CAPITULO XI

FAHREN

Todos se encontraban en un pasillo bastante amplio, había cortinas de contorno azul y fondo rojo de las cuales colgaban lentejuelas doradas a los lados. Aska había insistido en ser ella la que les mostrara sus habitaciones en vez de que una sirvienta les acompañase.

-Está será la habitación de la guerrera Mágica, -Dijo dirigiéndose a Águila –y la que sigue de esa otra chica. –Al momento de que hablaba dos de las sirvientas jalaron de dos cordones gruesos dorados haciendo que las cortinas se recogieran a los lados dejando ver dos lujosas habitaciones muy amplias con camas de dosel y piso alfombrado de rojo

-Mañana vendrán a buscarlas para el desayuno –Dijo sin siquiera mirarlas y se dirigió a los chicos –Vengan les mostrare las demás habitaciones…

-Esto… -Lucy se apresuro a hablar al ver a Aska con las intenciones de dejarlas ahí –Águila quería preguntarte… -Aska miró el titubeo de Lucy y después miró los ojos apacibles de Águila y prácticamente colgándose del brazo de este dijo con vos estridente

-No es momento para preguntas, ya hablaran mañana –Aska comenzó a caminar sin esperar ni a Kei ni a Ráfaga

-Descansa, hablaremos mañana –Dijo Águila volteando por arriba de su hombro

-Vamos vamos –Le apresuro Aska aferrándose más a su brazo. Los demás intercambiaron miradas de extrañeza para después encogerse de hombros. Kei y Ráfaga se despidieron y siguieron a la pareja por el pasillo.

-¿Estas bien Lucy? –Le preguntó Presea

-Si –Sonrió la pelirroja –Es un castillo muy bello ¿no crees?

-Lo es… pero de costumbres extrañas también –Dijo Mirando a las dos sirvientas que seguían en posición de reverencia sujetando los cordeles –Descansa, nos veremos mañana

-Sí –Al momento de entrar en sus habitaciones las cortinas volvieron a su posición normal.

Lucy no estaba segura de poder dormir en un cuarto tan hermoso, la cama de dosel era lo primero en llamar la atención, parecía la de una princesa de la antigüedad. Luego llevó su mirada al ovalado espejo que tenía en el centro de la habitación, este tenía marco de algo muy similar al oro que brillaba reluciente que resaltaba el tocador, en este ultimo había frascos con lociones, y un hermoso sepillo con ornamenta igual al marco del espejo que en la parte de atrás estaba tallada la imagen de un enorme dragón. A un lado de este había un gran ventanal… Lucy se sentía una princesa.

Al día siguiente se despertó incluso antes de que el cielo se iluminara. Se puso de pie, estiró los brazos y…

-Ay!

-¿Quiere que la ayude a vestir señorita? –Preguntó una de las sirvientas del castillo con la cabeza inclinada, Lucy la miraba sorprendida y aun un poco desconcertada por su tan repentina presencia

-Yo…

-Puede escoger cualquier ropa que le agrade… -La Sirvienta jalo el cordón de la cortina que estaba frente a la cama de Lucy, dejando expuestos una gran cantidad de telas distintas extendidas

-Wow… -Lucy estaba perpleja –Yo no puedo…

-Son especialmente para las visitas… -Decía la sirvienta

-Yo… –Lucy se acerco y las miró de cerca –Este esta bien –Dijo escogiendo una rosa claro con bordados en el contorno color Lila.

La sirvienta lo tomó y antes de que Lucy pudiera decir algo la despojo de sus ropas y la envolvió en la tela moviéndola como si fuera una muñeca de trapo. Pronto Lucy se vio envuelta en un lindo vestido de amplias mangas, pero con un poco más de vuelo en la parte de la faldilla que le llegaba a la altura de las rodillas. La esclava puso frente ella un par de zapatos del mismo color.

-No es necesario yo puedo hacerlo -Pero la sirvienta ya cepillaba su largo cabello y lo amarro con un listón lila, la sirvienta, aun haciendo una reverencia, se separó de la pelirroja, Lucy se miró al espejo –Gracias, me agrada como me has dejado –Dijo sonriente haciendo una inclinación.

