Sangre Negra

"Los brazos de un ángel"
Capitulo 5

Pola Kaiou


"¿Una niña?" Paulina miro a Nephrite fijamente y su corazón se apiado de la pequeña "¿Dónde esta?"

Nephrite hizo una leve reverencia a su majestad, la reina, antes de dirigirse a ella "La princesa Michiru la esta cuidando. Necesitamos su autorización para su juicio, milord" espero pacientemente a que su príncipe diera la respuesta.

Endimión solo lo miro. Y refuñó en el silencio. Comenzó a caminar en dirección al corredor junto a la compañía de su guardia, su madre y el general "¿Dónde se encuentra mi hermana?" hizo un ademán con su mano a Nephrite para que se acercara un poco mas.

"Se encuentran en una de las habitaciones para invitados milord, cerca del corredor" Neprite iba a su lado y se acerco mas a el, sin antes mirando atrás, fijamente a la guardia de su príncipe "Endimión, sinceramente creo que la mortal esta en estado de chock. Y ya sabes… cubierta de sangre es una tentación para nosotros. Te recomiendo que no todos entren al cuarto, costo que a muchos de nosotros la tentación de beber su sangre no pudiera finalizarse"

Endimión miro a su amigo, que pese a las formalidades; era un buen general "No te preocupes" le sonrió un poco "Saben como comportarse al ver un mortal en esas condiciones-"

Antes de doblar en la esquina, se topo con Michiru que estaba preocupada por la salud de la pequeña "Endimión apresúrate" comenzaron a caminar a la habitación "No se como hablarle a ella, ¡simplemente hace caso omiso a mis preguntas!" la miro críticamente "Ami casi se desmaya al verla" levanto una ceja.

"Debes dejarla. Crisis nerviosas son comunes para ella" Una vez que atravesó el cuarto, al instante cerro la puerta, dejando a los demás afuera. Aunque estuviera tenuemente alumbrada, el podía ver con claridad su entorno. La pequeña estaba escondida debajo de una mesa, tal vez dándole la espalda

'¡Endimión! ¡Es de mala educación cerrar la puerta en la cara de tu madre!'

El solo suspiró ante el comentario en voz baja, pero eso provoco la alarma en la niña que se escondió mas a la pared, buscando protección en la pared que nunca le daría. Se acerco a la mesa y se inclino frente a ella. Corrió el delicado mantel para ver su rostro y su cuerpo, verificar el daño y brindarle su apoyo si fuera necesario. La pequeña estaba abrazando sus piernas, escondiendo su rostro entre sus rodillas abrazándolas fuertemente, sus nudillos estaban al borde del blanco por la tensión en su cuerpo. Su pelo púrpura caía sutilmente en sus hombros. Se nota que estaba un poco sucia y algunas manchas de lodo encima "Levántate mortal" Simplemente se quedo mirando su rostro esperando cualquier señal de descontento. Ella alzó su mirada a sus ojos. Solo lo miro "Soy Endimión, la mujer que estaba antes a tu lado era mi hermana, Michiru" tomo un poco de aire para controlar la sed, sentía el pulso en la yugular de la mortal "Y la que se desmayo era otra de mis hermanas, Ami"

Ella solo lo miro y al instante se relajo para acercarse a el "¿Los has visto?" murmuro con entusiasmo y a la vez asustada.

Endimión solo la miro extrañado "¿A quien?"

"Vampiros" sus ojos se abrieron con curiosidad "Ellos son hermosos… Serena me había comentado sobre ellos, ¡lamento no creerle! Me encantaría que compartiera su descubrimiento" susurro ágilmente.

Al escuchar el nombre de cierta rubia solo levanto una ceja sin decir nada inapropiado "Los vampiros siempre han existido, claro que los humanos intentan ocultarlos con historias fantásticas…" suspiro "Es una pena que no hayan aceptado nuestra ayuda para el desarrollo de su vida"

La niña abrió sus ojos "¡Tu eres uno de ellos!" Endimión iba a replicar pero la pequeña puso rápidamente sus manos en su cara palpando su rostro suave "Son iguales a nosotros" murmuro en la maravilla. Contemplo en la maravilla como los rasgos eran idénticos, mas definidos, mostrando ningún signo de vejez, piel suave… parecía un sueño.

Endimión solo se quedo sorprendido, ¡ningún mortal se a atrevido a tocarlo! A excepción de Serena, que era un hecho aparte, y solo ella tenía el derecho de hacerlo. Un poco molesto por la prepotencia de la pequeña, dio un pequeño chillido de advertencia, asustándola que ella rápidamente aparto sus manos "Mira niña, si quieres sobrevivir aquí, debes respetar ciertas reglas-"

"Mi nombre es Hotaru" lo interrumpió. Le pareció diferente la presencia del vampiro cerca de ella, se sentía segura. Y no la miraba con cierto reojo como los demás que entraron sin su permiso a la habitación para examinar sus rasgos "Me alegro que usted allá sido el único que se presente milord-"

"Hotaru" el siguió sin prestarle atención y se levanto de su posición "Necesito hacerte algunas preguntas, y tu eres la única que puede responderlas-"

"¿Por qué debo responderlas?" nuevamente lo interrumpió colmando la paciencia de Endimión, la aprisiono con sus manos a sus lados, ella solo dio un salto en el miedo.

