Titulo:§–Angel Of The Snow–§– –†–Ángel De La Nieve–†–

Capitulo I: "The Dream"

Autora: Kara Hilan Ranjiri Silvery Foxy

Anime: CC Sakura

Personajes: Sakura, Syaoran, Tomoyo, Eriol, Touya, Yukito, Yue, Nakuru, Ruby-Moon, Kero, Spin, Kerberus, Spinel-Sun.

OCs (Original Character): Mitzuki Tsukaru, Salgi

Pareja Fija (Hetero): Syaoran/Sakura (por el momento sólo serán ellos)

Advertencia: LP, OC, Shonen-Ai/Yaoi, OOC ('Out Of Character', pero sólo será un poco)

Género: Acción/Romance/Magia

Aclaraciones: Es un LP (Línea Paralela). Aquí, Syaoran regresa a China, pero después de un tiempo regresa con Sakura (seis meses únicamente); Erio y los demás regresaron también de Inglaterra para quedarse en Japón. Touya sabe todo con respecto a las Cartas Sakura y de los Guardianes (Kero y Yue) acá es algo parecido al anime. Si necesitan que aclare algo que les parece raro o no entendieron bien, me avisan en review y lo pondré aquí en el siguiente capítulo.

Avisos Legales (Derecho de Autor): CCS (Card Captor Sakura) pertenece legítimamente a las CLAMP, yo sólo uso su historia sin fines de ganar dinero o algo por el estilo, simplemente lo uso como diversión.
El OC (Original Character / Personaje Original) que aparece en este fic es de mi propiedad, así que si el personaje les interesó y quieren usarlo para algún fic, por favor, nada de robos, yo se los prestaré si me lo piden. Ya que si se quieren ver con mis abogados... pues... nah... no es verdad, pero si les pido que me avisen antes de usar mis OC, onegai shimasu.

-§- Sakura's Dream -§-

La Torre de Tokio...

La Luna...

El viento sopla con suavidad mientras las nubes comienzan a cubrir el cielo nocturno, opacando el hermoso brillo de la Luna Llena.

Los pétalos de los cerezos caen a mí alrededor... pero pronto comienzan a cambiar... son...

Extiendo mi mano para dejar que unos cuantos pétalos caigan en ella... se derriten... son copos de nieve... pero eso no puede ser... por qué?

Junto a mí está Kerberus, mirando fijamente a un edificio, con preocupación...

Volteo mi mirada al mismo lugar y veo tres sombras... las tres tienen alas... serán a caso... Yue y Ruby-Moon... pero... quién ese tercer ser? Siento una presencia con mucho poder... tal vez más que Yue o Ruby-Moon... pero...

Lo veo... de ese lugar provienen la nieve... será a caso... la carta... pero todas fueron selladas ya... no puede ser "The Snow" la que provoque esto... entonces?... será ese ser...

Ruby-Moon extiende sus bellas alas de mariposa negras con esas marcas rojizas, en sus manos se forman dos esferas de energía preparándose para atacar... pero a quién? a Yue?... a ese otro ser?... No puedo quedarme aquí como si nada pasara!...

Invoco la carta "The Fly" y mis alas no tardan en aparecer, pero Spinel-Sun se interpone en mi camino, evitando que vaya a donde están Yue y Ruby-Moon... pero... por qué?... Kerberus también me lo impide... muerde levemente la capa que llevo puesta... me pide que no vaya... pero... Yue puede estar en peligro!

Vuelvo mi mirada al mismo lugar otra vez... ahora es Yue quien se prepara para atacar, de sus manos emerge un brillo y forma una estaca de cristal, extiende sus bellas alas al igual que Ruby-Moon lo hizo... se atacrán?... o atacarán a ese ser?... pero su presencia no es maligna, no es un ser maligno... es... su presencia es... por qué lo hacen! No lo hagan! No lo hagan!

-§- End Of Dream -§-

–No lo hagan! –Sakura despertó de repente, asustada por aquel sueño, quedando sentada en su cama mientras respiraba agitadamente.

–Sakura, qué para? por qué te despiertas así? –el pequeño Kero dejó el cajón donde dormía al escuchar a su ama gritar de esa forma.

–N-no... nada... fue un sueño... –murmuró mientras apretaba su mano contra su pecho, tratando de tranquilizar su corazón.

–Estás bien? Hace mucho que no despertabas así... –toca la frente de la chica para ver si tenía fiebre o algo por el estilo.

–Fue... un sueño muy raro... eso fue todo... –le sonríe con tranquilidad, no le gusta preocupar a su amigo de esa forma por un simple sueño.

–Cómo fue? Recuerda que puedes descifrarlo con la ayuda de las cartas... o mejor aún, puedes ver el futuro como aquella vez, recuerdas? Cuando la carta "The Mirror".

–Sí, lo sé, pero no fue nada... de verdad.