La pelirroja abrió el ventanal y miró como el negro cielo se aclaraba un poco hacia el horizonte. Miró a sus lados y vio que no muy lejos de ahí estaba la plataforma en la que habían aterrizado, Sintió un gran impulso por ver el amanecer.

-Si sale y sigue por el pasillo hasta el fondo –Dijo la sirvienta adivinando los pensamientos de la pelirroja y aún con la cabeza gacha –Y dobla por el segundo pasillo a su derecha, encontrara las escaleras que conducen al mirador de palacio.

-Muchas Gracias –Sonrió Lucy y salio casi corriendo de la habitación.

El mirador era una plataforma similar a la que habían aterrizado sólo que más pequeña y bordeada por una barda. Lucy corrió a la orilla y miró extasiada el gran panorama que le mostraba el horizonte, literalmente parecía estar ardiendo en llamas, llamas que se extendían poco a poco iluminando su paso. Estaba tan sorprendida que casi ni se percato de que estaba casi a la altura de las ahora nubes color naranja. El cielo ya estaba de un rojo casi incandescente totalmente…

-Hermoso… -Dijo una vos detrás suyo logrando sobresaltarla

-¡Latis!

-Creí que no podía sorprenderte mi presencia… -Dijo este sin mirarla recargándose en la barda observando el cielo

-No sentí tu presencia… -Dijo sintiendo un leve calor en su rostro

-Es que no estamos en Céfiro…

-¿Qué quieres decir con eso? –Pero Latis en lugar de responder tomó la mano de la pelirroja, ella no pudo evitar un sobresalto mientras miraba confusa y sonrosada el rostro de Latis mientras este tenía la mirada fija en su mano.

-¿Qué te ocurrió?

-Yo… -Lucy bajó su mirada y observó la palma de su mano, no se había percatado de lo roja y lastimada que se encontraba. A su mente vino la imagen de ella luchando con la palanca del escudo de la nave, pero no atinó volver esa imagen palabras, estaba demasiado nerviosa.

-Ay! –Latis había presionado un poco la mano de Lucy y esta no pudo reprimir una mueca de dolor, pero no retiró su mano de la de Latis. –No es nada… -Dijo al mirar como Latis se quitaba el pañuelo gris que colgaba de su cinturón –De verdad… estoy bien -Pero Latis ya había terminado de envolver la mano de Lucy en un perfecto vendaje

-Con esto bastara, mantenla a salvo a lo menos hasta que anochezca y estará bien.

-Gracias… -Dijo menos apenada que antes. Latis ya se encontraba nuevamente recargado en la barda mirando hacia el horizonte

-Te has levantado temprano.

-Ni siquiera estoy segura de haber dormido –Sonrió Lucy inocentemente –Todo este viaje, todas estas cosas nuevas me tienen tan… extasiada –Lucy también miraba el cielo ya encendido de un naranja un poco más intenso –Ahora la posibilidad de conocer nuevos planetas me emociona, A Marina y Anais les encantaría ver esto… -El anhelo se reflejaba en la vos de Lucy

-Puedo ver que quieres mucho a tus amigas.

-Son muy importantes para mi –Dijo Lucy volviendo a sonreír –daría todo por ellas.

-¿Y ellas por ti?

-Sé que sí –Aseguró.

Ambos guardaron silencio unos instantes mientras una ráfaga de aire acariciaba sus rostros.

-Es temprano aun…

-uh? –Le mira Lucy confundida, más aun cuando lo ve sacar su espada -¿Qué haces?

-¡Ziero! –Un remolino envolvió el lugar, Lucy se protegió los ojos con su brazo y cuando todo pasó miró extasiada el hermoso caballo negro que había aparecido flotando fuera de la plataforma

Wow!

-Pensaste que te atacaría ¿no? –Dijo Latis un tanto divertido

-Ni por un momento –Sonrió Lucy

Latis dio un salto apoyándose de la barandilla que rodeaba la plataforma y subió a su caballo Lucy lo miraba embobada mientras el caballo descendía en la plataforma quedando a un centímetro de ella

-Ven sube –Le dijo Latis extendiéndole una mano

-Yo… -Lucy dudó por un momento

-Prometo no robarte –Una ligera sonrisa apareció en el rostro de Latis lo que hizo que Lucy sin pensarlo le diera la mano y subiera delante de él.

-¡Vamos! –Ordeno a su caballo y este se elevó por los aires con tal velocidad que Lucy tubo que aferrarse a Latis para no caer.

-Perdon… -Dijo con los colores subidos al rostro

-¿Pasa algo? –Preguntó Latis que parecía no haber escuchado

-No, nada –Negó con las manos, un poco nerviosa

-No me digas que temes a las alturas

-¿Alturas? No podría habiendo manejado un genio –Dijo Levantando el rostro ya más tranquila, pero calló de pronto mirando anonadada el paisaje que tenía frente a ella. -¡Es hermoso! –Exclamó extasiada, las montañas que en un primer momento pudiesen parecer áridas estaban llenas de vida.

-¿Es eso nieve? –Preguntó confundida al ver algo blanco en las faldas de una montaña

-Acerquémonos para que veas –Dijo Latis mientras el corcel descendía velozmente, Lucy alzó los brazos sintiendo la sensación de adrenalina en su pecho.

-Es como tener alas –Dijo casi en un murmullo, Latis la sujetó con un brazo por la cintura para prevenir una caída, y por extraño que parezca el único sentimiento en el corazón de Lucy era el de la seguridad, los nervios se habían quedado arriba entre las nubes. Latis… él simplemente no se detenía a pensar que sentía.

El caballo acabó el descenso, Lucy bajo de él y corrió como niña a mirar lo que antes había visto.

-Genial…

Lo que había creído nieve eran una flores largas que asemejaban espigas de pétalos blancos, que se mecían con el viento provocando que algunos se despegaran de ellas dando la sensación de que llovían pétalos del cielo. Lucy giraba para verlos caer de todas partes. Hasta que se detuvo repentinamente al sentir a Latis tomarla de la mano.

-Ven… -Dijo jalando de ella conduciéndola por un sendero que llevaba montaña arriba. Subían a la vez que rodeaban la montaña hasta que Latis se detuvo –Aquí es…

-¿Es que? –Preguntó al no mirar nada, pero al escuchar un silbido suave y melodioso dio unos pasos más hacia delante y antes de que pudiese asomarse al borde de la montaña una enorme Ave de cola larga y un color naranja muy similar al del cielo pasó volando muy cerca de ella haciéndola casi caer hacia atrás pero Latis la detuvo.

-Tranquila… son criaturas apacibles

-¡¡Fénix!! –Dijo sorprendida. Lucy miraba extasiada lo que parecía una parvada completa de enormes Fénix que fácil rebasaban la altura de el alto Latis. La montaña estaba llena de nidos gigantes, algunos de ellos con huevos y por encima de ellos cerca de 20 fénix volando en círculos

-Acércate –le animó Latis, Lucy le miró con desconfianza –Yo no puedo, pero tu sí

-¿Por qué?

-Porque eres como ellos. Ambos llevan la magia del fuego y sabrán percibirlo

-¿Estas seguro?

-¿Tienes miedo? –Lucy le miró y luego volvió la mirada a las aves

-No

-Entonces anda…

Lucy asintió y comenzó el descenso hacia los nidos, cuando estuvo en medio de ellos las aves emitieron ese agudo silbido melodioso al unísono mientras volaban en círculos y luego descendieron colocándose alrededor de Lucy que les miraba con la emoción en el corazón. El silbido cesó y las enormes aves le miraban. Una de ellas, la más grande y de plumaje más vistoso, dio un paso al frente y se acercó al rostro de la pelirroja que le miraba como presa de un hechizo.

"Muestra tu magia Diosa del Fuego"

La vos resonó en su mente, el ave le estaba hablando telepáticamente, pero lo extraño era que ella no estaba ni sorprendida ni asustada, era un sentimiento más bien de identificación el que la recorría, algo difícil de explicar.

"Muestra tu magia diosa del fuego" –Repitió el ave

Lucy extendió su mano derecha, cerró el puño y segundos después lo abrió haciendo aparecer sobre su mano una lengua de fuego. Un nuevo silbido más potente resonó en el cielo, la parvada de fénix extendió sus alas para luego inclinarse a manera de reverencia. Lucy miró sorprendida aquella reacción

-¿Qué ocurre? –Trato de preguntar al fénix que se había acercado a ella, pero llevó sus manos a su garganta sorprendida del silbido que había salido de ella, similar al de aquellas aves.

