Neon Genesis Evangelion: La 2nda Oportunidad

Capitulo 4: Amar

Escrito por: JimmyWolk

Traducido por: beamknight87

Notas del autor previas al capítulo - ¡Meh! Ahí estaba, quejándome por la extensión del Capítulo 3 con sus 13000 palabras y ahora éste capítulo tiene alrededor de 18000 (en ésta versión censurada) y aún así creo que todavía, todo pasa demasiado rápido (ya sabrán, lo que quiero decir). Aunque el mayor problema con esto tal vez sea, que la gente pueda empezar a esperar que todos los siguientes capítulos sean tan largos como los últimos dos, lo cual definitivamente no será (pero otra vez; yo también pensaba que éste sería bastante corto...).

Mientras que tal vez no sea del todo necesario; aún les aconsejaría que se aseguren de leer el Capítulo 2 antes de éste.

OOO

Silencio.

Eso era justo que él había tratado de evitar.

Pero ahí estaban; sentado uno enfrente del otro en la sala, sin decir una palabra.

Shinji estaba seguro que ella se estaba poniendo más y más impaciente, incluso aunque no la mirara. En vez de ello, sólo miró abajo a sus manos temblorosas, mientras que con indecisión buscaba las palabras adecuadas para comenzar. Era algo ridículo; él había sido el que quería esto, el que finalmente quería compartir y aliviar su carga de los aterradores eventos del Tercer Impacto. Y la suya también.

"¡Bueno, si no quieres hablar después de todo, creo que puedo irme!" murmuró ella finalmente y en un rápido movimiento se levantó de su silla.

Justo como era de esperarse.

Él suspiró mientras el apretar sus puños llegaba a un abrupto fin.

"Asuka..." susurró él, pero fue suficiente para detenerla en seco. "¿C-cómo fue...?"

Ahí estaba. Semejante pregunta tan simple, pero por la que peleó tan duro.

Asuka se tomó su tiempo, antes de responder; sin darse la vuelta para verlo otra vez.

"Como si no lo supieras..." fue todo, lo que ella masculló.

"¿Entonces... fuiste tú...?"

"Sí, fui yo..." El enojo llenó su voz con cada palabras. "¡Por supuesto que era yo!" Se dio la vuelta; sus ojos ardiendo con un fuego que parecía inusual hasta para ella.

"¿Qué pasa, Tercero?. ¿Creíste, que hasta yo no sería tan cruel contigo?. ¿Pensaste que ésa Asuka sólo era una ilusión y la real le ayudaría a tu trasero cobarde, sin importar lo que le pasara a ella; sin mencionar, lo que le hiciste a ella? Rayos. ¿Qué esperabas que hiciera?. ¿Cómo... por qué debería haberte ayudado?. ¿Dónde estaba tu ayuda, cuando me violaron la mente?. ¿Dónde estaba tu ayuda, cuando todos me abandonaron?. ¿Dónde estaba tu ayuda, cuando... cuando yo me abandoné?. ¿Dónde... estaba tu ayuda, cuando encontré mi felicidad otra vez, sólo para que me la quitaran una vez más?" Tomó una respiración llena por el sollozo. "¿Dónde estaba tu ayuda, cuando fui hecha pedazos y devorada viva?"

"Lo sé... lo sie..."

"¡No me vengas con un 'Lo siento' ahora!"

"Rayos. ¿Qué esperabas que hiciera?. ¡Aún si trataba de ayudarte, nunca me dejarías! Yo... yo..." Las palabras se le escaparon, al ver el fuego en sus ojos ser extinguido por una mirada fría.

"Extraño..." murmuró ella cruelmente. "Tú mismo lo dijiste, que sería justo como tú. Y aún así, incluso después de eso, aún no me entiendes del todo..."

Shinji hizo una mueca de dolor, al reconocer las palabras. Ésa había sido una de las cosas que llevó al destrozo final de sus esperanzas.

Ella lo había acusado, de que él simplemente no podía entenderla; que sería arrogante de su parte el siquiera pensar que sería capaz de hacerlo y ayudarla. Él había contestado que él no era capaz de si ella no le hablaba. Pero él lo había intentado...

¿Verdad?

¿De verdad ella necesitaba decirle todo, si él quería entenderla?. ¿Si él realmente hubiera intentado, no debería haber sido capaz de ver qué la perturbaba, sin siquiera saber cada detalle? Después de todo, él lo había visto...

"Creo, que lo hago..." finalmente respondió él. "Tu corazón es tan frágil como el mío. Pero en vez de esconderlo de los otros y encerrarlo lejos, asustaste y alejaste a todos antes de pudieran acercarse lo suficiente para tocarlo. Pero la verdad es, que realmente nunca odiaste nada como tratabas de convencer a todos".

"¡Y ahí, estás equivocado!" escupió ella otra vez. "Yo odiaba todo. Odiaba a la Primera por ser favorecida por todos. Odiaba a Misato por llevarse a Kaji lejos de mí. Te odiaba a ti por superarme. Odiaba a NERV por abandonarme. Odiaba al EVA porque ya no me aceptaba más. ¡Odiaba a Mama, a Papa... a todos por dejarme! Pero sobre todo, me odiaba a mí misma por fallar en todo lo que me personificaba; por ser tan débil. Me odiaba a mí misma por ser tan dependiente de la misma cosa por la que había trabajado tan duro y por la que vivía; me odiaba a mí misma por... sentirme... por..."

Ella miró arriba, observándolo con puños temblantes; antes de dejar caer su vista otra vez.

"¿Tienes idea de cómo es odiar lo que se supone debes amar y amar lo que se supone debes odiar?. ¡Te enferma!"

Los ojos de Shinji se abrieron como platos. ' "Me siento enferma..." '

"¡Pero ya no quiero sentirme enferma más!. ¡Ya no quiero tener que odiarme a mí misma más!. ¡Pero simplemente no... puedo!"

"Tú... no tienes que hacerlo..."

"¡CÁLLATE!" gritó ella, cubriendo sus oídos. "¡Por favor... sólo cállate!. ¡Tú mismo sabes esto!. ¡Justo como te lo dije!. ¡Tú tampoco te agradas! Tú sabes cómo es esto, si te odias a ti mismo, no te puede gustar nada más. Y si no te puede gustar nadie más. ¿Cómo se supone que aprendas cómo gustarte a ti mismo?. ¡Es... es un círculo vicioso!"

Su respiración era desigual ahora. Shinji de hecho estaba más asustado por la mirada casi maniática en sus ojos. "Pero tal vez... tal vez, si hicieras eso en vez de mí, si me odiaras, no tendría que odiarme a mí misma más. ¡O al menos podría odiarte de vuelta por una buena razón!. ¡Vamos Shinji!. ¡Me odiaste ahí, cuando me mataste!. ¡Puedes odiarme aquí!"

El chico en shock no sabía qué hacer. Las lágrimas inútilmente empezaron a formarse en sus ojos. Esto no iba como él esperaba, no del todo. Él había querido finalmente llegar a un entendimiento, sobre lo que les pasó durante el Tercer Impacto. Él quería arreglas las cosas entre ellos, para que pudieran al menos vivir juntos en paz, en vez de más o menos sólo existir el uno al lado del otro, mientras evitaban semejantes temas y mantenían la carga de sus secretos.

Pero si él no hacía nada ahora, todo se vendría abajo. Se desviarían más y más el uno del otro; sólo viviendo para sí mismos y hasta tal vez dejándose.

Entonces en verdad estarían solos. Y de alguna forma dudaba que ella de verdad quisiera eso. Tal vez éste era el por qué ella había querido evitar ésta charla desde el principio; porque había temido semejante resultado. Él no podía simplemente dejar que esto pasara. Si había un momento para dejar atrás su vieja actitud; para mostrarle que estaría ahí para ella, era ahora.

Tan determinado como pudo, se levantó.

"Tienes razón, nunca me gusté a mí mismo. Quiero decir!. ¡Mis inacciones dejaron inválido a mi mejor amigo!. ¡No estaba ahí para la gente quien me necesitaba!. ¡Maté al único quien alguna vez me dijo... que me amaba! Lo que te hice fue... inexcusable. Sin mencionar que toda la humanidad se ha ido debido a mí. Sólo quería morir; escapar de éste mundo de dolor..." Se tragó el bulto que se estaba formando en su garganta, antes de mirarla a ella.

"Pero me he dado cuenta de algo, Asuka. Incluso si te odias a ti mismo, puedes encontrar la felicidad aquí; verdadera felicidad. Pero para eso tienes que aceptar a los otros y el dolor que tal vez te cause. Tal vez... si me dejaras... yo..."

"¡No quiero que me ayudes!" estalló ella, pero se encogió inmediatamente después. "Siempre estaré sola".

"¡No tienes que estarlo! Si me dejaras... estar cerca de ti. De lo contrario, todo lo que harás será lastimarte a ti misma..." Dio un paso hacia ella, pero ella retrocedió en respuesta.

"¡Ódiame, Shinji!. ¡Tú no puedes ayudarme!"

"¡Eso... eso no es verdad!. ¡Asuka, por favor! Tú... tú nunca tuviste miedo de nadie. Lo sé, soy la última persona de la que alguien debería buscar ayuda; cualquiera serviría para eso, y la mayoría ciertamente mejor".

"Shinji..." respiró ella, continuando su retirada cuado él trataba de acercarse más.

"Sé que no será fácil, pero..."

"Ódiame, Shinji..." Se detuvo súbitamente, al sentir su ruta de espaldas ser bloqueada por la mesa del sofá. "Solo ódiame..."

"Pero nosotros somos los únicos que quedamos. Somos todo lo que tenemos. Somos los únicos que se pueden ayudar el uno al otro".

"¡No te me acerques!" Asuka gritó casi histérica, cuando él, aunque con indecisión, trataba de alcanzarla. Pero mientras ella trataba de alejarlo, se tambaleó hacia atrás contra le mesa llevándose el jarrón que estaba ahí abajo con ella.

Por unos pocos segundos, Asuka se quedó ahí, en un charco de agua que había sido el contenido del jarrón. Empapó parte de sus ropas, pero a ella no pareció importarle.

"Ódiame, Shinji..." murmuró ella otra vez, mientras se paraba lentamente, usando la mesa como soporte. "Ódiame... ódiame..." Se paró, pero no lo miró.

Entonces, su rabio tomó el control.

"¡ÓDIAME!" En su furia, agarró la mesa y la lanzó a un lado.

"¡DÉJAME!" El jarrón le pasó a sólo pulgadas y se destrozó en la pared detrás de él.

"¡MÁTAME!"

Se quedó en silencio después de eso; sin mirar arriba; sólo parándose ahí, jadeando pesadamente por su arranque.

"No..."

El momento en lo que dijo, su respiración se detuvo. Se quedó completamente quieta por un segundo, como si dejara que su respuesta encajara.

Un mero susurro. Eso es todo lo que había sido; todo lo que él daría.

Pero, era más que suficiente para cortar los últimos restos de su pensamiento razonable y para disparar un simple instinto y una reacción llevada por la emoción.

Antes de que él pudiera reaccionar, ella corrió hacia delante; sus manos temblorosas se enrollaron alrededor de su cuello, seguidas por sus brazos, cambiándolos de lugar un poco para tener una agarre fuerte en su espalda y llevarse a sí misma más cerca en éste abrazo.

Shinji no estaba seguro de qué hacer. Por mucho que quería confortarla, no tenía idea cómo. Nunca había sido capaz de calmar a alguien. Sin mencionar que ésta era Asuka; la misma Asuka quien hasta le había gritado tan solo por verla.

Pero mientras dirigía su vista abajo, viéndola sollozar en su hombro, supo que ésta no era la misma feroz y demasiado orgullosa Asuka que él conocía; ni tampoco ésta era la estoica, sin vida Asuka de las últimas pocas semanas después de que sus barreras defensivas hubieran sido destrozadas de un golpe por el ataque del quinceavo Ángel.

Ésta era una frágil niña, que estaba anhelando confort; finalmente libre tras estar encerrada en el subconsciente por tanto tiempo; solo siendo capaz de mostrarse durante su sueño, como la había visto ésa última noche de su entrenamiento de sincronización.

Con indecisión, levantó sus brazos y puso sus manos delicadamente en su espalda; regresando el abrazo siempre tan ligeramente.

"¿Lo..." ella inspiró, apenas audible, "prometes...?"

"¿Prometes?"

"No... irte..."

Algo sobresaltado por esto, asintió, incluso aunque ella no podía verlo. "Lo... lo prometo..."

Esperaba que se calmara, pero en vez de ello ella se acercó aún más.

"¡Maldita sea!" Sollozó. "¡Sólo... sólo mira, lo que has hecho! Estoy llorando otra vez. ¡Y no quiero! No quiero ser tan débil".

¿Débil?. ¿Era eso, lo que ella temía?. ¿Parecer débil, cuando ella le mostrara éste lado suyo?

Pero cómo decirle, que ella siempre sería mucho más fuerte de lo que el jamás podría ser; que no le importaba; sin sonar como un débil, deshonesto tratando sólo de calmarla.

"C-creo que se necesita mucha fuerza para mostrar tu debilidad..."

Ella le dio una risa amortiguada ante esto.

"¿Sabes?., eso se oye como un absoluto disparate..." murmuró en su hombro.

"Lo siento. Es... es solo que no soy muy bueno para dar confort".

Ella se quedó en silencio por un momento y descansó su cabeza en su hombro. "Tal vez eres mejor, de lo que piensas..."

"¿Huh? Pero..."

"Shh... Sólo... sólo... shh..."

Así que se quedó en silencio; sin hacer nada más que sostenerla, mientras sentía sus últimas lágrimas filtrándose por su camisa. ¿'Sólo' sosteniéndola? Parecía ser una especie de broma. Aquí estaba él: el manso, cobarde chico que deseó la muerte de todos, sólo para que no pudiera ser lastimado más, estaba confortando a la feroz, chica de fuerte voluntad que preferiría haber muerto en vez de pedir ayuda, y sólo por sostenerla...

Notó, que ella había dejado de llorar por un rato. Lo que era extraño sobre ello, era, que ella aún estaba agarrada de él.

"¿Asuka?" preguntó él incierto.

Ninguna respuesta. La única acción de ella era el pequeño, movimiento rítmico de su cuerpo, el cual era causado por su respiración.

"¿Asuka?" susurró otra vez, al echar para atrás un poco su cabeza para mirarla.

'¿Está dormida?' se preguntó. Una débil sonrisa se formó en sus labios mientras miraba su cara. Se veía tan inocente, tan vulnerable. Vacilando al principio, lentamente movió su mano a su mejilla y delicadamente quitó lo húmedo.

