Era broma, era broma, aquí tenéis el final, no era para que me lanzarais tantas maldiciones, estoy segura de que os olvidabais de cierto personaje que no ha salido en unos cuantos capis.

Ahora si el último capi de Harry Potter y el nuevo poder.

….,…,….,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,..,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…

Todo estará bien.

Hasta hacía unos segundos todo a su alrededor había estado en silencio, y oscuro, una oscuridad que hasta cierto punto daba miedo.

Pero hacía unos momentos había comenzado a escuchar ruidos, por todas partes a su alrededor.

Lo extraño es que venían por diferentes lugares, puso atención a los gritos y voces que escuchaba en el ministerio desde donde se encontraba.

Parecían estar contentos, y celebraban algo, ella creyó saber el que, cuando alguien grito que ya todos estaban libres del peor de los magos oscuros.

Pero por otro lado, en el lugar donde ella se encontraba había más voces, más gritos, pero estos no eran de alegría, sino de dolor, y desesperación, unos gritos que helaban su sangre.

Llevaba semanas escuchando esas voces en su cabeza, en sus sueños, creía ver a gente llamándola.

Sabía que se trataba de ese lugar, estaba segura de que desde allí la habían estado llamando desde hacía tanto tiempo.

Ni siquiera sabía por que se encontraba en ese lugar, ¿tal vez por miedo?, ¿pero a qué?, ¿al campo de batalla?, ¿a morir en él?

Así que había aceptado ir hasta ese lugar tan siniestro solo por que temía morir en ese otro lugar.

Esa parecía ser la razón más fuerte su miedo a la batalla, que cobarde había sido si era así.

Sus ojos se cerraron para escuchar mejor las voces, estas se quejaban protestaban por la celebración, por la libertad de ellos los vivos.

¿Acaso lamentaban el que Lord Voldemort hubiera sido derrotado?, no entendían que con eso, sus familiares y amigos, habían podido dejar de ser amenazados, que ahora todos sus seres queridos que aun vivían estaban a salvo de todo.

Vale que ahora los pobres tendrían que soportarlo ahí con ellos, pero ya no les podría hacer daño, ¿no?

Las voces volvieron a decir su nombre, y ella fijó sus ojos en el velo, pues se encontraba por tercera vez en su vida delante de esa tela, esa tela negra que dos años atrás había escondido detrás de ella a Sirius Black, esa tela que hacía poco se lo había devuelto aunque con ciertas reservas.

Seguían los gritos de a fuera que contrastaban con los gritos de dolor del otro lado.

Caminó con cuidado por miedo a lo que se fuera a encontrar ahí, no entendía aun por que ella podía escuchar esas voces tan llenas de lamento.

Al poner atención escuchaba sus quejas, por la gran fiesta montada en ese lugar, escuchaba las protestas por esa celebración.

-Él por todos vosotros, no es justo.-

Esa frase la dejó paralizada en el lugar, ¿a que demonios se estaban refiriendo?

-él sufre vosotros lo disfrutáis.-

-Dolor injusto.-

No estaba muy segura de seguir avanzando y de enterarse de algo más.

Sentía que no era necesario que le dijeran a quien se estaban refiriendo, algo muy dentro de ella le decía, que el mundo mágico había tenido una gran perdida por esa victoria, pero a nadie parecía importarle esa perdida.

Solo necesitaban saber que el que no debe ser nombrado había muerto al fin, pero no les importaba que el niño que vivió se hubiese tenido que ir con él.

De sus ojos comenzaron a salir lágrimas, tenían razón, no era justo, él no se merecía ese final, sin embargo ese había sido, después de todo.

Se acercó al velo al comprender ya lo que las voces tanto recriminaban, además de que ya podía saber de quienes eran esas voces que podía escuchar.

Sin lugar a dudas era de gente que apreciaba a harry, gente que había muerto a lo largo de todos esos años por ese chico de ojos verdes, que tanto había significado para el mundo mágico pero que muy pocos valoraban de verdad, entre los que se contaba ella misma.

Mientras se acercaba era capaz de ver cada una de las charlas acontecidas con el chico.

Cada una de sus miradas desconcertadas, sus ojos verdes sin ese brillo de felicidad que en muchos casos necesitaba.

