Aclaración: Los personajes que aparecen en los libros de Harry Potter no me pertenecen, los personajes originales son totalmente míos y fruto de mi imaginación.

Nota: Este es un universo total y absolutamente alterno. Los personajes que aparecen en los libros no se corresponden con la tradicional forma en que se muestran y la gran mayoría no son como sus originales ni como se pueden leer en innumerables historias.

Capítulo 9

En una mesa apartada en un oscuro rincón del Caldero Chorreante tres personas estaban cabizbajas. Se habían reunido allí para poder planificar sus próximos pasos y discutir su forma de actuar desde ese mismo día.

Sirius Black, Remus Lupin y Tonks estaban en silencio, cada uno con un whisky de fuego al mismo tiempo que recordaban todo lo que había ocurrido durante del desastre de la visita a Dumstrang.

Flash Back

Todos se habían quedado paralizados por el espectáculo que era el ver a Sendhar terminar con la vida de Bellatrix Lestrange.

Cuando se incorporó, el joven heredero fue rápidamente revisado por el profesor Gorsky al mismo tiempo que Karkaroff hacía acto de presencia en el aula de duelos.

-Malditos idiotas –resopló el director, mirando con desprecio los dos cuerpos sin vida-. Si pensaron que cualquier plan que tuvieran para penetrar en esta escuela iba a tener éxito es que la pandilla de tontos está peor de lo que creía. Hay que revisar los alrededores para asegurarnos de que ninguno más de ellos nos estén vigilando.

-Yo personalmente me ocuparé de eso –la expresión del profesor de artes oscuras hizo que todos los presentes sintieran un gélido escalofrío por toda la espalda-, si hay alguien más, sabrá por qué soy el profesor de artes oscuras de Dumstrang –dijo saliendo del aula varita en mano, logrando que todos se apartaran de su camino.

-Si me lo permiten –intervino Severus Snape-, me encargaré de sacar los cadáveres de aquí.

-Hágalo –contestó Alen con una mirada seria, pero con un mensaje directo a la mente del profesor de pociones "ten cuidado".

Los estudiantes de Hogwarts estaban más pálidos que la nieve y todos se reunieron en un grupo cerrado. Ya habían tenido dos experiencias con los vengativos vampiros y no querían llamar la atención.

Cuando el profesorado visitante iba a sugerir que lo mejor era que marcharan de vuelta a Hogwarts las puertas del aula se volvieron a abrir, pero no fue el profesor de artes oscuras el que entró en el aula. Todos miraron sorprendidos como la reina Rhijal y cinco vampiros más, con sus ojos completamente amarillos y sus colmillos en su máxima longitud habían llegado y se acercaron directamente a Sendhar, revisando cada centímetro de su ser en busca de cualquier lesión que hubiera podido sufrir.

-Karkaroff –intervino la reina-, tengo entendido que un grupo de estudiantes, entre los que se encuentra mi hijo, irá a Hogwarts para un campeonato de duelos.

-Así es, majestad –respondió el director inclinando respetuosamente la cabeza.

-Necesito hablar con los aurores.

-Aquí estamos, majestad –fue Tonks quien respondió, dando un paso hacia delante junto con Remus Lupin y Sirius Black.

-Acompáñenme –ordenó al mismo tiempo que salía del aula y marchaba directamente hacia su carruaje –Aquí podremos hablar con total privacidad.

-Majestad –intervino Tonks una vez que estuvieron todos cómodamente sentados-, le juro por mi magia que no tenemos ninguna mala intención ni animosidad para con su hijo.

-Lo sé –respondió Rhijal al mismo tiempo que sus ojos volvían a su normal color negro y sus colmillos se redujeron hasta quedar completamente ocultos dentro de su boca-. Uno de los poderes con los que contamos es que podemos ver los verdaderos pensamientos e intenciones de una persona. Con lo que hemos averiguado mi verdadera preocupación es el hecho de que mi hijo irá a Hogwarts y estará fácilmente en contacto con el viejo farsante que tiene como director.

-Disculpe, majestad –intervino Sirius Black-, los tres hemos estado hablando y hemos llegado a la misma conclusión. Mi ahijado y el príncipe Sendhar ¿son la misma persona? Si es así ¿Es real la imagen que puso en nuestras mentes del mal estado en que estaba?

