Neon Genesis Evangelion: La 2nda Oportunidad

Capitulo 10: Repetir

Escrito por: JimmyWolk

Traducido por: beamknight87


"Despierta. ¡Despierta!"

Definitivamente no era el mejor modo de ser sacado de su sueño. Un dulce beso era mucho más favorable que ser sacudido y recibir gritos.

"¡DESPIERTA!"

"¿Asuka?" Shinji murmuró, tratando de forzar a sus pesados párpados a abrirse. "Es demasiado temprano…"

"¡Dime… dime que lo recuerdas!" rogó ella con un tono casi histérico. "¡Dime que eso no fue sólo un sueño!"

"Tranquilízate", gruñó él, tratando de sacarse el resto del sueño de encima. "¿Qu… de qué estás hablando?"

Finalmente, sus ojos se empezaron a adaptar a la tenue luz – y si hubiera estado más despierto, tal vez se hubiera preguntado por qué venía de una puerta que no debía de estar en esa dirección.

Asuka trató de decir algo, pero se ahogó en sus palabras. Fue entonces cuando él finalmente notó lo mucho que ella estaba tiritando; lo mucho que sus manos temblaban, sosteniendo su camisa en un fuerte apretón.

"Asuka, ¿Qué suce…?"

No terminó la frase. Los últimos vestigios de sueño se desvanecieron instantáneamente al verlo.

Su cabello. Su largo, fluido cabello.

Y no era sólo eso. Su rostro, por lo que podía ver en la oscuridad, parecía más redondo y suave, sus pómulos no tan definidos; su cuerpo igualmente más pequeño y delgado, los músculos en sus brazos que se habían formado por el arduo trabajo con el jardín y las máquinas parecían haberse desvanecido…

Era joven.

No se veía mucho mayor que aquel día en el que se conocieron hacía tanto tiempo.

Su mente trabajaba a toda velocidad, tratando de comprender semejante imposibilidad, pero ninguno de los miles de pensamientos pudo darle una respuesta que le gustara. Literalmente saltó de la cama, casi arrojando a Asuka a un lado, mientras incrédulamente miraba sus alrededores. Un pequeño y ordenado cuarto. Podía distinguir la forma del maletín de un cello en una esquina, la familiar silueta de un S-DAT en el escritorio cerca de la cama.

Este no era su dormitorio en casa, este era su viejo cuarto en el departamento de Misato – pero sin nada de suciedad y escombros, sin un signo de destrucción alguna.

Pero no era solamente todo alrededor de él. Su cuerpo, también, se sentía diferente como si los cambios que se suponía tenían que ser lo bastante lentos como para adaptarse hubieran sido hechos instantáneamente. Tal vez nunca hubiera tenido rasgos tan duros y distintivos como su padre, pero tocando su cara, todo lo que pudo sentir fue piel lisa, ni siquiera un rastro de vello facial.

¿Qué estaba pasando?

Se dio la vuelta a – ¿Era ella todavía su esposa y amante de tanto tiempo? – quien ahora estaba sentada agachada en su cama. "¿Cómo puede…?"

"¿Shinji?" interrumpió su pregunta anticipada con un mero susurro. "¿Dónde… dónde está Aki?"

La mano que seguía pegada a su mejilla cayó abajo mientras el eco de sus palabras se burlaba en su mente.

OOO

'Esto tiene que ser un sueño. Un muy, muy mal sueño'.

Era la única explicación posible con la que Shinji pudo dar. Los años previos habían sido demasiado largos para ser pura imaginación, se habían sentido demasiado reales.

Pero así se sentía esto.

"¿Cómo es esto posible…?" se preguntó a si mismo susurrando una vez más y de nuevo con el mismo resultado.

Definitivamente estaban en el departamento de Misato, pero no tenía ninguna señal de destrucción que había estado por todas partes la última vez que estuvieron aquí. Y no era el único. Ante él, fuera de la ventana en la sala de estar, más allá del balcón estaban las luces de la muy intacta ciudad de Neo Tokyo-3.

Pero ni siquiera esa vista era tan impactante como el rostro reflejado de su yo de catorce años mirándole fijamente de vuelta por el vidrio.

Seguramente podía haber explicaciones de cómo habían llegado al otro lado de la ciudad mientras dormían. Que mágicamente se hubiera reconstruido era aún más difícil de creer, pero incluso para eso, algún tipo de explicaciones (aunque fueran ilógicas) podían encontrarse; tal vez que hayan sido noqueados por más que sólo una noche, tal vez no era realmente Tokyo-3, sino alguna réplica construida en una lugar diferente un región que lucía similar.

Pero que se hubieran vuelto más jóvenes era simplemente imposible.

Despegando sus ojos, se dio la vuelta. Asuka estaba sentada en la mesa de la cocina, su rostro cubierto por sus manos. No estaba llorando, al menos ya no, eso mucho podía decir. Pero era obvio que ella también estaba más que perturbada por todo esto.

'"¿Dónde está Aki?"'

Su pregunta estaba por encima del resto. Si realmente habían sido desplazados por personas desconocidas, Ángeles, aliens o lo que fuera, ella tenía que estar allí afuera en algún lado. Estaría sola, quizás en peligro, y ellos no tenían oportunidad alguna de ayudarla. Pero incluso ese horrible pensamiento era mejor que…

Su atención fue atraída por el súbito abrirse del segundo refrigerador, donde un bien conocido pingüino salió caminando graciosamente, percatándose de su presencia con un rápido vistazo a ellos antes de continuar hacia el baño.

"¿PenPen?" Shinji musitó incrédulo. "Si él está aquí, entonces…"

Sintió el dolor en su estómago crecer. Si realmente de alguna forma habían vuelto en el tiempo, entonces eso significaría…

No. ¡NO! Simplemente no podía aceptar eso. No había querido escuchar cuando Asuka señaló esa posibilidad y ahora tampoco. Tenía que haber otra posibilidad.

"Tal-tal vez otro Ángel vino y ahora está jugando con nuestras mentes de alguna forma", eventualmente ofreció, rompiendo el silencio.

"No", Asuka dijo calladamente, temblando levemente. "Eso se sentiría… diferente…"

Shinji desvió la mirada, la culpa ahora también entrando en la mezcla por recordarle eso.

Estaba la otra posibilidad de que algo – sea un Ángel o quizás incluso NERV – hubiera alterado sus mentes para que su vida tras el Tercer Impacto y los eventos que llevaron a él se hubieran visto más reales que un sueño. Pero esa era una posibilidad que sabía ella aceptaría tan poco como él mismo lo hacía.

"Entonces de verdad quieres decir…" no terminó. "Pero si de alguna forma viajamos a través del tiempo, ¿No estaríamos en nuestros propios – bueno, nuestro propios cuerpos mayores en vez de nuestros cuerpos jóvenes?"

"¡¿Cómo voy a saberlo?!" Asuka estalló. "¡Soy tan experta en esto tanto como tú!"

"Vaya, vaya, ¿Tan temprano y ya peleando?" Misato murmuró cansadamente mientras pasaba a su lado de camino desde su cuarto al refrigerador.

Misato… pasó a su lado…

"M-Misato…" Shinji susurró incrédulamente ante la vista de la mujer que había muerto hacía años para salvarlo parada ahí, sonriendo con su recién tomada lata de cerveza como si nada hubiera sucedido. Por un momento la irreal situación fue olvidada, su mente demasiada ocupada con el hecho de verla de nuevo.

Sin quitarle los ojos de encima a su vieja guardián, dio un paso hacia ella y, titubeando, casi temiendo que se desvaneciera de nuevo si actuaba por impulso, pasó sus brazos alrededor de la sorprendida Mayor.

"Hey, hey, buenos días a ti también", murmuró ella sorprendida, rompiendo el momento.

Instantáneamente, la realidad le cayó encima de nuevo mientras lentamente retrocedía. "Uhm… perdón…" murmuró. "Yo sólo…"

"¿Está todo bien?"

Parpadeó, mirándola con sorpresa.

Misato le sonrió mientras se dirigía hacia su silla. "Bueno, normalmente te sonrojarías como loco ante algo como eso", explicó ella. "¿Te sientes un poco masculino hoy?"

Los hombros de Shinji se hundieron. Ya se había esperado esto, pero ahora era obvio que ella no compartía su predicamento y tampoco sabría qué estaba pasando. "No". Sacudió su cabeza. "No realmente".

Un breve vistazo a Asuka fue suficiente para hacer esto un acuerdo temporal. Probablemente era la mejor decisión no dejar entrar a su vieja guardiana en la situación mientras ellos mismos no tuvieran absolutamente ninguna idea de qué estaba pasando.

"¿Qué les pasa a ustedes dos?" Misato preguntó; como si estuviera escuchando sus pensamientos. "¿No está el desayuno todavía? ¿No deberían de estarse alistando para la escuela ahora?"

¿Escuela? Miró a Asuka y vio sus ojos perturbados, similares a los suyos propios. No, la escuela simplemente no era una posibilidad ahora. Había demasiado que decidir antes de que alguno de ellos fuera capaz de simplemente ir a la escuela – de nuevo.

"Misato… Asuka… no se siente muy bien. ¿Te importaría si nos quedamos en casa hoy?"

"'¿Nos?'" Misato repitió, sus ojos pasando del uno al otro.

"Bueno, yo… uh… pensé que sería mejor si alguien estuviera aquí… en caso de que necesite algo… Y dado que tienes que ir a NERV…"

La mirada inicialmente sorprendida de Misato rápidamente cambió a una llana sonrisa detrás de su lata de cerveza. "¿Así que quieren saltarse la escuela?" preguntó burlonamente. "¿Quedarse en casa solos por todo el día? Espero estén bien preparados para eso. No podemos usar a una piloto embarazada, ¿Verdad?"

Su sonrisa desapareció cuando la reacción usual no vino. Ella no podía saber que lo que había sugerido como una broma sólo les recordó aún más la dolorosa situación.

"¿Huh? ¿Nada de negaciones frenéticas, maldiciones y amenazas de muerte? De verdad debes de estar enferma", se figuró en un tono de medio-disculpa.

Entonces de repente se congeló, palideciendo, su vista temerosamente apuntando a Asuka. "Tú… no estás embarazada realmente, ¿Verdad?"

Asuka cerró sus manos en puños, pero falló en esconder sus temblores tan bien como escondió sus ojos detrás de su cabello. "No", respiró a través de dientes apretados, casi ahogándose en esa única palabra.

