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Harry Potter no me pertenece, todos los derechos sobre los personajes y demás son propiedad de J.K. Rowling. Sólo los tome por un momento para crear esta historia (que si me pertenece), aprovechando la maravillosa época decembrina.

Esta historia fue originalmente publicada en Diciembre del 2003, cuando un día, sin más, me llego la inspiración. Sin embargo por motivos muy personales tuve un odioso bloqueo y no pude continuar. Y con el tiempo, mi historia quedo en el olvido, algo que en verdad lamenté y aun lo hago, sobre todo, por aquellas maravillosas personas que siguieron mi historia y que esperaron la continuación de ésta.

Hace un mes y medio encontré mi libreta con los borradores de la historia, las ideas que me surgieron y los finales posibles (algunos bastante dramáticos y otros muy absurdos). Y dado que estoy iniciando mi carrera, me encuentro muy tranquila. Así que decidí retomarla, con la misma idea, pero mejor estructurada.

En verdad espero de todo corazón que les agrade, ya que le tengo muchísimo cariño a la historia, por que fue la primera que hice.

Dedicada a todas las fans de Sirius/Remus

Dedicada a mi súper aliada Aide ¡Muchísimas gracias por tu amistad y tu apoyo!
Esto va dedicado especialmente para ti.

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Capitulo 1

"Pláticas"

Pasillos del Castillo

¡Ah la Navidad!

La época más hermosa del año. Época de sonrisas y regalos, de buenos deseos y felicitaciones, época en que todos dicen "Feliz Navidad y próspero Año Nuevo", época en la que todos parecen olvidarse de sus penas, sus trabajos. ¡Todo es felicidad!

Hogwarts estaba más animada de lo habitual. Las sonrisas de los jóvenes llenaban el aire. La ultima semana de clases esta casi por concluir, y con ello la inminente llegada de las vacaciones. El castillo estaba hermoso, los elfos domésticos se habían esmerado en decorarlo: guirnaldas de muerdago por los pasillos, que hacían pasar cierta vergüenza a unos o románticos momentos a otros, grandes y frondosos árboles con graciosas esferas multicolores, imponentes armaduras que al pasar por su lado cantaban los mas clásicos villancicos… aunque todo ello se veía opacado por la alegría juvenil que inundaba en ese momento el castillo. ¡Hasta el Barón Sanguinario parecía haber olvidado su mal humor! Además para los más románticos, época para declarar hermosos sentimientos.

O eso era lo que pensaba un joven de bellísimos ojos dorados y aspecto cansino. Hacia mucho que se había dado cuenta que sus sentimientos no estaban del todo claros, que había confusión, y que después de mucho analizar, llego a la conclusión de que su único mal era estar enamorado. ¡Que horrible sentir! Y no por que el amor fuera algo malo, sino por que no estaba muy seguro del como lo tomaría.

Remus, junto con el resto de los Merodeadores paseaban por los pasillos del castillo admirando el panorama, algunos como Sirius y Jamen sonreían a toda chica que pasaba, provocando grandes suspiros. Aunque en el caso de James, era algo limitado y discreto, ya que si Lily se enteraba que andaba de coqueto ¡Andale! el problema que tendría. Y como adoraba a la chica del cabello de fuego y ojos esmeralda, no podría andarse con deslices. Al contrario de Sirius, que al no tener compromisos, no tendría ningún tipo de recato al saludar a las jóvenes de todos los grados y casas. Remus se mantenía al margen de la situación sufriendo un poco y al mismo tiempo disfrutando del ridículo que Sirius hacia.

Pero este último se había percatado de que el joven Remus últimamente había estado distante con ellos, como ausente. Y se preocupaba pero, aunque Remus era uno de sus mejores amigos, había algo que le decía que no preguntara ¿Instinto tal vez? No lo sabia, pero algo era seguro, no seria él quien descifrara la misteriosa actitud del joven lobo.

Al contrario de Sirius, el joven James si se había dado cuenta, sospechaba algo, y si, se había hecho el propósito de investigar que le ocurría, cuando llegaran a la Torre y pudieran separarse del grupo.

"Canis Major." Dijo Remus en tono aburrido, tal vez debido a la actitud de los jóvenes, tal vez cansado por la última luna llena o tal vez abrumado por la gran cantidad de pensamientos que su cerebro trataba de procesar.

"Al fin, la verdad ya estaba cansado de ir por todo el castillo."

"Peter eso te pasa por no hacer ejercicio y solo dedicarte a comer y comer." Dijo Sirius al sentarse en el cómodo sillón frente a la chimenea.