Rhijal miró detenidamente al auror y al final le sonrió dándole la confirmación de la verdadera identidad de Sendhar, pero su rostro cambió a un estado total de ira al recordar la gravedad de las lesiones de su hijo.

-Todo empezó en una lectura del oráculo… –comenzó Rhia su historia, explicándoles lo ocurrido hasta el momento actual-. En mi visita anterior pude ver los pensamientos y el alma de ese ser horrible al que al parecer todos adoran. Su intención al dejar a mi hijo allí era que creciera débil y sin iniciativa alguna, sus verdaderos objetivos es que también fuera idolatrado por él y que se ofreciera a sacrificarse. Una vez hubiera muerto, su intención era la de proclamarse el verdadero héroe por sus esfuerzos por lograr que el niño que vivió lograra salvar a todos y lograr para él mismo la totalidad de la fortuna Potter. Ahora mismo, sus intenciones son lograr manipular a mi hijo y a mí misma para influenciar en todos los clanes vampiros le obedecieran y tener un poder casi supremo. En cuanto a vosotros, para Sirius Black tiene planeado ponerle en las misiones más peligrosas y mortales para que no logre salir de ellas con vida y hacerse con todo el patrimonio Black. Con Remus Lupin tiene la intención de reclutar a las manadas de hombre lobo, por los mismos motivos y encerrarlo en Azkaban por ser una criatura oscura cuando ya no tenga ninguna utilidad para sus fines. Para la joven Tonks tiene planeado darle una poción de amor para que quede unida al hijo de su hermano y así tener herederos más poderosos. El auror al que maté era su cómplice en todos sus planes.

Dentro del carruaje, los tres aurores se habían quedado completamente paralizados ante las noticias que estaban recibiendo

-Ni que decir tiene –añadió Rhijal- que todo mi clan está reclamando venganza sobre el daño ocasionado a mi heredero.

Tras varios minutos más de conversación, los tres aurores se bajaron del carruaje, siguiendo a la reina de los vampiros y volvieron a entrar en la escuela, en donde el grupo de visitantes se dispuso a regresar al colegio inglés y Rhijal mantuvo una reunión con su hijo y el resto de sus súbditos.

Fin flashback

Sirius Black tomó y largo trago del fuerte licor y miró a sus dos compañeros de mesa.

-Ya he arreglado todos los pasos con los duendes. Las bóvedas Black y Potter están bien aseguradas y he descubierto que el maldito bastardo ya ha estado robando dinero de los Potter. Por lo visto la reina Rhijal es bien conocida en Gringotts y el jefe duende ha puesto a todos en movimiento. Según me han comentado nunca nadie le había visto tan enfurecido. Todas nuestras bóvedas están bien protegidas ahora.

-Ya he oído que él personalmente decapitó al duende que estaba a cargo de las bóvedas Potter –dijo Tonks.

-Sí. Lo hizo delante de todo el mundo. No fue un bonito espectáculo –Sirius se estremeció al recordar la escena y la furia del jefe duende.

-Ahora, lo que tenemos que hacer es planificar muy bien nuestros movimientos para proteger a Sendhar –Remus tenía verdaderos problemas para controlar a su lobo. Una cría de su camada había sido gravemente herida y estaba en peligro. El lobo dentro de él estaba sediento de sangre-. Doy gracias a Merlín de que Severus ahora es un vampiro del clan de Rhijal.

Ni que lo digas –reconoció Sirius-, ahora Sniv… Severus –se apresuró a corregir el nombre- está bien protegido cada vez que va a una reunión del Voldimort ese y también cuando está con el viejo bastardo.

Todo este asunto había logrado que tanto Sirius como Severus hubieran enterrado el hacha de guerra y una verdadera amistad había nacido entre el recién nacido vampiro y los tres ocupantes de la mesa.

-Vamos, chicos –continuó Tonks-, comencemos a planificar todo esto. No estoy dispuesta a consentir que alguien roce siquiera un solo pelo de Sendhar.

Los tres aurores comenzaron a tomar notas y hacer planos de los lugares en donde el príncipe vampiro estaría y a diseñar diagramas de defensa. Ninguno de ellos se percató de la mujer que en una mesa cercana les sonrió amigablemente al mismo tiempo que sus ojos se convertían en un intenso color amarillo.

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Los terrenos que rodeaban el castillo de Hogwarts gozaban de una relativa calma a pesar de que innumerables alumnos estaban llenaban los jardines.

