Del Odio al Amor

Inuyasha y Kagome se conocieron en la secundaria, pero sus vida se volvieron a separar a finales de ella, el ultimo año de preparatoria llega la alumna nueva a la escuela... ambos se reconocen y el odio tenido en secundaria vuelve a surgir, pero que pasara cuando los profesores los unen en varios equipos, Kagome será capaz de dejar a un lado el odio para conseguir la beca que tanto anhela?..

Capitulo I.- Nueva escuela.

Kyaaaa!.- aquel grito aterrador se escucha por toda la habitación.

Oh Kami, me volví a quedar dormida.- lo dice aquella misma voz que produjo el grito – tengo tan solo unos minutos para hacer todo y llegar a la escuela.- lo dice saliendo de la cama como un rayo y encerrarse en el baño que queda en medio del pasillo.

Todo era más fácil cuando vivía con mamá, Sota y el abuelo.- lo añora Kagome, dándose un baño demasiado rápido- ella me levantaba para irme a la escuela temprano.- lo dice con sufrimiento sabiendo que desde hace unos meses ya no vive con su familia, pero aquel día precisamente aquel día debía entrar a la nueva preparatoria en la que se había inscrito con Sango, y todo para que ambas fueran a la universidad que da el pase automático…

Ahora en lo único que debía de concentrarse era en apurarse e ir al instituto, lo único bueno es que se encontraba a unas cuantas cuadras de su departamento, que dentro de poco Sango se iría a vivir con ella.

Ya se encontraba lista, un pantalón de mezclilla, una playera blanca del mismo color del suéter de tortuga que lleva, lista para ir a la preparatoria…

-.-

Iba con una carrera demasiado difícil contra reloj, por lo menos la preparatoria estaba demasiado cerca, esperaba que le tocara con Sango…

Solo siente un pequeño choque, que la descontrola de pies a cabeza, por suerte mantuvo el equilibrio a tiempo, viendo con quien se tropezó y a su vez pidiendo una disculpa.

Lo siento.- se disculpa la persona contraría a Kagome

Yo lo siento, debí fijarme.- lo rectifica Kagome.

¿Kagome?.- lo pregunta aquella persona, sin dar crédito a lo que ven sus ojos.

Si, ¿y tu eres?.- lo pregunta la chica, tratando de recordar quien es la persona enfrente suyo, pero no le llegaba el nombre o no lo recordaba, ¡uy siempre tuvo pésima memoria para recordar!.

¿No te acuerdas de mi?.- se lo pregunta, viendo como sonríe.

La verdad no, joven… me permite pero tengo el tiempo justo para ir a la escuela.- se disculpa Kagome, para salir del lugar, pero es detenida por la mano del chico.

Tengo prisa.- se lo informa Kagome

Siempre llegando tarde Kagome…- lo dice aquel chico, como si la conociera, pero lo único malo de todo aquello es que ¡¡ella no lo recordaba!.

Puedo apostar que te quedaste dormida.- se lo dice con una amplia sonrisa – aparte siempre tan despistada, los años no cambian en ti, sigues mas bella que nunca.- se lo halaga, esperando que lo recuerde, pero ve el rostro de confusión de Kagome y lo único remedio que, quedaba era el decirle quien era.

¿Quién es?.- lo pregunta Kagome… tiene una leve sospecha de que fuera, su amigo Kouga, hace años que no lo veía, pero no podía ser así, apenas Kouga tenía el cabello largo, y el chico de enfrente lo tiene en coleta, sus ojos verdes entre azules y aquel cuerpo, pero Kouga como lo recordaba no era así.

Vale, tendré que decirte Kagome, despistada.- se lo dice entre dientes – soy Kouga.- se lo confiesa viendo la expresión de asombro de la chica

¡¡Kouga!.- lo grita Kagome lanzándose a sus brazos, abrazándolo con demasiada ternura y felicidad, cosa que el chico no se sorprende ya esperaba algo así de la dulce Kagome, tan solo la estrecha entre sus brazos, respirando su aroma que no había cambiado nada.

Veo que no cambias nada Kagome.- se lo dice, viendo como se separa con un leve sonrojo.