Misato sonrió nerviosamente, aparentemente aún insegura acerca de esta inusual escena. "Bueno… ustedes dos están bajo más estrés que otros chicos de su edad. Creo que no es demasiado sorprendente si se sienten un poco agotados", se figuró, refiriéndose al rostro cabizbajo de Asuka. "Está bien, dado que sus calificaciones no son tan malas de momento, un día de descanso no será mucho problema. Pero si alguien pregunta, al menos tuviste calentura". Les tiró un guiño, antes de mirar el reloj.

Gruñó, pasando su mano derecha sobre su frente. "Tal vez yo misma deba empezar a sentirme con algo de fiebre", la Mayor gimió ante la perspectiva de un muy pronto comienzo de un día de trabajo mientras se levantaba para alistarse. "Pero la División de Inteligencia probablemente me arrancará la cabeza si no reciben mis reportes hoy".

OOO

Apenas le dijeron otra palabra a Misato que pudiera ponerla curiosa, pero luego de que se fue, la situación difícilmente cambió del todo. Shinji se sentó en silencio, sin dar más que un breve vistazo al lado opuesto de la mesa de vez en cuando. El episodio con Misato no había sido más que una corta diversión del torbellino en su cabeza y aún menor para el dolor en su pecho.

Pero el silencio no ayudó del todo; sólo hizo las cosas peores. Se volvió constrictivo. Eventualmente sintió que apenas y podía seguir respirando. Una parte de él quería huir de ello, pero sabía bastante bien que eso no ayudaría. Tenía que romperlo, hablar, antes de que se volviera insoportable.

"Así que… ¿Qué vamos a hacer?"

Al principio Shinji pensó que ella sólo estaba meditando sobre eso ella misma, pero cuando la forma inerte de su rejuvenecida esposa que estaba encogida sobre la mesa de la cocina no mostró ninguna señal de respuesta, empezó a dudar sobre si ella en realidad había escuchado su pregunta.

"Asuka, ¿Qué…?"

"¿Cómo voy a saberlo?"

Suspiró. Luego de que el mundo hubiera muerto, incluso tras semejante catástrofe imposible, ella casi inmediatamente había adoptado una actitud profesional, llevando a los dos adelante, haciendo planes, encargándose de todo lo necesario, antes de que se permitiera a sí misma a cooperar con los traumáticos eventos del Tercer Impacto. Se había visto tan fuerte otra vez, justo como ella había sido antes de su devastador encuentro con el 15º Ángel.

Pero ahora…

Ahora parecía justo como entonces, el resultado de ese horrible ataque en su psique, cuando él sólo podía ver como la vida se estaba escapando de ella. Quizás aún peor. Esa voz hueca con la que lo interrumpió, la amargura que sonó con cada palabra que dijo sin moverse un centímetro; todos esos eran lo atributos de la Asuka que más odiaba. La Asuka a la que ya nada le importaba. La Asuka que se había dado por vencida.

¿Cómo podía? ¿Cómo podía darse por vencida ahora, que Aki estaba…

"Deberíamos… deberíamos preguntarle a la Dra. Akagi. Tal vez ella sepa cómo podemos… regresar o…" se interrumpió, suspirando cansinamente, "o hacer que ella venga aquí…"

Asuka simplemente se rió de su idea. "Viajar en el tiempo es prácticamente imposible. Y Akagi ni siquiera es una experta en ese campo. De gran ayuda sería ella…"

"Pero debe de ser posible", protestó él. "Quiero decir – nosotros somos la mejor prueba de eso, ¿No?"

"¿Y eso a dónde crees que nos llevaría?" le espetó de vuelta, algo de su fuego finalmente regresando. "Nos llamarían locos o nos harían pruebas y exámenes hasta la muerte. ¿Así que por qué y cómo alguien debería ayudarnos con algo que la ciencia indica que es imposible? ¡A menos claro que tengas un conveniente método para superar la velocidad de la luz!"

"Pero… ¿Debemos entonces quedarnos sin hacer nada y darnos por vencidos? ¡Q-quiero decir, tenemos que decirle a alguien de todas formas! ¡Tenemos que hacer lo posible para que no vuelva a suceder! ¡Tenemos que advertir a la gente!"

"¿Siquiera te escuchas a ti mismo?"

"¡Pero tenemos que hacer alg…!"

"¡¿CUÁL ES EL PUNTO?!" Asuka de repente gritó llena de frustración. "¡¿Por qué debería importarme hacer todo esto de nuevo?! ¡¿Por qué debería hacer todo en mi poder para hacer de este un mundo mejor cuando me lo quitó todo?! ¿Sólo para que pueda resetearse una vez más?"

No podía creer lo que estaba oyendo. "Así que… ¿De verdad ya te diste por vencida?" murmuró, sacudiendo su cabeza. "¿Y si ella regresó con nosotros después de todo? ¿No deberíamos ir a… casa? ¿Afuera? ¿A tratar de encontrarla?"

"Ella no…" susurró, conteniendo los sollozos en completo contraste con su previo arrebato de nuevo, sacudiendo la cabeza mientras se desplomaba de vuelta en su silla. "No puedo… sentirla. Ella no está aquí".

"Asuka…" Shinji suspiró un poco aliviado, aunque tristemente. Pero sabía que reprender a la pelirroja sobre sus creencias en sus naturales instintos maternos y sus limitaciones no ayudarían del todo ahora.

Ella tembló y su voz ahora se quebró por completo. "¿De… de verdad crees que quisiera aceptar esto nada más así? ¿Que de verdad quiero rendirme en semejante asunto tan fácilmente?" Sus lágrimas cayeron libremente ahora en la mesa, cada gota incrementando el dolor en el corazón de Shinji aún más. "Pero… pero entre más lo pienso, menos veo una posible solución".

Cuando se volvió insoportable de ver, Shinji rápidamente fue hacia ella, abrazándola. Se sintió culpable al darse cuenta cuán egoísta sus intenciones habían sido, sintiendo su calidez tranquilizarlo mientras ella se recargaba contra su pecho y lo rodeaba con sus brazos. Pero sintiéndola tranquilizarse mientras pasaba una mano sobre su espalda, su consciencia le recordó que ella lo necesitaba tanto como él la necesitaba ahora.

"¿Qué hay de Misato?" eventualmente intentó de nuevo con cuidado. "Al menos podemos decirle a ella".

Pero Asuka sacudió su cabeza antes de que él siquiera terminara de formular su idea. "Ella ya se encarga de nosotros más de lo que es bueno para alguien en su posición", murmuró. "Si ella supiera lo que vamos a soportar en las siguientes batallas, tal vez trate de encontrar alguna forma de alejarnos de ellas o al menos a salvo, lo cual muy probablemente sólo empeore las cosas.

OOO

Pasaron la mayor parte del día en silencio tras su disputa. Apenas y se movieron de la mesa mientras el tiempo pasaba lenta y dolorosamente. La hora del almuerzo vino y se fue, pero aunque ya se habían perdido el desayuno, ninguno de ellos tenía apetito. Todo lo que hicieron fue pensar.

Y Asuka odiaba eso. No podía, no quería pensar con ese agujero negro que le estaba comiendo el corazón desde adentro. Cuando su mente empezaba a vagar, siempre terminaba en la misma conclusión imposible: Aki se había ido. Un desastre tan completamente irreal había golpeado y destruido el mismo origen de su felicidad.

Cada fibra de su ser protestó contra ese hecho, gritándole que sólo era una horrible pesadilla o la muy cruel broma de un ser superior. Pero sabía, desde el momento en que despertó sin Shinji a su lado, desde que notó dónde estaba, el estado en el que se encontraba. Sólo tenía que abrir sus ojos para saberlo. Esto era real. No podía explicar cómo o por qué, pero sabía que era real.

Aki se había ido.

Como niña, había sido devastador el perder a su madre, la persona más importante para ella en ese entonces, la que amaba más que a nadie y quería nada más que atención a cambio.

Ahora, como madre, también había perdido a su hija, y de nuevo la persona más cercana a su corazón había sido arrancada fuera de su vida, porque había fallado en proteger a Aki de esta amenaza desconocida. Pero la culpa era nada contra el vacío dentro de ella.

Tal vez esa maldición de la que una vez le habló a Shinji existía después de todo. Una maldición dirigida directamente a ese lazo especial entre madre e hija, cortándolo mucho antes de tiempo en la forma más espantosa.

Ambos dieron un respingo de sorpresa, sobresaltados por una fracción de segundo por el fuerte, ahora tan desconocido sonido en su memoria del timbre activándose.

"¿Quién… quién podrá ser?" Shinji se preguntó, levantándose de su silla para atender la puerta.

La curiosidad de Asuka sin embargo era inexistente. "¿Importa?" murmuró, pero más para ella misma dado que él ya estaba fuera de alcance.

Escuchó el rechinido de la puerta abrirse un momento después, seguido por el jadeo de sorpresa de Shinji. "¿Oh? H-hola".

"¿Qué hay? Katsuragi me pidió que pasara a verlos a los dos cuando tuviera tiempo".

¿Esa voz…? No, no podía ser…

Aun así, se encontró a sí misma poniéndose de pie, los cuales se movieron casi por su cuenta hacia el vestíbulo.

"¿K-Kaji…?" Asuka no pudo hacer más que mirar fijamente al hombre con cola de caballo, sus ojos como platos eventualmente pasando nerviosamente a Shinji que estaba a su lado. Rara vez había sentido tal inseguridad como en ese momento, esta situación nunca había siquiera la había pensado para prepararse. Se había olvidado por completo que todo esto significaba que él también estaría aquí.

No podía negar que había habido un pinchazo de celos cuando Shinji abrazó a Misato tan afectuosamente, algo que ella no habían sentido en años. Cuando la otra única persona femenina en el planeta compitiendo por el amor de tu esposo es tu propia hija, no hay mucha razón para tal sentimiento. Pero aunque a veces había extrañado a su vieja guardiana y aunque sabía dónde estaba Shinji con Misato y dónde con ella, la escena le había hecho dolorosamente claro que tendría que compartirlo de nuevo en cierta medida, también con gente con la que no quería. Era más difícil de lo que había pensado que sería no ser tragada por todas estas resurgentes, viejas emociones y recordarse a sí misma del presente.

Y ahora, ahí estaba parado el hombre que había admirado por tantos años y se encontró con el otro lado de la moneda. Aún recordaba lo mucho que había buscado su atención, que la aceptara como un adulto, lo mucho que había querido encontrar su satisfacción con este pedazo de hombre, al grado un enamoramiento ilusorio. Aún recordaba también la tristeza, rabia y negación ante su 'desaparición' incluso luego de que Shinji le dijo secamente que estaba muerto.

También recordaba que era, sin embargo – y no pudo evitar suprimir una diminuta sonrisa ante eso – más guapo.