–Mm... –el pequeño ser se coloca frente a sus ojos y la mira fijamente sin creerle. –Bueno... pero si se repite, prométeme que lo consultarás con nosotros, Yue o yo, y las cartas, de acuerdo?

–Lo prometo. –le sonríe mientras le soba la cabecita. Voltea a ver su reloj despertador que marcaba las seis treinta. –Es temprano aún... –murmuró más para sí que para su alado amigo.

–Puedes dormir otro ratito. –Le sugirió mientras volaba al reloj y desactivaba la alarma.

–No, mejor me arreglo para ir a la escuela y preparo el desayuno, papá no está y mi hermano estudió hasta tarde ayer.

–Debe estar muy cansado en verdad, no te escuchó gritar hace un momento.

–Sí... oye... que tratas de decir?

–Que tal vez hasta te escucharon gritar los vecinos. –bromeó el pequeño ser.

–No es verdad! Yo no grito así!

–Y cómo se le llama a lo que haces justo ahora. –Sakura se sonrojó un poco y cubrió su boca con ambas manos.

–No te respondo como debiera porque mi hermano está dormido aún. –le cuchicheó. –Y como castigo, no te daré del postre que prepararé con Yukito para esta noche.

–QUÉÉ! NO ES JUSTOOO! YO QUIERO POSTREEEE!... –gritó a todo pulmón el pequeño, pero Sakura lo agarró tapándole la boca y metiéndolo bajo la almohada.

–Shhhh... despertarás a mi hermano...

–Mjhmbmn... msnmnbj... mnbjh...

–Eh?... No te entiendo... –lo saca de la almohada. –Qué dijiste, Kero? –al pobre guardián los ojos le daban vueltas como espirales y tenía la lengua de fuera. –Kero! Kero estás bien!

–N-no... –murmuró apenas mientras Sakura lo recostaba con cuidado en la almohada que casi lo ahoga.

–Reacciona Kero, por favor, no te quería lastimar, te prometo que no lo hago otra vez, lo juro... te prometo que... que...

–Que me darás doble ración de postre esta noche!

–KERO!

Mientras, en el cuarto de Touya, a pesar del ruido que Sakura y Kero hacían, el joven no despertaba, se había quedado dormido con la lámpara de noche prendida y un libro en las manos; todos sus cuadernos estaban acomodados en su escritorio y su uniforme arreglado en una silla junto a este.

Parecía estar soñando, teniendo una pesadilla sería lo más indicado, debido a que apretaba sus parpados lo más que podía.

-§- Touya's Dream -§-

Touya estaba en el templo Tsukimine, frente al gran árbol de Cerezo, de sus ramas se desprendían los pequeños ramilletes de flores y con forme caían, los pétalos se desprendían dando un bello espectáculo de lluvia de flores.

Los pétalos comenzaron a cambiar de color, del rosa claro que las caracterizaba comenzaron a cambiar a un blanco puro.

Nieve?... murmuró Touya al dejar que unos cuantos pétalos cayeran en su mano.

Touya volteó a ver la entrada del templo, frente a el estaba la imponente figura del Guardián Yue, mirándolo fijamente, sus bellas alas dejaban escapar unas cuantas plumas blancas que se perdían en la nieve, sus ropas estaban rasgadas y en partes quemadas, como si recién hubiera tenido una dura pelea, de su brazo izquierdo caían gotas de sangre que teñían su túnica y la nieve que se acumulaba junto a él.

Yue! Qué ha ocurrido! dónde está Sakura!

Ella está bien... –respondió apenas audible mientras el pelinegro se acercaba corriendo a él.

Qué ocurrió? Por qué estás así? –Yue no le responde, sólo desvía la mirada a un lado. –Qué ocurre? –su voz sonaba más preocupada e intentaba tomar con cuidado el rostro de Yue para que lo viera a los ojos, pero el guardián se alejó de él dando un paso hacia atrás. –Yue?...

Fallé...

Qué? De qué hablas?

La promesa que te hice...

Promesa?...

Proteger a tu hermana... y a Yukito...

Qué pasó con Yuki?

– –Yue se mantuvo en silencio, sólo apretó los puños y cerró los ojos con fuerza, pero eso no evitó que una lágrima resbalara por su mejilla.

Qué pasó con Yuki? Si algo le llegase a pasar a él, tú desaparecerías...

Pero si algo me llegase a pasar a mi... el desaparecería también... –Touya no había notado la herida del brazo de Yue, la pequeña mancha de sangre que se había formado había crecido más.

No... no puede... no puedes permitirlo!

No hay nada... que pueda hacer...

Sakura es su nueva ama, si ella no lo quiere, tu no desaparecerás!

Esto ya no está en sus manos... ya no hay nada que hacer...

No! No dejaré que Yuki desaparezca! –sus fuertes y protectores brazos rodearon a Yue, el guardián no se opuso a ello en lo más mínimo, no podía hacer nada, incluso no podía hacer nada para retener las lagrimas que de sus ojos emanaban.

