Capitulo 29

Los últimos días del curso escolar, hubo una diferencia clara entre los dos grupos separados del segundo año hufflepuff; la muerte de la madre de Hanna marcó un antes y un después en las relaciones entre los dos grupos... un acercamiento por parte e ambos. Por primera vez desde que llegaron a la escuela, se encontraron cara a cara con las consecuencias de la guerra y eso les hizo crecer en cierta forma... se dieron cuenta que la guerra no era algo lejano y extranjero a ellos, al contrario, y que tratar de ignorarla solo podía traer a la larga más dolor del que sufrirían originalmente.

Así pues, no resultaba muy difícil ver a los dos grupos juntos pasando el rato o bien estudiando para los próximos exámenes... eso no quería decir que ya no se relacionaran con sus otros amigos, al contrario, eran demasiado amigos para eso, pero aquello no quitaba que pasaban menos tiempo juntos.

Luego estaba la llegada de los exámenes finales y el considerable nerviosismo que tornó a toda la escuela: alumnos y maestros igualmente. Los alumnos entraron en un frenesí de estudio para poder aprobar sus exámenes, mientras que los maestros se vieron en la muy ardua tarea de preparar dichos exámenes (algo más complicado de lo que pude parecer a simple vista); y por lo tanto, era muy fácil encontrarse con mucha gente que había tomado la biblioteca como su residencia casi permanente, o en el caso de Harry y sus amigos, en la habitación ya no tan secreta del joven hufflepuff.

Durante aquel periodo e tiempo fue cuando los maestros informaron al joven hufflepuff de que puesto que no había acabado el temario del sexto año, sería una locura el dejarle hacer los exámenes de final de curso.

-En estos momentos te encuentras a la mitad del temario del sexto año, Harry. -Dijo la profesora Sprout dejando las formalidades a un lado a la vez que le servía una taza de té a su alumno. -Eso en si es todo un logro teniendo en cuenta que tan solo hace 3 meses que comenzaste los estudios del sexto curso, pero aún no estás preparado para realizar los exámenes correspondientes.

-Ya lo sé profesora. -Dijo el niño mientras aceptaba la taza. -Ya me aviso que lo más seguro era que no me diera tiempo en acabar el temario antes de final de curso.

-Lo que en si quería decirte, es que hemos pensado que si estudias mucho durante el verano de forma que no te enfríes, es muy probable que para cuando vuelva a empezar el curso, terminaríamos en muy poco tiempo.-Aquí la mujer dio una sonrisa cómplice. -Así que ya puedes pensar a que quieres dedicarte el resto de tu vida... te queda muy poco tiempo para pensártelo.

Después de aquella conversación, Harry se planteó brevemente que era lo que quería hacer después de la escuela... después de todo aún le quedaba un curso por terminar pero ya prácticamente había acabado su formación académica preliminar. Planteó sus dudas a Ginna, pero esta solo sonrió y le dijo de forma enigmática que por eso no se preocupara, que haría una buena elección y el muchacho no por primera vez maldijo su incapacidad de mirar su propio futuro, aquello seguro que le ayudaría a resolver todas sus dudas sobre el futuro.. Bien, siempre le quedaba Remus.

El día 30 de junio, pilló al muchacho mirando su baúl con fastidio, no quería volver a casa... sus padres ni siquiera notarían que él estaba allí y si lo hacían, sería para recriminarle que no hubiera intercedido por su hermano cuando lo castigaron. Le había costado, pero por fin comprendía que el que sus padres prefirieran a su hermano menor y que lo trataran mucho mejor no estaba bien, no era tonto y sabía que los padres siempre tenían un hijo favorito por mucho que dijeran lo contrario, pero lo que los suyos hacían era ser negligentes hacia su persona, que nada tenia que ver con lo anterior.

Había sido duro ver como su hermano recibía día sí y día también cartas y paquetes de sus padres, mientras que a él no le habían enviado ni una sola carta en todo el año... y aunque había dolido, había servido para darse cuenta mucho más rápido que no merecía la pena el seguir tratando de contentar a sus progenitores... mientras siguieran creyendo que Brian era el niño de la profecía no habría nada que hacer. Lo mejor y más cierto, era pensar que tío Remus era su padre y tal vez... con el tiempo, Ginna podría ser su figura materna. Sí, sería lo mejor, así dolía menos.

