Fan Fiction: Algunos sueños…

Anime: Princess Tutu

Pareja: Ahiru / Fakir

Fecha: 12 de junio de 2013

Nota de la autora: Vaya, pensé que iba a tener este capítulo listo a finales del año pasado, la verdad es que tuve mucho que hacer y ni siquiera retomé la historia, aunque quería continuarla, no pude en las fechas que esperaba… Y ahora, heme aquí con el penúltimo capítulo de este fic… les tendré pendiente un capítulo más y un epílogo que espero sea muy inspirado XD el cual sería el verdadero final de la historia, solo que no sabría decirles para cuándo… También tengo la ilusión de revisar nuevamente el fic y hacerle algunas modificaciones como le hice al primer capítulo, pero me llevará mi tiempito…

Viendo en retrospectiva mi fic y cómo fue que encontré la historia de Ahiru, les cuento, en aquel lejano 2007 estaba sola pues mi novio había hecho un viaje de nueve meses a África (yo soy de Guatemala) y estaba realmente triste, buscando en youtube una canción del soundtrack de El Señor de los Anillos, llamada Las casas de curación (por Faramir y Éowyn), encontré un video de este animé con esa canción, me pareció tan bello (pues adoro el ballet y las pelirrojas con trenzas me encantan desde que vi Guerreras Mágicas en mi niñez) que rápidamente busqué todo lo que pude Princess Tutu allí y me vi todos los capítulos de volada, al principio odié a Fakir, pero luego a mi, al igual que a Ahiru, también me conquistó jejeje, por aparentar ser muy duro cuando en realidad me parece un chico muy amoroso y preocupado. El video fue hecho con el tráiler de Princess Tutú, no sé si ustedes ya lo han visto, pero en ese avance están bailando Ahiru con Mitho y llega Fakir y prácticamente se la quita a Mitho y le roba un beso, kawaii pensé jeje. Si alguien quiere ver el video, se llama Hearts of Healing si ponen esto en el buscador de Youtube les saldrán varios videos, creo que entre los primeros cinco está el de Princess Tutú.

La historia creí que la concluiría en un año a lo sumo, pero mil y un cosas se me vinieron encima y miren, seis años y medio después finalmente la estoy concluyendo, ufff, mucho tiempo a mi parecer, pero infinitas gracias a aquellos que me siguieron a lo largo de estos años e infinitas veces perdonen por la demora, no lo he hecho a propósito créanme.

Y como siempre, muchas gracias por los reviews del último capítulo, les respondo a cada uno acá: Sayuri Yamada (Perdona la demora, pero ojalá no te decepcione este capítulo). Zamely Borcas (Genialoso eh, pues muchas gracias! Espero que te guste este capítulo, me alegro que hayas leído toda la historia y que te gustara, ¿me creerías si te dijera que tu review me ayudó a no tardarme tanto en la actualización? XD). Blackmoonfairy (Ahh que alegre saber de ti, y que digas que mi historia es memorable, yo tengo muchas historias memorables en esta página y suelo regresar a ellas de vez en cuando y vuelvo a emocionarme al leerlas, pero no pensé que alguien considerara a Algunos Sueños como este tipo de historia, no tienes idea de lo feliz que me hizo tu review, muchas gracias! Yo tampoco puedo leer a Mr. Bridgerton sin pensar en Ahiru y Fakir jejeje, ¿qué buena historia no te parece? Hasta me dan ganas de volver a subirla a la página para que más fans de Princess Tutu la lean XD Muchas gracias por tus buenos deseos, espero que tú también estés teniendo un buen año, se te quiere aunque no te conozca eh). Hinata Uzumaki (Gracias por seguir leyendo, gracias también por esperar todo este tiempo, ojalá y no te decepcione este capítulo. Si escribo algo de Naruto, definitivamente sería de Minato y Kushina, ¡me encantan!). Sara (Fíjate que a mi tampoco me gustaba llamarla así, pelirroja suena como algo despectivo, pero es que cuando repito mucho su nombre también suena feo, pero mira, en este capítulo no utilicé ese sobrenombre, ¿quedaría bien?). XDc (Pues, aunque me hubiese gustado seguir la historia, sí estás en lo correcto de que pronto llegaría el final, solo este y otro capítulo y se acabó, espero te guste el capítulo).

