FOTOGRAFÍAS

by Grissina

Capítulo Primero: fotografías con filtro azul

Hace un año que empezó esta locura. Y mañana terminará.

Estoy nervioso.

Aún recuerdo el primer día del segundo curso, en el que el profesor empezó todo esto. Nos pidió una redacción de no más de una hoja en las que debíamos describirnos lo mejor posible. Pero no físicamente, el truco estaba en reflejar en un trozo de papel nuestra esencia, nuestro yo verdadero.

Difícil tarea.

Pero lo logré, como lo hicimos todos.

Cuando el profesor estuvo satisfecho con nuestras notas, fue repartiéndolas desordenadas por la clase. Nadie sabía quien tenía la suya, ni de quien era la que le había tocado. Nos las había entregado metidas en un sobre cerrado, el cual no podríamos abrir hasta que él nos avisara.

Y empezó el curso.

Las clases de arte nunca me entusiasmaron, pero me mantenían despierto.

Cuando ya todos sabíamos usar esas dichosas máquinas de fotografiar, el profesor nos hizo abrir los sobres. Muchos de nosotros ya ni recordábamos que los teníamos. Estaba a punto de acabar el curso, el verano estaba a la vuelta de la esquina, y el profesor nos dijo que teníamos un año para descubrir la persona de la nota. Y sin que ella lo llegara a saber debíamos usar la cámara, y cuanto estuviera en nuestra mano para captar la esencia de esa persona, la misma que se reflejaba en ese trozo de papel. El trabajo sería presentado en esa misma fecha pero del año siguiente. Formato libre.

Menudo embrollo. ¿Como saber de quien hablaban esas líneas? Habíamos convivido durante un año, pero con eso no bastaba. Leí tantas veces esa redacción, que llegué a memorizarla. Aún así he de reconocer que me costó descubrir al autor de esas líneas. ¡Su mascara era casi perfecta! Pero en ese trozo de papel había suficientes pistas si estabas atento a ellas. Y el día que me di cuenta de lo ciego que había estado ya era demasiado tarde, me tenia atrapado. Él nunca lo sabrá, pero si antes de esto ya me había fijado en él, ahora puedo decir que estoy completamente loco por él. ¡Dios! en que estado me tiene, yo el chico de hielo, desecho completamente y el condenado ni siquiera lo sabe.

Estoy sentado delante de mi trabajo de fin de curso. Esta mal que lo diga, pero creo que he logrado captar su esencia.

Es él; él enfadado (conmigo seguramente);
el riendo (de mi posiblemente);
él gritando (como me grita a mi);
él jugando (como sólo él puede hacerlo);
él concentrado (¡que pocos lo hemos visto así!);
él comiendo helado de chocolate (su favorito);
él llorando por la pérdida de un ser querido, (su amigo);
él durmiendo pacíficamente bajo el sol de verano (una de las primeras fotos que le saqué, una de las más hermosas);
él ayudando a una anciana a cruzar la calle;
él jugando solo en el parque para mejorar (para ganarme);
él con su grupo de amigos (una noche en busca de pelea);
él entreteniendo a un par de niños en el parque;
él muy arreglado para la ceremonia de Mitsui y Kogure (dios que guapo);
su mano, (fuerte como él);
sus ojos (dulces como la miel);
él en bañador (en todo su esplendor).
La foto de un huracán (que simboliza su fuerza y su carácter),
la de un mar en calma (que significa su vida, mi vida, la eternidad);
La imagen central:
él al medio de la cancha rendido, al fin del último partido de los nacionales, solo, sonriendo por una victoria muy merecida, el aro al fondo con el balón en el suelo.

Algunas de las fotografías están retocadas de manera que les he hecho perder color, y he destacado sólo algunos detalles acentuando el color de ellos, como su pelo.

Todo en medio de frases de su propia redacción que le definen tal cual es, y otras mías, que le definen tal cual yo le veo.

En un rincón una fotografía que me costó mucho conseguir, sus padres tras su boda (las dos personas a quien más ha amado él).
Su nombre en caligrafía, en tinta roja sobre un fondo negro.
Algún que otro logotipo de marcas deportivas, y de sus comidas favoritas.
Un poema que se le gusta mucho,
el titulo de su libro favorito,
la letra de su canción (la odiosa canción del tensai),
una caricatura de él, y de los demás jugadores del equipo haciendo referencia a los motes que nos ha puesto:
yo de zorro, Akagi de gorila, Kogure con unos lentes enormes de culo de botella, ... .
Un cuadro que se que le gusta, simboliza un corazón roto, como tantas veces le ha ocurrido a él.
Imágenes de los lugares que ha visitado, y aquellos a los que le gustaría ir, (a los que me gustaría ir con él).

La composición final mide dos metros de altura y uno y medio de ancho. Un "retrato" a todo color, pero con predominio de colores cálidos, rojo, negro, naranjas, amarillos, dorado, y el resto del arco iris.

Mañana debemos entregarlo. Cuando el profesor tenga todos los trabajos podremos verlos, y examinar el que han hecho sobre nosotros mismos, solo si el retratado descubre el autor, podrá darle su opinión.

No tengo muchas ganas de ver el mío, pero sí quiero ver su cara al verse como yo le veo.

To be continued...


Grissina: aunque con solo tres mini capitulos, la historia es cortita. A decir verdad no hay mucha historia.Pero aunasí espero que agrade.