Había sufrido más que ninguna otra persona, para terminar de la peor de las formas.

Aunque sabía que él chico había deseado muchas veces ir a ese lugar, para encontrarse con las personas que en vida no había podido tener, ¿pero y los que lo amaban aquí?

A Harry no le importaban lo suficiente, la gente que se encontraba en este mundo que lo apreciaba y lo valoraba.

No le importaba que tanto los Weasley, como Hermione, y otros más sufrieran por su perdida.

Ya estaba al lado del velo, y decidió subirse a la tarima para poder estar más cerca.

Aun tenía la duda de por que podía escuchar esas voces, y ahora que estaba más cerca las escuchaba con mayor claridad, cerró los ojos a la espera de escuchar lo que esas voces le decían.

…,….,….,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,..,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,..,…,…,…

Silencio, paz, tranquilidad, todas las cosas que hacía mucho tiempo no sentía ahora las tenía dentro de él.

Sentía calor, amor a su alrededor, estaba a gusto y tranquilo, no tenía la vista enfocada en ningún lugar para ser más sinceros tenía los ojos cerrados, y no quería abrirlos, no quería despertar se encontraba en un lugar bastante cómodo para querer despertar.

-¿Crees que es tan fácil?-

Escuchó que le decían, pero no quería escuchar, no quería saber nada, solo quería esa paz una que creía merecerse al fin.

-¿Lo abandonas todo?-

Una nueva voz, tampoco reconocible para sus oídos en ese momento.

¿Es que ni ahí lo iban a dejar en paz?, ¿qué más tenía que hacer para poder descansar?

-Ser feliz.-

Ser feliz, ser feliz, es que no sabían que para él esa palabra estaba vedada desde su nacimiento, ¿quien no lo dejaba tranquilo?

Abrió los ojos con un poco de pereza, cansado por todo, y deseando solo descansar, dormir, hasta no poder más.

Unos ojos verdes como los suyos propios lo miraban enfadados.

Se fijó en ellos, no recordaba haberlos visto nunca antes con tanta claridad como en ese momento, y mucho menos mirándolo a él como tía Petunia cuando hacía algo que según ella estaba mal.

Al parecer estaba enfadada por algo, algo de lo que él seguramente no tenía la culpa una vez más.

-Dejarte morir no es tú culpa.-

-Era la única forma.-

-No, no lo era, como el querer quedarte aquí no es la solución a todos tus problemas.-

-Estoy bien aquí.- dijo este apartando la vista de ella, pero cometió un pequeño error mirar hacía unos ojos ahora si reconocibles por él, unos ojos que había extrañado mucho en su último año, unos ojos azules que parecían atravesarle como siempre hacía cuando lo miraba a él.

-Parece ser que te has vuelto un cobarde.-

-¿Cobarde?- dijo este mirándolo enfadado.

-Así es, huir es de cobardes.-Otra vez esa voz que le sonaba pero a la vez no reconocía, giró hacía el otro lado y vió ahora los ojos café de su padre.

-Puedes ver lo cobarde que he sido fijándote en todo lo que he tenido que pasar.-

Lo dijo con rencor, no los culpaba por lo que él había vivido sino por que no entendían su decisión al respecto de no querer volver, solo le quedaba un poco más para no poder regresar, para poder al fin ser libre de la carga de ser él.

-Pero ay no hay carga, ya todo se ha terminado.-

-No, no se ha terminado, no lo entendéis, solo por ser yo, estaré siempre amenazado y todo el que este cerca de mí también.-

-¿Eso piensas?-

-Usted lo sabe, también luchó antes contra magos oscuros, y todo el mundo sabía que Voldemort no se había hecho con el poder antes por que usted estaba, ¿Cuántas veces se tuvo que enfrentar a él?-

-Muchas muchacho, pero no por eso huí.-

-¿Es que es malo no querer volver?, ¿es malo querer quedarme aquí, con la gente que deseo estar?, ¿es malo desear un poco de paz?-

-¿Y que hay de Sirius?, ¿qué hay de los Weasley?, ¿Qué hay de Hermione y tus demás amigos?-

Apartó la mirada, no quería recordar, había empezado a olvidarlos a todos, y ellos se los recordaban.