Lo siento... –murmuró Yue apenas audible aferrándose a los brazos de Touya.

No, no digas eso... No te pasará nada... nada le pasará a Yuki... no lo permitiré... –una lagrima solitaria resbaló por su mejilla hasta caer en la mano de Yue. Un brillo cubrió al Guardián y en su lugar apareció Yukito, la herida del brazo no había desaparecido y sus ropas estaban en las mismas condiciones que las de Yue. –Yuki!

To-ya –débilmente levanto la vista hasta verlo a los ojos, el brillo de alegría e ingenuidad que siempre había en ellos, se había extinguido por completo, sólo dejando paso al dolor y al temor. –Toya!

Nada pasará Yuki, todo está bien, tranquilo... –acariciaba los grisáceos cabellos de Yuki mientras estrechaba su cuerpo con el suyo.

Las pocas fuerzas de Yukito se iban desvaneciendo junto con su cuerpo, poco a poco las manos de Yuki se fueron deslizando de los brazos de Touya hasta que los dejó caer por completo.

Yuki?... Yuki despierta... Yuki!... Yuki! –Touya se arrodilla aún con Yukito en sus brazos, tratando de hacerlo reaccionar.

Yukito había cerrado por completo sus bellos ojos, sólo quedaba rastro de lágrimas en sus blancas mejillas y su respiración apenas era perceptible. Su cuerpo se comenzaba a desvanecer como el día en que Touya le dio sus poderes a Yue, para evitar eso que sucedía en ese momento.

No, Yuki... YUKITO!

-§- End Of Dream -§-

–Yuki!... –Touya se despertó de golpe, respiraba agitado y de su rostro caían pequeñas gotas de sudor. –Sólo fue un sueño... una pesadilla... –se repetía mientras apretaba su manos contra su pecho para calmar su corazón. –Fue... demasiado real para ser un sueño... –se levanta de la cama y sale de la habitación, traía puesta una playera gris con un short negro que usaba para dormir, sin importarle si estaba descalzo o no, bajó las escaleras y fue al pasillo donde estaba el teléfono, marcó de memoria un número y esperó hasta que contestaran.

Hola, habla Tsukishiro.

–Yuki?

Toya? Buenos días, pasa algo?

–No... nada...

Seguro? No te escuchas muy bien.

–En serio, no es nada...

–Hermano? Pensé que aún dormías.

–Yo pensé que los monstruos no se despertaban temprano.

Jaja... déjala Toya.

–Mjh... y yo que iba a hacer el desayuno para los dos. –se molesta por el comentario y camina a la cocina, donde ya tenía todo listo para preparar unos panques.

–Lastima Yuki, Sakura iba a preparar panques para desayunar pero...

–Yukito! –los ojos de la pequeña castaña brillaron de alegría y de inmediato sale corriendo de la cocina y de un salto le quita el teléfono a Touya. –Ohayô Yukito!

Buenos días pequeña Sakura.

–No le hagas caso a mi hermano, prepararé más panques para ti.

Gracias Sakura, iré en un momento, sólo recojo mis cosas y salgo para allá.

–Wiii! De acuerdo! –da un salto de alegría y le regresa a Toya el teléfono, sonriéndole de oreja a oreja, entra a la cocina dando saltitos de alegría y tarareando una cancioncilla.

–Deberías venir más seguido a desayunar temprano, la pones de buen humor y se levanta temprano.

–Te oí, hermano! –le grita desde la cocina y amenazando con una cuchara.

Jajaja, no la molestes Toya, es tu hermana.

–Y creme que a veces me arrepiento de que lo sea. –una pantufla le cae en la cabeza, la cual tiene forma de hámster color crema con orejitas cafés. –Monstruo.

Mejor me doy prisa o para cuando llegue, la casa será un campo de batalla.

–No vemos entonces.

Nos vemos. –Yukito cuelga y se prepara para salir.

Mientras, a pesar de haber cortado la comunicación, aún tenía el teléfono en la mano, mirando a la nada, recordando ese sueño, siendo esta la razón por la cual llamó a Yukito.

–Hermano? Estás bien? –la voz preocupada de Sakura lo saca de su trance haciéndolo reaccionar.

–No es nada.

–Anoche estudiaste hasta muy tarde, si quieres, yo preparo la comida de hoy, para que descanses un rato en la tarde.

–Segura? Hoy ibas a ir con Tomoyo y los otros dos mocosos a estudiar.

–No son mocosos! son Eriol y... –se sonroja un poco. –Y... Syaoran... pero podemos estudiar aquí, no creo que haya problemas por Tomoyo y Eriol... pero...

–Está bien, Yuki y yo estudiaremos en mi cuarto.

–Gracias nii-san! –lo abraza.

–No tenías que preparar los panques para Yuki?

–Ahh! es cierto! –sale corriendo a la cocina.