Y lo que más tristeza me dará al terminar este fic es justamente dejar de saber de mis queridas lectoras y lectores, en verdad les puedo asegurar que tengo grabado en mi corazón los reviews que tan amablemente me dejaron, quizá lo consideren tonto, pero en verdad me llenaron de felicidad durante todos estos años e hicieron más alegres mis días, si en algún momento me sentía triste nomás necesitaba venir por acá y leer, en verdad me inspiraban, ¡MUCHAS GRACIAS POR HACERME FELIZ!


Capítulo No. 24

De cómo la historia inundada con esperanza… solo estaba empezando


Fakir tomó papel, pluma y tinta, salió de su habitación y bajó corriendo las gradas, no se detuvo siquiera a responder los incesantes llamados de Charon, abrió la puerta que daba hacia la calle y corrió hacia el lugar donde la noche anterior Rue lo había transportado luego de que todo el lugar donde se enfrentó con Dorian colapsara.

La había escuchado, estaba seguro de haberla escuchado, nuevamente resonaban en su cabeza los consejos que le había dado el viejo roble "Escuchar lo que no tiene sonido y mirar lo que no tiene forma", ahora más que nunca necesitaba comprender lo que realmente significaban estas palabras.

La luz de la luna brillaba con más intensidad que en otras noches, Fakir no tuvo problemas en ver el primer trazo que hizo en las hojas, pero ¿qué podía escribir? En un momento como este lo único que tenía en la mente y en el corazón era el grito desesperado de Ahiru que le pedía ayuda, pero ya no la había vuelto a escuchar, qué historia podía escribir que lograra rescatar a Ahiru del peligro en el que seguramente se encontraba.

No debería estar confuso sobre qué escribir, se lo dijo Drosselmeyer en aquella ocasión, pero es que no tenía ni idea sobre qué escribir, mientras más se preocupaba por escribir una historia que rescatara a Ahiru, más confundido estaba.

Tenía que estar tranquilo, sentirse libre de escribir, pero por más que lo intentaba no lo lograba, ¿qué debía hacer? La presión que él mismo se estaba poniendo sobre sí era asfixiante. Y de pronto volvió a escucharla…

¡Préstame tus poderes! –gritó Ahiru mientras se aferraba con más fuerza al cuerpo inerte de Dorian, sabía que Fakir le escuchaba- permite que tenga por unos momentos el poder de la Princesa Tutú, para poder salir de aquí –añadió suplicante.

Los sentimientos de Ahiru, su necesidad de poder rescatar a Dorian y… sus ansias de volver a ver a Fakir, se mezclaron con los pensamientos del escritor y pronto todos esos sentimientos se reflejaron en trazos que éste escribía velozmente en el papel: una nueva historia sobre Ahiru cobraba vida.

Quiero volver, quiero volver con Fakir, quiero estar con él, ¡quiero salir de aquí! –pensaba Ahiru cuando escuchó su voz, esa voz que tanto amaba, él le estaba relatando la historia que escribía sobre ella… de pronto una luz cegadora le envolvió y cuando esta luz desapareció ¡era nuevamente la princesa Tutú!

Rápidamente comenzó a agitar los brazos como si quisiese volar y unas lianas verdes brotaron del suelo y comenzaron a elevarla a ella y a Dorian hasta que alcanzaron la salida de la gruta, la luna llena brillaba con todo su esplendor alta en el cielo.

Fakir al darse cuenta que a lo lejos aparecía la grácil figura de la hermosa princesa Tutú, soltó la tablilla que contenía la tinta y el papel que utilizó para escribir- ¡Ahiru! –gritó mientras se abalanzaba con todas sus fuerzas hacia ella, pudo sostenerla antes de que la joven perdiera el conocimiento no sin antes dedicarle una agradecida sonrisa.

