Krystal of Nol nuevamente se hace presente con un nuevo proyecto de traducción, esta vez con un fic de Finalitylife, y con el permiso de ésta, les traigo el primer capítulo de la historia, diciendo esto sólo una vez: Teen Titans no me pertenece...

Por favor espero sus comentarios, vamos un review no le hace daño a nadie jejeje...

Raven Forever.

Atte: K.o.N


Capítulo 1: Un decisión de consecuencia

El problema que enfrentaba en este momento era contrario a todo lo que pensé enfrentaría en la vida y sabía que su solución cambiaría enormemente las cosas. Este problema era algo que había intentado tan duro evitar, pero no podría mantener indiferencia hacia mis amigos. Estaba en mi naturaleza tratar y ayudar a las personas cuando tenían problemas y era ese hecho lo que probablemente me puso en esta situación. Batman siempre me enseñó que las emociones eran una debilidad y las personas que te importaban podrían ser usadas en tu contra. Decía que lo entendía, aún así formé un equipo con personas que ahora me importaban profundamente y exactamente lo que Batman había querido decir lo experimenté en una horrible realidad cuando Slade me convirtió en su aprendiz. La vida de mis amigos fueron amenazadas por mi causa, fueron usados para volverme en lo que siempre temí convertirme. Fui obligado a lastimarlos física y emocionalmente para protegerlos.

Después de toda una prueba, juré que nunca permitiría que algo así pasara de nuevo. Me dije que tendría que distanciarme más de ellos, simplemente para que nadie más viera cuánto me importaban, así nunca podrían usarlos como Slade lo hizo. Sin embargo, no podía hacerlo. No podía apartarlos por completo y continuar intentando que fueran todos felices, permitirles saber cómo los quería. Comprendí que me había acercado demasiado y nunca podría vivir sin ellos por mi cuenta, eventualmente acepté este hecho, pero también decidí que no me acercaría más a ellos de lo que ya estaba.

Me senté en mi cuarto meditando sobre lo que debía hacer. No quería hacer lo que iba a hacer, pero era necesario, sin embargo aún tenía problemas para encontrar las palabras correctas. En realidad, dudaba que hubieran palabras correctas para esto. Cómo haces para decirle a dos mujeres que lo que sientes por él nunca podrá ser mutuo. Sin importar cuanto te preocupaban, siempre sería un amor no correspondido porque el deber era la emoción primordial. Con Starfire sería mucho más fácil. No era ningún secreto que la hermosa princesa Tamaraniana estaba enamorado de mí.

Cualquiera con la mitad de cerebro podría ver eso. Siempre actué como si no lo supiera, que no noté su deseo de estar constantemente conmigo, cómo se puso celosa de Kitten cuando me obligaron a que tuviera una cita con ella. Rogaba ignorancia, intentando no animar cualquier fantasía que había preparado en su cabeza, aunque quizás fue mi culpa por siempre pasar tiempo con ella, sintiéndome obligado a enseñarle las costumbres de la Tierra.

Sabía que sólo era cuestión de tiempo antes de que confesara su eterno amor por mí y decidí que hablaría con ella antes de que tuviera la oportunidad de decírmelo. Tendría que bajarla de su nube y romper su amable y gentil corazón. No quería hacerlo, pero sabía que entre más pronto ella supiera la verdad, más pronto podría continuar con su vida. Conocía bien a Starfire y sabía que estaría muy triste por un tiempo, pero se recuperaría. Sabía que en el futuro sus sentimientos serían hacia alguien más y estaría tan feliz con esa persona como si hubiera estado conmigo. Starfire siempre encontraría una forma de ser feliz y ése era quizás su más grande regalo. A pesar de todo, sabía como sería la mirada en sus ojos cuando le dijera que nosotros nunca estaríamos juntos, probablemente me atormentaría por los años que venían. Sería un monstruo si pudiera lastimar al ser más puro e inocente del universo y no sentirme mal por eso. Liberé un profundo suspiro. Starfire era el menor problema en todo esto. Ella no era nada comparado a lo que sabía vendría al tratar con Raven.

