than just friends..."

Los personajes de esta historia no me pertenecen, son propiedad de Akiyoshi Hongo y Toei Animation. Pero la historia en si, o sea el tema principal, si me pertenece.

Ahora, con el Fic...


"Sweet sweet Memories: Life is not just roses and nightingales."

(Dulces, Dulces Recuerdos: La vida no es solo rosas y ruiseñores.)

Por Ayumi.


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Prologo.

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La noche estaba fría, muy fría. Hokkaido no era el mejor lugar del mundo en invierno. Por lo que no era el lugar ideal para hacer una gira en esta estación del año, y los integrantes del grupo 'The Teen-Age Wolves' no tenían muchas ganas de dar un concierto, no con ese frió. Pero tenían que dar ese concierto, les gustara o no, ya que para eso estaban ahí, no para vacacionar. Sin embargo, lo que no se explicaban, era que, como podía existir una persona con ideas tan absurdas como hacerlos tocar para un montón de niñas locas, en una noche tan fría… Aunque esas niñas locas les ayudaban con la fama que tenían, no tenían ganas de estar ahí. Y, lamentablemente, la realidad era que su representante era una de esas personas, y la causa de que ellos estuvieran congelándose hasta los huesos en esos momentos. Pero como les habían dicho al llegar: "Todo era por el bien de la banda."

Los chicos se encontraban en la habitación del hotel en esos momentos, jugando a las cartas, ya que el frió no les permitió salir en su casería de chicas, además, si lo pensaban bien, no estaban tan desesperados por una, después de todo, a ellos lo que les sobraba eran chicas. Y acababan de llegar, así que les quedaba tiempo para eso. Por lo que ahí estaban, refugiados por sus calidas mantas. O al menos así estaban tres de ellos. El trío volteó a ver a su compañero, quien se dirigía hacia su maleta.

"¿Qué sucede, Yamato?"- preguntó uno de los integrantes, Akira; un chico alto, delgado, con el cabello rizado y castaño, ojos negros.

Yamato tomó su maleta y comenzó a buscar algo. "Nada… Solo debo hacer una llamada…"- dijo. "Cierto…"- susurró para si y tomo su chaqueta, sacando su teléfono móvil de uno de los bolsillos. "Aquí esta."

"¿Seguro? Porque últimamente… o al menos desde que llegamos hace unas horas, has estado algo… distraído…"- dijo otro chico muy parecido a Akira, solo que este no tenia el cabello rizado y sus ojos eran color verde. Su nombre era Sasuke, hermano mayor de Akira.

"Estoy bien."- dijo el rubio y se encamino hacia el balcón.

Sus amigos se sorprendieron. "¿A dónde vas?"- preguntó, el otro chico, Yoshi, no creyendo lo que veía. Yoshi era el más serio de los cuatro, era alto, atractivo, cabello negro, ojos color pardo.

"Al balcón. ¿Qué no ves?"- dijo Yamato naturalmente.

Sasuke se puso de pie. "¡Exacto!... Yamato ¿no has visto el frió que hace?... ¿Acaso perdiste la razón? No puedes salir al balcón… y menos con solo tu camisa."- dijo.

Yamato suspiró, dio media vuelta y fue a recoger su chaqueta, se la puso y camino hacia el balcón. "Supongo que ahora esta bien ¿o no? Es decir, tengo mi chaqueta, creo que no habrá problema con eso… Y no se preocupen, no he perdido la razón, estoy bien… Solo necesito hacer una llamada muy importante."

"Déjame adivinar, se trata de… Takenouchi."- dijo Yoshi. Y por el sonrojo de Yamato, no se equivocó. "Di en el blanco."

"Con permiso."- dijo Yamato y con eso salio al balcón.

Los chicos se quedaron en silencio unos momentos, hasta que Akira habló.

"Cuando tenga una novia, jamás haré algo así."- dijo. Los otros dos rieron ante eso. "¿Qué?"- preguntó.

"Eso lo dices ahora."- dijo Yoshi.

"Si. Tú solo espera, porque cuando te enamores, harás cosas que jamás en tu vida hubieras hecho, solo para complacer a tu chica."- dijo Sasuke.

Akira resopló y continuaron su juego de cartas.

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Yamato cerró el ventanal del balcón lentamente, riendo ante la conversación que escucho de sus amigos. Ellos no tenían remedio. Alejo aquellos pensamientos de su mente y se concentró en lo que realmente le importaba, en hacer esa llamada. Marcó el número tan conocido para él y esperó el tono, deseando que esa persona contestara, ella, la dueña de su corazón. Y tras unos breves momentos, contestaron por el otro lado de la línea y, como deseó, fue ella la que contestó, pues sabía que la llamaría… Siempre lo hacia.