"Ya déjalo Sirius" Tirándose en el pobre sillón James dijo con un tono aburrido.

"Bueno chicos ¿Dónde pasaran sus vacaciones de Navidad?"

Remus realmente estaba interesado en saber eso, ya que de las respuestas dependería su decisión. ¡Que difícil situación! pensó Remus, estaba desesperado, realmente desesperado. Pero bueno, solo había que esperar. Y lo haría. James comento que iría a casa con su familia a pasar la época, ya que su madre prácticamente le había rogado que fuera, por que hacia mucho no lo veía; Peter iría a casa con su madre y Sirius se quedaría en Hogwarts, ya que como sabemos, no era muy del agrado de su familia.

Pronto la sala común de Gryffindor se lleno de los chicos que comentaban lo que harían en sus vacaciones, omitiendo la tarea que habían dejado (N/a: ¿Porque los profesores hacen eso?) estaban radiantes de felicidad. ¡Vacaciones al fin! Fuera libros, hechizos u otra cosa que atentara contra su salud mental. A disfrutar, a comer, a recibir regalos. Un grupo de muchachas de 6to. Curso se acercaron al grupo de los Merodeadores. Sirius en automático corrigió su postura y las invito a sentarse con ellos, pero James se levanto y se disculpo, ya que una furiosa y celosa Lily estaba entrando a la Torre y al ver a SU novio rodeado de muchachas… bueno, ya saben como es esto. Peter se quedo con ellos y Remus simplemente se levanto.

"Buenas noches." fue lo único que escucharon, al momento que observaban como subía lentamente las escaleras que llevaban al dormitorio de varones.

Lily sentía un gran aprecio por Remus, conocía su secreto y sabia que había días en que Remus estaba ausente, pero esto era diferente. Una gran tristeza era reflejada en esos ojos dorados, y no le gustaba eso. Algo atormentaba a Remus, ¿Pero que? Por un momento olvido que estaba molesta con James, lo saludo con un tierno beso, solo para separarse y decirle:

"¡James! ¿Qué es lo que le sucede a Remus? Lo noto muy triste y no me gusta."

"No lo se Lily, también me he dado cuenta." Ambos estaban muy juntitos, como toda pareja enamorada, pero lucían serios.

"¿Y no le has preguntado?" La mirada acusadora de Lily era suficientemente fuerte para saber que había metido la pata

"Eh…"

El rostro de Lily adquirió la misma tonalidad que su cabello, seña INEQUIVOCA que estaba MUY molesta. Comenzó a picarle en pecho con sus dedos al momento que exclamaba:

"¡Se supone que eres su amigo! ¡¿Por qué razón le has preguntado nada?!" parecía que en cualquier momento Lily se quedaría sin aire. Tal vez James pensó lo mismo, porque le puso sus manos sobre los hombros de ella, dio su mejor mirada "todo esta bien" y respondió:

"Calma peque, respira, inhala, exhala"

Esta de más decir la mirada tierna que le dedico su novia, ya que comenzó a respirar aun mas rápido, tomo la mano de James y lo llevo casi a rastras a la escalera que llevaban a los dormitorios de varones

"Ahora se buen amigo, sube y habla con el"

Pobre James, él sabia que no era bueno hacer enojar a Lily, así que empezó a subir las escaleras. ¡Claro que estaba preocupado! Pero no quería molestar a Remus, sabia que cuando el lobo quería ocultar algo no había poder humano que hiciera decirle la verdad.

(Habitación de varones, Séptimo Curso)

La frase león enjaulado pareció tomar un nuevo sentido para Remus, así se sentía. La Torre parecía una gran jaula, no debía de seguir así, pero ante los sentimientos poco podemos hacer. Decidió sentarse en la cama para tomar un poco de aire y aclarar su mente. Fue el destino o la casualidad, o ambas, eso no lo sé, que James entrara en ese momento a la habitación preocupado por él y sintiendo de cierta manera que estaba invadiendo la privacidad del lobo.

"¡Hey Remus! ¿Por qué estas escondido aquí?" a modo de broma pregunto James, tratando de cortar un poco la tensión que era palpable.

"Nada, no me pasa nada. Es solo que estoy un poco cansado, no te preocupes"

"Te noto un poco ausente ¿Te sientes mal? ¿Tienes problemas con lo de ya sabes?"

"No"

Tanta respuesta negativa le estaba dando la idea a James que su amigo no diría ni una palabra. No le molestaba eso, dado que entendía que en ciertas ocasiones, uno no quiere andar revelando sus emociones. Eso lo respetaba. Así que solo le dijo "Cuando quieras hablar ya sabes" y camino hacia la puerta. Pero Remus necesitaba desahogarse, aunque eso significara tener problemas.