OOO

Kaji se quedó sólo por unos cuantos minutos antes de excusarse para ir de nuevo al trabajo, pero no antes de llevar a Shinji aparte cuando llegaron a la puerta.

"No estaba seguro de qué hacer con este repentino malestar", admitió con una última mirada a la pelirroja. "Pero creo que esto realmente es algo más que sus usuales calambres". Su juguetona sonrisa se materializó. "Ni siquiera trató de arrojarse a sí misma hacia mí".

"Lo… lo sé Sr. Kaji", Shinji concurrió.

"Y tú no pareces ser el mismo de siempre tampoco".

"¿Eh?" ¿Sospechaba él algo? ¿Lo había notado ya de alguna forma? Era su trabajo descubrir secretos después de todo. Shinji sabía que Asuka no estaba de acuerdo en que buscaran ayuda, pero si Kaji lo había descubierto por su cuenta…

"Sí, ¿Seguro que ustedes dos no quieren ir a ver a un doctor?"

"N-no", Shinji exhaló, tratando de no mostrar su decepción mientras sus esperanzas eran aplastadas. "Sólo… sólo estamos un poco cansados".

"¿Cansados, huh?" Kaji sonrió conocedoramente. "Bueno, me voy. Traten de no estar tan cansados otra vez mañana".

Con una última señal de despedida, el hombre sin afeitar se fue y la puerta se cerró tras él.

Y aún cuando sus palabras no tuvieron el significado que Shinji había pensado, lo dejaron preguntándose.

"¿Qué fue eso?" las palabras de Asuka lo sacaron de sus pensamientos al regresar a ella. El efecto positivo que la visita de Kaji tuvo en ella, aunque mínimo, había sido muy corto.

"Simplemente notó que no éramos los mismos de siempre".

"¿Los mismos de siempre?" repitió ella murmurando, antes de caer en silencio otra vez y quedándose así por algo de tiempo.

Shinji trató de distraerse a sí mismo en la cocina. Aunque sólo preparó una sopa rápida para un almuerzo tardío. Después de todo, no sospechaba que ella estuviera más hambrienta que él mismo. Sólo fue cuando colocó el tazón enfrente de ella que de repente habló otra vez. "Ella me odiaría, ¿Sabes?"

"¿Hm?" No podía seguir del todo sus pensamientos.

"Mi vieja yo. Ella odiaría en lo que me convertí. Convertirme en esposa y…" sus labios temblaron mientras forzaba afuera la palabra, "… y madre. Encontrar mi felicidad contigo de todas las personas. Ella – yo – nunca quise nada de eso. Todo lo que me importaba era ser la mejor. La mejor piloto, la mejor estudiante, la mejor en todo, y sólo el mejor era suficiente para mí a cambio. Una familia sólo habría sido un estorbo. Tenía bastante que hacer cuidándome a mí misma, no podía perder mi tiempo y esfuerzos preocupándome por los demás".

"Así que cambiaste tus visiones. Eso no es nada por lo que haya que sentirse culpable", la tranquilizó.

"Pero en una forma, la traicioné a 'ella'. Todo por lo que vivió y por lo que no. Es por eso que ella me odiaría. Por aceptarte. Por permitirme enamorarme de ti. Por amar mi nueva vida". Le sonrió débilmente por un segundo mientras colocaba su mano con dulzura en su espalda. "Ella incluso me odiaría por disfrutar este tacto. No sé cómo podría ser ella otra vez".

"Haces que tu vieja yo suene peor de lo que era". Sacudió su cabeza. "La gente cambia, Asuka. Especialmente cuando crece. Eso es completamente normal, incluso si va tan lejos como arrojar todo en lo que creías por la borda. Aprendemos de nuestros errores, aprendemos de la gente nueva que conocemos, aprendemos de las nuevas experiencias que adquirimos. Si nos aferramos a nuestras creencias y nunca las cuestionamos o nunca nos atrevemos a seguir adelante, debido al miedo a las posibilidades desconocidas que ese paso tal vez traiga, siempre estaríamos atormentados con las preguntas de lo que pudo haber sido".

"¿Y qué?" habló ella en un tono que le hizo preguntarse sobre si lo había escuchado del todo. Al menos no era la respuesta que ella había querido oír.

Shinji cerró sus ojos, volviendo a pensar sus palabras. "Ella no te odiaría. Si lo hiciera, ella nunca se habría convertido en ti en primer lugar. Dudo que 'él' me odiara. Aunque probablemente le sorprendería ver en lo que se convirtió un día. Pero más importante: Yo tampoco lo odio. Él estaba demasiado asustado, demasiado lleno de inseguridad y se odiaba a sí mismo por ello. Aún así no puedo odiarlo, porque sé muy bien por qué él era así. Pero… Asuka…" formuló lo que había tenido en mente desde que Kaji se fue. "¿Sabes?, si no queremos que nadie lo sepa, debemos asegurarnos de que no sospechen nada, tenemos que actuar exactamente como los de antes". Cuidadosamente la miró por alguna reacción. "¿De verdad crees poder con eso?"

Ella no respondió, desviando sus ojos al suelo. Ambos sabían lo que eso demandaría de ellos en esta situación actual. Pero mientras que una depresión iría relativamente fácil con su viejo estilo de vida, sería mil veces peor para ella mantener esa feroz actitud de su vieja yo. Al menos mientras no hubiera señal de su única hija…

OOO

El Sol de la mañana brilló a través de la ventana, habiéndola despertado ya desde hacía un rato. Pero no se había movido desde entonces.

No quería darse la vuelta para sentir a otra persona a su lado. No quería abrir sus ojos para ver si estaba en el dormitorio de su hermosa casa. Trató de no escuchar los sonidos afuera que no deberían de estar ahí. No quería hacer nada del todo.

Mientras lo hiciera, podía mantener la esperanza de que el día previo sólo había sido un mal sueño después de todo o lo que fuera que sucedió simplemente se revirtió; que estaría de vuelta en ese mundo, tan solo y desolado para algunos, pero ya tan lleno para ella con sólo sus dos personas más importantes estando ahí.

Pero las lágrimas que escaparon de sus ojos eran prueban suficiente de que sus esperanzas fueron en vano.

OOO

Hacía ruido.

Eso fue lo que Shinji notó primero cuando salieron del edificio del departamento, incluso antes de que se diera cuenta del perfectamente intacto horizonte. Que no hubiera ningún signo de destrucción del Tercer Impacto era de esperarse, pero igual que el súbito, abrumador silencio había sido extraño, fue tomado por sorpresa ante el impacto de los sonidos de miles de motores, autos tocando la bocina, sitios de construcción – y de la gente.

No se encontraron muchos peatones de camino a la escuela, pero tras ver sólo dos humanos por tanto tiempo parecía irreal pasar al lado de una docena. Tras año de aislamiento, de repente se sentía como si acabaran de regresar de una isla desierta, como si la humanidad hubiera vivido sin ellos y no al revés.

Era extraño y a la vez tan familiar, recordar todas esas pequeñas cosas como detenerse ante un semáforo en rojo, cuidarse de los autos cuando cruzabas la calle, o el propio camino a la escuela.

Pero mientras que estas viejas nuevas impresiones lo golpeaban, no podía realmente enfocarse en ninguna de ellas. A menudo sus ojos iban hacia la adolescente a su lado que había sido su esposa y madre de su hija hacía menos de dos días. Más de una vez quiso preguntarle si realmente estaba preparada para esto. Pero estaría mintiendo si dijera que él mismo se sentía cerca de estar listo. No podían esconderlo para siempre. Tarde o temprano tendrían que enfrentarlos.

Se sobresaltó un poco cuando sintió la mano de ella acariciar la suya, entrelazando sus dedos con los de él. Ella no dijo nada y mantuvo su estoica vista adelante, pero entendió de todas formas. Expresó sus gracias regresando la leve presión. No sería adecuado que los vieran así, pero mantuvieron su apoyo silencioso hasta que estaban a una cuadra de la escuela.

Desde ahí, Shinji caminó un poco adelantado como habían decidido. No había sido inusual para Asuka no querer ser vista con él, así que probablemente causaría menos preguntas que si entraban lado a lado. Y lo último que necesitaban hoy eran preguntas estúpidas.

Mientras eventualmente entraba al salón de clases 2-A, de nuevo estaba sintiendo esa alegría corrompida al confrontarse con tantos rostros familiares. Tres en particular destacaban de entre la masa.

Luchó duro consigo mismo para no correr hacia ellos, repitiendo la escena cuando se reunió con Misato al menos con los dos chicos, que solían ser sus mejores – y por un largo tiempo únicos – amigos. Fue, sin embargo, la tercera persona quien se apresuró hacia él en su camino a su viejo pupitre.

"¿Dónde estuvieron ayer?" La Representante de la Clase Hikari Horaki demandó saber siempre tan estricta.

"¿Uh? ¿No nos justificaron?" Shinji se preguntó, tratando de recordar su cuartada. "Asuka estaba enferma y…"

Una pesada palmada contra su hombro lo lanzó hacia delante. "Sí claro", Touji lo interrumpió, sonriendo confiadamente. "¿Desde cuándo necesitas cuidarla cuando ella no se siente tan bien? Vamos Ikari, escúpelo: ¿Cómo estuvo?"

Shinji tuvo que suprimir una sonrisa propia mientras luchó contra el impulso de tomarlo por sorpresa y contarle en detalle lo bueno que "eso" realmente era más allá de las fantasías adolescentes del atleta. Pero se recordó a sí mismo que para todos excepto Asuka y él, era el mismo tímido e ingenuo chico que ellos habían conocido por los últimos meses. Su respuesta fue igualmente corta.

"¿Huh?"

"Oh, ¿A quién estás tratando de engañar? No puedo decir que esté muy alegre con tu elección, pero creo que el carácter no importa mucho cuando se trata de eso y el cuerpo está bien, así que… ¿Qué parte se sintió mejor? Los senos, ¿Verdad? Tan lisos y suaves…"

"Uh… ¿Qu…?" Shinji ni siquiera tuvo que esforzarse mucho para sonrojarse, aunque no debido a las implicaciones, sino más bien al salivar embarazoso de su amigo mientras Touji continuaba listando y describiendo – al menos lo que esperaba que fuera – el tacto de las distintas partes del cuerpo femenino. Esa mirada soñadora fue instantáneamente reemplazada por una de miedo sin embargo, cuando una chica molesta le hizo percatarse de su presencia.

"¡Suzuhara!" Hikari gritó en advertencia, pellizcando la oreja de Touji rápidamente en un doloroso apretón.

"Owowow, demonios Jefa de Clase, ¿Qué pasa?" se quejó hasta que la morena lo dejó ir a regañadientes.

