Hikari: Hola

Hikari: Hola!! Ya estoy aquí de nuevo, y sana y salva tras recibir muchas amenazas de muerte. He de decir que no ha sido para mi nada fácil hacerle eso a mi amado Kouji, pero intentaré arreglarlo todo… o no… (Miran mal a Hikari). Valeee! Era broma, todo está bien. También lo siento por haber tardado tanto en actualizar, pero las vacaciones…tres semanas por Irlanda… es comprensible… n.n

Koichi: Que bonito, Korime se preocupa por el estado de mi suave y linda carita. OwO, no como otras (mira muy mal a Hikari).

Kouji: ¡Oye! ¿Te recuerdo que me han atropellado? ¿Qué te he salvado la vida? No te importo nada…

Koichi: ¡Claro que me importas! Te quiero muchísimo, y te quiero todavía mas por haberme salvado la vida (le da un beso en la mejilla).

Hikari: Dejad de poneros sentimentales. Este capi lo dedico a Sephiron, por ser el único chico que me lee (o eso creo), y porque le quiero mucho (aunque no se lo diga muy a menudo….) (y no de la forma que os pensáis…XDD).Espero que te guste n/n. ya robaré algún personaje femenino de Bleach para ti…

Y ahora, demos comienzo a…

Kouji: ¡Espera un momento! Tengo que dirigirle unas palabras a la señorita Korime (Kouji le mira muy mal). Nos, bueno, me ha hecho gracia tu comentario. Que Koichi se rasguñe es muy malo, pero ojo, que me atropelle un coche carece de importancia, vamos, que si no me muero es porque sino no puede hacerse yaoi…. T.T ¡¡NO TIENES SENTIMIENTOS!! Si no fuera por mí, Koichi estaría solo. No puedes decirme eso. Soy un ser humano, no una maquina de hacer yaoi… TT

Hikari: No llores mi Kouji. Lo que pasa es que a Korime le gusta Koichi, y no tú…

Mejor para mi (mira a Kouji sonriendo de forma malvada…), así tengo más Kouji para mi sola….

Koichi: Korime, que guay… que mona… n/n. Se preocupa por mí… Tengo más fans que Kouji… Aunque ahora que lo pienso. (Se dirige a Kouji), no creo que le importes tanto a Hikari, porque ahora está tonta perdida con ese Kirtash y Shail… y con el nuevo ese que no nos quiere decir el nombre… XDD

Kouji: Me da igual. Yo con Hikari tengo suficiente. Me adora (o adoraba…T.T), aunque la muy loca quiere disfrazarse de mi…

Hikari: ¡Sí! Así con mi amiga Takiko haríamos yaoi si ella va de Koichi…. ¿A que mola? Tenemos que ponernos de acuerdo.

Kouji: No diré nada…

Koichi: ¡Qué guay! Me quieren tanto como para querer disfrazarse de mí.

Kouji: Baja de las nubes Koichi. Adelante con el siguiente capítulo.

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Capitulo 7

-Hermano… por favor responde…abre los ojos…¡¡Dime que estas bien!! –un grito desgarrador y lleno de dolor salió de la garganta de Koichi mientras lágrimas caían de sus ojos y un pequeño hilillo de sangre brotaba de una pequeña herida en su ceja izquierda.

Para todo aquel mirón que contemplara la escena pudo comprobar que en aquel lugar se respiraba mucho dolor. El ruido del frenazo del coche había hecho salir a los vecinos de sus casas, y Kouji era conocido en esa urbanización como el chico más educado de todos.

Hikari y Lavi mantenían agarrado a Koichi para que este no se abalanzara sobre el cuerpo de su hermano. Todo era confusión. La policía llegó antes que la ambulancia y se dedicó a mantener alejados a los vecinos, mientras mandaron a los jóvenes a avisar a los familiares de Kouji, para mantenerlos lejos de aquella escena. Cuando llegó la ambulancia el padre de Kouji llevó a los jóvenes al hospital siguiendo a la ambulancia de muy cerca. Por otro lado Koichi se encontraba sentado al lado de su hermano, ya que le habían llevado a él también para coserle la herida de la ceja.