Varios profesores paseaban tranquilamente entre todos los adolescentes y pre-adolescentes como normalmente solían hacerlo, pero sus expresiones,

así como la de todos los estudiantes, no eran ni tranquilas ni relajadas. La escuela que representaban había hecho el mayor ridículo de su historia y se había convertido casi en el motivo de burla de otras escuelas de magia, según todas las publicaciones y las noticias recibidas, por no saber cómo educar a sus alumnos para representar una escuela al criticar a los alumnos anfitriones y contradecir abiertamente a sus profesores. También se debía tener en cuenta el desastroso incidente del ataque a un estudiante, miembro de la nobleza de los vampiros, la reacción de sus guardianes y el más que penoso resultado de la exhibición de duelo que habían hecho.

Los dos alumnos de tercer año que habían dejado en ridículo a su escuela se habían convertido en parias entre todos los estudiantes. Ambos habían recibido una reducción de 200 puntos cada uno, detención durante el resto del año escolar y supresión de todos los privilegios que pudieran haber conseguido al iniciar su tercer año escolar.

En esos momentos los dos culpables de semejante ambiente estaban sentados al borde del lado intentando no prestar atención a las furiosas miradas que recibían del resto de los alumnos.

-No sé por qué se ha puesto todos de esta manera –se quejaba el muchacho pelirrojo-, son vampiros. No se puede confiar en los vampiros, son traicioneros y sanguinarios.

La muchacha no decía nada, todavía estaba muy fresca en su memoria la tremenda reprimenda que había recibido de sus padres a los que su jefe de la casa, la profesora Minerva McGonagall, había ido a buscar y la habían esperado en su despacho.

-Y ese profesor enseñando artes oscuras –continuó su compañero-, estaba loco, mira que decir que no tienes una mente brillante siendo la bruja más inteligente de la escuela. No tiene perdón. Debían ponerlo en Azkaban por enseñar artes oscuras a los vampiros. El único vampiro bueno es el vampiro muerto.

-¡Señor Weasley! –tronó la voz de barítono de Severus Snape al lado de unos más que furiosos Minerva McGonagall y Catherine Turner.

Los dos alumnos se giraron en redondo y palidecieron intensamente ante las expresiones de auténtica furia de sus profesores.

-Está visto que el señor Weasley no ha aprendido nada de sus castigos –intervino la jefe de la casa Griffindor-. Veo que no tendré más remedio que quitarle otros 200 puntos.

-¡No puede hacer eso! ¡El profesor Dumbledore no se lo permitirá! –el alumno se enfrentó a su profesora.

-¡Silencio! –volvió a tronar la voz del profesor de pociones-. Vamos a ver al director, esto ya ha ido demasiado lejos y se ha ganado la expulsión. No creo que el director sea muy benevolente ya que aún está tratando de que su maravillosa representación de esta escuela no manche más el prestigio de Hogwarts que ahora está por los suelos.

Cerca de ellos, sin ser advertido por nadie salvo por Severus Snape, la furiosa y terrorífica figura de Arin tenía sus amarillos ojos clavados en el odiado adolescente. El profesor de pociones estaba seguro de que el alumno en cuestión, si no desaparecía del colegio, sufriría algún accidente no tardando mucho. Su constante animosidad podría convertirse en un peligro para Sendhar mientras estuviera aquí y eso es algo que ningún miembro del clan podía permitir.

Para sorpresa de todos, fue Minerva quien agarró a su alumno por una oreja y lo llevó al despacho del director quien, al verlos entrar, reprimió un suspiro de resignación y esperó pacientemente a que sus profesores le pusieran al corriente de lo que había ocurrido.

Dumbledore había perdido su mirada amable de abuelo bonachón y mostraba su apariencia de furia viva. Todos sus planes podían irse de vacaciones eternas si algo como esto pasara a conocimiento de la reina de los vampiros. Mentalmente se quejaba de que Molly Weasley no había sabido educar a su hijo menor. En vez de ayudarle le estaba perjudicando en gran manera.

-Señor Weasley –la voz del director mostraba por primera vez su verdadero tono frío-, sus acciones han traído la desgracia a esta escuela y puesto en peligro a sus todos sus compañeros. Será suspendido durante todo el resto del año escolar. Vuelva a su sala común hasta que sus padres hayan llegado para buscarlo.