Aún no estaba completamente seguro cuándo o cómo empezó esto, pero un día simplemente la noté dándome miradas. Al principio no eran de frente y estoy seguro que si no llevara una máscara nunca hubieran ocurrido, porque Raven no podía decir que yo estaba mirándola, pero la vi. Ella se sentaba en silencio en el sofá, leyendo esos largos libros que usaba para hacer su mirada más pequeña, pero nunca leía completamente. Yo alcanzaría a verla de vez en cuando mirando hacia mí y entonces sus ojos se dirigían rápidamente de regreso al libro como si nada hubiera pasado.

Durante algún tiempo, no presté atención, pero ya no podía ignorarlas cuando empezaron a aumentar en número y eran acompañadas de vez en cuando con un pequeño rubor. Probablemente una vez más era mi culpa que las emociones empezaran. Siempre estaba preguntándole cómo estaba e intentando que fuera más abierta. Traté que mi amiga se sintiera mejor e intenté conocerla mejor. A veces deseo poder negar mi naturaleza de ayudar a las personas, pero no puedo, sobre todo cuando las considero amigos.

Supe que las cosas se ponían peor cuando ella empezó a meditar en el gimnasio mientras yo hacía ejercicio. Podía sentir sus ojos sobre mí cuando entrenaba y era ligeramente agotador. Siempre le pregunté por qué estaba allí y no en el techo y su respuesta sería que afuera era muy caluroso. Le pregunté por qué no estaba en su cuarto y me dijo que necesitaba salir de su habitación por un rato. Nunca recibí más palabras de ella que no fueran esas.

Finalmente, cuando ella entró en mi mente para salvarme de Slade supe por fin la verdad. Raven, la oscura, la chica sin emociones quien siempre decía que los sentimientos eran en vano, se había enamorado de mí. Quizás fue intencional de su parte, quizás era lo único que podía intentar y decirme sus sentimientos, pero cuando entró en mi mente, ella creó un vínculo entre nosotros. A través de él, yo pude captar algunas de sus emociones, las emociones que sentía por mí. El amor que tenía por mí, la felicidad que pasaba a través de ella cada vez que yo estaba cerca.

El vínculo también me permitió dar vistazos de sus sueños, bien la mejor palabra para describirlos sería fantasías. Nunca pensé que Raven soñaría como lo hizo. Estaba seguro que las fantasías de Starfire consistían en tomadas de manos y caminatas a la luz de la luna, pero las de Raven estaban muy lejos de lo que yo podría creer alguna vez vendrían de la reservada y callada joven. Dicen siempre que son los callados quienes dan más sorpresas y podía sentir el ligero rubor cuando recordé lo que vi. Las fantasías de Raven eran apasionadas e intensas, llenas de una cascada de emociones que probablemente ella nunca había sentido. Tenían una cualidad animal en ellas. Raven me quería, Raven me necesitaba, Raven tenía un hambre de mí. Ella soñaba con nosotros entrelazándonos en un sudado y jadeante abrazo una y otra vez. Estaría mintiendo si dijera que no encontré un poco de goce al verlas. Era un hombre después de todo, pero sabía que no debía pensar así. No podía permitirme ser tentado de forma alguna. Simplemente eso haría más difícil decirle, al igual que a Starfire, que nosotros nunca estaríamos juntos.

Temía más decirle a Raven la verdad que a Starfire. No sabía cuál sería su reacción. Raven puede aparecer como la fuerte, la dura que todos veíamos, pero era de hecho el miembro más frágil de nuestro equipo. Su inexperiencia y represión de sus emociones por tanto tiempo la hicieron especialmente susceptible al sufrimiento emocional y yo no podría adivinar lo que la verdad provocaría en ella.

¿Se quebraría y lloraría¿Explotaría la Torre¿Se enfadaría y me desterraría a una lejana dimensión oscura? No estaba seguro si sobreviviría a mi encuentro con ella.

Sin embargo, sabía que tenía que decirle. Si permitía que esto continuara, sus sentimientos por mí sólo serían más y más fuertes mientras el tiempo haría de su reacción mucho peor. Lo mejor era revelar la verdad lo más pronto posible y no hay tiempo como el presente. Forcé a mis pies, a pesar de las protestas de las partes lógica y emocional de mi mente, pero las ignoré. Estaba fijo en mi camino. No permitiría a nadie que estuviera más cerca de mí. No permitiría que Starfire o Raven se convirtieran en un buen blanco sólo porque yo estaba con ellas. Las protegería aún cuando eso significaba romper sus corazones.

