Nunca solo, nunca más

Disclaimer: El mismo blah blah de siempre. Traducción autorizada del fic de Bored Beyond Belief, está en inglés, si les da flojera buscarlo les hice el trabajo más fácil y está en mis favoritos. Uhm... pues eso... El fic no es mío, nada es mío excepto la traducción.

Notas de Traductora: Éste sí es el último de los últimos. Ha sido genial poder traducirles una historia así de magnifica y recibir reviews incluso! Les agradezco a todos por haberme seguido hasta acá y soportado los eternos atrasos en las actualizaciones. Muchisimas gracias a todos los que leyeron ya agregaron este fic a sus favoritos. Además a todos los que me escribieron! No les he respondido, lo sé, pero cada vez que leía uno de sus rr me animaba a avanzar un poquito más en esto :) Con esto la historia termina, a los que no lo hayan hecho, los invito a darse una vuelta por los otros fics que he traducido. Con este chapi listo, ahora me dedico de lleno a Go With the Tide, para los que estén esperando una actualización de ése. Un último 'Miles de gracias Iserith!!' por darse el tiempo para hacer de beta en este fic. Créanme, sin ella no habría sido lo mismo. El chapi no está beteado y me tomé muchas más libertades con la traducción de las que generalmente me tomo, pero si no seguía con el vuelo que llevo desde la mañana, probablemente no habría actualizado ahora, asi que supongo que estarán de acuerdo conmigo a que ésta era la mejor opción.

Me tomó tiempo, pero aquí está, el último capítulo de Nunca solo, nunca más.


xxxxxxxxxxxxxxx

42. Haz un alegre sonido

Epílogo 4

xxxxxxxxxxxxxxx

"¿Qué Harry? ¿Qué es lo que tengo que ver?" preguntó Sirius mirando hacia todos en el invernadero. Estaba nevando; la surrealista luminosidad hacía que las plantas de alrededor y las flores parecieran mucho más exuberantes y vibrantes contrastando con el austero y blanco exterior.

Harry había insistido en que ambos se juntaran ahí con él después de almuerzo con un travieso brillo en los ojos. Durante la comida, Sirius había tratado varias veces de hacer que su ahijado le dijera de qué se trataba la reunión, pero cada vez que le preguntaba, Harry sonreía ampliamente y decía, "¡Es una sorpresa!"

"¿Qué es?" demandó finalmente, acomodándose en el banco del invernadero junto a Remus. Harry había estado prácticamente dando brincos en las paredes desde el desayuno.

"Si se los digo, ya no sería una sorpresa, ¿no?" bromeó Harry.

"No me gustan las sorpresas," refunfuñó Sirius finalmente, pero sin real sentimiento. Mientras que era verdad que Sirius tenía una buena razón para no fiarse de las sorpresas, haría una excepción por cualquier cosa que hiciera que Harry estuviera así de entusiasmado.

"Te gustará ésta. Lo prometo," respondió Harry.

Harry era normalmente un muchacho tan solemne y tranquilo, que esta desacostumbrada exuberancia ponía a Sirius cautelosamente optimista. Era el mejor signo hasta ahora de que su recuperación sería más que algo solamente físico, y que los efectos de los dementores estaban comenzando a desvanecerse, aunque fuera muy gradualmente. A pesar que todavía no podía dormir sin luz, y sus pesadillas se aseguraban que tuviera menos de tres o cuatro horas de ininterrumpido sueño por noche, se estaba poniendo mejor.

Así, mientras Remus y Sirius se sentaban en el banco en el centro de adoquín del patio que separaba las diferentes secciones del invernadero, Remus sonrió cálidamente.

"¿Qué querías mostrarnos?" le preguntó. Él había sido mucho más paciente que Sirius y había pasado la mayor parte de la mañana desmalezando y recolectando especímenes de flora para la profesora Sprout. Harry tomó un profundo respiro, como preparándose, y luego soltó, "Quiero que me prometan que no se van a alarmar."

"Uh oh," dijo Sirius. Remus le dio un codazo.

"¡No es nada malo, de verdad!" dijo Harry encarecidamente.

"¿Qué es, Harry? ¿Es algo que tienes miedo de contarnos?" preguntó Remus, lanzándole a Sirius una reprochadora mirada.

"Nos puedes decir cualquier cosa, lo sabes, ¿verdad?" preguntó Sirius, cada vez más confundido. Harry no lucía angustiado... De hecho, se veía bastante complacido consigo mismo. ¿Por qué querría que le prometieran que no se alterarían?