"Bienvenida seas diosa del fuego" El ave inclinó el rostro a manera de respeto "No tienes que temer, aquí eres una de nosotros, al marcharte todo volverá a la normalidad" Lucy asintió comprendiendo que para comunicarse tendría que usar el mismo método que su interlocutor "Mi nombre es Camus, líder de esta parvada"

"Yo soy Lucy Shidou" Se presentó educadamente con una reverencia "Puedes llamarme Lucy"

"Lucy…Hemos esperado por ti mucho tiempo"

"¿Por mi?"

"¿No eres tu acaso la diosa encargada de liberar las gemas sagradas? ¿no eres tu Alkes?"

"Sí lo soy"

"Entonces eres tu la que debes llevar esto" Una lágrima rodó por el rostro de Camus, y al romperse en el suelo dejó en su lugar un medallón

"¿Qué es?" Preguntó Lucy inclinándose a recogerlo

"Algo que te ayudará en tu despertar" Camus tomó con el pico el medallón de la mano de Lucy y se lo colgó en el cuello "Es tu arma"

"¿Mi arma?" Lucy miró el medallón, era como un guardapelo circular, más grande de lo normal, y en la parte de atrás tenía grabada la figura de un cáliz, Lucy iba a abrirlo pero Camus la detuvo

"No es el momento, no lo abras hasta que sea el momento" Lucy asintió y escondió el medallón entre sus ropas "Ahora debes marcharte, Nos veremos pronto Lucy Shidou"

"Nos vemos Camus" Lucy inclinó su cabeza, dirigió una ultima mirada a las aves que la rodeaban y le dio la espalda a Camus mientras los fénix le abrían el paso hacia Latis

"Lucy!" Le llamó Camus, ella se giró para verlo "Ten cuidado con la espada"

"¿La espada?" Preguntó confundida, pero Camus ya le había dado la espalda y emprendido el vuelo

-Lucy debemos regresar –Le llamó Latis mientras le extendía la mano para ayudarla a subir al negro corcel

-Me hablaron… -Dijo emocionada aún, mientras volaban hacia el castillo –Los fénix me hablaron

-Lo sé… -Lucy relató como hablaba con ellos telepáticamente y le contó sobre Camus y el medallón, por un momento llegó a pensar que quizá hacia mal en contarle pero por alguna extraña razón sentía que Latis ya sabía todo eso.

-Y al ultimo Camus dijo alo que no comprendí…

-¿Qué fue?

-"Ten cuidado con la espada" ¿Se refería a la pelea que dicen tendré con la princesa Aska?

-No lo creo… -El corcel comenzó el descenso en el balcón del mirador del palacio, Latís bajo y ayudo a bajar a Lucy.

-Gracias –Le dijo con una inclinación de cabeza –Gracias Ziero –acarició la cabeza del corcel

-Parece que le agradas… -La chica sonrió

-El también me agrada

-Lucy… -Dijo Latis tomando un tonó serio –Ten cuidado

-¿Lo dices por la pelea?

-Aska no es de quien debes preocuparte. –Latis miró el horizonte pensativo

-¿A que te refieres?

-¿Qué harás Guerrera Mágica?

-uh? –Lucy lo miró sin comprender

-Con tu destino… -Latis apartó sus ojos del horizonte y miró a la pelirroja, está suspiró

-Ser el pilar de Céfiro… -Dijo Lucy con cierta determinación en la vos, Latis la miró fijamente a los ojos y Lucy casi pudo leer la pregunta que se hacía por dentro –Sé que se supone no sobreviviré pero no dejo de pensar que hay alguna posibilidad, y si es que consigo salir viva de esto seré el pilar de Céfiro

-¿Lo aceptaras así como así? –Lucy lo miró extrañada

-Yo…

-¿Por qué hacerlo? ¿Sabes lo que implica?

-Lo sé… –Dijo casi en un susurro mientras recordaba la desgracia de la princesa Esmeralda

-¿Entonces porque sacrificarse por un mundo que no es el tuyo? Es una tontería…

-Te equivocas… -Dijo Lucy mientras miraba con decisión a Latis –Si Céfiro no tiene al pilar que la corona escogió se derrumbara y junto con él Presea, Ráfaga, Guruclef y todos aquellos a quienes tanto quiero.