Aun así, no quería volver a casa... en vez de eso le gustaría mucho más poder pasar las vacaciones en otro lado o incluso en la escuela.. y es que ser invisible durante dos meses a todo el mundo excepto a Remus y a su hermano, no era nada agradable. Durante unos días se había planteado el pedir permiso para quedarse en la escuela, pero sabía perfectamente que le iban a decir que no, así que era de tontos el preguntarlo. Si bien, él no había dicho nada, sus amigos habían notado su sentimiento reacio a volver a casa y aunque le mostraba su animo y comprensión, ninguno de ellos se encontraba muy seguro sobre como debían ayudarlo.

- ¿Listo para regresar? -Preguntó Ernie, viendo que ya había acabado de preparar su baúl.

- Supongo.

- No pareces tener muchas ganas.

- Y es que no las tengo. Solo de pensar en dos meses junto a Brian sin interrupción... me dan escalofríos.

- Totalmente comprensible. -Murmuró Justin FinFlechey -Yo trataría de estar lo más lejos posible de él

Aquello provocó unas cuantas risas en el dormitorio. Después de todo, si hasta un hufflepuff quería estar lejos de alguien, es que debía ser muy desagradable... La verdad es que Brian se había labrado una muy mala reputación en el curso que había estado en Hogwarts, no tenía amigos y por lo que le habían dicho Hermione y Neville, sus compañeros de dormitorio apenas lo soportaban. Obviamente, la escuela no había sido lo que su hermano se esperaba, sino todo lo contrario por mucho que los profesores hicieran la vista gorda ante sus transgresiones del reglamento interior... más bien esperaba que todo el mundo cayera rendido a sus pies, igual que en casa. Después de un curso tan poco favorable no dudaría de tratar de vengarse en un territorio que conocía y del que sabía que era inadecuado para su hermano.

No mucho después, los baúles desaparecieron de los dormitorios (obviamente obra de los elfos domésticos) y lo más probable fue que ya se encontraran en el vagón portaequipaje del tren. Aquello tenía un significado claro. Era hora de irse y volver a casa, por mucho que en si desearan quedarse o retrasar el momento inevitable. Así pues, Harry recogió la cesta donde se encontraba su gato y se dirigió a donde sus compañeros de dormitorio y amigos se encontraban esperando apara volver a sus casas.

- ¿Listo, Harry? -Preguntó Neville en cuanto lo vio.

- Tanto como lo puedo estar. -Murmuró el joven Hufflepuff

- No te preocupes, ya verás como todo irá bien. -Le dijo Hermione con optimismo. -Estoy segura que ni que sea un poco tus padres se alegraran de verte y además, esta Remus.

- Supongo...

- Además, he estado pensando que si las cosas se ponen feas, puedo invitarte a mi casa- Dijo Draco, mirándolo seriamente.

-Hmmm... no te lo tomes a mal, pero ¿no crees que a tu padre no le agradaría?... Después de todo mi padre es un auror y tu padre...

No hizo falta decirlo en voz alta, todos comprendieron que lo que quería decir era que pertenencia a los mortífagos... Aquello no representaba ningún secreteo dentro del grupo y normalmente no suponía ningún problema, si bien el Slytherin solía sentirse por demás, incómodo. Aquella vez no fue una excepción.

- Bueno, es cierto que mucha gracia no le haría... -Murmuró el rubio. -Pero eres mi amigo y eso va primero.

- Muchas gracias, Draco.

Una vez en el tren, cada uno se relajó de la mejor forma que pudieron: Terry y Hermione comenzaron una complicada conversación sobre temas de teoría mágica que nada tenían que ver con su edad y que tan solo sería capaz de comprender Harry; Neville y Athenea mantenían un debate sobre plantas exóticas mientras ojeaban un libro de herbología que tenía el gryffindor y Draco, Jonathan y Harry jugaban una partida de Snap Explosivo, tratando de que ninguno de los demás ocupantes del compartimiento pudieran salir perjudicados de alguna forma por las explosiones.