"No, no. No es nada malo," dijo Harry, sus ojos brillantes. "La verdad, es realmente genial. ¡Es increíble!" continuó con tal énfasis que estaba claro que lo que realmente quería decir era, '¡Es malditamente increíble!'

"Lo prometemos, ¿no, Padfoot?" preguntó Remus, sus ojos mostrando que esperaba un acuerdo. Sirius asintió rápidamente.

"Absolutamente," dijo él, y sabía que Remus le daría un golpe en la cabeza cuando notara que estaba cruzando los dedos. Nunca afirmó ser maduro.

Luciendo satisfecho, Harry les sonrió ampliamente nuevamente, luego su expresión se volvió inmóvil. Por un fugaz momento Sirius se preguntó si Harry había notado sus dedos cruzados, luego los ojos de su ahijado se volvieron distantes como si empezara a concentrarse.

Sólo el gentil burbujeo del agua corriendo rompía el completo silencio del invernadero. Incluso las plantas más agresivas parecían inusualmente subyugadas. Sirius volvió su atención de regreso a Harry con creciente preocupación cuando se dio cuenta que, mientras miraba, la figura de su ahijado parecía volverse borrosa.

"¿Harry?" Sirius preguntó con alarma. Remus puso una mano en su codo para callarlo.

"No lo distraigas," murmuró Remus.

La figura y forma de Harry cambió, se achicó, y comenzó a agudizarse en extraños ángulos, su piel iluminándose con color hasta que Sirius se dio cuenta que estaba viendo a un rojo llameante… "¿plumaje?"

"¿Harry?" preguntó Sirius nuevamente, completamente atónito. Sabía que su se había quedado boquiabierto, y vagamente se dio cuenta que Remus se estaba inclinando hacia adelante en el banco, estudiando a Harry intensamente.

"¿Estás bien?" preguntó Remus finalmente. Alegres gorgojeos fueron su respuesta. Muchos más trinidos que variaban en tono indicaban que Harry no había terminado tampoco, y cuando levantó primero un ala, y luego la otra con un breve gorgojeo, Sirius se dio cuenta que probablemente había preguntado. "¿Y bien? ¿Funcionó?"

"Gran Merlín, Harry. Eres un fénix," dijo Sirius sin aliento. El pecho de Harry se hinchó un poco con orgullo. "¿Te sientes bien?" le preguntó después de un momento, tratando de reagruparse. Harry asintió y luego extendió sus alas, trinando con emoción al tiempo que sus alas batieron una vez y se elevó en el aire.

"¡Espera! ¿Es ésta una buena idea?" Sirius entró en pánico y automáticamente extendió su agarre para tratar de detenerlo, pero Harry ya estaba en el aire, circulando sobre sus cabezas y cantando alegremente mientras se alejaba.

Demasiado atónito para reaccionar apropiadamente, Sirius pronto sintió a todas sus dudas y miedos sobre la prudencia de esta actividad esfumarse. No podía despegar sus ojos de la despreeocupada ave, tan juguetona y a gusto en el aire como un pez en el agua. Éste realmente era el elemento de Harry. "O elementos," emendó Sirius. Aire y fuego. Incluso el breve flash del recuerdo del conjuro que había destruido a Voldemort no hacía más que reforzar esa imagen.

El miedo más grande de Sirius era que un día Harry se escabulliría, demasiado bueno para el mundo y la gente en él. Su más grande lucha era refrenarse de sofocar a Harry en su desesperada necesidad de mantenerlo a salvo y protegido.

Mientras su ahijado se deslizaba sin esfuerzo entre una viga a otra, prácticamente vibrando con entusiasmo y puro, auténtico placer del vuelo, Sirius repentinamente supo con certeza que Harry podría recuperarse de Azkaban. Se recuperaría. Sólo tomaría paciencia y tiempo.

"¿Sabes?, creo que es lo más que ha hablado en semanas," observó Remus secamente, pero sus ojos estaban brillantes... Casi sospechosamente brillantes. Sirius asintió, no confiando en sí mismo para hablar, su atención aun absorta en el retozante fénix.

Algo en el llamado del fénix hacía que el corazón de Sirius casi explotara de felicidad. Si la frágil sonrisa de Harry podía iluminar una habitación, su exultante canción de pájaro se convertía en un faro, iluminando incluso el más oscuro de los lugares con abrumadora esperanza y amor.