"Hay algunas cosas que no entiendes-"

"Soy una niña pero me doy cuenta de lo que ocurre a mi alrededor, señor. No me parece justo que me esconda cosas. Tampoco como mutilo al pueblo donde vivía"sus ojos se volvieron cristalinos bajo el poder de las lágrimas, pero debía ser fuerte. La presencia del vampiro no la atormentaría "¿Qué sucedió con los demás milord?" sollozó un poco "¿Nunca mas podré volver a ver a Molly, a Serena?"

El solo la miro. Le asombro su determinación y su coraje al enfrentarla. Mas aun que enfrentara el hecho de que estuvo presenta en la mutilación, pero no le sorprendió que lo enfrentara con naturalidad, era diferente su presencia. Aun así, por su desobediencia; si ella fuera una niña de su especie, no dudaría en marginar a su familia por tal falta de respeto "¿Quién es Serena?" le dio la espalda. Sus ojos tenían un cierto brillo de entretenimiento, sabia que era su rubia preferida.

"¿Por qué me pregunta por ella?" sin prestarle atención seco un poco las lagrimas que ahora rodaban por sus mejillas "No importa hablar de ella, esta muerta"

Endimión miro por la ventana algunas estrellas en el firmamento, y sonrió un poco, débil, pero lo hizo. Si Hotaru se enterara… "En tu raza existen algunos humanos que suelen mostrarse piadosos, los Cristianos" Hotaru sintió como los nombro con odio y rencor.

Hotaru solo lo miro desconcertada y lo siguió hasta el sofá donde ella se sentó al frente del, en un pequeño cojín en el suelo, mientras que Endimión se acomodo en el sofá. Estaba preparada para escuchar un cuento, de cierta manera le inquietaba "¿A que se refiere cuando los describe señor? ¿A la religión, a la gente que lo sigue-?"

"Mira humana. Esto, lo que has visto, a ocurrido a través de los siglos. Una guerra interminable que nunca ha parado, nunca ha habido paz. Y los cristianos son el principal creador de esta guerra sin sentido" viendo que Hotaru seguía sin entender, rodó sus ojos y suspiro "Lo que quiero decir, es que esta guerra santa ha sido escondida frente a su raza. No están conciente de lo que su sociedad ha hecho… y ustedes los creen santos"

"Pero… los sacerdotes no pueden hacer ese tipo de cosas…" murmuro.

"No me refiero a esta clases de persona que predican la Biblia en sus lugares de culto" se acomodo y apoyo sus piernas sobre una mesa pequeña "Ellos tienen su propio ejercito luchando en la oscuridad. Y no hacen cosas buenas" le mando una mirada de advertencia. Hotaru sabia que seria una larga conversación, y necesitaba estar atenta a lo que él le comentará, se acomodo mas cercana a su voz "Estas personas no son sacerdotes, si no los mejores caballeros que la iglesia tiene. Digámoslo así de esta manera: son los Sir de Inglaterra, Marques de Alemania, Condes en España, Duques de Italia, Barones de Portugal, Archiduques en Francia… y te podría seguir nombrando piases y sus respectivos títulos. Gente al servicio de la iglesia, cristianos da lo mismo de que rama de esta corresponda… familias enteras al servicio de un solo propósito. Exterminarnos"

"¿Por qué desearían exterminarlos?" noto su duda en su voz "¿Quién es el que mueve estas tropas, señor?"

"Dentro de la iglesia hay una sociedad secreta, nunca hemos podido averiguar su nombre, pero sabemos que es lo que buscan: acabar con la dinastía de mi herencia. Acabar conmigo y mi familia, asesinar a los posibles herederos y mutilar y someter a mi pueblo" Hotaru solo lo miro un poco aturdida por toda la información "Somos el pecado. Una definición muy errónea que determinaron siglos atrás en el Imperio Bizantino, actual Turquía. Nos exiliaron. Nos humillaron por beber sangre de otros para sobrevivir. Éramos seguidores de Dios, fuimos humanos un día, al otro por su traición nos volvimos hijos de la noche, vampiros-" decidió continuar, pero seria mas fácil de otra manera "¿Sabias que el profeta Jesús tubo descendencia?"

Hotaru negó la cabeza frenéticamente "¡Es imposible-!"