Mientras le limpiaban la sangre de la cara, miró a su hermano. Le habían detenido las hemorragias, pero aun así su color de la piel indicaba que no se encontraba nada bien. Intentó reconocer lo que le habían puesto en la pierna, y al verlo una enfermera que había en la ambulancia le sonrió y le dijo:

-Tranquilo, no tiene ningún hueso roto. Pensamos que lo único grave puede ser una pequeña fractura en un ligamento del tobillo, pero quitando eso y las heridas de la cabeza, solo tiene golpes y hematomas. Parece un milagro…

-¿Pero se pondrá bien?

-No lo se, pero ahora vamos a hacer todo lo posible para que así sea.

-Yo… Gracias…. Me estoy empezando a marear… -susurró Koichi empezando a ver todo borroso.

Eso había sido demasiado para él y se quedo sin fuerzas de repente, dejándose coger por un compañero que estaba en la ambulancia.

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Cuando Koichi despertó se dio cuenta e que estaba solo en aquel lugar. Se incorporó lentamente y miró a su alrededor. Se encontraba tumbado en una camilla de un hospital. La puerta no estaba cerrada del todo, por lo que aprovechó para mirar si había alguien por allí.

Todo aquello le resultaba algo confuso, no recordaba por qué estaba en aquel lugar. Poco a poco le fueron llegando imágenes a la cabeza y cuando vio en su mente la mirada que Kouji le regaló al salvarle la vida, no pudo evitar comenzar a llorar. Apoyó una mano en el pasillo y fue caminando poco a podo. Pasó varios pasillos y al llegar a uno reconoció la voz de su madre.

Giró una esquina y allí la encontró rodeada de sus amigos y de un médico. Se acercó como pudo mientras seguían cayendo numerosas lágrimas por su rostro. Cuando estaba a unos pasos de ella, intentó hablar.

-Ma……mamá…- apenas se oyó un pequeño susurro.

Tomoyo Kimura se giró y al ver a su hijo se lanzó a sus brazos. Koichi tenía buen aspecto. La sangre de la cara ya se la habían limpiado y solo tenía unos pequeños puntos en la ceja. Koichi también la abrazó, hundiendo su cara en los hombros de la mujer.

-Koichi, gracias a dios que estás bien, estaba tan preocupada –La mujer se separó y le miró emocionada. Al rato cambió su expresión por una más seria. -¿La enfermera te ha dejado salir o te has escapado?

-Yo…no había nadie y me he ido, pero eso no es importante, quiero ver a…

-Claro que es importante Koichi, ¿cómo puedes decir que…

-¡No mamá! ¿Dónde? ¿Dónde está Kouji? –preguntó mirando al médico y a sus amigos. Hikari no soportó la mirada y agachó la vista al suelo. Lavi la miró y le sonrió intentando transmitirle algo de apoyo.

-Veréis. –comenzó el doctor metiéndose en la conversación. – Ahora mismo le iba a comentar datos a la señora Kimura. Kouji Minamoto se encuentra en estado…en estado de peligro, pero estable. Las hemorragias las detuvieron rápidamente, pero desgraciadamente perdió muchísima sangre. Le hemos hecho varias transfusiones de sangre y con varias cirugías hemos intentado curar todas las heridas internas de todo el cuerpo.

Ahora se encuentra dormido y le hemos conectado un respirador porque tiene algún problema después del golpe, aunque no grave, en el aparato respiratorio. Pronto se lo podremos quitar. – observando los rostros preocupados de los muchachos y los padres de Kouji (el padre había hecho aparición cuando el médico había comenzado a hablar), suavizó un poco el tono de voz. –Por lo demás, todo está bien. Dentro de unos minutos tres personas podrán entrar a verle. A pesas de cómo lo puedan encontrar, si tiene fuerzas, puede recuperarse y salir del estado de peligro en poco tiempo.

Esa última frase consiguió tranquilizar el ambiente. Koichi suspiró y se sentó al lado de Hikari. La chica tenía los ojos rojos de tanto llorar y Lavi mostraba una clara preocupación por el estado de Kouji.