"¿Aló?"

Sonrió al escuchar su voz, como adoraba su voz, era como música para sus oídos. "Hola, Cielo."- dijo tiernamente, con una amplia sonrisa.

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Odaiba.

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Sora acababa de acostar a su bebé, quien ahora dormía placidamente en su cama, como un angelito… Igual a su padre. Se levanto de la cama y camino hacia el interruptor, apagando la luz, para luego encender la lamparita que tenia sobre el escritorio. Volvió a observar a su bebé y sonrió. Miro su reloj-despertador, indicaba las 21:58 hrs.… Ya casi era hora… Fue por un vaso de agua, para hacer tiempo y no estar tan ansiosa a lo que esperaba. Al entrar en su habitación, sucedió lo que esperaba, sonó el teléfono, justo a tiempo. A las 22ºº hrs.

'Siempre tan puntual… No cambia.' pensó, sonriendo. Se acerco al aparato y lo contestó. "¿Aló?"- dijo.

"Hola, Cielo."

Sonrió dulcemente al oírlo. Siempre tierno, como si temiera hacerle daño si no lo era, pero a ella le encantaba. Eso solo demostraba cuanto la amaba. Podía imaginarlo claramente con esa sonrisa que tanto amaba y que seguramente la tenía en esos momentos.

"Hola, Yamato…"- dijo suavemente.

Hubo silencio y Sora sonrió. Seguramente Yamato había arqueado una ceja en señal de confusión, al oírla tan… tan… ¿desanimada? Quizás pensaba en cual podría ser la razón, porque su llamada no lo era, eso Sora lo aseguraba. No, era otra cosa… o quizás persona.

"¿Qué ocurre, Cielo?... Te oyes… ehh… cansada."

El chico la conocía muy bien, había dado en el blanco, ya que, en efecto, estaba cansada, sumamente agotada. Ese día, por sobre todos los demás, había sido muy agotador, en especial para ella. Pero oírlo a él, valía la pena de esperar un rato más antes de irse a dormir.

"Bueno, si… estoy cansada…"

"¿Por qué?"

"Porque hoy ha sido un día agotador para mi, entre ayudarle a mamá con el negocio y cuidar a la niña… Quede muy cansada… En especial la niña, hoy como nunca estuvo muy inquieta, jugando de allá para acá…"- rió ligeramente. "A veces parece un terremotito."- escuchó a Yamato reír también.

"Bueno… es una bebe, déjala jugar… Pero en eso se parece a ti, mira que tú también eres bien inquieta."

"Era."- aclaró Sora, sonriendo. "Pero también tú, así que no te desligues del asunto… Además, te recuerdo que ella es tu vivo retrato, hasta tiene tu carácter…"

"Si, es cierto… Pero tiene ciertos rasgos y gestos que son únicamente tuyos… Como sea… ¿Y como están? Imagino que bien."

"Por supuesto, estamos muy bien… La niña ahora duerme tranquilamente, pero esta de maravilla… Y yo, como ya te lo dije, un poquito cansada, pero bien… ¿Y que hay de ti? Porque no me has dicho nada aun… ¿Cómo estas?"- lo escuchó suspirar.

"Muy bien… Aquí soportando las quejas de los chicos acerca del frió, que por cierto esta que mata, además de las constantes preguntas del por que nos dejamos arrastrar hasta aquí con este frió, que para su mala suerte no los deja salir de casería… Pero nada fuera de lo normal…"

"Pobre de mi niño…"- dijo Sora, riendo, para luego tornarse algo seria. "Y más te vale que no los acompañes en su casería… O si no…"- Yamato rió con ganas.

"No te preocupes, no tengo necesidad de hacerlo… y no lo haría tampoco…"

Sora iba a contestar a eso, pero lo escuchó estornudar, lo que hizo que riera. "Yamato… Bebé… No me digas que estas en el balcón."- dijo divertida.

"Ehhh… ¿Tal vez?"

Sora rió. "¿Quieres enfermar? Ve adentro… No quiero que llegues enfermo, mira que bien mañoso eres cuando lo estas…"

"Pero te encanta… Además si entro, los chicos comenzaran a molestar y ellos no tienen por que saber lo que hablamos…"

"Bueno, por mucho que me guste cuidarte cuando enfermas, prefiero evitarlo… Tú sabes por que… Y en cuanto a los chicos, podemos hablar mañana ¿te parece?... Así no tienes que preocuparte que escuchen nuestra conversación."