-¡Mamá no se lo permitirá! –insistía el estudiante-. Nos prometió que podríamos hacer lo que quisiéramos sin represalia alguna y que nos entregaría la mitad de la fortuna Potter.

-¿¡Qué! –Minerva y Severus saltaron de su asiento.

-¡Hará lo que se le ordena! –Dumbledore había tenido ya bastante de aguantar a ese crío mimado.

Aprovechando todo el alboroto que el estudiante estaba haciendo, Severus aprovechó para ponerse en contacto con su reina y todos los miembros del clan. Ahora todos estaban al corriente de lo que pasaba en el interior de los muros del despacho del director.

Cinco segundos más tarde cinco de los vampiros del grupo de Arin ya estaban camino del lugar de residencia de los que estaban conspirando contra la seguridad de su heredero. Nadie amenazaba la seguridad de ningún miembro del clan sin sufrir las consecuencias.

Por desgracia para Severus, no pudo abandonar el despacho del director todo lo deprisa que habría querido. No tuvo más remedio que soportar los gritos de la matriarca Weasley hacia el director por el injusto trato sufrido por su hijo, pero también se percató de las sutiles miradas que le enviaba el patriarca de la familia, miradas que le pedían con urgencia poder hablar con él, a lo que el profesor de pociones respondió con un leve asentimiento de cabeza que solo Arthur Weasley pudo ver.

Cuando por fin pudo marchar hacia su laboratorio de pociones, dos de sus estudiantes le estaban esperando, Theodore Nott y Blasie Zabini.

-Señor Nott, señor Zabini –saludo con voz monótona, pero sabiendo que sus dos estudiantes no venían solo para tomar el té.

-Señor ¿Podemos hablar con usted en privado? –Theodore Nott fue quien habló.

-Por supuesto, señores –contestó al mismo tiempo que abría la puerta del laboratorio-, entren.

Ambos estudiantes obedecieron y una vez dentro de los seguros muros de su laboratorio, Severus no tardó en cerrar mágicamente la puerta y poner todo tipo de protecciones que había sabido desde que era súbdito de Rhijal, protecciones que no se enseñaban en Hogwarts y que nadie podía combatir.

-Señor –intervino Theodore al mismo tiempo que sacaba un pergamino de uno de los bolsillos de su túnica-. Mi padre me envió esta carta. Nadie sabe de su contenido salvo Blasie que estaba conmigo cuando la recibí, ambos estamos juntos en esto.

Severus se apresuró a tomar el pergamino y leer la carta que el patriarca Nott envió a su hijo.

Theodore,

Hoy, en una reunión de mortífagos, estábamos esperando la llegada de dos de los miembros trayendo consigo a un rehén, este rehén es, en realidad, un heredero de un poderoso clan vampiro. En su lugar, Severus Snape apareció con los cadáveres de los dos mortífagos.

Nadie más se ha dado cuenta, pero Severus ya no es el hombre que siempre era y tengo la impresión de que ahora está relacionado con estos vampiros. No tengo ninguna prueba, pero mis entrañas así me lo dicen.

Hijo mío, ya hemos hablado de esto muchas veces. Ambos sabemos que no saldré con vida de este loco maníaco asesino, si no es a causa de las misiones que nos envía será por su propia mano. Dama Zabini está de acuerdo conmigo, ninguno de los dos sobreviviremos.

Theodore, quiero que te pongas en contacto con Severus Snape y que te saque de aquí. Nunca he sido un buen padre para ti, ahora que es demasiado tarde, quiero serlo y la única forma que veo es ponerte a salvo. Si puedes intenta salvar también al joven Blasie.

Amor

Tu padre.

PD. Severus, si estás leyendo esta carta, por favor, salva a mi hijo y al hijo de Dama Zabini, ellos no quieren unirse a este maníaco psicótico y yo no admito que el loco los reclame. Llévalos a la reina de los vampiros, ambos harán orgullosos a cualquiera que los haga hijos suyos. La Noble y Antigua Casa de Nott i la Noble y Antigua Casa de Zabini están en deuda contigo.

El profesor de pociones terminó de leer la carta y doblándola con sumo cuidado se la devolvió a su estudiante.

-¿Ambos están de acuerdo con todo esto?

-Sí, señor –respondieron ambos a la vez.

-El cambio no es muy agradable y el enlace que sentiréis con todos los miembros del clan será algo que no habréis sentido antes.