Mientras escuchaba la canción de Harry, Sirius sintió verdadera paz por primera vez en casi quince años. En sólo unos pocos preciosos minutos, Sirius se dio cuenta que verdadera sanación podría ser posible no sólo para su ahijado, sino para él también. Incluso si solo fuera mientras durara la transformación de su ahijado, era más de lo que se había atrevido a esperar. Podría haber llorado de alivio si Harry no hubiera descendido en picada en ese preciso momento...

::?:: trinó Harry cuando finalmente batió sus alas para posarse frente a Sirius y Remus. Mientras que Sirius no lo entendió como una palabra, sí comprendió la pregunta en su tono, y se preguntó si no era el mismo tipo de comunicación que Dumbledore parecía tener con Fawkes.

"Magnifico," dijo Remus, y curiosamente, se rió. "Realmente fuiste hecho para volar," continuó, levantándose del banco y arrodillándose frente a él. Harry mantuvo su cabeza en alto, luego complacientemente dio vuelta en círculo, permitiéndole a Remus inspeccionarlo de cerca.

"Extraordinario," musitó Remus, claramente más a si mismo que a cualquiera. "Absolutamente asombroso. He visto a Fawkes de cerca, por supuesto, pero mira esto... ¿Puedo?" preguntó, vacilantemente extendiendo una mano para tocar sus plumas. Harry asintió con su cabeza nuevamente, lo que se vio un poco torpe porque su cuello se dobló extrañamente sobre sí mismo mientras miraba a la mano de Remus lentamente acercarse.

En ese instante golpeó a Sirius de una cuan parecido a un ave su ahijado era ya; siempre observador y listo para darse a la fuga al instante. Eso era probablemente por qué le tomó tanto para desempacar completamente su baúl. Inconscientemente, Harry se estaba asegurando que estaría preparado para irse inmediatamente.

Se mostraba en la manera en que Harry jugaba Quidditch con gracia sobrenatural; en la manera en que comía (aunque Sirius culpaba más a los Dursley por eso), cuán ligera su era su estructura corporal... Todas las señales estaban ahí, al igual como habían estado ahí para Sirius cuando primeramente se había convertido en animago.

"¿Asumo que estas transformaciones han sido autorizadas por Dumbledore?" preguntó Sirius, reprimiendo la irritación que sentía con el director por continuar manteniendo secretos, incluso después de todo lo que había pasado.

"No te molestes con Albus, Sirius. Creo que Harry quería sorprenderte," murmuró Remus, cuando Harry se acercó torpemente a Sirius, sacudiendo sus plumas y aleteando un poco para sentarse a su lado en el banco.

::?:: preguntó Harry, inclinando su cabeza hacia el lado, sus ojos solemnes.

"No estoy molesto. Te estás sintiendo bien, sin embargo, ¿cierto? ¿No cansado o algo así?" preguntó Sirius, casi riéndose en voz alta por la respuesta de Harry. Nunca había visto a un fénix poner los ojos en blanco antes. Era desconcertante, por decir lo menos. Luego, tan gradualmente cono el fénix había aparecido, Harry regresó en su lugar.

"Me quedo sin aliento, y es un tanto agotador," reportó él pensativamente, "pero Dumbledore siente que los beneficios de mi forma animaga sobrepasan eso... en tanto lo haga prudentemente." Harry observó a sus guardianes sobriamente por un momento, luego la juvenil exaltación regresó. "¿Entonces tenía todas mis plumas? ¿Qué opinan?" Sirius lo atrapó en un abrazo.

"Estuviste fenomenal, por supuesto," respondió.

"Siempre dices eso," rezongó, pero fue juguetonamente, y aunque Sirius no podría ver su rostro, sabía que Harry estaba sonriendo.

"Nunca he escuchado de un animago que fuera una criatura mágica... ¿Qué dijo Dumbledore respecto a eso?" preguntó Remus, luego frunció el ceño y echando un vistazo a su alrededor con sorprendidos ojos.

"¿Qué?" dijo Sirius, sintiendo a los pelos de su espalda y cuello comenzar a erizarse. Inconscientemente se preparó para transformarse en Padfoot ante el mero indicio de peligro, luego hizo una mueca con irritación al recordarse a si mismo que ya no estaba en Azkaban, y que una varita sería mucho más útil.

"Miren a las plantas," dijo sin habla Remus con shock. Sirius dejó que Harry se volviera a sentar y ambos miraron a su alrededor con ojos ensanchados. Mientras que muchas secciones del invernadero estaban siendo cuidadosamente cultivadas por Remus, otras habían sido dejadas de lado para ser cuidadas en una fecha posterior. Después de todo, un mago (con dos ayudantes que trabajaban cuando les convenía) no podían con todo.

