:Si preguntan:

Si le preguntaran a los demás, seguro dirían que él es un prepotente e insensible, con aires de grandeza y excesiva confianza, que no te responderá con nada más que un gruñido o una frase sarcástica y que su penetrante mirada es sólo reflejo de lo amargado que está.

Pero si me preguntaran a mi, ese concepto de Kai sería completamente diferente.

Sí, sí, no niego que es competitivo, exigente y perfeccionista, pero eso es lo que lo hace tan excelente jugador, un insuperable capitán y el más confiable compañero de equipo.

Sé que no van a creerme, pero además de todo eso Kai también es atento, protector y dulce.

¡Oh vamos, no me miren así, es verdad!

Muchas veces a salido en nuestra defensa, cuando es necesario nos alienta y apoya; siempre trata de cuidarnos y aunque no lo diga, sé que está orgulloso de nosotros. Lo sé porque le he visto sonreír.

¿No me creen? Se los probaré.

Aprovecharé que está a mi lado, no es raro que compartamos asiento o habitación durante un viaje. Mírenlo bien, pareciera que está dormido porque ha permanecido en la misma exacta posición los quince minutos que llevamos de camino ¿Cierto?

Mas yo sé bien que está atento a el más mínimo detalle y que su postura desenfadada sólo es un fachada.

Bien, respiro y cierro los ojos.

Alrededor de cinco minutos pasan, recién termina la canción que se escucha en la radio del chofer y he calculado un poco. Muevo mi cabeza ligeramente y me dejo llevar por la gravedad hasta que siento el confortable soporte de su hombro bajo ella.

¡Sacrilegio¡Precaución! No, no es necesario que digan eso.

Sí, sé que cualquiera esperaría que Kai al instante rechazara el invasor contacto; que se levantara de inmediato con un insulto en los labios furioso por el abuso de confianza y que decidiera eliminarte con su mirada.

Pero se los dije, Kai es considerado.

Él sabe que estoy cansado. Últimamente no he dormido bien y está consiente, por ello, una intensa y escrutadora mirada, que siento clavada en mí, es toda la reacción que obtengo.

Probado el punto, creo que debería levantarme, excusarme con timidez y luego de un bostezo, dedicarme a mirar por la ventana el resto del trayecto.

Debería, pero… sí estoy cansado y justo ahora, apoyado contra Kai, sintiendo el calor que emana y el relajante aroma que desprende –porque en verdad huele bien- creo que una pequeña siesta no estaría mal.

Dormir junto a Kai, siempre parece más sencillo.

-Rei…- alguien me llama, lo escucho a lo lejos y tengo la impresión que no es la primera vez que dicen mi nombre. Aunque la voz me es familiar el tono suave que registro no concuerda con la imagen mental que se forma en mi cabeza sobre quién me llama.

-Rei, ya llegamos-

-Nngmm… - No quiero. No quiero despertarme ni dejar mi cómodo refugio. Hacia tanto tiempo que no descansaba así que me aferraré hasta el último momento posible. Eso hasta que siento cómo mi cómoda almohada se mueve, y entonces supe que mi siesta ha terminado.

-¿Kai? –murmuro confundido al sentirme izado. Entreabro los ojos para verlo, tan imperturbable como siempre, llevándome en brazos fuera del autobús, llevándome en brazos hasta el hotel y a la habitación que compartiremos.

¿Qué hago yo durante el trayecto? Nada, simplemente me dejo llevar adormilado por el ritmo de su paso y el calor en que me envuelve. Esa calidez que extraño al instante cuando me deposita sobre la cama y me cubre con las mantas. Me revuelvo entre ellas, cambiando mi posición por una lateral más cómoda, dejando que un suspiro contento escape de mis labios.

En segundos siento como mi conciencia se va perdiendo de nuevo, pero antes de que todo se sumerja entre el reparador sueño, una caricia es dejada en mi cabello y un suave contacto en mi frente. Un beso.

-Duerme bien Rei-

Su voz es apenas audible, pero la escucho. Sonrío.

Lo ven, les dije que Kai era tierno.

: End: