Capítulo 1: Primer día, primera discusión.

Faltaba un cuarto para las once, hora en la que el expreso de Hogwarts marchaba hacia el colegio de magia y hechicería.

Harry contempló como la señora Weasley y los gemelos se despedían de Ron y Ginni, la cual no tenía muy buena cara.

El moreno se acercó a la zona donde Fred y George hablaban con Ron.

- Ya sabes, hermanito- decía Fred quitándose el polvillo de su chaqueta de piel de dragón recién estrenada- siempre habrá un sitio para ti en 'Sortilegios Weasley', así que piénsalo, oportunidades así no se presentan dos veces en la vida.

- No digas tonterías- replicó Ron frunciendo el ceño- yo voy a ser Auror.

- Y hablando de tonterías- añadió George rascándose la barbilla y sonriéndole burlonamente a su hermano pequeño. Fred soltó una risita.- no cometas errores este año, no salgas con ninguna Lavender, déjate de rollos y ¡lánzate!

- ¿De que hablas?- susurró el pelirrojo amigo de Harry. Al parecer no entendía nada de nada, algo raro porque Harry entendió de inmediato. El moreno sonrió y le dio dos palmaditas a Ron en la espalda, el cual seguía pensando, suponía él, en el comentario de su hermano.

Fred le sonrió a Harry y le guiñó un ojo con complicidad.

- Harry- le llamó una voz. el joven se giró y se encontró al señor Weasley, el cual iba acompañado por Lupin y Tonks. Harry se fijó en el detalle de que iban cogidos de la mano.

- ¡Ah! hola, señor Weasley- respondió el aludido.

- Mira Harry, no tenemos mucho tiempo- dijo Arthur mirando su reloj de pulsera impaciente- así que vayamos al grano.- Tonks y Lupin escuchaban atentamente- este curso no habrán excursiones a Hosmeade, es más, está rotundamente prohibido por el Ministro salir fuera de los terrenos de Hogwarts. Para todos los alumnos. Eso te incluye a ti- lo miró seriamente.

- Pero...- dijo alterado Harry- ¡debo ir a buscar los Horrocruxes con vosotros!

- Harry- lo paró Lupin esa vez- tenemos a más de cincuenta magos en el caso, y al menos a veinte brujas, Tonks entre ellas- Tonks sonrió al muchacho.

- Ya, pero...

- Harry, Dumbledore nos dejó datos realmente interesantes en los que nos explica la manera de encontrar los Horrocruxes.

- ¡Yo quiero ayudar!- replicó empezando a enfadarse.

- ¿Sabes donde se encuentra alguno de los Horrocruxes?- preguntó con una ceja alzada Lupin. Harry no contestó- nosotros tampoco. Pero trabajaremos en ello y estaremos en contacto.

- ¿Cómo?¿por vía lechuza? una manera muy segura...- ironizó Harry. No quería perder la calma ni los modales pero lo estaban consiguiendo.

- Por red Flu- al ver la cara sorprendida de Harry, Lunpin continuó- sí, la profesora McGonagall nos permite comunicarnos contigo las veces que sean necesarias.

Harry pareció meditar la cuestión durante varios segundos.

- ¿Yo también podré ponerme en contacto con vosotros si quiero?

- Sí- respondió Tonks- uno de nosotros tres siempre estará en el Cuartel general de la Orden para poder atenderte cuando lo necesites.

- Está bien- cedió Harry. El silbato sonó a las once en punto y estudiantes de todos los cursos y casas empezaron a subir al tren escarlata.

- Es hora de que te vayas- le dijo el señor Weasley a Harry. El muchacho asintió.

- Estaremos en contacto, entonces- dijo, les sonrió y se marchó con el baúl en una mano y con Hedwig dentro de su jaula en la otra.

- ¡Cuídate mucho, Harry!- oyó que le girtaba Tonks desde la lejanía. Él les despidió con la mano antes de entrar al vagón.

