No mas lágrimas

¿por qué? No lo se. La eterna pregunta sin respuesta, ¿por qué a mi? ¿qué había hecho yo? Yo solo quería pasar mis días junto a Shû... Hoy es uno de esos días en los que no quieres salir de tu habitación, que lo que mas deseas es cerrar los ojos y rezar fuertemente para no volver a abrirlos. Yo no quería ir hoy al "trabajo", no, no quería, ya estaba harta de tanto sufrimiento. Y después de eso siempre me preguntaba cómo yo, el arma definitiva, podría sentir algo, ¿todavía era humana, ¿tenía corazón?

-Shuu... espérame, por favor- grité mientras corría hacia el, los dos empezamos a caminar juntos, aunque Shu siempre terminaba por adelantarme... ahora recuerdo cuando empezamos a salir juntos, yo era bastante mas infantil que entonces, supongo que habré madurado. Por aquel entonces yo le pedí salir como una prueba para superar mi timidez, lo que nunca llegue a imaginar es que aceptaría ser mi novio. Nunca hemos sido una pareja normal... esbozo una ligera sonrisa en la cara

-¿qué tiene tanta gracia?- me pregunta Shu con ese poco tacto que le caracterizaba.

-jeje, nada, es que acabo de recordar el día en el que me declaré...- me ruborizo, aún sigo siendo muy tímida. Empiezo a creer que por mas que me esfuerce nunca podré cambiar.

-Ah, si, que ridículo mas espantoso

-Oh, lo... lo siento...- sentía ganas de llorar, pero mi cuerpo se había secado de lágrimas desde aquel día...nunca supe lo que pasó, solo recuerdo la mañana siguiente, me levanté mareada de la cama, pero en el mismo instante en el que iba a girar la calle para tomar la ruta al instituto un coche del estado me detuvo, dos hombres grandes y vestidos de negro me cogieron y me metieron dentro, yo no forcejeé, aunque por lo que me dijeron después, podría haberlos matado... Dentro había un señor político, me explicó algo de que el país está en guerra, pero no entendí bien lo que quería explicarme, no entiendo de política. Me llevaron a la base militar, donde unos científicos me explicaron que era un arma definitiva... yo intentaba preguntar, quería saber qué estaba ocurriendo, ¿por qué a mi? Pero las palabras no salían de mi garganta, en su lugar, un llanto desconsolado... sin lágrimas...

-Hay que ver Chise, que tonta eres, ¿por qué tienes que disculparte por todo?

-Perdoname, Shuji-chan... estoo...¿te acordaste del diario?

Los ojos de Shu se quedaron en blanco

-...no... lo siento, Chise...

-No importa- Le rocé suavemente la mano con la mia mientras caminábamos, el me la cogió con fuerza. Yo sabía que lo pasaba muy mal por mi culpa, por mi culpa... muchos lo pasaban mal por mi culpa...¿qué era ahora de la gente a las que destruí su ciudad? ¿y de las personas a las que he matado? Ellos eran soldados, con familias, luchaban por sobrevivir... en cambio, yo estaba sola, solo tenía Shu... pero él sería mas feliz si me muriese... todos lo serían.

(BIP, BIP, BIP)

-Oh, es mi busca, lo siento Shu, pero creo que tengo que ir al trabajo…

-¿otra vez? Chise, prométeme que tendrás cuidado

-Claro, Shu. Puedo dispararles a muchos metros de distancia, además mi precisión es del 100- De pronto noté como el rostro de Shu adquiría una expresión entre asco y pánico que se esforzaba por disimular...

-Oh, per...perdóname...Shu...- me tapé la cara con mis manos, me daba asco en lo que me había convertido...

De repente sentí una presión en mi cuerpo, noté la calidez del cuerpo de Shu abrazándome, y la fuerza de los latidos de su corazón. Cogió mi cara entre sus manos delicadamente y... me besó. En ese momento me daba aún mas asco a mi misma... ¿por qué tenía que hacerle sufrir de esa manera? Mientras me besaba noté su pulso, tembloroso del miedo que, en el fondo, me tenía.

Salí corriendo, en un callejón sin salida me transformé, la explosión de esta vez no fue muy fuerte, ya empezaba a dominar mi nuevo cuerpo. Volé hacia la base de las FA.