Ambos estudiantes asintieron con la cabeza y el profesor de pociones curvó levemente sus labios en una más que desconocida sonrisa al mismo tiempo que sus ojos se convertían en un brillante color amarillo, que asustó a los dos adolescentes.

-Necesitáis refuerzo con la asignatura de runas antiguas, os quiero aquí justo después de la última clase.

-Sí, señor –ambos estudiantes respondieron y marcharon hacia su próxima clase.

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Sirius Black salió de su habitación en la Mansión Black y a rápidos pasos fue a reunirse con el retrato de su madre.

-Madre –saludó de forma fría.

-La mayor vergüenza de la familia Black –la estridente voz de Walburga llenaba toda la casa- ¿Cuántos traidores tendré que seguir soportando?

-Que yo sepa –dijo Sirius con una sonrisa maliciosa-, el hijo de la reina Rhijal no es ningún traidor.

Tal como Sirius se esperaba, Walburga Black permaneció en silencio. Desde que había vuelto de su visita a Dumstrang, Sirius se había pasado horas y horas leyendo los diarios de sus antepasados. Su sorpresa fue mayúscula cuando comprobó que muchos habían sido los Black que habían tenido relación con la reina de los sumus puris, llegando a ser un gran honor para la familia el que consiguiera que la poderosa reina vampiro visitara su casa.

-Habla –le urgió su madre.

-Todo comenzó con la visita que hicimos al colegio Dumstrang… -empezó a explicar todo lo sucedido-. Nunca me fie de Dumbledore, por eso le permití usar esta casa, para así recopilar toda la información que pudiera conseguir, para así poder proteger a los Black. Ahora he descubierto que ese desgraciado está tramando el secuestro del hijo de la reina y usarlo para sus fines. Ya he estado con el director de Gringotts y nuestras bóvedas se han trasladado al nivel de máxima seguridad, junto con las de los Potter. Solo alguien con verdadera sangre Black puede acceder. La habitación secreta de tu cuarto está lleno de documentos incriminatorios pero lo más importante ahora es proteger a Sendhar, el hijo de Rhijal.

La reacción de Walburga pilló desprevenido a Sirius Black. La mujer empezó a sonreír cálidamente y con sus ojos llenos de orgullo.

-Hijo mío, verdaderamente eres un Black, el más astuto de toda la familia, incluso a nosotros nos habías engañado con tu fabuloso plan para derrocar a esa escoria y proteger y aumentar el prestigio de la familia Black.

-Esta tarde habrá una reunión de la Orden del Pavo Real –Walburga tuvo que contener una risita ante la expresión de su hijo-, la última que consentiré en esta casa, a no ser que salga a la luz algún plan del viejo loco. Después debo concentrarme en la seguridad de toda la familia y de Sendhar.

-Muy bien pensado, hijo mío. ¡Krecher! –el anciano elfo doméstico se presentó con sus ojos brillando de emoción y un gran respeto por el último Black- Ya has oído lo que el amo Sirius ha dicho. Debes obedecer todas sus instrucciones. Mi hijo es un verdadero y auténtico Black.

-Lo que desea el amo Sirius que Krecher haga –el elfo inclino su cabeza hasta que su nariz rozó el suelo.

-Por ahora hay que seguir engañando a los idiotas. Madre debe seguir chillando cuando aparecen o sospecharán.

-No es difícil de hacer –contestó Walburga con una sonrisa de orgullo.

-Krecher, quiero que empieces a limpiar la zona restringida y protegida con la magia de la familia. Si Sendhar se llegara a alojar en la mansión le asignaríamos la habitación de los altos dignatarios –sonrió al ver como su madre asentía a todo lo que decía-. Si los traidores Weasley aparecen, que limpien ellos. Merlín sabe que una vez que me consiga librar de ellos deberemos desinfectar toda la casa de sus grasientas huellas. También deberás poner esto en sus comidas –dijo entregando al elfo un pequeño vial con un líquido blanquecino-. Vamos a hacer que se arrepientan de todo lo que están planeando para con nosotros. También deberás ampliar la magia élfica en las zonas protegidas, sobre todo la biblioteca.

Walburga casi reía al reconocer la poción. Era una variante del Veritaserum, solo que en vez de tener que hacer preguntas para conseguir las respuestas adecuadas, esta poción hacía que los que la ingerían comenzaran a hablar de sus más secretos planes entre unos y otros y no darse cuenta de que lo están haciendo.

