Disclaimer: Los personajes del presente fanfiction no son de mi propiedad (por desgracia): todos ellos, con excepción de algún que otro secundario de algún capítulo (que en su defecto, ya se indicará, puesto que no me los sé de memoria), pertenecen a la maravillosa serie de TV, Embrujadas, y a sus creadores.

1-Prólogo:

El filo metálico se hundió limpiamente en la tierna carne del vientre de la mujer, que jadeó con agonía mientras reunía sus últimas fuerzas para elevar sus ojos, empañados y aterrados, hasta encontrar los de su verdugo. La magia que anidaba en su sangre huyó por la herida a través del athame, pasando por su argéntea estructura hasta el brazo ejecutor y, consecuentemente, imbuyendo la integridad de su dueña.

Era una mujer muy hermosa; de piel pálida, sedosos cabellos de oro e irises de vaporoso azul celeste…Pero la vida que la luminaba, el aliento que animaba aquella aura de cálida bondad, se extinguió mientras la miraba…mientras la tibia sangre bañaba sus manos…

Un escalofrío recorrió la espina dorsal de la asesina. La brisa marina agitó sus cabellos castaños ante sus ojos oscuros. Suspiró, saliendo de su ensimismamiento: bajo el brillo intenso del sol veraniego, se sentía observada. Sin conocer muy bien el motivo, volvió su vista hacia el pequeño puesto de refrescos y helados que había junto a las dunas, cerca del pinar…Un chico moreno miraba en su dirección; estaba casi seguro de que sus ojos, ocultos tras unas gafas de sol negras, estaban fijos en ella…

Era un crío. Su aspecto y su torpeza de movimientos lo dejaban más o menos claro. No obstante, tuvo una fuerte sensación al verle: como si le conociera, como si supiera más de él de lo que creía…Sin embargo, desvió los ojos, resoplando. Se levantó y se encaminó en dirección opuesta, hacia la carretera.