"Bueno. Entonces, te llamaré mañana como a esta misma hora. ¿Bien?"

"Bien… Buenas noches y que descanses."

"Buenas noches, descansa tú también… Y sueña conmigo, porque yo soñaré contigo."

Rió. "Muy bien."

Y colgó. Respiró profundamente y dejó el teléfono sobre el escritorio. Se puso su pijama y se sentó sobre la cama, junto a su hija. Sin duda esa noche tendría dulces sueños.

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Hokkaido.

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Yamato apago su celular y se quedo observando el paisaje. Era increíble que cada vez que estaba con Sora, hablaba con ella, o se comunicaban por teléfono, a él se le llenaba el corazón con un sentimiento cálido, que se expandía a todo su cuerpo; y cuando eso no ocurría, sentía que le faltaba algo, como si tuviera un hueco en su corazón, sentía frío. Sabia que solo con ella lograba sentirse… completo.

'¿Qué fue lo que me hiciste, que no puedo vivir sin ti?' pensó y una sonrisa adorno su rostro.

Y en esos momentos daría lo que fuera por estar con Sora… Los dos abrazados, en su cama, para pasar el frió… Pero no podía, tenía deberes, los cuales comenzarían en unas horas más. Suspiro resignado, dio media vuelta y entro en la habitación.

Sus amigos aun jugaban a las cartas, pero él decidió que lo mejor era irse a dormir, ya que mañana empezarían esas tres semanas de trabajo para él, tres semanas de conciertos, entrevistas y demás… Pero mañana se preocuparía de eso, ahora solo quería dormir y, como no tenia a Sora a su lado, soñar con ella.

Se puso su pijama y se recostó en su cama. Un último pensamiento cruzó su mente antes de dormirse completamente. En tres semanas era el cumpleaños de Sora, y que, coincidentemente, resultaba ser el día de San Valentín. Lo que le hizo recordar que aun no tenía un regalo, pero ya pensaría en eso, después de todo, tenia veinte y un días para pensar en algo. Finalmente se durmió.

Pero lo que Yamato no imaginaba era que esas semanas serian realmente atareadas y que además pasarían volando, sin darle tiempo para pensar en que regalarle a su novia.

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Tres semanas después…

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Faltaban ya menos de dos días para San Valentín…

Esas semanas, en efecto, habían pasado mas rápido de lo que nadie hubiera imaginado. Habían sido las semanas mas atareadas, frustrantes y estresantes para los miembros de la banda. Pero lo que mas agradecían de esos días, era que, al fin, habían terminado con todo. Y como ya habían terminado la Preparatoria, podrían llegar a casa a descansar por unos días, antes de preocuparse con las cosas de ingreso a la Universidad… Fue una suerte, en especial para los chicos, terminar con dos días de anticipación, por lo que al día siguiente partirían a Tokio, a primera hora en la mañana, ya que al día subsiguiente era el, tan ansiado, día de los enamorados…

… Y Yamato estaba en grandes aprietos.

Ahí tirado en la cama, pensaba en que haría con el regalo de su novia. Aun no lo tenía. Y no se le ocurría nada para darle. No tenia ideas y el tiempo se le estaba acabando. Lo peor, y que mas se reprochaba, era que en un principio lo tenia muy presente, era una de sus prioridades. Pero con todo lo que tuvieron que hacer en esos días, lo fue postergando… hasta ahora, que ya era demasiado tarde.

A la mañana siguiente regresarían a Tokio y su mente estaba en blanco. Tuvo diez y nueve días para pensar en algo que regalarle, pero no lo hizo, se confió en que encontraría algo en alguna tienda… Gran error. Nada de lo que había visto le había gustado. Pero ya de nada servía reprocharse, en menos de dos días seria su cumpleaños y tenía que pensar en algo rápido.

'No puedo fallarle. Me prometí aquella Navidad… No, no le fallaré, debo pensar en algo…' pensó.

Sus amigos lo veían desde lejos, preocupados. Habían estado conversando desde que llegaron, pero Yamato parecía estar en otro mundo. En el camino hacia el hotel había estado extrañamente callado, cuando usualmente daba algún comentario. Y eso los preocupaba. Incluso cuando le preguntaban algo, lo que fuera, él no contestaba, no hacia nada, ni un solo gesto, solo se estaba ahí callado, mirando hacia el techo. Ni siquiera pareció afectarle el comentario obsceno que hizo Akira, cuando usualmente le hacen reír o enojar, dependiendo de lo que fuera.

