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DE REGRESO A HOGWARTS

Por mas que se esforzaba en dejar de llorar, no podía controlarse, las lagrimas seguían brotando al igual que los sollozos, como era posible que hubiese interpretado mal las cosas, peor aun como se había atrevido ha confesarle sus sentimientos.

Todo había comenzado un par de semanas antes, para ser exactos el primero de septiembre cuando abordaron el expreso de Hogwarts, cuando inesperadamente Harry se acerco a ella.
-Ginny, te molestaría si buscáramos un vagón aparte, no quiero estar con Ron y Hermione -declaro del chico de dieciséis años, había cambiado mucho aquel verano, estaba mas alto, tenia unos músculos bastante desarrollados, debido a que, como les contó se mantuvo distraído haciendo ejercicio, pero el cambio no solo era físico sino Támbien interno, se le notaba mas maduro y en sus ojos se veía un dejo de tristeza debido obviamente a la muerte de su padrino Sirius Black.
-Si tu quieres –contesto la joven Weasley- ¿pero no entiendo por que no quieres estar con ellos son tus amigos?
-No quiero que se sientan incómodos-dijo él y comenzó a andar por el pasillo del tren

Era cierto la presencia de Harry ponía muy nerviosos a sus amigos. En la ultima semana de vacaciones en Grimauld Place, tras una de las cotidianas paleas de sus amigos había pasado algo inesperado.

-Estoy cansado de que siempre quieras tener la razón –le grito Ron exasperado a Hermione -Yo no quiero tener la razón siempre, eres tú el que se empeña en llevarme la contra –se defendió ella.

Harry opto por abandonar la habitación no estaba de humor para escuchar a sus amigos discutir.

-¿Me empeño en llevarte la contra? –repitió el incrédulo- solo trato de llamar… -se quedo callado al parecer había hablado de más.

-¿De llamar que? –inquirió ella desconcertada ante las palabras del chico

-Olvídalo quieres –le dijo el un poco más calmado- voy a buscar a Harry

El se disponía a salir del cuarto, pero ella no se lo permitió, lo sujeto del brazo y lo obligo a mirarla.

-No vas a ir a ningún lado sin antes explicarme lo que dijiste –lo amenazo mirándolo a los ojos

-Ya te dije que lo olvidaras –dijo y jalo su brazo para que lo soltara, ella lo hizo y él volvió a dirigirse hacia puerta

-¿mi atención? –Pregunta ella y Ron se volvió hacia ella- es eso lo que tratas de atraer Ron

-Por favor –dijo él como si considerara lo que ella dijo como una estupidez pero el color rojo que había adquirido su rostro denotaba lo contrario-ahora si me disculpas Volvió a dirigirse a la puerta pero ella volvió hablar.

-que lastima –murmuro con voz entrecortada- nada me habría hecho tan feliz como el saber que tu sentías por mí lo mismo que yo por ti

Ron se quedo paralizado ante las palabras de la chica, no se atrevía a mirarla, pero tampoco quería irse no después de lo que acababa de oír, se quedo parado junto a la puerta sujetando la perilla de la puerta, repentinamente le escucho estaba llorando, si se iba y la dejaba así la perdería para siempre, pero por otro lado no podía evitar sentir vergüenza ante la idea de reconocer sus sentimientos.
Vamos Ron no seas idiota, ella ya te dijo que le agradas a que le tienes miedo pensó él, asi que soltó la perilla se dio la vuelta por tercera ocasión y se dirigió a ella

-claro que siento lo mismo –le dijo suavemente al estar frente a Hermione, le tomo la mano y ella lo miro a los ojos y sonrió levemente

-Lo dices en serio Ron –le dijo ella mientras se secaba las lagrimas con el dorso de la mano

Claro- se quedaron durante un segundo mirándose a los ojos, ninguno de los dos sabia que decir, era una situación tan extraña para ellos, pues siempre se la pasaban discutiendo para encubrir sus sentimientos- pero yo creía que tu me detestabas.