Touya se acerca a la cocina para verla hacer el desayuno para los tres, cuatro, si Touya cuenta al pequeño 'amiguito' de su hermana. No le es extraño ya que Sakura guarde un postre extra cada vez que su padre hace, o que unas veces pida permiso para comer en su cuarto, siendo la comida para ese muñeco de felpa que llama Guardián.

A pesar de que unas veces le diga cosas o la moleste, en el fondo, la quiere mucho en verdad, más que cualquier otra cosa en el mundo, Sakura es lo más importante para él, pero junto a ella, está otra persona, por la que daría la vida misma por salvar.

–Yukito no tardará en llegar y tu en pijama, nii-san. –nuevamente la voz de su hermana lo saca de sus pensamientos.

–Sólo quería ver que no se te quemaran los panques.

–A mi no se me queman los panques, sé como cocinar! –le da la espalda a la estufa en donde tenía un panque casi listo, del cual, comienza a salir una pequeña columna de humo.

–Mj... voltea. –Sakura lo hace y...

–Ay! Nooo!

–Me voy a cambiar.

–Vas a ver hermano! lo hiciste a propósito!

Mientras, en casa de Yukito, el joven de cabellos grisáceos está saliendo de esta. Al pasar por la arboleda, ve a una joven de su misma edad, usaba el uniforme de la preparatoria Seijou, tenía el cabello negro que le llegaba a los hombros, tenía unos mechones de color violetas: el mechón del lado derecho de su rostro era un poco más grande y le llegaba hasta la barbilla, el otro mechón le cubría el ojo izquierdo, pero aún así, dejando ver sus hermosos y misteriosos ojos violetas oscuros; tenía la piel igual de blanca que Yukito.

A Yukito le pareció extraño eso, ya que no había visto a otro estudiante de la preparatoria por esos lados y menos a una chica con esas características tan peculiares.

–Hola, buenos días. –saludó cordial el joven peligris.

–Ohayô. –saludó simplemente la joven algo nerviosa por la presencia del otro.

–No había visto a otra estudiante de la preparatoria por aquí antes.

–No, recién he llegado de otra ciudad. –es en ese momento que nota el escudo de la preparatoria y el uniforme de Yukito. –Vas a la preparatoria Seijou, verdad?

–Así es, mi nombre es Tsukishiro Yukito.

–Mi nombre es Tsukaru Mitzuki.

–Es un lindo nombre. –el comentario de Yuki hizo sonrojar a la joven levemente. –Sabes en que salón te tocó?

–No, eso lo voy a ver con el director cuando llegue, pero creo que me perderé en la escuela.

–Es grande, pero podrás encontrar la oficina del director.

–Cuando lleguemos a la escuela, me puedes ayudar a encontrar mi salón? Bueno, si las clases no han comenzado y puedes.

–Claro, con gusto. –llegan a una esquina, donde Yukito tenía que seguir a la derecha y la joven en dirección opuesta. –Tengo que ir por un amigo y creo que tardaré un poco, quieres venir? No queda lejos.

–No, gracias, yo también tengo que buscar 'algo' antes de llegar a la escuela.

–Bueno, nos vemos en la entrada de la escuela, para mostrarte donde es la dirección, de acuerdo?

–Sí, claro, gracias Tsukishiro-san.

–Mejor llámame Yukito, tal vez seamos compañeros de salón.

–De acuerdo Tsuki... digo, Yukito-san. Es por costumbre y formalidad, va contra mis principios.

–No hay problema Mitzuki-san. Nos vemos entonces. –camina en dirección a casa de los Kinomoto, mientras la joven permanece un momento en el mismo sitio, mirándolo fijamente. En sus labios se forma una sonrisa de malicia y sus ojos cambian de color a un tono plateado.

–Claro que nos veremos... Guardián De La Luna. –murmura antes de continuar su camino.

Cuando Mitzuki dijo esas palabras, Yukito sintió una presencia muy fuerte, haciendo despertar con ello a Yue.

–"Sería mi imaginación..." –pensó el Conejo de Nieve.

–"/No... no lo creo/" –respondió en su mente Yue.

–"No quiero preocupar a Sakura por esto"

–"/Si vuelve a suceder, tendrá que saberlo. No puede estar desprevenida/"

–"Le dirás de esto a Kerberus?"

–"/Sólo si lo sintió/"

–"No creo que sea nada malo... tal vez sólo fue alguna persona con un poder especial, no fue nada maligno lo que yo sentí"

–"Tal vez"

Después de ese suceso, Yukito llegó a la casa de los Kinomoto. Un aroma dulce se sentía en el aire, el delicioso olor de los panques recién preparados. Tocó el timbre y fue Sakura la que abrió.

–Ohayô Yukito!

–Buenos días pequeña Sakura.

–Pasa, mi hermano bajará en un momento.

–Gracias. Puedo subir a su habitación? tengo que decirle algo de la escuela que olvide ayer.

–Claro. No tienes por qué pedir permiso Yukito, eres el mejor amigo de mi hermano y eres parte de la familia.