-Kracher protegerá a la familia Black y Kracher hará la comida del amo Sirius, Kracher no dejará que la sucia escoria se acerque al amo Sirius.

Si Dumbledore y sus compinches hubiesen visto la malvada sonrisa que los tres habitantes de la casa tenían en sus rostros, habrían empezado a correr y nunca parar.

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Alen y Amarie miraban con ojos sumamente divertidos como el trío de amigos estaban preparando sus cosas para ser embaladas y preparadas para su viaje a Hogwarts.

Víktor no hacía más que sacar ropa de su armario, examinarla fijamente y luego desecharla y dejarla sobre su cama.

Yuri estaba en el mismo proceso, pero con los zapatos, al final estaba rodeado de botas y zapatos y no se decidía por ninguno.

Sendhar, con la ayuda de Colster mirara un traje, y si estaba indeciso, el vampiro se lo arrebataba de las manos y lo pone dentro de su baúl. Con las botas y los zapatos ocurría tres cuartos de lo mismo.

Al final, la habitación de los tres alumnos estrella de Dumstrang estaba inundada de ropa y zapatos y no había ser vivo que pudiera ver un solo trozo de suelo, de cama, o de sillas libre.

-Yo creía que eran las mujeres las que tenían problemas a la hora de embalar ropa –Namarie a duras penas podía aguantar la risa.

Un fuerte silbido hizo que Sendhar mirara hacia una esquina de la habitación. Seth estaba acurrucada bajo una pequeña mesa para ponerse a salvo de la lluvia de ropa y zapatos.

-/Este ritual de preparación de viajes se está haciendo muy largo. No sabía que ir a otro nido durante un tiempo fuera tan complicado/.

-/No es complicado Seth –contestó Sendhar-, lo que ocurre es que queremos impresionar a esos inglesuchos idiotas que vinieron de visita/

-¿Qué ha dicho? –Víktor quiso saber.

-No entendía la complejidad de nuestros preparativos de viaje y he explicado que es porque queremos impresionar a los ingleses. Tengo muchas ganas de volver a ver a Oliver y a Cedric, pero el rubio ese y los estudiantes más jóvenes, la verdad es que si no los viese de nuevo estaría contento.

-Eso por descontado –intervino Yuri al mismo tiempo que se ponía una de sus capas más lujosas y empezaba a pasear por toda la habitación como si fuera un modelo de pasarela-. Mirad ingleses, mirad, que nunca nos podréis ganar.

Ante las payasadas que hacía su amigo, tanto Sendhar como Víktor no pudieron más que empezar a reír a carcajada limpia al mismo tiempo que los vampiros adultos sonreían abiertamente y negaban con la cabeza.

-Será mejor que nos demos prisa –dijo Alen-, apenas faltan tres horas para poder salir y todavía tenéis que alimentaros.

Los tres amigos se miraron y sonrieron, al mismo tiempo hicieron giros con sus varitas y toda la ropa que tenían voló directamente hacia los baúles que redujeron y se los metieron en los bolsillos de sus capas para luego salir de la habitación y marchar directamente al comedor en donde los integrantes del equipo de duelo ya los estaban esperando para terminar de comer y empezar su viaje.

Nada más entrar en el salón, pudieron apreciar que la distribución de las mesas había cambiado, en el centro de la sala había sido instalada una enorme mesa redonda en donde todos los estudiantes que irían a Hogwarts estarían reunidos.

Hubo un revuelo general entre los estudiantes cuando la figura del profesor Gorsky apareció en el saló y se unió al resto del profesorado.

Casi había terminado la comida cuando Karkaroff se puso en pie.

-Alumnos de Dumstrang –empezó a hablar-. Dentro de una hora los representantes de los alumnos de Dumstrang partirán para Hogwarts para la competición internacional de duelo. Como todos habéis podido comprobar, el profesor Gorsky hoy se ha unido a nosotros. La razón es muy simple, después de la gran amabilidad y respeto mostrado por los alumnos ingleses –risitas de todos los que estaban en el salón-, se ha decidido que es necesario un aporte mayor de seguridad.

Suaves murmullos comenzaron a escucharse.

