.. Título: Deshonra ..
.. Capítulo 24: Recuerdos Implantados..
.. Autora: Annie-chan Diethel ..


Qué gran dolor sentí en el momento en el que Alphonse cuestionó su propia vida.

Fue culpa mía, porque debí confesarle aquella noche en Rizembul que sentía un miedo horrible a que me odiara. Mas no fui capaz, me aterré, como lo hice cuando me asaltó con aquella pregunta.

- ¿Intentaste decirme que mi alma y mis recuerdos son algo falso que tú inventaste?

El alma me cayó a los pies. Winry intentó salir en mi defensa, pero Al no la dejó. Aquella conversación era nuestra, sólo nuestra. Pero yo no podía contestar. Sentía tanto miedo a la respuesta real... Que cuando la encontré me quedé sin control de mí mismo. Mi hermano pequeño, la persona más importante en el mundo para mí, no sólo me odiaba, sino que por mi culpa cuestionaba todo lo relacionado a las experiencias vividas antaño, la existencia de mamá... Su propia existencia.

No pude responder. Me sentía demasiado culpable, incapaz de decir algo con propiedad. Me exigió que le respondiera, y no lo hice. Enfureció y con razón. Me odiaba a mí mismo demasiado...

Hizo el ademán de marcharse pero lo sujeté. Dio un tirón y se soltó, lo volví a agarrar, aún más fuerte. Forcejeamos, hasta que me golpeó en la mejilla y me tiró al suelo.

- No te acerques a mí...

- Al...

- No te acerques a mí... ¡Aléjate de mí!

Corrió hacia la barandilla y saltó desde ella. Lo seguí, pero Winry no me dejó saltar. Grité y grité con toda la fuerza de mis pulmones, quise llorar como hacía años que no podía.

"- Al... por favor..."

Él no dejaba de correr y alejarse, arrancándome lentamente pedazos de mi alma y llevándoselos con él. Mi corazón se destruyó como si de un simple cristal se tratase. Por un instante, sentí deseos de morir. Winry me ayudó a buscarlo con un simple dibujo, pero nadie lo había visto.

¿Por qué? ¿Por qué tenía tanto miedo? Estaba aterrorizado. Al tenía toda la razón: ¿cómo podía creerme estando en aquel cuerpo vacío? Aquel en el que habitaba por culpa mía. Me odiaba, estaba seguro. En sus ojos vacíos había podido ver la repulsión que sentía hacia mí.

No podía dejar de darle vueltas a lo sucedido. Había conseguido no sólo que mi hermano, mi única familia y la razón de mi existencia, me odiase, sino que se odiase a sí mismo en el proceso. Cuando me quise dar cuenta, había lanzado un puñetazo contra una pared. Winry se asustó al verme maldecidme, apretando los ojos con toda la fuerza de mi cuerpo para que las lágrimas no brotaran.

¿Y si le ocurría algo? ¿Y si se desesperaba tanto que hacía alguna locura? ¿Y si intentaba romperse el sello de sangre tal y como lo había hecho la armadura del laboratorio 5? Un sinfín de hipótesis corrían por mi cabeza, clavándose en mi cerebro como mil dagas ardiendo. Estaba realmente asustado, mis peores pesadillas se estaban haciendo reales.

Llegamos al campo de batalla advertidos por Hughes, sin saber que Alphonse y Scar, además de los dos niños Ishbalitas se encontraban allí. Lo vi luchando contra la armadura del hacha y corrí hacia ellos, llegando justo a tiempo para detener el golpe que iba a recibir. Lo escuché cuestionar mi aparición, antes de que Winry le explicase que había ido a buscarlo porque estaba preocupado por él. Se metió en la batalla y derribó al oponente chocando contra él. Nos dispararon, así que creé un muro para protegernos temporalmente. Me apoyé en él, más asustado por lo que diría a continuación, por la respuesta que debía recibir, que por la batalla en sí. Cerré los ojos con fuerza, con unas impresionantes ganas de llorar.

- Al… Todo este tiempo he tenido miedo de preguntarte… ¿Me odias? ¡Puesto que fue culpa mía ponerte en ese cuerpo! Por eso, por esa razón yo… tenía miedo de que me odiases por eso…

- Niisan… ¿Eso era lo que me querías preguntar?

La voz de Winry nos alertó de que el tipo del hacha iba a atacar a Al, pero él se dio la vuelta y le otorgó un puñetazo que le destrozó la calavera que llevaba por cara, mientras gritaba aquellas palabras que aliviaron mi alma como un bálsamo.

- Niisan yo… yo… ¡No te odio!

Tras la batalla, Scar afirmó que Al era humano, y aquello lo hizo sentir mejor. Cuando volvimos al hospital, le pedimos a Winry unos minutos para hablar del tema. Ella comprendió y se salió de la habitación. Me senté en la cama y Al en el suelo, a mi lado. Apreté los puños: aún me dolía el corazón cuando pensaba en ello.

- Al… ¿Realmente crees que sería capaz de hacer algo así? Es decir, de crear una forma de vida con recuerdos falsos, de montar una enorme mentira y poner en peligro mi vida sólo por un pedazo de chatarra a la que di un poco de información y vida…

- Yo… No, no lo creo… Pero entiende que es difícil confiar ciegamente estando en un cuerpo vacío, siendo una armadura parlante con un sello de sangre.

Guardé silencio porque lo comprendía. Entendía a la perfección la situación en la que se encontraba mi hermano pequeño, y que era completamente comprensible. Me dolía, pues, que se viera obligado a pensar cosas así.

- Lo siento, Al… Es mi culpa… ¡Fui un imbécil al pensar que podría realizar una transmutación humana tan fácilmente! ¡Un inútil por no poder recuperar también tu cuerpo!

- ¡Basta, niisan!

La habitación quedó sumida en el silencio. Nos miramos fijamente, él regañándome con los ojos y yo con los míos suplicando perdón.

- Te recuerdo que al realizar esa transmutación fuimos dos. Te recuerdo que me propusiste abandonar en varias ocasiones y yo no quise. Y te recuerdo que al atar mi alma a este cuerpo me salvaste la vida. ¿Por qué sigues atormentándote de esa manera?

- Es culpa mía…

- Es culpa nuestra… Te ruego que dejes de martirizarte así…

Me levanté de la cama, reteniendo lágrimas en los ojos. Quise continuar acaparando toda la culpa, pero de mi boca no salían más palabras: todas acababan por morir antes de llegar a mi garganta. Me escocían los ojos. Me abalancé sobre él y estreché su armadura metálica. Él me devolvió el abrazo y me dejó llorar en su regazo por los dos.

"Lloré por mí, por ti, por los dos, tantas noches de mi vida… porque ansiaba que pudieras llorar conmigo…"


Gracias muy especiales a Kuroiku (decias? xDD), Hikari-Uchiha (Yo tampoco lo supero, lo de Nina fue un capítulo que afectó a los corazones de todos aquellos a quienes nos sigue latiendo en el pecho...), Dizashe (Thank you for reading and your words!) y Niki-san (tranquila jajaja yo te entendí!)

Y gracias también a los que siguen el fic, aunque no dejen review!

¡Nos leemos!

Annie-chan Diethel