-Céfiro debe depender de aquellos quines lo habitan, no sólo del sacrificio de una persona. –Latis se dio la media vuelta ondeando su capa y disponiéndose a salir del balcón

-Latis…

-La princesa Aska es muy fuerte, no te confíes por la simplicidad que puedan mostrar sus hechizos.

-¿De que estás hablando?

-Concéntrate y busca el punto que tenga mayor concentración de poder. –Fue lo único que dijo Latis mientras se alejaba.

Lucy estuvo un poco más en el enorme balcón para después volver a entrar al palacio. Pero no pudo evitar pararse en seco cuando miró la figura recargada en el umbral

-Kei…

-Ráfaga te diría en este momento: -Se enderezó y haciendo firmes dijo –"¿Cómo puedes ser tan irresponsable Lucy? Ese sujeto no es alguien en quien puedas confiar, pudo haberte hecho algo"

-Kei yo…

-Y como yo mismo puedo decirte que eso ya lo sabes ¿no? –Lucy bajo la mirada –Si bueno… ya estás bastante grandecita como para que alguien como yo, sobretodo alguien como yo, te diga que hacer. Mantendremos el secreto esta vez, pero tienes que tener cuidado

-Gracias Kei –Sonrió Lucy

-Esta generosidad merece un beso ¿no crees? –El joven se acercó más a Lucy

-Esto...

-¡Kei aléjate de Lucy! –Ráfaga se acercaba ellos –Si te vuelvo a ver acosándola…

-¿Acosándola? ¿Cómo sabes que estoy acosándola? –Dijo Kei indignado

-Porque basta ver la cara de asustada de Lucy – Dijo Presea con una sonrisa -¿Dónde se habían metido los dos?

-Aquí hemos estado –Sonrió, Lucy sólo guardo silencio.

-Pues nos tenían muy preocupados –Dijo Ráfaga molesto

-Lo siento… -Lucy inclinó la cabeza apenada

-Esta bien. Ahora vallamos a desayunar, nos esperan en la meza.

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Cuando Lucy entró al comedor en la meza estaban sentados ya Águila y la princesa Aska.

-Buenos días Lucy –Le saludo Águila

-Buenos días –Lucy hizo una reverencia a la princesa Aska que parecía molesta por algo y tomó asiento. La comida ya estaba servida.

-Creo que gane princesa Aska –Dijo Águila con una sonrisa

-Si bueno… no importa, mientras más rápido veas como le gano será mejor –Todos miraron confundidos aquella conversación a medias –Sabes a dónde conducirla después del almuerzo, iré a ver que preparen todo –Aska evidentemente molesta se puso de pie y salió del comedor.

-¿Qué estaba ocurriendo? –Preguntó Ráfaga

-La princesa Aska decía que Lucy había escapado –explicó Águila –así que he apostado con ella.

-¿Qué apostaste?

-La hora del duelo, creo que podremos salir de Faren antes de que anochezca

-¿Qué?

-La princesa Aska quería que fuera hasta mañana, pero sería demasiada pérdida de tiempo, y no podemos darnos ese lujo así que como he ganado la apuesta el duelo será esta tarde.

-Es muy precipitado! Lucy ni siquiera sabe en que consistirá –Dijo Ráfaga molesto, Lucy sólo comía en silencio.

-Así fuera en una semana no lo sabría, no le explicaran nada hasta la hora del duelo, son las reglas.

-Eso es tomar ventaja –Se quejó Presea

-Son las reglas… -Águila se encogió de hombros.

-Por mi esta bien –sonrió Lucy –tengo mucha curiosidad por saber como es que pelearemos, estoy segura que la princesa Aska es muy fuerte. me emociona saber que es lo que pasará

-Esa es la actitud! –Le aplaudió Kei

-He terminado ¿a donde tienes que llevarme? –Dijo Lucy poniéndose de pie.

-Sígueme

-Esperen, iremos con ustedes –Dijo Ráfaga.