"¿Por qué es imposible? El era solo un hombre. Un mortal" la silencio al instante "Sangró, lloró, murió" Endimión dijo sabiamente "Fue un mártir de tu iglesia ¿Qué y quién le impedía ser el hijo de Dios y a la vez ser padre?" y cultivó en duda en la mente de Hotaru la posibilidad, de solo pensarlo "Esta claro que paso de ser un mortal a inmortal en un concilio realizado varios siglos atrás. Nadie puede resucitar, incluso nosotros no tenemos las armas para volver a la vida"

"Lo que usted me esta diciendo señor va contra mis principios religiosos" Hotaru se levanto y lo encaro "¡No puede decir esa clase de comentarios si siquiera sabe si es verdad!"

Endimión se volteo rápidamente, sus ojos se tornaron rojos "¿Qué no es verdad?" susurro depredador, asusto a Hotaru que al instante paro de caminar en su dirección. Viendo que Hotaru callo, continuo "Por otro lado, una mujer… Maria Magdalena, heredera de grandes territorios al sur de Israel; que no era una prostituta como interpreta la mayoría de las personas... Ella y el profeta estaban comprometidos. Ella también descendía de un linaje de Reyes, así que por tradición, la nobleza se debía casar con alguien de su grado social… saca tus conclusiones Hotaru: hombre y mujer. Un solo ser" la miro a los ojos "Ahora…" cambio de posición sus piernas "A lo que voy… Santo Grial. Esto se refiere y se identifica por lo femenino y con la tierra, mas concretamente; el Grial es símbolo del seno materno y de la vulva femenina"

Un largo silencio en la sala se pudo presenciar. El príncipe solo miro divertido como Hotaru asimilaba toda la información "¿Entiendes algo?" Hotaru negó tímidamente su cabeza esperando no ser decapitada por él.

Endimión le dio una risa divertida "No te preocupes, no morderé" rió un poco ante el escalofrió que sintió la niña "Tuvieron descendencia, su nombre fue Sara. La Biblia suele interpretar que Jesús es el enviado de Dios en la tierra, pero no es así. Sara es el símbolo del poder, la unión y paz en la tierra. Ese era el verdadero significado"

"No logro entender…"

"Los cristianos clausuraron cualquier celebración pagana contra la iglesia ya que homenajeaban a la mujer, y no a el hombre como debía ser… ya que Jesús era el enviado de dios, no una mujer. Estaban equivocados y no lo sabían. Nosotros somos su descendencia, Hotaru. Vampiros"

Se detuvo un poco, su boca comenzaba a secarse "Aunque erróneamente, algún gen recesivo en nuestra sangre intercambio ciertos papeles en la historia… Michiru fue la primera mujer en el matrimonio de mis padres, primogénita. Pero nació con una anomalía que le impedía aspirar al trono, la sangre que poseía no tenía suficientes glóbulos rojos, y estas indican el poder real sobre ella, aparte tiene una salud muy pobre. Como la sucesión del poder va a cargo de las mujeres había que intervenir, hubo un cambio de planes. Los cristianos sabían de su existencia, para evitar que nuestra gente siguiera sufriendo y una vez que nací, fui yo el heredero al trono"

Hizo una pausa para inhalar un poco de aire "Yo fui el que nació con la mayor cantidad de glóbulos rojos en siglos, gane indiscutiblemente el poder y el primer lugar al trono cuando mi padre duerma eternamente. Y aun lo sigo haciendo hasta que encuentre a la compañera perfecta y mi primer hijo tendrá que ser hembra para seguir con la tradición. Soy el mas apto de mis hermanos y hermanas para llevar a cabo el labor como rey por otros siglos mas… hasta que mi hija le diga al mundo lo que somos, lo que guardamos… quien es ella y porque estamos aquí: renovar los corazones de los hombres"

Hotaru solo cerro sus ojos y miro hacia un lado "No entiendo por que me dice todo esto, ¿Qué tiene q ver conmigo, por que debo contestarle algunas cosas si soy solo una campesina y no se nada sobre esto? ¡Recién me esta contando esto! ¡Va contra años de alabanzas hacia el Señor!" suspiro y lo miro "¿Qué tiene que ver esto con ustedes?"

Endimión solo se volvió a sentar y dio una risa ladeada "Todo. Cuando comenzó la casería en fiestas paganas, la familia real de ese entonces huyo. La iglesia logro encontrarlos y los condeno al exilio, maldiciones y engaños alrededor de ellos. No fue una época muy buena. Huyeron lejos de todo, necesitaban como alimentarse, utilizaron sangre. Pasamos a ser vampiros Hotaru. Nosotros somos la estirpe del pasado… por esa razón la iglesia desea matarnos, no quieren ni desean ninguna información sobre la supuesta existencia de la descendencia. No les conviene seguir evolucionando aun nuevo ser humano"

Vio que Hotaru no decía nada, callaba por completo y no deseaba escuchar más. La comprendió y suspiro "Creo que mas tarde te haré algunas preguntas, ahora debes dormir, te vez cansada y necesitas alimento" la miro por ultima vez y salio de la habitación.


Endimión tomo una antorcha y bajo por un subterráneo en el corazón del castillo. Había poco oxigeno pero había por que preocuparse. Un pasillo frió, de piedra y mármol. Adornan detalles en oro y plata, brillando en la oscuridad. Eran las catacumbas de la familia real. Bajo alrededor de 200 metros, para encontrarse con la infinidad de criptas mostrando perfectamente los muertos en perfectas condiciones, sin putrefacciones, solo olor un poco roñoso, nada incomodo.

Pasillos en todas las direcciones, pero se dirigió al final, a la oscuridad. Y solo al llegar ahí se sintió en relativa paz, prendió las demás antorchas para visualizar la cripta de cristal.

Ivonne.

Se acerco a al cadáver, se veía tan linda como siempre, décadas que no frecuentaba para verla. Era el momento de cerrar un capitulo en su vida, estaba preparado "Mucho tiempo sin vernos" sonrió ladeado mientras corría su mano sensible por la mejilla fría de ella "Sin hablar" paro y tomo su mano "Veo que te has mantenido en perfecto estado querida" murmuro tranquilamente.

Sus piernas temblaban, se veía hermosa "La vieja herida en mi corazón aun no sana" susurro "Y creo que nunca sanara, siempre tendré una astilla… pero no te preocupes. Conocí a un ser especial. Una mortal. Su nombre es Serena" rió un poco "No es mi prototipo de mujer… pero no lo se, tiene algo, tiene ángel… mucha tentación para un demonio. He estado tratando de olvidarla, pero se que no puedo. Tampoco quiero, me hace sentir en paz, cuando lo estaba contigo… la única diferencia que lo que siento es totalmente diferente, y se que contigo no fue lo suficiente para tenerte a mi lado" cerro sus ojos "Es amor, Ivonne. Me estoy enamorando"

Abrió sus ojos y tenían un brillo extraño "Amor en el sentido figurado, tu sabes. No sabría describir lo que siento por ella, según mortales es amor a primera vista… pero yo se que es diferente, como si la conocieras de toda mi vida" iba a decir algo pero prefirió el silencio "He estado pensando…" tomo la mano muerta de ella "Se que hay vampiros que han mantenido relaciones con mortales, algunos tienen descendencia… y como estos comparten cierta composición genética, podríamos tener una compatibilidad entre humanos y nosotros" entrelazo sus dedos con lo de ella

"Siento que es mi compañera de almas Ivonne. Se que es raro, ¿pero quien sabe?, los cristianos estaban en su aldea cuando pensaba atacar ese sitio estratégico para ellos, ¿Qué mas podrían estar haciendo ahí?" mordió su labio "Exterminar, ahora no se que es lo que buscaban…"

Rió un poco "Bueno, no va al caso, no era lo que quería comentar. Solo quería comunicar ciertos sentimientos. Para que te encuentres tranquila, que estoy bien aunque no lo parezca. Dale mis saludos a nuestros hijos, se que están a tu lado" soltó su mano y le dio un beso en su frente "No creo que vuelva a visitarte, lo dudo. Con esta visita cierro un capitulo de mi vida, aun me daña verte" la miro por ultima vez "Buenas noches, hasta nuestra eternidad"

Tomo la antorcha a su lado y volteo. "Setsuna" sus ojos se volvieron un peligro negro, tormenta.

La sacerdotisa solo lo miro y permaneció en su lugar, con su mano sostenida en su báculo y la otra a su lado "¿Serena? El nombre de la mortal, apropiado para su tranquilidad" Endimión solo hizo caso omiso a su comentario y comenzó a caminar hacia la salida del salón pasando por su lado, ella solo miro a un lado, sin voltear "Sabia que esto iba a ocurrir Endimión" pronuncio con voz clara.

El príncipe volteo rápidamente "¿Qué cosa?" la miro extrañado.

Setsuna comenzó a caminar hacia la tumba de Ivonne "Su muerte. Lamento mucho no decirte antes, no me correspondía decirlo-"

"No tienes nada que perdonar" amargamente la miro "No era necesario. Sabia ya que Rei me había comentado años atrás-"

"No es solo eso, mi príncipe" volteo para verlo un poco preocupada "No solo la muerte de Ivonne su majestad. Me refiero a la seria de situaciones que están por ocurrir" Endimión comenzó a acercarse a ella, Setsuna lo miro determinada "Comprenda por favor, no siga frecuentándola, le hará daño, no es correcto que usted relaciones con mortales en primer lugar… no es ético" sus manos temblaban "es por su sano juicio mas adelante-"

"Serena no es capaz de hacer daño, menos a mi" su voz retumbo en la sala. Y el silencio gobernó entre ellos "Nunca"

"Endimión… confié en mis palabras, la mortal le hará daño. ¡No confié en sus actos paganos milord!"