Perdón.- se disculpa, ante su imprudencia impulso

Vale, no te preocupes.- se lo dice

¿Qué haces por aquí?.- lo pregunta Kagome

Voy a la escuela, al igual que tu tontita.- se lo dice con una sonrisa entre sus labios

¿Dónde estudias?.- lo pregunta con demasiada curiosidad

En el instituto Shikón.- se lo informa, viendo como los ojos de Kagome se iluminan.

¡Yo también!.- se lo dice con demasiado entusiasmo

Pero he estado ahí los tres años y note he visto.- se lo dice con algo de curiosidad.

Bueno, es que me acabo de cambiar, soy nueva.- se lo dice con pena – oh kami voy a llegar tarde.- lo dice Kagome viendo el reloj de su pulsera.

No te preocupes, conmigo estarás bien.- se lo dice, caminando con la chica a su lado.

Kagome, ¿recuerdas el día que nos conocimos?.- lo pregunta Kouga, esperando a que su vieja amiga lo haga.

Como no olvidarlo, casi fue lo mismo que ahora, caí por accidente.- se lo dice caminado hacia el instituto.

Bueno, conmigo no fue, si no con mi primo.- se lo informa

Si lo recuerdo.- lo dice soltando un leve suspiro de sus labios.

Lo siento.- se disculpa Kagome

Tonta, ten cuidado… pudiste haberme matado.- lo informa una fuerte voz

Ya dije lo siento.- lo vuelve a mencionar Kagome

Bien, ¿entonces que esperas para pararte?.- aquella voz lo pregunta con desesperación, esperando a que aquella chiquilla se quite de encima.

Si.- lo menciona Kagome, para tratar de apoyar sus manos en el piso, pero con un resbalo de ellas cae entre los brazos de aquel joven.

Ambos labios tan solo se rozan por accidente, encendiendo algunas sensaciones en aquel joven tanto como Kagome.

Eres una tonta.- se lo dice, tratando de controlar su corazón acelerado ante el acercamiento.

Y tu eres un… un TONTO.- se lo dice con todas esas letras sin poder pararse.

Veo que tendré que pararte yo, JA! Eres débil.- se lo dice, sin dejar que la chica proteste, tan solo posa sus manos en la cintura de ella, para después incorporarse lentamente, dejándola entre sus brazos, así poder incorporarse ambos, claro sin separar su cuerpos, y sus ojos, viéndose uno al otro…

Ya esta.- se lo dice aquella voz, sacando de sus pensamientos a la pobre de Kagome.

Gr-gracias.- lo balbucea Kagome, bajando su vista al suelo, al ver que hay otro individuo viendo aquella escena.

Ten mas cuidado para la próxima.- se lo dice, para después retirarse e irse al fondo del pasillo.

Creo que le agradaste a mi primo.- lo dice aquel chico de pie.

¿tu crees, mas bien pienso que me considera demasiado tonta.- se lo dice

No lo creo estoy seguro.- se lo dice – mi nombre es Kouga y ¿el tuyo?.- se lo pregunta extendiéndole la mano

Kagome.- respondiéndole el saludo.

Y aquel hombre que se fue, es Inuyasha Taisho, mi adorado primo.- lo último lo dice sarcásticamente.

Inuyasha.- lo murmura para si misma, sintiendo como su corazón empieza a latirle fuertemente.

Bien, Kagome hemos llegado.- lo informa Kouga para sacarla de sus pensamientos.

Gracias, ahora tengo que ver en que salón me toca.- lo informa con demasiada pesadez.

Vamos a ver juntos ¿si?.- se lo pregunta y sugiere el chico

Creo que tienes razón, que no se por donde ir.- acepta su propuesta.

-.-

¡Wow! Nos toca en el mismo salón.- lo informa Kouga, viendo las listas, por Kagome

¿enserio?.- lo pregunta la pelinegra

Si, creo que te llevare al salón, lo conozco.- lo menciona el chico para darse la vuelta con Kagome.

Tan solo espero no perderme en esta escuela tan grande.- lo menciona Kagome, viendo cada estructura del pasillo por el que camina.

No te preocupes, te enseñare cada cosa.- lo dice Kouga con una sonrisa entre sus labios.

-.-

¿podemos pasa?.- lo pregunta la fuerte voz de Kouga

Por supuesto señor Taisho.- lo menciona la maestra – ¿quien es usted?.- lo pregunta la señora de edad

Soy Higurashi Kagome.- lo dice dentro del salón de clases

Oh, la alumna nueva, junto con Kimura.- lo menciona la maestra –veamos, donde te colorare.- lo menciona la maestra entre si, tratando de ver todo el salón, donde Kouga ya esta sentado.

Haber…- lo menciona la maestra de edad – por que no me espera afuera Higurashi y de una vez le asigno al alumno que la guié en el instituto, al igual que lo hice con Kimura, en estos momentos ella se encuentra con el otro Taisho.- se lo menciona.

Si, con permiso.- lo dice Kagome haciendo una reverencia y dirigirse hacia la salida, solo que de un momento a otro alguien aparece en la puerta demasiado apurad y choca con ella, pero antes de que Kagome caiga al suelo, unos brazos la rodean, para evitar la caída.

¡¡Señor Taisho!.- lo grita la maestra al ver el desastre que ocasiono el chico

Lo siento maestra.- lo menciona la fuerte voz del chico, pero sin soltar a Kagome de sus brazos.

¿¡ahora por que llega tan tarde!.- lo pregunta y se exalta.

Me quede dormido.- lo dice sin tener ninguna vergüenza de aquello.

Que le vamos hacer a usted.- lo dice de una forma en que no tuviera remedio – por favor suelte a la señorita Higurashi, y tome asiento.- se lo dice la maestra, para observar que todo el salón empieza a vera la pareja.

Sigan trabajando.- lo informa de una forma que fuera "si no trabajan aténganse a las consecuencias" cosa que automáticamente todo mundo pone su vista en los cuadernos.

El señor Taisho por su parte fija su vista a la persona que se encuentra entre sus brazos, delicadamente inclinada hacia atrás esperando a que el se incorpore hacia delante de ella y se separen… puede ver que en aquel rostro algo le era similar, esos labios, esos ojos, ese aroma…

¿Ka-Kagome?.- lo balbucea, al recordar que la maestra Midoriko menciono que se apellida Higurashi, tan solo ve como asiente con la mirada, en sus ojos dorados.

Inu-Inu…ya-ya…sha.- lo balbucea Kagome, tratando de incorporarse pero los brazos del chico se lo impide.

¡¡era Inuyasha, si era el, hace tiempo que no lo veía, oh kami, estaba demasiado guapo, sus ojos ámbar y ese cabello negro, oh kami, esos músculos de seguro hacia ejercicio, los podía sentir, aquellos fuertes brazos tomándole de su cintura…

No podía creer, Kagome en su escuela, según el se había marchado a otro instituto terminando la secundaría y ahora regresaba a su lado, a la misma escuela, y se volvieron a encontrar casi de la misma forma en que la conoció, aquel primer día de clases chocando con ella por accidente.

Se encontraba hermosa, aquellos ojos marrones, los recordaba cada día, su perfume, aquellos labios, se veían exquisitos listos para ser probados, su cuerpo y aquellas hermosas curvas que se marcan… se veía mas hermosa de lo que recordaba.

Me-me su-su-el-el-tas.- lo balbucea kagome, esperado que Inuyasha la suelte, no quería pasar mas tiempo entre sus brazos, aquello la perturbaba demasiado.

Si, lo siento.- se disculpa Inuyasha, dejando que Kagome se incorpore entre sus brazos, viendo algo de sonrojo en sus mejillas y aquello la hacia lucir mas adorable.

Con permiso.- lo menciona Kagome, saliendo de los brazos de Inuyasha y retirándose del salón.

Taisho, ¿no piensa entrar o prefiere ser usted el voluntario para darle el recorrido a Higurashi?.- lo pregunta la maestra, cosa que Inuyasha lo piensa detenidamente, no estaría mal darle el recorrido a ella por la escuela, pero había algo que le decía que su odio seguía latente, pero también su amor por ella.

Yo…-

No se preocupe maestra, yo encantado puedo darle el recorrido a Higurashi.- lo ofrece Kouga, antes de que su primo acepte, pensaba que era lo mejor de todo, después de toda aquella historia entre romance y odio de Kagome e Inuyasha, y lo ultimo que necesitaba ahora Kagome era sentirse odiada mas por su primo.

Gracias, señor Taisho, creo que puede salir a darle el recorrido a la señorita.- lo menciona de nuevo la Maestra Midoriko viendo como Kouga se levanta con sus cosas y pasa a lado de su primo.

