Han pasado un par de meses desde la última actualización (porque desde que empecé a traducirla ya van años), pero por fin aquí les traigo el final de esta historia, 42 capítulos completos al español :D

Teen Titans no me pertenece y esta historia es una traducción de Trying to Do the Right Thing por Finalitylife

Espero les guste.

K.o.N


Capítulo 42: Simplemente es...

Cyborg caminó hacia la cocina, abriendo el refrigerador, la pequeña luz le proveía toda la iluminación del lugar, aunque en realidad Cyborg no la necesitaba para ver. Comenzó a sacar varios trozos de carne y queso, colocándolos en la mesa junto al pan. Una cosa tenía que admitir, con Bumblebee aún aquí, la cocina estaba mucho más limpia. Ella no era alguien con quien meterse cuando se trataba de hacer las cosas, y Cyborg sonrió un poco ante el hecho de no tener que luchar contra un hongo azul hasta la muerte para hacerse un sándwich.

Cyborg comenzó a preparar el gran sándwich sin pensar mucho en el asunto, en realidad dejando que su mente divagara a otras cosas. Cuando por fin terminó con la preparación, se sentó a la mesa, aún sin encender luz alguna, contento con sólo sentarse en la oscuridad. Honestamente se sentía como si la oscuridad estuviera a su alrededor, como cuando Raven aún estaba por aquí, y eso era reconfortante aun después de dos meses que se fue sin dejar rastro.

Cyborg le dio una lenta mordida a su sándwich, masticando sin real entusiasmo a pesar de lo bueno que estaba, finalmente sólo tragó cuando tuvo que decir algo… encontrando que era necesario hablar al sentir la familiar pero aún un poco siniestra presencia en las sombras al otro lado del cuarto. Odiaba admitirlo, pero la presencia todavía le preocupaba un poco… odiaba que aún pensaba en uno de sus amigos como una amenaza, pero incluso Robin probablemente no desecharía la noción aún con todo su progreso hasta ahora. Cuando los días eran buenos para él, eran buenos y la risa una vez más dominaba la torre. Sin embargo cuando los días eran malos… Cyborg reprimió el leve escalofrío que corría a través de su cuerpo metálico. Por lo menos nadie había sido lastimado por un mes ya…

"Bien supongo que sólo era cuestión de tiempo antes de que te marcharas ¿cierto? ¿Por lo menos le dijiste adiós a Starfire y a Chico Bestia?"

Cyborg no esperaba una respuesta inmediata, y pacientemente esperó por algo de la sombría figura iluminada sólo un poco por el más ligero y sutil brillo de ojos rojos. Oh cómo odiaba Cyborg esos ojos… odiaba mirarlos por alguna razón, siempre feliz de que Robin prefería usar su máscara la mayoría del tiempo.

Odiaba ver a alguien más, maldito con algo como esos ojos, una parte de su humanidad arrebatada. Por lo menos con Cyborg, fue para salvarle la vida. Para Robin, no era nada más que el último e ineludible legado de un demente y su obsesión por control y poder. Odiaba ver esos ojos en el rostro humano de Robin, y sabía que Robin también los detestaba. La vez en que el joven, en un ataque de rabia, casi se los saca sólo para ser detenido por un esfuerzo combinado de Cyborg y Starfire, esa era una de las pruebas de lo que sentía sobre el asunto. También era la razón por la que trabajó tan duro para producir un aparato especial para su amigo que sólo fue posible con el reluctante envío de una foto de hace años por Batman, la cual fue rápidamente destruida después. Por supuesto Cyborg imaginaba que en este momento, esos odiados ojos eran revelados como si fuera algún tipo de demostración de fuerza de Robin… demostrar que podía manejarlo.

Después de no recibir respuesta por un rato, Cyborg habló de nuevo.

"Sabes que no intentarán detenerte Robin."

"Sé que no lo intentarán, pero querrán venir conmigo y no puedo permitirlo." De nuevo silencio mientras Cyborg le daba otra mordida a su sándwich.

"Sí eso es cierto, pero entonces por qué estás hablándome. Tampoco estoy muy inclinado en que te vayas. Aún no estás bien Robin."

"Lo sé, pero también sé que a pesar de que no quieras dejarme ir solo, me dejarás ir porque sabes que si me enfoco en encontrarla, entonces mi mente no estará atrapada en donde lo está ahora. Me ayudará el buscarla… me ayudará el encontrarla más de lo que cualquier cosa probablemente lo haga." De nuevo Cyborg mordió su sándwich que desaparecía lentamente, esta vez hablando antes de terminar de masticar.

"Sí probablemente tienes razón aunque…" Cyborg se detuvo por unos segundos. "Sabes que en verdad nunca hablamos de eso y también sabes que esto es algo que nunca quiero decir Robin, pero cómo sabes de que siquiera hay algo para ser encontrado. No tenemos idea de lo que en verdad le sucedió. Digo ¿dónde demonios vas a comenzar?"

La voz de Cyborg dudó cuando dolorosas emociones se acumularon, atrapando a su voz en su garganta por unos segundos.

"Qué tal si en realidad se fue."

"Lo sé Vic… sé en mi interior que ella aún está allí afuera. Sentí su presencia cuando desperté por primera vez libre de Slade y a pesar de que la sensación ahora se ha ido por completo, sé que está en algún lugar… pero…" La fuerte voz de Robin de repente fue baja e insegura, causando que Cyborg apartara la vista de su sándwich en preocupación.

"Cuando ese vínculo entre nosotros desapareció completamente, una de las últimas emociones que en verdad sentí de ella era que ya no quería que la sintiera… se sentía como si tratara de esconderse… no quería ser encontrada." La confusión y dolor eran fuertemente evidentes en la voz de Robin, y Cyborg no pudo evitar luchar contra sus propias emociones llenas de dolor que intentaban salir.

"Sí y todos saben que aún así buscarás por ella Rob aún cuando te dijo cara a cara que no quería que las encontraras por cualquiera que sea la razón. Creo que en este punto, lo mejor para ustedes dos es simplemente estar juntos sin importar los motivos que intenten decirte que no lo estén. Cuando la encuentres, asegúrate que entienda eso."

Cyborg sintió que Robin asintió en la oscuridad, aunque de hecho él también estaba sonriendo por lo fácil que su amigo dijo 'cuando la encuentres' más que un si. Sus amigos aún creían en él.

"Gracias por el regalo Vic. Nunca pedí algo así, pero tú… aún lo hiciste para mí. Ni siquiera estoy muy seguro cómo lo hiciste tan exacto… no deberías saber cuál es el color real." Cyborg rió un poco.

"Oh puedes agradecerle a Batman por eso… él llenó donde faltaba información al enviarme una foto de ti. Te veías ridículo cuando eras más joven, ya lo sabes."

Robin no respondió, casi encontrando difícil de creer que Bruce rompería el protocolo al hacer algo como eso por él. En verdad hacía que se sintiera bien por dentro, tanto que ni siquiera pudo fruncir el ceño ante la broma de Cyborg. Definitivamente tenía que ir a ver a Bruce pronto… sólo para decir hola. En realidad parecía como si hubieran pasado años desde que arreglaron las cosas… cuando obtuvo un consejo paternal sobre problemas con mujeres por el mismo caballero oscuro.

"Aún así Cy… gracias, muchas gracias."

"Rob, puede que no entienda por todo lo que estás pasando ahora, pero sé que aún no eres capaz de lidiar con lo que ese bastardo de Slade te hizo… por lo menos no completamente. Si hay algo por más pequeño que sea que pueda hacer para ayudarte a sanar, bueno lo haré, pero es sólo una pequeña ayuda… necesitas a Raven para el resto de la ayuda. Hay un límite para lo que Chico Bestia, Star y yo podemos hacer por ti… lo que podamos para confortar tu maltratada alma. Raven será capaz de ayudar con más… ella te entiende mejor que cualquiera de nosotros lo hará… entenderá por lo que estás pasando."

"Eres muy perspicaz Cy ¿lo sabías?"

"Sí... no puedo ir sólo con buenas apariencias ¿sabes?" Robin sonrió desde las sombras.

"Vagamente recuerdo a Chico Bestia decir casi las mismas palabras hace un tiempo atrás cuando elogié su propia percepción." Cyborg meneó la cabeza ligeramente.

"Hombre, en verdad no quiero pensar en el hecho que él y yo podríamos estar en el mismo nivel… eso simplemente alteraría el orden natural del universo."

"Sí, probablemente tengas razón. Lo espero de ti, pero Chico Bestia siempre fue del tipo que me sorprende."

"Sí, el hombrecito es mucho más de lo que aparenta… más rudo también."

"Tengo que estar de acuerdo con eso, aunque recomiendo que la próxima vez que empiece a involucrarse con una chica que es problemas, sólo deberías golpearlo." Cyborg rió ligeramente.

"Sí, ese es probablemente el mejor consejo que podría darle, supongo que sólo tienes que esperar que errores sucedan, ayudar al otro cuando los comete, y avanzar con el tiempo. Es lo que es supongo." Robin asintió desde las sombras, moviéndose para irse, lo cual Cyborg sintió.

"Oh y por cierto, podrías por lo menos hacerme un favor. Regresa de vez en cuando. No te hará bien estar completamente obsesionado por encontrarla. Cuando creas que estás comenzando a perderte, regresa y sólo ve a tus amigos por un rato. Siempre estaremos aquí para ayudarte, recuerda eso."

"Puedo hacer eso Cy. No me convertiré en un completo extraño… estaré en donde tú y la ciudad me necesiten. Sólo tengo que encontrarla… ella me salvó y yo…" Cyborg interrumpió a Robin.

"Es mucho más difícil aceptar el sacrificio de alguien a quien amas y luego hacerlo por ellos ¿no es así Robin?"

Cyborg no recibió respuesta mientras ya no podía sentir a Robin allí, pero por supuesto no necesitaba una. Él sabía la respuesta… así como Raven la sabía cuando buscó la libertad de Robin con todo lo que ella era. Cyborg se apoyó en la silla con una pequeña sonrisa de alegría en su rostro, y a pesar de que no vería a Robin por un tiempo, o el hecho de que pueda que no vuelva a ver a Raven de nuevo, sabía que por lo menos, ellos nunca dejarían sus corazones.


Un poco más de un año después…

Las calles estaban llenas de monstruos y súpervillanos, fuertes rugidos y risas maniáticas y agudas por todas partes mientras los brillantes y coloridos héroes disfrazados junto a sus enemigos jurados hacían audaces predicciones o decían líneas cursis con todo el entusiasmo de un joven Robin… o un confundido Chico Bestia.

Una sola mujer de cabello negro se deslizaba en silencio a través de las masas, evitando monstruo tras villano tras héroe, sonriendo aunque aún un poco amargada ante las travesuras de las feroces fuerzas que eran detenidas con facilidad por el llamado de sus madres o padre para que fueran más despacio, ya que había mucho tiempo para Dulce o Truco y no había necesidad de tal apuro.

