LA GUERRA DE LOS PAÑALES

Era imposible que la orden se cambiase y fuera más clemente con ellos, habían infringido una de las más importantes reglas dentro de su casa.

…"Por ningún motivo, ni aunque se acabe el mundo, se debe interrumpir el sueño de la diosa. De romperse esta regla; será impuesto un castigo tan inclemente que harán desear que Hades reine el universo" regla vigésima cuarta del reglamento interno de caballeros….

Eso es lo que se estipulaba estrictamente desde que Athena poso su espíritu de diosa sobre la humanidad de Saori, antes de eso toda regla era tácita; pero Saori es otra historia.

En un principio, pensaron que la tarea seria fácil. Ellos tres, solos en una inmensa casa con un bebé que cuidar por unas cuantas horas; no les llevaría más que un par de minutos hacer dormir al infante y; después de eso podrían disfrutar a sus anchas de las comodidades que les ofrecía la casa.

-Bien, ¿que es lo que dijo Saori? –volvió a preguntar Saga

-Que nos encarguemos de este pibe –contesto Shura sosteniendo al infante con torpeza

-¿Cuando dijo "encárguense del niño" en que sentido lo dijo? –pregunto Shaka, que no comprendía el sentido figurado al que se refería Saori.

-Se refería a que le demos matatena –asevero Shura viendo como un objeto extraño al niño

-¡NO! Parece que el alcohol todavía lo tienes en el cerebro –le grito Saga- se refería a que cuidemos del niño como cuidamos de ella cuando era una bebé.

-AHHH! –suspiraron aliviados los otros dos

-¿Pe…pero tu no la quisiste matar? –volvió a preguntarle Shura

-SEEE… -le contesto Saga casi al borde de la desesperación- ¿tenias que recordar la historia?

-Caballeros –intervino Shaka- lo mejor será que el niño se quede conmigo

Mientras los caballeros se organizaban por quien debía o no debía quedarse con el niño; en otro lugar algo distante otra enfervorizada discusión se llevaba a cabo. El bullicio de la gente a su alrededor se camuflaba entre las palabras de aquellos dos jóvenes.

-Sino te hubieras demorado en cambiarte –le recriminaba Seiya, mirando su reloj con desesperación.

-¿Perdón? ¿Desde cuando te interesa la puntualidad? Don Tardón –contesto Saori

-¡Yo siempre llego temprano! …Bueno a veces. Además tú te invitaste

-¡Qué! ¡Tú quedaste conmigo primero!

-AH! Disculpe señorita…pero su sueldo no me alcanza ni para comprarme una agenda.

-¡Que dijiste!

-¡Lo que oíste!

-¡Retráctate! –riño Saori

-¡Tú primero! –grito Seiya

-¡No, tú primero! –grito también Saori

-Sí tú no lo vas hacer primero, ni yo tampoco… entonces… no nos hablamos

-¡Bien! –respondió Saori cruzando sus brazos con furia y se giro a su espalda

-¡Bien! –y él hizo el mismo gesto.

-¡Saori! ¡Seiya!... –Gritaba Mijho acercándose con prontitud- …disculpen la tardanza –comento luego de recuperar su aliento- cuando los chicos del orfanato se enteraron que iba al centro comercial se me amontonaron y fue difícil controlarlos.

-No te preocupes Mijho –le disculpo Seiya la obvia tardanza de su amiga- ¿Por donde quieres que empecemos?

-AH! De eso quería hablarte… me encontré con uno de tus amigos y se ofreció amablemente a ayudarme. Bueno... ¡Diviértanse chicos! ¡Nos vemos, bye, bye! –y salio en dirección al mezanine donde la esperaba un amable caballero de unicornio.

-Pe… pe… pero… ¡¡Mijho!! –fue lo único que alcanzo a decir, tras la huida de su amiga.

-JA… -dijo Saori, tratando de contener una carcajada-… miren quien ahora quedo tirando cintura.

-¿Qué intentas decir?

