Notas: Fic de Runoni Kenshin, no quiero violar ningún derecho del autor ni nada parecido, Aoshi & Misao.

Sobres rojos.

Epilogo.

Por: Luna "El sol nocturno"

Escucho el suave crujido que hacia el colchón de su padre, leve, muy controlado para ser confundido con un sonido habitual del ambiente nocturno, y demasiado cuidadoso como para no ser algo producido por descuido durante el sueño. Claro que un ninja apenas hace ruido en toda su vida. Únicamente en su corta infancia.

El entrenamiento empieza de niño, mediante la imitación que hace al pequeño hablar; este se fija en los movimientos de sus progenitores y los hace suyos, por eso no era de extrañar que su hermana y él fuesen tan silenciosos, apenas habían llorado pero si seguían riendo mucho.

Así que ¿Por qué tanto cuidado?

Intrigado entreabrió sus ojos ocultando con sus pestañas el característico color de jade heredado de su madre. Su padre no estaba. Ni las legendarias kodachi que le distinguían entre los demás onni, ni las dos piezas de su austero uniforme.

El fuego que ardía en una esquina de la pequeña cueva solo mostraba un colchón vacío.

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-S-O-B-R-E-R-O-J-O-

Misao sonrió al notar la caricia, suave y tranquila, se movió hasta ocultar el rostro entre las mantas del futón y dejo escapar un suspiro. Se volvió a repetir la acción y esta vez se escondió totalmente.

-Mama.

Por el tono de reproche que ya era hora de levantarse.

-¿Qué... pasa?-susurro bostezando a media frase.

-Hoy vienen papa y Hannya, quiero estar guapa para cuando lleguen-no solo bajo la cabeza sino también el tono de voz-pero la tía Osamu insiste en que debo vestir un kimono y no mi ropa onni.

-También puedes luchar con un kimono.

-Eso solo lo podéis hacer tú, la tía Osamu y la tía Okon.

-Sabes una cosa, para estar guapa solo tienes que dormir un poco más.

-¡Mama!

-Vale, vale, me levanto ¿Cuándo te has vuelto tan responsable mi pequeño torbellino?

-Desde que llevas durmiendo tres horas mas de lo acostumbrado-dijo Osamu levantando la persiana de bambú, el sol dio de lleno en los ojos de la Okashira y esta parpadeo gimiendo por el brusco cambio-vamos holgazana, cualquiera diría que eres la temible Okashira Onni, Misao Makimachi dama de Aoshi Shinomori.

-Dame cinco minutos cariño, tía Osamu y yo tenemos que hablar.

Akari salió por el shoji con cara de haber cumplido su buena acción de la mañana.

-

-¿Otra noche salvaje? Si seguís así tendréis el siguiente en nada.

-Mira quien habla, la que va por el tercero-dijo bostezando y estirándose como los gatos.

-Y eso que nos casamos después que vosotros. Arriba, te están esperando.

-¿Quién?

-Ryunosuke y Yuko Yagami, creo que quieren saber si pueden empezar a entrenar a su hijo en las artes onni.

-¿Les has dicho que estaba durmiendo?-dijo avergonzada.

-No, solo que estabas en el despacho y que habías dicho que nadie te molestase.

-Osamu, te quiero.

-Vamos-dejo escapar con un disimulado enfado.

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-S-O-B-R-E-R-O-J-O-

Hannya espero hasta que su hermana llego hasta ellos, cuando alcanzo la otra parte del puente sin tropezar con ningún tablón mal encajado la cogió en brazos y la dio un sonoro beso que luego fue coreado por otros dos, el de su madre y el de su hermana.

-¿Hacia mucho frío?

-Un poco-susurro una voz en el oído de Misao, parte de una gabardina blanca cayo sobre ella tapándola.

-Hola anata.

Aoshi la rodeo el talle, le resultaba difícil notar el contorno del pequeño cuerpo por culpa del abrigo y las pesadas telas del kimono invernal, pero no tardaría mucho en sentirlo contra el suyo.

-Sabes papa, el yayo sigue resfriado.

-¿Okina no ha ido al medico?

-Mas bien el medico no ha venido a verle, pero sigue tomando las hierbas que le receto para el resfriado, la fiebre ha bajado pero aun estornuda.

-Solo a él se le ocurre ir a buscar a sus nietos en medio de la noche.

-Es un abuelo feliz.