Ginni y Ron estaban asomados por una ventana del pasillo buscando con la mirada. Cientos de alumnos los empujaban al pasar por su lado y Ginni estuvo tentada a lanzarle un hechizo mocomurciélagos a un chaval de quinto curso que la insultó por lo bajo al chocar con ella.

- ¿Crees que no vendrá?- le preguntó Ron con un deje preocupado en la voz- ¿y si sus padres no la dejan venir este año?¿y si...?

- ¡Oh, por Merlín, Ronald!- gritó la joven pelirroja apartándose de la cara su largo y lacio pelo pelirrojo de la cara- ¡claro que va a venir!

- No se...- murmuró Ron- y si...- pero cuando Ginni le iba a pegar una colleja en la nuca por pelmazo, gritó la muchacha:

- ¡Hermione!

- ¿Dónde?¿cuándo?- balbuceó el pelirrojo desconcertado y se giró para ver donde se dirigía su hermana. '¿cómo que Hermione' pensó 'aquella chica no es Her...' pero su mente calló cuando los inconfundibles ojos de la castaña se posaron sobre los suyos. Ahora ambas chicas se dirigían hacia él.

- Estás espléndida...- decía Ginni sonriente dándole una vuelta a su amiga para verla con más detenimiento. Ron aun no había dicho palabra, solo abría y cerraba la boca como un pez fuera del agua.

Y no era para menos. Hermione no solo estaba expléndida a su parecer sino que no tenía nada que envidiarle a Fleur Delacour (su actual cuñada).

La joven se había desenmarañado su pelo y se lo había dejado caer en perfectos rizos largos y ondulados, había adquirido un color de piel dorado que causaba destellos de oro en su cara y llevaba unos pantalones de talle de cadera con una camiseta azul vaporosa con ligero escote. Ron no quiso mirar más, pues ya notaba su cara arder.

- Her...Her...- balbuceaba como un tartamudo. Ginni sonreía misteriosamente- tú...tú...hola.- dijo simplemente. Hermione sonrió y se abalanzó sobre su amigo dándole un fuerte abrazo en el que (ambos) se ruborizaron más de lo que ya estaban.

- Hola para ti también- le respondió la castaña despues del saludo tan efusivo. Pero Ron pareció no oír las palabras de su amiga, pues había comenzado otra vez la labor de observar a la 'nueva' Hermione.

- ¿Y Harry?- preguntó Hermione en general, pero su pregunta fue respondida por cierto moreno de diecisiete año recién cumplidos que se acercaba cargando con su baúl y con la vieja Hedwig.

- Aquí- dijo sonriendo.

- ¡Harry!- gritó abalanzándose encima del chico y dándole un sonoro beso en la mejilla. Para ella Harry era el hermano que nunca tuvo y Ron...bueno, con Ron era distinto.

- ¡Veo que el verano te ha sentado realmente bien!- la elogió el muchacho de ojos verdes- ¿Cierto, no Ron?- añadió pícaramente. Ginni tambien mostró una sonrisa cómplice.

- Eh...- balbuceaba Ron- si, si, por supuesto...

A Harry le dio un poco de pena poner a Ron en aquella situación, y al parecer a Ginni también porque añadió indiferente:

- ¡Nos van a quitar todos los compartimentos!¿a que esperamos?- y todo el conjunto de jóvenes entró en uno bastante grande, es decir, que cabrían todos a la perfección.

- Hermione- dijo Ron colocando su baúl en la reja que había encima de sus asientos.- ¿por qué no viniste a la Madriguera?

- Ya te lo dije...- replicó Hermione con voz notablemente cansina y repetitiva- me iba el mes entero de vacaciones. Del uno al veinte las pasé con mi tía abulela Mary en su viejo caserón de Francia- Ginni y Hermione rieron tóntamente, al parecer había algo que no les habían contado a ellos- y más tarde- dijo sin perder la compostura- fui a un crucero por las Islas Griegas.

- ¡Uau!- exclamó Ron- me encantaría montar en uno de esos barcos tan gigantes...- Hermione chascó los dedos, como si se acabara de acordar de algo.

- ¡Por cierto!- dijo mirando a Ron- tu madre me avisó que te dijera que te mandará por correo tus calzoncillos favoritos de los Chudley Cannons, al parecer te los has olvidado encima de tu cama...

Harry y Ginni ahogaron una carcajada, y lo que se oyó fueron como dos terribles carraspeos. Ambos se miraron, pero Ginni apartó la vista de inmediato avergonzada.

Ron parecía no haber estado pasándolo peor en su vida, estaba morado, mezcla de fúria con su madre por contarle aquello a Hermione y parte de sonrojo.

Hermione también se sonrojó al ver que había puesto en un apuro al pobre Ron y se conformó con mirar sin pestañear a través de la ventana.

Cuando Ginni se recuperó un poco de la risa le informó a Hermione acerca del tema de las excursiones a Hosmeade. La chica pareció no tomarselo tan a pecho como la pelirroja.

La puerta se abrió al cabo de una hora de estar hablando (a Ron aun no se le pasaba el sonrojo), dando paso a Seamus y a Dean Thomas.

- ¡Ey, panda!- saludó Seamus levantando su mano como si fuera el papa de Roma- ¿qué tal el verano?¡yo he conocido a una pava que flipáis de lo buena que está!

Al parecer, los únicos interesados en el tema eran Harry y Ron, al cual le preguntaron si tenía fiebre (por su rojura xD!) y éste se puso aun más rojo si cabía.

El tren pitó, anunciando la llegada de los pasajeros a su destino. Hogwarts. Ginni realmente se qüestionaba como fuancionaría todo sin Dumbledore. No discutía que la profesora McGonagall fuera estricta ni supiera llevar la situación pero...no sería lo mismo.

Bajaron en un tropel (con Luna y Neville) que se habían unido más tarde a la conversación en su compartimento.

- Mi padre dice que los Blibbers Maravillosos se han unido a favor de Voldemort- dijo Luna, la cual no tenía ningún problema al mencionar el nombre de aquel asesino.

Hermione y Ginni no pudieron reprimir un escalofrío.

- Tonterías- le replicó Ron- van en contra de Voldemort...

- Te digo que no- se empeñaba la rubia- si no te lo crees saldrá en el próximo número del 'Quisquilloso', solo tienes que comprarlo...- y marchó con Ginni a paso rápido.

- Ron- le dijo Harry preocupado a su amigo- ¿tú también crees en esos Blickers o como se digan?

- ¡Que va!- respondió riendo- estaba fingiendo- Hermione le pegó un pequeño golpe en el hombro- ¡solo me divertía, Hermione!- replicó adolorido, sobándose en hombro.

- Ya sabes como es...- le advirtió Hermione- no está muy...en sus cabales.

- Ella no tiene la culpa- la defendió Harry- solo lo dice porque es su padre el que le mete todos esos rollos en la cabeza, ella es una chica como cualquier otra.

- ¡Pues a mi me parece maravillosa!- coincidió Ron. Hermione bufó enfadada (obviamente celosa) y corrió un poco para alejarse de ellos y unirse con Ginni.

- ¿Qué?- le preguntó Ron a Harry, confundido por la reacción de Hermione.

Harry solo rodó los ojos con desesperación.

La ausencia de Dumbledore, Snape y Malfoy era más notoria que nunca.

Los Slytherin semejaban alicaídos y no parecían tan valientes y burlones como de costumbre. Ovbiamente Malfoy les inspiraba valentía. Goyle y Crabbe tenían sus enormes cabezotas juntas y susurraban cosas que ni Hermione podía descifrar en la lejanía.

Harry se sentía aliviado por la usencia del idiota de Snape en Hogwarts, pero su pulso se aceleraba al acordarse de que Snape no era tonto y no jugaba cualquiera con él, y menos Harry Potter.

'En este momento le estará lamiendo el culo al invécil de Voldemort' pensó el moreno 'maldito mugroso...'

Lo sorprendente era que, MacGonagal no ocupaba su sitio de directora en el gran trono que usaba Dumbledore, sino que se mantenía en el mismo asiento de siempre, como un profesor más. Ginni sonrió al ver lo noble y respetuosa que era su profesora de transformaciones.

Ron, en cambio, no veía nada ni pensaba nada, solo deboraba su pollo asado con codicia.

Harry miró a Ginni unos segundos y vió que como él, miraba a su nueva directora. Los ojos de la pelirroja brillaban, no como antes, pero brillaban. Su estómago dio una sacudida. Durante todo el tiempo que había pasado en la Madriguera, pocas veces Ginni le había dirigido la palabra directamente, sabía que ella no estaba enfadada con él, más bien parecía orgullosa, pero le dolía que le rehuyera la mirada cada vez que sus ojos se encontraban. No podía seguir más con aquello, necesitaba hablar con ella e intentar reavivar la amistad, aunque sabía que ninguno de los dos sentía simplemente amistad el uno por el otro.

Ginni lo miró y bajó la vista a su plato, Harry soltó un bufido y la imitó.

La cena transcurió sin ningún incidente, aunque si notó que todos estaban más callados de lo habitual en el gran comedor, pero Ginni supuso que sería por simple respeto al recién fallecido director.

Salieron, nuevamente en silencio en dirreción a sus respectivas salas comunes, pues todos estaban cansados por el viaje. Hermione riñó a Ron por hacerse el perezoso a la hora de conducir a los nuevos alunmos de primero a la sala común de Griffindor. Éste se levantó con pesadez y siguió a Hermione (lo que a ninguno se le escapó) mirando a su compañera prefecta más de lo habitual.

Pasaron por la estatua de 'Barnabás el chiflado' y Harry ya no podía contener su ansia. Así que avanzó rápidamente y alcanzó a Ginni que hablaba en ese momento animadamente con Luna.

- Ginni- la llamó tocándole un hombro a la joven. Ella se giró y posó sus hermosos ojos marrones en Harry- ¿podemos hablar?

- Claro- respondió con una media sonrisa.

- Bueno chicos- se despidió Luna, viendo que sobraba un poco- mañana nos vemos, ¡hasta luego Harry!¡Ginni, mañana nos vemos en Herbología!- y con un gesto de mano, se coló por un corredor a su derecha.

- Bueno...- dijo la pelirroja aminorando su paso- ¿de que quieres hablar?

- Eh, yo...Ginni- se olvidó por un momento de sus nervios y decidió ser lo más sincero posible- creo que ya sabes porque quiero hablar contigo.

La pelirroja paró en seco, lo miró y suspiró afirmando con la cabeza.

- Mira, Harry- empezó ella sin titubear- no me puedes pedir que te abrace y me comporte como antes porque creo que tú sabes (y yo también) que eso no va a ser posible...pues, ¿cómo voy a hablarte de mis cosas cuando lo que quiero no es abrazarte si no besarte?- añadió lanzada. Definitivamente, Ginni no era aquella niña de catorce años y eso, en parte, a Harry le gustaba mucho.

- Ya lo se- coincidió él- lo se, porque yo siento lo mismo cuando te veo...

- Harry, eres tan valiente- le dijo ella acariciándole una mejilla al chico- prefieres arriesgarte tú a ponerme en peligro. Pero...- sus ojos comenzaron a ponerse vidriosos y su voz tembló un poco- Harry, yo te acepté sabiendo de donde venías y con que peso tienes que cargar en tu espalda, yo te quiero así...Y de verdad que quiero ayudarte. No se que haría si te perdiera y no hubiera hecho nada por impedirlo. ¡No me puedo quedar de brazos cruzados!- una lágrima resbaló de su ojos izquierdo. Harry alzó su mano y, con el dorso, se la limpió con calma. Hubiera estado acariciándola por siglos.

- Ginni...- dijo simplemente él, sintiendo como su corazón se partía al hacerla llorar. Porque lloraba por su culpa.- lo siento...siento ser yo.