Ahora, sin embargo, todo el invernadero estaba en flor... Incluso esas plantas que solo florecían de noche, o durante la luna llena estaban llenas de color como si ellas también estuvieran cantando en toda su gloria... Plantas que sólo minutos antes habían sido marchitos tallos ahora estaban vibrantemente vivas, algunas floreciendo, otras cargadas con frutas y vainas.

"¡Merlín! Si la profesora Sprout averigua esto, no sé si veremos otra vez a Harry," recalcó Remus.

"¡Hah! ¡Sólo deja que lo intente!" pensó Sirius, lanzándole una mirada a su ahijado nuevamente. Harry, él notó, se puso de pie, luciendo sin aliento, desaliñado y completamente complacido consigo mismo. "Les dije que era genial," dijo el muchacho, sonriendo. "Eso fue divertido, pero ahora estoy muriendo de hambre".

Sirius casi hizo una broma, pero decidió en el último momento abstenerse. Un apetito era algo que Harry no tenía típicamente, y sería justo su suerte que el muchacho lo tomara como una sutil reprimenda. En cambio, juguetonamente indicó con una mano que Harry guiara el camino, y lo siguió absorto en sus pensamientos. Había tantas preguntas que le quería hacer a Moony... preguntas más difíciles, sobre todas las ramificaciones de lo que ser un animago fénix quería decir, pero por ahora, aplastó todas las dudas y miedos y se deleitó en el optimista ánimo de Harry.

"¿Te vas a registrar?" preguntó Remus mientras seguían a Harry hacia la casa.

"Ni hablar. ¿Por qué lo haría?" preguntó Harry, claramente dividido entre estar sorprendido y reírse.

"Es ilegal no hacerlo," le recordó Remus gentilmente. Sirius resopló.

"¿Qué van a hacer? ¿Levantar cargos contra 'El Destructor de Voldemort'?" preguntó Sirius. Harry se detuvo en en seco.

"¿Qué dijiste?" preguntó él, su voz densa.

"Brillante, Sirius," gruñó Remus, luego suavemente puso una mano sobre el hombro de Harry. "Es así como te están llamando ahora."

"¿Están diciendo su nombre?" preguntó Harry, atónito. Remus y Sirius asintieron.

"Incluso lo están imprimiendo en el periódico. La gente aún tartamudea cuando lo dicen, incluso en Wizard Wireless, pero al menos lo están intentando," dijo Sirius. Una sombría mirada en los ojos de Harry hizo pensar a Sirius que había dañado completamente todo lo bueno que la transformación había logrado, pero tan rápido como la expresión apareció, ésta pasó.

"¡Ja!" dijo Harry, como si hubiera ganado una discusión o le hubieran dado la razón antes de proseguir su andar hacia la cocina.

"¿Ja?" preguntó Remus, desconcertado. Harry giró sobre sus talones y los miró a ambos a los ojos con una amplia sonrisa.

"Ya no soy un 'Niño'," dijo con satisfacción. Sirius tensó sus labios por la declaración, dividido entre un profundo arraigado deseo de que Harry lo pudiera ser de nuevo y preguntándose si alguna vez realmente lo había sido.

"Llevémoslo adentro antes de que su cabeza se haga más grande. Puede que no pase por la puerta," bromeó Sirius, interiormente regocijándose cuando Harry se dio la vuelta y le sacó la lengua en respuesta.

Más tarde esa noche, cuando Harry se fuera a dormir, Sirius planeaba tener una larga plática con Dumbledore sobre muchas cosas (como todavía guardar secretos concernientes a Harry). Luego iba a tener un pequeño ataque de pánico respecto a qué significaba ser un animago fénix (¿¡Días de Quema – Alguien había pensado en eso?!) con Moony, pero por ahora se iba a relajar y ver a Dobby llenar a su ahijado con comida.

Hoy había sido un buen día. El mejor en un largo tiempo, pero Sirius sabía que aún tenían un largo camino por recorrer. Harry era demasiado adepto a ocultar emociones negativas, pero ahora les había sido dado una manera de ayudar, y una manera en que Harry se podía ayudar a sí mismo.

"James, se está poniendo mejor. Es tan increíblemente asombroso. Estarías tan orgulloso". Y mientras sabía que él y Moony jamás podrían reemplazar a James y Lily, para Harry, ellos eran suficientes, y eso era todo lo que importaba.

Finis.

xxxxxxxxxxxxxxx