"Pero mamá, si no nos apuramos, no conseguiré ninguno de los dulces buenos." La mujer de cabello pasó junto a un niño llorón que probablemente no tenía más de seis años y le rogaba a su mamá para que se apurara, una niña un poco mayor lo apuntaba llamándolo bebito llorón, lo que causó que los dos niños empezaran a discutir, simplemente haciendo que la mujer de pelo negro sonriera un poco más. Oh ella odiaba Halloween… demasiado ruido.

Continuó su viaje a través de lo que estaba menos organizado que algunas escenas de mafia que había visto, por fin llegando a su destino, abriendo la puerta con el ligero tintineo de una campana sobre ella. Fue asaltada de inmediato por el sonido de más niños discutiendo, dejándola un poco malhumorada otra vez, aunque les sonrió a las niñas que tiraban de la pierna de su madre para salir.

"Nos iremos pronto. Rachel acaba de llegar. Dejen que se acomode, y saldremos." Esto fue respondido con una ovación mientras las dos niñas volteaban hacia la joven de cabello negro y ojos azules.

"¡Rachel! ¡Rachel! ¿Cuál de las dos luce mejor?" Rachel observó a las dos niñas, insegura de sentirse ligeramente perturbada, halagada o un poco de ambas ante la vista frente a ella. Pequeñas versiones de las Titanes Raven y Starfire la observaban con ojos esperanzados… aunque por suerte el traje de Starfire era mucho más discreto que el que la verdadera princesa alienígena usaba.

"Creo que ambas luces geniales." Las dos niñas sonrieron antes de molestar a la otra.

"Apuesto que cree que el mío es mejor porque por lo menos soy alguien que aún es una Titán."

"¡Cállate! Raven aún es una Titán, dijeron que tuvo que ir a casa por un tiempo. Ella regresará."

"Como sea, la única razón por lo que Raven necesita regresar es para ser dama de honor en la boda de Starfire y Robin. Ellos deben estar juntos, ¿no es cierto?" Rachel escondió la ligera impresión ante la inocente pregunta dirigida a ella, sintiendo un poco de dolor en su corazón.

"Quizás tengas razón ardilla, pero realmente no lo sé." La respuesta no hizo nada por apaciguar la discusión, incluso cuando susurró que esperaba que Robin por lo menos encontrara felicidad con Starfire a su lado. Quizás eso era lo que debía ser en los ojos del destino.

"Entonces ¿estarás bien por tu cuenta Rachel?"

"No creo que deba preocuparme por una gran ola de clientes en la noche de Halloween Sandy. No creo que sea una festividad que venda muchos libros." La empleadora de Rachel movió los ojos ante su trabajadora, quien por más apática y sarcástica que fuera era la mejor empleada que jamás haya tenido. Y por supuesto ayudaba que Rachel parecía no tener vida social en lo absoluto, aunque Sandy siempre la estaba animando a que por lo menos saliera e hiciera algo. Las personas en la edad de Rachel no deberían dejar que la vida sólo les pasara.

"De acuerdo, entonces iré con estas dos. Si quieres puedes cerrar temprano, pero estoy segura que como siempre no tienes planes aún si es Halloween. ¿Ese chico realmente lindo que siempre está aquí flirteando contigo no te invitó a una fiesta?" Rachel ni siquiera levantó la mirada del libro que recién había abierto.

"Sí, porque mi idea de pasar un buen rato es ponerme un disfraz diminuto y ser acosada por idiotas borrachos."

"Buen punto, pero deberías por lo menos intentar tener un poco más de diversión. ¿Cuándo fue la última vez que siquiera te tomaste el día libre?" La conversación terminó abruptamente cuando las dos hijas de Sandy comenzaron a jalar de su pierna otra vez, recordándole a la mujer que necesitaban irse.

"De acuerdo ustedes dos, nos vamos. Cuídate Rachel, nos vemos mañana." Las dos niñas sonrieron y se despidieron ondeando las manos mientras se iban, Rachel despidiéndose de regreso. Tan pronto como la puerta se cerró, dejándola sola otra vez, dejó salir un profundo suspiro aunque nada más. Hubo un tiempo en que las lágrimas rodaban por sus mejillas, pero afortunadamente había superado eso… por lo menos es lo que se decía a sí misma. No había razón para llorar por cosas que no podían cambiarse… esto es lo que era.

Rachel regresó a intentar leer las palabras en el libro frente a ella, pero se encontró incapaz de concentrarse en ellas, frotando la punta de la nariz para tratar de relajarse o distraídamente girar un anillo específico en su dedo que le permitía mezclarse con las personas normales del mundo… sin asustar a la gente con su extraña apariencia o simplemente ser recordada por quien había sido.

Al ver todos esos disfraces y colores familiares hoy no habían hecho nada por iluminar su humor usualmente decaído, sólo ayudaba a traer de regreso muchos recuerdos que en verdad quería olvidar, pero encontró que era mejor no pensar en ello. Escogió dejar esa vida por el bien de él, por lo menos podía estar feliz por eso.

Había pasado más de un año desde que usó los últimos restos de su aura demoníaca y poder para desaparecer de la guarida de Slade, para desaparecer de su familia y de su vida como Raven la Titán, y crear la nueva vida. Su poder duró lo suficiente para 'obtener' las cosas que necesitaba para convertirse en una nueva persona, y luego un día, la oscura energía que había tenido por tanto tiempo simplemente se fue como esperaba que lo hiciera… sólo una de los precios que tuvo que pagar por traer a Robin de regreso desde la muerte.