Ginni lo abrazó y arrancó en llanto.

- ¡No digas eso!- lo reprendió. Harry la abrazó por la cintura, sintiendo su aroma floral.- yo te quiero así, Harry, con tus pros y tus contras, tus problemas...¡Te he querido siempre y ahora no voy a dejar de hacerlo!¡nunca dejaré de hacerlo!

- Nunca quise dañar a nadie- la miró a los ojos, estaban muy cerca- y muchísimo menos a tí...no se cuanto tiempo llevo enamorado de ti, quizás años, lo que si que se es que no ocurrió de un dia para otro.

- Oh, Harry...- susurró la muchacha rociando más y más lágrimas cargadas de amor, dolor y sentimientos.

Sus bocas intentaban unirse como si tuvieran cargas magnéticas, como si Harry fuera el polo positivo y Ginni el negativo. Sabían que ese beso iba a doler, pero también sabían que lo necesitaban para continuar...

La espera no duró mucho, pues fue Harry el que dio el paso definitivo y unió sus labios con los finos y rosados de ella. Ella...su primer real amor...Ginni.

No fue un beso feroz ni apasionado, fue un beso dulce, un simple roce quizás, un roce de reencuentro...pero un simple roce bastó para que ambos sintieran renacer de nuevo, renacer entre las cenizas y ver un nuevo amanecer.

Ginni soltó sus brazos del cuello de Harry y se alisó su túnica ruborizada. No estaba segura de nada, quería volver con Harry, pero a la vez pensaba que a lo mejor él prefería seguir así.

El error fue de Harry, que sin decir nada, se encaminó sonrojado junto a Ginni hacia la sala común.

Pero Harry no dijo nada, no porque no quiso, sino porque comprendió que no era el momento, no hoy, no ahora.

Vieron que Ron y Hermione los esperaban en cómodos sillones (la última leía el nuevo ejemplar de pociones). Harry odió esa asignatura en aquel instante, la verdad es que siempre la había odiado.

- ¿Os partieron las piernas o que?- preguntó Ron acercándose a ellos con rostro confundido- ¡habéis tardado media hora!

- ¡No seas invécil, Ronald!- le espetó Ginni, la cual ya no mostraba ningún signo de haber llorado.

Hermione miró a los recién llegados y, una mirada de Harry le confirmó todo lo que había ocurrido entre ellos dos durante su ausencia.

- ¡Ron!- lo reprendió llamándolo con la mano para que se acercara a ella.

Ginni miró a Hermione significativamente y ésta comprendió.

- Me voy a dormir- dijo Ginni en voz baja, pero perfectamente audible.- buenas noches a los dos, ¿Hermione te vienes?

- Sí- afirmó de inmediato y junto con la pelirroja se perdió escaleras arriba después de dedicarles un bago 'hasta mañana' a sus amigos.

- Mujeres...- suspiró Ron observando la escalera donde las chicas habían desaparecido- ¿quién las entiende?- pero lo que realmente Ron pensaba es que le había hecho Hermione que no podía dejar de mirarla. ¿Lo habría embrujado? pensó. (n/a: Autora y lectores sonreímos sarcásticos. ¡Que no es un hechizo Ronnie! la explicación es que llevas colado por ella desde hace siglos...ais!T.T) Harry pareció pensar algo similar a nosotras/os.

- Hermione, ¿nos hemos besado y lo único que se te ocurre decir es 'me lo imaginaba'?- gritó impresionada Ginni Weasley retirándose el pelo hacia atrás y mirando de hito a hito a su mejor amiga.

- ¡Es que ya me imaginaba que algo así pasaría!- dijo sonriendo la castaña- una mirada de Harry me ha bastado para comprender lo que había pasado. Él es como un libro abierto.

- Es cierto...- dijo suspirando con una sonrisita en el rostro la pelirroja. Acto seguido, se tumbó en su cama y pegó pataditas de emoción en el aire tapándose la cara con sus pequeñas y pecosas manos.

