Atención: Spoilers de Piratas del Caribe II (Pirates of The Caribbean: Dead Man's Chest)

Confusión

¿Qué puedo hacer, cariño? Debo engañarte para salvar la vida de todos. O tal vez para mi propio bien.

Salvo mi vida, pero no mi corazón.

Estoy atrapada en una encrucijada de desengaños, de dolor... de confusión.

Amo a Will, al menos eso creo... me iba a casar con él... pero la brújula mostró lo reprimido en mi pecho desde hace tiempo.

Jack.

Los engaños y la cobardía son su pan de cada día, pero tiene ese algo prohibido que me atrae sin que pueda evitarlo, como el misterioso imán de su brújula que aún conservo luego de que el Perla Negra se hundiera, llevándoselo consigo a las profundidades infinitas del mar.

Barbossa sabe el camino para ir a rescatarlo de las fauces del Averno... pero sólo con esta brújula y el más desesperado deseo de mi corazón, bastarían para orientarme, aunque mil tempestades del mar traicionero me lo quisieran impedir.

Porque es un deseo tan grande, que ni yo lo puedo controlar...

Ver a Jack. Verlo caminando con su porte tan particular, y su sonrisa de lado antes de decirme alguna tontera ingeniosa.

Oler a Jack. Embriagarme con su aroma a mar, pólvora y ron. A peligro. A pirata.

Oír a Jack. Su voz suave al hablar con sarcasmo, firme en su papel de capitán... rasposa y susurrante al decirme cosas al oído, tal vez imbuido por la bebida, tal vez embriagado de pasión.

Probar a Jack. Porque sus besos son veneno adictivo. Único, lejos de la ternura de Will.

Pasión, lujuria, deseo. Sus besos hablan de noches en vela, amándonos hasta perder el aliento. Todo se podría resumir en uno de esos besos aplastantes, porque el mundo desaparece por completo y sólo queda él.

Tocar a Jack. Enredar mis dedos en su cabello, sentir su cuerpo firme apretarse contra el mío, sus manos recorriéndome en suaves caricias primero y luego en un fuerte agarre en mi cintura; mientras yo paso mis manos por su espalda y correspondo, extasiada, a sus besos.

El barco se mueve, Barbossa está cambiando el rumbo. La aguja de la brújula también cambia, ahora señala hacia el norte. Hacia delante, hacia el fin del mundo.

Hacia Jack.

Una sombra cubre la brújula, Will se inclina hacia mí.

Le sonrío, nerviosa, y guardo la brújula. El sonríe casi forzosamente... hay veces que creo que puede leer mi mente.

-La valentía de hacer lo correcto... un arma de doble filo.

-¿Cómo?

-Puedes llegar a morir por hacer lo correcto. O matar a otros- observa, mirando hacia el horizonte.

-Jack no mató a nadie por hacer lo correcto. Es decir... Barbossa revivió...- tartamudeo, mirando al capitán, que absorto en su timón, masticaba una manzana verde.

-No hablaba de Jack y Barbossa-sonríe con tristeza y toma mi mano, oprimiéndola contra su pecho- Asegúrate de hacer siempre lo correcto. Lo correcto para ti y no para los demás... lo que sientas que esté bien.

Asiento, y me acerco, pero él suspira y se levanta, volviendo hacia el puente de mando.

-Y... Elizabeth...

Giro hacia él, mientras siento crecer algo nuevo en mi pecho. Dolor... ¿remordimiento, quizás?

-Se puede morir de amor. Soy una prueba viviente de ello.

Vuelve hacia el puente de mando, mientras unas lágrimas traicioneras resbalan por mi rostro.

Todo está sumido en la más terrible confusión.

Lo sé, lo sé... yo soy de la sección de Harry Potter xD
Pero quería dar mi punto de vista de la conocidísima escena de Dead Man's Chest... el mortal beso entre Jack y Elizabeth, que me dejó inundando la sala del cine con babas xD

Esto es oneshot, así que no creo que lo vaya a continuar :P
Desde ya, muchas gracias por leer n.n

Carly McKinnon