-Estarán mejor sin mí, sin peligros que afrontar por mí culpa.-

-Sirius estará solo, ¿para eso lo devolviste a tú lado?, ¿para hacerlo pasar por otro infierno a él solo?- la voz de su padre estaba cargada de reproche uno que dejaba claro que lo hacía a él culpable y que no le gustaba nada lo que estaba haciendo.

-Sabrá sobreponerse es fuerte.-

-Mira que fuerte es.- ante los ojos de Harry apareció la imagen de un Sirius solo en medio de lo que parecía ser un claro, con los ojos llenos de lágrimas, dando puñetazos con toda su fuerza hiriéndose en los puños que ya sangraban mientras maldecía una y otra vez a él al que había sido su ahijado y pidiendo perdón a la nada.

-Se sobrepondrá.-

-Veo que no te importaba realmente mucho.- dijo la voz de Dumbledore.

-Si em importaba, y me importa, pero no quiero sufrir más.-

-Pero haces que los demás pasen por lo que tú no quieres pasar.- la voz de su madre sonó dolida con él, y a la vez triste.

-No es justo que no me dejéis en paz, no es tan difícil de entender.-

-Tienes razón, no podemos entender que quieras acabar tan rápido con todo, que decidas quedarte aquí en vez de volver y ser feliz con los que te quieren y te necesitan.-

-No hay gente así, todos tienen a alguien, pero yo, sin embargo poco a poco…-

-Eso no es cierto, Sirius volvió por ti.-

-Aquí estáis vosotros.- dijo sin más sin mirar a ninguno de ellos a los ojos.

-Es cierto, y seguiremos estándolo siempre, estaremos velando por ti y por los que tú quieres, mi niño no te dejaré nunca.- sintió por primera vez las manos de su padre sobre su rostro acariciándolo con cuidado, requiriendo que levantase su mirada verde hacía ella, para que viera el aprecio que le tenía.

-No creo que sea un crimen querer teneros un poco.-

-¿Y te parece poco lo que nos tendrás que aguantar cuando de verdad tengas que venir con nosotros?- dijo su padre colocando su mano en el hombro del chico.

-Quiero quedarme.-

-¿Y que hay de la señorita Granger?- dijo Dumbledore como si nada.

-Ela estará bien.-

-¿Eso crees?-

Una vez más una imagen apareció ante él, en esta ocasión no se encontraba Sirius sino Hermione, gritándoles a todos los del castillo, recriminando el hecho de celebrar algo que no tenía celebración, la vió llorar mientras caía de rodillas en el suelo, después de abofetear a una de las personas que había dicho algo, que él no había podido escuchar.

-¿Crees que esta bien?-

Había caminado inconscientemente hasta la imagen y se encontraba con su mano posada en el rostro de ella.

Cerró los ojos, no era justo que le hicieran eso, si tuviera la certeza de que todo había terminado, de que al fin podría tener algo de paz allí también.

¿De verdad era un cobarde por desear eso?

-Si, la vida tiene muchas cosas, pero no creo que todo haya sido momentos malos para ti, piensa seguro que encuentras algo que deseas tener más que a nosotros.-

-Nadie me espera.-

Se giró para no mirar a ninguno de ellos, cuando escuchó la voz de alguien hablar, alguien que no podía estar allí, y que si se encontraba era también por su culpa, una muerte más a sus espaldas, y esta dolía también.

-Harry, si que te espera alguien.-

-¿Luna?-

-La misma, te estoy esperando, si tienes la posibilidad de volver hazlo, no la desperdicies, piensa bien en todo lo que has pasado, es posible que no haya buenos momentos, pero no me creo que eso sea posible, no puedo pensar que el conocer a Ron, a Hermione, el tener a Hagrid, el conocer a Neville y los demás, que en todos estos años no haya nada que de verdad te ate aquí.

Harry piensa en Sirius, y todo lo que él mismo a tenido que pasar, piensa en todo un poco, todos lo hemos pasado mal, pero aun así seguimos adelante, y créeme cuando te digo que ninguno de los que te aprecia podrá seguir igual con sus vidas.

Piensa que para la señora Weasley eres como un hijo más, ¿cómo crees que se encuentre ella en este momento?-

-Luna, yo...¿dónde demonios estas?-

-En una sala que conocemos bien, me encuentro en la sala del velo de la muerte.-

-¿Qué haces ahí?- su intriga era más que pensar en las demás cosas.