Salí de mi cuarto hacia el oscuro vestíbulo. Era casi medianoche y estaba seguro que todos los Titanes no estaban en cama, bueno salvo Raven. Como yo, ella tenía una tendencia a estar levantada largas horas de la noche, por lo que probablemente aún estaba despierta. Tenía el presentimiento que era así, porque estaba seguro que si estuviera dormida, mi mente habría sido asaltada por visiones de cuerpos entrelazados y gemidos. Caminé más lento de lo normal, no tenía prisa en lo que iba a hacer. Esto iba a ser lo más duro que haya hecho en mi vida, pero sabía que era lo correcto. Me encontré de pie delante de la fría puerta de acero del cuarto de Raven. Podía sentirla dentro de su habitación a través de nuestro vínculo y podía afirmar con certeza que ella también sabía que yo estaba allí. Golpeé en la puerta y esperé por su respuesta. Oí su capa ondear cuando caminó hacia la puerta. Se abrió ligeramente y podía ver dos grandes ojos lavanda mirándome fijamente desde la oscuridad. Su voz era sin emoción, pero sabía que simplemente estaba escondiendo lo que sentía.

"¿Sí Robin?" Quise darle una gesto, una sonrisa o algo, pero mantuve mi expresión en blanco.

"Me gustaría hablar contigo sobre algo Raven, algo importante". Alguna irreconocible emoción se encendió en sus ojos por un breve momento luego se hubo sido.

"Bien. Entra". La puerta se abrió por completo mientras Raven caminaba de regreso al interior de su cuarto, dejándome en la entrada. "Cierra la puerta después de que entres". Asentí y entré en la oscuridad. Su cuarto tenía un estilo gótico que la mayoría de las personas lo habría considerado extraño, pero tenía una silenciosa belleza, sólo como Raven. Alejé esos pensamientos de mi mente mientras continuaba avanzando en mis alrededores. Raven se sentó en su cama y se sacó la capucha para revelarme completamente su rostro. Me hizo una seña para que me sentara junto a ella, pero yo negué con mi cabeza.

"Gracias, pero prefiero estar de pie". Ella me dio una extraña mirada, pero no la oprimió.

"Y sobre qué quieres hablar conmigo Robin". Yo suspiré profundamente.

"No sé si estás consciente de esto o no, pero desde que entraste en mi mente, un tipo de vínculo se formó entre nosotros. Puedo sentir tus emociones y ver tus sueños". Raven simplemente asentía mientras yo hablaba y no parecía sorprendida o asustada en lo más mínimo, lo que confirmaba lo que yo creía, ella ya lo sabía y probablemente creó el vínculo con ese propósito.

"Debido a ese hecho, me di cuenta de algunos de tus sentimientos, específicamente aquéllos con respecto a mí, y confirmó algo que yo ya había sospechado."

"¿Y qué es Robin?" Su voz era silenciosa aunque todavía era monótona y sin emoción. La miraba notando que me observaba fija y directamente.

"Que… que estás enamorada de mí". La miré fijamente mientras ella hacía lo mismo. El cuarto estuvo silencioso por unos segundos antes de que ella desviara su mirada, girando su cabeza para no observarme. Su voz vino insegura y al parecer casi asustada. No era algo que solía oír de ella.

"Lo siento Robin. Formé el vínculo porque era la única manera en que de verdad podía permitirte saber cómo me sentía. He intentado negar mis sentimientos, estoy cansada de ignorar lo que mi corazón dice que es verdad, pero simplemente no puedo". De nuevo ella me miraba.

"Te amo Robin. Te amo tanto". Podía sentir emociones irradiando desde su ser y sabía que lo que dijo era completamente verdad. Yo simplemente estaba allí de pie, sin expresión en mi rostro mientras Raven me miraba con esperanza en sus ojos, esperando por mi respuesta. Convertí mi corazón en piedra mientras sabía que iba a aplastar esa esperanza.