"¡Aún tienes que regar las flores!"

"¡¿Otra vez?! ¡Ow!" Sin dejar ningún punto débil en su excusa por detenerlo de hacer cosas que hicieran que le gustara menos, Hikari se llevó arrastrando al deportista.

"Nunca aprenderá", Kensuke dio una risa ahogada ante la demostración, pero cualquier esperanza de que aceptara la historia de Shinji mejor que su amigo impulsado por la testosterona fue rápidamente enterrada. "¿Así que realmente dónde estuvieron ustedes dos?"

"Pero acabo de decir…"

"Tiene algo que ver con NERV, ¿Verdad? Algo tan secreto que ni siquiera a ti te permitieron admitir tanto".

Shinji suspiró por dentro. Recordaba a Kensuke lo bastante bien como para saber que quisiera admitirlo o no, nunca oiría el fin de de ello en la cruzada del chico de lentes por la verdad detrás de ese secreto. Pensando desesperadamente por una excusa, notó a Asuka parada en la entrada, aparentemente habiendo visto la escena por un rato.

"Eh… sí, ¿Sabes qué?, Aún tengo algo que discutir con Asuka…" rápidamente murmuró, dirigiéndose hacia su compañera. Parado con su espalda hacia la clase, se permitió respirar profundamente.

"¿Difícil comienzo?" Asuka se figuró, manteniendo sus ojos en el salón.

"Era de esperare, supongo. Pero aún así…" murmuró, sacudiendo su cabeza levemente mientras suspiraba. "Es extraño. Son justo tal y como los recuerdo pero…"

"Se ven tan jóvenes", Asuka terminó asintiendo.

"Hey, ¿Sobre qué están murmurando ustedes dos tórtolos?" Touji les gritó al notar su distancia.

"¡Que eres un cerdo inmaduro!" Asuka le ladró de vuelta en su intento por revivir su viejo espíritu, pero para Shinji fue notablemente muy forzado.

En ese momento notó a Asuka temblar casi imperceptiblemente y siguiendo su mirada, pudo entender la razón bastante bien.

Ahí estaba; ese enigma de tanto tiempo: clonada desde los restos de su madre; parcialmente Ángel; aquella con el poder de regresar a cada ser humano del planeta de vuelta a la nada. Tras verla por años sólo como eso, en la tremenda forma que ella había tomado en el final, parecía imposible volver a ver a la delicada chica de catorce años que era Rei Ayanami de la misma forma otra vez.

Se sintió más extraño verla caminar pasando a su lado mientras entraba, hacia su escritorio donde colgó su maletín en el gancho a un lado del pupitre antes de sentarse. Incluso la forma en que descansó su cabeza en su mano y dejó su vista pronto vagar del interior del salón de clases hacia fuera a través de la ventana; todo parecía tan… normal.

Claro, Rei siempre había tenido un aura de misterio o, dependiendo de tu punto de vista, rareza acerca de ella. Pero nunca había habido serias dudas al respecto de que, aunque retraída, incluso algo apática y a pesar de su apariencia única, ella era un ser humano "normal".

De repente, preció mucho más difícil seguir con sus planes.

OOO

Asuka miró fijamente a la lata abierta enfrente de ella. Se había sentido sedienta cuando regresó hoy de la escuela; sola, dado que Shinji tenía labores de limpieza. Pero tan pronto se sentó en la mesa, se sintió incapaz de mover la fría limonada a sus labios. De hecho, ni siquiera se sentía capaz de moverse del todo.

Sólo habían sido unos pocos días ahora, pero se sentía tan cansada, tan exhausta. Había intentado pretender que todo estaba bien, ¿Pero cómo podía tener éxito cuando nada realmente lo estaba? Actuar agresiva y arrogante una vez había sido un escudo natural para esconder su dolor de los otros, pero construirlo había sido un lento y fracturado proceso que había empezado mucho antes de la muerte de su madre, un poco antes de su pérdida de la cordura. Esto sin embargo, había venido como una sorpresa total, deteniéndola en seco antes de que pudiera prepararse de alguna manera.

No podía sacárselo de la mente. No importaba dónde estaba, no importaba lo que veía, siempre la recordaba. Cómo podía atender a las clases, cuando todo en lo que podía pensar era esa sonrisa que probablemente nunca volvería a ver o el pequeño y cálido cuerpo de su pequeño angelito de cabello café que tal vez nunca volvería a sostener en sus brazos otra vez.

Le dio una mirada al reloj. 4:30 pm. Todo en lo que podía pensar era que en dos horas más, le tendría que decir a Aki que se cepillara los dientes y se alistara para ir a la cama, lo cual tomaría al menos otra hora hasta que se durmiera.

"¿Aún no te sientes bien?"

Asuka salió de súbito de sus pensamientos. No se había dado cuenta hasta ahora de lo mucho que sus manos se habían estado sacudiendo, levemente aplastando la lata que había sostenido todo el tiempo.

Misato pasó a su lado en su camino al refrigerador, sacando una cerveza para sí misma. Asuka ni siquiera notó cuando llegó a casa. "Si aún no estás mejor…" la mujer preocupada continuó, abriendo la lata mientras se sentaba en el lado opuesto de la mesa. "¿Estás segura de que no quieres ver a un doctor?"

"¡Sí, estoy segura!" Asuka gruñó con fuerza, intentando parecer únicamente molesta. Pero sólo logró mantener el acto por un segundo antes de dejarse desparramar al frente con un suspiro cansado, descansando su cabeza contra las palmas de sus manos. "Sólo me siento…"

"¿Agotada?" Misato terminó por ella. "Bueno, eso pasa de cuando en cuando. Pero conociéndote, probablemente te sientas mejor una vez que estés en tu EVA".

"¿Mi EVA?" Asuka la miró, casi en shock. Ni siquiera había pensado en eso.

"¿Lo olvidaste? Ustedes dos tienen una prueba de sincronización hoy. Eso es, si están dispuestos. Ellos aún están un poco delicados por ese 'incidente' a pesar de haber desmantelado el complejo entero pieza por pieza, así que las cabinas de prueba aún están fuera de toda cuestión incluso si ahora ya todo fue reconstruido".

"¿Incidente?" Asuka musitó, más para sí misma. De repente se dio cuenta de que ellos – o al menos ella – no había pensado realmente sobre el tiempo al que habían regresado. Había visto las fechas, pero no habían significado mucho para ella. Y la escuela había sido demasiado ordinaria como para ser un recordatorio distintivo. El único 'incidente' con las cabinas de prueba que podía recordar fue cuando fueron expulsados mientras estaban desnudos en ellas.

Lo cual significaba que el Ángel sombra sería el siguiente en venir. El que se tragó…

"Vaya, aún de mal humor…" Misato comentó con una mirada de lástima, la cual fue reemplazada rápidamente por una sonrisa cuidadosa. "¿Miedo de que Shinji finalmente te venciera? Te ha estado alcanzando bastante rápido recientemente".

"No, eso no…" Asuka empezó con voz fuerte, pero luego recordó su rol otra vez. No habría reaccionado con una simple única negación, ¿Verdad? "Quiero decir: ¡Claro que no! Estas… pruebas son aburridas, eso es todo. ¡Ya sabemos que soy la mejor de todas formas!"

Qué infantil…

OOO

"Y pensar que vestiríamos esto otra vez", Shinji murmuró, sonriendo cansadamente mientras miraba al traje de contacto gris y azul sobre su cuerpo.

Asuka no se sentía con ganas de comentar en una trivialidad como esta sin embargo. Se recargó con su espalda contra la pared lateral del elevador que traería a los pilotos a la pasarela que llevaba a las cabinas de contacto de sus EVAS. No fue que ella lo ignorara, aunque probablemente eso parecía – como tenía intención de – ella lo entendió muy bien.

Era incluso peor que cuando se puso su viejo uniforme de escuela de nuevo por primera vez. Este traje rojo presurizado que encerraba apretadamente su piel; solía vestirlo orgullosamente como un símbolo de su rango y status como piloto, pero ahora sólo le recordaba una vida que con gusto había dejado atrás cuando finalmente fue capaz de. Cuando presionó el botón que causó que el traje se contrajera alrededor de ella hasta que no hubiera aire interfiriendo entre su cuerpo y el material conductor, casi se había sentido prisionera por él.

"¿Asuka?"

"Lo siento, Shinji, pero no estoy de humor para charlar", siseó fuertemente, recordando que él no se detendría de otra forma.

"Perdón…" Shinji entendió cómo interpretar el tono detrás de sus palabras corteses. "Sólo pensé que sería de ayuda un poco de apoyo".

"¿Quién dice que necesito apoyo?" refunfuñó ella bajo su aliento.

"Hey, no lo dije sólo por ti. Y-yo también estoy nervioso. Después de todo, yo realmente nunca estaba…"

"¿Nervioso?" Asuka explotó dejando de apoyarse en la pared y dirigiéndose hacia él mientras señalaba en dirección a las jaulas. "¡Mi madre está ahí! Cuando me enteré de eso sólo tuve unos cuantos minutos y estaba demasiado ocupada como para contemplar eso por completo. Y ahora de repente estaré con ella por horas. ¿Cómo se supone que suprima eso? Aún si quisiera, no estoy segura de poder bloquearla otra vez".

"Pero… ¿Por qué bloquearla?" un confundido Shinji preguntó.

Asuka suspiró en silencio por el enojo. Que no pudiera figurarse eso por sí mismo… "¿No crees que se darían cuenta si nuestro radio de sincronización de repente subió como un cohete a comparación de nuestros últimos resultados en tan poco tiempo?"

"¿No sería eso justo lo que necesitamos? ¿Una prueba que podamos usar para confirmar que nuestra historia es verdad? Entonces podríamos contarles".

"Pensé que ya habíamos tenido esta discusión. Ellos buscarían explicaciones más realistas que viajar en el tiem…" Un movimiento de blanco y azul en una esquina que vio de reojo rápidamente la calló.

Pero si Rei había oído demasiado mientras entraba al elevador, no dejó que se notara. Por supuesto, habría sido una sorpresa si ella hubiera hecho algo más que caminar a su lugar de costumbre en la puerta del elevador y esperar a ser transportada hacia arriba.

OOO

"Bueno, chicos, ha pasado un tiempo desde que tuvieron la oportunidad de estar ahí, ¿Huh?" La voz de Misato se escuchó a través del comunicador.

Asuka se estremeció ante la ironía en esas palabras. En verdad había sido un largo tiempo, aunque la Mayor sólo se refería a las dos o tres semanas desde su último despliegue contra un Ángel – ¿O fue una prueba de compatibilidad cruzada? ¿No era eso alrededor de estos días? ¿Hoy quizás? ¿O aún no sucedía? Había habido demasiadas pruebas que realmente no podía recordar.

