Pasaron los días. Rachel no parecía desear volver a ver directamente la luz del sol y yo sólo me sentía con ganas de volar y volar, alto y lejos, esperando poder alejarme de todo…

Pero, por supuesto, los yeerks también tenían algo que decir: no pasaron ni siete días antes de que Jake nos convocara a todos los Animorphs, para gran disgusto de mi torturado corazón, pues no tenía muy claro si quería verle o no. El caso fue que no tuve elección: un sábado por la tarde, nos reunimos entre la maleza de un claro del bosque cercano a mi territorio, y Marco puso sobre la improvisada mesa sus últimos datos, cortesía de su amigo el Chee.

Yo seguía la reunión desde las ramas, pero a Ax le habían pedido expresamente que adoptara forma humana, decisión que sólo comprendí cuándo el encuentro estaba a punto de saldarse. No obstante, no adelantaré acontecimientos…

Mis ojos de águila escudriñaron a la chica rubia, que permanecía callada y en actitud contemplativa y al mismo tiempo, distante. Ni siquiera Marco podía creer que estuviera "bien", dado que ni siquiera se había molestado en dirigirle un simple comentario mordaz a su grandilocuente presentación del material que había dispuesto y que manipulaba delicadamente con la ocasional ayuda del metamorfoseado andalita.

-Bien- vaciló un segundo antes de comenzar, espiando a Rachel por el rabillo del ojo; luego, al comprobar que no reaccionaba, tomó aire y se dispuso a hablar- tengo buenas y malas noticias…

-Por favor, empieza por las malas- suplicó Cassie, resignada. El joven moreno hizo una especie de reverencia sarcástica y asintió:

-Los yeerks están particularmente contentos- declaró. Ante la mirada interrogante de Jake y la muchacha, se vio obligado a explicarse- ha ocurrido algo que…bueno, estaba al margen de todos sus cálculos y que tan bueno puede ser para ellos como para nosotros: han desistido de construir estanques en la Tierra por que, al menos por un tiempo, no los necesitarán…

Todos los rostros humanos que podían controlar sus emociones palidecieron en el acto, a excepción del que pertenecía al hablante, que hizo una dramática pausa mientras a mí mismo se me aceleraba el pulso cardíaco al comprender lo que aquello implicaba: lo que fuera bueno para ellos, no podía ser bueno para nosotros…además, realmente sería terrible que los controladores, como nosotros llamamos a las criaturas controladas por uno de esos gusanos, no tuvieran ni siquiera el instante de libertad del que disfrutan mientras su amo extraterrestre se toma su baño de nutrientes. Era horrible, realmente aterrador, pero mi amigo continuó, con voz cansada:

-Según Derek, en la séptima estrella de la constelación de…- se detuvo, frunciendo el ceño con frustración al intentar leer de manera infructuosa la información del pedazo de papel en que estaba escrita, y negó con la cabeza- buena, una estrella ha sufrido lo que llaman…- intentó una segunda lectura, también sin éxito y desistió-…eh…¿Ax?

Viendo que su compañero de armas necesitaba ayuda con los términos técnicos, el alienígena se adelantó un paso y habló en su lugar:

-Lo llamamos Gurthenêl- comenzó- se trata de una muerte estelar particularmente extraña y curiosa que provoca radiaciones de ondas parma y darwa entre otras, capaces de provocar extraordinarios fenómenos sobre la materia viva de base carbónica- aunque en aquella ocasión había hablado sin rodeos y sin tratar de experimentar el lenguaje y sus órganos fonoarticuladores, ninguno de los presentes le entendió. Jake tenía sus hermosos ojos castaños abiertos de par en par, Cassie contorsionaba la cara en una mueca casi cómica y abría y cerraba la boca. Sólo Rachel permanecía prácticamente ajena a todo aquello y, por supuesto, yo mismo, puesto que mi rostro rapaz no puede mostrar emoción alguna.

-Y eso significa que…- comenzó la chica negra, esperando que le explicaran lo que no había entendido: en realidad, y como todos nosotros, ni una sola palabra.