–Gracias Sakura.

Yukito subía las escaleras, pensando en las palabras de Sakura.

"Eres el mejor amigo de mi hermano..." –una sonrisa de melancolía se formó en sus labios al pensar en ello. –"Amigos... sólo eso..." –pensó con desilusión.

Antes de llegar a la puerta de Toya, estaba la habitación de Sakura, donde Kero ya estaba jugando videojuegos en la cama de la niña. Yue aumentó su presencia lo suficiente para que Kero lo sintiera y saliera.

–Qué ocurre? –preguntó el muñequito al abrir la puerta y ver a Yukito. –Tu? Y Yue?...

–Ehm... No sé...

–Qué? Hace un momento sentía su presencia aquí.

–Kerberus... hace un momento... no tuviste la sensación de... no sentiste la presencia de alguien? –la voz de Yukito sonaba seria, pocas veces visto en él.

–Presencia? Es por eso que Yue me llamó? –Yukito afirmó. –Pues... no... no sentí nada en especial "No debo decirle del sueño de Sakura o se preocupará" Tal vez fue... un espíritu, con eso de que Yue tiene el poder del hermano de Sakura, tal vez fue lo que sintió. –el pequeño guardián dijo esas palabras sin pensarlo, sólo había dicho la verdad, pero a Yuki le traía remordimientos. El joven de lentes bajó la mirada y sin pensarlo, apretó sus puños con fuerza. –Creo... que dije algo malo.

–No... no es nada. –comenzaba a caminar a la habitación de Touya, pero Kero se paró en su hombro.

–Sabes, el hermano de Sakura la quiere mucho, por eso le dio su poder a Yue para que la protegiera, cierto? –Yukito no sabía que decir, era cierto, pero el pensabas... el quería que fuera por otra razón. –Pero... Si Yue hubiera desaparecido, tu habrías desaparecido también, y eso Touya no lo permitiría nunca.

–Porque quiere que Yue defienda a Sakura...

–No creo que sólo haya sido por eso, Conejo.

–Qué?... –antes de que Yukito le preguntara algo o Kero lo dijera, la puerta de la habitación de Touya se abrió y Kero salió volando a la habitación de Sakura ante de que lo viera. –Buenos días Toya.

–Buenos días Yuki. –un bostezo se escapa de los labios de Toya mientras caminaba junto a Yuki.

–No dormiste bien, cierto?

–Algo.

–Esta tarde no tienes entrenamiento y no trabajaras, sería bueno que tomaras un descanso.

–Has pensado que tu y Sakura piensan lo mismo?

–Cómo?

–Lo mismo me dijo ella hace rato.

–Ah, vaya. Bueno, entonces, ya que seremos dos contra ti, no creo que te opondrás.

–Ya qué...

–Que bueno que bajan, ya iba a subir a llamarles. –les 'regaña' la pequeña parada en la cocina.

–Huele muy bien Sakura.

–De verdad! –lo ojitos le brillaron de alegría a la pequeña castaña.

–Sin contar el panque que se le quemó. –Sakura le intenta dar un pisotón, pero Touya lo esquiva.

–Ayayayay...

–No sea malo con ella, de seguro a ti de chico también se te llegó a quemar la comida.

–Sí, lo ves, Yukito está de mi lado.

–Mientras haya comida, obvio.

–Nii-san!

Al terminar de desayunar Sakura recogió los platos y los dejó en el fregadero, también en el centro de la mesa había dejado dos panques preparados con mermelada y miel junto a una nota que era para Kero.

Touya sabía muy bien quién se comería esos panques y quién limpiaría los platos que habían dejado.

–"Al menos desquita lo que se come ese muñeco" –pensó para sí cuando cerraba la puerta y alcanzaba a escuchar un aleteo del otro lado.

–Yukito, y tu bicicleta? –preguntó Sakura mientras se abrochaba los patines.

–La había dejado aquí ayer.

–Ah, bueno, mejor vamonos o se nos hará tarde.

Durante el trayecto de la casa de los Kinomoto a la escuela, Sakura era quien más hablaba, acerca de la escuela y las practicas de las porristas. Cuando tocó el tema de que sus amigos irían a casa a estudiar, Yukito notó que a Touya seguía sin agradarle la idea de que Li estuviera en el mismo lugar que su hermana, por lo que decidió intervenir para evitar una posible pelea entre ellos dos esa tarde.

–Toya no me había dicho eso.

–No? –dijo mirando inocentemente a su hermano.

–Lo olvidé. –respondió sin dejar de mirar al frente.

–Pues, ya que irán tus amigos, Toya y yo estudiaremos en mi casa.

–En serio? No creo que a Tomoyo o Eriol les moleste, mucho menos a... Syaoran. Tu que dices nii-san?

–Ya llegamos. –fue la única respuesta de Touya al pasar frente a la puerta de la primaria Tomoeda. –Nos vemos luego. –continuó con su camino dejando atrás a Yuki y a Sakura.