Un pensamiento lo golpeó de súbito. Él no iba a ser capaz de quedarse ahí parado toda la noche, sosteniéndola, hasta que despertara. A pesar de lo que ella siempre decía, él no era estúpido; sabía que no era lo bastante fuerte como para de hecho cargarla hasta su cuarto y sólo la despertaría, si hacía un intento fútil para hacerlo. Nerviosamente, miró alrededor hasta que sus ojos se posaron en el sofá. Como ésta parecía la mejor solución, hizo más fuerte su agarre y cuidadosamente la levantó de sus pies tanto como pudo. El sonrojo en su cara se hizo más fuerte, cuando se peso (y más que nada, la parte superior de su cuerpo) descansaba ahora completamente contra él.

Balanceándose un poco torpemente, pudo colocarla en el sofá sin perturbar su sueño. Tiernamente, la acostó, usando una de mantas dobladas ahí como su almohada, la otra para cubrirla.

'Ella tenía razón', pensó él, observando su rostro dormido. 'Las cosas cambiarán después de esto. Pero esperanzadoramente para mejor...'

Con eso, la dejó con sus sueños.

OOO

¡DOLOR!

¡DERROTA!

¡NO!

¡DESESPERANZA!

¡DOLOR!

¡NO!

¡MATAR!

¡MATAR!

¡MATAR!

Silencio...

Oscuridad..

Frío...

No había nada excepto ella misma y la silla en la que estaba sentada.

"¿Hola?" llamó en el vacío. "¿Hay alguien aquí?"

Ninguna respuesta.

"¿Estoy... muerta?"

"¿Muerta?" una voz parecía salir de ninguna parte. Ni siquiera se preguntó sobre ella.

"Muerte...

Muere...

... ¡Conmigo!"

Las escenas salieron de la nada: su padre y su madrastra hablando sobre ella; su madre hablando con su muñeca, su madre queriendo que ambas murieran juntas, su madre colgando del techo... muerta... y sonriendo.

"Ella se veía tan feliz", Asuka recordó, cuando las dolorosas memorias finalmente se desvanecieron. "Pero odiaba su cara en ese entonces".

"No quiero morir", repitió su credo. "No quiero dejarme a mí misma desaparecer. No me gustan los chicos", continuó ella, de repente sintiéndose libre de dejar salir todo lo que había estado en su alma por tanto tiempo. "No me gustan Papa o Mama. No me gusta nadie. Nadie me protege. Nadie quiere estar conmigo".

"¿Qué es lo que ella desea?"

"No quiero estar sola..." repitió ella.

"Ella no necesita estar sola más".

"Pero todos me dejaron..."

"Ella sólo tiene que alcanzarlos".

"¿Quién...?"

La imagen de un sonriente, hombre con barba incipiente, con cabello café, amarrado en una cola de caballo apareció.

"¿Kaji? Él nunca contestaba el teléfono. Shinji dijo que estaba muerto. Él quería estar con Misato de todas formas".

El hombre fue reemplazado por una alegremente sonriendo, mujer de cabello púrpura.

"¿Misato? Ella nunca se preocupó de verdad; todo era debido al trabajo. Después de todo, me dejó mudarme cuando tuve que sincronizarme con su precioso Shinji. Ella nunca habría sido la amiga que necesitaba".

La imagen de la mujer desapareció y en vez de ella apareció la de una chica de coletas, morena en uniforme de escuela quien parecía estar contenta de saludarla.

"¿Hikari? Ella es linda, pero sólo eso. A veces, ella de hecho me da la sensación de que sólo quiere ser educada, porque le doy lástima. No puede comprender lo que estoy haciendo; por lo que estoy pasando. Los únicos, quienes tal vez sean capaces de hacer eso, son la maldita Primera y..."

La imagen se desvaneció otra vez y fue reemplazada por la de un chico adolescente, de cabello negro. Él no sonrió. En vez de ello, miraba algo enfrente de él con una triste mirada en sus ojos.

"¡Estúpido Shinji!. ¡No le importo un carajo! Nunca ha estado ahí para mí cuando lo necesitaba. Sólo quiere que todos sean buenos con él. Siempre está con sus estúpidos amigos. Siempre yendo con Misato. ¡Siempre riéndose con la Primera!. ¡Siempre siendo el favorito de todos! Eso es por qué prefiere a cualquier otro que yo..."

La oscuridad alrededor de ella y su forma inmóvil fueron súbitamente reemplazadas por el ambiente de un cuarto de hospital. Sus ojos se abrieron como platos por el shock, al darse cuenta de que su triste, desesperada mirada descansaba en la paciente en la cama entre ellos. Ella misma.

No podía recordar éste evento; ésta no era su memoria. ¿Qué era esto? Debió de haber sido durante el tiempo antes de que despertara en el EVA-02...

'¿Por qué está él aquí...?' se preguntó incrédula. '¿Él... vino a visitarme...?'

Entonces, la congelación se fue. Las máquinas empezaron a trabajar otra vez, pitando y zumbando.

"Misato y Ayanami me asustan", Shinji de repente habló. "Ayúdame. Ayúdame, Asuka". Cuando la única respuesta que obtuvo fue el movimiento de su respiración, empezó a sacudirla; llamando su nombre varias veces; rogándole que despertara, que abriera sus ojos. Finalmente se colapsó, sollozando en silencio. "Ayúdame... Ayúdame... Llámame idiota, como siempre lo haces..."

Asuka no sabía qué pensar, al verlo sacudiendo el cuerpo de su otra yo, rogándole por despertar. Una parte de ella no podía creer lo mucho, cuán verazmente le rogaba por estar con él. Que él quería estar con ella.

Otra parte de ella sólo quería gritar que ella había tenido razón, que obviamente ella era la última en su lista. Que ella sólo era su último recurso, cuando nadie más quería ayudarlo.

La última parte se volvió peor ante lo que pasó a continuación. Con un último empuje, no sólo su cuerpo comatoso se volteó, sino que también su bata de hospital se abrió, exponiendo sus senos y la mayor parte de su cuerpo. Sus ojos cambiaron de una manera, obteniendo una mirada que parecía estar llena de locura y lujuria, pero misteriosamente vacía; su respiración era profunda e irregular. Nunca le quitó los ojos de encima de su cuerpo sin vida, incluso al ir de espaldas a la puerta. Pero en vez de irse, puso el seguro. Su mano lentamente yendo abajo a sus pantalones.

"¿Qué... qué está haciendo?" Sus ojos se abrieron de sorpresa y repugnancia, antes de que su expresión cambiara en una mezcla de dolor y odio. "¿Entonces, eso es todo lo que soy para ti después de todo?"

¡Él le había mentido!. ¡Él no la necesitaba; todo lo que quería era esto!. ¡Siempre había mentido!. ¡Tal vez incluso toda su mansa, indefensa actitud no era nada más que una mentira!

No quiso ver el fin de ésta escena repugnante y se dio la vuelta. Todo se desvaneció otra vez.

Todo éste tiempo él le había mentido y engañado.

¿Siempre era así, verdad? Justo cuando ella empezaba a confiar en alguien, era traicionada y dejada sola al final.

Dejó que su enojo creciera, entre más lo pensaba. ¿Cómo pudo esperar que él fuera diferente?. ¿No había sabido siempre que él sólo era un pervertido?

Ahí estaba ahora; casi seguro fantaseando sobre ellos ahora mismo. No podía soportarlo más.

"¡Me enferma sólo mirarte!" escupió con todo su odio, que pudo invocar.

"¿Porque soy justo como tú...?"

¿Qué se suponía que eso significaba? El pánico empezó a crecer en ella. ¿Pudo él haber visto en su mente, como ella lo hizo por accidente?. ¿Pudo él haber visto sus más internos secretos de su pasado? Justo como ése Ángel...

¿O de verdad él pensaba, que podía entenderla?. ¡Nadie podía!. ¿Cómo se atrevía a pensar, que él de todos era capaz de, si... si ella misma no podía?

¡No!. ¡Él no podía! Alguien quien la entendiera no retrocedería de ella. Alguien quien la entendiera no le importaría si ella lo maldecía, cuando era obvio que ella no quería. Alguien quien la entendiera estaría ahí para ella, para sostenerla.

Las escenas destellaron otra vez. Algo sobre... besar. ¡El momento antes de que se besaran!

¿Por qué no estaba sorprendida que él volvió a esto?. ¡Casi seguro, él había usado ése débil momento de ella varias veces para su placer enfermo! No ésta vez...

"¡Tú no entiendes nada!" lo confrontó ella. "¡No te me acerques!"

"Lo hago..."

¡Mentiroso!

"¡No, no lo haces, idiota!"

Su rápida patada le hizo temblar, pero él no se movió.

"¿Crees que puedes entenderme?" continuó ella su asalto. "¿Crees que puedes ayudarme?. ¡Eso es tan arrogante de tu parte!. ¡Tú nunca entenderás!"

"¿Cómo podría?" de repente interfirió él. "¡Nunca me dices nada!. ¿Cómo puedo entenderte?. ¡Es imposible!"

"Ikari. ¿Trataste de entender?"

Otra voz. ¡La voz de la Primera!. ¿Y ella de todas las personas estaba de su parte?

¡No! Casi seguro, él le había dicho las mismas mentiras y ahora todos estaban en éste... ¿Tren?

Asuka apenas y notaba los cambios de escena por más tiempo.

"Lo intenté..."

La respuesta del chico reenfocó su enojo en él.

"¡Idiota!" escupió ella, poniéndose directamente enfrente de él. "¡Sé lo que hiciste!. ¡Vamos, hazlo otra vez!. ¡Me quedaré justo aquí y te miraré!"

Por supuesto, él no se atrevería, cuando ella estaba consciente y justo enfrente de él. Un pobre cobarde, que huiría de todos sus problemas; yendo por ayuda... con todos los demás.

"Si no puedo tenerte sólo para mí, no te quiero del todo..." Esto vino como una sorpresa para ella misma. ¿Acaso ella quería estar con él? No podía decirlo. Ya no.

"¿Entonces, por qué no puedes ser buena conmigo?"

Asuka sintió su enojo crecer otra vez. ¿Eso es como era siempre, no? Siempre "¡Sé buena conmigo!" ¿Qué había de ella?

Otro cambio de escenario. Estaban en la cocina de su departamento. De alguna forma le recordaba de su tiempo después de que le violaran la mente, antes de que huyera.

"¡Quiero ayudarte de alguna forma, y estar contigo para siempre!" dijo Shinji, caminando alrededor de la silla en la que estaba sentada.

Ahí iba él otra vez. ¿Por qué él simplemente no podía callarse y dejarla sola? Eso no sería tan doloroso como sus mentiras e inútiles intentos de engañarla.

"Entonces no hagas nada. No te me acerques. Porque todo lo que harás es lastimarme".

"¡Asuka, ayúdame!" rogó él. "¡Tú eres la única, quien puede!"

"Mentiroso". Eso era. No podía escuchar sus excusas y mentiras más. Decidida a resolver esto de una vez por todas, se incorporó; asustándolo, pero ella lo siguió alrededor de la mesa de la cocina. "¡Para ti, cualquiera serviría!. ¡Tienes miedo de Misato y la Primera!. ¡Y de tu padre y tu madre también!"

"Asuka..."

"¡Sólo me estás usando para escapar!. ¡Porque es la manera más fácil de no ser lastimado!"

"Asuka, ayúdame..."

"¡Nunca amaste a nadie!" Ella lo empujó fuerte; causando que cayera, mientras que sus brazos se estrellaban contra la cafetera en la mesa, la cual liberó su contenido en el suelo. "¡Eres todo lo que tienes!. ¡Pero nunca aprendiste siquiera a amarte a ti mismo!"

Mientras caía en el líquido derramado; encogiéndose miserablemente en el piso; sólo una palabra vino a su mente llena de odio. "Patético..."

"Ayúdame... Quien sea... Alguien, ayúdeme..." Sólo lentamente, se levantó.

"Ayúdame... ayúdame... ¡Ayúdame!" Sin advertencia, de repente arrojó la mesa a un lado.

¿Así que él empezaba a desesperarse?

"¡No me dejes!" Agarró la silla y la arrojó.

¿Así que él empezaba a aterrarse?

"¡No me abandones!"

Qué mal para él.

"¡No me mates!"

Ella apenas y notó la silla estrellándose ante sus pies. Sólo miró fija y fríamente a su ahora callada y exhausta forma.

"No..."

Ahora seguro, él iría con alguien más. Iría a suplicar por ayuda a alguien más. Ir a engañar a alguien más. Lastimar a alguien más...

Pero él no lo hizo...

Asuka estaba en shock, cuando sus manos de repente volaron alrededor de su cuello; apretándolo con una fuerza desconocida. Ni siquiera peleó contra él, cuando la levantaba sollozando de sus pies.

¿Qué había hecho?. ¿Qué podía haberle causado tanto dolor, que estaba dispuesto a matarla en venganza?. ¿Por qué simplemente no fue con alguien más ante su rechazo?

¿Y si...?. ¿Podría ser que... él no había mentido?. ¿Que él quería estar con ella?. ¿Que él nunca había tenido intención de botarla, una vez que ella perdió su propósito ante él?

Pero eso no era posible. ¿Verdad? Nunca nadie...

De todas formas era muy tarde ahora. Ya no le quedaban fuerzas; la oscuridad la rodeó. Todo lo que pudo hacer, fue escuchar su débil voz, como si estuviera muy lejos...

"Entonces todos deberían simplemente morir".

¿Todos?. ¿Sólo porque ella no le había creído, que él quería estar con ella; que él la necesitaba?. ¿Debido a que ella había negado su grito de ayuda?. ¿Debido...?

'¿Debido a mí?'

Voces empezaron a llenar su mente; ¡Tantas voces! Ella no quería escucharlas. ¡Ella aún tenía que hacer esto bien!. ¡Ella aún tenía que asegurarse de que él supiera, que ella no quería que esto pasara! Que no quería que pasara así...

Pero eran demasiadas...

OOO

Olas.

Estrellas.

Una raya roja.

No podía respirar.

Matándola.

Como Shinji.

Asegurarse... de que ella no quería que pasara...

Aire.

Lágrimas... en su cara. Alguien...

... estaba llorando. Cerca. En ella.

Sólo podía ver a través de un ojo.

Shinji estaba llorando encima de ella.

¿Qué? Tercer Impacto. Instrumentalización.

¿Le había mostrado a él...?

"Me siento enferma..."

Pero al menos, no le había dejado tomar la última oportunidad que ella tenía.

OOO

Shinji tenía sus propios problemas para tratar de dormirse. Por lo que parecieron horas, se movió de un lado a otro, hasta que finalmente empezó a dormirse, sólo para ser molestado por una corriente de aire al lado de él.

'Oh genial' reflexionó él, '¿Me olvidé de cerrar la ventana?'

Mientras quería levantarse y abrió los ojos, su vista fue perturbada por unos pocos mechones de su largo, cabello rojo que ausentemente movió de su cara.

"¡Esperen, yo no tengo largo, cabello rojo! Eso significaría...'

Giró su cabeza levemente al lado, donde vio la causa del golpe previo.

'Debe de haber estado caminando dormida otra vez', se figuró, mientras cambiaba su vista nerviosamente entre el techo y Asuka, quien yacía directamente al lado de su compañero de cuarto, su espalda vuelta hacia él. Lentamente, se apartó de ella, para que él pudiera ir a dormir a otro lado. Si ella despertara y lo viera a su lado, no importaba lo que pasó ésa noche, no sería un despertar muy placentero para él.