En si el trayecto fue muy tranquilo, nadie entró con ganas de molestar (Brian) y cada uno explicaba que era lo que creía que iba a hacer durante las vacaciones de verano, entre juegos, excursiones y descansar de la escuela, la gran mayoría iba a estar muy ocupado. Lo más emocionante de todo el trayecto fue cuando Fred y George aparecieron por el compartimento con ganas de pasar un rato divertido y mostrarles los inicios de lo que iba a ser su empresa: "Bromas Weasley"; aun no habían comenzado a producir, pero tenían grandes ideas y planes; de hecho les mostraron unos cuantos pergaminos con sus planes y proyectos de bromas.

- Estas ideas son muy buenas. -Dijo Hermione mirando los pergaminos -Si conseguís desarrollarlas tendréis un gran mercado y muy buena respuesta de los consumidores.

- Yo al menos compraría varias de estas cosas -Murmuró Draco mirando también los proyectos. -En sí lo que necesitáis es un inversor… alguien con dinero que crea en vuestras ideas.

- Habíamos pensado…

- Pedir un préstamo a Gringgots.

- Mmm... tiene sus desventajas. La idea es buena y seguramente os lo darían, pero tendríais que tener un aval y además los tipos de interés son muy altos... lo mejor es tener un inversor.

- ¿Pero donde…

- Lo encontraremos?

-Quien sabe -Rió Harry con inocencia -Puede estar en cualquier sitio. Si comenzáis con los estudiantes, algún familiar pude estar interesado en invertir.

Cuando el tren llegó a King's Cross, todos se despidieron, prometiendo enviarse lechuzas y de esa forma seguir informados de sus veranos... Draco volvió a insistir en invitarlo a su casa, a pesar de que a su padre no le agradaría la idea, y Harry se volvió a ver obligado a rechazar; no era plan de darle problemas al rubio.

En cuanto Harry salió de la zona mágica de la estación y volvió a la muggle, vio a sus padres que ya se encontraban mimando excesivamente a su hijo menor, el cual seguramente les estaba explicando lo malos que habían sido sus compañeros y como no le había agradado nada su primer año. Harry suspiro, ¿porque tenía la sensación de que iba a ser un verano muy largo?

En una nota más alegre, el joven Hufflepuff se sintió muy feliz cuando aquella noche vino Remus a cenar (sus padres habían organizado una cena de bienvenida para Brian)... no le había visto desde poco después de sus TIMOS y se moría de ganas de estar con él, después de todo las cartas estaban muy bien, pero no era lo mismo... Había añorado el estar con él y mantener sus habituales y muy agradables charlas. Y se sintió muy feliz cuando el hombrelobo dejó a un lado todo lo demás para estar con él... al menos, Remus siempre lo notaría y apreciaría.

-¿Como ha ido todo en la escuela?¿Alguna novedad interesante?

-No mucho... aunque Fred y George me mostraron sus proyectos de bromas para su tienda.

-¿Eran buenas?

-¡Mucho!¡Cuando puedan abrir su tienda, Zanko no tendrá una oportunidad! Lástima que les faltan fondos para comenzar.

-Tu no te preocupes por eso, seguro que al final todo se resuelve ¿Quien sabe cuando les aparecerá un inversor?

-Eso mismo les he dicho... También Draco me ha invitado a pasar unos días en su casa...

-¿Draco? ¿Draco Malfoy? ¿El hijo de Lucius Malfoy?

-El mismo

-No aceptarás, ¿Verdad? Su padre es un mortífago...

-No... no he aceptado, pero no porque su padre me moleste, sino porque yo molestará a su padre. -Rió -¿Te imaginas su cara al encontrarse al hijo de un auror en su casa?

-Sería todo un poema... eso seguro -Rió Remus.

