¡Hola!

Justo acabo de terminar este fic. En realidad no iba a ser de esta manera pero cambie mi parecer a mitad de mi creacion xD.
Para los que leen mis demas fic's, esto ya es en la actualidad el como relato y expreso lo que quiero poner. No se si he mejorado... aun asi creo tener errores, espero que me ayuden con sus criticas.

Bueno, los dejo con esto...

Adiós

Lagrimas caían de sus hermosos ojos, no podía creer que esas hermosas gotas de dolor fueran por mi culpa, yo no quería que todo esto sucediera.

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Un apuesto chico de cabellos revueltos caminaba cabizbajo por la ciudad, un gran sentimiento de tristeza lo rodeaba¿la razón, había perdido lo mas importante para él hacia tan poco tiempo que aun no lo podía creer.

Las chicas no evitaban el verlo a su paso, lo cual era totalmente normal, después de todo ese chico lograba arrancar suspiros sin siquiera desearlo.

En su camino apareció una hermosa chica de cabellos largos y oscuros, sonrió con una suma tristeza al verlo llegar a su lado.

-¿Te encuentras bien? – dijo cuidando las palabras
- Sigo vivo¿no? – era lo único que decía cada vez que alguien le preguntaba eso - ¿qué mas puedo decir?
- Syaoran… deberías de decir lo que sientes – replico enojada la chica
- Sabes que me es difícil hacerlo – dirigió su triste mirada hacia el cielo
- Quisiera poder ayudarte…
- Haces todo lo posible, siempre estas ahí cuando te necesito – sonrió débilmente y le acaricio el rostro con delicadeza
- Syaoran – ella suspiró, a pesar de ser su primo sentía algo especial por ese chico de cabellos alborotados – todo estará bien
- No lo creo Meiling… yo la amaba
- Lo sé – y un silencio apareció

Hacía menos de dos semanas Syaoran había perdido a la única persona a la que amaba, esa chica que logro enamorarlo…

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El viento mecía las ramas de un árbol de cerezos lentamente, provocaba una calma alrededor de él la cual era aprovechada por un par de amantes.
La chica de cabellos cortos y castaños abrazaba con fuerza a un chico un poco más alto que ella, tenía el cabello más oscuro que ella y él la veía con amor.

- Te amo, no quiero dejarte – la voz de ella se quebró un poco
- No me dejaras por siempre – se alejo un poco para poder mirarla con mayor claridad – sólo será por poco tiempo
- ¿Y si algo malo sucede mientras que yo no estoy? – dirigió su mirada hacia el chico de hermosa mirada, apretó sus manos en señal de enojo - ¿y si te olvidas de mi?
- Yo jamás me olvidare de ti mi amada Sakura – sonrió intentando tranquilizarla – jamás

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Una promesa había nacido aquel día, él juro jamás olvidarla, pasara lo que pasara… pero… ¿por qué ella si lo había olvidado¿por qué ella no había luchado por su amor?... no… no era eso, otra cosa había sucedido y él lo había pasado por alto.

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La noche cayó rápidamente, una casa de veía en el claro. Dentro de una habitación los enamorados se besaban con ternura, deshaciéndose en caricias mutuas, olvidando por solo unos instantes todo lo que los rodeaba, para ellos solo existían en esos momentos juntos.

- Te deseo – susurró él besando el cuello de la chica

- Mmhm – ella gimió un poco antes de besarlo en los labios y entregarse a él

El tiempo pasó y ellos no lo sintieron, un nuevo día comenzaba y al mismo tiempo ellos se sentían diferentes, ya no eran como hacía una horas… ahora se amaban más.

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Syaoran observaba triste el cielo, sentando bajo aquel árbol de cerezos que tantos recuerdos dolorosos le traía. Lagrimas comenzaron a caer por sus mejillas, no podía detenerlas… él la amaba y al mismo tiempo la odiaba¿por qué lo había dejado?

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Una estación del tren como cualquier otra, el sentir de dos personas provocaba una enorme tristeza en el lugar… una despedida.

- Nunca te olvidare, siempre estarás en mis pensamientos – la abrazo con fuerza, no quería dejarla ir porque tenia un mal presentimiento pero no decía nada para no asustarla… ella debía ir a pesar de que él no lo deseara
- Yo tampoco a ti- comenzó a sollozar

- No llores, todo estará bien… tu volverás – sonrió con tristeza
- Te lo prometo, yo volveré…

Sakura se separó de Syaoran y dio unos pasos, se despidió de su padre y hermano para después subir al tren, el cual al poco tiempo salió de la estación, alejándose lentamente por el horizonte y llevándose el corazón de Syaoran con él.

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Todo sería tan diferente si no te hubiera dejado sola… si no te hubiera permitido ir. Todo lo que conocía cambio en unos instantes, mi vida cambiaba sin saberlo, tus sentimientos ya no eran los mismos de antes… nada era igual.