"No se pongan demasiado cómodos", la Dra. Akagi la sacó de sus pensamientos. "He preparado otra prueba en la nueva Caja de Pribnow para la siguiente semana y estoy segura de recibir un OK".

"Sólo terminemos con esto", Asuka refunfuñó bajo su aliento, antes de darse cuenta de que en verdad había dicho eso en voz alta. Pero no tuvo oportunidad de repetir sus palabras más fuerte y agresivamente.

Jadeó involuntariamente cuando la conexión fue establecida de repente. Solía ser completamente natural para ella, pero después de todo este tiempo vino como una sorpresa. Pudo sentirla de nuevo, sus manos alrededor de los controles en forma de mariposa por su cuenta; recordó exactamente qué tenía que hacer, qué pensar, cómo tenía que pensar para que este gigante se moviera bajo su control. Pero más importante, pudo sentirla a ella, la cálida presencia envolviendo a Asuka, bañándola en un aura de pura felicidad.

"¡No!" violentamente sacudió su cabeza en un intento de escapar del abrazo que parte de ella añoró tanto. "No, no puedo. Lo siento… Mama…"

Cerrando fuertemente sus ojos que empezaban a quemar con lágrimas se forzó a sí misma a ignorar la intensa sensación que la hacía sentir tan enfermizamente cómoda.

OOO

"¿Tú…?"

No tuvo que terminar su pregunta, ella ya la sabía.

Estaban solos en su camino de salida de NERV, pero se habían mantenido en silencio y no habían hablado acerca de lo que había sucedido durante la prueba hasta que estuvieron cerca de la última parada del tren que estaban usando, sentados lado a lado con un pequeño espacio entre ellos.

Asuka asintió.

"Yo también la sentí", Shinji murmuró, antes de quedarse en silencio.

De nuevo, sólo se oyó el estruendo del tren mientras se movía sobre los rieles, los minutos pasando sin que se dijera una palabra.

"Al… al menos ahora podemos estar seguros, de que realmente – de alguna forma – volvimos en el tiempo".

"¿Crees que algo lo bastante poderoso como para crear semejante mundo hasta el más mínimo detalle no sería capaz de emular las almas de nuestras madres?" se encontró a sí misma respondiendo.

"Para ser honesto: No".

Asuka se tragó el sollozo que se estaba formando en su garganta. Ella sabía. Ella sabía que él tenía razón. Pero eso no lo hacía más fácil. Ya había estado segura, pero aún había habido algo de esperanza. Pero ya no más.

Un enemigo con el que tal vez pudieran ser capaces de pelear de alguna forma. Pero el tiempo era un enemigo contra el que no tenía armas.

¿Un enemigo…?

"Hicimos las pruebas en nuestros EVAS debido al incidente en la Caja de Pribnow", recordó ella. "Eso quiere decir que el siguiente Ángel será la sombra".

"Sí, lo sé. En poco más de una semana. Quizás dos. Revisé la fecha el día que regresamos".

Su confesión la sorprendió un poco. "¿Recuerdas tan bien en qué periodo de tiempo todo esto sucedió?"

"Claro", respondió él, casi como si estuviera sorprendido de que ella no lo hiciera. "Atacó poco después del onceavo aniversario".

"¿El onceavo aniversario…?" Asuka repitió mientras buscaba en su memoria. Sus ojos se abrieron como platos al figurarlo. "¿Te refieres a…?"

Shinji asintió. "De la muerte de mi madre". Dijo simplemente, antes de sonreír débilmente. "O más bien su absorción".

OOO

Casi había pasado una semana ahora, pero ninguno de ellos se había adaptado realmente todavía. Habían ido a la escuela y a NERV como les era requerido y aparentemente había sido suficiente incluso para sus más cercanos amigos no notar nada demasiado inusual.

'Quizás una de las ventajas de no salir mucho en primer lugar', Shinji pensó sonriendo cansadamente para sí mismo. Él y otros cuantos estaban ocupados barriendo el piso de su salón de clases, igual que el resto de sus compañeros de clase estaban más o menos ocupados limpiando todo lo demás, cuando notó a Rei arrodillarse en el otro lado del salón, exprimiendo una jerga en una cubeta de agua. Verla así, recordó de lo que se había acordado en ese momento, sin saber cuán cerca de la verdad realmente había estado.

'Justo como…' Suspiró. '… mamá…'

Sus ojos se abrieron de súbito cuando otra memoria le alarmó peligro… demasiado tarde…

WACK

La escoba conectó con fuerza con su cabeza y un dolor agudo se extendió desde el punto de impacto. En situaciones como esta se alegraba de que Touji fuera su amigo y no su enemigo.

OOO

"¡TÚ! ¡Regresa a trabajar!" Hikari gritó al salón desde la puerta, pero Asuka apenas y lo registró.

"En serio, estos chicos a veces…"

No es que ella ignorara a la jefa de clase.

"¿Chicos? Eso me recuerda…"

Apenas y se daba cuenta de muchas cosas últimamente.

"¿Asuka?"

Ella sólo funcionaba.

"Ehm… ¿Asuka?"

No le prestó mucha atención al tímido llamado de su amiga, sus ojos fijos en el suelo del pasillo mientras lo barría. Era bastante difícil combatir las visiones de una pequeña niña de cabello café bailando alrededor de ella y demandando atención. Si sucumbía a ellas…

"¿Asuka, estás bien?"

Finalmente se dio cuenta de que debía responder. "¿Hm? Sí…"

Un suspiro de alivio vino de su amiga. "Bien, um… ¿Puedo… bueno… pedirte un favor?"

La escoba se detuvo. Asuka parpadeó ante la ahora familiar sensación de deja vu, tratando de recordar lo que Hikari había querido de ella en una situación familiar. La memoria le regresó bastante rápido

Asuka miró a Hikari, y la morena lo tomó como señal para que continuara. "Verás, hay un amigo de Kodama y, bueno, él… él…"

"Quiere una cita conmigo", Asuka terminó por ella, frunciendo el ceño ligeramente.

"Bueno, sí…"

Sus manos apretaron con fuerza la escoba. "Lo lamento, no… puedo".

"¿Eh? Pero ni siquiera sabes cuándo quiere tener una cita contigo", Hikari se preguntó perpleja. Su rostro de repente se encendió cuando aparentemente dio con una razón por la negativa instantánea de su amiga. "¿Hay alguien más?"

Tomada por sorpresa, Asuka casi sonrió honestamente por primera vez desde su pérdida. Pero fue rápidamente ahogada en la enfermiza culpa ante la venidera negativa de los últimos años que había pasado felizmente con Shinji y luego también con… "No, creo que no", rápidamente dejó salir. "Uh, pero… pero claro está Kaji…"

"Oh por favor, "Hikari rogó, inclinándose levemente. "Es sólo una vez. Estoy segura de que al Sr. Kaji no le importará si sales con alguien aunque sea una vez".

'Incluso ella sabía cuán ridículo fue eso', Asuka se dio cuenta ante el sarcasmo difícil de no percibir en el comentario de su amiga morena. 'O pensó que yo misma no lo decía realmente en serio'.

"Supongo no te rendirás de todas formas…" se figuró.

"Prometí hacer mi mejor esfuerzo, lo siento", Hikari explicó, visiblemente avergonzada, su disculpa verdadera. "De haber sabido que eras tú a quien me pidió invitarte, no habría estado de acuerdo".

"Ustedes los japoneses y su honor…" Asuka murmuró.

"¿Entonces lo harás…?" la Jefa de Clase preguntó esperanzada.

"Hazle saber que me espere mañana a las cinco en la feria", Asuka recordó la fecha. "Pero no prometo nada".

A su amiga no pareció importarle dado que estaba demasiado feliz en haber tenido éxito con su difícil tarea. "¡Oh muchas gracias! ¡No te preocupes! Estoy segura de que es un buen tipo, así que no tienes que hacer nada que no quieras".

Asuka gruñó en silencio, sabiendo ya por completo lo que no quería hacer.

OOO

Había un silencio incómodo en el elevador, al menos en la opinión de Shinji. Claro, él siempre había sido reservado por decir al menos, pero estaba seguro de que – si quisiera – podía hablar mucho más abiertamente con otros ahora.

Otros, sí. Con ella por otra parte, era como si nada hubiera cambiado del todo.

Había evitado a Rei tal vez más de lo intencionado en estos últimos días. Pero ahora, con las últimas pruebas de sincronización habiendo terminado y de camino a casa, se encontró a sí mismo separado de Asuka y de los demás, "atrapado" solo con Rei durante la duración del viaje, sin escapatoria.

Era patético y lo sabía. Todos estos años había esperado por una oportunidad como esta, hablar con ella una vez más, obtener las respuestas a preguntas que ni siquiera había pensado hasta que había sido demasiado tarde. Y ahora aquí estaba, simplemente mirando su espalda mientras estaba parada ahí como siempre enfrente de las puertas del elevador, incapaz de abrir la boca como si estuviera sellada.

¿A qué le temía? ¿Que de repente se diera la vuelta para licuarlo? Eso absolutamente no tenía sentido. ¿Tal vez le contaría a su padre si hablaba demasiado? No, estaba seguro de que podía hablar lo bastante cautelosamente para no hacerle despertar sospechas. E incluso si ella notaba algo, no significaría instantáneamente que todo estaba perdido.

Probablemente sólo era que ella había perdido su inocencia en sus ojos. Pensó que tenía que hacer las paces con eso, muy pronto después de que sucedió en realidad. Pero nunca tuvo que encararla después de eso – no hasta ahora. ¿Era semejante hipócrita? Sabía que aún necesitaba hablar con ella, estar ahí para ella, ayudarla. Y aún quería hacerlo. El problema sólo era que…

No sabía cómo.

"¿Me tienes miedo?"

Shinji se sintió saltar levemente de sorpresa. Que ella empezara la conversación lo sobresaltó tanto que olvidó responder hasta que ella continuó. "Pareces… ansioso… en mi presencia".

"¿Q-qué?" tartamudeó, aún juntando sus pensamientos. ¿Cómo lo sabía ella? ¿Tenía ella semejantes poderes incluso ahora en esta forma después de todo? ¿Podría ser que ella sabía, que… que había sido ella todo el tiempo? Entonces podría decirle qué estaba pasando.

Ella podía decirle dónde estaba Aki.

"He notado que me has estado observando. Pero no me has saludado durante la última semana", explicó sin embargo, dando, claro, una razón mucho más simple. "Y pareces estar nervioso cuando estás conmigo".