Aún medio demonio físicamente y ya sin poderes además del poco de empatía que lograba mantenerse. Por supuesto sólo funcionaba en verdad cuando usaba toda su energía para concentrarse en la persona frente a ella, lo cual no estaba inclinada a hacer. No había emociones que quisiera sentir de los extraños de este mundo… sólo de sus amigos perdidos… sólo de él, pero nunca lo haría de nuevo.

Desde casi el día uno en el planeta Tierra, Raven siempre estuvo preparada para desaparecer de cualquier vida que formara cuando llegara la necesidad de esconderse en algún otro lugar, preparando en secreto miles de posibles identidades falsas que de hecho eran muy reales si uno buscaba, algo que había sido posible gracias a algunos hechizos especiales. De hecho si alguien mirara en la identidad de Rachel Stevenson, encontrarían registros de años atrás de su existencia. Sólo otra persona promedio junto a las billones de este planeta… nada extraño sobre ella… nada especial… simplemente estaba allí.

Su magia era muy útil para esconderse o su apariencia, y conocía suficientes hechizos para hacerlo efectivamente. Su último recurso siempre fue transportarse a una dimensión diferente como lo intentó cuando trató de escapar de la profecía cuando por fin parecía inescapable mientras estaba en este planeta, pero ese plan por siempre estuvo cerrado para ella… el dejar este planeta como su hogar definitivo sin importar qué, realmente no podía estar molesta con ese prospecto. Después de todo le gustaba aquí.

A pesar de haber encontrado felicidad y amigos con los Titanes e incluso antes del encuentro final con su Padre, Raven nunca se detuvo de planear por adelantado, nunca creyendo en realidad que todo duraría y no tendría que irse a otro lugar en este planeta. Incluso llegó a pedirle a Cyborg que le hiciera un anillo holográfico para esconder su apariencia por completo, por miedo a que alguien fuera capaz de rastrear su presencia mágica y la encontrara de esa forma si la estaba usando para transformarse a sí misma.

Cyborg nunca cuestionó el por qué Raven quería el anillo, porque probablemente pensó que era por el mismo razonamiento que él mismo lo había disfrutado tanto. Era un tema sensible, y Cyborg realizó la tarea sin preguntar. Nunca supo la verdadera razón detrás de la petición de Raven, ni que la ayudaría a desaparecer. Por supuesto si Cyborg de hecho recordara que le hizo el anillo, sería fácil para cualquiera encontrarla, pero Raven se había asegurado de que nunca recordara. Aunque odiaba manipular los recuerdos de sus amigos de esa forma, había sido necesario. Hubiera sido mucho más fácil si simplemente hubiera una forma para borrarse por completo de todos sus recuerdos, pero no la había. Esconderse era todo lo que quedaba.

Al final, la inteligencia de Raven, naturaleza reservada y su general y necesaria paranoia le habían sido útiles… la ayudaron a desaparecer cuando el momento por fin llegó incluso meses después de derrotar al monstruo demoniaco por el que había hecho tales preparaciones necesarias. Es gracioso como las cosas funcionaban… el destino y su retorcido y enfermizo sentido del humor.

Trigon se había ido, Slade se había ido y Robin había sido salvado, pero aún así no podría ser un final feliz para Raven. Aún cuando rompió la maldición que tenía Robin, él estaba muerto y ella lo trajo de regreso de la única forma que pudo… a través de la oscura y prohibida magia similar a la que Slade usó para controlar a Robin… lo que Trigon usó para levantar a Slade de una tumba volcánica. No eran poderes con los que debías meterte pero no tuvo otra opción.

El cuerpo de Robin estaba muerto, y su alma gravemente dañada por la separación forzada entre su alma y la energía maldita. Su alma estaba muriendo y necesitaba un ancla viva para traerla de regreso, y Raven usó su propio cuerpo y alma para hacerlo, forjó su propia magia y alma en la cadena que uniría su alma con la suya por siempre así podría respirar una vez más. Todo en realidad parecía muy simple, aunque ella sabía, nada era simple con magia oscura y caótica.

Al usar sus poderes para unir su alma y la de Robin, inevitablemente se llevó sus poderes de forma permanente, dejándola sin ningún tipo de magia verdadera. Los poderes de su 'soul self' que se habían convertido en una segunda naturaleza para ella, que había dado por sentado por tanto tiempo, se habían ido por completo.

En un tiempo pasado, Raven no habría estado tan angustiada de ser… bueno, más normal, pero ahora que estaba indefensa, no podía estar de igual forma junto a los otros Titanes. Era débil, vulnerable, al igual que cualquier otra persona, careciendo de lo que la hacía fuerte y la protegió por toda su vida. Ahora estaba en peligro como cualquier otro ser humano en este planeta, incluso en mucho más peligro si alguno de sus enemigos se enteraba de que era en verdad Raven sin poder. Esto era un problema terrible para ella… era la verdadera razón por la que se fue.

Al unir la agonizante alma de Robin con la suya, a Robin le fue dado una nueva chispa de vida alimentada por su propia energía. Sin embargo la conexión que había regresado a Robin del abismo sólo sería hasta la muerte… su muerte. Si ella moría, entonces Robin también moriría… ese era el precio final que debía pagar por traerlo de regreso. Su vida estaba por siempre atada a la de ella… se extinguiría al segundo en que su propia vida acabara.

