Titulo:§–Angel Of The Snow–§– –†–Ángel De La Nieve–†–

Capítulo III: "The Illusion?"

Autora: Kara Hilan Ranjiri Silvery Foxy

Anime: CCS (Card Captor Sakura)

Personajes: Sakura, Syaoran, Tomoyo, Eriol, Touya, Yukito, Yue, Nakuru, Ruby-Moon, Kero, Spin, Kerberus, Spinel-Sun.

OCs (Original Character): Mitzuki Tsukaru, Salgi.

Pareja Fija (Hetero): Syaoran/Sakura (por el momento)

Advertencia: LP, OC, Shonen-Ai/Yaoi, OOC ('Out Of Character', pero sólo será un poco)

Género: Acción/Romance/Magia.

Aclaraciones: En los capítulos anteriores se habrán dado cuenta de que ponía unas veces "Touya" y otras "Toya", es porque el segundo es la forma en como lo llaman Sakura, Nakuru y Yukito de cariño, y lo ponía cuando él y Yukito (Yuki) aparecen en una escena o son nombrados juntos. Me parecía que era una buena idea para nombrarlos (siendo la pareja principal), pero en este capítulo no lo usaré (ni el Toya o Yuki), a no ser que hablen entre ellos.

Dedicatoria: A quienes se tomaron la molestia de dejarme un review o preguntarme del capitulo, gracias a todas/todos ellas/ellos por leer y espero este les guste.

Avisos Legales (Derecho de Autor): CCS (Card Captor Sakura) pertenece legítimamente a las CLAMP, yo sólo uso su historia sin fines de ganar dinero o algo por el estilo, simplemente lo uso como diversión.
El OC (Original Character / Personaje Original) que aparece en este fic es de mi propiedad, así que si el personaje les interesó y quieren usarlo para algún fic, por favor, nada de robos, yo se los prestaré si me lo piden.

Las clases había terminado ya, todos los alumnos salía a excepción de tres de ellos que aún estaban en el salón; Kinomoto Touya, Tsukishiro Yukito y Akizuki Nakuru. Un silencio abismal había entre ellos, cada uno ensimismado en sus pensamientos y en los recientes acontecimientos que había pasado en su entorno, los sueños de Touya y sus presentimientos de peligro, las extrañas manifestaciones de un ser con poderes entorno a Yue y Ruby-Moon, pero que sólo ellos podían sentir.

Touya estaba junto a la puerta, esperando por Yukito. En el pasillo, se vio una silueta caminar en dirección del salón, tranquila y sin ninguna prisa.

–¿Ya se fueron todos? –preguntó Tsukaru al ver a Touya en la puerta.

–Sólo estamos nosotros. –dijo sin prestarle atención.

–Ah... Naku-chan¿nuestro plan de ir a estudiar sigue en pie? –preguntó.

–Lo siento, Mitzu-chan, surgieron unos problemas y no podré hoy, lo siento. –mintió la castaña.

–Vaya... espero que nos sea nada grave.

–No, no te preocupes. Nos vemos mañana. –se despidió antes de salir corriendo y dejar atrás Yukito y Touya.

–Nos vemos mañana, Mitzuki-san. –se despidió Yukito junto a Touya. –Si tienes algún problema con las clases, no dudes en pedirme ayuda.

–De acuerdo, ten mucho cuidado Yukito-san.

–Sí.

–Mejor dame tu mochila, aún estás lastimado. –ofreció Touya antes de dejar el lugar.

–Gracias. –un leve sonrojo se formó en sus mejillas cuando Toya rozó su mano con la suya.

–Kinomoto-san. –llamó Mitzuki antes de que salieran. –Se te olvidó este cuaderno. –dijo entregando el cuaderno.

–Gracias. –cuando estaba por tomarlo, notó que la mano de Mitzuki tenía unas leves cortadas y tenía los nudillos algo rojos, pero antes de que dijera algo, la joven le dio la espalda y regresó por sus cosas. –"Será... mi imaginación..."