El la tomo por los hombros "¡Para de decir esas atrocidades, no sabes lo que blasfemas!" la zamarreó un poco "No vuelvas a hablar mal de ella, como si fuera una criminal, la escoria… no lo es y nunca lo será"

Setsuna lo miro con lagrimas en sus ojos no derramadas "Milord, no siga hablando de mas-"

"¡No! ¡Tú debes terminar con estas mentiras! ¡No la conoces! Dime, ¿Qué sabes de ella?" clavó sus ojos en su mirada "¿A que le tienes miedo?... ¿Qué es lo que sientes? ¡Responde y no sigas con este silencio ilógico!" ella seguía en silencio "¡Dime de una buena vez a que le temes!" continuo zamarreándola "¡¡Dime!!"

"¡ELLA LE PROVOCARA LA MUERTE!"

Grito a todo pulmón, logrando que la altura de las catacumbas se escuchara más fuerte, mas entonado. Endimión la soltó al instante, viéndola como ella caía de rodillas al suelo, con lágrimas en los ojos. La miro indiferente "Ni para eso sabes mentir bien"

Setsuna levanto su mirada "¡Milord, es la verdad!" lo miro suplicando "Nunca mentiría con su exposición al mundo mortal, nunca"

"Mientes" se zafó de su mano "Y no sigas con tus comentarios. No mereces ser la sacerdotisa" la miro por ultima vez y se dirigió rápidamente a la salida, dejando a Setsuna sola, entre medio de toda la oscuridad y el frio.

Corrian sus lagrimas. Tristeza, desolación y perdida. Era lo que sentía. Tantos errores cometidos, falacias las cuales arreglar pero era tarde, el destino sigue su camino y el joven príncipe ha tomado el camino equivocado "¿Que será de nosotros?" murmuro con su perdida fija en la nada "Ahora como enfrentaremos el futuro…" había visto el futuro, no veía nada. Solo negro, nada claro y más aun…

… Sangre.


Mina cantaba al son del timbre del gorrión cerca de la ventana, mientras escuchaba como su hijo daba leves ronquidos afuera del patio, no le preocupa mucho ya que Serena se encontraba cuidándolo y sabia que no lo descuidaría ni le haría daño. Estas últimas semanas junto a la rubia han sido agradables, el día se hace mas corto al compartir los quehaceres y, en las noches, risas son de esperarse. Desde su primer encuentro prefirió evitar el tema de sus padres, aunque preguntara siempre, sabia como distraerla con otros asuntos.

Aun así, la situación le preocupa. Debe avisar a Viena sobre el descubrimiento, debía advertir a la condesa de lo ocurrido. Dejo a un lado las verduras para tomar un pollo muerto para desplumarlo afuera. El clima esta templado, buen tiempo para salir a caminar por la noche y ver las estrellas. Serena se encontraba sentada en la puerta principal, su vista perdida en algún lugar fijo del paisaje. Definitivamente en otro lugar "¡Que tanto miras Serena!" dijo a sabiendas sentándose a su lado.

Serena se asusto ya que la saco de su trance y se sonrojó violentamente "N-nada"

"¡Ja! Vieras tu que ese 'n-nada' ni el mas tonto lo cree" rió un poco y comenzó a desplumar el ave rápidamente. Serena volvió su mirada, y apoyo su cabeza contra la pared. Mina solo reía por lo bajo viéndola de reojo "¿Extrañas a alguien?" viendo que su nueva amiga rubia no ha dicho nada, prefirió siendo mas objetiva "Solo conozco a muy pocos que viven detrás de esas montañas, salen por las noches. Mas si es cierto macho, aún mas, príncipe heredero al trono vive del otro lado"

Serena al fin la miro sonrojada pero con una sonrisa en su rostro, sin vergüenza en admitir cosas frente a Mina "Prometió venir a verme en luna llena" dijo por lo bajo y desvió su mirada hacia sus zapatos llenos de barro "Luna llena ya paso hace dos días. Lo esperé, y aun lo sigo haciendo"

Mina dejo el pollo a un lado y la abrazó "¡Animo Serena!" tomo su cara entre sus manos "Conoco a Endimión, el nunca deja a las mujeres plantadas, menos a chicas lindas como tu" le guiño el oyo.

"Eso espero" con alegria se levanto "Mama Luna siempre me decia qe pasara lo que pasara debia estar con un buen animo" dio una vuelta feliz.

"¡Excato, asi me gusta!" la otra en el entusiasmo tambien se levanto con el pollo sin plumas, al fin termiando su trabajo "Ahora, ire a cocinar el pollo, y tu llevas a mi hijo a mi cuerto para que después me unas a la cocina ¿esta bien?" sin dejar que termianra volteo y se dirio aconinar, tenian hambre y aun falaba mucho que hacer.