Sabiendo esto, Raven hizo lo que necesitaba hacer. Si se quedaba con los Titanes como estaba, siempre estaría en peligro, siempre sería una carga, siempre sería una amenaza para el bienestar de Robin. Si algo le pasara a ella, le pasaría a él, y no podía permitir que eso sucediera. Lo amaba demasiado para ser la debilidad y descuido que le costara su vida… había sido ella quien le costó su libertad y su vida en primer lugar. Este era el precio que estaba dispuesta a pagar aún cuando cada segundo de su cada día traía tanta miseria y tristeza.

Si proteger a Robin significaba vivir como un normal y sin poderes ser humano, trabajar en un empleo regular en una pequeña librería, vivir en una pequeña ciudad en un pequeño apartamento, y por siempre estar separada de aquellos que amaba, entonces eso sería lo que haría. Robin ya no sufriría porque ella era débil. Era todo lo que podía hacer por él... amar a alguien con cada fibra de tu ser simplemente no era suficiente para protegerle en este mundo… nunca era suficiente.

Raven cerró los ojos por unos segundos, deseando que por lo menos aún pudiera sentir la persistente conexión con Robin que siempre le dio esperanza cuando buscaban por él. Sin embargo, se había ido por siempre, la nueva conexión no funcionaba igual que la que una vez creó para expresarle sus sentimientos a Robin… una vida que Raven sentía como si hubiera sido hace tiempo, y en verdad realmente se sentía como una vida perdida.

No había reacciones emocionales o mentales con este vínculo, sólo un vacío y frío sentimiento que siempre parecía estar burlándose de ella con su soledad y dolor. De nuevo estaba totalmente sola, así como lo estuvo la primera vez que llegó a esta dimensión y este planeta… completa y totalmente sola. Raven apoyó la cabeza en sus manos, forzando a que todo regresara adentro a donde pertenecía, reprimiéndose mentalmente por ser tan egoísta en querer regresar a casa. No se le permitía eso… ya no más.


Rachel, la silenciosa y calmada trabajadora de librería en silencio y con calma se contuvo de estrangular a la persona de pie frente a ella. ¿Por qué las personas más indecisas con cientos de preguntas sólo venían a comparar cosas 5 minutos antes de cerrar? ¡Y además en la noche de Halloween! Aparentemente había alguien más en esta ciudad con nada más que hacer esta noche además de Rachel.

Ya habían pasado veinte minutos después de la hora en que se supone se iría a casa y esta mujer aún hacía pregunta tras pregunta. El lado amable, la mujer por lo menos compraba un montón de cosas, pero Rachel sólo quería ir a casa y dormir. Había estado deprimida desde que llegó a trabajar y simplemente quería irse. Parecía que esta venta infernal casi terminaba, pero Rachel escuchó el tintineo de la puerta otra vez, viendo a una alta figura entrar, y maldijo fuerte en su cabeza por no tener tiempo de colocar el letrero de 'cerrado'.

"Así que creo que eso será todo lo que quiero. ¿Podría por favor decirme cuánto es?"

"Por supuesto. Por aquí." Rachel guió a la mujer hacia la caja registradora y rápida y educadamente sacó a la mujer de la tienda. Esto sólo dejaba a una persona en el lugar, Rachel gruñó para sí mientras se acercaba al hombre.

Se aproximó tentativamente, sintiendo un poco de aprehensión a la gran figura en la esquina de la tienda. Sin su poder, Raven en realidad era un poco más pequeña que la joven promedio, aunque por lo menos tenía un poco de entrenamiento marcial para defenderse… gracias a Robin. Aún así, cada noche que cerraba sola siempre sentía un poco de miedo cuando hombres aparecían tarde aún cuando eran más para coquetear que una amenaza, y era muy común considerando que había cerca un campus universitario. Era de esperarse, deseando que su apariencia no fuera tan atractiva para las masas del idiota género masculino, pero así es como probablemente luciría si fuera completamente humana… en realidad no podía evitarse.

Este tipo, aunque frente a ella tenía casi dos metros de alto y sus músculos eran muy evidentes a través de su camina negra ajustada, haciéndolo atractivo, pero aún así imponente para la más pequeña Raven. Se detuvo por un segundo, forzando a su cansada mente a usar su empatía sólo un poco para sentir algo de este sujeto, sin encontrar nada obviamente amenazador de la pequeña visión de su aura que logró obtener, lo cual la relajó un poco.

"Disculpe señor, pero en realidad cerramos hace veinte minutos. Abriremos mañana a las nueve de la mañana, así que si no le importa…" La forzada cortesía de Raven fue interrumpida por la voz profunda del joven.

"Nunca pensé que te escucharía llamar a alguien señor Raven. No parece correcto… tan artificial como los ojos azules en tu rostro."

Todo el cuerpo de Raven se tensó, cada músculo contrayéndose en un instante, aunque la voz se había vuelto más profunda, aún era muy familiar como para olvidarla, diciendo el nombre que también debería haber sido olvidado.

El hombre alto y de cabello negro no se movió, sólo seguía ojeando casualmente un libro que tenía en sus manos como si no le interesara lo que había allí, sólo necesitaba hacer algo con sus manos por el momento. Raven sin embargo, lentamente estaba recuperando sus funciones motoras, alejándose de él unos cuantos pasos, mirando alrededor del cuarto por algún medio de escape, pero sabía que era inútil. Ahora era sólo una joven débil, y éste… éste era él.

"Entonces imagino que no regresarás fácilmente conmigo ¿verdad?" La suave y profunda voz estaba temblando ligeramente, con un pequeño tinte de estar molesta, pero mayormente era calmada y un poco tranquilizante para Raven el escuchar esa voz otra vez. Todo lo que Raven pudo hacer fue menear su cabeza en negación, incapaz de encontrar las palabras que fácilmente explicarían todo.