-

Recorrieron los puestos del mercado terminando de hacer la compra para el próximo año nuevo, Akari se enamoro de un gatito que se encontraron en un callejón, poco tardo en convencer a sus padres para que la permitieran quedarse con él por lo que se olvido de ese nuevo juego de kunais que tanto la habían gustado cuando fueron a ver a Hatori la ultima vez, Hannya por el contrario tuvo serios problemas para decidirse por una de las kodachis que el afamado maestro forjador estaba planeando hacer, al final terminaron enfrascados en un nuevo diseño, idea del joven. Aoshi había tenido pensado ir a la tienda de kimonos del Hanamachi donde Misao había comprado ese kimono negro que tan poco la veía puesto, pero tubo que resignarse a pasar la tarde cargando con bolsas de diversos regalos.

Y a recibir miradas divertidas de su esposa.

-¿De que te ríes?

-De nada-sujeto uno de los palillos con el dulce, puso la mano por debajo para que nada cayese a la mesa y se lo ofreció.

-Ya hablaremos en el Aoiya-dejo que su aliento la acariciase en la despejada muñeca. Misao solo sonrió inocentemente mientras Aoshi levantaba una ceja.

Varias horas mas tarde Hannya y Akari deseaban correr a la habitación de Okina para escuchar otra historia del Onniwabanshuu antes de irse a dormir; por otro lado sus padres se retiraron antes de lo acostumbrado.

-

El primogénito solo vio como su padre era atraído al interior de la habitación de un seguro tirón del cuello de la yukata, la risa de su madre le hizo acordarse de que su deber de onni era hablar con la Okashira sobre el comportamiento dudoso de otro onni, su honor como hijo exigía una respuesta.

-

-¿Pretendes no desnudarme?

-Pretendo vengarme por lo de esta tarde.

-¿Qué te he hecho?

-Reírte, de ver como tras una semana de entrenamiento en el bosque me tocaba llevar más de siete bolsas cargadas de regalos.

-¿Y por eso te vas a vengar? Respóndeme a una cosa ¿Cuantos meses he estado embarazada?

-Dos hijos-respondió bajando el escote de la yukata hasta el principio del obi.

-Dieciocho meses si los juntamos a ambos.

-Mucho tiempo-susurro antes de despejarla las piernas.

-Pues lo siento por ti.

Con las piernas ahora libres de la tela le envolvió las caderas, se dio el suficiente impulso con los brazos y le aplasto ayudándose de las manos contra el colchón del futón; Aoshi levanto una ceja, divertido.

-Soy más fuerte que tú.

-Amor, permite que lo ponga en duda-memorizo la sensual visión de Aoshi con la yukata descolocada mientras enseñaba los músculos aun firmes por el entrenamiento.

El antiguo Okashira sonrió al sentir que la boca de ella descendía sobre su garganta, dejando un rastro brillante mientras le separaba el cuello de su ropa de dormir; jadeo cerrando los ojos cuando los suaves labios rodearon uno de sus pezones. Tantas noches y solo ahora había descubierto todas las posibilidades que podía tener su cuerpo para el placer, una mano bajo hasta su hombría, entre las telas de su propia yukata, y la acaricio deslizando los dedos con ternura.

Misao sonrió al verle respirar de forma irregular; dio un certero tirón al obi de su propia ropa y se libro de las telas hasta quedar desnuda sobre él.

-Ves, eres incapaz de resistir una simple caricia.

-Eso depende de donde… sean las caricias.

-¿Seguro?

-Si.

La Okashira llevo la mano al tórax de su esposo, él únicamente la pudo mirar intrigado antes de que sus dedos rozasen, de forma totalmente accidental, el otro pezón masculino; cerro los ojos tragándose el gemido que habría escapado de su garganta. Cuando noto que los finos dedos sujetaban su miembro supo que su pequeña esposa estaba decidida a arrebatarle ese gemido; aunque fuese por la fuerza.

La demostraría por que aun le conocían como el onni de hielo.

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-S-O-B-R-E-R-O-J-O-

-Madre-asomo la cabeza a la habitación donde la Okashira solía pasar casi todas sus mañanas-¿Mamá?

Misao giro el rostro en su dirección sonrojada; había estado recordando la noche que habían pasado Aoshi y ella, el duelo hielo-fuego había resultado apoteósico y solo había terminado de una manera posible, los dos jadeando agotados sobre el futón y queriendo reponerse cuanto antes para repetir.