Nuevamente con un brillo desapareció la figura de Tutú dando lugar a una malherida Ahiru, Fakir comenzaba a preguntarse cómo haría para llevarse a ambos a casa de Charon y poder curar sus heridas, cuando escuchó pasos apresurados que se acercaban: eran Rue y Rubarth que se aproximaban a ellos.

¿Qué tiene Ahiru? –Inquirió Rubarth- ¿está herida? ¿Qué ocurrió?

Me parece que perdió el conocimiento por el cansancio y los golpes que tiene, pero estará bien –respondió Fakir un poco más tranquilo, Rubarth suspiró agradecido.

Hermano… -susurró Rue con lágrimas en los ojos mientras se inclinaba al lado de Dorian, Rubarth también se separó de Ahiru y Fakir y se aproximó al joven, observó que tenía una fractura en el brazo derecho, definitivamente estaba más herido que su hija, colocó su mano sobre la frente de Dorian y constató que tenía fiebre.

Estará bien, tu hermano va a recuperarse –susurró aliviado a Rue, mientras tomaba en brazos a Dorian- sé cómo manejar un hueso roto, lo veo seguido en la compañía de ballet –añadió mientras le hacía un guiño a la joven, ésta sonrió agradecida.

Fakir también tomó en brazos a Ahiru y todos juntos se encaminaron a casa de Charon.


Era ya medio día y finalmente la calma había vuelto a la casa: Ahiru dormía tranquilamente en la habitación de Fakir acompañada por Rue, mientras Dorian se recuperaba en la habitación de visitas, éste ya había despertado hacía unas horas y únicamente Rubarth le hacía compañía, pues pidió hablar a solas con él.

Fakir, Charon y Uzura terminaban de almorzar, cuando Rubarth ingresó a la cocina, un semblante tranquilo le iluminaba el rostro, hacia tanto tiempo que no abrazaba la idea de tener nuevamente consigo a su preciada hija.

Dorian está bien –explicó- he logrado inmovilizarle el brazo y confío en que con mucho reposo pronto esté en perfectas condiciones, la verdad es que necesito que esté bien para poder presentar la obra –añadió sonriente.

¿La obra? ¿Es que acaso sigues con eso? –inquirió Fakir.

La hubiera abandonado hace mucho tiempo –explicó- pero no puedo hacerle esto a Ahiru, ¿no has visto la ilusión que tiene de compartir escenario contigo chico? –Dijo con total tranquilidad mientras tomaba asiento en la mesa, provocando que Fakir casi se atragantara con su bebida, Charon rió a carcajadas y Uzura miraba interesada a Fakir y Rubarth- Dorian está despierto, por si quieres hablarle… -añadió con seriedad cuando el silencio se hizo nuevamente.

Fakir puso su vaso sobre la mesa y se incorporó- ahora vuelvo –dijo al encaminarse a las escaleras. Charon y Rubarth lo siguieron con la mirada.

¿Crees que estén bien? –Preguntó Rubarth.

Fakir es un buen muchacho, impulsivo, pero un buen muchacho –explicó Charon- tiene su forma de arreglar las cosas y sabe reconocer su error, estarán bien –acotó- ahora tiene una razón para ser mejor cada día…

Dorian ha estado conmigo varios años, prácticamente él ocupó el vacío que dejó Ahiru cuando desapareció, fue como si intercambiaran lugares y mi esposa le tiene en gran afecto, también sé que es un buen muchacho… -dijo Rubarth con una leve sonrisa- supongo que el enterarse de lo que había sucedido en Kinkan lo trastornó, después de todo siempre creyó que el cuervo era su padre y que debía cobrar venganza, además el conocer a Ahiru… -suspiró- Ahiru es maravillosa, se ha convertido en un hermoso ser humano… esa calidez que emana llegó a lo más profundo del corazón de Dorian y se obsesionó con ella…

El corazón de un cuervo daña a quien ama, mientras más se le ama más daño se le ocasiona a ese ser especial –interrumpió Rue- nadie mejor que yo para decirles con total certeza esto –acotó- es difícil lidiar con la sangre de cuervo que corre por nuestras venas, si yo he logrado vencer esos horribles sentimientos, es únicamente porque Mitho está a mi lado, juntos nos hemos sobrepuesto a la sangre del cuervo… pero mi hermano no ha corrido con la misma suerte…

Rubarth asintió- he visto sufrir mucho a Dorian por sobreponerse a su pasado… quizá pronto encuentre eso que tú encontraste –dijo con esperanza, Rue sonrió- ¿Cómo está mi hija? –inquirió interesado.