"Eso es por eso que he venido a hablar contigo Raven. Vine a decirte que no puedo corresponder esos sentimientos. Vine a decirte que eres una amiga muy querida para mí y que debes dejar de perder tiempo en desear algo que nunca pasará". Mi voz era fría y ruda. Era más fácil si me quedaba completamente aislado, sin dejar espacio para mal interpretaciones. Incluso cuando sus ojos empezaron a juntar lágrimas que esperaban por caer y su corazón se rompía en un millón de pedazos, yo continué de pie sin expresión. Eventualmente ella dejó caer su cabeza como si estuviera avergonzada y estaba muy seguro que había empezado a llorar por el sonido de su voz.

"Es Starfire no es así. Es porque la quieres. Debí saber que eso pasaría. Quién querría a alguien que es escalofriante y fea cuando pueden tenerla a ella". Mi mente se ablandó cuando Raven se refirió así de su persona, pero me mantuve firme incluso cuando algo detrás de mí explotó.

"No. Starfire no tiene nada que ver con esto. Simplemente no me puedo permitir estar más cerca de ti de lo que ya estoy y quiero que olvides cualquier cosa que sientes por mí. Es por tu propio bien así como el bien del equipo. Estoy seguro que entenderás y comprenderás que todo esto es para mejor". Una estatua cercana se quebró cuando Raven comenzó a llorar abiertamente. Quise correr y confortarla, pero permanecí donde estaba mientras ella lloraba. Simplemente le dije que cortara su corazón y estaba seguro que cualquier movimiento súbito produciría daño corporal. Algo más en el cuarto explotó cuando levantó su mirada con enojo en sus ojos. Pude sentir el vínculo que teníamos desaparecer al instante mientras su mirada penetrante se estableció sobre mí. Su voz era baja y llena de rabia.

"Sal, Sal ahora Robin". Estaría mintiendo si dijera que la mirada en su rostro no me asustó. Sin otra palabra, simplemente di la vuelta y salí del cuarto. La puerta se cerró detrás de mí y me encontré parado allí unos segundos mientras escuchaba a Raven llorar en su habitación, llorar por mi causa. Podía oírle hablar consigo misma cuando sollozaba y seguía diciendo la misma cosa una y otra vez.

"Esto no puede estar pasando. ¿Por qué no despierto de mi pesadilla?" Su voz era casi dolorosa de escuchar y sólo me obligué a alejarme. Me seguía diciendo que todo era para mejor y Raven comprendería que lo que hacía era porque me preocupaba por su seguridad y bienestar, pero estaba pasando un mal rato tratando de convencerme de este hecho. Regresé a mi cuarto y abrí la puerta sólo para revelar una destrucción total. Al parecer, los poderes de Raven habían castigado a mi habitación destruyéndolo todo. Una pequeña parte de mí me decía que lo merecía mientras atravesaba las ruinas hacia el mueble sobreviviente, mi cama. Me dejé caer a la espera del sueño, aunque éste no vendría para mí. Todavía podía oír a Raven llorar en mi mente y sabía que me atormentaría así como las lágrimas de Starfire, que habrían después, cuando hablara con ella mañana.

En su cuarto, Raven estaba como una pequeña pelota sobre su cama mientras continuaba lamentándose y llorando. Todo lo que quería era irse lejos, para dejar atrás esta existencia y abrazar a la nada. Estaba absolutamente devastada y sentía que su corazón había desaparecido. Ella le habría dado todo. Lo habría amado para siempre pero él dijo que nunca sería. La única cosa que le impedía marcharse en este momento era el simple hecho que Robin no lo había dicho. Dijo que no podía corresponder sus sentimientos. Dijo que hacía esto por su propio bien y por el del equipo. Dijo que debía olvidar lo que sentía por él. Sin embargo, ni una vez dijo que no la amaba. Nunca dijo que no lo hiciera, sólo que no podía. Un pequeño rayo de esperanza quemaba dentro de Raven, lo suficiente para impedirle abrazar la oscuridad. Era todo lo que tenía por ahora. La más pequeña de las sonrisas se formó en su rostro aunque sólo por un instante. Fue sólo después de unos segundos en los que estaba dormida, sin sueños, pero en paz.