Pero su movimiento fue detenido y sus ojos se abrieron como platos por la sorpresa, cuando una mano agarró su muñeca izquierda, poniendo su brazo alrededor de su cintura.

¿Estaba despierta después de todo?. ¿Podría ella de hecho haber venido porque buscaba su cercanía? No, eso no podía ser. Seguro, acababan de compartir un abrazo relativamente cercano; ella había derramado su corazón enfrente de él, al menos parcialmente. ¿Pero eso sólo había sido una espontánea, reacción intuitiva, verdad?

Y ahora ella no hizo nada más sino quedarse ahí, manteniendo un leve, pero firme agarre en su brazo que lo sostenía cerca de ella.

Su respiración se incrementó otra vez; sintió su corazón latir más y más rápido contra su pecho. Más que antes, se acordó de la noche antes de que derrotaran al 7° Ángel, sólo que ésta vez no podía alejarse tan fácilmente. Bueno, y que estaba viendo su espalda ésta vez.

Pero todo lo demás; la débil calidez emanando de su cuerpo, los suaves sonidos de su respiración, su aroma... era tan intoxicante como en ése entonces.

Y otra vez, apenas notándolo él mismo, se movió hacia delante, sus ojos bajaron lentamente, sus labios la alcanzaron, hasta que hicieron contacto con la suave piel en su hombro.

"No pruebes tu suerte, pervertido".

Jadeó; su comando susurrado tomándolo por sorpresa.

"Yo... yo... no lo hice" tartamudeó nerviosamente. No estaba seguro, si su shock resultaba de su súbita advertencia o por la posibilidad de que ella hubiera estado despierta todo el tiempo y de hecho quería estar cerca de él. ¿Podría ser eso?

"Yo... tú solo... olías bien..." confesó débilmente.

"Baka..." susurró ella.

Su mano todavía atrapando su brazo alrededor de ella.

OOO

Él realmente no estaba sorprendido, cuando vio que se había ido la mañana siguiente. A juzgar por los sonidos emitidos del baño, estaba despierta y tomando una ducha. Se levantó de la cama, se puso una holgada playera y pantalones y fue a hacer el desayuno. Justo como cada típica mañana.

No dijeron una palabra sobre los eventos del último día y vivieron como si nada hubiera pasado. No es que él esperara que ella actuara de forma contraria. Le había mostrado su lado débil y por lo que parecía, ella aún quería hacer eso a un lado lo más posible.

O al menos, él pensaba eso.

Lo que más lo sobresaltó cuando era hora de irse a dormir otra vez, fue que ella lo tomó otra vez por la muñeca y lo llevó a su habitación. Cuando pudo preguntar por qué, la única respuesta que obtuvo fue un murmurado "Mi cama es más grande que la tuya".

No preguntó más.

No durmieron tan cerca como la noche anterior, pero todo su comportamiento hacia esto realmente no le dejó descansar fácilmente.

OOO

Por supuesto, no se quedó con ésa única charla. Con el tiempo, obtuvieron más información el uno del otro: sobre su pasado, sus padres, sus vidas; el tiempo antes y también del tiempo desde que se conocieron el uno al otro. Pero esto no fue logrado con pláticas profundas y análisis, sino con algo que había pasado muy rara vez antes: conversación casual. Por supuesto, debido a esto ambos mantuvieron unos secretos el uno del otro, pero era suficiente para tener una ojeada a través de una grieta en el caparazón, que habían construido alrededor de ellos.

OOO

El procedimiento para dormir se repitió cada noche desde entonces. Se irían a la cama; dormirían y despertarían sin decir una palabra sobre ello, como si fuera la cosa más casual en el mundo. Ella nunca dio ninguna explicación y el no preguntó más, incluso aunque lo perturbó por un buen tiempo.

Eventualmente, vino a él, o al menos lo que casi seguro era la respuesta. Por extraño que pareciera; durante el día, tal vez fuera debido al trabajo que ahora tenía que hacer o tal vez por algo más, apenas era evidente que eran las únicas personas que quedaban en la tierra. Pero en la noche, cuando yacías solo en tu cama, sin nada para distraer tu mente, la soledad se arrastraría sobre ti, apretando tu corazón lo más fuerte posible.

Pero cuando dormían al lado el uno del otro, incluso si sólo lo bastante cerca para sentir la presencia del otro; la soledad no era capaz de alcanzarlos tan rápido. No mientras el otro estaba ahí.

Y había algo más sobre ello.

Se sentía cálido...

OOO

"No creo que es tan difícil..."

"Oh sí. ¿Cómo podía olvidarlo?. ¡Eres Shinji, el todopoderoso!. ¡No hay nada demasiado difícil para ti, nada que se pueda parar en tu camino, nada...!"

Shinji ignoró las gritos de Asuka. ¿Por qué no podía ella dejarle intentar algo por una vez, sin ponerse en su modo 'sabelotodo'?. Después de todo, estaba haciendo esto principalmente por ella.

No había venido como una sorpresa, cuando declaró que estaba harta de comer sólo vegetales, carne seca o fideos instantáneos por semanas. Ella quería algo de 'comida de verdad' y, por supuesto, esperaba que él se la obtuviera. Dado que no quería cazar y asesinar animales salvajes ni tocar a sus gallinas, ofreció ir a pescar, lo cual resultó en expresiones bastante mezcladas. Después de una discusión acalorada, sobre si el pescado era 'comida de verdad' o no, él de hecho ganó con el argumento de que, tendría que ser eso o pronto tendrían que ir a atrapar y comer insectos.

Así que, ahora empacado con algo de equipo juntado y un libro de instrucciones, Shinji se dirigió al lago afuera de Tokyo-3, seguido por la divagante Asuka. Quería evitar los Lagos Ashino, los cuales estaban inundados por el ahora mar lleno de LCL. Por lo tanto, eligió probar su suerte con uno un poco lejos de la ciudad, colocado en un paisaje pintoresco a donde había vagado después de su pelea con el 4° Ángel.

"... y no esperes que yo lo limpie. ¿Me oíste?"

Se detuvo y dejó que sus hombros cayeran en un suspiro silencioso. "Asuka. ¿Por qué siquiera viniste conmigo?"

"¿Así que no te gusta mi compañía?" preguntó ella amenazante mientras se le acercaba.

"No... Q-quiero decir... yo..."

La mirada fija de la pelirroja pronto se quebró ante su tartamudeo y estalló en carcajadas.

"¡Debiste haber visto tu cara!" dio una risa ahogada y retrocedió unos pasos otra vez. "Pero me temo, que tengo que estallar tu pequeña burbuja; no estoy aquí porque te extrañaría cuando estuviera sola o algo. Es sólo que quiero tomar la oportunidad de ir a nadar una vez más". Guiñando, le mostró un vistazo de una tira roja y blanca en su hombro bajo la playera. "Además de la escuela, no tuve otra oportunidad desde ésa vez en la piscina de NERV. Sin mencionar, que las últimas semanas ha hecho demasiado calor para mi gusto".

Shinji rápidamente desvió su mirada esperando que ella no notara lo roja que su cara ahora estaba. Su bikini; la memoria de la escena en la piscina y mencionar el calor le recordaron principalmente una cosa: dilatación térmica.

Unos pocos minutos después, llegaron al estanque. Algunos de los árboles, que lo rodeaban, había sido doblados por la onda de choque del Tercer Impacto; dos habían sido sacados de sus raíces por completo. El agua, sin embargo, brillaba en la luz del día como si nada jamás hubiera sucedido.

Lo bastante pronto, Shinji encontró un lugar desde donde quería probar su suerte. Mientras se sentaba y buscaba a tientas para unir las piezas de la caña juntas, escuchó unos pocos ruidos susurrante de alguna parte detrás de él.

'Asuka debe estarse desvistiendo...' Su cabeza se puso roja otra vez ante el pensamiento. Concedido, ella no iba a estar desnuda, dado que ya vestía el bikini bajo sus ropas, pero aún así...

"¿Ningún "¡No espíes!"? Tal vez... ¡No!... Pero...'

Sus pensamientos fueron interrumpidos por un fuerte chapoteo. Fue entonces, que notó que actualmente había tratado de conectar la primera y última partes de la caña.

Mientras tanto, su compañera femenina dio unas cuantas brazadas y se dejó ir a la deriva a espaldas.

"Hey, baka. ¿Por qué no te rindes en tu fútil intento de probar algo de semi-virilidad y vienes a nadar un poco también?. ¡El agua está perfecta!"

"Yo... yonopuedonadar..." murmuró él.

"¿Qué fue eso?"

"¡Dije... que... yo no puedo nadar!" gruñó.

"¿Tú no puedes qué?" gritó ella desconcertada, deteniendo movimiento de espaldas en sorpresa.

"¡Si los humanos estuviera hechos para nadar, tendrían branquias!"

"¡Oh, vamos, hasta los bebés pueden hacerlo! De hecho sólo es una cuestión de voluntad. Sólo necesitas algo de motiv..."

"¡Asuka, si haces tanto ruido y movimientos por aquí, de seguro no habrá ningún pez que pique!"

"¡Genial, ahora soy tu excusa para tu incompetencia!. ¡Bien!. ¡Estaré por allá!"

"¡Bien!"

"¡Bien!"

OOO

Asuka miró a su compañero desde la distancia. ¿De dónde sacó ése idiota semejante autoestima?. ¿Quién habría sabido que sólo necesitaba algo que lo asustara para mostrar algo?. ¡Pero no con ella!. ¡Cómo se atrevía a interrumpirla y alejarla!. ¡Si él quería o no; por todo lo que quedaba de su orgullo, ahora lo metería al agua de seguro, incluso si ella tenía que tragar un poco para hacerlo! Y después de todo, sería por su propio bien. Sólo necesitaba la motivación correcta...

Esperó por un buen rato y dio varias vueltas, antes de decidir poner en acción su plan. Nadando de regreso a donde él estaba pescando, notó que de hecho había tenido éxito. Incluso aunque el pescado, al que estaba mirando era hilarantemente pequeño, era suficiente para demostrarle que estaba equivocada y echárselo en cara. Pero él no se atrevería a hacer eso, una vez que terminara con él. Tan pronto como ella estaba...

"¡Aaahhh!" Su grito y salvaje chapoteo seguramente atraparon su atención.

"¿Qué pasa, Asuka?"

"¡N-no lo sé! Yo..." El agua inundó su boca y la interrumpió, cuando su cabeza se hundió bajo la superficie. Sólo después de unos frenéticos, movimientos sin coordinación, pudo levantarse otra vez. "Mi-mis piernas. Debe de ser...un calambre..."

"¡E-eso no es muy gracioso, Asuka!" Shinji se veía realmente asustado ahora. Había tirado la caña de pescar el borde de la orilla; su mano abriendo y cerrándose.

"¡No estoy...!" Asuka tosió y escupió algo más de agua al ir abajo otra vez. "¡No estoy bromeando!"

Ahora ella apenas se sostenía sobre el agua. Los último que vio fue él estaba con el agua hasta las rodillas. El tiempo pareció detenerse para ella cuando se hundió otra vez, mirando la superficie deslizarse más y más. No estaba segura si debería estar preocupada o aliviada de saber que casi seguro sería la última vez...

Pero éstos pensamientos fueron interrumpidos inmediatamente, cuando algo entró en el agua, agarrándola por la muñeca. Fue jalada de nuevo al aire.

Shinji tal vez chapoteó muy torpemente, salpicando alrededor con su brazo y sus piernas, pero: ella estaba a salvo. Arrastrándose en la orilla, tosió y escupió un montón de agua; al parecer más de lo que ella misma hizo.

Una vez que recuperó un poco su aliento, se inclinó sobre su aparentemente forma inconsciente, agarrándola levemente por los hombros.

"¿Asuka?" preguntó esperanzadamente, sacudiéndola levemente. "¿ASUKA?"

Sonriendo débilmente, ella abrió sus ojos.

"¿Ves?" se burló. "Lo sabía, te metería en el agua. 'El Invencible Shinji' sólo necesita una damisela en desgracia para mover su trasero".

"¿Esto... esto fue sólo un truco después de todo...?"

"¡Meh¡. Por supuesto que lo fue. ¿De verdad pensaste, que necesitaría tu ayuda para salir de ésa agua poco profunda?" le dijo; tal vez con más veneno en su voz del intencionado. Pero justo cuando trataba de levantarse; su agarre en sus hombros se incrementó dolorosamente, mientras él la empujaba a la fuerza de vuelta al suelo. "¡Ah!. ¿Qué demonios...?" gritó ella, pero fue silenciada cuando vio la mirada en sus ojos llenos de lágrimas; llenos de preocupación y dolor, pero más que nada de mucha ira, que de hecho la asustó.

"¡Asuka!" siseó él. ¡Puedes burlarte de mí, pues golpearme, pero no vuelvas... no vuelvas a hacer eso jamás!"

Asuka estaba golpeada por el asombro. ¿Qué había hecho ella para causar esto en él? Sólo le había jugado un truco, y ésta vez ni siquiera para su mal. Ella sólo actuó como si se estuviera ahogando... como si ella...

Sus ojos se abrieron como platos, al entender, lo que le había hecho. Pero, no pudo encontrar las palabras adecuadas para una excusa. Todo lo que pudo hacer fue asentir, para que la dejara ir.

En su regreso a casa, ninguno dijo una palabra e incluso después de que llegaron se quedaron misteriosamente en silencio.

Él no durmió al lado de ella ésa noche.

Hacía frío.

OOO

Aunque la atmósfera entre ellos se había enfriado después de éste evento, no duró mucho. Pronto, los días y las noches siguieron, como si nada hubiera sucedido y no tomó más de una semana para que fuera casi olvidado.

Shinji regresó al lago ahora y entonces, y de hecho pudo atrapar preces más grandes, para que así tuvieran al menos algo de variedad en sus almuerzos. Asuka desarrolló un más o menos sorpresivo interés por el jardín y hasta los animales. De hecho ella lo había alejado varias veces, con el argumento, de que él tal vez arruinara todo el proceso de crecimiento. No es que hubiera una prueba todavía, de quién de ellos tenía 'un pulgar más verde' que el otro, o si ambos terminarían muriéndose de hambre por cosechas demasiado pequeñas. Eso todavía llevaría un rato para ver...

OOO

¿Dónde estaba ése idiota?

Se había ido a pescar por ya varias horas. Pero ése no era el problema.

Los periodos de sol y calor a menudo eran perturbado por fuertes lluvias. Últimamente, se estaban poniendo peor; viento y truenos se convertían a menudo en tormentas completas. Pero rara vez era tan malo como ése día.

La lluvia había empezado hacía una hora y se había puesto peor y peor desde entonces. No mostraba ninguna señal de amainar, más bien lo opuesto. Y él todavía estaba allá afuera.

Ése idiota.