–¿Te esperamos? –ofreció Yukito con gentileza.

–No, gracias de todas formas, pero tengo que ir con el profesor de historia.

–Bueno, nos vemos mañana entonces.

–Hasta mañana.

Touya y Yukito recogieron sus bicicletas y salieron de la escuela, sin siquiera pensar que alguien los miraba con rencor desde el edificio.

Iban caminado en un incomodo silencio, ambos quería hablar, pero ninguno sabía cómo empezar o qué diría el otro.

–Al fin¿por qué tardaron tanto? –reclamó Nakuru que los esperaba en una esquina.

–Por nada. –dijo Yukito algo cabizbajo.

Nakuru notó su comportamiento y fácilmente dedujo la razón: Touya. Se sentía celosa, en verdad, pero ¿qué podía hacer? En el corazón, uno no manda a quién amar o quién odiar, ella no podía obligar a Toya a que la quisiera, como tampoco podía obligar a Yukito a que se olvidara del pelinegro.

–Toya¿dónde se iban a ver con Sakura? –preguntó para romper el silencio en el que estaban.

–El Parque del Rey Pingüino. –dijo sin mirarla siquiera.

–"De una forma u otra tengo que hacer que estos dos hablen entre sí o al menos que digan algo. Me voy a volver loca con este silencio" –pensó para sí desesperada. –Oye, Yukito¿qué te parece la chica nueva?

–¿Qué?

–Sí, sí. ¿Qué te parece Mitzuki?. ¿Es linda, Simpática, Aburrida?

–No sé... es... simpática, creo. Pero... ¿a qué viene eso ahora?

–Por nada, simple curiosidad.

–Claro, como no. –dijo con sarcasmo Touya.

–¿Y a ti, Toya? Por lo visto, no te agrada.

–En lo más mínimo.

–¿Por qué? Se ve que es una buena chica.

–Hay algo en ella, que no me da confianza.

–Eres desconfiado por naturaleza, nada nuevo. –dijo Nakuru restándole importancia.

–No... no es eso. –se detiene un momento, mientras Nakuru y Yukito lo veía extrañados.

–¿No estarás enfermo? –Nakuru se le acerca y le toca la frente, pero Touya no hizo el mínimo esfuerzo por evitar el toque.

–"Tengo que decirles lo que he visto... pero..." –se cuestionó mirando a Nakuru y luego a Yukito.

–Oye, me estás asustando. ¿En serio estás bien? –preguntó Nakuru ante esa mirada.

–Sí, no es nada, estoy cansado, es todo. –comenzó a caminar rumbo al parque, no les faltaba mucho para llegar.

–Por qué será que no le creo ni media palabra. –le dijo a Yukito, pero este no le dijo nada y siguió a Touya. –Otro. Pero qué les pasa hoy a ustedes dos, están muy raros. –les reclamó cuando estuvo junto a ellos.

Al fin, habían llegado al parque, donde Sakura y Tomoyo esperaban sentadas en los columpios mientras veían un cuaderno. Eriol y Syaoran estaban cada uno por su lado, el Inglés estaba dibujando mientras el Chino estaba haciendo una tarea.

–¡Pequeña Sakura! –gritó Nakuru abrazando sorpresivamente a la pequeña, y asustándola un poco con tremendo grito.

–Nakuru-san, me asustaste.

–Lo siento, pero es que ya te quería ver. –le abrazaba mientras frotaba su mejilla contra la de la pequeña.

–Buenas tardes –saludó Tomoyo formalmente.

–Hola Daidouji. ¡Eriol! –gritó la chica antes de ir a abrazar a su Amo.

–Hola Monstruo. –'saludó' Touya mientras agarraba de la cabeza a su hermana.

–¡Que no me digas así! –le dijo tratando de pegarle, pero el tamaño era muy notorio entre ambos.

