El ÁNGEL CAÍDO

por Aneth

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NOTA:

Los personajes de Card Captor Sakura

le pertenecen pura y exclusivamente a CLAMP.

Este fanfic es realizado sólo con fines de entretenimiento.

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PRÓLOGO

Sakura Kinomoto abrió los ojos lentamente con pesar y congoja. Se encontraba aturdida y confundida. Su cabeza no cesaba de dar vueltas, y mientras intentaba ubicarse en el tiempo normalmente, oía cómo unas madres callaban el llanto de sus niños con voces lejanas y tranquilizantes.

Miró a su alrededor entre tanta penumbra. Al parecer, se hallaba en una oscura y pequeña habitación. No podía ver nada. Y el sonido de aquellas personas la inquietaban desde lo más profundo de su corazón.

Se puso de pie con igual lentitud, y se apoyó cuidadosamente contra la fría pared, notando con ello que aquellas serenas voces provenían de la habitación contigua a la de ella.

¿Qué estaba sucediendo?

¿Dónde se encontraba?

¿Por qué en ese momento se hallaba completamente sola en una pequeña, desolada y desconocida habitación?

¿Por qué lloraban aquellas personas?

De repente, algo en su cabeza hizo que recordara todo.

El ataque, los gritos, la confusión, la gente corriendo, los soldados. Hombres heridos, mujeres y niños huyendo por los pasadizos, sus objetos más preciados destrozados, el trono y el palacio incendiados.

–Asedio... –pronunció con voz temblorosa y apesadumbrada mientras imaginaba como un fuga recuerdo un palacio destruido, y su gente siendo capturada.

Pero había algo más. Y en ese momento, como una imagen detenida en el tiempo, lo supo.

Recordaba sobre todo...

Aquella bandera enemiga color verde, con el dragón plasmado e imponente, izada y llevada con orgullo por las tropas líderes de la infantería.

Todo había ocurrido tan repentinamente, que podía pensar claramente que se trataba de un simple y efímero sueño. O mejor dicho, una pesadilla.

Sakura sintió como su pecho subía y bajaba, producto de haber comenzado a respirar con dificultad debido a una súbita y terrible desesperación.

–Oh Dios mío...–dijo en un estado completo de shock y estupefacción.

Se quedó estática. Dura y quieta como una estatua de mármol. Su corazón dejó de latir tan sólo por una milésima de segundo. Milésima en la que creyó hundirse en el más profundo y oscuro de los abismos.

Su reino... había sido atacado.

Destruido, hecho trizas...

Sí, eso había ocurrido. No había sido un sueño, ni producto de su imaginación.

Eso era real.

–P-Papá... her- hermano... comenzó a balbucear intentando recuperar el aliento y la cordura– ¿dónde...?–susurró de pronto mostrando una mirada repleta de temor. Sabía que había sido capturada, al igual que los dueños de las voces que oía perfectamente por la pared... Pero no sabía qué destino les había deparado a su querida familia...

La joven corrió entonces con torpeza y desesperación hacia la puerta probando abrirla y golpeándola con su cuerpo todas sus fuerzas. Sakura comprendió con obstinación que ésta estaba lógicamente cerrada con llave, mas tenía que continuar intentando.

Tal vez si la forzara un poco más... podría ser que cediera... Pero no tuvo éxito alguno, su cuerpo no resultaba tan pesado lo suficientemente fuerte como para derribar aquella fuerte tabla de madera.

Jadeando, Sakura lanzó un gemido de dolor y frustración. Sentía cómo las lágrimas amenazaban con salirse de sus brillantes ojos. No sólo se encontraba perdida y sola en un lugar desconocido, sino que la habían separado de sus seres más queridos sin saber siquiera el paradero de ellos...

–¡¡Papá¡¡Touya¡¡Respondan por favor!! –gritó de pronto sollozando golpeando la puerta con su puño– ¡¿Hay alguien allí¡¡Que alguien me ayude!!

¿Dónde estaba su familia¿Cómo había llegado a ese lugar?!¡¿Por qué no recordaba nada de lo sucedido?!

Por Dios, rogaba que todos estuvieran sanos y salvos. ¡Alguien tenía que decirle lo que estaba pasando! Pero pasaron los minutos... y por más que gritó y golpeó, una y otra vez, nadie se acercó al lugar.

Ni un solo paso, ni otra voz diferente... solamente el llanto leve de aquellos niños y sus madres en la sala vecina.

Las lágrimas ganaron la batalla y comenzaron a deslizarse por su rostro de porcelana, dejando una marca detrás mientras caían, limpiando esas sutiles manchas de tierra posadas en sus mejillas.

–¡Por favor...! –continuó llorando dejándose caer bajo el umbral de la puerta–... Que alguien venga... Papá... hermano... tienen que estar bien...

Agotada y rendida, se recostó contra la oscura puerta con sus esperanzas perdidas, abrazándose a sí misma y lanzándose a llorar desconsoladamente.

¿Por qué¿Por qué tenía que pasarles esto?

Era imposible...

No podía ser... que su vida ahora estuviese en manos del temible Reino Li...

Y que estuviese indefensa, completa y absolutamente bajo su poder.

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Comentarios de la autora:

¡Jojojojo! XD ¡Otra de mis ideas lokas! n.n ¡Y mi primer fic "M" también!

Aquí vemos a la pobre de Saku hecha prisionera¡Y por el Reino Li¡Oh my gosh¿Qué es lo que le espera a ella y a los demás? Pues bien¡esto es solo el principio! Como verán¡sólo es el prólogo de una historia llena de drama y romance!

¡Ah! Y no pienso hacer los capítulos muy largos... más bien van a ser cortos de extensión... ¡pero no por ello dejarán de ser interesantes! n – n jeje

¡Espero que les haya gustado:D

Y ya saben la rutina, si les gustó¡¡DEJEN REVIEW!! Y sino, TAMBIÉN! XD

JAJAJAJA, (es broma es broma n.n) ¡besos a todos y se me cuidan!

Aneth n.n