Serena la vio partir a la cocina y volteo a las montañas. Quedo pensando un momento y suspiro felizmente "Lo esperaré"

El resto del dia trascurre de manera lenta, haciendo lo cotidiano. Con Mina lograron hacer una pequeña huerta para cultivar sus propios alimentos, y si tenian algun excedente poder vender y asi obtener un pco de dinero, que siempre era necesario para cualquier eventualidad. Eran cerca de las seis de la tarde cuiando el sol comenzo a perderse entre las montañas, y ellas prefieron ver el espectáculo cerca de un riachuelo.

"Serena, esta noche ire junto a mi hijo a saludar a una vieja amiga" sonrio "asi que dentro de esta semana estaras al cuidado de mi casa, confio en ti y se que lo haras bien" le dio un leve abrazo antes de volver a caminar de vuelta a casa. La rubia no dijo mucho, solo se quedo sentada hasta que cayera completamente la noche y las estrellas poco a poco comenzaban a salir, no habia luna a la cual admirar.

Al instante sintio las manos frias de alguien cubrir sus ojos, asustandola un poco "Espero que no te hayas olvidado de mi, princesa"

Serena al instante se di vuelta, aunque se mareo un poco, y dio un chillido de alegria al ver a Endimión mirarla con dulzura, ¡al fin estaba con ella!, pero controlo el impulso de tirarse encima del, abrazarlo, besarlo "Buenas noches" en cambio, decidío entregarle la mejor de las sonrisas.

Endimión gruño traviesamente al ver esa reacción "¿Me extrañaste presiosa?" solo vió que agacho la mirada para asistir la cabeza, avergonzada. Eso conmovio el ser del pelinegro. Sin esperar mas, le dio un fuerte abrazo y beso su frente "Yo tambien. No hayaba hora en venir a visitarte, pero tenia unos asuntos que atender para estar el cien por ciento contigo, sin preocupaciones" la miro fijo y la atrapo nuevamente en sus brazos "Tu calidez entre mis brazos era lo que buscaba" murmuro cerca de su oido "Ahora lo he vuelto a encontrar" beso suavemente su cabellera rubia y la miro con sus penetrantes ojos azules "¿Qué quieres hacer esta noche?"

Serena rio tontamente "Mhm, no lo se…"

"Estoy a tu completa disposicion" le guiño, provocando que se sonrojara.

"¿Quisieras acompañarme a un pequeño padro?" murmuro mirando sus pies "Queria ver las estrellas, se ven tan lindas esta noche y quisiera tener tu compañia" le dio un suave beso en la mejilla.

Endimion solo asistio, tomo su mano y dejo que lo guiara por el bosque. ¿Cómo negarle algo a su pequeña mortal? Ni en un millon de años se cansaria de cumplir todos sus caprichos, sus deseos y necesidades. Nunca. En unos pocos dias lo envolvio en una nube de paz y amor, y desde siglos no ha sentido lo que era estar enamorado. Auqnue puede ser que sea la primera vez, no le importaba. Preferia callar rpimero que a otorgar nombres a algo que recien comenzaba a anidar en su muerto corazon. "Llegamos" dijo suavemnte Serena sacandolo de su ensoñacion y volteo a verla. Tan linda, tan encantadora. Sus rasgos finos, su menudo cuerpo y su sangre lo llamaba a atarla para siempre a su lado. Tiro de su mano y la obligo a sentarla entremedio de sus piernas.

"Quiero que esta noche existamos solo tu y yo" Endimion murmuro incoherentemente, dejandose llevar por la calidez que desprendia el cuerpo de Serena "Olvidemos nuestras responsabilidades y compartamos esta noche en los brazos del otro" miro los profundos ojos celestes de Serena y se pedio en la tranquilidad que le ofrecen "Solo dejame quererte teniendo a mi lado… no necesito nada mas que tu presencia para que alivie mi dolor" llevo la mano de Serena donde deberia estar su corazon "Ayudame a amarte, ayudame a saber lo que es el amor entre un hombre y una mujer"

Y lo beso. Con sutileza, delicadeza,transmitendo toda su felicidad de encontrar un angel en medio de su oscuridad. Tratando de alejar todo sentimieno deprimente de su interior, salvandol de su propia oscuridad, sanandolo y entregando su ser a su merced.

Porque sabia que ella era la unica que podia llevar lejos, en sus hombros, el dolor de su angel caido.

No sabran cuando tiempo habra pasado. Sus pensamientos corrieron libres por el espacio. Estaban tranquilos en la compañía del otro. Endimion sabia que perdia la cabeza cada vez que Serena lo miraba, y ella olvidaba sus propias limitaciones con solo escucharlo y sentir las caricias en sus brazos. No queria que nada estropeara su momento. Quisa en cuanto tiempo mas se volverian a ver, y queria aprovechar la presencia de su angel lo mas que puede un mortal desear.

"Pronto va a amanecer"

Endimion volteo su mirada a su pequeña mortal y volvio a mirar el cielo. Suspiro. Desearia con toda su existencia poder estar el tiempo que quisiera con Serena, pero el era un animal de la noche. No privaria a su amada a esa azaña.