¿Qué se creía ese cretino de Kouga en interrumpirlo de esa manera, ¿pero que era lo que iba a decir?... tal vez hubiera aceptado y estaría con Kagome, pero después ¿Qué, acaso su odio no era tan grande como lo pensó en secundaría, debía de mantenerlo a flote, Kagome no se merecía ninguna compasión de su parte… ninguna.

-.-

Kagome, vamos te voy a dar el paseo por la escuela.- lo menciona Kouga al salir del salón para toparse con ella

Verás Kouga, ¿no podemos dejarlo para la ultima hora?.- lo pregunta Kagome, esperanzada a que le diga que si, se sentía demasiado perturbada para salir, sus piernas temblaban y lo único que quería era sentarse y concentrarse en las clases.

Si tu así lo deseas, ven entonces, le diremos a la maestra.- se lo dice para entrar al salón con ella.

Gracias.- se lo susurra al entrar de nuevo.

¿Qué no fuero?.- lo pregunta la maestra al verlos tan rápido de vuelta.

La verdad maestra prefiero que sea a última hora, para aplicarme con las materias.- se lo dice Kagome

Como quiera Higurashi.- se lo dice la maestra, al ver el entusiasmo que le pone la chica a la escuela, por algo tenía buen promedio la chica y se encontraba becada – puedes sentarte delante del señor Taisho.- se lo informa, indicando el asiento libre delante de Inuyasha precisamente.

Si.- lo contesta Kagome, para adentrarse a las filas y tomar siento delante de Inuyasha, que tan solo se mantiene viéndola, ya sentada podía sentir la mirada de Inuyasha detrás de ella, pero debía de concentrarse.

¡Maldición, nada se encontraba a su favor, ahora debía de soportar a Kagome todas las clases delante de él, y con aquel aroma a jazmín, eso si que sería una tortura, Kami nada, nada estaba a su favor.

Las siguientes cuatro clases, pasaron demasiado lentas para desgracia de Kagome e Inuyasha, por su parte Kagome se mantenía antena ante las instrucciones de los profesores, sin importar que Inuyasha este detrás de ella, tan solo sentía algunos roces de sus manos en su cabello, o una ligera respiración en su cabello azabache pero aquello no le importaba mucho que digamos.

Trataba de mantenerse concentrado en las clases, pero el aroma a Kagome y el roce de sus manos en aquel cabello sedoso le era irresistible, en algunas ocasiones cuando la veía demasiado concentrada escribiendo, se acercaba a oler un poco su perfume y acaricias con cuidado su cabello, y aquello era hermoso.

La campana que da el anuncio al recreo suena, dejando que el profesor se despida y todos los alumnos comiencen a guardar sus cosas en la mochila, Kagome todavía le faltaba copiar algunos materiales que le encargaron en el taller de dibujo, esperando conseguirlos saliendo de la escuela, puf, tendría que ir a una papelería y con lo que tenía de tarea…

Con un suspiro salir de sus labios demasiado pesado, comienza a guardar sus cosas en la mochila, para después levantarse, así colocarse la mochila en la espalda, otro suspiro se da la vuelta y tan solo da un paso, para chocar con alguien y con aquello terminar en el suelo, de espaldas, recibiendo un fuerte golpe en la cabeza, y alguien encima de ella.

Auch.- se queja Kagome, tratando de llevarse una mano a la cabeza, pero no puede, el cuerpo encima de ella no se lo permite.

¿te lastimaste Kagome?.- lo pregunta la voz

Si.- lo dice sin abrir sus ojos, tratando de soportar el dolor del tobillo y cabeza.

Lo siento, no quería lastimarte.- se disculpa la voz, tratando de incorporarse, pero accidentalmente se resbala pegando sus labios a los labios de la chica.

Kagome abre los ojos al sentir unos labios encima de los suyos, abriendo sus ojos y encontrar con la mirada ámbar, reconociendo que es Inuyasha, ¡¡Inuyasha la estaba besando!.

Continuara!

Wooow, espero que les guste el capitulo, que esta historia es corta heee, no se de cuantos capítulos, por que no la tenía contemplada ni escrito los capítulos en un cuaderno…

Aprovecho para decirles que ¡¡muchas gracias por sus mensajes en el final de Amor entre Barreras!...

Se despide

Fesabi.