Águila los guió por uno de los corredores del pasillo por más de 15 minutos, siempre descendiendo…

-¡Puedes decir a dónde demonios nos llevas! –Se quejó Kei

-Ya falta poco –se limitó a contestar Ráfaga

-¿Estas cansado Kei? –preguntó Lucy

-Si que lo esta, tanto tiempo de ocio lo han dejado sin condición –se burló Ráfaga. Presea lo miró sorprendida y Lucy sonrió ante el comentario

-No soy ocioso y no estoy cansado! –Se quejó, Ráfaga lo miró alzando una ceja

-Quizás un poco ocioso… -admitió a regañadientes. Lucy soltó una risita –pero cansado no! Es sólo que no me gusta caminar sin saber a dónde me dirijo

-Llegamos -se detuvieron frente a una cortina de piedras –Esperen aquí

-Más le vale no tardarse mucho –murmuró Ráfaga molesto

-¡Ahora sé a dónde te llevan!… parece que todo esto de tu duelo con la princesa Aska es en verdad importante.

-¿Qué? ¿Cómo lo sabes?

-Aska me platicó una vez sobre este lugar, te llevaran al santuario del dragón.

-Eso no nos dice mucho Kei

-Nunca había sabido que usaran el santuario para algo, es muy raro -prosiguió ignorando a Ráfaga -Hace mucho tiempo atrás existió un gran dragón que reinaba Fahren, tenía un poder inmenso y la habilidad de aventar fuego por la boca. Se dice que en un principio era necesario ofrecer sacrificios para que el gran dragón dejara vivir a las personas en paz, la gente vivía asustada de ser ellos o sus hijos el siguiente sacrificio, hasta que hubo alguien, un antepasado de Aska, que decidió enfrentarse a él. No se sabe como, pero logro encerrarlo bajo tierra y para mantenerlo sellado construyo el santuario durante siglos sin parar, el día que lo terminó fue el día de su muerte.

-¿Siglos?

-Así es. Antes los habitantes de Faren vivían durante siglos, a veces milenios, pero eso cambió cuando el dragón fue sellado y el santuario terminado. Los más ancianos murieron y Ahora su promedio de vida es de dos siglos.

Lucy observó la cortina con cuidado, dibujaba la figura de un dragón enrollando a un ave que, con el rostro hacia arriba y el pico abierto echaba fuego como si implorara por su vida. Lucy sintió un escalofrió y inconscientemente se abrazó a si misma.

-Lucy no tendrá que enfrentarse al dragón… ¿verdad? –Preguntó Presea nerviosa

-¡Que tontería! Sólo son leyendas –Dijo Kei despreocupado, intercambió una mirada con Presea que seguía nerviosa y otra con Ráfaga que miraba también con detenimiento la cortina –No… no creo que sea eso… -dijo con mucha menos seguridad. Lucy lo miró un tanto alarmada –Tranquila, no creo siquiera que exista ese dragón sellado –se apresuró a añadir -además recuerda, todo esto consiste en tener un duelo con Aska, nada de dragones.

-Nada de dragones –Repitieron Lucy y Presea a la vez

-Listo –Águila Salio de entre la cortina –Hasta aquí podemos llegar nosotros

-¿¿QUÉ??

-Trate de que nos dejaran pasar con ella, pero es imposible. –Explicó Águila mostrando su inconformidad. Luego miró a Lucy y notó él leve sobresalto que le había provocado esa idea. –No te preocupes, no estaremos lejos

-No se preocupen chicos –Dijo con una amplia sonrisa –estaré bien, además nada de dragones ¿recuerdan? –les guiñó un ojo y sin quedarse a ver la cara de preocupación de los demás y sintiendo la extraña mirada de Águila cruzó la cortina. –Nada de dragones –se repitió a si misma.

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-¿Y ahora que haremos nosotros? -Preguntó Ráfaga

-Yo los guiare –Un chico alto, de cabellos corto y negro y semblante tímido salio de la cortina –Mi nombre es Sang Yung y soy parte de la compañía de la princesa Aska

-Tu estabas cuando llegamos ¿no es verdad? –Preguntó Presea. El chico sólo asintió

-No haz cambiado… -Murmuro Kei, Sang lo miró por un momento y luego se dirigió a los demás

–Síganme

-Y otra caminata de 20 minutos… -Kei bufó resignado y enfadado

-¿Tú sabes cual es la prueba que pasara Lucy? –Preguntó Presea cuando comenzaron a caminar

-No sé mucho… Este evento es único

-¿Único? -Presea parecía cada vez más preocupada

-Esto es ridículo, no debí contarles nada

-Exacto, no debiste!