La alta figura movió su cabeza ligeramente, lentes oscuros bloqueaban a cualquiera de ver los ojos debajo, aunque Raven estaba más enfocada en la sonrisa gentil en su rostro increíblemente apuesto… un rostro un poco más maduro, pero aún así fácilmente era él.

"¿Entonces te gustaría tomar una taza de café conmigo?"

"Sabes que odio el café." La simple oración salió de la boca de Raven con rapidez, sorprendiéndose de que pudiera decir algo coherente en este momento.

"Lo sé… sólo pensé que por lo menos ya no querías estar en el trabajo, así que un cambio de escenario podría ser lo mejor para una conversación terriblemente necesaria."

Raven asintió en silencio, aunque en realidad todo lo que quería hacer era huir. Él la había encontrado a pesar de sus mejores esfuerzos. La falsedad que su magia había creado debería durar por lo menos por unos años más, mantendría su identidad falsa segura de ojos curiosos lo suficiente para que cualquiera simplemente se rindiera en la búsqueda… olvidándose de ella por completo.

Sin embargo, parecía que había subestimado al protegido de Batman. La había encontrado más rápido de lo que ella siquiera había imaginado, y para ser honesta sabía que un año no era tiempo suficiente para acostumbrarse a estar sola otra vez. No había planeado verlo cara a cara de nuevo… ahora no podía lidiar el enfrentarlo… esto era malo, por lo menos eso sabía. Debió simplemente irse al otro lado del mundo. Maldita sea por acostumbrarse demasiado al lenguaje y costumbres de este país.

"Sólo… sólo necesito… tengo que…" Las inciertas palabras de Raven se acompañaron de unos pasos lejos de él, volteando en un intento por alejarse que no la llevó a ningún lado. Sus movimientos fueron detenidos con un fuerte, pero increíblemente gentil agarre alrededor de su muñeca, y el gentil susurro de su nombre que sólo podía ser dicho así por él.

Raven no resistió cuando fue jalada en su fuerte abrazo, sus brazos alrededor de ella con fuerza, aunque los suyos permanecían inmóviles en shock y también con miedo de que si lo tocaba nunca sería capaz de detenerse. Él dijo su nombre de nuevo, tranquila y amablemente, y encontró que su cuerpo se relajaba en el tono de su voz familiar, la horrible soledad se alejaba rápidamente… su voluntad de alejarlo y correr rompiéndose fácilmente.

Raven aún no podía resistir cuando él levantó su cabeza para que lo mirara con sus falsos ojos azules que aún así encontraban una forma de ser bastante expresivos. Hubo un momento en donde el tiempo parecía detenerse, el cual terminó cuando la alta figura descendió para capturar sus labios en lo que comenzó como un beso gentil, y cualquier resistencia que tenía Raven rápidamente se fue cuando el suave beso se convirtió en uno de los más apasionados que cualquiera de los dos hubiera tenido, uno lleno con anhelo y necesidad que sólo podía ser encontrado entre dos amantes que estuvieron separados por mucho tiempo aunque en verdad ellos nunca habían sido amantes.

Por el tiempo en que los mejores sentidos de Raven por fin regresaron, encontró que sus piernas envolvían la cintura del joven, lo cual era una hazaña considerando la larga falda negra que estaba usando y su espalda presionando contra una estantería llena de libros, el único sonido en la tienda era la respiración entrecortada de ambos.

"Raven…" De nuevo su nombre salió de sus labios, sólo que esta vez el oírlo causó que el cuerpo de Raven se estremeciera en placer ante el deseo que estaba allí. Sin embargo, la fuerza interior de Raven luchó por control y por fin ganó, sabiendo que esto simplemente no podía permitir que continuara.

"Tenemos… tenemos que detener esto. No está bien… sólo hará que todo sea mucho más difícil. Creo que querías hablar, así que pienso que deberíamos hacer eso. Por favor…" Él no se movió por unos segundos, la silenciosa petición de Raven hizo que sus emociones se calmaran, permitiendo que recuperara su compostura mientras los pies de Raven gentilmente regresaban al suelo.

"¿Qué tal si damos un paseo? ¿Crees que está bien?" La voz de Robin ahora había regresado a un tono calmado mientras se enderezaba, esperando una respuesta de la aún un poco inestable y desordenada Raven.

"Supongo que estará bien. Sólo déjame terminar con algunas cosas. Después de todo aún tengo trabajo que hacer."

Robin asintió mientras Raven se alejaba para terminar con su rutina de cierre así la tienda estaría lista para la mañana. Con cada movimiento, contemplaba simplemente salir corriendo por la puerta tan rápido como sus piernas se lo permitieran, sabiendo que no estaba lista para hablar con él acerca de todo… no estaba segura si él estaba listo para enfrentar la verdad que tendría que decirle.

Sin embargo, pensamientos de siquiera intentar escapar acabaron cuando Robin escogió el lugar para esperar justo al lado de la puerta, casualmente apoyándose contra la pared con los brazos cruzados sobre su pecho. Aunque pareciera que no estaba prestando atención, Raven podía sentir sus ojos sobre ella con cada movimiento, y Raven sólo podía preguntarse en qué estaba pensando.