Asuka se forzó a alejarse de la ventana. ¿Qué estaba viendo de todas maneras? Ella nunca lo había esperado a él. ¿Así que por qué empezar ahora? Y no es como si él de hecho fuera a través de ésa lluvia; casi seguro iría a algún lado a cubrirse y esperaría a que cesara. Además, no había manera de que algo hubiera podido haber pasado. Él había dicho que no la dejaría.

Hizo una mueca, cuando notó cuán tonta ésa razón era. Pero aún así, no había manera de que algo pudiera...

Pero. ¿Y si...?

No, no puede...

Pero...

"¡Argh!. ¡Maldita sea!"

Con eso se apresuró por su chaqueta y zapatos y salió corriendo a la tormenta.

OOO

Cuando llegó al lago, él no se veía por ningún lado. Trató de ignorar la voz en su cabeza, la cual seguía diciéndole que tal vez él ido muy lejos por alguna razón y ahora yacía ahogado en la actualmente agua inestable. La voz se calmó un poco cuando fue alrededor de la orilla sin encontrar ninguna señal de sus utensilios de pesca.

'Pero eso no era mucho', la voz continuó. 'Tal vez hayan salido volando por éste viento'.

Se preguntó de dónde venían éstos pensamientos. Pero aún más se preguntó cómo podían tener tanto poder sobre ella. Escalofríos bajaron por su espalda y necesariamente no venían por el frío.

Tal vez él había ido a la ciudad y encontrado refugio allí. Eso debía ser. Debía ser...

OOO

Maldijo, al caminar en otro charco. Había cientos de ellos en éstas ruinas, todo el suelo era mezcla lodosa de suciedad y escombros. Y la lluvia y la oscuridad creciente hacían difícil ver. Si al menos las luces de la ciudad aún estuvieran funcionando. O mejor dicho: Si al menos aún estuvieran de pie.

Con su cabeza caída, dejó escapar un suspiro. ¿Cómo se suponía que encontrara a ése baka en ésta gigante, dispersa área sin siquiera ser capaz de ver?

"¡SHINJI!"

¿De dónde había salido eso?

"¿SHIIIN-JII?"

Otra vez. ¡Maldición, esto era tan vergonzoso!

¿Por qué? No había nadie para escucharla...

Además de Shinji.

"¡MALDITA SEA, SHINJI!. ¡SE ESTÁ HACIENDO TARDE!. ¡AÚN TIENES QUE HACER MI CENA!"

Mejor...

Pero todavía ninguna respuesta...

"Maldita sea..." maldijo en silencio.

Pero todavía ninguna respuesta...

OOO

Había buscado por casi cuatro horas. La tormenta apenas había cesado y la noche se acercaba más.

No lo encontraría en oscuridad combinada.

La lluvia la había empapado por completo para ahora; la chaqueta no había ayudado mucho a mantener sus ropas secas; su cabello mojado se pegaba a su cara. Unas cuantas gotas de agua bajaban por sus mejillas también. Sólo lentamente, se dirigió... no, se retiró a casa. Odiaba retirarse.

Miró arriba, cuando su casa llegó a la vista. Se veía casi pacífica con la luz acogedora, brillando por las ventanas, tan cálida, tan bienvenida, tan... como el hogar...

'Espera un momento', Asuka de pronto se preguntó, 'Yo no encendí las luces...'

Sin pensarlo más, se apresuró a la casa, abrió la puerta y casi chocó con...

"¿Shin... Shinji?

"Dios mío, Asuka. ¿Dónde habías estado?. ¡Estás completamente empapada!"

"¿Qu... Dónde estabas?"

"¿Yo? Estaba revisando el invernadero cuando la tormenta se desató. Quería esperar hasta que se calmara para venir aquí. Pero cuando no lo hizo, eventualmente corrí después de casi... Asuka, de verdad debería ponerte ropa seca. ¡Eso no puede ser saludable!"

Asuka sin embargo no se movió. Mantuvo su cabeza abajo; el empapado, cabello chorreante cubriendo casi toda su cara de su vista. Ambos puños suyos estaban cerrados fuertemente y su voz estaba temblando con enojo.

"¿Estuve allá afuera, por cuatro horas, buscándote y estuviste aquí TODO EL TIEMPO?"

Su súbito salto hacia delante sobresaltó a Shinji quien se encogió ante el golpe esperado. Más se paralizó, cuando sus brazos volaron alrededor de él, dándole un sorpresivo fuerte abrazo.

"¡Idiota estúpido!" ahogó ella con una voz quebrada en su hombro. "¡Si haces algo tan estúpido como eso otra vez, yo personalmente te mataré!"

"¿Estabas... estabas de verdad preocupada por mí?"

"Yo... yo sólo... ah. ¡Cállate, baka!" bufó ella y se alejó de él. "¡Espero que tengas la cena al menos hecha! Si está buena tal vez pase por alto de que tú no me buscaste..."

Una punzada de culpa lo golpeó cuando ella dijo la última frase en un tono más decepcionado que amenazante.

Aún así...

No pudo evitar, sonreír...

OOO

"Todo esto es tu culpa. ¿Sabes?" Asuka lo saludó ronca, tratando de incorporarse en su cama, mientras él entraba a su habitación, cargando una bandeja con un tazón de sopa caliente.

"Lo..." Fue interrumpido, cuando la pelirroja le dio una mirada de advertencia. O al menos, hizo lo que más se acercaba a eso, debido a su estado actual. Pero sus ojos hinchados y nariz roja simplemente no la hacían tan amenazante como ella intentaba ser.

Suspiró. "Bueno, fue mi culpa que salieras con ésa tormenta y atraparas un resfriado..." admitió él, mientras ponía la bandeja en su regazo, con cuidado de no derramar nada.

"¡No me voy a mejorar por tus disculpas! No necesitas culparte constantemente a ti mismo. ¡Puedo manejar eso por ti muy bien!"

Soltó una risita ante su broma, pero sus risas rápidamente cambiaron en tosidos; el súbito movimiento brusco mandando gotas de sopa por el borde del plato en la bandeja.

"Será mejor que comas, mientras algo esté en el tazón".

Asuka asintió, entonces tomó la cuchara y metió la sopa directamente en su boca.

Sus ojos se abrieron como platos por el shock y el dolor, cuando la parte interna de su boca entró en contacto con la temperatura inesperada.

"¡AAAHHH!. ¡ESTÁ CALIENTE!. ¡Maldita sea!. ¿No puedes cocinar sin calor?"

"Lo sien... Uh... T-te ayudará a que te mejores".

Ella respondió a eso con una sonrisa, pero obviamente decidió no discutir más. Una sonrisa se formó en su cara, mientras la miraba tomar el resto de la sopa sin más quejas.

"Bueno. ¿Cómo te sientes?" preguntó él, cuando se terminó la última gota.

"Mejor. Así que. ¿Puedo salir de la cama otra vez?"

Shinji soltó una risa ahogado por dentro. Le había preguntado eso constantemente, dado que él la había mandado con un montón de argumentos y razonamientos a la cama, para que pudiera recuperarse. Pero Asuka no era una persona quien simplemente podía quedar en cama por unos días sin tener nada qué hacer. Y ella casi seguro no había considerado que él no estaría a su alrededor todo el tiempo y mucho menos pasar la noche a su lado, cuando estuvieron de acuerdo que deberían hacer su mejor esfuerzo por no infectarlo a él también.

Dio un paso adelante y delicadamente colocó una mano en su frente.

"Tu fiebre ha bajado, pero aún tienes algo de temperatura. Deberías quedarte aquí por un rato".

"Oh genial", hizo una mueca ella. "¿Sabes qué?. ¡Dado que eres un doctor tan cumplido, tú serás el responsable del principal cuidado médico de ahora en adelante!"

"¿Qué? Simplemente eres muy floja para aprender todas ésas cosas de teoría. ¿Verdad?. ¿Y si yo me enfermo?"

"¡Ninguna protesta aquí!. ¡Ésa fue una orden, Ikari!" se burló.

"Oh, muy bien..." suspiró en derrota. "Pero como 'doctor', te digo que te quedes en cama y duermas un poco".

"Está bien, está bien..."

Estaba listo para salir del cuarto, mientras ella se acomodaba bajo las sábanas, pero algo lo mantuvo en su lugar. Algo que aún tenía que arreglar.

"Asuka..."

"¿Hmm?"

"Aún... aún no te he dado las gracias por haber ido allá fuera y buscarme. Que... que de hecho te preocupaste por mi bienestar..."

"Yo..." Rápidamente giro su cabeza que se estaba sonrojando levemente para evitar su mirada. "Sólo no quiero vivir aquí totalmente sola. S-sería muy aburrido sin nada de compañía. Yo... eso... no tuvo nada que ver en particular contigo. ¿Entendido?"

"Sí", dijo él un poco decepcionado. Pero no dejaría que ninguno de ellos se echara atrás. No ésta vez.

Los ojos de Asuka se abrieron como platos, cuando de repente él tomó su mano.

"Pero gracias de todos modos..." concluyó él inclinándose más cerca a su cara.

No fue realmente un beso. Más bien como un pequeño picoteo en los labios.

Pero éste sorpresivo movimiento atrevido de él fue más que suficiente para dejarla sin habla por un momento, en el cual él se levantó lentamente, tomó el plato y fue a la puerta.

"Baka", pudo murmurar al final, causando que se congelara en el umbral de la puerta. "Pudiste haberte infectado ahora..."

Sonrió. "Eso... lo habría valido..." aseguró él, mientras salía y cerraba la puerta tras él.

"Baka..." Asuka susurró una vez más, cerrando sus ojos para dormir. Aún sintiendo su tacto.

Del otro lado de la puerta, las piernas temblorosas de Shinji finalmente cedieron y con un suspiro de alivio, se desplomó, recargándose contra la pared. Jadeó por aire, después de contener su aliento sin realmente darse cuenta, mientras actuaba lo más sereno que pudo. Pero, sonrió ampliamente.

"Bueno, ella no me golpeó..."

OOO

"¡Bueno, JÓDETE!"

Llena de enojo, se dio la vuelta y salió corriendo de la habitación, de no haber sido sujetada por su compañero de cuarto.

"¿Qué?. ¿Qué pasa, Asuka?" Shinji preguntó, desconcertado.

"¿'¿Qué pasa?'?" estalló ella, liberando su brazo a la fuerza de su agarre. "¡Acabas de decir que la amabas! Y-yo pensé, tú..." se interrumpió, desviando la mirada otra vez.

Él suspiró. Así que eso era. Debió de haber sabido que esto causaría problemas algún día. Debió haberle dicho esto mucho antes.

"No entiendes. La amaba, pero no así. Aya... Rei, ella era... un clon... de mi madre..."

"¿Ella... era tu madre?" Sus ojos se abrieron como platos, al darse cuenta, de lo que esto parecía implicar. "¡Eso es... eso es enfermo!"

"No. Incluso si ella estaba hecha de mi madre, ella... ella aún era su propia persona. Ella sólo era... no lo sé... como mi madre, si sabes a lo que me refiero. Creo que eso es por qué me gustaba estar con ella. De alguna forma me sentía... a salvo. Y quería que ella fuera... feliz... Pero tú sabes; no soy muy bueno en eso..."

"¡Aún creo que es enfermo! Deseando a tu madre..."

"¡Que no! Dije; que no era así", trató de defenderse a sí mismo. "Yo... ¡Argh!. ¡Debí haber sabido que no lo entenderías!. ¡Incluso habrías malentendido eso con Kaworu! Él..." Shinji se detuvo a sí mismo, arrepintiéndose de lo que dejó escapar, el momento que salió de su boca.

"¿K-Kaworu?" Como se esperaba, su enojo fue temporalmente reemplazado con confusión. "¿É-él?. ¿T-tú estabas...?. ¿Un... un chico?"

"S... No... Quiero decir... ¡No es así! Él... él era el último Ángel..."

"¿El último...¿Así que tenía un tipo de poder que hacía que todos se enamoraran de él o qué?"

"No..."

"Entonces, suponiendo, que no estás naturalmente tras tu enemigo o tu propio género¿Cómo hizo para que te enamoraras de él?"

"No me..." empezó él a protestar, pero las palabras se le escaparon. "Él... él dijo, que me amaba..."

"¿Eso es todo?. ¿Alguien llega, dice que te ama y lo amas de vuelta por eso?. ¿Tan fácil es ganar tu amor?"

"No... no lo sé..."

"Bueno, entonces... yo... yo..." masculló ella con indecisión, como si estuviera buscando las palabras correctas o luchando por sacarlas. Pero entonces lo miró de vuelta. "¡No puedo creerlo! Pero ése siempre fue tu problema. ¿Verdad? Nunca fuiste capaz de decirle a alguien cómo te sentías, pero siempre esperabas que alguien te mostrara amabilidad. ¡Así que te enamoras de aquellos, sin importar quién o qué son, sin importar cuánta verdad hay en sus palabras! Pero... pero. ¿Y si hay alguien quien te ama honestamente, pero tampoco es capaz de dar el primer paso?. ¿Nunca lo verías, verdad? Creo que aún es muy difícil para ti que entiendas los corazones de las mujeres..."

"Tal vez... tal vez no..." susurró él mientras ella azotaba la puerta de su cuarto detrás de ella. "Pero creo que tienes razón..."

OOO

Amor...

¿Qué era el amor de todas formas?

La gente siempre decía, que sabrías lo que es amor, una vez que lo sintieras. Pero al final, ellos aún tenía otras personas, de las cuales podían aprender o podían compararse.

Pero. ¿Y si no hubiera otras personas?. ¿Quién podía juzgarte sobre si estabas enamorado de alguien o sólo experimentabas un gusto repentino por alguien; si pensabas que estabas enamorado?

Shinji pudo oír a su compañera de cama cambiar de posición nerviosamente detrás de él, a veces inhalando aire, como si quisiera hablar, pero entonces se quedaba en silencio. Había estado así los últimos pocos días; ansiosa y hablándole solamente en cortas, frases interrumpidas, como si estuviera intentando decir algo y forcejeando por hacerlo.

"Tú..." de repente ella empezó, 'tú sabes que te amo. ¿Verdad?"

Fuera lo que fuera; si no quedaba nadie más¿No dependía de ellos el decidir? Podían hacer su propia definición si era necesario. Si él tenía el sentimiento más fuerte, que podía imaginar tener por otra persona; uno que llena tu corazón de alegría, cuando estás con, ves o incluso sólo piensas en ésa persona; cuando ya extrañas a la persona el momento en que se va de la habitación; cuando harías todo por mantener a ésta persona feliz; ¿Había alguien para decirle, que no podía llamarlo amor?

Él sonrió. "Lo sé. Tan seguro como te amo también..."

OOO

Uno pensaría, que una vez que dos personas admiten estar enamoradas el uno del otro, pasarían felizmente todo su tiempo juntos; disfrutando cada segundo de la compañía del otro.