-YO…-

-No me opondré termina ya, no importa nada.- escuchó la voz, y se giró con rapidez, una nueva imagen había aparecido, en ella se encontraba Hermione de rodillas enfrente de un mortifago al que no podía distinguir, se encontraba en el bosque, y estaba sola.

-Has venido tú sola a la muerte niña.-

-No me importa.-

-¿Dejarás que pase?- Dumbledore lo miraba sabiendo su respuesta, odiaba que ese anciano lo conociera tan bien, pero para poder ayudarla tenía que volver una vez más.

-Harry venga el tiempo se acaba, ya no oigo bien las voces.-

-¿Por qué ella puede escucharlas?-

-No es la única.-

-Pero solo ella esta ahí.-

-Neville teme demasiado lo que no entiende, sin embargo ella…-

-Corre o no llegarás a tiempo.-

-Pero no puedo aparecerme en ese lugar.-

-Las barreras están muy bajas en Hogwarts en este momento no tendrás problemas para eso.- dijo la voz de su padre.

-Corre, y recuerda que siempre estaremos velando por ti y los tuyos.-

-No te preocupes acabaras cansado de mí.- dijo su padre antes de que comenzarán a desaparecer todos a su alrededor.

-Esperad, pero ¿cómo salgo?-

-Yo te espero, cierra los ojos, coge mi mano Harry la puerta se cierra.-

-Piensa en el sitio que quieres aparecer justo cuando tengas la mano de ella.- dijo la voz de Padre.

-Y recuerda que Hogwarts siempre ayuda a quien, lo necesita.- dijo Dumbledore, y Harry se lo pudo imaginar guiñándole un ojo.

-Cuida esa felicidad que deseas tener harry, que yo intentaré cuidarla también desde aquí.-

Sintió los labios de su madre sobre su mejilla justo cuando la mano de Luna aparecía, pensó rápidamente en Hermione y Hogwarts, y sintió un fuerte dolor en el pecho, mientras aferraba con fuerza la mano de Luna.

-Impedimenta.-

Escuchó que gritaban delante de ella, miró al frente para ver quien había impedido que todo terminase y se encontró con la melena rubia y larga de una de sus mejores amigas.

-Luna, ¿dónde estabas?-

-Haciendo ver a un ciego.-

Su corazón pareció pararse en ese momento, sus ojos se abrieron al completo mientras veía de nuevo ese verde que pensó nunca más volver a ver, se levantó con dificultad del suelo y caminó unos pasos, cuando ya estaba cerca de él sintió su respiración, vió mejor su rostro, sin duda era él.

No pudo aguantarse y comenzó a golpearlo con todas sus fuerzas en el pecho recriminándole todo lo que había tenido que pasar pro su culpa.

-Si lo llego a saber mejor nos aparecemos en otro lugar.- dijo Luna.

-Hermione escúchame.-

-No quiero, no quiero, eres un maldito miserable, hacerme eso, no te importó nada, decidiste dejarme sola a mí y a todos, preferiste irte.-

-Hermione pero estoy de vuelta, estoy aquí, contigo.-

-Me dejaste, me dejaste sin importarte.-

-Si no me importases no abría vuelto.- ella dejó de golpearle y caminó unos pasos lejos de él, mientras que se dejaba abrazar por Luna que en parte entendía a la chica.

-Tengo que ir a ver a alguien, pero te prometo que volveré.-

-¿A quien?-

-Sirius esta solo, justo donde bueno en el valle de Godrig.- dijo este bajando la mirada.

-Pues corre que esperas para decirle que estas de vuelta.- dijo Luna.

-Ella era mi prioridad.- dijo este miró a Hermione una vez más y cerró los ojos para desaparecer, justo cuando estaba apunto de hacerlo escuchó que le decían:

-No tardes mucho te estaré esperando.-

Sonrió de medio lado y desapareció del lugar.

…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,

Todo estaba bien ahora, su último año había terminado, vale que no había sido el mejor pero era sin duda el que mejor terminaba, había habido bajas, y bastantes, pero al menos algo bueno había pasado, Lord Voldemort había dejado de existir.