–Buenas tardes, pequeña Sakura. –Yukito le dijo antes de que pateara a Touya.

–Hola Yukito. ¿Eh?... oye... ¿Por qué traes aún el uniforme de deportes? –Yukito no se había cambiado de ropa desde el incidente de la cancha.

–No es nada, un pequeño accidente en la cancha de fútbol.

–¿Accidente? –repitieron Sakura y Syaoran al unísono.

–No es nada, sólo un golpe...

–Que te mandó hasta la enfermería.

–Toya. –le reclamó, no quería preocupar a Sakura con eso.

–¿Qué pasó? –preguntó Syaoran acercándose a Yukito, pero al notar esto, Touya aparta a Sakura jalándola de la mochila.

–¿Eh?... ¿qué ocurre? –le preguntó la pequeña.

–Nada, mejor vamos a casa.

–Entonces, nos vemos mañana, Sakura. –dijo Eriol a modo de despedida.

–No hay problema en que vengan. –aclaró Touya sin mirarlos. –Yo prepararé la cena.

–¡Voy a cenar en casa de Toya y me preparará la cena a mi! –gritó Nakuru antes de saltarle en la espalda como siempre.

–Prepararé para todos, pero si vuelves a hacer eso, no haré nada. –le advirtió con enfado.

–No quiero.

–En serio Sakura, no queremos molestar. –dijo Eriol, refiriéndose claramente a Nakuru.

–No es molestia, Eriol, mi hermanos es así.

–Además –interrumpió el pelinegro con seriedad. –Ustedes y los Guardianes necesitan hablar. –Con eso, Nakuru y Yukito bajaron la mirada.

–¿Ocurre algo? –peguntó Syaoran a Yukito, pero este no le respondió.

–Les diremos todo en casa de Sakura. –afirmó Nakuru con seriedad y dejando a Touya en paz.

–Es... ¿algo malo? –preguntó Sakura al peligris.

–No te preocupes, tal vez sea nuestra imaginación. –dijo eso tratando de calmar a Sakura.

Después de eso, se pusieron en marcha rumbo a la casa de los Kinomoto. Habían dejado el parque solo, o eso pensaban, pero de la nada, pequeños copos de nieve comenzaron a caer en el lugar, en lo alto de un árbol se veía una silueta de largos cabellos y hermosas alas. Tenía el cabello de un color plateado inusual y sus alas eran como las de un ángel pero negras como la noche, con brillos rojos que asemejaban sangre se reflejaba con el sol del ocaso. Sus ojos plateados y fríos como el mismo hielo miraba fijamente a Sakura y los otros alejarse del lugar.

–/En unas horas, tu deseo se convertirá en tu más grande dolor, pequeña Sakura./

Un fuerte viento levantó los copos de nieve que había caído en el parque, formando un torbellino alrededor de ese ser hasta que desapareció con el mismo, sólo dejando unos cuantos vestigios que estuvo ahí; el árbol en el que estaba, tenía varias ramas congeladas y copos de nieve que se evaporarían con el calor del sol.

Ya en casa de los Kinomoto, Sakura y Tomoyo se había ofrecido para preparar la cena, dado que Sakura le había prometido a su hermano hacerla y que él descansara, mientras Eriol y Syaoran ponían la mesa. Touya y Yukito estaban en la habitación del pelinegro, cambiándose de ropa. Yukito se sentía nervioso de estar con Touya a solas, recordaba lo que estuvieron a punto de hacer en la escuela y en cierta forma, temía que se repitiera; no era porque no le hubiera gustado, sino porque pensaba que no era lo correcto, más aún, con los amigos de Sakura ahí.

–Creo que dejaste algo de ropa la última vez que te quedaste. –Touya buscaba entre sus cosas la ropa de Yukito.

–No es necesario, puedo ir a cambiarme y regresar, no tardaré.