Pero, los siguientes días, Asuka y Shinji parecían vivir como si nada hubiera pasado; o al menos a primera vista. Pero con una mirada más de cerca, uno notaría que de hecho hacían su mejor esfuerzo por evitarse el uno al otro. La mayor parte del tiempo la pasaban en sus habitaciones respectivas, o Asuka estaría en el jardín mientras que Shinji hacía algo de limpieza en la casa, o él se iba a pescar, o ella iba a la ciudad por suministros, o...

El poco tiempo que pasaban juntos, apenas si hablaban y sólo de cosas casuales, evitando éste tema a toda costa. Sólo intercambiaban tímidas miradas que rápidamente evitaban, como si fuera algo prohibido que simplemente no podían resistirse a hacer.

Ambos sabían que era demasiado ridículo; ambos ya sabían el que otro se sentía de la misma forma. ¿Entonces por qué de ésta conducta absurda?. ¿Qué era lo que aún temían?

¿La cercanía?

Habían estado cerca el uno del otro ya por los últimos pocos meses, mentalmente y a veces al menos también físicamente. Incluso aunque especialmente lo último nunca realmente había tenido intención de más allá de amigos. ¿Pero no era ir más allá de eso una parte de lo que querían?

¿De ser lastimados de nuevo?

Ambos habían mostrado y asegurado que no lastimarían al otro intencionalmente. Por supuesto no se podía subestimar el riesgo de que sucedería sin querer tarde o temprano. ¿Pero no era un riesgo pequeño comparado con lo que valía?

¿La nueva, desconocida naturaleza de ésta situación?

¿Pero no querían explorarla juntos?

"¡Maldita sea!. ¡Esto es ridículo!" Asuka murmurar, haciendo a un lado su plato vacío sobre la mesa.

"¿Huh?. ¿Qué pasa?" preguntó Shinji confundido, mientras lo alcanzaba, para poder lavar los platos. Pero su mano fue detenida, cuando ella delicadamente la tomó con la suya.

"Esto..." dijo ella, entrelazando sus dedos con los de él, "Me refiero a esto..."

Mirando a sus ojos, ella supo que él realmente no entendía.

"Ven conmigo..." Fue a la sala, arrastrado a Shinji atrás, quien aún estaba inseguro de las intenciones de ella. Ahí, lo llevó hacia el sofá y se sentó, jalándolo abajo para hacer lo mismo. Se movió para verlo a la cara y también tomó su otra mano.

"Shinji, lo que... lo que dije ésa noche... d-de verdad lo quise decir". Pausó para mirar a sus ojos. "Te amo".

"Lo... lo sé", aseguró sonriendo, sus mejillas sonrojándose levemente. "Yo... yo también te amo".

"Entonces. ¿Por qué no actuamos como personas enamoradas?. ¿Por qué incluso nos evitamos el uno al otro?"

"Nosotros... yo..." tartamudeó él, como si realmente nunca antes hubiera pensado la pregunta. Entonces sacudió su cabeza. "No lo sé..."

"Entonces. ¿Por qué no nosotros...?" No terminó su pregunta.

El tiempo pareció congelarse en ése momento, cuando sus labios hicieron contacto con los de él.

Ninguno se movió o hizo un ruido. Sólo se sentaron ahí, con los ojos cerrados, sus manos enlazadas; sólo disfrutando la calidez del otro; el leve, precioso tacto de sus labios, como si fuera su mismísimo primer beso.

¡No, era su primer beso! El pequeño picoteo, que Shinji le dio cuando estaba enferma le mostró su preocupación y que estaba agradecido por la suya, que había mostrado antes; pero no era como esto. Y el beso de antes...

En ése entonces, había odiado de que lo quería; odiado de haberlo disfrutado. De que trató de convencer a su yo egocéntrico de que no se suponía que fuera un honesto, beso anhelado, sólo algo para matar el tiempo y burlarse de él al apretarle la nariz, no lo hacía mejor; más bien lo contrario. Era sólo para que a él no fuera capaz de gustarle, justo como no podía permitírselo ella misma. El momento, en que corrió al baño, se había arrepentido de ello más que cualquier cosa de antes; por un lado de que había sido tan débil como para permitirse besarlo a él de todas las personas; por el otro de que ninguno de ellos hizo algo para hacerlo durar, para hacerlo un beso real. No sabía cual sentimiento odiaba más.

Pero ésta vez, no había necesidad de arrepentirse de nada; estaban libres de disfrutarlo, de amarlo. Y así lo hicieron hasta que la falta de aire se hizo presente, forzándolos a partir, jadeando levemente.

Eso es algo que la gente debe hacer, cuando está enamorada!" exclamó ella sonriendo.

Él asintió, sonriendo serenamente, antes de dejar sus manos y llevó una temblante suya tiernamente a su mejilla. En un (al menos para él) sorpresivo movimiento atrevido, llevó sus labios de vuelta a los suyos; atreviéndose a besarla con más pasión que antes.

No es que le importara. El impulso de sentir lo más posible de él se elevó al punto que llevó sus brazos alrededor de su cuello, justo como los de él hallaron su camino alrededor de su cintura; llevándose el uno al otro más y más cerca en el beso. Ella incluso pudo sentir un anhelo desconocido emitiéndose de él; un calor que era temido y bienvenido al mismo tiempo. Por una vez, le dejó llevar la dirección; él abrió su boca y la suya siguió, él... ¿Era ésa su lengua contra la suya? Se sobresaltó por un momento, pero no se detuvo; en vez de ello, se dejó abrumar por la estimulación, regresando el juego recién descubierto de sus lenguas. Pero demasiado pronto, tuvieron que partir otra vez.

"Ya veo, aprendes rápido", lo elogió un poco mareada. "Ta-tal vez incluso un poco demasiado rápido. Y ya que estamos en eso. ¿Dónde aprendiste a besar así?"

Su sonrisa súbitamente se desvaneció y desviaba su mirada, mientras se ponía de un rojo brillante. "Mi-Misato..."

"Mi... ¿QUÉ?"

"Fue... fue justo antes de... antes de que muriera. Ella lo llamó un 'beso de adultos'. Ella... me dio ése tipo de beso y dijo que... haríamos... el resto, cuando regresa. Ambos sabíamos, que ella no viviría tanto. Pensándolo, no estoy seguro si ella quería decirme que era lo bastante mayor como para hacer la decisión correcta, o si quería mostrar que había gente que me amaba después de todo. Pero en ése momento sólo me confundió aún más e hizo el momento de su muerte mucho más doloroso para mí..."

La primera punzada de celos, que sintió, fue rápidamente calmada por honesta compasión por el chico quien estaba sufriendo por la muerte de su antigua tutora. La usualmente alegre, pero a veces resbalosa mujer había significado mucho para ella también; incluso si ellas tenía sus conflictos, Misato siempre había tratado de al menos ser una amiga. Pero para Shinji, ella había sido incluso más. Había sido la primera en mostrar preocupación por él, la primera a la que él se había abierto. Ella había sido la primera que fue... casi como una madre.

Asuka llevó su mano para acariciar delicadamente su mejilla. Así, pudo alzar sus ojos húmedos para fijarlos con los suyos otra vez. Para así poder algo más que la gente hace por alguien que ama.

"Está bien", dijo ella con una sonrisa tranquilizadora.

OOO

A primera vista, parecía como si sus vidas no hubieran cambiado mucho, ya que continuó. Sus actividades diarias eran hechas como siempre; aprender, comer, trabajar; no hubo un cambio obvio en eso durante las siguientes semanas y meses.

Pero mirando más de cerca, uno vería las diferencias. Y no eran sólo los besos ocasionales u otro contacto físico (el cual no sucedía tan a menudo como casi seguro pasaría con la mayoría de otras parejas en su situación). Pero después de que pudieron admitir sus sentimientos abiertamente, pareció, como si un peso hubiera sido levantado de sus hombros; uno, que ni siquiera sabían que estaba ahí.

Si no fuera por el hecho de que eran las únicas personas en la tierra, podrían vivir la vida de una más o menos típica pareja de adolescentes, la cual exploraba ésa cosa llamada amor por primera vez.

OOO

El sudor bajó por su frente. Su respiración era irregular. Una vez más, miró a la magnífica pelirroja enfrente de él, esperándolo a que hiciera su movimiento. Su mente daba vueltas. ¿Cómo había pasado esto?. ¿Por qué había estado de acuerdo con esto? Bueno, casi seguro, porque una parte de él de verdad quería hacerlo. Pero aún así...

"¿Eh... anemia...?"

"¡Casi!"

"¿An-emia aplástica...?"

"Bueno, dejaré pasar ésa", dijo Asuka, marcando una casilla al lado de ésa pregunta en su lista...

Habían hecho éstas pruebas ahora y entonces para ver si sus estudios de hecho valían el esfuerzo. Sería bastante inútil, si tuvieran que ir a buscar en sus libros, cada vez que necesitaran cierta información. Las pruebas de Shinji en sus estudios médicos, como las de hoy, eran aún más importantes para esto, en caso de que tuviera que usar su conocimiento en un momento crítico. Por supuesto, ninguno de ellos esperaba que él se convirtiera en un doctor en pocos meses; de que fuera capaz de aprender ésta gran variedad de información en tan poco tiempo, donde otros estudiaban por varios años, usualmente incluso mientras se especializaban a una división.

En vez de ello, se enfocaría a aquellos temas con los que casi seguro se confrontarían. También se dejó muy claro que no haría nada que requiriera anestesia o cirugía, si podía evitarse, ya que era demasiado riesgoso en su opinión.

"Muy bien, siguiente pregunta. ¿Qué medidas deben tomarse en caso de insolación?"

"Eh..."

"Oh vamos, ésa es una fácil. ¡Hasta yo la sé!"

Tragó saliva. Por supuesto, ella también aprendía algunas, como él hacía con los deberes de ella, en caso de que uno no fuera capaz de cumplir sus tareas debido a enfermedad u otras razones. Pero aún era vergonzoso, que la respuesta parecía escapársele.

"Yo... ehm..." tartamudeó, mientras se acercaba más y nerviosamente se inclinaba sobre ella, "¿Yo...te amo...?"

"Linda respuesta", dijo ella sonriendo y mirándolo, pero entonces detuvo su apresurado avance para besarla, al levantar su mano entre ellos, "¡Pero no la correcta!"

"Ohh, pero... eh... era..."

¿Por qué había estado de acuerdo con esto...?

OOO

Algo que pronto se convirtió en una cosa ocasional desde que se mudaron, eran las tardes que pasaban, mirando TV. Por supuesto, ya no había más emisiones, pero al menos uno de los Yamaderas había sido un coleccionista de cintas de video y DVD's.

Lo que al principio había sido sólo otra forma de matar el tiempo, se había convertido en una buena oportunidad para algo de abrazos. Especialmente si miraban una película romántica como ésa noche.

Era uno de esos más bien mediocres filmes occidentales que siempre mostraban el mismo esquema: Él la conoce; se enamoran; algún problema amenaza su relación (usualmente un tipo de malentendido que involucra a un rival), pero al final, se quedan el uno con el otro de todas formas.

Ahora mismo, "Él" la llevaba a casa a "Ella" después de una cita. De vuelta en su departamento, ella le preguntaba, si quería pasar por un café y él había estado de acuerdo. Entraron, empezaron a besarse... y a desvestirse...

y...

Shinji rápidamente desvió su mirada de la pantalla, sonrojándose brillantemente. Asuka soltó una risita y le dio un pequeño codazo, al darse cuenta de su reacción.

"Baka, ésa película es clasificación PG-13. Realmente no llegas a ver nada. ¿Ves? Ya se acabó".

La sintió reclinarse contra su hombro, suspirando. Sabía, que era bastante tonto que aún reaccionara así, especialmente teniendo en cuenta los usualmente sin intención encuentros íntimos con Rei, Misato y particularmente con Asuka. Pero éstos habían incrementado su nerviosismo sobre dichas situaciones en vez de aliviarlo. Y ahora, teniendo al objeto de su deseo en sus brazos no ayudaba mucho a aliviarlo. Incluso estando "oficialmente juntos" ahora por ya un tiempo, aún no se atrevía a tocarla en ningún lugar íntimo. Pero no iba a ser capaz de huir de ello para siempre, si su relación continuaba como ahora... tarde o temprano, irían más lejos...

"¿Sabes, Shinji? Es algo triste que no podemos hacer algo como eso..."

¿... pero tan pronto?

"Eh... uh... S-si t-t-tú q-quieres... quiero decir... bueno... n-nosotros podríamos... técnicamente..."

"¿Hmm?. ¿Qué estás tartamudeando?"

"B-bueno, es u-un poco súbito. ¿Sabes? Quiero decir, no habíamos hecho más que besarnos, pero s-si tú quieres hacer... eh... 'más' ya..."

"¡Baka-hentai!" lo regañó, ella misma sonrojándose, al entender, a lo que se había referido. "¡No estaba hablando de ésta cosa repugnante!"

"Oh..." Sonó un poco decepcionado. "¿Así que nunca has pensado sobre... 'eso'?"

"Eh... yo..." tartamudeó Asuka, su cara ahora rivalizando con el color de su cabello. Claro, ella había pensado sobre eso; más de una vez había encontrado difícil no dejar que sus hormonas tomaran el control, diciéndole que fuera más allá con cada beso y cada caricia. Pero todavía no podía dejar que sucediera.

¿O podría...?

"Ehm, lo que quería decir era, que es triste, que no podamos salir a cenar o al cine o a un festival o algo. ¿Sabes? Cosas normales como ésas..."

Él asintió, más o menos agradecido de que dejara pasar el tema vergonzoso.

'¿Algo normal?' reflexionó, cuando ella regresó su atención a la pantalla.

Una gran sonrisa halló su camino a sus labios, cuando una idea se formó en su mente.

OOO

Asuka yacía incómoda en su cama. Los últimos eventos de ésa tarde; las sensaciones dolorosas en su estómago que habían causado, no la dejaban quedarse dormida.

Siempre tenían algunas peleas; su admisión del uno al otro no había cambiado mucho eso. Pero no podía recordar una discusión que hubiera sido tan mala como la de ésa tarde.

¿Qué la había empezado? Ni siquiera recordaba eso. Sólo que había sido culpa de él. Y que terminó con ambos gritándose el uno al otro.

Y ahora tenía que estar sola otra vez; fría y sola con sentimientos de arrepentimiento y culpa. ¿Por qué simplemente él no podía decir que lo sentía como siempre y ellos...?

Asuka frunció el ceño ante ése pensamiento.

¿Por qué simplemente ella no podía decir lo sentía? Ése estúpido orgullo, estaba ahí después de todo. ¿No se había prometido a sí misma no dejarle que la dominara otra vez? Y ahora mira lo que tal vez le costara.

El miedo se arrastró en la mezcla de sentimientos; miedo de que esto tal vez arruinara todo entre ellos, que él tal vez... incluso la dejara...

El pensamiento de estar completamente sola fue suficiente para que se incorporara en un instante. Por mucho que le disgustaba el pensamiento de que no podían estar tan cerca como lo estaban más, era mejor mientras él al menos estuviera ahí.