- ¿Y que piensas hacer ahora?- preguntó Hermione sonriendo pero con el ceño fruncido.

- No lo se- reconoció la otra a la castaña- lo que surja, supongo...Mira, paso de controlar mi vida. A patir de ahora haré solo caso a mi instinto y a mis impulsos.

Hermione rió como nunca.

- ¡Estás loca!

- No estoy loca- replicó la otra seria.Luego sonriendo mordiéndose el labio inferior levemente- Estoy...locamente...¡enamorada de Harry James Potter!- y ambas estallaron en sonoras carcajadas.

La puerta de la habitación de las chicas de sexto año se abrió dando paso a una compañera de cuarto de Ginni.

- ¡Hailie!- saludo Ginni insorporándose- ¿qué tal tus vacaciones?- la chica tenía el pelo moreno y lacio y los ojos de un color azul verdoso precioso. A Hermione le caía muy bien aquella joven.

- ¡Oh, fantásticas!- respondió sonriendo la morena- ¿Y vosotras chicas?

- ¡Tambien genial! gracias por preguntar- respondió Hermione reprimiendo un bostezo- bueno chicas, yo me voy a la cama, hoy a sido un día agotador...

- ¡Hasta mañana!- respondieron las otras dos antes de que Hermione cerrara la puerta tras de si.

Se dirigió a su dormitorio. Lo compartía con Parvati Patil y la tonta de Lavender Brown. Desde que cortó con Ron había estado insoportable con Hermione. Cada vez que la castaña entraba a la habitación se encontraba con cosas tiradas, como si la hubieran registrado y estaba 'casi' segura que todo tenía que ver con Lavender.

Abrió la puerta con cautela y enseguida oyó los estruendosos chillidos de sus dos compañeras, que sacaban todo su maquillaje y lo colocaban en el armario del cuarto de baño.

Se dirigió a su baúl.

- ¡Hola, Hermione!- la saludó alegremente Parvati. La verdad es que ella nunca se metía con Hermione. Al menos no delante suya, cosa que Lavender si hacía.

La ex novia de su mejor amigo ni la saludó así que Hermione también trató de ignorarla.

- ¿Qué tal, Parvati?- preguntó abriendo su armario- ¿las vacaciones bien?

- Bueno, no han estado mal- repuso la morena- ¡Te ves fantástica! Ese nuevo look te sienta realmente bien.

- ¿De verdad? Gracias- dijo cohibida Hermione tocándose uno de sus rizos. Lavender le echó una mirada amenazante a Parvati. Hermione no lo notó, pues sacaba cuidadosamente su pijama del baúl.

- La malas hiervas, son malas incluso disfrazándolas- murmuró perfectamente audible Lavender entrando al baño y cerrando la puerta tras de sí.

Hermione bajó la vista apenada. Parvati la miraba de reojo bastante culpable, pues el año anterior también participó en las burlas de Lavender hacia la chica.

- Déjala- le susurró acercándose a Hermione y dándole una palmadita de apoyo en el hombro- ya sabes como es...- y se alejó a su posición inicial.

La castaña se acostó en su cama, agradecida por el apoyo de Parvati.

Pero una lágrima furtiva resbaló por su mejilla. 'Quizás Lavender tenga razón' pensó cubriéndose con la sábana, 'Ron nunca me vió como nada especial y dudo mucho que ahora lo haga'.

Amaneció frío, cosa no muy normal estando en septiembre.

Ginni se desperezó ruidosamente y acompañada por Hailie, después de vestirse de uniforme, bajó las escaleras en dirección a la sala común donde, seguramente, Hermione la estaría esperando con una docena de libros cargados a su espalda.

- ¡Llevo esperándote un cuarto de hora!- la reprendió Hermione. Ginni sonrió inocentemente.

- Vamos, Hermione, ¡es el primer día!- replicó Ginni borrando la tonta sonrisita- coge aire, respira, aspira...