-Se ha decidido que a Hogwarts también nos acompañaran los profesores Dimitri Gorsky, Serguei Lankorv y Gustav Van Henken. Creo que su presencia pondrá a alguien un poquito más nervioso de lo que ya estará.

Risas generales se oyeron por todo el salón.

-Alumnos de Dumstrang –continuó Karkaroff- Despidan a los estudiantes representantes de esta escuela como realmente se merecen.

Todos los estudiantes, menos los situados en la enorme mesa redonda, se pusieron en pie y comenzaron a aplaudir de forma fuerte y sonora, al mismo tiempo que los diez vampiros adultos que en esos momentos estaban en el colegio se prepararon para escoltar a su heredero hacia el enorme carruaje que había cedido la reina de los vampiros para mayor comodidad de su hijo y de sus compañeros.

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La completa totalidad de los alumnos de Hogwarts estaban inundando los jardines del colegio de magia y hechicería. Todos ellos vestidos con sus mejores galas para impresionar a los visitantes para formar parte en la competición internacional de duelo.

Hoy se esperaba la llegada de los estudiantes de Beauxbatons de Francia, Salem de Estados Unidos, Dumstrang de Rusia, Imperial de Japón, Danken de Alemania, Tecnomagus de España y Ramses de Egipto.

Todos los alumnos presentes mostraban su entusiasmo y no hacían otra cosa que mirar por todas las posibles rutas posibles por donde sus invitados podrían llegar.

-¿No podrían llegar ya? –protestó el problemático alumno pelirrojo-. Hace frío y tengo hambre.

-¡Cállate Ronald! –Oliver Wood no perdió tiempo en reprender al estudiante. Su semblante no podía negar la ilusión de que sus nuevos amigos estuvieran entre los representantes de Dumstrang y poder verlos de nuevo.

Un repentino rumor hizo que todos miraran hacia el cielo, a lo lejos se vía un carruaje tirado por pegasus que no tardaron en aterrizar. Hagrid, el profesor de cuidado de criaturas mágicas corrió a ocuparse de los imponentes animales. Sus ojos brillaban de alegría ante la perspectiva de poder cuidar a tan maravillosas criaturas.

Una mujer enorme bajó de su interior seguida de quince mujeres jóvenes, todas ellas vestidas de azul.

-¡Señorita Maxime! –Dumbledore se apresuró a saludar a su homólogo francés- Bienvenidos a Hogwarts.

-Gracias Albus –contestó la directora con su fuerte acento francés.

-Han sido los primeros en llegar, el resto de colegios no tardará en hacernos compañía.

Justo en ese momento una luz brillante apareció frente a ellos que poco a poco se fue agrandando hasta convertirse en una gran esfera luminosa que progresivamente fue apagándose revelando a un alto hombre rubio de elevada estatura, también acompañado de quince estudiantes. Los alumnos de la escuela Danken de Alemania habían llegado.

-¡Hoffman! –Dumbledore volvió a apresurar sus pasos –Bienvenidos a Hogwarts.

-Gracias Albus –respondió el director alemán sin apenas acento de pronunciación.

Un fuerte rumor procedente del lago hizo que todos volvieran sus cabezas. Una típica embarcación de la época faraónica descansaba ahora sobre sus aguas y un hombre muy mayor descendió suavemente por la pasarela seguido por sus quince alumnos.

-Director Ahmon, bienvenido a Hogwarts

-Gracias director de Hogwarts –sonrió el anciano director de la escuela Ramsés sin estrechar la mano que Dumbledore le tendía, pero inclinando su cabeza según la etiqueta de saludo egipcio.

Un nuevo brillo en los jardines hizo que todos volvieran a prestar atención. El brillo de color blanco fue extendiéndose gradualmente hasta quedar en una perfecta forma rectangular, convirtiéndose en una puerta de color oscuro nada más desaparecer su luz. Para asombro de todos, la puerta se abrió y un hombre japonés muy anciano la atravesó seguido por sus estudiantes.

-¡Director Khobayashi! –Dumbledore se acercó al director de la academia Imperial de Japón, esta vez tuvo mucho cuidado en no ofrecer su mano para el saludo. Era muy bien sabido que la cultura japonesa tenía unas normas protocolarias muy estrictas.

El estridente sonido de una bocina hizo que todos los presentes miraran al cielo. Un enorme autobús estaba descendiendo hacia los jardines a una amplia zona que estaba completamente vacía.