Fakir llamó dos veces a la puerta, escuchó que Dorian le respondía que podía entrar.

Espero que no vengas a terminar lo que dejaste pendiente en las grutas –dijo Dorian mientras observaba desafiante a Fakir, éste negó con la cabeza.

Cuando Mitho y Rue destruyeron al cuervo, prometí a Mitho que yo escribiría las historias que fuesen necesarias para que todo en Kinkan regresara a la normalidad después de tanto tiempo de estar todos presa de la historia de Drosselmeyer –explicó Fakir- aunque debo confesar que estaba poniendo todas mis esperanza en una única historia, la primera que escribí…

Esta primera historia que escribí fue la historia de Ahiru convertida nuevamente en humana, escribí que era inmensamente feliz, pero en ese momento no me di cuenta que puse todo mi amor en esa primer historia –suspiró- luego escribí historias para cada habitante de Kinkan y éstas empezaron a volverse realidad, pero la de Ahiru no, comencé a desesperarme y escribí historia tras historia sobre ella, tratando que alguna la volviera humana, no porque ella lo necesitara, sino porque yo la necesitaba a ella.

Nunca me consideré parte importante de la historia, aunque deseaba con todas mis fuerzas que Ahiru regresara a mí algún día, ahora comprendo que cada historia que escribía se incorporaba a la primera historia de Ahiru y todos nos vimos envueltos en una historia que ni yo mismo pude reconocer, donde lo más importante era que el amor prevalecería no importando las consecuencias… la verdad es que nunca tomé en serio eso de que el poder de escribir historias que se convierten en realidad era uno tremendamente poderoso, solo creí que era algo que solo yo podía hacer… que debía hacer…

Ya me habían advertido que si mi poder era inmaduro sería arrastrado por la realidad, pero si lo fortalecía la realidad iba a empezar a obedecer mis historias y podría manipular el destino de todos… -Fakir se cruzó de brazos- no reconocí que mi historia se estaba convirtiendo poco a poco como la del Caballero Fantasma Errante, que fue capaz incluso de quitarle la vida a su amada… fue mi arrogancia y mi deseo de dañarte lo que ocasionó que por poco tú y Ahiru perdieran la vida.

El amor es un sentimiento muy intenso, quizá es la primera vez que puedo verlo con total claridad –dijo Dorian- si lo que intentas es decirme que lo lamentas, te puedo asegurar que yo lo lamento más… quería vengarme por lo que habías hecho al cuervo, a quien consideraba mi padre, y terminé dañando a Ahiru que en todo este tiempo no hizo más que ser amable conmigo, preocuparse por mi… yo no interferiré más entre tú y ella, me queda claro lo que sienten el uno por el otro… -sonrió genuinamente, quizá Fakir nunca había considerado que Dorian era una persona que tristemente tuvo un trágico pasado como él y que no contó con el apoyo ni amor de nadie que le ayudara a salir de ese torbellino de confusión, Ahiru tenía toda la razón- Ve con ella… es seguro que está esperándote –añadió Dorian y Fakir asintió.


Minutos después, Fakir suspiraba mientras observaba su sombra reflejada en la puerta de su habitación, con la mano temblorosa tomó el picaporte y se dispuso a entrar, era momento de ser valiente y hablar con completa sinceridad con Ahiru, hablar de sus sentimientos, de lo que ambos sentían.

