Disclaimer: Ninguno de estos personajes me pertenecen, todos son de J.K Rowling y yo simplemente los utilizo con fines lúdicos. Muchas gracias a todos aquellos que seguis mis locuras artísticas.

Capítulo 6: Y el baile llega a su fin

¿Draco lo sabe? – preguntó Ginny

Hermione negó con la cabeza y se levantó enfrentándose a Ron:

-Ni se te ocurra decir nada... ¡a nadie! Aún no... ya lo haré yo a su debido tiempo... además de eso me da igual lo que me digáis, pienso ir a la batalla final...

-¿Y si...? – comenzó Ron

-No me obligues a desmemorizarte Ron... –lo interrumpió Hermione – necesitáis toda la ayuda posible y tu lo sabes muy bien... ¿Cómo crees que me sentiría si me quedase aquí mientras todos os estáis jugando la vida? Como una auténtica miserable...

-Draco opinaría lo mismo que yo – respondió Ron con una mueca- ¿es que acaso piensas ocultárselo?

-A él se lo diré esta noche – dijo Hermione- y a pesar de lo que él diga, pienso ir... no me quedaría aquí por nada del mundo.

Todos conocían perfectamente la cara que puso Hermione Granger en ese momento, convicción total, nada podría detener su empeño por participar en la lucha final, la decisión estaba tomada y era irrevocable.

-O-O-

-Draco... la noche está preciosa... ¿por qué no vamos a pasear los dos solos? – le dijo Hermione a su novio.

El chico asintió y se encaminaron hacia la puerta, cuando Hermione se cruzó con Ginny esta le dijo al oido:

-Mucha suerte...

-O-O-

La luz de la luna se reflejaba en la cara de Hermione mostrando un gesto de preocupación que Draco fingió no ver, sabía que Hermione le acabaría diciendo lo que le pasaba y prefería no agobiarla.

-Hay algo que tengo que decirte... –dijo la chica finalmente tras inspirar una gran bocanada de aire – el problema es que no sé como te lo tomarás...

-Dilo como lo sientas... –dijo Draco cogiéndole las manos – tampoco será tan horrible...

-Draco... veras... yo... –comenzó la chica- estoy... un poco embarazada...

El chico la miró sorprendido pero no dijo nada, le costaba asimilar lo que Hermione le estaba diciendo.

Ella lo miró con preocupación, parecía que la noticia no le estaba sentando demasiado bien, pero todas sus preocupaciones quedaron disipadas al ver la sonrisa el chico.

-Pero eso es... ¡MARAVILLOSO! – respondió el chico – Mañana libraremos al mundo de Voldemort y volveré a tu lado.

-Espera... ¿cómo que volverás a mi lado? – pregunto Hermione – yo pienso ir con vosotros, llevo demasiado tiempo preparándome para este día. Ahora no puedo quedarme a un lado como si no pasase nada.

-Pero en tu estado... – comenzó Draco.

-Estoy embarazada... –dijo ella- pero no me estoy muriendo. Además, tengo que estar con el padre de mi hijo, si te pasase algo y yo no intentase por lo menos impedirlo... –suspiró e hizo una pequeña pausa tras la cual añadió- me moriría de pena. Y no es solo eso... también se lo debo a Dumbledore, él se sacrificó para salvarnos...

-Igual que Snape... –dijo Draco mirándola con ojos tristes- esta bien... sé que cuando decides algo de esta manera no hay quien te lo quite de la cabeza, pero por favor... no te arriesgues demasiado... recuerda que llevas a nuestro hijo en tu interior...

-Me encanta como suena eso... – dijo Hermione con una sonrisa.

-¿El qué? –preguntó Draco

-Nuestro hijo...

El chico rubio sonrió y no pudo evitar besar a la chica de la que estaba locamente enamorado.

-O-O-

-Me desesperaría esperando Harry –dijo Hermione – no puedo quedarme aquí y ni si te ocurra ponerte a discutir conmigo porque terminamos a maldición limpia, yo te lo advierto ya ahora.

-Te diré como haremos... –dijo Harry desesperado por proteger a su amiga- llevarás la capa de invisibilidad y usarás hechizos no verbales... ¿entendido?

-Sabes que no me gusta que me des órdenes, pero vale... acepto –dijo la chica contenta de que por fin aceptasen que iba a ir.

-Eso está muy bien... factor sorpresa ¿no? – dijo Luna

-Hermione... ya no tienes que mirar solo por tu seguridad... –dijo Ron- vas a tener un niño... tienes una nueva vida creciendo dentro de ti... también tienes que cuidarlo a él

-o a ella... – puntualizó Ginny.