No. Ella iría y se disculparía. Incluso si era culpa de él. Pero otra vez. ¿Lo había sido del todo? Él había dicho algo y ella contestó... ¿O más bien gritó de vuelta? Sin embargo, todo se había ido abajo desde ahí.

Lentamente, se arrastró fuera de, de su cama arrugada en la que no había podido dormir y fue a la puerta de su habitación. Una profunda respiración; entonces la abrió... para escuchar un ruido similar desde el otro lado del corredor. Incluso a través de la oscuridad de la noche, los ojos de Shinji se clavaron en los suyos mientras se acercaban el uno al otro.

"Yo sólo..." dijeron simultáneamente; sin dejar el umbral de sus puertas como la única reminiscencia de su entrenamiento de sincronización.

"¡Adelante!"

"¡No, tú!"

"Está bien, yo..."

Se detuvieron, ya que esto no parecía funcionar; buscando las palabras correctas (que no fueran usadas por el otro en el mismo exacto momento). Segundos después, en los cuales no hicieron nada más además de verse el uno al otro, abriendo sus bocas y cerrándolas otra vez, hasta que, eventualmente, se rindieron. Y en vez de ello sellaron sus labios en un beso que decía suficiente.

Al parecer, ella aún no podía disculparse por algo. Pero tal vez era justo como ella siempre le había dicho.

Tal vez simplemente no necesitaba hacerlo...

OOO

Shinji sonrió para sí mismo mientras se dirigía a casa a través de las ruinas de la ciudad destruida. Casi todas preparaciones estaban hechas para el gran día. ¿O debería ser un día "normal"? El resto, tendría que terminarlo de alguna forma poco antes, cuando Asuka estuviera fuera. Después de todo, se suponía que fuera una, esperanzadoramente placentera, sorpresa.

De repente, fue cegado por algo en el suelo; brillando en la luz solar.

A pesar de su primera intención de descartarlo como un trozo de vidrio, le dio una mirada más de cerca al objeto.

Mientras lo levantaba y cuidadosamente le limpiaba el polvo, su sonrisa previa se hizo aún más ancha.

Tal vez hubiera un día aún más grande después de todo.

OOO

Asuka lentamente despertó a una nueva mañana. Mientras abría sus ojos, no pudo evitar, sonreír, viendo a Shinji aún durmiendo a su lado. Se veía demasiado lindo, con su cabello alborotado, sus débiles ronquidos, su... ¿Mano en su seno? Se sonrojó, cuando de repente se percató de la leve presión.

Dormir en una cama casi naturalmente causaba algunos "incidentes" como éste. Todos ellos habían estado acompañados por muchos sonrojos, excusas tartamudeadas y, antes de que declararan sus sentimientos el uno al otro, un montón de maldiciones y dolorosas abofeteadas contra Shinji.

Instintivamente, Asuka tomó su mano para quitarla, antes de que despertara. Pero entonces se detuvo.

'La verdad, no se siente mal'.

Sus ojos rápidamente vagaron a su cabeza acomodándose.

'¿Y esto no debería ser algo normal entre la gente enamorada?'

Su boca se abrió y cerró unas cuantas veces.

'Pero siempre somos así. ¿Verdad? Cuando nos abrazamos o besamos, sus manos nunca se mueven más allá de mis caderas o mi espalda y yo misma tampoco soy mucho más cariñosa. Quiero decir, incluso veo que no halla mucho contacto entre nuestros pechos. E incluso después de todo éste tiempo, cuando accidentalmente tocamos al otro en un lugar íntimo, ambos aún nos sonrojamos y nos separamos inmediatamente...'

Él se revolvió.

'Tal vez podríamos...'

Aunque, el momento en que empezó a abrir sus ojos, ella rápidamente se quitó su mano de encima.

'Obviamente no...'

"Buenos días", la saludó con una sonrisa que ella débilmente regresó.

"Buenos días". Se inclinó y lo besó, tratando de olvidar sus pensamientos.

"¿Sabes qué?" Sonrió ella, mientras movía su mano por su mejilla. "Creo que necesitas empezar a afeitarte".

"¿Eh?" Reflejó su movimiento previo. "Bueno, quería ir a la ciudad de todas formas. Creo, que puedo buscar entonces una máquina de afeitar".

Ella frunció el ceño ante su anuncio. "Has estado yendo a la ciudad muy a menudo últimamente. ¿Qué estás haciendo ahí de todas formas?"

Él sólo sonrió mientras se incorporaba. "Ya lo verás, una vez que todo esté listo..."

OOO

"¿Una... cita?"

"¡Sí!. ¿Entonces, vienes?"

"¡No!. ¿Qué estás pensando?. ¡No puedes esperar que una chica salgo contigo en una cita en el segundo en que se lo pides!"

"Oh... yo..." Su cara se inclinó visiblemente decepcionada; la tímida, esperanzada sonrisa desapareció en un instante.

"Tienes que darle al menos el tiempo para vestirse", añadió rápidamente Asuka sonriendo; inclinándose hacia él para darle un pequeño beso en la mejilla.

Sin importar lo que pasara, aún era divertido burlarse de él un poco ahora y entonces. Y si el resultado de ello era verlo sonreír aún más brillantemente que antes, era mejor. Incluso aunque, ella no tenía idea, de que había planeado; seguramente era, en lo que él había trabajado cuando salió los últimos días. En lo que había trabajado para ella.

¿De verdad esperaba él que arrojara todos sus esfuerzos a la basura?. ¿Como si ella no hubiera mostrado suficiente, de que había cambiado tanto? Ése tonto, pequeño baka...

"Enseguida regreso", le dijo guiñándole un ojo y corriendo a su habitación.

OOO

El "enseguida vuelvo" se convirtió en casi una hora. Y de hecho, él no vio mucha diferencia mas que se había cambiado en su vestido amarillo favorito. No es que le importara. Se veía tan hermosa como siempre.

Durante el viaje en el auto, Asuka estaba tan emocionado como una niña pequeña que iba a la feria; sin importar lo mucho que trataba de ocultarlo.

Finalmente, llegaron a su primera parada. La mitad del edificio, de lo que parecía haber sido un cine, estaba aplastado por una gran cantidad de escombros de su vecino. Pero además de ésta destrucción, había sido el único que Shinji fue capaz de encontrar con al menos una sala que aún estuviera intacta, incluso aunque tuvieron que escalar por varias rocas dispersas para llegar ahí (lo cual fue comentado por una levemente molesta Asuka, como si la hubiera llevado a una cita o un recorrido de aventura). Otra ventaja era, que el proyector que había podido hacer funcionar (después de un poco de alteración) con algunas baterías de auto, era un nuevo, modelo digital que era capaz de reproducir DVD's. Eso no sólo le daba a Shinji la posibilidad de traer una película romántica que tenían en casa, sino que también no tenía que ir allí y cambiar los rollos varias veces. Así, eran capaces de disfrutar la película sin ninguna molestia.

No es que vieran mucho del filme, ya que estaban más ocupado con "otras actividades". Shinji no podía evitar, recordar a la pareja que había visto en el cine varios meses antes, incluso aunque no eran tan salvajes como ésos dos. Pero recordó lo mucho que había deseado tener también a alguien; alguien para estar así de cerca.

Al parecer, algunos deseos eran concedidos después de todo...

OOO

"Creo, que recomendaré éste restaurante. ¡La comida es genial!"

Shinji sonrió apaciblemente. "¿No te importa que sólo la calenté aquí? Habría sido mucho mejor, si hubiera tenido tiempo de hacerla más fresca..."

"¡Oh, vamos, es lo que mejor que has hecho en mucho tiempo!"

"Gracias..." masculló orgulloso.

Ya que no comió mucho, él realmente no podía juzgar. Estaba demasiado ocupado viéndola. La luz de las velas parecían hacerla aún más hermosa.

El restaurante había sido su siguiente parada. Aún estaba en buena forma, sin ningún daño visible al edificio. Sólo el interior había sido levemente dañado cuando lo encontró, pero no fue problema hallar una mesa y dos sillas para ellos. Dado que no quería dejarla sentada sola mientras estaba cocinando, había preparado sus almuerzos en casa y sólo usó la estufa de gas para calentarlos.

"¿Y a qué estás mirando fijamente?"

Su súbita llamada lo trajo de vuelta a la realidad.

"Eh... yo sólo estaba pensando en lo hermosa que eres en ésta luz", confesó.

"¿Así que piensas, que soy fea, cuando hay más luz para ver correctamente?" Asuka se burló haciendo un puchero.

"¡Por supuesto que no!" escupió. Sus hombros se vinieron abajo por la pena. "¿Aún soy tan malo con éstos cumplidos?"

"No, pero parece que nunca aprendes, cuando sólo estoy divirtiéndome contigo", soltó una risita la pelirroja. "Y después de todo, tienes buena razón para darme un cumplido. No me vestiría así si fuera a una cita con alguien quien no me gusta".

"Sí, lo recuerdo. Ésa vez que saliste con ése tipo, que Hikari te había pedido, tenías éste vestido verde de cuello alto".

"¿Qué¿Estás diciendo, que usualmente ando por ahí como una prostituta?"

"Eh... ¡No! Y-yo sólo quise decir que era, eh... inusual..." Shinji trató de no aterrarse. "Pareces preferir más... uhm... ropas más holgadas, como bueno, como ése vestido amarillo". Lo señaló. "Quiero decir, de verdad parece gustarte ése. ¿No?"

"Sí. Fue un regalo de cumpleaños..." se interrumpió y sus ojos ganaron una mirada distante. "... de Kaji..."

Shinji tragó saliva. Ésta no había sido la dirección en la que quería llevar ésta conversación.

"Hey, está... está bien. Entiendo. Él ya significaba mucho para mí; había sido más como un padre que el mío propio. Pero para ti... quiero decir, lo conocías por más tiempo y parecía que te gustaba bastante..."

"¡No!" fue firmemente interrumpido. "Él... él era más que un enamoramiento..."

"¿Huh?" Un súbito shock de miedo y decepción lo golpeó. "Así que, después de todo sólo soy su sustit..."

"¡No!" rápidamente escupió ella. "No. No era lo mismo a como es con nosotros. Era.." suspiró, buscando las palabras correctas.

"Después de que mi madre murió, prácticamente fue criada por NERV. A pesar de vivir con ellos, realmente nunca le importé mucho a mi padre, y mi madrastra 'estaba casi aterrada de mí', como decía ella. Así que principalmente estaba en custodia por alguien de NERV; enviada de un guardián a otro. Pero ellos eran lo mismo; sólo cuando obtenía buenas calificaciones o incluso, cuando era buena en el entrenamiento, recibía elogios. Hasta Misato no era mucho mejor..."

"¿Misato?"

"Sí. ¿No lo recuerdas? Ella había sido mi tutora una vez antes, por un tiempo. Ahora que lo pienso, diría, que ella casi seguro aún tenía sus propios problemas rondando en su mente, pero creo que ésas diferencias entre su comportamiento entonces y cuando vine aquí, fueron lo que me hicieron pensar que ella que te prefería. Sin embargo, lo que quería decir era: Por un lado, nadie me trataba como una niña, pero por el otro, nadie realmente me aceptó como un adulto. Y entonces Kaji apareció. Él era diferente a los otros; no me veía como alguien inferior, ni tampoco trató de evitarme. Por primera vez, tenía la sensación de que simplemente podía dejarme ir. Y ... bueno... había algo más... A pesar de sus constantes coqueteos, nunca intentó nada serio con alguna chica que conoció. Los rumores decían que su anterior novia lo había abandonado no hacía mucho tiempo y sólo una 'mujer de verdad' como ella sería capaz de quedarse con él. Entonces, si él me hubiera escogido, habría sido reconocida como un adulto, justo lo que siempre había querido. Lo sé, suena más bien tonto, pero también en verdad me gustaba y nunca esperé conocer a alguien mejor calificado para ése trabajo de todos modos... bueno, era la cosa más cercana al amor, que había sentido desde hacía mucho tiempo..."

Una delicada presión en su mano la hizo mirar arriba otra vez. No pudo evitar, reflejar su sonrisa que estaba tan llena de comprensión. Casi era difícil de creer, que ella lo acusó a él de nunca ser capaz de entenderla. Ahora parecía que él siempre había sido el único capaz de comprender lo que estaba pasando dentro de su mente ¿Quién sabe, lo habría sido, si ya lo hubiera visto entonces?

"Hey", rompió él el silencio después de varios momentos, "¿Te gustaría bailar?"

OOO

Suaves sonidos emitieron del CD-player portátil, proveyendo el lento ritmo en el cual los dos adolescentes se acercaron el uno al otro en la pista de baile.

Asuka tenía sus ojos cerrados, descansando su cabeza en su hombro; sus mejillas tocándose la una contra la otra con cada movimiento. Ya no sentía más el suelo del restaurante. Era, como si estuvieran bailando en las nubes y sólo el cielo y las estrellas estuvieran encima de ellos. Nada más que ellos mismos.

Parecía, que hizo bastante obvio lo cómodo que se sentía, cuando él llevó sus labios cerca de su oreja.

"¿Qué le pasó a la chica, quien siempre decía, que no necesitaría cosas como éstas?" susurró él.

"Oh, nunca dije, que necesito esto", declaró ella llanamente, sonriendo ante su jadeo aterrado que esto causó. "Pero es un bono, que no quisiera perderme por nada..."

Él se relajó inmediatamente, pero en intercambio ella misma se tensó, cuando su mente empezó a preguntarse.

"En serio, pensar que esto tal vez nunca haya sucedido... Que tal vez nunca habría sido capaz de sentirme así..." En verdad tembló ante eso. "¿Alguna vez lo has pensado?. ¿Que la única razón por que estamos tan cerca el uno del otro tal vez sea porque somos los únicos que quedan?. ¿Que éstos sentimientos del uno por el otro tal vez nunca se hayan vuelto tan fuertes si no viviéramos y estuviéramos juntos todo el tiempo?. ¿Que tal vez habríamos escogido eventualmente a alguien más, de haber tenido la elección?"

"No..."

Su sonrisa reapareció débilmente, cuando colocó de vuelta su cabeza contra él. "Bien.."

La música empezó a desvanecerse después de un rato.

Ninguno de ellos lo notó...

OOO

Era difícil de decirlo, pero casi seguro pasaba de la medianoche, cuando llegaron de vuelta a su casa. Pero tarde o temprano hasta un día como éste tenía que terminar.

"Gracias por la velada, Shinji. Esto... creo, que fue lo más romántico que nadie había hecho por mí..."

"No... no fue nad..."

No pudo terminar la frase, ya que rápidamente ella calló su boca con la suya.

Había sido la verdad, había sido la velada más romántica, que ella podía pensar. No podía decir, si ya había empezado con su entrenamiento de sincronización, o él de verdad había aprendido a entenderla tanto durante los últimos meses, pero él siempre parecía saber lo que a ella le gustaba, incluso si ella misma no lo hacía. Estaban tan cerca, como podían estarlo...

¿Verdad?