- ¡Arg!¡Pareces tu hermano!- murmuró Hermione saliendo junto a Ginni por el retrato de la Dama Gorda.

- ¡Oh, my god!- gritó teatralmente la pelirroja- no me insultes.

Ambas rieron mientras doblaban una esquina.

- Te veo con mala cara- dijo Ginni ahora sin reír. Parecía preocupada- tienes ojeras...- observó de cerca a su amiga.

- No es nada- respondió la otra sospechosamente rápido- es simplemente que anoche no podía dormir.

Ginni iba a alegar algo, pero una voz conocida las hizo girarse.

- ¡Eh!- era Ron quien las llamaba, a su lado iba Harry.

'Uf!', pensó Hermione 'salvada por la causa a mis terribles ojeras'.

- Gracias por esperarnos- agregó Harry mirando de reojo a Ginni, la cual iba de lo más natural.

- No era por nada personal, Harry- dijo ésta- simplemente estabamos demasiado ocupadas criticando al babuíno de mi querido hermanito y pues, ya sabes, teníamos tema de conversación de horas y horas y...

- ¿Eh?- dijo Ron que no se había enterado de nada. Harry ya había pillado demasiadas veces despistado a Ron. Vale, una cosa es que Ron fuera un poco despistado, pero eso ya era pasarse...

Todos menos Ron rieron ante el estúpido monosílabo del pelirrojo. Y así, entre risas tontas, entraron al gran comedor en busca de comida (sobretodo Ron).

- ¡Eh, peña!- gritó Seamus desde la lejanía- ¡os hemos reservado sitio!- y les hizo una seña con la mano para que se acercaran. Por desgracia para la pobre Hermione, Lavender también estaba allí.

- Seamus- le retó Ginni al joven- traga ese trozo de huevo y luego me hablas, ¡Dios me das ganas de vomitar!- se tapó la boca con asco.

- Por supuesto, nena- respondió con una sonrisa el aludido, el cual se ganó un codazo de su enfadado amigo Dean.

Ginni rodó los ojos y se sentó seguida por los demás.

Era lunes, por lo tanto tocaba huevos fritos, beicon o salchicas ( a elección de cada uno) con zumo de calabaza y tostadas.

Ron escogió salchicas y les hechó por encima su buena porción de tomate frito.

- ¡Eso no es verdad!- gritó enfadado blandiendo un trozo de salchicha untada- ¡Los Chudley Cannons van trescientos puntos por encima de Bulgaria!- debatían sobre la puntuación del último partido.

¡POFF, una gota de tomate cayó de lleno en la blanca camisa de éste.

- ¡Ronald!- gritó Hermione mirando aquella horrorosa mancha- anda deja que te la quite- y cogió una servilleta de papel mojada de agua y la frotó sobre la camisa del pelirrojo. (n/a: os preguntaréis...¿y por qué no usa la varita para quitar la mancha? La respuesta es: 1º- porque me ha dao por ahí, 2º- porque así hay más acercamientos, JaJa!xD!)

- Oh, vaya- comentó Ron mirando alternativamente a Hermione y a la mancha. Pero, al parecer de Harry, Ron no parecía muy apenado. Más bien parecía gustarle la situación.

Ginni también lo notó, pues le dio un codazo al moreno y juntos rieron en voz baja de la cara sumamente cabreada de Lavender Brown, la cual casi desprendía rayos láser por los ojos. (n/a: ya era hora de que la 'Bitch' recibiera su merecido:)

- ¡Hola!- saludó una vocecita soñadora. Todos levantaron las cabezas. Ahí estaba...¿Luna Lovegood?. Las caras de todos los jóvenes inspeccionaban a la muchacha que tenían de pie en frente suyo.

Su pelo rubio (el qual ahora llevaba limpio. Las causas de que lo lleve sucio normalmente son desconocidas para la humanidad) se lo había alargado unos seis centrímetros más y caía liso y sensual sobre su escote.

La camisa, la llevaba abotonada hasta la zona del canalillo y la corbata (azul de Ravenclaw) la había anudado de forma descuidada, lo que le daba un toque 'infantil-sexy'.