-El problema soy yo... –dijo Draco mientras abrazaba a Hermione– tendré que cuidarnos a los tres...

-O-O-

Todas las parejas pasaron la noche en una habitación diferente, ninguno quería admitirlo, pero esa noche podría ser una despedida... al atardecer del día siguiente, sería la lucha final, atacarían por sorpresa el cuartel general de Voldemort y no podían asegurar que todo el mundo fuese a sobrevivir, ni siquiera ellos mismos.

-O-O-

Al mediodia, todos se encontraban delante de la chimenea, los miembros de la orden se reunirían en casa de los Weasley a comer, como si fuera un día normal... pero realmente no lo era... gracias a la información dada por Draco, a los arrestos, a los sobornos y demás acciones, la orden por fin había descubierto el escondite de Voldemort y atacarían con toda la caballería para acabar con esa tiranía que estaba azotando al mundo.

Cuando llegaron a casa de los Weasley vieron que Fleur no paraba de hacerle arrumacos a Bill y que ambos se miraban como si guardasen un gran secreto, pero cuando la mirada de la chica francesa se cruzó con la de Hermione, ambas se levantaron y fueron a una habitación aparte sin decir nada mas.

-Creo que compartimos el mismo secreto... –dijo Hermione con una sonrisa a Fleur- ¿tú vas a ir?

-"pogh" supuesto – respondió Fleur- Bill se negaba "pegho" le convencí, aunque tengo miedo de que mi "pghesencia" pueda "hacegh" que se "distghaiga".

-Me pasaba lo mismo con Draco –dijo Hermione- pero a Harry se le ocurrió una idea para que no tengan que preocuparse por mi. Tal vez podrías usarla tu también, verás...

Cuando Fleur escuchó lo de la capa y supo que Draco tenía otra, pensó que era una gran idea, seguro que Bill se quedaba mas tranquilo.

-Hoy teníamos pensado "decighselo" a todos – dijo Fleur - ¿"pogh" qué no hacéis "vosotghos" lo mismo? Sois un poco jóvenes, "pegho" una nueva vida "siempghe" es una buena noticia.

Hermione se sorprendió enormemente, Fleur era la última persona con la que esperaba tener este tipo de conversación, abrazó a la francesa al tiempo que le daba las gracias.

-Cuando te conocí "pogh" fin entendí que es lo que "kghum" veia en ti, no le temes a nada. Fuiste muy valiente "gheconociendo" lo que hiciste con "Dghaco" "pagha" "salvaghle" "demostghaste" "quegheghle" de "veghdad".

Cuando aún se estaban abrazando entraron Bill y Draco en la habitación.

-Sabía que terminaríais siendo amigas – dijo Bill sonriente

-Yo no... –dijo Draco totalmente desconcertado – son tan diferentes...

-Vamos Bill – le dijo Fleur a su marido – Dejémoslos "hablagh"

Cuando la pareja salió de la habitación Hermione le dijo a Draco:

-Fleur tiene razón , deberíamos decírselo a todos... imagínate que alguien muere, no llegaría a saberlo, seguro que sorprenden, pero estoy completamente segura de que también se alegraran.

-Hagámoslo – dijo Draco besándola en la frente – y mañana cuando haya pasado todo lo celebraremos.

-O-O-

La noticia de los embarazos fue bien acogida, aunque la de Hermione provocó más de una mirada inquisitiva, pero eso no importaba, si se miraba bien, era una buena noticia, después de todo el amor era su arma mas importante ¿Y que amor superaba el de una madre por su hijo? Ambas chicas tenían un ser creciendo en su interior, una pequeña persona que se convertiría en el centro de sus vidas.

-O-O-

-Es hora de partir – dijo Harry con voz autoritaria.

-¡Esperad! –dijo una voz conocida – os he traído algo de suma importancia.

-¡profesor slughord! –dijo Hermione con una sonrisa – ese aromo.

-Sí señorita Granger, sabía que no le pasaría desapercibido, aunque usted señor Potter acaba de decepcionarme un poco – dijo el profesor – es Felix felicitis, es lo que se me ocurrió para ayudarle, pero ¡ojo! No se confíen demasiado.

Todos siguieron al hombre hasta la cocina en donde encontraron un caldero que para todos ellos rezumaba esperanza.

-O-O-

Caras de odio, resentimientos, insultos, gritos y hechizos volando a diestro y siniestro, no había lugar a dudas, la batalla final se estaba llevando a cabo.