Los minutos pasaron como horas, y el médico les dio permiso para que tres personas entraran a ver a Kouji. Koichi dejó que entrara primero su madre con su padre y la madrastra de Kouji. Pensó que sería lo mejor, ya que no resultaría nada fácil a la madre de los chicos ver a uno de sus hijos en ese estado en la cama y al otro derrumbarse de esa forma. Además, Hikari sabía lo que sentía por Kouji, a si que no tendría que ocultar del todo su dolor.

Tardaron alrededor de media hora en salir, apareciendo primero la madre de Koichi con lágrimas en los ojos.

Koichi suspiró tristemente y el médico les dio permiso para entrar.

Hikari y Lavi se levantaron de sus asientos y miraron a Koichi, y cuando este asintió, los tres entraron.

Hikari soltó un grito apenas audible cuando vio a Kouji en la cama.

Unos pequeños tubos asomaban por su nariz y tenía una mascarilla que tapaba su boca. De la muñeca derecha salían varios tubos, ya fuesen de suero u otras cosas. Sus constantes vitales aparecían monitorizadas al lado de la cama, y un pitido marcaba los latidos de su corazón. Todo parecía estar en su lugar.

Koichi se acercó lentamente a la cama y le agarró la mano que tenia sin tubos ni sueros suavemente. Estaba muy fría. Intentó controlarse y le miró a la cara. Su rostro mostraba tranquilidad y ningún dolor, y le habían soltado el pelo, aunque tenía algunas vendas alrededor de la cabeza.

Lavi y Hikari observaban a Koichi algo apartados, permitiéndole así tener un poco de intimidad.

Hikari miró el reloj. Eran las 12:30pm, y sin duda iba a ser un largo sábado. Todo había sido planeado para que fuese un fin de semana inolvidable, pero no como ellos querrían recordarlo….

Hikari se acercó lentamente a Koichi y apoyó una mano en su hombro y su cara en el otro. Lavi también se acercó y se colocó al lado de Koichi.

El gemelo al notar el apoyo que le estaban dando se giró y les sonrió, pero más tarde se hundió apoyando su cabeza en el pecho de Kouji y rodeándolo con sus brazos. Comenzó llorando en silencio pero terminó haciéndolo de forma más fuerte, provocando que Hikari no aguantase la situación y saliese corriendo, siendo seguida por Lavi.

Koichi notándose solo, elevó un poco la cabeza y miró al semblante serio de Kouji. Sabía que no conseguiría nada hablándole, pero con la necesidad de desahogarse comenzó a decirle:

-Kouji… ¿Cómo pudiste hacerlo? Fuiste un estúpido al hacer esa locura. ¿Acaso no pensaste en como me siento yo ahora? Estás ahí tumbado, conectado a un respirador sin el cual no podrías ni sobrevivir, y con un montón de tubos por todos lados…. Y aun así solo pareces dormido… Por favor, no te quedes ahí para siempre. ¡Tienes que despertar! Yo…yo no puedo estar sin ti… Ahora que se que me quieres todo puede irnos bien, podemos ser solo tú y yo en el mundo…

Cuando terminó de hablar el medico entro y le sacó fuera. En el estado en el que Kouji se encontraba era mejor que estuviera solo, no fuese a empeorar y la familia estuviese presente, además de que molestaría en el trabajo de los médicos.

Después de hablar con el médico se marcharon a casa, dejando a Kouji en manos del hospital.

Los padres de Kouji se fueron a su casa, y Koichi se fue con su madre a casa, quedándose Hikari y Lavi comiendo en casa de la chica.

Después de comer Koichi acudió a casa de la chica (los padres de ella se habían marchado una semana de vacaciones dejándola a ella con la casa) y se sentaron los tres en la cama de la chica.

Lavi miraba al techo, mientras que Koichi tenía la mirada perdida en el suelo.

Hikari suspiró y le dio a Koichi un beso en el pelo, y al notarlo Koichi alzó la cabeza. Sus ojos estaban vidriosos y tardó muy poco en ponerse a llorar.