No había celebrado al igual que los de la orden, habían preferido hacer luto por los caídos en esa batalla maldita, ya todo estaba realmente terminado.

Sirius lo había recibido de la misma forma que Hermione, no tantas veces, pero solo con un puñetazo le había echo sentir el mismo dolor que Hermione con todos los que le había propinado en el pecho.

Ron lo había recibido abrazándolo con fuerza al igual que todos los Weasley, sus compañeros entre sorprendidos y felices de su vuelta, pero aun encontrándose bien la señora Weasley lo había obligado a ir a San mungo a que lo reconocieran, allí había pasado como una semana.

Una semana llena de movimiento sobre todo por que Ginny y Draco habían hablado con sus respectivas familias de lo que había entre ellos.

Y eso creo una gran reacción entre todos los Weasley, y bueno Narcisa Malfoy no era que pudiese decir mucho ante tanto pelirrojo.

Por su parte Hermione no se había separado de su lado en todo momento, se había enterado también de la ayuda prestada en todo eso por Pansy, y para su sorpresa de Crabbe y Goyle.

Pansy lo había ido a visitar a él y a Draco, pero no estaba sola, Terry Boot se encontraba con ella al parecer se había resignado a no tener a Draco, pero para molestar a Hermione había comenzado con sus bromas de siempre y había terminado teniéndose que ir, o la menor de los Weasley y Hermione acabarían con ella.

Remus que había salido herido en la batalla se encontraba recibiendo los cuidados de Tonks, que le había dejado muy claro que ahora ya no le servía ninguna queja posible de él.

Ron había arreglado las cosas con Hermione y Luna que ahora lucía una gran sonrisa en el rostro aunque seguía siendo igual de soñadora que siempre.

Sirius le había dado la noticia de que había encontrado el cuerpo de peter pettigriw en el valle de Godrig, al lado de las tumbas de sus padres acompañado por una nota, de disculpa hacía ellos y Harry.

Sirius decía que no se creía mucho esa historia del arrepentimiento, pero que ahora esa rata miserable ya no volvería a traicionar a nadie más.

Harry había ido a visitar a Severus Snape mientras este dormía en su habitación ni muerto hubiese ido mientras estaba despierto, comprobó que se estaba recuperando de su herida, pero como muy bien había supuesto le debía todo a Narcisa Malfoy, que tal vez y algún día pasaba a ser Narcisa Snape quien sabe.

Regulus había sido mandado a azcaban, cárcel que ahora controlaban aurores, pues ya nadie se fiaba de los dementores.

Annie había ido a hablar con ellos, y después de algunas charlas habían acabado bien con ella, aunque decía que tenía algunas cuentas pendientes con cierto Sirius Black.

Al parecer todos se encontraban bien, y él también, después de todo tal vez no había sido tan mala idea el volver de nuevo, tal vez y era verdad que podía ser feliz.

Agarró la mano de Hermione entre las suyas, mientras que se llevaba su mano a la frente.

Hermione detuvo su mano antes de que tocara la cicatriz y lo obligo a mirarla y le dijo:

-Mejor no vuelvas a pensar en ella, para mí es algo que ya no existe.-

-Entonces igual para mí.- sonrió mientras la besaba, al fin sin ninguna barrera que los separara, por fin podría disfrutar de ella, y bien sabía dios que eso haría, disfrutarla para siempre.

…,…,…,…,…,…,…,…,..,….,…,…,…,..,…,…,…,..,…,…,…,…,…,…,…Fin,..,…,..,..,…,…,..,…,…,…,…,…,…,…,…,..,

Este es el fin de esta historia y en breves subiré también el primer capi del nuevo que había comentado que empezaría haber que os parece ese.

Buybuy y gracias por los reviews y por seguirla hasta el final, espero que os haya gustado y ahora si me despido por completo al menos de esta historia.

MUCHISIMAS GRACIAS POR VUESTRO APOYO A LO LARGO DE ESTA, Y POR TOMAROS LAS MOLESTIAS DE LEERLA Y DAR VUESTRAS OPINIONES.

Agradecimiento especial a:

Liz, por estar siempre ahí desde mi primera historia, gracias por tú apoyo incondicional amiga.

Y a todos los que han dejado reviews, por cierto Leo en cuanto pueda te la mando como me pediste que hiciera