Los alumnos que no eran sangre pura reconocieron rápidamente ese medio de transporte mientras el resto miraban el extraño objeto con la boca abierta ya que no sabían lo que esa máquina monstruosa podía ser.

De su interior no tardó en bajar un hombre de pelo negro y aire alegre. Los componentes de Salem miraban los alrededores de forma divertida y negando con la cabeza.

-Walter, amigo mío –saludó Dumbledore- dime,¿ hay algo que tus alumnos no encuentran adecuado?

-No Albus, solo miran divertidos ante lo primitivo y anticuado que ven tus instalaciones.

El director de Hogwarts tuvo que contenerse la rabia ante le claro insulto que los americanos les habían dado, maldecía el momento en que el ministerio invitó a los yanquis.

Un ruido ensordecedor hizo que todos los presentes se taparan los oídos y miraran de nuevo al cielo.

Una especie de pájaro pero hecho de metal, un avión reconocible por los alumnos criados en el mundo muggle, pasaba por encima de las instalaciones del colegio y comenzó su descenso vertical hasta posarse al lado del autobús de Salem.

Una rampa salió de un lateral del pájaro de metal y una mujer de mediana edad, con cabellos sumamente negros y ojos marrones descendía para reunirse a ellos.

-Usted debe ser la nueva directora del Tecnomagus –saludó Dumbledore al mismo tiempo que un fuerte brillo inundaba sus ojos.

-Así es, director Dumbledore –respondió afirmativamente la mujer- Soy Ariana Rojas y si continua intentando entrar en mi mente no tendré más remedio que usar uno de mis hechizos de castración.

El brillo desapareció instantáneamente de los ojos de Dumbledore, era la primera vez que alguien había descubierto sus intentos de legimancia.

-Hola Ariana, me alegro mucho de volver a verte –saludó el americano-, veo que habéis terminado de mejorar vuestro más moderno medio de transporte.

-Hola Walter –sonrió la española-, no nos llamamos Tecnomagus solo por adorno.

Ambos empezaron a reír amigablemente hasta que varios rugidos pudieron oírse. Todos los presentes elevaron sus miradas y sus rostros perdieron todo el color que poseían.

Un gigantesco carruaje tirado por cuatro dragones, Ridgebacks noruegos, y escoltado por más de una docena de hipogrifos con sus respectivos jinetes se acercaban a toda velocidad.

Los alumnos comenzaron a gritar y Hagrid corrió lo más rápido que podía para indicar el lugar donde podían posarse en el suelo.

Una vez ya en tierra, los cuatro dragones comenzaron a rugir y a lanzar bocanadas de fuego al aire hasta que un hombre alto y pelirrojo se apeó del carruaje y comenzó a acariciar a las bestias, haciendo que se calmaran. Acto seguido Igor Kakkaroff, sus tres profesores y sus alumnos descendieron a la vista de todos.

Dumbledore palideció más intensamente al reconocer a los vampiros de la reina Rhijal. Este detalle no estaba previsto en sus planes. Con los vampiros adultos sería muy difícil acercarse al hijo de la reina. Además, los tres profesores de Dumstrang eran los que habían puesto muy nerviosos a los aurores y a Severus. Tendría que ir con mucho cuidado.

El grupo de recién llegados se acercó al resto de profesores y se pusieron en línea recta para saludar. Un joven de cabellos negros miró a los presentes. Sus ojos de color amarillo y sus colmillos a máxima longitud hicieron adivinar su identidad.

Sendhar había llegado a Hogwarts.

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Hola amigos. Estoy viva y prueba de ello es este capítulo nuevo de la historia "El Heredero". Muchas cosas han pasado y muchos acontecimientos que me han obligado a estar fuera de poder escribir. Una muy grave lesión que ha costado intervenciones quirúrgicas y dolorosa rehabilitación han sido una de las causas.

Os agradezco de todo corazón todos los comentarios que me animaban a continuar que me habéis estado enviando.

Gracias Ruben por tus correos, muchísimas gracias a Ariadna, Genesis Roxanna, Pat Zabri y Marla66 por sus correos de apoyo. Me han ayudado muchísimo, os lo aseguro.

Intentaré actualizar rápido, pero no os puedo prometer nada, tengo muchísimas cosas por hacer y por desgracia, poco tiempo para poder hacerlas.

Un beso y un abrazo enormes para todos. Os adoro.