Shinji simplemente la miró fijamente atónito. No había sabido que ella le había mantenido un ojo tan cerca de él.

Girando levemente su cabeza, lo miró. "No has sido así desde el día en que me llevaste mi nueva tarjeta ID".

Había pasado un largo camino de ser un adolescente impulsado por las hormonas, pero aún tuvo que pelear un sonrojo ante la memoria que las palabras casuales de Rei trajeron de vuelta.

"Perdón", eventualmente respondió. "Yo… he tenido mucho en mi mente últimamente".

"Ya veo".

No había ni tristeza ni confusión en su voz. Shinji no se habría sorprendido si ella tenía curiosidad sobre qué había estado ocupando sus pensamientos, pero también sabía que ella nunca lo presionaría para hablar.

Eso trajo una débil sonrisa a los labios de Shinji. Ella tal vez haya sido el ser más poderoso en este mundo, pero casi había olvidado que ella todavía era Rei. Nunca debió haber olvidado eso.

"Pero trataré de hacerlo mejor", aseguró. "Si eso es lo que quieres".

Por un segundo Shinji creyó ver un débil sonrojo en sus pálidas mejillas mientras desviaba su rostro otra vez antes de asentir.

Un pitido señalo que el elevador había llegado a su destino y Rei no titubeó un segundo en salir tan pronto las puertas se abrieron. Shinji la siguió afuera, pero irían por caminos diferentes ahora de todas formas.

"Y Ayanami", la llamó justo antes de que estuviera fuera de vista. "Gracias".

"¿De qué?" su voz fuerte haciendo eco de vuelta a él.

Pero por una vez Shinji decidió que él sería el que se fuera sin explicar el misterioso mensaje.

OOO

El mar de LCL no había sido realmente un cementerio, pero había sido el lugar que resguardaba a sus seres queridos que se habían ido. Había sido el lugar al que habían ido cuando querían hablar con ellos o solamente recordarlos. Pero de alguna forma, a pesar de saber de las billones de almas perdidas en el mar, nunca se había sentido tan mal como aquí, en las al parecer interminables hileras de frías, negras marcas.

Shinji ni siquiera estaba seguro de por qué había venido hoy. La fecha hacía mucho había perdido su terror para él. Ahora otro había tomado su lugar. Y para visitar a su madre, lo más seguro es que se daría cuenta en las jaulas de los EVAS y no en una tumba vacía. Casi se sintió tonto de que aún hubiera traído un ramo de flores de todas formas.

No, era más bien debido a él. La primera vez que lo vería de nuevo. Cuando habían hablado por última vez aquí, también había sido una de las últimas muy pocas oportunidades donde había sido capaz de hablar abiertamente con su padre. Probablemente era una tonta esperanza, pero tal vez, sólo tal vez sería capaz de alcanzarlo.

Asuka muy probablemente se volvería loca sólo ante la idea, aún cuando Shinji no planeara entrar en detalles. Ella ya se encontraba no muy feliz cuando le dijo que estaba planeando atender a este encuentro, aunque fuera para no hacer lugar para más sospechas de las necesarias al evitar semejante fecha tan importante que muchas personas alrededor de él tenían conocimiento de. No es que ella estuviera feliz con nada estos días.

Pero mientras era arriesgado que él pudiera decir demasiado, ambos sabían que esto era una excepción, cosa de una vez que no se volvería a repetir.

Tenía que intentarlo al menos. Sólo era una memoria borrosa de un sueño vago del que no estaba siquiera seguro sobre si había ocurrido en verdad o no. Pero débilmente recordaba sentir a su padre durante el Tercer Impacto, cuando los Campos-AT se habían ido y ninguno de ellos podía esconder o bloquear nada. Había visto a ese hombre destrozado que era su padre detrás de sus fríos escudos. Y ese hombre le había pedido perdón a Shinji.

Mientras que Shinji honestamente no esperaba que nada como eso sucediera ahora; aún si no podía erosionar las barreras alrededor de su padre, tal vez al menos podía rasguñarlas.

Ahí estaba. Shinji no parpadeó mientras la oscura silueta en la distancia lentamente se convertía en un hombre alto, vestido enteramente de negro. Los siempre presentes lentes de sol reflejaban la luz, escondiendo los ojos. Le hizo a Shinji preguntarse si nunca los reemplazó con unos nuevos regulares sólo por esa razón; que notó que eso hacía aún más difícil para la gente ver el dolor y la debilidad dentro de él.

"Llegas tarde, padre", saludó con más confianza de la que el otro debía de estar acostumbrado. Pero el Comandante no mostró ninguna sorpresa de que su tímido hijo no temblara mientras lo miraba fijamente. Como siempre, no mostró emoción alguna, a menos que uno contara la breve pausa para reconocer al chico enfrente de él antes de continuar caminando, hacia la tumba de su esposa. Shinji lo siguió en silencio hacia la lápida.

Sabía que ahí no había ningún cuerpo, pero leer el nombre de su madre en la roca negra lo hizo temblar involuntariamente. Cerró fuertemente sus ojos, suprimiendo un sollozo, cuando por un segundo imaginó uno más pequeño que le siguió.

Inhalando profundamente, se arrodilló y colocó las flores en la yerma tierra de la tumba vacía.

"Han pasado tres años desde la última vez que vinimos juntos aquí", la voz de su padre rompió el silencio.

Shinji recordó. "Huí entonces", se citó a sí mismo automáticamente, pero luego suspiró. "Y tú no hiciste nada para traerme de vuelta".

"Fui notificado de tu posición y regresaste a salvo con tu maestro", Gendo respondió con la enfermiza falta de emoción que Shinji casi había olvidado. Quizás había estado equivocado con su suposición después de todo. "Fue tu propia elección no visitar la tumba de tu madre y no había razón para que yo te forzara".

"¿Qué hay de ti?" Shinji esperó un poco por una respuesta, pero ninguna vino. Dándose cuenta de que su padre probablemente no entendía y simplemente no se molestaba con una pregunta que no tenía sentido para él, Shinji lo intentó de nuevo. "¿Viniste aquí los años que yo no?"

"¿Eso importa?"

'"El hombre sobrevive al olvidar sus memorias, pero hay cosas que un hombre nunca debe olvidar"'.

"No", Shinji murmuró descorazonado, apenas escuchándose a sí mismo.

'"Yui me enseñó acerca de las cosas irremplazables"'.

"Creo que no…"

'"Estoy aquí para confirmar eso"'.

Era ingenuo pensar que…

"¿Sabes?" comenzó, la amargura en su voz alzándose mientras se ponía de pie. "Pensé que tal vez sería capaz de entenderte mejor ahora. Pero la verdad te entiendo incluso menos que antes. ¿Cómo…" Se dio la vuelta. "¿Cómo puede alguien realmente querer alejar a su propio hijo?"

"No tengo razón para explicarme si ya estás al tanto de que no puedes entender".

"No, tal vez no. Simplemente culparías de todo al dolor de perderla a ella de todas formas. ¿De verdad crees que eres el único que alguna vez se sintió así? ¡Tú no eres el único que perdió a un ser amado!" Hizo una pausa al darse cuenta de las dos implicaciones que esa última frase cargaba, pero su padre ni siquiera mostró señal alguna de que registrara la más obvia. "Pero a diferencia de mucho, tú no quisiste atesorar lo que quedó de ella. En vez de usar eso para recordar el amor que ella dio, tú solamente lo viste como un recordatorio de su pérdida. Así que simplemente te deshiciste de todo, porque su misma existencia te lastimaba".

"¿Cuál es tu punto?"

Los ojos de Shinji se endurecieron, pero no pudo soportar alzarlos hacia los de su padre. El miedo de lo que tal vez descubriera ahí como respuesta aún era demasiado grande, incluso después de todos estos años.

"¿Acaso… mi… propia existencia te lastima?" finalmente preguntó, su voz tan fría como la de su oponente.

Hubo una breve pausa antes de que el Comandante respondiera, pero Shinji no pudo decir si él realmente estaba pensando en una contestación o sólo necesitó el tiempo para ajustar sus lentes. "No hagas preguntas sobre las que realmente no quieras escuchar la respuesta".

El fuerte rugido de un VTOL aterrizando, tan fuera de lugar, tan pretencioso, tan irrespetuosamente perturbando el pacífico descanso de los muertos, anunció el fin del corto encuentro.

"Es hora", Gendo simplemente dijo. Pero justo cuando Shinji pensó que se daría la vuelta a su transporte, el hombre lo miró otra vez. "Probablemente fue para lo mejor que liberaras tu enojo aquí en vez de seguir conteniéndolo dentro de ti. No me interesa si me detestas aquí y ahora. Pero será mejor que no influencie tu habilidad para pilotear de vuelta en NERV".

"No te preocupes", Shinji murmuró solemnemente, mirando a su padre irse antes de esperar por su respuesta. "No sucederá de nuevo. Parece que es verdad: El Campo-AT es impenetrable. Desde adentro y desde afuera…"

OOO

"¡Ya vine!" anunció al entrar, aún cuando era dudoso que hubiera alguien para escucharlo.

"¿Podrías no hacer eso?" una tímida respuesta vino desde la sala sin embargo. "Sé que es una tradición y todo, pero… al menos por un tiempo, por favor".

Siguiendo su voz, encontró a su amor sentada en el suelo mientras miraba fijamente sin vida en dirección a la TV, obviamente ni siquiera intentando prestar atención al programa.

"¿Asuka? ¿Pensé que Hikari te convenció para ir a esa cita otra vez?"

"Le dije que no prometía nada".

"Bueno, no ir del todo parece aún más rudo que irse mientras él está esperando en una fila por ti", Shinji murmuró mientras caminaba hacia ella. Una débil risa ahogada se le escapó. "Aunque claro que no me importa", añadió, inclinándose para besar la punta de su cabeza.

No había habido celos, al no haber sentido ninguna amenaza venir de ese estudiante, recordando la reacción de ella hacia él muy bien. De hecho, más o menos había esperado que ella tal vez se divirtiera un poco para distraerse, aún si no fuera con él. Pero tras la decepcionante reunión con su padre, estaba más que feliz de tenerla cerca ahora.

Asuka sin embargo no estaba de humor para intercambiar afecciones. "¿Honestamente pensaste que siquiera sería capaz de ir a una cita con un tipo que ni siquiera pude soportar la primera vez que salí con él mientras mi… mi hija está desaparecida?"

Shinji cerró sus ojos, tratando de empujar la venidera sensación lejos. Pero tan a menudo como antes, falló miserablemente.

"¿No tienes miedo de que Hikari tal vez lo tome muy a pecho?" trató de cambiar el tema otra vez antes de que realmente empezara.

