Aviso: Estos personajes no son míos sino de Akira Toriyama. Es un fanfic.


Bueno, este es mi primer fic que después de leer muchos y darme cuenta que tenía una (o más) historias en la cabeza decidí poner.

Una aclaración para la lectura (así se entiende ):

diálogo y narración —

pensamientos —


CAPÍTULO 1: La primera vez

Tras la lucha en Namek y la resurrección de las personas asesinadas por Freezer, en la Corp. Capsula no había precisamente paz. Allí se había quedado a vivir el Príncipe de los Saiyanes cuyo orgullo hacía desquiciar fácilmente a Bulma.

- ¡MUJER, HAZME COMIDA!

- ¡Yo no soy tu criada! - dijo Bulma ya enfadada. Ese mismo día había descubierto a Yamcha con otra mujer, pues estaba hecha polvo.

- ¡SIEMPRE HA SIDO ASÍ Y ASÍ LO HARÁS! - dijo Vegeta con una vena en la frente ya muy hinchada - ¡Soy el príncipe de los Sayanos y NADIE ME LLEVA LA CONTRARIA!

- ¡Pues yo sí! — dijo Bulma yéndose hacia la cocina y preparando algo. - Al final le estoy haciendo la comida. No sé cómo me lo monto pero acabo haciéndole todo... - suspiró.

Después de preparar un suculento banquete, ya que Vegeta comía lo mismo que Goku pero más refinado, bajó a su laboratorio y "descansó". Nuestro príncipe, una vez que acabó, se dirigió a su queridísima cámara de gravedad.

Por la tarde-noche, Bulma estaba preparando la cena cuando sus padres le dijeron que se iban de viaje para asistir a una reunión.

- Cariño, nos vamos durante unas semanas. Te avisaremos cuando vengamos - dijo la risueña Sra. Brief. - Qué pena que el apuesto Vegeta no pueda venir a despedirnos.

Justo cuando salían del establecimiento pasaba por ahí el hambriento Vegeta quien entró en casa y lo primero que dijo fue:

- ¡Quiero comer! - ya de morros y chillando.

- ¡Es que no ves lo que estoy haciendo! - Bulma con un cuchillo en la mano y señalando las cazuelas y las ollas.

- Hmph - gruñó el príncipe. - ¡Cómo se atreve esa humana a contestarme? Pero no puedo hacerle daño... ¡Si fuera otro lo hubiese matado enseguida!

- Aquí tiene, ¡Príncipe! - Bulma dijo en tono burlón.

- Grrrrr...

Mientras Bulma seguía preparando comida para nuestro apuesto principito Vegeta, éste miró hacia la cocina y se fijó en ella.

- ¡Maldita mujer creída! En cuanto supere a Kakaroto y a aquel chico extraño, ¡destruyo el planeta Tierra! - se quedó mirando a Bulma que iba vestida con una camisa que le cubría todo el cuerpo y llegaba hasta medio muslo. - Pensándolo bien, no está nada mal... Qué piernas y qué culo... - se sonrojó un poco. Quería tenerla en sus brazos y hacerla suya. Estaba muy necesitado.

- Ten - se giró la chica, le dio la cena y se dirigió nuevamente a la cocina a fregar algún plato.

Era demasiada tentación para Vegeta, así que se levantó y la estrechó entre sus brazos. Bulma se quedó tan sorprendida que se ruborizó y su corazón comenzó a latir fuertemente. El príncipe le fue besando el cuello y con sus manos acariciaba la esbelta figura de la muchacha. Ella estaba sorprendida; no podía pasar lo que estaba ocurriendo pero era tan excitante (y a quién no le excita Vegeta? ). Era un tacto suave, estaba siendo cariñoso. En seguida Vegeta metió la mano bajo la gran camiseta y acarició su pecho, además la acercó más a sí para que notara como estaba él.

- ¡No, Vegeta! - gimió ella.

Eso provocó que él la deseara más todavía…

Acabaron haciendo lo que todos nosotros nos imaginamos (¬¬). Bulma hacía mucho que no lo experimentaba, Yamcha la tenía de lado durante su relación y siempre estaban discutiendo.

Estaba muy cansada. Era increíble lo que ese hombre le había hecho sentir. ¡Era genial! (cómo no!). No había explicación para semejante cosa. Después, él se arregló un poco, cogió algo para meterse en la boca y se fue a entrenar.

Bulma sólo pudo de manera desconsolada:

- Sólo lo hizo porque estaba necesitado, puramente instinto― se apenó.

Era una desafortunada con el amor…

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Comentarios de la autora:


Bueno, este comentario está añadido después del "remake" que le he hecho a este capítulo. Se ve que el sistema de FanFiction ha mejorado algo y permite un poco más de variedad de símbolos. Antes no había espacios ni guiones. Ahora está mejor.