"Sabes" Serena comenzo a hablar silenciosamente, un secreto para ellos. Habian estado toda la noche hablando de trivalidades en los brazos del otro, de vez en cuando besandose, cogiendo las manos del otro entre las suyas "La primera vez que te vi pense que eras un elfo. De esos que cuetan en las historias de fantasia" Endimion sonrio con ironia a notar la diferencia entre su propia especie "Pero me di cuenta que eres algo mucho mas hermoso. Bajaste desde el cielo para ayudarme, pero eres tu el que necesita ayuda"

Volteo hasta quedar al frente del y toco sus rebeldes cabellos negros "Eres mi angel" lo beso delicadamente en la frente y Endimion cerro los ojos al sentir la calides de los labios de Serena en su piel, como una marca de fuego, encendiendo su muerto corazon "Aunque estes envuelto en oscuridad, como tu mismo te autodominas un moustro, no lo eres"

"No digas esas cosas, corazon" tomo sus manos y beso sus nudillos "Es lo que soy. No trates de revertir las cosas"

"Entonces dime como un moustro puede entregar y recibir cariño" lo abrazo y enterro su cara en su pecho "No quiero que te contradices, ¿acaso es tan dificl aceptar lo que sientes Endy?" miro sus ojos azules.

"No es eso Serena" corrio los mechones de Serena para ver mejor sus ojos "Lo vemos por dos puntos de vista distintos, pero no es momento para hablar de esto" le dio un pequeño beso en los labios y le sonrio "Debo irme presiosa, no quiero calcinarme frente a tus ojos" bromeo y chasqueo su gargante en modo de burla viendo que entrecerraba sus ojos y lo miraba con finguido enfado.

Cogio su mano para que se pudiera levantar, la abrazo y le dio un beso lleno de pasion, desenfrenado y lento "No quiero que esto termine Serena" murmuro contra sus labios "No tengo la suficiente fuerza para dejarte ir. No quiero, porque si me permito alguna vez alejarte de mi lado, morire de tristreza al saber que estas tan cerca de mi, y no puedas ser mia" sus ojos se vidriaron y quiso levarsela lejos del mundo. Donde podian ser ellos.

"No dejes que eso pase, mi angel" Serena lo miro dulcemente tomando sus mejillas entre sus manos "Siempre estaremos juntos"

"Pronto volvere" Endimion miro por ultima vez a Serena y se sorprendio un poco al sentir nuevamente los labios de ella milesimas de segundos "Mantendre mi promesa corazon. Esperame que volvere dentro de la semana. No soy lo suficientemente paciente para esperar todo el calvario del mes pasado" beso su frente y de un momento a otro desaparecio.

Serena fruncio el ceño al no poderle decir nada antes que se fuera, ¡pero bah! No importaba. Pronto volverian a estar juntos, y quisas por mas tiempo, sin interrupciones como el sol o por sus necesidades humanas. Ni por el control que Endimion tenia el su pueblo o por miseras cosas como el clima. Sonrio de manera tonta al recordar las horas pasadas, estubo a punto de confesarles sus sentimientos, pero tenia miedo de su reaccion.

Chilló y saltó de alegria. Definitivamente a mejor noche de su vida. Exceptuando la primera vez que conocio a su angel negro.


"Estas no son horas de llegar. Tienes responsabilidades que te conciernen al pueblo, ¡pronto amanecera y tienes asuntos que tratar con la corte! No debes dejar tu lugar a cualquiera que quiera dirigir el pueblo por alguna horas meintras tu te pierdes por el bosque"

Endimion siguio camiando a su despacho sin prestar atencion a lo que decia su padre. Estaba harto de tantos requisitos debia tener el proximo rey, como lidiar con la guerra, y peor aún, tener que soportar la presencia de Berilio, la cual no aceptaba un no por respuesta. Tan insistente. Aparte, no le interezaba lo que dijiera su padre, menos tenia ganas de escuchar. Solo queria recuperar fuerzas y pensar su pequeña mortal de ojos juguetones.

"Endimion"

Solo por esta vez se giro y decidio encarar a su padre detrás de su escritorio "Dime que quieres" se sento de manera brusca y froto el puente de su nariz y su sien con suavidad "Estoy cansado padre. He hecho bien mi trabajo como Rey, tu mismo lo has dicho. No he escuchado a nadie que se queje de mi labor como guia de nuestra gente, solo la guerra apaña nuestro reino-"

Dracula solo lo miro en silencio y luego replico "No me estas prestando atencion, ¿verdad?" nego con la cabeza y furioso se dirigio a al escritorio de su hijo. Endimion adopto una menra rigida a ver la velocidad que empleo su padre para acercase a él "Setsuna me dijo lo que sucedia"

El pelinegro solo fruncio el ceño "La sacerdotisa se mete en asuntos que no le importa"

"¡Claro que importan!" contraataco su padre golpeando la mesa "¡¿Cómo se te ocurre frecuentar a un mortal?!" dijo la ultima palabra con desprecio y gruño a Endimion "¡Es inaceptable!"