"Ya no puedo James." Esto hizo que el aludido volteara a verlo y se acercara a él.

"¿Qué?"

"Que ya no puedo mas con esto."

"De que me hablas Remus, acaso tienes problemas con…"

"No, no es eso James"

"¿Entonces?"

Había un gran signo de interrogación en la cabeza de James. Era oficial, estaba confundido. ¡No entendía nada! Remus le estaba hablando en clave o en otro idioma. Tenía una remota idea de lo que tenía su amigo. Pero no se animaba a preguntar. Remus se levanto de la cama, tratando de aclarar sus ideas y ordenarlas, buscando las palabras adecuadas para decirle a James todo este problema. Nadie dijo que seria fácil, pero ya no había marcha atrás.

"Remus no se de que me hablas, pero puedes estar seguro de que no le diré a nadie." Por fin James se había animado a decir algo, algo que indicara que sentía preocupación por su amigo. ¿Y por que no? También curiosidad.

"¿Ni siquiera a Sirius?" al decir esto se hizo evidente su nerviosismo. Y fue esto lo que inquieto a James. ¡Claro que no le diría! Pero era raro que Remus solo dijera algo a uno de ellos, omitiendo a los demás. Sobre todo de esa manera. Algo andaba mal.

"No Remus, ni siquiera a él."

"Me gusta alguien." ¡Wow! Estas simples y sencillas palabras parecían haber librado a Remus de su malestar… bueno, solo la mitad de su malestar.

"¡Caray Remus, pensé que tenia un súper problema!" Ese es James y su gran tacto. "¿Por eso estas así? No creo que ninguna chica se te resista, así que no veo el porque de esa cara."

"Me gusta alguien James, pero no es una chica"

OH problema. El rostro de James hizo una mueca rara, como de incredulidad, después sorpresa hasta que su voz lo abandono.

"Si James, es un chico"

¡Sorpresa! Eso era lo que esperaba James, que alguien gritara eso y saliera burlándose de él mientras Remus también reía. ¿Qué broma era esta? No es que le diera asco o algo así, es solo que fue demasiado sorpresivo ¡Mugre Remus! Le hubiese dado un aviso, tipo "El siguiente anuncio no es apto para cardiacos"

"¿James?"

"…"

"Tranquilo, no eres tú." Este corto comentario pareció sacar de su trance a James, que adopto una actitud juguetona, talvez para alivianar el ambiente.

"Uff, ya lo sabia, se que no soy de tu tipo." Al decir esto parecía un actor dramático de cine por los gestos que mostraba.

"Jajajaja, pero James…"

"¿Quién es?"

Problemas, era ahora o nunca. Remus nunca pensó que decirlo seria tan difícil dado que James estaba ahora muy serio y dispuesto a salir de esa habitación con la verdad.

"Es…"

"Si te ha hecho sufrir juro por mi perrito Snuffles (…) que lo haré pagar."

"Lo conoces James."

"Ehh… pues… ¿Diggory?"

"No."

"¿Peter? (…)"

"No"

"¿Snape?"

"¡James no estoy tan desesperado!"

Fue un alivio escuchar decir eso a Remus, ¡No culpen a James! Aun no asimilaba del todo la magnitud del asunto, pero la verdad no podía imaginar quien le quitaba el aliento a su amigo. A pesar de los esfuerzos del lobo, que quería decirle quien era, James se empeño en decir los nombres de todos los conocidos, recorriendo alumnos y profesores por igual. A cada nombre mas difícil se le hacia a James descubrir quien era el tipo, hasta que de pronto se quedo callado y se puso muy pálido. Observo a Remus con grandes ojos, esperando que fuera él quien dijera por fin la verdad.

"Es Sirius"

Un inminente infarto amenazaba el joven corazón de James.

Continuará…

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¡HOLA!
Ah pobrecillo James, ser paño de lagrimas de alguien no es nada fácil. Pero no se preocupen, no creo que pierda la cordura. Aunque es Gryffindor… y con ellos no se saben. La valentía y el ser impulsivo van de la mano ¿No? Se que mis capítulos no son tan largos como deberían ser. En verdad lo lamento, pero es que si continuo (porque ya tengo la siguiente parte) perderé el orden que programe para cada capitulo.

Tengo una gripe atroz, el muerdo se empeña en ser malo conmigo en vacaciones.

Comentarios favor de ponerlos en una rr, si no son usuarios registrados de fanfiction por favor déjenme un correo para poder responderles.

¡Nos vemos!

Iveth

Con demasiados alias para ponerlos