-Oh, Ron como pudiste creer eso-exclamo la chica y se lanzo a sus brazos antes de que ninguno de los dos supiera lo que estaba pasando se encontraron enfrascados en un beso casi tan apasionado como sus discusiones

Apartir de entonces no hubo una sola persona en la casa que no supiera del noviazgo de ambos, el problema era que tanto Ron como Hermione se sentían mal al estar felices cuando Harry, su mejor amigo estaba tan deprimido por la muerte de Sirius, asi que cada vez que estaban los tres juntos en la misma habitación ellos se mantenían lejos y procuraban hacer de cuenta que no había nada entre ellos, lo cual desesperaba a Harry pues el sabia a la perfección que se querían y le molestaba que le tuvieran tantas consideraciones, le parecía ridículo, mas aun siendo que ellos eran sus amigos, asi que se había propuesto dejarlos solos para que pudieran comportarse con normalidad.

Ginny lo siguió y por fin después de recorrer el tren encontraron un compartimiento vació, acomodaron sus baúles y tomaron asiento, ella no sabia que decir generalmente cuando estaba con Harry se limitaba a oír la conversación que él mantenía con alguien más.

-¿Y bien? –dijo él al fin tras un incomodo silencio

-Sabes creo que estaríamos mejor si estuviéramos con Ron y Hermione- dijo la chica en voz baja

-No lo creo –comenta él- hablemos de quidditch, a ti Támbien te gusta ¿no?
-Si claro que me gusta y hablando de eso ¿quien crees que sea el nuevo capitán del equipo?
-¿De que hablas? –inquirió el un poco desconcertado

-Bueno es que Angelina ya termino en Hogwarts, al igual que Fred y George asi que van a quedar muchos puestos vacíos.

-No había pensado en eso, pero supongo que primero debería saber si puedo volver al equipo.

-vamos Harry, yo creo que Dumbledore te levantara el castigo, la profesora McGonagall se encargara de ello y seguramente tu serás el nuevo capitán.

-Si, como no-dijo Harry aunque en el fondo la idea le agradaba bastante

Llegaron a la escuela y en el gran comedor Harry se sentó lejos de sus amigos, con Ginny que se sentía bastante afortunada, como había podido creer el año pasado que ya no sentía nada por él, si estar a su lado era maravilloso.

Harry trataba muy bien a Ginny y ella se sentía bien por eso, por lo que siempre trataba de verse bien para él.

Ya había pasado una semana desde el inicio del curso, las clases eran mas complicadas para los de sexto con todo y que muchos como Harry y Ron habían abandonado varias materias para dedicarse solo al estudio de aquellas en las que necesitaban obtener un EXTASIS, pero los profesores eran más exigentes en especial McGonagall y Snape. Aunque la que sorprendía a todos era Hermione quien había decidido continuar con todas las materias, lo cual le aumentaba la carga de trabajo sin embargo ella no se quejaba al contrario parecía feliz de tener mas deberes que los demás.

Mientras tanto Ginny había decidido que aquella era su oportunidad de ser sincera con sí misma y con Harry, después de todo él parecía bastante interesado en ella y ya había pasado demasiado tiempo amándolo en silencio como para soportar mas aquella situación de modo que tenia que hablar con el lo antes posible.

El segundo lunes de clases la profesora McGonagall llamo a Harry al final de la clase de transformaciones

-He tomado una decisión respecto al equipo de quidditch de Gryffindor, Potter –dijo la profesora con su habitual tono autoritario- tu seras el nuevo capitán

-perdón-dijo Harry un tanto confundido ante la noticia

-Lo que oíste Potter, y tu primer tarea como nuevo capitán Será buscar al tercer cazador para que ocupe el puesto de la señorita Johnson, ya he reservado el estadio para las pruebas, estará disponible el día domingo.

Harry se dio a la tarea de informar a los demás miembros del equipo, ocasión que Ginny aprovecho para mostrarle a Harry un poco de lo que sentía por él, de modo que se lanzo sobre él abrazándolo con fuerza.