"Tal vez esté decepcionada, pero es demasiado buena como para culparme. Sólo le diré que aún no me sentía bien y ella lo aceptará", Asuka murmuró en un tono que ya le decía que su distracción había fallado. "No es como si fuera una mentira total…"

Mirando abajo a su forma cabizbaja, Shinji apretó sus puños. Por mucho que quería contenerla, ya no podía esconder su ira. Estaba enojada con ella por dejarse ir así. Y estaba enojado consigo mismo por haberla sólo observado hundirse en autocompasión por tanto tiempo.

"¿De verdad quieres esto?" siseó el. "¿Sólo salir y pretender que todo está bien con todos en la escuela y NERV y sentir lástima por ti misma cuando estamos solos, hasta que el Tercer Impacto venga otra vez? ¡Eso es aún peor que lo que hiciste antes!"

Supo que había tocado un nervio al verla estremecerse. "No digas eso".

"¿Por qué no debería? ¿Crees que esto no me afecta del todo? ¡A mí también me duele! Pero no podemos cambiar nada si solamente continuamos con la vana esperanza de que tal vez la volvamos a ver de ese modo".

El sollozo que escapó de su garganta le rompió el corazón y su enojo. Y con un suspiro, su determinación se escapó para ser reemplazada de nuevo por la culpa. ¿A quién quería engañar con que podía sacarla de este estado por la fuerza? Al lastimarla incluso más…

Se arrodillo a su lado, abrazándola. "Lo lamento. Pero… Asuka, por favor no me hagas esto. Duele tanto ya. Verte darte por vencida así… No quiero perderte a ti también. Sé que es difícil, pero… de verdad tenemos una oportunidad de cambiar todo ahora. No puedo simplemente dejar escapar eso. Aún si no es por ella… Aún si eso no la trae de vuelta… Sé que tengo que intentarlo al menos. Porque de lo contrario, si vuelvo a verla otra vez, ya sea en este mundo o en el siguiente, no sé cómo podría verla a la cara si no hice mi mejor esfuerzo. Pero no creo que pueda hacer eso solo", susurró en su oído. "Te necesito, Asuka. Si tenemos que volver a vivir esto entonces, por favor, tratemos de que sea para lo mejor".

Ella no respondió, pero al menos pareció calmarse. Le dio el tiempo que necesitó, manteniendo el tranquilizador abrazo por varios minutos.

"¿Recuerdas?" finalmente la oyó murmurar. "¿Cuando regresé a casa de esa cita?"

"Estaba tocando el cello", concurrió él. Sonriendo cuidadosamente, anticipó su petición. "¿Quieres que lo toque ahora?"

Ella solamente asintió débilmente en respuesta.

"Está bien…" Besó su cabello, haciendo más fuerte el abrazo poco antes de dejarla ir y levantarse. "En seguida vuelvo".

Le tomó a Shinji sólo unos pocos minutos sacar el cello de su maletín y colocarlo enfrente de él mientras se sentaba en una silla que movió de la cocina a la sala.

"¿Algún deseo en especial?" preguntó, probando el instrumento con unos cuantos leves golpes del arco mientras Asuka se arrodillaba en el piso al lado de su silla, su vista en todos lados excepto en él.

"Una canción feliz".

Un fuerte chillido sonó cuando rasguñó el arco sobre las cuerdas en shock.

"Toca la canción feliz", rogó ella otra vez, su voz nada más que un gemido inaudible.

Regresó el arco hacia el cello, pero no pudo moverlo para evocar los sonidos. Por supuesto no era porque no pudiera recordarla – era porque la recordaba muy bien. La había tocado tan a menudo, el movimiento necesario volviéndose tan natural que sus dedos podían repetirla sin que él siquiera tuviera que pensarla.

La había tocado tan a menudo… para Aki…

Dejándola sumirse en el sueño, la melodía bajando de tono cuando la miraba entrar en el reino de los sueños con esa hermosa sonrisa suya, abrazando muy cerca de sí la pequeña muñeca en sus brazos. Acompañándola mientras tarareaba la canción mientras descansaba, tan a menudo, en su estómago en el piso, ocupada haciendo un dibujo.

Temblando, el arco se mantuvo en el aire por varios segundos, antes de que lo dejara caer a su lado. "Yo…"

Las manos temblorosas de Asuka de repente se hundieron en sus pantalones, lo bastante fuerte como para casi sacarlo de balance. "¡Por favor… Por favor toca su – su canción feliz! ¡Necesito escucharla otra vez!"

"Lo siento. No-no creo poder. Se supone que es una canción feliz después de todo. Pero ahora no le traería felicidad a nadie – porque era suya".

"¡Aliviaría mi tristeza!" Asuka gritó, mirándolo con los ojos en lágrimas. "¡No tengo nada más de ella! No tengo fotos de ella, no tengo uno de sus dibujos, no tengo a Kiko, n-no tengo…" Su arranque fue detenido por un sollozo bloqueando su garganta. "Por favor. Esa canción… esa canción es todo lo que me queda de ella".

"Lo lamento", alcanzó a repetir, incapaz de cerrar sus ojos de esta escena desgarradora por mucho que sus instintos se lo pedían. De verdad lo estaba. Involuntariamente, tuvo que pensar de vuelta en el cementerio, donde nada excepto una lápida negra quedaba de su madre. Él ya había conocido como era el no tener recordatorios, pero por horrible que había parecido casi no tener memorias, no estaba seguro si había sido mejor de ese modo que tener tantas que los atormentaran. "Tal-tal vez si… cuando los dos estemos listos. Tal vez entonces. Pero no ahora…"

Se odió a sí mismo por decir eso. Aún si era la verdad. Pero sabía lo mucho que la lastimó, esta traición involuntaria, mientras se desmoronaba, hundiendo su rostro contra su pierna.

No estaba seguro de qué canción empezó a tocar mientras sentía la humedad de las lágrimas correr por sus mejillas y también mojando sus pantalones. Pero no fue una feliz.

OOO

A ninguno le importó el tiempo, pero debió de haber tocado por unas cuantas horas hasta que el teléfono empezó a sonar. Asuka había protestado instantáneamente, queriendo que lo ignorara dado que ya sabían que era Misato diciéndoles que aún estaba lejos de regresar a casa, habiendo ido a beber con Kaji después de la boda a la que los dos habían atendido ese día. Pero ya había dejando de tocar entonces, rompiendo el momento. Y no había querido preocupar a Misato. Cuando regresó tras la breve charla, Asuka se había retirado a la mesa, dándole la espalda. Una señal obvia de que quería dejarla sola por ahora, quizás incluso sintiéndose traicionada por él. Había tratado de persuadirla de que no era el caso, ofreciéndole tocar para ella de nuevo, pero ella ni siquiera respondió. Rápidamente se dio por vencido.

Así que ahora estaban sentados en direcciones opuestas el uno del otro, ninguno diciendo una palabra. Otra vez.

Mirando el rostro deprimido de Asuka, Shinji se maldijo por la que debía de ser la milésima vez en estos últimos días. Sabía que no podían seguir así. No importaba lo mucho que los estaba lastimando, no podían quedarse sufriendo para siempre si querían tener éxito.

El problema era que Asuka ni siquiera parecía querer tener éxito. Tontamente había esperado que ella de alguna forma recuperara su feroz espíritu, que sería ella la que lo guiaría de nuevo. Por supuesto eso era egoísta más allá de toda comprensión. Pretender para todos excepto para sí mismos que todo era justo como siempre había sido era mucho mas difícil para ella que para él. Y no podían continuar culpando su inusual estado retraído o estar exhausta a una misteriosa pero a la vez inofensiva enfermedad por más tiempo.

¿No había aprendido hacía mucho que él tenía que tomar la iniciativa cuando ella no lo hacía? ¿A veces incluso en contra de sus deseos si ese deseo no estaba haciendo más que lastimarla?

La necesitaba. Pero ella lo necesitaba primero. Sólo entonces, juntos, tendría una oportunidad de aliviarse.

"Hey, Asuka. Besémonos".

Su suave llamado al menos fue suficiente para sacarla de sus pensamientos. "¿Qué?"

"Besarnos, ¿Sabes? Ya has dado un beso antes, ¿Verdad?" Shinji continuó el acto, sonriendo débilmente ante su perpleja mirada. "Entonces hagámoslo".

"Shinji, de verdad no estoy de humor…" Asuka murmuró al finalmente entender lo que él tenía en mente mientras se levantaba de su silla y lentamente rodeaba la mesa.

"Pero no tenemos nada mejor que hacer", argumentó él, sin tener intención de detenerse, inclinando a un lado su cabeza y sonriendo tan ampliamente como pudo. "No tienes miedo de besarte en el aniversario de la muerte de tu suegra, ¿Verdad?"

"Esto no tiene sentido…" murmuró ella medio enojada, levantándose para ir a algún otro lado, pero él rápidamente bloqueó su camino.

"Entonces aquí voy…" susurró el, delicadamente sosteniendo sus brazos mientras se inclinaba hacia ella.

"Shinji…" exhaló, su resistencia desvaneciéndose más y más conforme se acercaba.

"No me importa si no te has lavado los dientes", susurró él al ver sus párpados cerrarse en expectación de lo inevitable que estaba por venir, "Sólo…"

Estaba sobresaltada, tiesa contra sus labios cuando su mano de repente se colocó sobre su nariz, apretándola suavemente para bloquear sus conductos nasales. Pero justo cuando temió que su intento por alegrarla había fallado, sintió la mano de ella en la suya. Shinji no se resistió mientras la removía de su nariz con ese leve apretón y la guiaba a su cintura. Lentamente al principio, colocó sus brazos alrededor de su cuello, regresando el beso. Luego, como una presa quebrándose, tiraron, estrellando sus cuerpos juntos, el beso intensificándose a nuevos niveles, el más apasionado en años, quizás más que nunca.

Pudo sentir su necesidad, la desesperación por amor y confort que fluía a través de ellos mediante el beso. Después de todo lo que habían perdido, aún se tenían el uno al otro, sólo el uno al otro, y si esta era la única forma de mostrarlo, la harían perfecta y tan duradera posible cada cuando tuviera la oportunidad.

"Eso…" Logró una débil sonrisa mientras eventualmente se separaban para respirar. "Eso es lo que se supone debes hacer cuando alguien está sosteniendo tu nariz mientras te besa".

"Trataré de recordarlo", dio una risa ahogada. "Así que, ¿Te sientes un poco mejor ahora?"

Para su preocupación, vio su sonrisa de repente quebrarse ante eso y ya temía que el previo momento no hubiera sino nada más que un corto destello de normalidad al darle la espalda.