-Mira, ¡hey Sang! –Llamó al muchacho que iba adelante junto con Águila. Este volteo a mirarlo –¿Verdad que nada de dragones?

-¿Dragones? –Preguntó confundido

-Lo ves! –Le dijo a Presea. Águila los miraba en silencio y con el rostro inescrutable

-¿Qué es lo que sabes de todo esto? –Preguntó Ráfaga

-No mucho, ya se los dije. Si es igual que los otros duelos por la llave, será una pelea entre Aska y su guerrea mágica.

-¿Otros duelos por la llave? ¿Qué llave? ¿no dijiste que esto era único? –Preguntó Presea

-Lo es en el sentido de que nunca se había llevado un duelo en el santuario del dragón. Ustedes no serán los únicos que le verán por primera vez, la gran mayoría no hemos visto nunca el santuario del dragón, algunos como yo llegamos a creer que era un mito. Hasta esta mañana ni siquiera sabía que había detrás de esa cortina.

-¿Qué llave? –Preguntó Ráfaga

-Si que son lentos… –Se quejó Kei recargado en una pared –¿Pues que venimos a buscar? ¿Ya lo olvidaron? Imagino que será la llave con la que guardan el dichoso cristal omega –Presea y Ráfaga buscaron la mirada de Águila, este se limitó a asentir.

-Creo que ustedes saben más que yo –Dijo Sang un poco desanimado –sigamos por favor…

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Cuando Lucy cruzó la cortina entró en una sala redonda y muy iluminada, Había faros por el contorno del techo y las paredes estaban cubiertas de cortinas de pedrería como la de la entrada con el dibujo de un gran dragón rojo cuyo cuerpo rodeaba la pared, frente a su rostro estaba un ave que parecía atacar justo al rostro. Lucy tuvo que abrasarse a si misma nuevamente.

-Hola –le saludo con una reverencia un joven alto –Mi nombre es Sang Yung, y ella es mi hermana Sunmi Yung –Lucy reconoció a la mujer que le había ayudado a vestirse por la mañana –Le ayudara a prepararse para el duelo. Yo iré a encargarme de sus acompañantes, buena suerte –Hizo otra reverencia y el joven salio

-Acompáñeme señorita –Sunmi la llevó hasta el otro extremo del salón y atravesaron nuevamente las cortinas. Lucy se sintió un poco desorientada al ver el gran contraste con la anterior sala redonda, está era cuadrada y pequeña, sólo había cortinas a su espalda y frente a ella, a los lados había paredes de concreto usadas como mural. A su izquierda estaba la más perturbadora, mostraba el enorme y temible rostro del dragón que echaba fuego por la boca y en un rincón el cuerpo ensangrentado del ave.

-Nada de dragones, nada de dragones –se repetía en murmullos mientras miraba con alarma el dibujo

-¿Señorita se encuentra bien? –Lucy sólo atinó a asentir, giró su cabeza al mural de su derecha con la tonta esperanza de que aquel le diera un final alternativo, pero no. Ahí no había ni dragones, ni aves, ni sangre. Ahí había sólo unas manos que abrían algo que Lucy pensó seria un libro y una radiante luz que se extendía hasta el techo. La pelirroja alzo la cabeza y miro él mismo rostro temible del dragón pero esta vez difuso, la imagen hacia el efecto como de que fuese siendo absorto por la luz encandecente.

-El sello –Dijo Sunmi. Lucy la miró confundida –Imaginó que muestra como sellaron al gran dragón

-Pero… ¿no fue bajo tierra que lo encerraron?

-Sí, pero imagino que no hubiese sido algo muy lindo de pintar –La joven se encogió de hombros

-Todas esas pinturas… –Dijo –de dragones y aves…

-Ho si, son muy imponentes ¿no es verdad? Hoy es la primera vez que las veo yo también y me dejaron sorprendida. Cuentan una leyenda muy popular por aquí ¿quieres escucharla? Tenemos tiempo hasta que vengan las sacerdotisas –Le sonrió y Lucy asintió –Hace mucho, mucho tiempo, antes de que las personas existiéramos, Fahren era habitado por las aves de fuego. Se dice que eran seres inteligentes que tenían la capacidad de lanzar fuego por la boca. También estaba el gran dragón, que habitaba en los confines del planeta. Se dice que sentía celos de el poder de las aves de fuego, así que un día decidió robárselos.