Cerró los ojos y suspiró nuevamente, en definitivo no iba a ser fácil para él, que siempre se guardaba todo para sí mismo y además que estaba decidido a aceptar lo que fuera que Ahiru le dijese, aún si eso era apoyarla en una posible relación con Dorian, lo que fuera, él lo aceptaría.

Abrió lentamente la puerta, aunque inmediatamente se dispuso a cerrarla, pues entre sus cavilaciones había olvidado llamar primero, pero al observar que no hubo ningún movimiento dentro de la alcoba su pena rápidamente se transformó en preocupación, creyendo que nuevamente Ahiru había desaparecido, dio un paso dentro.

Allí estaba ella, descansando cómodamente en la cama sonriendo apaciblemente, Fakir sonrió también pero de alivio al verla sana y salva, entró sigilosamente y cerró la puerta tras él, extrañamente no había nadie con ella, ni Rubarth ni Rue, ¿lo habrían hecho a propósito para que él la visitara?

Tomó asiento en la única silla que estaba dispuesta al lado de la cama y la observó unos momentos, absorto en el rostro de quien tantas alegrías le había dado en el poco tiempo de conocerla, ¿cuánto no había cambiado él por ella?

De pronto Ahiru sonrió ampliamente, luego musitó un nombre a penas audible, ¿acaso había dicho Fakir? ¿Lo estaba llamando en sueños? O ¿Estaba soñando con él? No se percató en qué momento sus mejillas adquirieron un tono rojizo intenso.

¡Tonto, En qué estás pensando! –exclamó sin percatarse de que con esto despertaría a Ahiru.

La joven bostezó e inmediatamente abrió los ojos, la sonrisa volvió a formarse inmediatamente en sus labios, recordando aún el hermoso sueño que tuvo hacía unos momentos, dirigió instintivamente su mirada hacia su izquierda donde pudo ver a su acompañante, por un segundo ambos jóvenes cruzaron la mirada pero inmediatamente ambos se ruborizaron y apartaron la mirada uno del otro.

¿Te encuentras mejor? –Inquirió Fakir volviendo su mirada otra vez hacia Ahiru y ella asintió, posando ahora sus ojos en sus manos- que bien –añadió el joven.

Nuevamente unos incómodos segundos que más bien parecían una eternidad para ambos jóvenes, ninguno de los dos tomaba valor para hablar, el corazón les palpitaba tan violento que sentían que se les iba a escapar del pecho.

Fakir no podía controlar sus impulsos de salir lejos de la habitación tan rápido como sus pies le permitieran, pero viendo el rostro de Ahiru y recordando que hacía poco pensaba que la había perdido para siempre, se pudo se pie y antes de que la joven se percatara de ello la tenía presa en un tierno abrazo.

¡Fakir! ¿Qué ocu… –fue lo único que pudo decir, pues el chico le interrumpió.

Solo una persona como tu, Ahiru, pudo ser capaz de ablandar un corazón como el mío –susurró el joven- no sé en qué momento empezaste a meterte tanto en mis pensamientos, en qué momento cambiaste mi forma de ver las cosas… pero todo lo que soy gira en torno a ti…

Ahiru cerró los ojos y correspondió al abrazo, pronto sintió la calidez de las gruesas lágrimas que rodaban por sus mejillas. Fakir pareció percatarse de su llanto silencioso pues se separó de ella y con ambas manos limpió las lágrimas en las mejillas de la joven- por favor no llores… -susurró, pero al tenerla tan próxima, reparó en lo hermosa que era, ¡Dios! es que estaba preciosa, ¿había cambiado tanto desde que la conoció? No se pudo explicar en qué momento cayó presa de un arrebato repentino, pero lo único que quería era sentir sus labios junto a los suyos.

Y así fue, nuevamente Ahiru fue tomada por sorpresa, ahora con un tierno beso que si bien fue inesperado, era ansiado. Tan mágico era el momento, tanto tiempo había pasado desde aquel primer beso en la práctica general de la obra de ballet, que no se percataron que alguien abría la puerta de la habitación.