–No, aquí está. –dice entregándole un pantalón casual café claro y una camisa blanca de manga corta. –Cuando terminemos de cenar te acompañaré a tu casa para que traigas tus cosas.

–Pero...

–Nada, hoy te quedarás con nosotros. No creo que puedas cambiarte los vendajes tu solo sin lastimarte¿o sí?

–No, creo que no.

–Yuki, quiero decirte algo.

–Dime.

–Yo te quería... –el pelinegro se sentía nervioso, pero por fortuna, o desgracia, Nakuru llamó a la puerta de su habitación antes de que dijera algo. –Pasa. –dijo con fastidio al escuchar la voz de Nakuru.

–Toya-kun, Sakura dice que la cena ya está lista.

–Ya vamos.

–No tarden mucho eh. –dice guiñándole un ojo a Yukito en forma picara.

–A veces creo que lo hace a propósito. –Touya cierra la puerta.

–No... no todo el tiempo, al menos. –Yukito deja la ropa a un lado y se sienta en la cama de Touya. –Auh...

–¿Qué pasa?

–¿Ah?... no, nada.

–¿Te lastima el vendaje?

–Pues... algo.

–Déjame acomodarla para que no te moleste en la cena.

–S-sí. –los nervios se volvía a apoderar de él, pero más aún, cuando Touya, con sumo cuidado, le quitó la playera y la dejó a un lado.

–Creo que la apreté mucho¿por qué no me dijiste antes? –comenzó a quitar el vendaje, dejando ver la parte que Yuki se había lastimado; tenía unos raspones y se le comenzaba a notar un moretón a mitad de la espalda. –Sólo la aflojaré un poco. Papá debe tener alguna pomada o algo para que te quite el dolor, después de la cena la buscaré y te pondré el vendaje otra vez. –los nervios de Yukito lo traicionaban, no podría hablar o siquiera moverse a voluntad, sólo atinó a afirmar levemente con la cabeza.

–"¿Por qué me siento nervioso? Después de lo de esta mañana... cuando estoy con él, no puedo evitarlo"

–Yuki. Hace un momento, cuando Nakuru interrumpió, quería... disculparme.

–¿Disculparte?

–Por... lo en la mañana.

–¿Te refieres a lo que me decías de Mitzuki? –sentía un calor en sus mejillas, sabía a que se refería, pero no podía decirlo.

–No... sino... cuando estábamos en los jardines. –Touya sentías sus mejillas arder de la misma forma que Yukito lo sentía, trataba de escucharse normal, pero los nervios no se lo permitían. –Yo... siento haber...

–Déjalo así. –retira de las manos de Touya el vendaje y termina de colocárselo él, se pone la camisa que momentos antes Touya le dio y camina hacía la puerta de la habitación. –Mejor, vamos a cenar o Sakura se puede molestar. –abre la puerta y espera por Touya, pero este permanece sentado en la orilla de la cama, mal interpretando las cosas. –Sabes, tendrías que pedir una disculpa cuando hicieras algo contra la voluntad del otro. –le dijo sonriendo, dejando la puerta entre abierta y bajar a la cocina.

–Cuando lo hiciera contra su voluntad... –repitió quedamente para sí, recordando lo sucedido junto al cerezo, recordando como Yukito simplemente se dejaba llevar por sus manos y cerraba sus tiernos ojos, como si esperara lo mismo que Touya, esperando lo mismo que él. –Yuki... soy un idiota por pensar mal... –sonrió para sus adentros mientras bajaba las escaleras y llegaba a la cocina.

–Ya era hora, iba a subir por ti, nii-san. –le regaña la pequeña castaña.

Touya no le responde nada, ni siquiera con su clásico "Monstruo" o algo similar, simplemente le sonrío y le frotó la cabeza sin intención alguna de molestarla.

–¿Oeh?... ¿Estará enfermo? –dijo para sí extrañada por ese comportamiento.