-¡Te lo dije Harry! -exclamo Ginny cuando les comunico a ella y a Ron que era el nuevo capitán- ¡es fantástico, verdad Ron!

-¡Claro, quien mejor que tú para capitán! –coincidió Ron

-Pues no estoy tan seguro de hacerlo bien- dijo Harry con sinceridad

Coloco un letrero en el tablón de anuncios de la sala común para informar de la selección de cazador que se llevaría acabo el domingo por la tarde. El esperado día en que volvería a montar su saeta de fuego –su actividad favorita en la escuela- llego, después de desayunar se dirigieron al estadio.
La selección fue más difícil de lo que imaginaban pues los pocos aspirantes que se presentaron eran bastante malos, al final el puesto se lo dieron a Colin Creevey quien al menos podía distinguir entre la derecha y la izquierda. Era casi la hora de la comida cuando el equipo de Gryffindor aterrizo para dirigirse a los vestidores, Harry entro en el despacho del capitán para cambiarse y poner en orden algunas ideas que se le habían ocurrido para el equipo, cuando salió los vestidores estaban vacíos asi que se dirigió a la salida, donde se encontró con Ginny.

-¿Qué haces aquí?-le pregunto Harry- no deberías estar en el gran comedor

-Es que... -comenzó ella, aunque no sabia que más decir- quería hablar contigo un momento

-De acuerdo-respondió él

Caminaron por los jardines Harry aguardaba a que ella hablara pero Ginny no sabia por donde comenzar, asi que pasaron un par de minutos en silencio, situación que estaba desesperándolo.

-¿Creí que querías hablar?-dijo un poco molesto pues tenia hambre y consideraba aquello una perdida de tiempo

-Si, lo que pasa es que no se como decírtelo-comento la joven

-Lo podemos dejar para otro día ¿si quieres?-sugirió él

-No, no, esta bien iré al grano de acuerdo- se paro frente a Harry y lo miro a los ojos- lo que pasa es que estoy enamorada de ti

Harry no dijo nada al parecer Ginny lo había tomado por sorpresa, mientras que ella sentía como su rostro adquiría un color similar al de su cabello.

-Di algo, quieres, porque todos saben que desde hace años siento esto por ti, y ya no podía seguir callando-dijo Ginny algo tensa

-Mira Ginny, lo que pasa es que- algo en su tono de voz le decía a ella que algo andaba mal-Hermione ya me lo había dicho el año pasado pero como tu salías con otro chico yo creí que ya no sentías nada.

-¿Eso que significa?-pregunto ella al ver que el chico se andaba por las ramas.

-Ginny yo te veo de la misma manera en que te ve Ron, como una hermana pequeña- le dijo Harry un poco apenado.

-¿Cómo una hermana?- repitió ella dolida

-Pues si porque desde que conozco a tu hermano, él y tus padres me han hecho sentir parte de la familia y es por eso que yo los veo a todos como mis hermanos, los hermanos que nunca tuve ni tendré-explico el chico- lo lamento Ginny, es en serio pero es lo único que siento por ti.

Las lagrimas comenzaron a resbalar por las mejillas de Ginny, él trato de decir algo mas, seguramente para consolarla, pero ella no quería oírlo, asi que corrió hacia el castillo, cruzo el vestíbulo, subió las escaleras de mármol, apenas si fue capaz de decirle la contraseña a la señora gorda atravesó la sala común y subió a su habitación se encerró en ella y después se desplomo sobre su cama adoselada tratando de olvidar lo ocurrido. Por mas que se esforzaba en dejar de llorar, no podía controlarse, las lagrimas seguían brotando al igual que los sollozos, como era posible que hubiese interpretado mal las cosas, peor aun como se había atrevido ha confesarle sus sentimientos.
Pero repentinamente algo sucedió dentro de ella, se incorporo sobre la cama se seco las lagrimas con el extremo de su túnica, una idea acababa de apoderarse de su mente:
No merece que siga llorando por él, por el contrario se merece sufrir tanto como yo, me cueste lo que me cueste me voy a vengar de esto Harry Potter te lo juro