-Nada…

-¿Acaso, no me ibas a volver a hablar? –Dijeron al unísono- …jajaja –se escuchaban tan divertidos que todo mal entendido se disipo entre ellos; quienes los hubieran visto a lo lejos pensarían que eran una linda pareja de jóvenes enamorados. Sí, ellos se comportaban como dos enamorados.

-Son adorables, me recuerdan a nosotros cuando… -comento una señora de avanzada edad que pasaba por el lugar.

-Sí, querida. –Le dijo su acompañante- ¿les tomamos una foto?

Y es que la atmósfera se prestaba para eso. Las guirnaldas, el fondo musical, las risas de las personas en la plaza y aquel bullicio tan particular de las fiestas navideñas. La pareja avanzo hacia ellos con cámara en mano y una tierna sonrisa de abuelos.

-¿Podemos tomarles una fotografía? –preguntaron ambos.

-¡Vaya! No pensé que fuera tan famoso –dijo Seiya

-Tonto, ellos quieren que tú les tomes una foto –dijo Saori

-No, nosotros queremos tomarles una foto –contestaron los ancianos- …son adorables, nos recuerdan nuestra primera cita.

-¡No! ¡¿Nosotros novios?! ¿No? Es una confusión… -decía Seiya, mientras que Saori se mantenía muda por la insinuación- ¿verdad Saori? ¿Saori?

-Ah! –Dijo abstraída- AH! Sí… ¿nosotros novios? never

-De igual modo les tomaremos una foto –dijo la anciana de manera dulce e insistente, para luego regalarle una de sus mejores sonrisas.

-¡¿qué dicen?! ¿Aceptan? – les pregunto el anciano

-Bueno, que más da –dijo Seiya con algo de resignación.

-¡Excelente! ¿Podrían juntarse más? –comento la anciana tomando posición para enfocar mejor la cámara.

-¿más juntos? –dijo Saori

-Sí, querida. Más juntos

-Y… ¿ahora? –pregunto Seiya tratando de satisfacer a la pareja

-¡Más juntos! –les dijeron animosos.

-¿Ahora? ¿Está bien así? –preguntaron ambos a los ancianos

-¡No! ¡Más juntos! ¡Vamos, chicos! Que se muestre ese espíritu de amor y hermandad

-Ah! –Estaban estupefactos ante la insistencia- ¡¿Qué?! ¡¿Más juntos?! Ya no podemos estar

-Solo es una foto, muchachos –dijo el anciano

-Ya lo estoy empezando a dudar –contesto Seiya con su usual tono bromista.

-¡Listo! No se muevan y miren al pajarito -menciono la anciana-

Después del cegador flash por unos instantes ambos se quedaron frente a frente, mirándose, tan cercanos que el siguiente paso era un beso; ni escucharon la voz de la locutora del centro comercial cuando anunciaba una de sus ofertas, y de repente una avalancha de gente se les venia sobre ellos.

-¡Ingresemos a la tienda! –gritaron ambos ante la urgencia de quedar atrapados por el mar de gente. Seiya en un acto espontáneo tomo del brazo de Saori y la hizo ingresar primero, luego de cerrar la puerta y ver como la gente enloquecía por las ofertas de último minuto tomo un respiro y dio un vistazo a la tienda.

-¡Vaya! ¿Quién compraría baratijas tan viejas y usadas? –le pregunto asombrado a Saori por el lugar en donde se habían metido a refugiar

-Disculpe, señor… ¿en que lo podemos ayudar? –interrumpió el vendedor con aires de superioridad

-Oye, viejo –dijo Seiya acercándose con confianza- ¿en este sitio no venden algo que sea nuevo?

-Señor, esta es una tienda de antigüedades. –afirmo el vendedor

-Discúlpelo, señor. Mi amigo viene de otro planeta –dijo Saori algo avergonzada y divertida por la situación.

-¡Saori! ¡Ven! ¡Mira lo que encontré! –Le grito entusiasta por su descubrimiento- ¡ya tengo el regalo perfecto para Hyoga –añadió

Saori y el vendedor de la tienda se acercaron a él motivados mas por la preocupación que rompiese alguna pieza valiosa.

-¿Qué es? –pregunto Saori

-Esto –señalo Seiya a un grupo de imágenes talladas con gran delicadeza, algunas mostraban incrustaciones de pequeñas joyas y tocados en oro y plata- ¿Cómo le dicen? –le pregunto al vendedor

-Misterio

-¿Misterio? ¿Y cual es el misterio?

-No señor, así también le dicen a las piezas que conforman la escena del nacimiento de Jesús

-Ah!... ¿y cuanto esta?

-Quinientos cincuenta mil yenes

-¡QUE! Ni que fueran de oro…

-Señor, es una pieza de colección del siglo XVIII. Perteneció a la familia de Catalina II, emperatriz de Rusia, cada pieza tiene incrustaciones de zafiros, esmeraldas, oro y plata –explicaba el vendedor en vano a un desatendido Seiya

-y… entonces ¿no hay un descuento? –pregunto Seiya al vendedor con algo de insistencia

-Señor –le contesto- aquí no ofrecemos esa clase de ofertas

-Ni que fueran muñequitos de acción de los Transformes –respondió Seiya con aires de indignación

-¡Seiya! –Saori moría de la vergüenza por el atrevimiento ignorante de Seiya. Era un latrocinio pedir un descuento para tal pieza de arte. Tiro del brazo de Seiya para impedirle que volviera a abrir la boca de tal manera; a lo que Seiya supuso que le quería intentar decir algo.

Y como un rayo; una idea paso por su cabeza; la tomo del brazo y sin pedirle permiso se la llevo a un rincón entre cuadros y artefactos antiguos.

Mientras que otro armatoste antiguo parecía la mansión Kido; que al dar las tres de la tarde, los tres niñeros encargados habían ocasionado tal revoltijo que por toda la mansión se podía encontrar pañales y talco de bebé regados por doquier. El jacuzzi principal estaba a punto de desbordarse con el baño de espuma y en la cocina una rara mezcla de ingredientes estaba por quemarse.

-Sé que esto el algo apresurado, y no debería de tomarme este atrevimiento… -empezó por decirle suavemente a Saori e intento tomarle ligeramente de las manos- discúlpame…-Saori sintió como sobresalto su corazón, pensó que era un tonto por proponle lo que anhelaba en un lugar no tan propicio; pero que más da se dijo y lo dejo continuar- … pero tú crees que me podrías…

-¿podría? –No quería adelantarse a lo obvio del acontecimiento, pero su serenidad la traicionaba- ser tu novia –pensó.

-… si podrías prestarme el dinero para comprarle el regalo a Hyoga?

-¡¿QUÉ?! –grito Saori estupefacta, estaba a punto de decirle que sí; y él le salía con esas sonseras aún así se repuso al shock que le produjo el revés de la propuesta y acepto en prestarle dicha suma con ciertas condiciones e intereses monetarios previos.

-¡ESTAS LOCA! –Ahora era Seiya quien gritaba por la tienda- …tendría que ser tu esclavo de por vida. –Y luego de meterse las manos a los bolsillos como si estos le fueran a responder que aun podían soportar otro préstamo más a su alicaída situación; le dio un beso en la mejilla.

Esa inesperada reacción de Seiya prevaleció por el resto del día en Saori, y esa agradable sensación le comenzó a gustar. Sonreía cada vez que recordaba como Seiya se le había acercado.

Continuará...


Notas de Autora:
SO SORRY!! MIL DISCULPAS A TODOS!! - MEA CULPA!!
A todos los lectores este fic... sé que algunos se quedaron con las ganas de saber el final de la historia y siento mucho no poder haber continuado como antes pero las cosas en el trabajo se pusieron pesadas... bueno hasta ahora lo estan... jejeje... podria decirse que me quedaba sin tiempo para avanzar y no es que ne haya olvidado de la historia; lo poco que podia lo avanzada de a puchos.

Espero esta vez poder cumplir con todos ustedes... (A ver si todos se juntan hicen un memo a mi jefe para que me de vacaciones ')

Ap!! por cierto, en este capitulo hago referencia cierta cantidad de yenes... y como no sé nada de como es el tipo de cambio, podriamos hacer de cuenta que la cantidad es exsorbitante.

Saludos a todos;

Killa Samma