Si Luna siempre fue guapa, ahora lo era el triple.

Las chicas abrieron la boca y le hecharon miradas de fúria/reproche.

Los chicos también abrieron la boca, pero sus miradas desprendían más bien deseo que otra cosa. Ginni miraba como Harry y su hermano (entre otros) miraban a la muchacha con ojos desorbitados.

Si Luna estuvo contenta con el resultado de su 'cambio' no lo hizo notar, pues su expresión seguía siendo de 'sorpresa permanente' como nuestro Harry nos describe siempre.

- Ah...Ronald- dijo la rubia extendiéndole en nuevo número del 'Quisquilloso', el cual salía a la venta los lunes. Ron pasó de mirar el escote de la joven para posar sus azules ojos en los verdes de ella- en la página sesenta pone todo lo relacionado con los Blibbers Maravillosos, pensé que te interesaría.

- ¡Ah!- respondió atropelladamente el pelirrojo- ¡gracias! la verdad es que si me intersaba. Gracias Luna.

La joven sonrió levemente y, después de despedirlos a todos con la mano volvió a su sitio.

Hermione giró para ver el rostro de Ginni, que era igualito al de ella: 'desconcertado total'.

'¿Y Ron que se cree?' pensó furiosa '¡Arg!¡esto es el colmo!

Cinco minutos más tarde salieron en dirección a sus clases. A Ginni le tocaba clase de herbología, pero como la profesora Sprout estaba enferma decidió acompañar a los demas a su clase de transformaciones.

La pelirroja sonrió al ver el rostro de cólera de Hermione. Quizás lo de Luna le serviría para lanzarse...

- Eh...Hermione- llamó Ron a la castaña. Pero ella ni se inmutó, es más, siguió mirando con cara asesina al horizonte- esto...- siguió el pelirrojo notando el enojo de su 'amiga'- ¿me atas bien la corbata? Es que...

Eso pareció ser la gota que colmó el vaso, porque Hermione se giró y miró el rostro de su amigo, el cual tenía ya una cara un poco asustada. Ginni y Harry se taparon los oídos, conscientes de lo que iba a ocurrir a continuación.

- ¡QUE TE ABROCHE LA PUÑETERA CORBATA LUNA!- le gritó y apuró su paso entrando rapidamente al aula.

Ron se quedó quieto por la reacción de Hermione, y por un momento sospechó el motivo del enfado. Luna. Sonrió pasa sus adentros encantado de que su amiga tuviera celos de Luna por hablar con él. Quizás eso haría que la castaña se fijara más en él...

Harry y Ginni se miraron con complicidad y decidieron no meterse en el asunto.

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HeLLo Genteeee! xD! Sí, he comenzado nuevo fic! y aunque penséis que tengo otro recién empezado pues no me da faena porque ya tengo varios capitulos adelantados de: Imposible is nothing.

Antes de nada quiero aclarar algunas cuestiones que quizás no hayan quedado muy claras:

La más importante: Esto es un HERMIONE/RON en toda regla, es decir que Luna nunca, nunca, nunca jamás estará con Ron, oki? Es verdad que a Luna le gusta algún chico de 7º...solo digo eso, para saber quien le gusta tendréis que seguir leyendooo:D k mala soy!O.O

Ginni y Harry no están saliendo, Ginni necesita aclarar sus ideas antes de tomar alguna decisión.

He metido un poco de bulla con lo de Lavender en el fic, ya que a algunos lectores (incluída a mi) les gusta que la 'bitch' ésta ande revoloteando y mareando a Hermione. JiJiJi!

I want REVIEWS, please:D, ya que como digo siempre no escribo los capítulos con ánimos si no recibo, ok?

Que empiece un nuevo fic no significa que vaya a dejar abandonado a Impossible is nothing. Voy a seguir los dos, el problema es que quizás los capis tarden un poco más.

Besotes enormes a todos:D

Cris..!