-Logró vencerlas? –Sunmi asintió

–Las aves de fuego eran poderosas, pero no sabían pelear, su naturaleza es pacifica. El dragón se aprovechó se eso, y las ataco sin piedad hasta que consiguió la fuente de energía.

-¿Qué era?

-No lo sé. Parece que ha llegado el momento –En ese instante entraron por la cortina cuatro mujeres vestidas con ropa extravagante

-El duelo está por comenzar –Dijo una de ellas. Lucy espero una explicación de lo que sucedería a continuación pero no dijeron más. Se hicieron a los dados abriéndole paso y se tiraron al suelo.

-¿Qué significa? ¡Sunmi! –La joven ya no estaba –¿que debo de hacer? ¿en que consiste esto? –Preguntó a las mujeres, pero ninguna levanto el rostro. –No dirán nada… -Lucy suspiró apretó el puño y miró el brazalete de su mano y se lo llevó al pecho –Estamos juntos en esto Rayearth

"Estamos juntos en esto guerrera mágica"

Lucy se irguió y camino con decisión hacia la cortina.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.Fin del capitulo.-.-.-.-.-

Avances del siguiente:

¡¡Lucy tendrá que enfrentarse a su primera prueba que le mostrara la gravedad del asunto al que se esta enfrentando!! ¿¿Que ocurrirá??

¿¿En que consiste el duelo??

Y que onda con esas extrañas pinturas en todos lados!!

¿¿Veremos a Latis nuevamente??

¿¿Se le hará a Kei besar a Lucy??

Y sobre todo…

De verdad…

¿NADA DE DRAGONES??

¡¡Esperen el próximo capitulo!!

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Comentarios de la autora:

Ni mil disculpas merezco… pero es que el objetivo inicial era sacarlos de Fahren en este capitulo pero parece ser que no se va a poder… (a menos que me tarde sabrá dios cuanto tiempo más) Pero la historia sigue!!

Hoy no prometo una actualización pronta porque ya es bien visto que nunca cumplo… lo que si les puedo decir es que ya esta a la mitad el siguiente capitulo así que no desesperen!!

Mil gracias por sus comentarios!! Me pone muy contenta que haya más lectores que dejan Review es muuuuuuuy bueno saber de ustedes!! Y ojalá a pesar del retraso sigan ahí!!

Tsukikotenshi: Bienvenida a la historia!! Y claro que sigue!! Tarde pero seguro! Muchas gracias por tu Review!

Rogue: Aquí sta la actualización!! Ya no te angusties!! Sé que soy mala muy mala pero me esforzare por tenerlas más pronto os prometo que si! Gracias por este y todos tus comentarios Julia ;) Son de mis favoritos !! pero.. Sht! No digas!!

Anna: actualizado!! Muchas gracias por tu comentario!

Beatriz Ventura: Muchas preguntas! Jaja al menos ya sabes que Latiz anda escondido por ahí en algun lugar pero siempre cerca! Gracias por tu review y ojalá te guste esta nueva actualización!

3rill Cullen: (Ese Cullen será acaso por… Edward Cullen?? Mi amor platonico dueño de todas mis quincenas??) ejem… recuperando la cordura… ¡Me gusto mucho tu comentario! Jajaja es usted muy sabia seguro tmb tiene las respuesta a nuestras nuevas interrogantes jajaja ojalá sigas por ahí detrás del monitor!

Herly: Bienvenida a la historia! Espero te guste la actualización!! Gracias por tu comentario!

Ceres: Complacida!! Aquí esta Latis!! Muchas gracias por tus comentarios y ojalá disfrutes la breve aparición de nuestro misterioso Latis!

Vero: En el capitulo pasado no dejaste comentario T.T tu!! Mi porra principal!! Igual por todos los anteriores muchas gracias!! Y ojalá andes por ahí todavía!! Mira que tus ánimos trajeron más lectores!!

Un beso de la linda

Usagui Kou