La posición de Robin también le daba a Raven la oportunidad de estudiarlo, le permitía asimilar en verdad cuánto había cambiado. Su estirón por fin había llegado, su cuerpo era el de un hombre, en vez de un adolescente aún en desarrollo. Si antes le era atractivo, ahora le parecía absolutamente apuesto. Sin embargo, los ojos de Raven, sin importar cuánto disfrutaran el resto de él, siempre volvían a los lentes oscuros que efectivamente escondían sus ojos… ojos inhumanos. Esos ojos eran su culpa, y sólo otro recordatorio de por qué debía permanecer lejos de él.

Con un golpe a la caja registradora, Raven había acabado y lentamente volteaba hacia Robin quien sólo asintió levemente mientras se movía hacia la puerta, abriéndola para ella, esperando que también saliera. Robin fácilmente notó la ligera duda temerosa en su movimiento, causando que frunciera el ceño un poco, preguntándose si en realidad lo veía como una amenaza… quizás lo era.

"No voy a lastimarte Raven."

"Lo sé... soy yo quien te lastimará." La expresión de Robin desapareció mientras Raven cerraba la puerta de la librería, los dos afuera en una agradable noche de Octubre, sólo la brisa más gentil presente.

"¿Entonces a dónde vamos Rachel?" Raven no miró a Robin, notando el tono de su voz cuando dijo su nuevo nombre, que mostraba cuánto odiaba decirlo. Raven no comentó en ese asunto, sólo empezó a moverse.

"Realmente no importa. Quizás hacia el parque. No debería haber mucha gente allí."

Robin permaneció congelado en el lugar por unos segundos, observando a la joven que exactamente no reconocía por el momento, caminando para alejarse, antes de avanzar rápidamente para alcanzarla. El cabello, los ojos, la piel, eran todos diferentes. Las ropas… una larga falda negra y un top morado no eran lo que acostumbraba a ver en ella. Sin embargo, la forma en que se movía, la gracia pura en cada uno de sus movimientos… era Raven sin importar cuánto intentara esconderlo… ni siquiera entendía por qué intentaba esconderlo. Tenía que haber una explicación… una explicación que inevitablemente le permitiría ir a casa. Tenía que haberla…

Los dos caminaron en silencio por la calle, Robin caminando medio paso atrás de Raven todo el tiempo, permitiéndole indicar la dirección, moviéndose a la perfección a través de los grupos de personas en disfraces que encontraban ocasionalmente, aunque nadie se daría cuenta que de hecho las dos personas sin disfraces eran en verdad las más veladas en este momento. Fue Raven quien por fin rompió el silencio.

"¿Cómo están todos?" Robin respondió en un tranquilo tono casual, cualquiera que viera a los dos pensaría que es una conversación acerca del clima o una película, no de lo que en realidad estaban hablando.

"Bien… tuve que pasar el mes pasado en la Torre ayudándolos con un incidente con el Hermano Sangre. Se ha vuelto más fácil con los Titanes Este aún quedándose con nosotros, pero aún así, hubo varios momentos en que casi no la contamos… casi perdemos a Speedy, pero ganamos al final. Todo el asunto en verdad me puso de nuevo en mi búsqueda… en realidad no fue fácil para mí."

Robin comenzó a divagar en un tono extraño y lleno de arrepentimiento el cual Raven notó con facilidad, sintiendo el deseo de consolarlo, pero se resistió. Robin rápidamente pasó a otra cosa, lo que aún le inquietaba por el momento.

"Sabes, no fuiste fácil de encontrar Raven. Tuve que pedir que me devolvieran cientos de favores… también Batman. De hecho hubieron personas buscándote en otros planetas, pero claro aún estabas en la Tierra. Realmente es increíble que pudieras desaparecer por tanto tiempo Raven."

"Ahora ES Rachel. Raven se fue." Robin abrió la boca para decir algo, pero en vez de eso decidió permanecer en silencio por el momento, el tono de Raven lo detuvo, esperando que dijera algo más.

"Debiste quedarte en la torre. Esperaba que por fin te hubieras dado por vencido de buscarme."

"Oh… entonces supongo que nos has estado vigilando."

"No es difícil. Simplemente sigo las noticias que siempre parecen interesadas en por qué Robin de los Titanes parece desaparecer a veces por un mes aunque no aparece en Gotham. Oh por cierto, buena excusa al decirle a la media que tuve que regresar a casa. Funciona perfectamente porque de todas formas nadie en realidad sabe de dónde soy."

Robin se rascó la nuca con una ligera sonrisa.

"¿Creerías que fue idea de Chico Bestia?"

"No." Ese fue el fin de la plática.

De nuevo los dos caminaron en silencio, Robin quería que ella iniciara la conversación, sin querer confrontar directamente a Raven con las millones de preguntas que tenía para ella, sin querer presionarla, luchando duramente contra sus propias violentas emociones y sólo sujetarla y nunca dejarla ir hasta que regresara a la torre. Ahora estaban claramente en el parque que Raven había mencionado, y Robin vio cuando ella se detuvo, sentándose tranquilamente en una banca. Robin eventualmente se sentó a su lado, y de nuevo el silencio se convirtió en la única conversación.

"Sabes que estoy esperando a que digas algo." Robin escondió su ligera sorpresa ante el repentino hablar de Raven, observando a la joven de cabello negro quien simplemente seguía mirando hacia delante, sin ninguna expresión en el rostro.

"Sí, e imagino que ya sabes lo que quiero saber, entonces que tal si sólo me lo explicas." El cuerpo de Raven se puso rígido, sus pequeñas manos se empuñaron mientras volteaba hacía Robin.