Hikari le miró tristemente y le abrazó. Ella hacia lo posible para no ponerse a llorar también. Para ella Kouji siempre lo había sido todo. Su modelo a seguir, su mejor amigo, su vecino, ¡todo! Y esa situación provocaba que se empezara a marear. Al ver al ver a Koichi le pasó un brazo por el hombro y le atrajo cariñosamente hacia él.

-¿Cómo? ¿Cómo pudo hacer eso? No me entra en la cabeza. –susurró Koichi intentando dejar de llorar.

-Koichi, eso fue porque te quiere. Seguro que se pone bien pronto.

-¿Y si no lo hace?

-Lo hará. Ya escuchaste lo que te dijo. Te quiere, no creo que quiera estar separado de ti tanto tiempo.

-¡Ahora podemos ser felices! ¡Podemos estar juntos como queremos! ¿Cuánto tiempo tengo que esperar para poder ser feliz?

-Eso solo el tiempo lo puede decidir…-dijo Lavi cerrando los ojos.

Koichi suspiró y se fue al baño a lavarse la cara. Cuando regresó Lavi y Hikari le recibieron con una sonrisa. La chica sacó de una estantería un álbum de fotos y comenzaron a recordar tiempos del pasado. En las fotos siempre salían los cuatro juntos. Cuando iban a la playa, cuando iban a eventos de comic y manga disfrazados de personajes de series como Bleach, Death Note o incluso D.Gray Man… (N/A: imaginaos a Lavi disfrazado de si mismo…XDDDDD).

Toda la vida habían estado juntos (Koichi se unió al grupo al conocer a su hermano), y tenían muchos proyectos para el futuro.

Cuando acabó la tarde la madre de Koichi pasó a buscar a su hijo y fueron a su casa, acercando a Lavi a la suya…

-Un mes más tarde-

-Venga Koichi, vamos a llegar tarde para coger el autobús.

-¡Voy!

Hikari y Koichi corrían tras Lavi en dirección a la parada del bus, donde cogerían el primero para ir al hospital.

Kouji llevaba un mes inconsciente y no mostraba ni mejoría ni empeoramiento. Koichi iba todos los días a visitarle, con la esperanza de que Kouji abriera los ojos estando él presente.

Llegaron a tiempo y se dirigieron a la habitación de Kouji sin hablar siquiera en recepción.

Cuando llegaron entraron en la habitación sin esperar. El doctor se encontraba cambiando algunos sueros y apuntando algo en su carpeta. Cuando vio a Koichi sonrió. Ese joven era muy amable y educado, y nunca dejaba a su hermano solo.

Se dirigió a él y le susurró algo en el oído. Koichi sonrió y el doctor se marchó.

-¿Qué te ha dicho? –preguntó Hikari curiosa.

-Que Kouji está mejorando poco a poco.

La chica sonrió también y los tres se acercaron a la cama. Koichi, como había hecho todos los días, cuando llegó le besó en la frente y le agarró una mano.

Ya había recuperado el color y todo parecía estar bien. Las heridas de la cabeza estaban totalmente curadas y ya no necesitaba ayuda de un respirador.

Koichi observó la pantalla donde estaban sus constantes vitales. Todo estaba en orden.

Estuvieron una hora más y viendo que no había cambios decidieron marcharse.

Primero salieron Hikari y Lavi y Koichi tardó un poco más. Cuando sujetó el pomo de la puerta oyó un pitido continuo.

Asustado miró a la pantalla y comenzando a sudar vio como el corazón de Kouji se había detenido.

Se acercó corriendo a él y comenzó a zarandearle mientras pedía ayuda. Hikari y Lavi entraron corriendo, pero las enfermeras que llegaron les echaron de la habitación.

Llegaron dos médicos con el carrito del desfibrilador y con una mirada triste echaron a Koichi de la habitación.

Los siguientes minutos fueron eternos para Koichi y el resto. Desde el pasillo se podían oír las descargas que le estaban dando a Kouji en el pecho.

Koichi andaba de un lado a otro a punto de sufrir un ataque mientras Hikari se abrazaba buscando apoyo en Lavi.