-¿Sí cariño?

-Quiero hablar contigo sobre papá.

-Te avise, golpear un tronco con el puño desnudo duele, más si es invierno-susurro con una sonrisa

-No es eso mamá. Una noche antes de que viniésemos papá salio de la cueva…

-Necesidades básicas cariño, seguro que salió y volvió cuando te dormiste.

-Volvió al amanecer, lo sé por que no dormí durante toda esa noche.

-

La Okashira desvió la mirada a la pared, allí había colgado un cuadro de las montañas cubiertas por la nieve, muy en la época en la que estaban, pero los trazos y las posteriores pinceladas lo hacían ver calido.

-Creo que Aoshi Shinomori tiene una amante.

La concentración de la mujer se rompió en ese instante.

-Eso no es cierto…

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-S-O-B-R-E-R-O-J-O-

-Le ví salir como un fugitivo. ¡Tiene una amante mamá!

-Cariño…

-No volvió hasta el amanecer, paso fuera toda la noche madre.

-Amor, tranquilízate… tu padre no esta difamando ningún honor.

-¿Tener una amante no es difamar tu honor?

-No cuando esa amante es tu madre.

Hannya abrió los ojos impresionado.

-

-Nos citamos de vez en cuando, es una forma de mantener la pasión, además los enigmas y el riesgo añaden un incentivo poco común…

-Los adultos sois muy raros-murmuro Hannya mirando de arriba abajo a su madre. Sabía lo que era el sexo, tenia quince años y era Onniwabanshuu, desde que tenia conciencia de si mismo sus padres le habían mostrado el uso del ki y eso incluía unas lecciones sobre anatomía, tanto masculina como femenina. Akari las recibiría cuando su cuerpo despertase, cuando fuese adolescente.

-Solo nos gusta disfrutar de nosotros mismos cariño.

-Raros.

-Posiblemente, pero llegara el día en que tu también lo hagas-Hannya se quedo tieso en la silla al oír la voz de su padre a sus espaldas-hasta entonces quiero que leas esto y que descubras una importante lección en ello.

Misao sonrió al ver como su esposo entregaba una carpeta roja a su primogénito-Tienes razón, le ayudara a comprender.

Dentro estaban las cartas que durante dos años ambos se había escrito.

¿POR QUE ROJO?

POR QUE ES IMPORTANTE

Alis-chan: Ambos terminan teniendo su propios apellidos, los dos tienen prestigio y ambos han sido (o son Okashiras) podia haber vuelto loca a una amiga mia que estudia las tradiciones japonesas, pero lo deje asi por que ninguna de las dos sabiamos explicar muy bien lo que habria pasado en semejante situación (aclaro que si la mujer tiene mas prestigio que el hombre, es este, y no ella, el que cambia de apellido) para ello necesitabamos a un verdadero japonés pero por Madrid no abundan. Por cierto aprobo con nota XD

Gabyhyatt: En realidad es una demostración que hasta el siglo pasado se utilizaba aqui en Europa (mi bisabuela paso por ello) es una forma de demostrar de que la novia a llegado pura y recta hasta el matrimonio, teniendo en cuenta como son los japoneses con eso del honor y mas aun cuando se trata de linajes largos, te puedes imaginar... Que mal rollo :S

Misao de Shinamori: Yo no habria llegado al segundo sentido ni de broma... pero seria toda una escena el que Okina fuese a recoger el pañuelo y se encontrase un cartel: "Ocupados, no molestar o lanzamos kunais" creo que las clases de refuerzo (Asi se hace un bebe, por Misao Makimachi) les han venido muy bien, y no solo a estos dos palomos.

Silvia-chan: Ambos con los apellidos que tienen... siempre puedes sacar esto por la impresora, pillar al novio por banda y... (la imaginacion de Luna se dispara y mira a su "vampirito", este se sonroja y hace un gesto al ordenador: termina y despues soy tuyo. KYAAAA)

Alexandra Shinomori: Diox pasaros a leer su review por que a dado de lleno con la idea del fic Que no lees mentes? No, no las lees, haces un psico analisis del Fic brutal, me gusta tu deficion de lo que ha ocurrido entre los personajes. DAS EN LA DIANA!

Tohko: A mi también me ha gustado que tubieses un ojo encima. Hasta otra.