Endimion se levanto rapidamente de su escritio y encaro a su padre "Ni siquiera se te ocurra a insultar a Serena. Basta con lo que tenga que aguantar en la corte. No necesito tu furia en estos momentos, ademas ¡Es solo una humana!, es la mujer que yo quiero para el resto de mi eternidad-"

"¿Serena?" su padre bufó y entorno sus ojos en blanco. Levanto sus manos en señal de protesta e indignado fruncio los ojos "¡Sigue siento una mortal, no podemos confiar en ella!" Dracula miro con locura a su hijo "¡Un ser inferior! ¡Es inaceptable!"

El pelinegro llevo los puños contra el escritorio, encolerizado por la falta de informacion que tenia su padre. ¿Acaso Setsuna no se podia meter en lo que no le concierne? "Es una mortal, una humana, ¡y mi humana! No te atrevas a cruzarte frente a ella. Te lo estoy advertiendo. Un solo dedo de vampiros sobre ella y juro que matare a cualquiera que se atraviece por mi camino"

"NO-"

"¡Basta! ¡Ella solo es una humana!"

"¡ELLA ES ENFERMA, ENDIMION!" silencio su padre y miro a Endimion con furia "Enferma" Endimion solo miro a otro lado, pero mantuvo su postura rigida "Su mente esta torcida, ¿cómo crees que alguien como ella asumira el trono? ¡Nisiquiera sabe donde esta parada! ¿Cómo pretendes que una humana retardada mental podria con de trono de nuestra raza?... Vamos dimelo. Siempre haces malas elecciones-"

"¡Calla!, no sabes lo que dices" rompio el mueble y se mandtuvo la postura de batalla.

De un momento a otro, la puerta se abrio y la guardia de ambos aparecio, protegiendo a su respectivo amo. El ambiente estaba tenso y no contribuia a que ambos alfas bajaran la guardia. Detrás de ellos se encoenraba Michiru y su madre, mirando con preocupacion la situacion. Dracula quito su postura y nego con la cabeza "No doy mi concentimiento para que ligues con la enferma mortal" sin mas desaparecio por la puerta con el resto de su guardia "¡Esta decidido Endimion! No cambiaras mi palabra"

Endimion solo miro con odio a su padre y grito a los cuatro vientos "FUERA" indico a todo el publico que tenia en frente. Su guardia personal dudo en retirarse, pero obedecieron la señal de su amo.

Paulina intento acercase a tu hijo, pero ni el le dirigia la mirada, rasgando elmuerto corazon de ella, queriendo consolar a su hijo de las blasfemias, de los comentarios inapopiados que los demas lanzaban a sus hijos. Estaba herida al no poder ayudarlos, protegerlos. "Estoy bien madre, no te preocupes por mi" el dio una sonrisa que no llego a sus ojos. Resiganada volteo y el resto de la gente la siguio.

El pelinegro no podia lidiar mas con el desocntrol que ocurria dentro de la casa real. Pero nunca se alejaria de su angel.

Auqnue su padre no lo permitiera, abdicaria solo por estar Serena en sus brazos.


Notas

¡¡ALELUYA!! y ¡Lo siento! xD Debí actualizar hace miles de años, no tengo niunguna escusa. La semana pasada queria publicar este chapter – de hecho, separe este capitulo en dos, muy largo. Y no estoy muy convencida de que quedara bien, pero bueno, es lo que hay – y mas examenes de finales de semestre, entregas y otras cosas que a los estudiantes relacionados con cualquier disciplina con el arte se les ocurren, me tomó desprevenida el tiempo y no tenia el tiempo para corregir.

¿Y bien? ¿qué les parecio? Espero cumplir con sus espectativas… espero. He decidido meter un tema polemico – la iglesia – para darle mas accion a este fandom, aunque se que la mayoria son mitos y leyendas que la gente comenta, uno nunca sabe hasta donde puede llegar la credivilidad del hombre. recuerden que la verdad no existe, asi que todos nos iremos a la mierda xD ¡Chicas! Por favor no sean timidas y dejen lindos review para saber si mi pega esta bien hecha. Miles de saludos y abrazos a todo el mundo que lee esta historia (en especial a una chica que me escribio de Japón hace unos meces – ¡Japón!, ¡¿pueden creerlo?!) y un saludo en especial nuevamente a Pili, la cual llego a casi matarme a la distancia por no subir este capitulo hace mucho tiempo, pero eh… ¡tenia cosas que hacer!

Publique nueva historia: Frenesi. Esta muy biena se las recomiendo, aparte tengo la mayoria de los capitulos listos, asi que su actualizacion sera bastante rapida, para que le hechen un oyito y me dicen que opinan. ¡Nos estamos leyendo! Y cualquier duda o que se yo, a mi mail.

Miercoles 24 de Junio - 2009
Pola Kaiou.-