-Por ejemplo, cuándo algo así ocurre cerca de nuestro planeta, nuestra tecnología biogenética queda casi inutilizada: durante la primera fase, no somos capaces de transformarnos en absoluto- aquella declaración de hecho logró asustarnos a todos, incluidos Marco y Rachel. De algún modo, el andalita debió notarlo, por que carraspeó juguetonamente en un instante de frivolidad con sus cuerdas vocales y prosiguió- Aunque esto sólo ocurre una vez cada cinco mil años terrestres y no dura más de siete semanas de las vuestras, de hecho es todo un acontecimiento…

-Ax- terció Cassie- ¡eso no nos tranquiliza¡Acabas de decirnos que perderemos nuestra capacidad de mutación!

-No: n-n-n-no. No: sólo será temporal- aclaró el aludido, como si no le preocupara- Durante la primera radiación masiva, las características psicobiológicas retroceden y se produce un decremento en todas ellas, pero durante la segunda, sucede justo lo contrario: todas se potencian y se prolongan durante algún tiempo después de que el Gurthenêl haya terminado. Terminaa-min-da-do. Terminado.

-Espera, espera- le detuvo Jake- ¿Qué quieres decir con que "se potencian y se prolongan"¿Significa eso que nos haremos más fuertes?

-De hecho- terció Marco- no seremos los únicos: nadie en todo el universo parece saber cómo funcionan exactamente esas radiaciones de la explosión de una estrella de esas características, pero sí saben que, si se produce suficientemente cerca…los organismo vivos pueden…

-¿Mutar?- aportó Cassie. El moreno meditó, la intervención y se encogió de hombros:

-Supongo que es una forma de decirlo: según Ax, algunos andalitas adquieren la habilidad de cambiar de forma incluso sin recuperar previamente su forma original, otros simplemente pueden permanecer con una forma de manera indefinida en el tiempo. Y Derek me dijo que sus creadores habían sido capaces de acumular esa energía misteriosa y emplearla para cambiar mundos enteros interfiriendo de formas extrañas con la realidad, tal y como hacen, aparentemente, los Ellimistas

-¿Y qué ocurrirá con los yeerks?- Rachel rompió el silencio manifestando la duda que a todos nos oprimía el corazón. Marco la miró con seriedad y algo de miedo, Ax todavía impertérrito respondió por él:

-Existe la posibilidad de que puedan sobrevivir durante ese tiempo sin salir en absoluto de los cuerpos de sus controladores…puede que incluso no necesiten hacerlo nunca más.

Aquellas palabras me causaron más terror del que puedo describir con palabras: incluso estuve a punto de perder mi equilibrio al ver cómo Jake temblaba y se encogía sobre sí mismo, pálido, al apoyarse en el tronco del árbol y resbalar por él. Deseé tener forma humana y poder ofrecerle apoyo, pero sentía la mirada de Rachel sobre mí: ella no parecía asustada, más bien enfurecida, desesperada y casi indiferente, como si ya hubiera aceptado mucho tiempo antes que la batalla estaba perdida.

-¿Cuáles son entonces las buenas noticias?- jadeó Cassie, que apenas se había sobrepuesto de la impresión.

El rostro humano de Axmili-Esgarrouth-Isthil se iluminó con una sonrisa de oreja a oreja:

-Los andalitas llegarán antes de lo previsto gracias a la energía extra de la Gurthenêl. Estarán aquí antes de que comience la segunda fase.

En aquella ocasión, las reacciones fueron bastante más amables: Jake todavía temblaba pues, como yo sabía, la idea de que el parásito que esclavizaba a su hermano no lo abandonara nunca era espantosa, pero aquella noticia resultaba tan esperanzadora que no pudo evitar hundir el rostro en sus brazos, cruzados en torno a sus piernas flexionadas contra su pecho. Cassie suspiró, y se agachó a su lado para acariciarle el cabello, llorando en silencio de emocionada alegría. Rachel parpadeó, con media sonrisa en su rostro lívido y cerró los ojos, recostándose contra el árbol en que yo me apoyaba, inmóvil, compartiendo el sentimiento colectivo.

-¿Dónde están¿Cuándo llegarán y dónde aterrizarán?- indagó mi amiga rubia, dirigiéndose al andalita.