Al rato dejaron de oírse las descargas y los jóvenes se temieron por un momento lo peor.

La puerta se abrió y una de las enfermeras sacó el carro con el desfribilador. Al cabo de unos minutos también salió el medico. La frente la llevaba llena de sudor y en su cara había una expresión extraña. Koichi se dirigió con una mirada suplicante a él y los jóvenes le siguieron.

El doctor sonrió cansado y dijo:

-Tranquilos chicos, todo está bien. El corazón se ha detenido por una insuficiencia respiratoria, pero lo hemos reanimado rápidamente. Su estado está fuera de peligro y creemos que pronto despertará.

No os puedo dejar ahora pasar, pero dentro de unas dos horas os dejaré pasar.

Koichi al escuchar las noticias le dio las gracias y se abrazó fuertemente al doctor. Este sonriendo le dio unas cariñosas palmadas en la espalda y se marchó. Los tres jóvenes se abrazaron y decidieron bajar a la cafetería del hospital, porque no querían marcharse. Les habían dicho a sus padres que comían por ahí así que no tenían que avisar a nadie.

La madre de Koichi telefoneó a este al enterarse de lo que le había pasado a Kouji, y viendo que su otro hijo estaba bien, quedó con él en el hospital horas más tarde para visitar a Kouji.

Cuando terminaron de comer lo que les había traído una camarera (el hospital era tan grande que en la cafetería necesitaban camareros), se pusieron en pie y subieron a la habitación.

Una enfermera se encontraba dentro observando al joven. Era un poco injusto que un chico tan joven como él hubiera pasado tan pronto por aquello.

Al notar que habían entrado los chicos, les sonrió y salió, diciéndoles antes que si necesitaban cualquier cosa les avisara, que estaría en el pasillo.

Koichi le agradeció la atención y se giró mirando a su hermano. Se acercó lentamente siendo seguido por Hikari y Lavi. Cuando llegó a su lado acercó una silla al lado de la cama y se sentó en ella, apoyando sus brazos y cabeza en el pecho de Kouji. Agudizó el oído y comprobó tranquilo que el corazón le latía como lo hacia normalmente.

Suspiró tranquilo y comenzó a sollozar levemente.

Todo aquello había sido demasiado para él.

-Kouji, ¿cómo has podido darnos este susto? Cuando dejó de latir tu corazón pensamos que te habías ido, menos mal que el medico llegó a tiempo. Pero aun así, menos mal que todo está bien. Tenemos tantas ganas de que despiertes y de que esté todo como antes… Bueno, no todo, porque si es verdad que me quieres, podremos ser felices.

Estamos tan preocupados por ti… Por favor Kouji, despierta pronto, te quiero tanto… No nos vuelvas a asustar de este modo… yo…. No soportaría que te pasara nada…. Yo…. – susurró Koichi sin poder continuar.

Hikari y Lavi miraron a Koichi preocupados y luego a Kouji. Por un momento pareció que Kouji había movido una mano, pero descartaron rápidamente eso. Era imposible que después de lo que le había pasado con el paro cardiaco, pudiese reaccionar tan pronto. Pero oyeron un susurro, tan bajo que creyeron haberlo soñado por un momento…

-Yo…. Lo siento Koichi… no quería…. Preocuparte….- un susurro apenas audible hizo que Koichi alzara la cabeza. Su hermano había abierto los ojos y le sonreía débilmente. Koichi con una sonrisa, comenzó a llorar de nuevo…

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Koichi: Por fin despiertas. Ha pasado tanto tiempo desde el accidente… (Suspira aliviado).

Kouji: Koichi, es una historia…Anda, no te emociones tanto…Hikari, ya puedes salir…

Hikari: Espero que nadie me quiera matar por hacer sufrir a Koichi (mira temerosa a Korime)…

En fin, gracias a todos por seguirme desde hace tanto tiempo. No pensé que sería capaz de continuar con tantos capítulos (para mí ya son muchos :P)

¡Minna, arigatou!!

¡Os quiero mucho! A ti más, Kouji, lo sabes…. :P

¡Gracias por todos los reviews!

¡Hasta el próximo capitulo!