No... Aún había algo entre ellos. Era obvio por éstos tactos vacilantes, como el de ahora.

Pena. Timidez. Una última barrera, que tal vez se haya quebrado pero aún estaba lejos de destrozarse. Una última barrera que necesitaba ser rota.

Y ahora parecía ser una oportunidad perfecta.

"Hey, Shinji" Asuka ronroneó."¿Tú... Te gustaría un café?"

"¿Huh?. ¿A qué te refieres?" Parpadeó él en confusión. "Sabes que no bebo caf..." Un jadeo escapó de su garganta e incluso perdió su agarre en ella y se tambaleó atrás en shock, al recordar dónde había escuchado eso antes.

"¿T-t-tú... te refieres...? Q-quiero... decir... viene algo de repente. ¿Sabes? B-bueno, yo... nosotros todavía ni hemos... eh... 'tonteado' antes, o algo..."

"L-lo sé. ¡Ése es exactamente el punto!. ¿Qué clase de relación podemos tener, si hasta tenemos miedo de tocarnos el uno al otro en los lugares 'equivocados'?" Delicadamente, puso su mano en la mejilla de él y miró en sus ojos azul oscuro; no sólo para enfatizar que de verdad se refería, a lo que estaba diciendo, sino también para probarse a ella misma que nunca se arrepentiría, de lo que iba hacer.

"Shinji. ¡Yo te amo! Y quiero expresar eso en cada forma que me gustaría hacerlo. Y quiero que tú hagas lo mismo. Pero si seguimos como ahora, tal vez nunca alcancemos ése punto. Es por eso que quiero esto. Podemos derribar éstas últimas barricadas con un golpe..."

"¿E-estás segura?" susurró otra vez.

Su respuesta fue un pequeño, tímido asentimiento, sin romper su contacto visual. Sus manos tomaron sus hombros, mientras que él, un poco vacilante, puso la suyas en sus caderas, atrayéndola cerca. Sus labios se encontraron en un beso; no uno muy apasionado, sino uno más suave, un beso honesto, en el cual mostraron su amor y preocupación el uno por el otro, también un poco de miedo por lo que estaban a punto de hacer, pero a la vez mucha más seguridad de que ambos querían esto con todo su corazón. Repitiendo el delicado beso una y otra vez, lentamente se retiraron hacia la habitación de Asuka.

OOO

El Sol llenaba el cuarto, cuando Asuka despertó con una gran sonrisa en la cara. Se desvaneció levemente, cuando notó que Shinji no estaba ahí. Pero el aroma, que estaba en el aire, le dijo que él ya estaba en la cocina, haciendo el desayuno.

Después de estirar sus miembros cansados, se levantó y se puso una amplia camisa del armario. Apartándose algo de cabello de la cara, se preguntó por un segundo si debía ponerse su diadema de conexión neural. Pero entonces recordó que no la había visto por un tiempo. Últimamente, había estado usando moños para contenerlo o simplemente lo dejaba libre, como hizo ahora.

En silencio, se dirigió a la cocina. Había tenido razón; ahí estaba, ocupado en la estufa. Dado que su espalda la estaba viendo, en silencio se le acercó de puntitas.

Se sobresaltó por un momento, cuando de repente sintió dos brazos alrededor de su pecho, mientras ella se le pegaba lo más posible a la espalda, pero se relajó inmediatamente.

"Buenos días, mi amor", susurró Asuka, plantándole un beso en la mejilla.

"Buenos días, Asuka. Debo admitir, que no esperaba que te levantaras tan temprano. Quería sorprenderte con un desayuno en la cama".

"Mmm, no importa", aseguró ella, poniendo su cabeza contra su hombro. "También aquí está cómodo".

Él soltó una risa ahogada. "Bueno, casi termino; sólo tengo que colar el café..."

"¿Café?" Lo miró. "Pensé, que no bebías eso", se burló ella.

"Bueno... yo... podría acostumbrarme..."

"Ya veo..." sonrió. "¿Así que mi baka-hentai también lo disfrutó, huh?"

"Yo... eh..."

"Hey", lo llamó suavemente, pasando sus manos por su cara y besándolo tiernamente, "No eres el único".

Sonriendo, se dio la vuelta por completo y puso sus brazos alrededor de ella. Pero mientras se inclinaba para besarla, fue detenido por su rostro serio.

"¡Pero no esperes que esto se vuelva un tipo de rutina semanal!" advirtió ella. Pero, la estricta expresión se quebró tan rápido como vino, ante su mirada en shock. Sonriendo maliciosamente, se inclinó hacia él y susurró en su oreja. "... más bien una diaria..."

Sus ojos se abrieron como platos ante esto. "¿Qué...? Eh... ¿Ahora?"

"¡Relájate!" Asuka soltó una risita. "Sólo era una broma", aseguró y suspirando se inclinó otra vez sobre él. "Aún así... fue... ni siquiera sé cómo describirlo. ¿Genial?. ¿Maravilloso?. ¿Asombroso? No estoy segura, si eso es correcto..."

"Entonces. ¿Qué le pasó a 'repugnante'?"

Hizo una mueca. "No lo sé. Creo que no me gustaba el pensamiento de la gente 'haciéndolo' sólo porque sí. Tú sabes, sin nada más detrás de ello y que sólo lo hacían para compensar el hecho. Y tal vez es porque no podía juzgar subjetivamente. Pero creo que no importa más de todas maneras..."

"No realmente..."

Sus labios se encontraron otra vez; el beso haciéndose más apasionado con cada segundo, que duró.

No tomó mucho, para que la 'broma' fuera olvidada...

OOO

El escenario apenas y había cambiado, desde la última vez que estuvieron aquí. El océano aún tenía un escalofriante color rojo. La mitad visible de la cabeza blanca que había pertenecido a ésa Rei gigante no parecía ser afectada del todo por el tiempo; al menos no desde la distancia. Y ahí estaban todavía los cadáveres de dos de ésos perturbadores EVAS de Producción en Masa colgando como una burla crucificada del símbolo cristiano. Uno de los postes, al lado del que tenía la cruz de Misato, se había caído y Shinji lo había levantado de nuevo.

Asuka lo observó arrodillarse enfrente de ellos, antes de dirigir su mirada frunciendo el ceño hacia el océano. Él había querido algo de tiempo solo, así que ella se sentaba miserablemente a varios metros detrás de él en la arena. Tal vez era el ventoso, clima gris de pese día, o tal vez era éste lugar; estaría contenta, una vez que estuvieran en casa otra vez. Aunque ella podía entender que él había querido venir aquí, a ella aún no le agradaba.

El súbito tacto en su hombro la sobresaltó, sacándola de su trance.

"Hey", llamó Shinji suavemente, mientras se sentaba detrás de ella y ponía sus brazos a su alrededor. "¿Quieres ir; hablar con ellos?"

"No..." sacudió su cabeza, "No puedo..."

"Bueno, no tienes que hacerlo", trató de sonar seguro de sí mismo, pero había un deje de decepción en su voz.

Asuka dejó salir un profundo suspiro. "Esto... Esto es toda mi culpa. ¿Verdad?"

"¿Huh?. ¿Qué sucede?"

"¡Que estamos solos!. ¡Que nadie más puede regresar!"

"¿Qué te da ésa idea?"

"¿No lo recuerdas? '¡Si no puedo tenerte sólo para mí, no te quiero del todo!' Pero... al menos una parte de mí te había querido..." La última parte salió como un simple susurro. "Entonces ¿Qué tal si esto fue una estúpida mala interpretación de... ella?. ¿Tú sabes? '¡Si te quiero, necesito tenerte para mí sola!' ¡Pero no me refería a esto!. ¡No así!

"Eso... eso no es verdad, Asuka. No lo sé, por qué nadie más regresó, pero no es tu culpa. Mamá, Rei, ellas me dijeron que todos podrían regresar, si tenían la voluntad para hacerlo. No es tu culpa, si ellos prefieren la felicidad falsa allí...

"¿Estás seguro?" Giró su cabeza para verlo sonreírle generosamente a ella.

"¿Por qué no se los preguntas tú misma?"

OOO

"Eh... ¿Hola...?"

Asuka frunció el ceño cuando no obtuvo respuesta del océano.

"Oh, esto debe de ser lo más estúpido, que he hecho", murmuró, regañándose a sí misma. Pero entonces, tomó una respiración profunda y regresó su vista al océano.

"No estoy muy segura, de qué decir... sé que nunca fui muy buena con la gente. Aún así... yo... yo en verdad extraño a muchos de ustedes. Extraño la actitud alegre de Misato o el bromear con ella sobre chicos; a veces incluso su manera de despertar a todos en el vecindario. Extraño a Hikari y el poder hablar con ella. Cuando estábamos juntas, en verdad podía sentirme como una chica normal; hablando y divirtiéndome con una amiga. Y luego sucedió tanto en los últimos meses que en verdad habría necesitado compartir contigo. Incluso extraño a los estúpidos amigos de Shinji, al menos eran buenos sacos de golpear; e incluso a la Prime... Ayanami cuando ella estaba... bueno... ¡Ahí! Kaji, no sé si estás allí. Pero quiero darte las gracias por siempre soportarme, sin importar, lo molesta que era. Fuiste el primero al que pude llamar al menos como amigo, si no es que más... Mama... lo... lo siento por no creer que te preocupaba. Ahora entiendo, que tú siempre estuviste y estás ahí para mí, incluso si no podía verte o escucharte; que siempre quisiste mi mejor esfuerzo, que querías que estuviera a salvo y feliz. Sólo quiero que tú... y todos los demás, a quienes tal vez les importe, sepan... incluso aunque la vida aquí es difícil y dura... soy... soy feliz. Encontré a alguien, quien en verdad quiere estar conmigo; quien incluso me ama. No recuerdo haber estado tan feliz como ahora".

Un lágrima silenciosa tocó sus labios que se estaban curvando. "Bueno, creo que eso es todo lo que puedo pensar ahora".

Cuando terminó su última frase, miró arriba otra vez, sonriendo. De alguna forma se sentía liberada; como si una carga, que hubiera llevado por demasiado tiempo, fuera finalmente quitada de sus hombros; justo como las nubes que hicieron lugar para el Sol.

OOO

Cuando regresó a él, Asuka sin decir nada se sentó y lo abrazó. Sonriendo, descansó su cabeza contra su pecho, mientras podía sentir sus brazos enrollándose alrededor de ella, delicadamente acariciando su espalda. Se sentaron así por un rato; sin decir una palabra, sólo disfrutando su cercanía.

"Asuka, me estaba preguntando..." Shinji rompió el silencio eventualmente.

"¿Hmm?"

"Si esto no hubiera sucedido. ¿Crees... que te habrías... habrías casado conmigo algún día?"

Sobresaltada, se incorporó.

"¿Qu-qué?" Ahora, eso había venido como una sorpresa. Pero él parecía extrañamente serio. ¿Qué estaba pensando? "No... no lo sé. Quiero decir, si esto no hubiera pasado, quién sabe, si siquiera seríamos capaces de estar juntos así". Sonrojándose, desvió su mirada de él. "Pero si hubiéramos... si hubiéramos tenido la oportunidad... yo... no sé... tal vez... sí..."

Jadeó en sorpresa y dirigió su rostro hacia él, cuando delicadamente tomó su mano y deslizó algo en su dedo.

"Lo encontré, cuando estuve en las ruinas últimamente, en los restos de lo que debió haber sido una joyería", explicó Shinji. "Lo sé, no es exactamente de tu tamaño y está un poco dañado, pero aún así... Tal-tal vez tendremos nuestra oportunidad..."

Asuka estaba sin habla. Era verdad, el anillo era un poco demasiado ancho para su dedo y una pieza de la gema roja estaba rota, pero eso no le importaba. Claro, sólo era un símbolo para algo que pudo haber sido... ¿O se refería a que, incluso después de lo que debía de haber sido ya un año, aún tenía esperanza de que la gente regresara?. ¿Que eventualmente serían capaces de vivir una vida normal?

"No tienes remedio. ¿Sabes?" sonrió ella.

"¿Eh?. ¿Pensé que acababa de demostrar algo de esperanza...?"

"No", soltó una risita y lo atrajo en un fuerte abrazo. "Quiero decir que eres un romántico sin remedio..."

"Oh... bueno, no has visto nada todavía..."

Un poco sobresaltada, lo miró, pero él no pareció decir nada más...

OOO

Asuka sonrió para sí, al abrir la puerta y ser saludada por el Sol matutino. Las últimas semanas habían sido pura felicidad. Nunca esperó que le gente podía estar tan cerca de alguien más, sin estar combinados en un charco de lodo, como lo estaba ahora con Shinji. Después de haber resuelto sus diferencias y hecho sus miedos a un lado, y últimamente tomado el último gran paso en su relación, no había nada que quedara que se pudiera interponer entre ellos; ninguna barrera de odio, angustia o pena quedaba para mantenerlos aparte, ya fuera mental o física.

La sonrisa de Asuka se hizo más grande con el último pensamiento. Sí, definitivamente se habían vuelto más cariñosos con cada vez desde la noche después de su cita. Y tenía que admitir, que de verdad disfrutaba sus "exploraciones". Pero lo que era más importante, se sentía libre. Libre de todo lo que pudiera perturbar su mente; libre de toda posible región oscura que pudiera rondar en su alma. Ni siquiera recordaba haber sido capaz de vivir tan sin preocupaciones alrededor de alguien más; después de todo.

Sacando un puñado de maíz de su deposito, fue al gallinero. Luego de dispersarlo, miró a las dos gallinas levantarlo con avidez, mientras se recargaba en la cerca que habían construido con una expresión soñadora en su rostro.

Sí, éstas dos tenían suerte. Siempre habían sido capaces de vivir simplemente tan sin preocupaciones; sólo comían, dormían... y ponían un huevo de vez en cuando.

Dio una risa ahogada ante la más bien tonta comparación.

Al ir a revisar el invernadero, de repente notó que otra "barricada" se había ido. Shinji había separado una parte del invernadero con unas cuantas grandes tablas de madera hacía un tiempo; estrictamente avisándole de no ver detrás de ellas, ya que era algo que necesitaba para una sorpresa. Pero ahora se habían ido, ésa parte completamente vacía.

Casi. Algo aún yacía en una esquina debajo de la mesa. Curiosamente, Asuka se arrodilló para verlo más de cerca.

¿Una rosa?. ¿Ahora, para qué habría podido cultivar éstas?

OOO

"Vamos, Shinji; dime¿A dónde vamos?"

"Ya verás". Incluso aunque no podía verlo, casi pudo oírlo sonreír.

"¿Ver?. ¿Con ésta venda en los ojos?" Sonrió y se inclinó contra su hombro, sobresaltándolo un poco. "Dime. ¿Está mi pequeño baka-hentai planeando algo travieso con su amante favorita?"

"¿Qué...? Eh... bueno, ya lo verás cuando estemos ahí".

Ella sólo quería quejarse otra vez, pero en ése momento Shinji detuvo el auto. Eso significaría, se podía arriesgar a un vistazo...