Rue entraba sigilosamente llevando consigo una taza de leche, trataba ser lo más silenciosa posible por si Ahiru aún estaba dormida, cuál no sería su sorpresa al ver lo que ocurría dentro, tan pronto como observó a los jóvenes enamorados cerró inmediatamente la puerta, azorada por haber interrumpido tan maravilloso acontecimiento, aunque parecía que los jóvenes ni siquiera la habían notado, sonrió para sí- bien Fakir –susurró e inmediatamente se dirigió hacia la cocina, en su camino por las gradas pasó tomando de la mano a uzura, quien ya iba hacia arriba dispuesta a despertar a Ahiru con su pequeño tambor.

Pasado un pequeño momento, que Ahiru deseo hubiese sido más largo, Fakir se separó de ella, comenzó a revolverse el cabello y con una sonrisa apenada desvió la mirada hacia un extremo, con esta acción, la joven no pudo evitar encontrarlo más apuesto de lo normal, así de sonrojado como estaba, ella también sonrió pero de felicidad.

Yo… no tengo ni la más mínima idea de qué debo hacer ahora –comenzó a explicar Fakir, aún sin encontrar el valor para mirar a Ahiru.

Yo tampoco lo sé –acotó la joven y ante tan sincera respuesta Fakir devolvió su mirada hacia ella- lo que sí sé es que soy inmensamente feliz –añadió sonriendo más ampliamente- tenía tiempo de no ver al verdadero Fakir, ¡te amo! –exclamó abrazándolo.

Fakir comenzó a acariciarle el cabello- En una plática que Charon y yo tuvimos hace poco –comenzó a explicar- cuando tu dejaste de ser un pato… él me decía que cuando uno ama, debe estar preparado para sufrir… y yo no lo estaba, fui testigo de tu amor por Mitho, todo lo que hiciste por él y cuando Dorian me lo recordó… cuando me dijo que Mitho era a quien realmente amabas decidí hacerme a un lado…

Ahiru se disponía a protestar, a decirle que él era a quien realmente amaba, pero Fakir continuó explicando- por más que lo intenté, no pude luchar contra mis sentimientos, aunque los celos me nublaron y me aparté de ti… cuando recobré el valor y quise volver a tu lado, ya la historia se había salido de control… temía tanto decirte mis verdaderos sentimientos y mi cobardía solo te ocasionó dolor, mi inseguridad te arrastró mucha tristeza –Ahiru negó con la cabeza- yo lo sé… sé que sufrías mucho, Uzura me lo decía cada vez que iba a verte cuando ensayabas… -sonrió levemente al ver que Ahiru fruncía en entrecejo en confusión- sí, siempre te observaba oculto, me alegraba cuando miraba que tu esfuerzo daba frutos y me entristecía cuando tu llorabas por mi ausencia… -añadió.

Pero todo eso no importa ya –dijo Ahiru mientras se separaba levemente de él- creo que, finalmente, se ha terminado todo esto… realmente espero que así sea, ya estoy muy cansada, no quiero pelear más, ni con el cuervo ni con las personas que no tenían nada que ver con él y fueron obligadas a pelear a su lado, como Rue y Dorian que debieron volverse en sus hijos Kraehe y Karasu...

Fakir negó con la cabeza- ya no tendrás que hacerlo, ahora seré más fuerte para poder escribir una historia que protegerá a la persona más importante para mí… tú Ahiru –dijo con total seguridad mientras besaba la frente de su amada, logrando otra vez una sonrisa en la joven.

Sabes Fakir, es verdad que me convertí en chica por Mitho, que fui la Princesa Tutú por él, pero, en algún momento mi interés cambio, no sabría decirte en qué momento fue –frunció el entrecejo confundida- creo que quizá todo empezó con lo mucho que me enfadaba contigo, por ser tan sobreprotector con Mitho –sonrió- pero definitivamente supe que te amaba cuando llegaste a rescatarme al lago de la desesperación… cuando me dijiste que estarías conmigo no importando lo que pasara te quedarías a mi lado… porque no quería devolverle el último fragmento del corazón de Mitho, allí me di cuenta que no quería volver a ser un pato, quería ser Ahiru para estar contigo…