"¿Crees que deberíamos sacarlo de su pequeño mundo?"- preguntó Sasuke, aun observando al rubio.

"No se… No es correcto molestarlo… Puede estar tratando de solucionar algo importante, o meditando… Además, sabemos que no le gusta que le interrumpamos sin tener una buena razón… Y no la tenemos."- dijo Yoshi.

"¡Por supuesto que la tenemos! Esta actuando extraño, no como suele ser… Y eso no me agrada, es muy tenebroso… ¡Iré a sacarlo de su pequeña burbuja!"- dijo Akira que, como siempre, no pensaba en las consecuencias. Por eso Yamato decía que en algunas ocasiones se parecía a Taichi.

Akira se acerco a Ishida y se paró junto a él. Lo miró unos momentos, esperando que el rubio notara su presencia, pero no lo hizo. Y eso frustró más al muchacho.

"Yamato, deja de actuar así, dinos que te sucede para poder ayudarte."- dijo, pero Yamato no pareció escucharlo.

Yoshi y Sasuke miraban atentamente por si Yamato mostraba alguna señal de que aun estaba con ellos.

"Yamato ¿me escuchas?"

Nada.

"¡Yamato, escúchame!"

Nada, de nuevo no hubo respuesta.

Akira ya estaba muy molesto, si había algo que odiaba, de hecho que todas las personas odiaban, era ser ignorado… Y se sentía terriblemente ignorado.

"¡YAMATO!"- gritó en su oído, pero esta vez si obtuvo respuesta.

Ishida lo golpeó, bastante molesto. "¡No me grites!... ¿Acaso no ves que estoy ocupado?"- dijo, parándose frente a su amigo. "A veces eres peor que Taichi."

Akira se paró de golpe y lo abrazó. "¡Yamato, me alegra ver que aun estas con nosotros!"- dijo.

"¡Hey, suéltame!"- dijo Yamato, soltándose del abrazo. "¿Qué te pasa?"

"Yamato, hemos estado hablándote para saber que es lo que te pasa a ti… Pero no respondías, así que nos preocupamos."- dijo Yoshi. Sasuke asintió.

"Ohh… Lo siento, no quise preocuparlos… Estoy bien, solo algo agotado… Tengo un pequeño problema por solucionar, pero nada grave."- se disculpó el rubio. 'Pero será grave si no lo soluciono…' pensó, angustiado. "Por eso no respondía, en realidad que no los escuche."

"Muy bien, entonces… Será mejor que nos vayamos a dormir, mañana debemos madrugar."

Y eso hicieron. Se cambiaron y se fueron a dormir, aunque no todos lograron conciliar el sueño enseguida. Yamato tardó unos momentos poder conciliarlo, solo esperaba no meterse en líos si es que no conseguía algo para Sora.

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Odaiba.

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Sora se encontraba sentada en su escritorio, mirando una fotografía, en donde salían Yamato, ella y su bebé. Era una reciente. Suspiró.

Yamato no la había llamado esa noche, seguramente no pudo por el cansancio, lo entendía. Pero estaba angustiada, y eso era por que su novio no le había dicho si regresaría a tiempo para su cumpleaños.

Ella quería que estuviera ahí, lo quería con ella; pero no podía forzarlo, ella sabía que Yamato estaba ocupado en Hokkaido. Pero no quería que él se perdiera su cumpleaños, no este… ni ningún otro. Sin embargo, como iban las cosas, lo más probable sería que Yamato no lograra estar ahí para ese día.

'No cambiaría, ni por el regalo mas maravilloso, el hecho de que logres llegar a tiempo a mi cumpleaños, Yamato… Además, para mi… tú eres el regalo mas maravilloso que jamás he tenido…' pensó y volteó a ver a su hija, sonriendo levemente. 'Tú y… nuestra hija.'

Volvió a suspirar y se levanto del escritorio. Camino hacia la ventana y cerro las cortinas. Y tras apagar la luz, se recostó junto a la niña y se durmió.

"Yamato…"- murmuró.

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Hokkaido. A la mañana siguiente.

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"… Haré todo lo posible…"

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Continuará…

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Bueno, esofue el prologo. Espero que les haya gustado, no se cuando subire el primer capitulo, pero creo que sera luego, no se. Eso depende de la disponibilidad que tenga en mis dias atareados, ya que ultimamente estoy muyocupada. Como sea...

Esperare sus reviews con ansias, y como siempre, se aceptan criticas, sugerencias, reclamos... etc.

Ja ne!