"¡Nada de espiar!" protestó inmediatamente al obviamente notar su dedos moviéndose hacia el tejido sobre sus ojos.

"Está bien, está bien", Asuka juguetonamente gruñó.

Escuchó a Shinji salir y un momento después su puerta fue abierta. Delicadamente tomó su mano y la sacó. Sus pies hicieron contacto con un inestable, suelo blando.

¿Arena?. ¿El sonido de las olas, chocando contra la orilla?

"¿Dónde estam...?"

"Shh..." Presionó su dedo contra sus labios. "Sólo un momento..."

Regresó al auto, dejándola preguntándose. ¿Qué había planeado? No le habría importado un pequeño "ejercicio" en la playa, pero su reacción de hace rato parecía contradecirse con eso.

Antes de que pudiera terminar sus pensamientos, estaba de regreso. Su mano se deslizó por su cabello, arreglando los mechones sueltos y sosteniéndolos de una forma familiar.

"¿Así que no sabías dónde estaba, huh?" Sonrió ante el bien conocido sonido de su diadema.

"Bueno, necesitaba... modificarla un poco".

¿Modificar?

Sorprendida, la alcanzó para encontrar un tipo de delgada, sedosa textura entre sus dedos buscadores.

"¿Qué...?" No pudo encontrar el aire para continuar, ya que Shinji removió la venda y abrió sus ojos. Ciertamente estaban en la playa, aunque en una parte donde la cabeza gigante de Rei y los desmembrados restos de los EVAS de Producción en Masa no se veían. Incluso los escombros ocasionales parecían haber sido removidos. En vez de ellos, había una especie de arco; con rosas entrelazadas con él. El Sol poniéndose en el horizonte pintaba el escenario entero en una luz roja y naranja.

"Bueno, p-pensé, que necesitaríamos algo que pudiéramos usar como... un altar o algo", dijo Shinji, obviamente notando sus miradas inquisidoras. Pero su apariencia no alivió su sorpresa, más bien lo contrario. Por casual que hubieran sido, ahora eran ésa camisa blanca y pantalones negros, los cuales habían sido su uniforme de escuela, tal vez la ropas más formales que tenía.

"¿Altar...?. ¿Qué...?"

"L-lo sé, de hecho no es real... sólo algo simbólico... pero... quiero decir, al final es tan real como queramos".

Ella aún no podía hablar. Su mente estaba dando vueltas. Nunca antes se había sentido tan segura de qué estaba pasando, y a la vez tan incierta. Dado que no hubo respuesta de ella, continuó.

"T-tal vez parezca algo pronto. Pero, bueno, como estaremos juntos de todas maneras... y dado que tú lo dijiste, que querías... pensé¿Por qué deberíamos esperar?"

Sus ojos vagaron al anillo en su dedo. Ya no había más dudas. A pesar de todas las disciplinas, sintió sus ojos mojándose otra vez; con una mano sacudiéndose ante su boca, como para contener el aire, sólo parcialmente siguió la mirada de él a través del océano.

"Escogí éste lugar, porque todos los que conocimos y amamos están aquí; el mundo entero puede ser nuestro testigo..." Se dio la vuelta a ella con una tímida sonrisa en los labios, alcanzándola con una mano temblorosa. "¿Entonces...?"

"Baka", escupió ella con una sonrisa temblorosa, ya que no podía contenerse más; su voz quebrándose. "¿Qu-qué te dije acerca de vestirse? Quiero decir, sólo mírame: Estoy parada aquí con ésta vieja camisa y shorts..." Detuvo sus quejidos sin sentido, cuando él le puso un dedo en los labios y tomó su mano con la suya libre.

"No", dijo él, sacudiendo su cabeza. "No importa. Cualquier cosa que vistas, eres lo más hermoso, que pude haber imaginado jamás". Con eso, mientras ella le sonreía, delicadamente la llevó al arco que él mismo había hecho y sostuvo sus manos cerca de su pecho; nunca perdiendo el contacto con sus ojos.

"Asuka", comenzó Shinji, luego de tomar una respiración profunda, "Cuando te conocí por primera vez, no sabía qué pensar de ésta hermosa, pero de feroz temperamento chica enfrente de mí. No eras como nadie que hubiera conocido antes; no sabía cómo manejar eso. Estaba acostumbrado a las personas a las que no les agradaba, pero nunca nadie, bueno... me gritaba por ser como siempre. Aunque, durante nuestro entrenamiento de sincronización, más o menos me acostumbré a ello y en verdad me empezó a gustar vivir con la fiera pelirroja, incluso si ella a menudo me daba momentos difíciles con las burlas. Después de todo, no es muy justo, si uno literalmente aprecia su belleza bajo tu nariz un segundo, y te grita por mirarla fijamente en el siguiente". Le enseñó una débil sonrisa, antes de recuperar lo que le quedaba de su fuerza para continuar.

"Sería una mentira, si lo dijera, que no estaba atraído por tu hermosura, pero siempre admiré mucho más tu fuerza, tu coraje, que parecía que eras capaz de enfrentar todo lo que estuviera en tu camino. Pero también había otras veces, cuando fui capaz de ver debajo de la superficie; que ciertamente había algo debajo de ése duro caparazón. Creo que es por eso que intencionalmente me enamoré de ti: Por un lado estaba la frágil niña que evocaba el deseo de protegerse de todo el dolor del mundo, por el otro, estaba la fuerte, fiera chica que podía darme la orientación que necesitaba. Fuiste mi ancla, mi guía, siempre pude confiar en eso en mis peores y mejores tiempos. Y por eso, te amo. Es por eso que yo, Shinji Ikari, quiero tomarte a ti, Asuka Langley Sohryu, para ser mi esposa; para vivir para siempre a tu lado".

"Eres... eres malo. ¿Sabías eso?" trató de regañarlo, pero su voz así como también su expresión facial la traicionaban. "Tuviste todo el tiempo, que necesitabas para preparar eso y yo tengo que pensar en algo en unos pocos segundos".

"No tienes que..."

"Shinji", lo interrumpió ella, sonriendo. "Al principio, sólo te vi como otro niño cobarde que sólo estaba deseando mi cuerpo. Lo bueno fue, que eras lo bastante cobarde para burlarme de ti con eso", soltó una risita. "Sin embargo, con el tiempo, me encontré a mí misma conque de hecho me empezaba a gustar ése dócil, tímido chico; si sólo sus constantes excusas no fueran tan malditamente molestas".

Ambos dieron una risa ahogada ante eso, pero el rostro de Asuka se puso serio otra vez.

"Pero tú eras mi competidor; y eventualmente te convertiste en una amenaza de verdad para todo lo que me personificaba. ¿Cómo podía gustarme o amar a alguien así?. ¿Cómo podía esperar que alguien quien parecía ser tan débil como yo estuviera ahí para mí? Muy en el fondo, tal vez ya lo hacía, pero eso no me detuvo de hacer y decir cosas, las cuales deseo nunca haber hecho, ya que sólo nos causaron dolor a ambos. Pero, a pesar de lo que hice, tal vez te retiraras y te dieras por vencido conmigo, pero al final, no lo hiciste. Siempre regresaste. Tal vez es por eso que no te creía. Usualmente todos me dejaban sola después de un tiempo. Pero, incluso cuando casi te rogué por que me dejaras, cuando hablamos sobre el Impacto la primera vez, no lo hiciste. Me mostraste que harías cualquier cosa por mí; que me ayudarías cuando lo necesitara; que incluso me sostendrías. Fue entonces, que estuve segura de que finalmente podía permitirme amarte. Y eso, hice y haré mientras pueda pensarlo. Y es por eso, que yo, Asuka Langley Sohryu, quiero que tú, Shinji Ikari, seas mi esposo".

"Entonces nos pronuncio..." Shinji empezó, visiblemente reflejando la felicidad, que ella sentía en su rostro.

"... marido..." Asuka continuó; sus labios acercándose lentamente.

"... y mujer."

... más cerca...

"Ahora puede..."

... más cerca...

"... besar..."

... más cerca...

"... a la novia..."

... Tacto.

Nunca recordaron por cuánto tiempo se quedaron ahí, besándose; mientras el Sol daba su última luz por ése día, dejando sólo las estrellas y el océano para ver a los dos seres que habían compartido la cosa más preciosa en éste mundo.

Su amor...

OOO

Omake:

Cuando finalmente partieron, la sonrisa contenta de Asuka lentamente cambió en una mueca maliciosa.

"Bien entonces, Sr. Sohryu", ronroneó ella, mientras lanzaba sus brazos alrededor de su cuello, "Creo. ¡Que ahora es tiempo de nuestra luna de miel!"

"¡Qué...!. ¿Ahora?. ¿Aquí?"

"Bueno, eso es lo bueno, de estar completamente solos en el mundo. ¡Podemos hacerlo donde queramos, sin el riesgo de que nadie nos vea!"

"Per..." No pudo decir más, ya que ella puso todo su peso sobre él, forzándolo al suelo...

Notas del autor:

Por fin, terminé esto. Me tomó bastante tiempo, después de todo.

Tal vez se pregunten por qué reduje casi todo además de las partes de WAFF a un resumen rápido. Por supuesto, pude explícitamente haber hablado sobre sus progresos en términos de supervivencia (o al menos, podemos pretender, que pude). Pero verán, cada "capítulo de verbo" supuestamente está centrado alrededor de cierto tema, mientras que era sobrevivir en el previo, es su relación de amor en éste.

Sí, sé lo que quieren decir. "¡Están taaan fuera de personaje y sólo estás usando el TI como explicación!"

Bueno, sí, lo hice. Y mientras lo pienso, el TI es de hecho una buena explicación ("¡Si el TI no puedo cambiarte, nada puede!"), e intenté mi mejor esfuerzo para mantenerlos lo más posible en sus personajes; realmente no se acomodó a mis intenciones originales. Pero quería ponerlos juntos en un capítulo, lo cual hace en mi opinión casi imposible mantenerlos por completo dentro de sus personajes en menos de... bueno... muchas más palabras que 20,000.

Así que en el final, "sólo" es un montón de escenas de WAFF arrojadas juntas.

Oh bueno, al menos aún tengo el interés de los fans de A/S a morir...

Éste capítulo definitivamente fue el más difícil hasta ahora; no sólo en términos de contexto, sino también en términos de estructura. Había escenas, que no estaba seguro, de dónde poner y fueron movidas alrededor. La primera escena de la playa por ejemplo, se suponía que estuviera entre su discusión y su cita. Pero eso hizo que el "tiempo de preparación" fuera demasiado largo y la proposición quedaba después de la cita, pero por otro lado realmente no me gusta, como "rompe" levemente la felicidad después de la cita.

Otra cosa fue; dado que no escribí de un tirón desde el inicio hasta el final, sino que simplemente ponía, cualquier cosa que llegaba a mi mente después de un largo periodo de tiempo; había varias discrepancias. Razones y cambios no se desarrollaron tan bien como debieron. Un perfecto ejemplo para eso sería las razones para su "primera vez": justo antes de ello, escribí, que aún eran demasiado tímidos para tocarse el uno al otro, y luego nunca mencioné antes, siquiera indiqué lo opuesto al decir que ellos siempre se abrazaban y besaban y estaban taaan cercanos... Eso pareció incluso para mí como un argumento débil para ponerlos en la cama. Es por eso que la primera escena con Asuka despertando fue puesta del todo; ya durante el proceso de retoques.

La escena que más problemas me dio sin embargo, fue la retrospectiva de Asuka del TI, ya que no estaba seguro de ponerla, hasta el último minuto. Intencionalmente, se suponía que ella le dijera todo sobre ella; pero con el tiempo, noté, que la charla habría sido demasiado largo y de un solo lado. Y cuando desarrollé y me gustó la idea de más o menos revertir la escena de la cocina del TI, pensé en colocar la escena retrospectiva hasta el segundo capítulo. Pero ahí, lo habría echado a perder demasiado. Así que, al final, lo dejé ahí después de todo y puse un 'adelanto' en el capítulo 2.

Y ya que estamos en eso; sí, hubo un montón de más bien libre interpretación en éste capítulo. Por supuesto que no sabemos cómo es que Asuka y Misato se conocieron antes, de dónde vino el vestido amarillo, si el 'beso de adultos' fue de hecho uno de lengua y ni siquiera estoy empezando con las relaciones aquí. Y lo mismo va para ésa escena. No sabemos exactamente cómo, si sólo fue un pedazo de la imaginación de Shinji, lo que vemos durante el TI (lo cual es la teoría más favorecida y yo mismo estaba pensando por un tiempo en usar ésa) o si de hecho fue ella cuales fueran sus motivos, en ése caso. Así que compréndanme, en vez de gritar "¡PERO ESO ESTÁ TOTALMENTE EQUIVOCADO!", cuando usé interpretaciones, la cuales sentí que funcionaban mejor para éste fic.

En cuanto al Capítulo 6; sí, lo sé, lo que piensan después de éste capítulo: Son felices, nada podría interponerse más entre ellos., Todo Bien con el Mundo. ¿Huh?

Bueno, piénsenlo otra vez...

Hoops, casi lo olvido: Gracias otra vez a mis pre-lectores, Divine Chaos y dennisud por todas las adiciones y cambios (incluso aquello que no sentí que podía usar).

OOO

Traducido al español el 13 de Agosto del 2006

Notas del traductor: ... ¡Por fin! En verdad Jimmy se pasó con éste capítulo, que como él mismo dice, es la versión censurada... rayos, más de 18,000 palabras, y hay uno aún más grande según sus estimaciones.

En fin, gracias a Theblacksun y a BurningFlower por la prelectura y correcciones de éste titánico capítulo (ni LQYAE posee uno de tal extensión). Como puse en mi profile, la universidad te consume mucho, por lo que no esperen un siguiente update hasta dentro de mucho, tanto de ésta historia como para los interesados de la que estoy escribiendo, "Las Alas del Corazón".

En otras cosas, ya compré el Myth Cloth del Cisne en su 3ra armdura, está muy padre el color de la armadura, por fin con éste santo de bronce puedo descansar mis bolsillos por unos 4 ó 6 meses en lo que llegan más figuras latinas.

En cuanto al SRWMX... ¡Acabé a los EVAS series! Por fin, tardé como hora y media en toda la batalla pero el chiste al final era atacar a uno y concentrarse en él hasta eliminarlo por fin y seguir así con el siguiente... estaría contento si no fuera por el hecho de que el último escenario (el fondo está padre, Rei-Lilith alzándose en la Tierra, ya que la batalla es en el espacio) son otra vez ésos malditos EVAS, pero a diferencia del anterior, no traes tantas unidades, además de que no están "listas" para usar sus mejores ataques, tienen que aguantar unas cuantas batallas para que se les suba la moral y ya puedan atacar bien... entonces otra vez estoy atascado jajaja.

En otras cosas, no sé si conozcan un show de Nickelodeon, "Danny Phantom", está muy bueno, lo recomiendo ampliamente, una de las pocas caricaturas no japonesas que me han gustado mucho. Total, hasta la próxima.