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Syaoran esperaba con ansias la llamada de Sakura, habían pasado ya seis meses desde que ella tuvo que viajar para poder estudiar lo que tanto deseaba. El chico de ojos color ámbar observaba soñador la foto de Sakura y él que estaba justo a un lado de su cama.
El teléfono sonó, Syaoran levantó rápidamente el auricular.

- Hola – dijo feliz Syaoran
- Syaoran… - respondió la persona que estaba del otro lado antes de comenzar a llorar
- ¿Sakura? – su expresión paso de la felicidad a la angustia - ¿Qué sucede?
- Yo… lo siento tanto Syaoran – su llanto se volvió mas fuerte

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Syaoran sentía como pequeñas gotas saladas caían sobre él, la lluvia comenzaba a ser mas fuerte a cada segundo, pero comparado en como el quería llorar no era nada…
Recordaba cada instante de esa conversación… "Sakura se había encariñado con otra persona…", sus pensamientos los traicionaban. Él sabía que no quería recordarlo pero le era prácticamente imposible.
Más lagrimas comenzaron a rodar por sus mejillas, el dolor crecía a cada instante, si hubiera reaccionado de otra manera… tal vez todo sería diferente.

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El sonido de un teléfono se escuchaba por toda la casa pero no veían intenciones de hacerlo callar. Entre las sombras existía una que se notaba que estaba viva, Syaoran se encontraba sentado pegado a la pared de su cuarto con la mirada perdida.
Aun retumbaba en su cerebro las palabras "me enamore de alguien mas"… no podía creer que eso le estuviera pasando a él, no a él…
Tomo el teléfono por inercia y contesto.

- Syaoran… me preocupaste – se escucho la voz de Sakura – se que no es la mejor manera de decírtelo pero debía hacerlo en este momento… y de verdad… lo siento demasiado…
- Si tu eres feliz no importa… - la voz se le quebraba a cada momento
- Dentro de dos días iré para que podamos hablar mejor – la voz se Sakura comenzó a quebrarse – tengo algo que devolverte…

Syaoran sabía a que se refería, al pedirle que fuera su novia le había regalado un anillo de descendencia Li. Para él era muy importante que ella lo llevará puesto como protección.

- No es necesario que me lo devuelvas, yo te lo di a ti
- Pero me lo diste cuando… - comenzó un silencio incómodo
- … me amabas – completó la frase. Suspiró le era difícil hacerse a la idea de que ya no la tendría entre sus brazos. – Nos veremos dentro de dos días
- Sí…
- No te quites el anillo jamás – recordó que tenía protección gracias a ello – nunca te lo quites
- Nos vemos Syaoran… - Sakura se alejo del teléfono
- ¡Espera! – gritó. Esto provocó que Sakura se acercara de nuevo al teléfono – te amo Sakura

El llanto de Sakura se escucho a lo lejos para después colgar.

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¿Por qué no le había hecho caso?... el anillo la protegía de lo que fuera… ¡lo que fuera!
Syaoran viró su cabeza a la luna, ya había anochecido por completo pero no quería alejarse de ese árbol de cerezos… ¡no podía alejarse de ese árbol de cerezos!... esperaba que así todo fuera una mentira, una horrible mentira.

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El teléfono sonó nuevamente. Syaoran un poco dormido lo descolgó… ese día llegaba Sakura, su amada Sakura.

- ¡Syaoran, gracias a Dios contestaste – dijo la voz de Meiling, su prima
- ¿Qué sucede? – su voz se escucha del todo dormida
- Sakura… un accidente…
- ¿Qué! – se levanto rápidamente
- Syaoran… Sakura ha muerto

En la habitación de Syaoran se escuchó un ruido seco, el teléfono había caído al suelo por la impresión del chico de cabellos revueltos. No podía creer eso, simplemente no podía.

Esa tarde fue la cremación de Sakura, había ocurrido un accidente en su viaje de venida y nadie había logrado sobrevivir.
Todas las personas presentes lloraban, todos la querían… pero nadie como el único chico que no había derramado ni una sola lagrima. Syaoran no podía llorar, no se permitía llorar, sabía que si lo hacía se derrumbaría.
Una chica de cabellos largos y un tanto azulados se acercó a él y lo abrazo con fuerza, podía comprenderlo en cierta forma ya que ella siempre amo a Sakura tanto como él, de una forma diferente pero siempre la amo. Él le correspondió el abrazo mientras ella se deshacía en lágrimas en su pecho, él sólo veía el horizonte esperando... esperándola.

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Una escena llena de tristeza y soledad, del árbol de cerezos pequeños pétalos caían alrededor de Syaoran que estaba de pie admirándolo. De sus ojos color café oscuro ya no salía ninguna gota, ya no podía salir ninguna.
Un pequeño pétalo cayó en su mano izquierda y él sonrió con tristeza.

- Te amo Sakura – susurró – adiós…