Harry, Voldemort y Ginny estaban desaparecidos, no había ni rastro de ellos, mientras el resto luchaba con uñsa y dientes en una batalla encarnizada contra los mortífagos, quienes cada vez eran menos, a pesar de que en un primer momento los superaban en número.

Hermione y Fleur se habían encargado de dejar fuera de juego a algunos de ellos, más uno de los mortífagos sabiendo que había alguien invisible comenzó a lanzar maldiciones asesinas de un modo histérico de modo que dos de ellas alcanzaron a dos compañeros mortífagos y otras dos que las chicas despejaron con el espejo de Oesed le dieron al mortífago en cuestión en el pecho.

Gracias a él ninguno de los cuerpos del suelo pertenecía al bando de la orden, ya que las maldiciones como mucho pasaban rozándolos.

El último enfrentamiento se produjo entre Draco, Hermione y Bellatrix.

-Vaya, vaya... –dijo Bellatrix- mi sobrinito solo, contra mí... la vergüenza de los Malfoy... esto será interesante.

-¡No está solo! –gritó Hermione saliendo de debajo de la capa – me tiene a mí...

La ira dominaba a Hermione y Draco miró a su novia con orgullo y a su tía de manera desafiante.

-Vete ahora que aun puedes... –advirtió Draco – yo no te voy a matar, pero me aseguraré de que los dementotes te den el beso.

-¿De verdad crees que me asustáis? – rió Bellatrix – eres un desperdicio de Malfoy, ahora vereis tú y tu sangre ducía.

El fue largo, los tres luchaban con una violencia impresionante mientras el resto de la orden simplemente observaba, era un asunto familiar.

Mediante un ataque en equipo, Draco y Hermione consiguieron dejar inconsciente a Bellatrix, y tra eso... llegó el silencio... un silencio sepulcral que les puso a todos el pelo de punto ¿dónde estarían Harry y Ginny? Draco, Ron, Hermione y Luna decidieron volver a La Madriguera, si sus amigos se dirigian a algun lugar, sería ese.

-O-O-

Las horas pasaban y Harry y Ginny no aparecían nadie decía nada, solo Hermione pronunció una vez:

-Esta espera me está volviendo loca...

La chica no paraba de mirar el reloj con las caras de los Weasley, la única que aún permanecía en "peligro de muerte" era Ginny, pero de pronto la aguja de la cambió a "de camino a casa", Hermione se levantó de un brinco y les señaló el reloj a todos, a quienes se les encogio el estómago y la señora Weasley no pudo evitar echarse a llorar., cuando finalmente el reloj marcó "en casa", entró Harry muy malherido y con Ginny en brazos.

-Oh, dios mio... –dijo Luna- ¿está...?

-No, solo está inconsciente – respondió Harry acostándola en el sofá y cayendo al suelo momentos después – sin ella no hubiese sido capaz de vencerlo, le debo la vida, lucho con todo su ser y utilizó todo el poder que tenia.

Todos suspiraron aliviados y procedieron a llamar a los medímagos pues nadie quería abandonar la casa.

-O-O-

Ginny Weasley fue recuperando la consciencia poco a poco, cuando abrió los ojos vió a Harry ya curado quien le dijo:

-Buenos dias preciosa... ¿se te pegaron las sábanas?

-¿Cuánto he estado inconsciente? – preguntó la chica setándose en la cama y frotándose los ojos.

-Tres días... –dijo Harry con una sonrisa – los tres días más horribles de toda mi vida.

Ginny lo abrazó al tiempo que decía

-Todo ha pasado... y por tu cara deduzco que la poción funcionó...

Harry asintió y le dijo:

-Ginny... me he dado cuenta de una cosa , quiero estudiar, quiero conseguir ser auror, quiero darte todo lo que desees, quiero casarme contigo...

-O-O-

-Ginny y Harry se casan – dijo Hermione – Ron y Luna también... nos han pisado la idea...

-Bueno... no te preocupes... de las tres tu eres la única que está embrazada...

-El año que viene comenzaremos los estudios de aurores... –dijo Hermione- creo que mis padres van a hacer mucho de canguros.

-A partir de hoy seremos felices para siempre Hermione, el mañana ya llegará – y encendiendo la radio agarro a Hermione y juntos comenzaron a bailar.

FIN

N/A: bueno, espero que os halla gustado y Diego... ¡va por ti! No os olvides de leer mis otros fanficts por favor dejadme reviews para ver que os a parecido BESOS