EPÍLOGO

Viernes 31 Diciembre

Todos cuantos conocieron a Akira Sendoh sabían que aunque le gustaba la buena vida, no le gustaba la opulencia. Sabían que prefería una margarita a una orquídea; a Haruko que a cualquier otra mujer del mundo; al básquetbol que a cualquier deporte. Sabían que su hogar era donde se sentía bien, no sólo donde nació. Sabían que el mar le fascinaba sobremanera. Todos cuantos conocieron a Akira Sendoh sabían que si había elegido ese lugar para su reposo eterno, entonces ese era el lugar perfecto. La playa que se encuentra al final de la isla de Key Biscayne. Una playa de arena blanca, el mar del caribe al frente, unas palmeras, y el faro. Un faro muy parecido al que había en la playa de Japón donde Sendoh solía ir a pescar. Un lugar donde ese fin de año, todos los que conocieron a Akira Sendoh fueron a darle una última despedida.

Todos menos uno.

Koshino no podía soportar la idea de no volver a ver esos labios sonriéndole. Y cumpliendo las últimas voluntades de Akira, nunca lo buscó. Volvió a Japón, dónde hizo todo lo posible para ser feliz. Y aunque nunca lo olvidó, encontró la paz.

Haruko por su lado crió al pequeño Aki, pero no lo hizo sola. Nunca más volvió a Japón ya que su segundo marido tenía la vida en Estados Unidos. Fue feliz. Pero cada fin de año cuando cogió el avión, sola, para ir a Key Biscayne, no pudo evitar volver a llorar, y desear con toda el alma poder volver el tiempo atrás.

Akira hijo, creció con la convicción de que su padre biológico era el mejor hombre del mundo, y sabiendo que su padre en funciones era el mejor padre que hubiera podido desear. Nunca se dedicó al baloncesto, pero los pocos que pudieron verle con un balón en las manos, tuvieron la sensación de volver a tener a Sendoh ante ellos.

Hanamichi volvió a Japón, pero en un mes se trasladó a Los Ángeles. Donde finalizó sus estudios. Él y Kaede vivieron juntos por largo tiempo. Y cuando la carrera deportiva de Kaede se terminó por una lesión, decidieron trasladarse a España. Lugar dónde pudieron casarse legalmente, y adoptar una pequeña que había perdido a su madre en el momento del parto. La que armaron esa familia de tres!

Kogure y Mitsui, fueron también muy felices juntos. Cuando ambos se retiraron, decidieron mudarse de la gran ciudad, al sur. Donde se instalaron en una preciosa casa de campo con un pequeño porche donde una hermosa mañana de primavera, ambos cogidos de la mano y recostados en el pequeño banco de madera, pasaron, como siempre juntos, a mejor vida.

Yohei, bueno, él siguió en Japón. Soltero y sin compromiso. Aunque durante mucho tiempo, se le vio muy a menudo con una muchacha, quien sabe...

Y por último William. Ese chico americano, que de repente se vio metido en medio de un peculiar grupo de amigos que estaban muy lejos de su país. Él fue quien se enamoró de Haruko con solo verla, y con quien ella se casó cuando Akira cumplió cinco años. Consiguió que Haruko volviera a sonreír, y aunque siempre supo que seguía amando a Sendoh, no le importó pues también a él lo amaba. Aunque fuera de distinto modo.

FIN


St Vicenç de Castellet
Octubre de 2004

Se que muchs me lincharían si pudieran por haber matado a Sendoh. Pero eran exigencias del guión. Alguien debía morir y no esperarían que matara a Rukawa, y mucho menos a Hanamichi, vedad? Si hay alguna otra queja, o critica, o quien sabe si felicitación ya saben dónde encontrarme

Y no, la enfermedad de Akira no es real, (que yo sepa)!