-Ignoro con exactitud su localización pero, si todo va bien, alcanzarán la Tierra dentro de dos semanas. Sin embargo, es pronto para saber dónde podrán desembarcar…

La sensación de que, después de tantas luchas y sufrimientos por fin se acabaría todo; que por fin podríamos delegar la batalla en las manos de quienes estaban más preparados, nos inundó a todos como un bálsamo: aún así, los breves instantes de silencio, roto tan solo por los ocasionales y apenas audibles suspiros de Jake, terminaron pronto:

-Hay una cosa más- anunció Marco, tecleando en un ordenador portátil que su padre le había regalado. Todos volvimos nuestra atención a él, que buscó unos complejos diagramas y dibujos entre sus archivos, previamente preparados por Ax para su uso en "tecnología arcaicamente humana"- las ondas de la Gurthenêl afectan sobre todo al Sistema Nervioso de los organismos vivos. Otras radiaciones causan males mayores o leves y moderados: dolores de cabeza, mareos, vómitos, vértigo…cualquier cosa anormal, desde ciertas clases de cáncer hasta simples jaquecas- volteó el portátil para que vieran una imagen que había sido extraída, inequívocamente, de alguna base de datos yeerk- Pero las ondas parma y darwa no son como las demás: activan o inhiben ciertas estructuras cerebrales de modo que su actividad queda inevitablemente alterada y provocan cambios permanentes en los individuos. Como Ax dijo, los andalitas pueden obtener beneficio temporal sobre su metamorfosis, pero únicamente por que esta es causada por una tecnología artificial y se aloja en su sistema nervioso; los yeerks lo saben y pretenden experimentar con el cerebro de los controladores humanos, pues creen que es el más parecido al de los andalitas que podrán encontrar. Así, se dedican a estimular los encéfalos de sus controladores con la esperanza de que las ondas potencien habilidades de las que ahora carecen o disponen en una cantidad ínfima…aunque los Chee no saben de qué se trata- concluyó, algo desesperanzado y temiendo que su compañero no pudiera resistir la imagen mental de su hermano mientras le inyectaban sustancias desconocidas en el cráneo sin que pudiera evitarlo.

-Es horrible…

-¿Horrible¡Es indignante!

Cassie y Rachel en seguida se pusieron en pie, escandalizadas y dispuestas a actuar. Marco nada dijo; Ax permaneció en silencio y yo no hice más que mirar a Jake, que había dejado de temblar convulsivamente, pero aún continuaba con el rostro enterrado entre sus brazos, humedeciendo la tela gris de su sudadera.

--Tenemos que hacer algo-- anuncié --Antes de que lleguen los andalitas: tenemos que encontrar la manera de inclinar la guerra a su favor-- mis palabras telepáticas resonaron en las cabezas de todos los presentes, pero ninguno hizo el menos movimiento.

Por fin, nuestro indiscutible líder se puso en pie y hundió sus vidriosos ojos castaños en el horizonte, dónde los débiles rayos del sol morían tras las montañas que bordeaban la granja de Cassie, y suspiró, asintiendo:

-Lo haremos: encontraremos la manera de destruir las instalaciones de esos experimentos y, después, iremos al encuentro de los andalitas. Los recibiremos, y les conduciremos hasta los líderes de la Tierra- manifestó. Luego nos miró uno a uno- es hora de que alguien nos coja el relevo…

Ax emitió un gorgorito de euforia ante la perspectiva de acompañar a sus amigos humanos a encuentro de sus parientes y el consecuente reencuentro. Rachel y Marco se miraron, temblando de emoción y cierto miedo como el que, al menos yo, sentía: la última batalla…suena mejor en los libros y las películas que en la vida real, pero así ocurren a veces las cosas¿no?

Cassie volvió a abrazarse a Jake bajo el árbol en que yo estaba apoyado y, alejando el pinchazo de dolor que me sacudió el alma, abrí las alas y sobrevolé la campiña vecina chillando estremecedoramente con mi cuerpo de águila. Así la Tierra entera sabría que su salvación definitiva, o acaso su perdición, se aproximaba inexorablemente…la Tierra entera sabría de nuestra lucha y muchas cosas cambiarían. Al menos, eso era lo que yo esperaba.


Bueno, hasta aquí otra actualización: todo un delirio de los que la falta de sueño provoca.xDD En fin, a ver cómo lo continúo (no tengo ni idea xq siempre me sorprendo a mí mismo.xD) y gracias a quién lo lea, en especial a Ember Nickel. Hasta la próxima actulización!