–Creo que se molestó...

–No es eso pequeña Sakura, lo que pasa es que... no le agrada mucho tu amigo Li que digamos.

–Lo sé... –murmuró bajando la mirada con algo de tristeza. –Pero lo que no sé... es por qué no le agrada Syaoran?

–Yuki!

–Mejor me voy o se molestará conmigo. –saca de su mochila una bolsita con chocolates y se la da a Sakura. –Lo preparé anoche, espero te gusten.

–Gracias Yukito, deben estar deliciosos!

–Sakura, si quieres, puedo preguntarle a Toya por qué no le agrada Li.

–Lo harías?

–Sí.

–Pero... y si se molesta contigo...

–No te preocupes Sakura, encontraré la forma de que se contente si llegara a pasar.

–Gracias Yukito! eres muy bueno conmigo! –lo abraza tiernamente.

–Yuki! Llegaremos tarde!

–Ya voy! Nos vemos, cuídate Sakura!

–Los veremos en el parque del Rey Pingüino para ir a casa!

–De acuerdo, no vemos!

–Ya era hora, que tanto le prometías? –le dice Toya cuando Yukito llega junto a él.

–Nada en especial.

–Aja... claro.

–Casi la olvidaba. –dijo Yukito para sí al ver a alguien en la puerta de la preparatoria.

–A quién?

–Esa chica, antes de llegar a tu casa la vi, es nueva en la escuela. Hola Mitzuki-san.

–Hola. Ah... Ohayô, debes ser el amigo de Yukito-san, cierto?

–Sí así es.

–Mi nombre es Tsukaru Mitzuki, gusto en conocerte.

–Kinomoto Touya.

–Sólo dejamos las bicicletas y te acompaño a la oficina del director.

–Gracias por...

–TOYA! –el grito clásico de Nakuru no se hizo esperar, mientras le saltaba a Touya por la espalda y lo abrazaba.

–Deja de hacer eso Akizuki!

–No quiero! Oh... Hola Tsukishiro-san, quién es ella? Tu novia?

–Qué! –gritaron los tres al mismo tiempo; Yukito con sorpresa, Mitzuki con pena y Touya con algo de enojo.

–No, claro que no, es una nueva estudiante que conocí cuando venía a al escuela.

–Vaya! eres nueva? Mi nombre es Akizuki Nakuru, pero me puedes llamar Nakuru, cómo te llamas? –se baja de la espalda de Touya para saludar a la nueva joven.

–Tsukaru Mitzuki, soy nueva en la ciudad y recién entre a esta preparatoria.

–En ese caso, déjame ser tu guía de turistas! Te enseñaré los mejores lugares para comer y pasear, las mejores tiendas y el parque... y...

–Eh, Nakuru-san, por el momento, sólo quisiera ir con el director para saber en que salón me tocó. –le sonríe apenada y algo sorprendida por el comportamiento de la chica.

–Ah, eso, ven, yo te llevo. Ojalá que estemos en el mismo salón, y si es así, sólo te advierto que Toya-kun es mío, eh.

–Mira Akizuki, no soy de tu propiedad y dejar de decir esas cosas a los demás.

–Al joven Kinomoto-san?... "Para él, ya tengo mis planes, Rubí De La Luna"... No hay problema.

–Bueno, vamos entonces con el director! –se la lleva prácticamente arrastrando, dejando atrás a Touya y Yukito.

–Al fin... –Touya da un suspiro de alivio al librarse de Nakuru aunque sea por un rato. –Yuki.

–Sí?

–Dónde viste a esa chica Mitzuki?

–A una calle de mi casa, cerca de la arboleda de cerezos, por?

–No, por nada, no la había visto antes.

–Ni yo, pero me dijo que venía de otra ciudad. Lo que me parece algo extraño... –murmuró deteniéndose junto a la ventana del salón.

–Qué es?

–Que yo no recuerdo que hubiera una casa deshabitada por esas calles... o haber visto un camión de mudanza en días pasados.

–Yuki?

–Eh... mande?

–No te le acerques.

–Qué?

–No tengo un buen presentimiento de esa chica.

–"Pero... si Toya ya no tiene sus poderes... por qué dice eso?" –pensó desconcertado Yukito.

–Es... una sensación... como si la conociera o algo. –como si leyera los pensamientos de Yuki, Toya le dijo esas palabras.

–Entiendo... pero... recuerda a Yue. Si llegase a estar en peligro, él aparecerá.

–Aún así. Por favor, Yuki. Al menos, no estés solo con ella. Lo prometes?

–Lo prometo. –le sonríe.

La sonrisa de Yukito tenía un efecto en Touya, que él mismo no se explicaba, simplemente el ver sus ojos llenos de alegría y ternura lo hacía olvidar todo, bueno o malo, sólo disfrutaba del momento de ver esa sonrisa y el brillo de sus ojos. Por un momento, Touya sintió el impulso de querer acariciar el rostro de Yuki, tomar ese fino rostro y acercarlo al suyo, acercar sus labios a los del peligris y rozarlos suavemente en un principio, y después...