–Todo les quedó muy bien. –les felicitó el peligris.

–Gracias. –respondieron las pequeñas.

–Por cierto, Yukito¿cómo fue que te lastimaste? –preguntó Syaoran.

–Bueno, fue un accidente durante la clase de deportes, nada grave.

–Solamente un chico más grande y fuerte que él lo aventó contra el poste de la portería y por poco lo deja inconsciente. –dijo Nakuru como si se tratara de algo que ocurre todos los días, recibiendo a cambio una mirada nada agradable de Touya. –¿Qué? –preguntó ingenua ante la mirada fulminante.

–Olvídalo.

–¿Fue grave? –preguntó Eriol.

–No... casi no. Aún me duele un poco la espalda, pero es todo.

–Sigo sin entender por qué Fujiwara iba hacer eso.

–Fue un accidente¿por qué querría él lastimarte?

–¿Cómo? –preguntó preocupada Sakura cuando Yukito dijo eso.– Hermano...

–Toya dice que fue intencional, pero además, que él era quien se suponía que iba a salir lastimado, no yo, sólo que me interpuse entre ellos y pues...

–Tal vez alguien le lanzó algún hechizo o algo por el estilo. –murmuró mirando de reojo a Syaoran con desdén, mientras el joven Asiático le respondía la mirada.

–Lo dudo. –dijo Eriol antes de que comenzara una pelea entre ellos. –Si no me equivoco, mientras ustedes tenías deportes nosotros tenía clase de geografía, y Li no salió para nada del salón.

–Nunca se sabe.

–Nii-san, esta mañana conocí a una compañera tuya –les interrumpió antes de que comenzara una batalla entre ellos.– me dijo que era nueva en tu salón. Tiene el cabello negro y unos mechones violetas.

–¿Mitzuki? –dijeron Touya, Yukito y Nakuru al mismo tiempo algo sorprendidos.

–Sí, ella. Teníamos clase de Arte, yo estaba en los jardines buscando algo para dibujar, y fue cuando me vio.

–¿Crees que haya sido cuando la vimos en el pasillo, Yukito?

–Debió ser.

–¿En el pasillo? –preguntó Tomoyo algo extrañada, pero ni Nakuru o Yukito dijeron nada al respecto.

–¿Pasó algo? –preguntó intrigado Syaoran, pero Yukito y Nakuru sólo trataban de evadir el tema.

–Los sacaron de la clase por escandalosos. –no podía reprimir una sonrisa al recordar la escena que había hecho esos dos.

–¡Toya! –le gritaron apenados los Guardianes.

–¿Los sacaron de clase? –preguntaron Eriol y Sakura, les resultaba gracioso en cierta forma, ya que ambos eran los mejores estudiantes y ser sacado de una clase era algo nuevo, por decirlo de una forma.

–No hubiera ocurrido de no ser por la terquedad de ella.

–¿Yo? Si tú sacabas cualquier pretexto para lo que decía.

–No eran pretextos.

–Sí lo eran.

Por unos momentos, en aquella casa, se olvidaron los poderes o las falsas identidades, todo era normal, a la vista de otras personas, pero todos los reunidos en ese lugar, sabían que eso no duraba mucho tiempo, y que sus momentáneamente tranquilas vidas, cambiarían otra vez.

Después de la cena, Touya se retiró a su habitación para dejar a los Guardianes y sus Amos hablar. Los dos Guardianes restantes, Kero y Spin, mantenían sus formas falsas y escuchando atentos lo que Yue y Ruby-Moon relataban. Les dijeron lo ocurrido en la mañana, de aquella extraña presencia que sintieron, y de los acontecimientos en la escuela.

–Pero me parece algo ilógico –comentó Syaoran después de escuchar aquello. –si se trata de un ser con poderes mágico, tanto Eriol como Sakura y yo, deberíamos sentirlo.