La conversación evolucionó de allí a sus últimas semanas en Hogwarts, así como sus estudios... El hecho que no hubiera acabado el material del sexto año no fue motivo de comentarios decepcionados como el pobre se suponía, sino todo lo contrario... en todo momento le comentó lo muy orgulloso que estaba de él... después de todo ¿quien podía llegar a decir que había realizado sus TIMOS cuando tenia doce años? Aquel era un cambio bienvenido, después de todo, sus padres no habían reconocido su mera existencia después de que llegaron de la estación, ni siquiera para despreciarle.. y es que aun estaban enfadados por el castigo que le habían puesto a Brian por él... o que no hablara a su favor con tal de que le quitaran el "inmerecido" castigo.

Aquel hecho, al muchacho no le importó, por primera vez en su corta vida estaba convencido de que sus padres se equivocaban y que su tratamiento desigual, era realmente injusto.. le había costado darse cuenta pero era lo que pensaba en aquellos momentos. Ya se darían cuenta de su error... Ginna le había dicho que no era el niño de la profecía y tarde o temprano aquello se sabría.

Fue también a Remus a quien le preguntó consejo con respecto a que debía escoger de profesión, después de todo solo le quedaba un años y medio de estudios.. y tal vez, el próximo seria su último... con un poco de suerte acabaría el séptimo curso el año siguiente.

-Ante todo y sobretodo, seria lo mejor que tratara de algo que te gustara.. porque si escoges algo que tiene mucha salida, pero que no te gusta, serás muy infeliz.

-¿Que quieres decir?

-Por ejemplo, ahora hacen falta muchos aurores y es una profesión que tiene mucha salida.. pero odias luchar y solo lo harías por necesidad, así que si escogieras esa profesión serías muy infeliz mientras trabajas -Explicó el hombre lobo -Creo que lo mejore que podrías hacer es pedir un aprendizaje... piensa que es lo que más te gusta y acércate al profesor de Hogwarts que se dedique a eso... no creo que te lo niegue y eso te facilitaría un futuro y el problema jurídico de ser menor de edad.

-¿Quieres decir que a pesar de sacar mis EXTASIS, el ministerio no permitiría usar mi magia?

-Es posible... tu sabes que todos en el Ministerio están llenos de burocracia... No seria de extrañar que te negaran el practicarla hasta que tuvieras diecisiete mientras no estés en Hogwarts... claro que tus profesores también pueden interceder en tu favor... así que ¿quien sabe? Podrías preguntarle a Ginna...

-No serviría de nada. Se niega a decirme nada sobre mi futuro...

-¿Y porque no lo buscas tú?

-Por la maldición de la videncia.. uno no puede ver su propio futuro. Es por eso que si quiero saber que me pasará debo preguntarle a ella, pero cuando lo hago, sonríe y cambia de tema.

Remus rió ante el comentario y luego comenzó a hacerle preguntas sobre sus clases de adivinación y sobre su mentora en general... después de todo, aunque habían hablado en carta sobre ella no era lo mismo que en persona.

Fue una suerte que Remus hubiera optado por venir a la cena porque ese fue en si el hecho más interesante de todo el verano... ni siquiera su cumpleaños tuvo mucha emoción porque aquel año no fueron al Callejón Diagon, ya que irían más adelante, y por lo tanto sus amigos no pudieron hacerle ninguna fiesta de cumpleaños. Aunque sus padres se hubieran olvidado de él, aquello no implicaba que el resto también... sus amigos le enviaban muchas cartas pidiéndole como estaba y que viniera a pasara unos cuantos días en sus casas... si bien el muchacho rechazó cada una de ellas. Que ganas de volver a Hogwarts.

Nota autora: Bien aquí tenéis el siguiente capítulo, espero que os guste. Quería responder al comentario que me ha dejado LOL, sí tengo más de 1000 reviews, pero me gustaría que me indicaras donde he dicho yo que quiero más. Jamás he exigido ningún review, tampoco he puesto un plazo de entrega condicionado de reviews, ni en esta historia ni en ninguna de las mías. Lo más que he pedido han sido críticas constructivas para poder mejorar mis historias… así que ¿de donde lo sacas?

Dicho esto, muchísimas gracias a todos los lectores, y nos vemos en el próximo capítulo.