–TOYA! –Nakuru aparece de la nada colgándose de su cuello como siempre y sacándolo de ese sueño.

–Ah... Adiós a la paz... –suspiró resignado.

–Excelentes noticias! Mitzuki sí estará en nuestro salón!

–Que alegría... –dijo con sarcasmo Touya, aún con Nakuru colgada de su cuello.

–Y dónde está?

–Llegará con el maestro en un momento.

–Akizuki...

–Que es Nakuru!

–Me estás ahogando.

–AH! Lo siento! –se baja de su espalda de un salto y Toya sólo se recarga junto a Yuki en la ventana.

Después de unos minutos, el timbre sonó, dando comienzo a las clases. El profesor entró e hizo el anuncio de que una nueva compañera estaría en el salón.

–Mi nombre es Tsukaru Mitzuki, vengo de Yokosuka. –se presentó ante la clase la joven pelinegra.

–Espero que todos se lleven bien con ella. Tu lugar será... junto a Akizuki hay un lugar vacante.

–Por acá! –le hacía señas Nakuru.

–Conque no sea como Nakuru... todo en paz... –murmuró Touya a Yuki sentado frente a él.

–Jajaja

–Bien, comenzaremos la clase. Tsukaru?

–Sí?

–Para ponerte al corriente, puedes pedir a Tsukishiro que te ayude con ello.

–Sí. No te molesta, Yukito-san?

–No, claro que no.

–Arigato.

Touya veía con cierta desconfianza a Mitzuki, había algo en ella que no le inspiraba mucha confianza.

Las clases transcurrieron tranquilas, a la tercera clase, les informaron que el profesor no iría y que tendría ese rato libre. Varios de los alumnos se fueron a jugar fútbol o a pasear por los jardines. Touya y Yukito se fueron a su lugar favorito, el más alejado de la escuela, donde iban a descansar o charlar, o en el caso de Touya, a escapar de Nakuru.

–Aahum... –un bostezo se escapa de los labios de Touya.

–Aún tienes sueño?

–Algo... –murmuró sentándose a la sombra de un cerezo.

–Algo? pero si casi te quedabas dormido en clases.

–Mira quién lo dice.

–Bueno... yo tenía una razón para eso, recuerdas?

–Sí, lo sé... –recarga su cabeza en el tronco y cierra sus bellos ojos cansados.

–Por qué no dormiste bien? Cuando me fui de tu casa anoche, habíamos terminado todas las tareas y no tenías nada más por hacer.

–Después de eso me quedé leyendo un libro.

–De qué? –preguntó sentándose a un lado suyo.

–Leyendas.

–Leyendas?

–Sí, mientras buscaba los libros que necesitábamos ayer, en la biblioteca de papá, lo vi y me llamó la atención.

–Es interesante?

–Adecuado para dar pesadillas, diría yo.

–Por qué? Un libro de leyendas puede hacer eso?

–No sé... sólo espero que ese sueño sólo haya sido eso, un mal sueño... –se recarga en el hombro de Yukito.

–Cómo fue? –murmura, mientras que con cuidado acomoda la cabeza de Touya en su regazo para que descanse.

–Fue... en el templo... había pétalos de cerezo por todos lados... pero...

–Pero qué? –Yukito acariciaba con delicadeza los cabellos rebeldes de Toya, dándole un suave masaje.

–Los pétalos se convirtieron en copos de nieve... frente al templo... estaba alguien... –la voz de Toya era apenas audible para Yuki, el sueño que tenía y el masaje que Yuki le daba, estaba dando resultados muy agradables en él.

–Quién era?

–Era... e-ra Yu...

–Yu?... 'Yu' qué?

Toya no le respondió, se había quedado dormido por completo, el aire calido, la sombra fresca del árbol, el dulce aroma de los botones de cerezo y la tranquilidad del lugar eran incitadores al sueño, pero además, el suave masaje que Yuki le había dado a Toya le había ayudado mucho.

–Descansa. –susurró Yuki acariciando su rostro con suavidad.

–Yu... ki... –murmuró entre sueños Toya.

Yukito sonrió con ternura y algo de melancolía al escucharlo; alegría porque aún en sueños, lo recordaba, pero con tristeza porque no sabía si lo que él sentía por Toya, era correspondido.

–"/Nunca lo sabrás si no se lo dices"/ –dijo Yue en su mente.

–"No quiero perderlo..." –le responde, quitándose los lentes y dejarlos a un lado. –"Prefiero tenerlo como amigo antes de perderlo para siempre..." –cerró sus ojos y recargó la cabeza en el tronco del árbol.

–"/Te dio su poder.../"

–"No... no fue a mi... sino a ti..."