–Así es, y Kero y Spin. –concluyo la oji-verdes.

–Ese era el poder o la presencia de la que Yukito me habló en la mañana¿verdad? –le preguntó Kero a Yue, que asintió en silencio.

–¿Por qué no me dijeron nada?

–No queríamos preocuparte, Sakura. –se disculpó el pequeño ser alado mientras volaba al hombro de la pequeña. –Te conocemos, y si te decíamos eso, te ibas a preocupar mucho y no te ibas a concentrar en tu prueba.

–Gracias, Kero. –le frota la cabecita con afecto por su comprensión.

–Creo que es conveniente que traigas contigo unas de las cartas, por si ese ser aparece otra vez. –le recomendó Spin.

–Es lo mejor. Li¿aún tienes contigo la tabla del Rashinban? –le preguntó Erial. (N/A: No recuerdo bien el nombre, pero creo que es así).

–Ahora mismo no la traigo, pero sí la tengo en el apartamento.

–¿Para qué la Tabla?

–Si recuerdas, Sakura, el Rashinban es una especie de brújula mágica, con ella podemos saber la dirección de seres con poderes mágicos. –explica Eriol.

–Y si ese ser aparece de nuevo, sabremos donde está. –concluyó la pelicastaña.

–Así es.

–Se está haciendo tarde. –comentó Ruby-Moon al ver el reloj. –Creo que es mejor que nos retiremos, Eriol. La pequeña Sakura y sus guardianes estarán atentos a todo, y nosotros también.

–Por ahora, creo que es conveniente que tomes precauciones, Sakura. Tal vez no sea un ser maligno. –la sonrisa de Eriol aparentaba ser tranquila, para transmitirle esa confianza y tranquilidad a Sakura, pero en el fondo, sabía que estaba equivocado. –Es hora de retirarnos, vamos. –dijo dando la señal a Ruby-Moon de que volviera a su forma falsa.

Un brillo cubrió el cuerpo de Ruby-Moon mientras se cubría con sus alas. Cuando el brillo que emanaba su cuerpo se extinguió y sus alas se desaparecieron, dejó a la vista a Nakuru que mantenía los ojos cerrados.

–Ah, que bien se siente regresar. –estira sus brazos, como si estar en su forma real fuera un castigo o algo demasiado fastidioso. –Parece que a ti te gusta esa forma. –refiriéndose a Yue, este sólo se limitó a cerrar lo ojos e ignorarla.

–No tiene nada de malo tomar nuestra forma real¿por qué te disgusta, Nakuru? –le preguntó Kero algo extrañado por su comentario al transformarse.

–Porque en esta forma, soy mas linda. –da un giro como si presumiera de su físico y acariciando su largo cabello con una mano. –Además, puedo estar más tiempo con Toya. –apenas hubo pronunciado ese nombre, un brillo llenó la habitación, siendo Yue quien regresaba a su forma falsa; Yukito. –Y puedo hacerlo enfadar sin recibir un ataque letal. –dijo señalando a Yukito que abría sus ojos y los fijaba en ella. –¿Verdad? –le sonríe de forma infantil.

–¿Eh?... creo que no entiendo... –dijo inocente Sakura.

–Ay, querida Sakura, pronto lo entenderás. –le dijo Tomoyo tomándola de los hombros amistosamente. –De todo lo que ocurre, hay algo que me alegra mucho.

–¿Qué es? –preguntó Sakura extrañada, mientras los presentes veía a Tomoyo de la misma forma, ya que era algo 'ilogico', estaban por ser atacados por algún ser del que no sabía nada¿y ella estaba contenta?

–¡Me alegra porque volveré a gravarte con esos hermosos trajes de batalla en pleno combate! –le brillaban los ojos de alegría sólo con imaginar a Sakura con sus nuevos diseños y peleando contra un ser mágico, y ella, gravando cada detalle de lo que hacía su querida amiga. –¡Te verás divina! –saca su cámara de quién-sabe-dónde y comienza a tomar a Sakura desde diferentes ángulos sin dejar de sonreía con esa alegría.