"¿Asuka…?" la llamó consternado mientras ella se dirigía directo a la puerta frontal, agachándose para colocarse sus zapatos.

"Lo siento, Shinji, pero…" Se levantó de nuevo y se giró levemente hacia él. "Sé que tratas de no presionarme. Pero eso… T-tengo que pensar en algo. Por mí misma, ¿De acuerdo?"

Ya se había ido antes de que pudiera responder.

OOO

El Sol poniéndose bañaba el campo de juego en una suave luz naranja, pero Asuka no tenía en cuenta la hora o que ya debía de haber estado aquí por al menos una hora. No se había molestado lo suficiente como para notar a las otras pocas personas y a nadie parecía importarle tampoco. Al menos nadie le había hablado mientras estaba sentada en uno de los columpios, balanceándose atrás y adelante lentamente mientras sus ojos se enfocaban en nada más que sus memorias.

Este columpio había sido el único de los otros tres que había estado intacto, pero era lo bastante estable para catapultar a una risueña Aki a alturas inalcanzables. El campo de juegos en sí mismo había sido el único cerca que era utilizable, aún cuando eso se refería sólo al columpio, el balancín y la, algo deforme y por lo tanto un poco desnivelada resbaladilla. La caja de arena había estado llena de demasiados escombros para jugar dentro y la estructura de las barras para escalar se había colapsado al primer tirón de pruebas.

Venir aquí siempre le había puesto un poco los nervios de punta, constantemente teniendo que estar al pendiente de peligros sin dejar que la niña lo supiera. Pero no había importado mientras Aki fuera feliz.

A Shinji una vez se le ocurrió la idea de colocar algunos juguetes del campo de juegos como un columpio y una caja de arena en una parte del jardín, quizás como un regalo para el siguiente cumpleaños de Aki, para que pudiera jugar sin que tuvieran que seguir preocupándose por su seguridad. Pero ella había querido pensarlo primero, ya que estas visitas eran un modo para que la niña confinada saliera de la cómoda prisión de su casa de vez en cuando.

Ahora era demasiado tarde.

Asuka ya no podía siquiera decir si aún había lágrimas corriendo por sus mejillas o si sus ojos estaban tan vacíos como ella se sentía. Ya era tan difícil ahora. ¿Cómo podía Shinji esperar que ella no solamente jugara, sino fuera su feroz yo de catorce años otra vez, luchando con todo su corazón por un mundo mejor? Por supuesto que podía entender su deseo de ayudar, que quería salvarlos. Él extrañaba a Aki tan como ella, pero siempre había parecido tan fácil para él tragarse su propio dolor en favor de los otros. A menudo decía que era simplemente egoísta, queriendo agradarle a todos, y eso es lo que había pensado por un largo tiempo ella misma. Pero comparado con otros, incluida ella misma, él era, incluso con ese motivo en mente, la persona más tierna y compasiva que ella conocía.

No podía comparase con él en ese aspecto. Él parecía tan ansioso de ayudar, de deshacer todo lo que salió mal, y ella apenas había logrado mantener este acto a través de los últimos días. Sabía que tenía que mantener un cierto status quo, ya que las consecuencias no eran muy deseables.

¿Pero qué razón le quedaba a ella para ayudarlos? ¿Qué le quedaba como para molestarse en pelear por ello? Porque Shinji se lo había pedido, sí. Y lo haría por él, y no sólo porque no quería decepcionarlo. No sería capaz de soportarlo si él salía lastimado o incluso asesinado mientras trataba de evitar lo que sabía que estaba por venir. ¿Pero qué de ella misma?

Una pelota de repente botó en su vista, rodando justo hasta sus pies. Lentamente levantándose del columpio, se agachó para levantar el inesperado objeto. Por un segundo casi había olvidado dónde o cuándo estaba, sus sentidos diciéndole que tenía que haber salido de la nada dado que no quedaba nadie más en el mundo que pudiera haberla arrojado. No fue sino hasta que una tímida voz le recordó que este no era el caso, ya no.

"¡Señogita!" Le tomó un momento darse cuenta de que la voz le pertenecía a la pequeña niña a su lado, que estaba estirando sus brazos. "¿Puedgo tened mi pegota otra vez, pod favod?"

Asuka hizo lo que le pidió, pero sus ojos y mente se mantuvieron enfocados más bien en el rostro de la niña que en la tarea. Habría sido una completa mentira decir que se veía justo como Aki. No sólo la niña se veía un año más joven, sus ojos eran cafés y su cabello completamente negro. Y Aki siempre había odiado que se lo peinaran en coletas (o de cualquier otra forma). Y aún así…

"¿Ezta bien, señogita?" la niña preguntó con curiosidad, aparentemente no como Asuka mismo notando su mirada fija.

"No. Quiero decir…" tartamudeó, sacudiendo su cabeza, "Sí…"

"¡Kimiko!" una mujer de edad mediana llamó alejada unos pocos metros. "¡Tenemos que irnos ahora!"

"¿Ya?"

"¡Sí, corazón, se está haciendo tarde!"

Kimiko hizo un leve puchero y se giró de nuevo a Asuka. "Tengo que idme, bye señogita".

"Bye…" la pelirroja respondió, pero la niña ya se había apresurado hacia su madre.

Y no era la única. Mientras Asuka miraba alrededor vio a varios padres llamando a sus hijos para irse. Otros que estaban compartiendo el último chisme mientras sus hijos jugaban a la traes alrededor de sus piernas. Algunos que jugaban con sus propios.

Una madre estaba alimentando a su recién nacido, a menudo mirando a la niña que estaba "cocinando" pasteles de arena. Un padre estaba atendiendo la rodilla raspada de su hijo. Niños riendo, sin saber de los peligros que podían caerles encima cualquier día.

Su estómago dio un vuelco por la culpa. ¿Cómo pudo haber sido tan ciega? Había tantas familias. Tantos niños inocentes, justo como Aki, que estarían solos e indefensos si sus padres eran arrancados fuera de sus vidas. Tantas madres y padres, justo como ella, que extrañarían a sus hijos si algo les pasaba.

No le desearía semejante sentimiento ni siquiera a su peor enemigo. Pero con tanto Ángeles aún por venir, con semejante gran peligro de un Impacto que – a su manera – podía ser incluso peor que el que ella presenció, era casi seguro que muchos sufrirían como ella.

¿No ella era la Segunda Elegida? ¿La mejor piloto de EVA de todos? Estos padres no podían protegerse a si mismos o a sus hijos de los enemigos y el destino que les esperaba.

Pero ella podía. Por ellos, tenía que.

Confiaban en ella, la necesitaban. ¿Y quién era ella para decepcionarlos? Después de todo, ella era Asuka Langley Ikari… o Sohryu – eso realmente no importaba.

Determinada, sus manos se convirtieron en puños, se dio la vuelta en la dirección en la que había venido. "Está bien, Shinji. Salvemos este mundo".

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Notas del autor: ¡¡SALTO EN EL TIEMPO!!... Oh esperen, ya acabó… :P

Perdón si esperaban otro capítulo post-TI. Sé que a muchos lectores les gustaban más, pero temo que "criar" fue el último.

En sí, este capítulo tal vez se lea un poco muy parecido a los "numerados". Originalmente, tenía planeado usar los capítulos "verbos" desde el punto de vista de Asuka/Shinji, y los otros casi enteramente por alguien más, a menos que los dos estuvieran solos. Deseché eso bastante temprano, pero admito que habría hecho este capítulo más separado de los del pre-Impacto.

No tengo mucho más que decir sobre este capítulo. Es casi nada más sólo a los dos teniendo que cooperar con su regreso después de todo. Creo que pude haberlo hecho un poco mas largo, hacerlos pensar planes y demás, pero preferí que terminara donde terminó.

Notas varias:

- No estoy bastante seguro acerca de la relación de las cabinas de prueba y la Caja de Pribnow ya que nunca vemos esos cuerpos de simulación otra vez tras ese incidente. Quizás los que vemos después en realidad SON un reemplazo, pero si o no también se llama Caja de Pribnow – no tengo idea. Pero incluso si no están relacionados, al menos podemos pretender que están en la misma área, ¿Verdad…?

- Cometí un error en el primer capítulo (original), diciendo que las pruebas en los EVAS habían sido "hace cinco días". Fue un error basado en que falsamente recordé que los habían usado para las pruebas en el Episodio 15. Dado que eso habría sido un desfase muy grande de tiempo, ya cambié eso (así como otras cuantas cosas en (hasta ahora) los capítulos 1 – 5, si se los perdieron).

- Estaba pensando que hacer que Asuka pasara por otras pocas teorías sobre viajar en el tiempo (ya saben, entre más rápido viajas más lento pasa el tiempo para ti lo cual hace que vayas un poco más adelantado en relación con otros; sin embargo saltar más de unos cuantos micro segundos adelante o incluso en reversa siendo simplemente imposible, al menos para los estándares de estos días debido a la falta de velocidad necesaria o agujeros de gusano, etc.) y uno de mis pre-lectores también lo notó. Pero realmente no quedaba.

- Gracias a mis pre-lectores Tarage, William T Martin, Eric Blair y LD.

Traducido al español el 13 de Mayo del 2008

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Notas del traductor: no mucho que decir, excepto que se nota mucho la madurez de Shinji y Asuka bastante. Esa escena del cello es increíblemente triste...

Gracias a Theblacksun y a BurningFlower por su trabajo como pre-lectores de esta traducción para notar errores y demás.

SAINTZERO: me alegro de que sea de tu agrado esta historia, a ver qué te parece este capítulo.

Loquin: capítulo nuevo, que lo disfrutes.

lukas21: envíame un MP con una dirección a la que te pueda escribir y ya veremos.

la generala: sí, es obvio que el sujeto al final del capítulo anterior es Kaji. Siento que este es quizás el capítulo más triste jojo

luminos: que gusto que hayas sido capaz de echarle un ojo a mis otras historias aquí. En fin, aquí el nuevo capítulo.

klasnic: lo de Kaji la hace de emoción, creo que se comprenderá más una vez vean el capítulo de "El 17avo". La verdad yo tampoco entedí a qué se refería Jimmy, la relación entre Shinji y Rei en este fic definitivamente no tira para romance, sino amistad o algo así...

Entre otras cosas, esperen el siguiente capítulo traducido en cosa de 1, 2 semanas más o menos, como siempre. Por otra parte, últimamente ando muy al pendiente sobre la noticia de que JAM Project parece que estará presente en la TNT en la Cd. de México en este mes de octubre... si es verdad iré a verlos así llueva, truene o relampaguee, simplemente para verlos interpretar la rola que le puso fin a toda una aventura épica de SRW en el PS2, GONG!.

Hasta la próxima.