–"/Para que tu no desaparecieras, sacrificando el poder ver a su madre por ti/"

–"Lo sé... y se lo agradezco..."

–"/Aún después de eso... dudas que sienta lo mismo que tu/"

–"No... yo... no sé que pensar... sólo quiero... quiero sentirlo junto a mi..." –cerró por completo sus ojos y se quedó dormido también.

Con un hechizo, Yue se pudo materializar frente a ellos por un momento, vio la sonrisa de ternura que Yukito tenía en los labios y el rostro de tranquilidad de Touya; no era como aquel día cuando le dio sus poderes, tenía algo que lo hacía diferente a aquel día. Se acercó y acarició el rostro de Toya con cuidado de no despertarlo, después volteó a ver a Yuki, pasó su mano por la tersa piel y movió unos mechones de su angelical rostro.

–"/Al menos... tienes a quien querer.../" –murmuró antes de desaparecer.

Del otro lado de la barda, estaba Eriol, pero ocultó su poder para no ser descubierto por el Guardián.

–"A pesar de todos estos años... sigue sintiendo lo mismo por Clow" –pensó para sí regresando a la clase.

Sin darse cuenta, unos ojos plateados veían la misma escena que él, pero esos ojos fríos y crueles veían la escena con odio, y más aún, cuando vio a Eriol salir de su escondite después de que Yue desapareciera.

–Serás mío, Guardián De La Luna, no importa a qué precio. –dijo con frialdad antes de desaparecer y dejar caer unos cuantos copos de nieve.

–Dónde te había metido Mitzuki? –le reprochó Nakuru al verla salir de entre los árboles.

–Lo siento, andaba buscando algo. –se disculpó.

–Qué cosa?

–Una flor blanca.

–Flor blanca?

–Sí, es llamada la Flor de la Nieve, por su hermosa blancura.

–Ah, vaya. Si quieres, saliendo de la escuela vamos a buscarla a una florería.

–Gracias, pero voy a ir con Yukito-san a que me ayude con las clases.

–Yukito? Si va a ir el Conejo de Nieve, es seguro que vaya Toya, Voy contigo! –gritó abrazando a Mitzuki.

–De acuerdo "El Rubí De La Luna no sospecha nada, perfecto, todo saldrá a la perfección." –sonreía para sus adentro con malicia mientras en sus labios se formaba una sonrisa de ingenuidad y tranquilidad.

Nihaô, les gustó? espero que sí nn
Bien, algunos no me conocerán porque es mi primer fic en esta sección, pero mi nombre es Kara Hilan Ranjiri y soy una más de las fans de está kawaii pareja de las CLAMP y CCSakura, sí, la Toya/Yuki ---! La pareja con la que conocí el yaoi ----!

Ya bájate de tu nube de sueños y azúcar ¬¬

Esa molestia que acaban de escuchar es una de mis Yamis, es Dayna Pard, mi yami de la Agresividad y la Hipocresía, yo las represento por emociones, no porque sea mi lado oscuro o algo por el estilo.

Hola, hola, no doy autógrafos, gracias por adorarme.

¬¬ mj es 'modesta' la chica, cierto?... bien, después de cada capítulo, una de mis yamis me acompañará, ahora fue Dayna, ya que estoy escuchando Covenant, Slipknot y Behemot, bandas representativas de Day-chan... si tienen oídos sensibles, no las escuchen, yo se los advierto.

Es mejor que escuchar otras porquerías comerciales ¬¬

Eso sí uu... es que las dos estamos en contra de cierto tipo de música que no nos molestaremos en nombrar. Bueno, regresando al fic, espero que no haya sido muy confuso, y si lo fue, daré las explicaciones que pidan en el próximo capítulo.

El cual, por cierto, aún no comienza. Así que no asegura fecha para publicar, cómo puede tardar unos días, puede ser hasta la semana que entra.

Pero eso sí, prometo que será de 12 paginas no importa el tipo de letra (por lo regular uso entre 12 o 10 en el word)

Está ciega la pobre xD

Ja ja ¬¬... bueno, en este capi no puse lo que representaba cada símbolo, es decir, cuando está en negrita, cursiva, subrayado o entre diagonales, porque creo que no era necesario, si creen lo contrario, les agradecería que me lo hicieran notar, onegai.

Esa es otra, si quieren saber el significado de palabras que usa en japonés (que lo dudo, ya que muchas lo usan) reclámenle... digo... pregúntenle en el review, o mejor, si tienen otras palabras que pueda usar, también díganle, necesita aumentar su vocabulario en japonés la pobre TvT

¬¬ no te respondo como debiera sólo por qué puede haber menores aquí... ah... bueno... ya qué ùu. Si me quieren contactar, mi mail más común es es el que uso para el MSN, o bien, pueden mandar sus mail a este sólo para mails, el que uso para el MSN es el de Kara, eh.
Sayonara, nos vemos luego en el capítulo 2 o en otro fic.

See you soon, nos vemos pronto.