Al resto de los presentes sólo les recorrió una gota de sudor al escuchar la contestación, pero era algo que se esperaba, en especial de Tomoyo Daidouji. Después de ese momento de relajación gracias a Tomoyo, ella y Li se despidieron mientras subía al auto que había llegado por ellos y eran cuidados por las guardaespaldas de la familia Daidouji. Cuando el auto se perdió de vista, fueron Eriol, Nakuru y Spin los que se despidieron, dejando solos a Yukito y Sakura en la puerta.

–Creo que es hora de que me despida yo también. –dijo Yukito volteando a con Sakura.

–Ah… bueno, nos veremos mañana para irnos juntos¿verdad?

–Claro que sí.

–Tú no vas a ningún lado. –les interrumpió una voz desde el interior de la casa. –Esta noche te quedarás aquí. –Touya aparece junto a la puerta con los brazos cruzados en su pecho y mirando a Yukito a los ojos.

–Hermano, no seas así, no tienes que ordenarle nada a Yukito. –le dijo algo molesta la pequeña.

–Yuki no puede cambiarse lo vendajes solo, si lo hace, se lastimará más de lo que está, por eso le dije que se quedara esta noche aquí.

–Ah, ya veo.

–No quiero se una molestia…

–Claro que no, eres de la familia. Además, papá tiene algo para ese tipo de heridas.

–¿Sabes dónde lo tiene?

–Sí, voy por ella.

–Déjala en mi habitación, Yuki y yo vamos a su casa por unas cosas. No tardaremos. –al terminar de decirle aquello a su hermana, cierra la puerta y se pone en marcha junto a Yukito.

–No creo que esté bien dejarla sola.

–Tú y yo sabemos perfectamente que no está sola. Además, con su poder a aumentado. –las palabras de Touya parecían muy convencidas, tanto que a Yukito le extrañó.

–"Sin su poder¿cómo es que está tan seguro de ello?"

Durante el camino a casa de Yukito, los dos jóvenes hablaban de cosas sin importancia, tratando de evitar el tema de la escuela o de los acontecimientos que lo rodeaban. Al estar juntos, nada importaba, simplemente quería disfrutar el momento de estar juntos, de hablar, de ser escuchado por el otro, de la mutua compañía. Yukito olvidaba por completo su verdadera identidad, olvidaba que él era sólo una 'ilusión', algo que tarde o temprano se acabará, lo único que le importaba, era estar con Touya, simplemente eso. Touya por su parte deseaba lo mismo con todo el corazón, deseaba que Yukito siempre esté a su lado, que siempre pueda ver esos hermosos ojos llenos de alegría y cariño, esa sonrisa tierna y dulce, esa sonrisa que lo había hechizado desde el primer momento.

Gracias por leer este fic y/o tomarle interés, y siento la larga espera, gomen uu
Me tardé, lo siento, pero con tantas cosas que me han pasado, a penas he sobrevivido. Y no es para menos, ya que tuve exámenes del tercer periodo y semestrales dos semanas seguidas en la escuela, además un montón de trabajos en equipo, que al final terminaba haciendo TO-DO yo sola, exposiciones, entrega de cuadernos y trabajos, además de que casi no podía tocar la compu porque mi hermano la estaba usando más para su Tesis, pero además si contamos que cada dos semanas termino castigada por algo que hice o que no hice, etc… en fin, siento la demora, pero trataré de que no tarde tanto el next capi. Gracias por leer o tomarle interés a este fic, y en especial gracias a los que se han tomado la molestia de dejarme un review, se los agradezco.

Me despido y nos veremos pronto (eso espero y ruego T-T), tal vez no en este fic, pero en otro quizás sí.

†– Sayo –†

§–Gothic † Snow † Angel–§