"¿Por qué tenías que venir aquí? ¿Por qué no podías sólo dejarme sola? Todo esto ya era muy difícil… ¿por qué tenías que aparecer y dificultarlo aún más? Por qué..." Robin instintivamente buscó por la mano de Raven con la suya, aunque el primer indicio de contacto hizo que Raven la retirara como si la hubieran quemado.

"Por qué es lo que también quiero saber Raven… ¿por qué desapareciste? ¿Por qué me salvaste y te esforzaste tanto en desaparecer por completo?" Raven observó a Robin, una fría mirada en sus ojos falsos.

"Salvarte fue la razón por la que tuve que irme… pero… pero explicarla no cambiará nada. ¿No podías simplemente dejarme sola… regresar con los otros y sólo ser feliz?"

"¿Cómo esperas que sea feliz sin ti? Raven, todos te extrañan. Necesitas ir a casa."

"No es así de simple Robin. Nunca es tan simple… no para nosotros. No puedo regresar aunque en verdad lo quiera. No puedo arriesgarme a regresar a esa vida… simplemente no puedo correr el riesgo."

Robin estudió a la joven frente a él, queriendo sólo abrazarla de nuevo y nunca dejarla ir, pero sabía que Raven no quería ser tocada ahora mismo, su lenguaje corporal se lo decía. Estaba enojada y triste, desafiante y muy asustada… odiaba verla así… le recordaba mucho a la última vez que verdaderamente estuvo con ella… antes de la batalla final contra Trigon.

Robin no era estúpido, sabía que todo lo que quería Raven era alejarse de él lo más rápido posible, aunque no podía descubrir el porqué quería tanto esconderse de él… o para hacerlo por qué no sólo se teletransportaba… de repente Robin cayó en una importante realización.

"Ya no tienes ningún poder ¿no es así Raven?" Raven envolvió sus brazos a su alrededor, lentamente asintiendo con la cabeza, luciendo muy pequeña ante la alta e imponente figura en la que se convirtió Robin.

"Es por mí ¿cierto? Perdiste tus poderes para salvarse. Lo siento Raven... lo siento mucho..." Raven alzó la cabeza, rabia obvia en sus ojos.

"Sólo cállate Robin. Esta fue mi elección… mi decisión. Nada de esto ha sido tu culpa. Fue mi culpa que tuvieras que servir a Slade en primer lugar, así que no estés ahí disculpándote. Esto es mi culpa… ¡todo es mi culpa!"

El cuerpo de Raven tembló ligeramente aunque no estaba frío, sus brazos envolviéndola con más fuerza, volteando la mirada como si buscara algo muy, muy lejos que sólo ella podía ver.

"La verdad es que fui yo quien te manipuló para que saltaras frente a la bala que te mató… fui yo. Ayudé a matarte Robin… así como ayudé a matar a Slade. Soy culpable… muy culpable. Por favor sólo déjame sola... déjame para sufrir lo que merezco. Sólo regresa a la torre, ve con nuestros amigos, ve con Starfire… ella te amará por siempre, te hará feliz. Sólo déjame… por favor."

Robin simplemente continuaba observando a Raven, quien luchaba con cada fibra de su ser para no quebrarse y llorar, su voz por fin entregándola, extraños sonidos de hipos saliendo de su boca.

"No quiero regresar sin ti Raven, y no quiero estar con Starfire. Quiero estar contigo Raven. Te a…"

"¡Sólo cállate!" Raven se abalanzó, golpeando débilmente a Robin en el pecho aunque ella retrocedía más de lo que él se movía.

"¡Yo te maté! ¡Maté a Slade! No me digas que puedes aceptar eso… no me digas que puedes perdonarme por hacer esas terribles cosas. No merezco regresar a la torre. No merezco ver a nadie otra vez, y ciertamente no merezco tener tu amor. Por favor… por favor vete... no puedo... simplemente no puedo…"

"Deja de intentar hacer que te odie Raven. No me manipulaste frente a esa bala… tú me salvaste, me sacaste de mi propia oscuridad y… y Rose me dijo sobre Slade. He llegado a términos con eso Raven porque sé que yo hubiera hecho lo mismo para salvarte a ti o a cualquier otro miembro de los Titanes porque ellos son mi familia. No te culparé por siempre por lo que hiciste. Estás intentando que te odie, pero no lo haré. Nada de lo que hagas podría hacerme sentir de esa manera hacia ti."

Robin estudió a Raven, su cuerpo temblando ligeramente, su mirada aún se rehusaba a encontrar la suya, y Robin sabía.

"Hay algo que no me estás diciendo Raven, y quiero saber qué es. ¿Qué es lo que en verdad estás escondiéndome?" Incluso la respiración de Raven se detuvo ante la revelación de Robin, intentando mirar aún más lejos de Robin de lo que ya lo hacía. Lentamente, sus hombros se encorvaron por completo, su cuerpo empezando a caer como si estuviera muy cansado… muy derrotado.

"Ya te lo dije, explicar todo no cambiará nada. Sólo ve a casa…"

"No me voy a ir Raven, y no serás capaz de esconderte de nuevo ahora que te he encontrado. Dime qué está pasando.

"Estoy indefensa Robin. Ahora no soy nada más que una persona ordinaria sin ningún dote sobrehumano que me permitiera luchar a su lado. Es increíble ser normal… simplemente ser yo… he soñado con eso desde que era una pequeña niña en Azarath, rogándole al universo que sólo me dejara ser como todos los demás… y ahora que sucedió… no puedo regresar al único lugar que he amado y aceptado. No puedo regresar porque… porque podrías morir por mi causa… es por eso que no puedo regresar."

"No lo entiendo Raven. ¿Por qué moriría por tu culpa?"

"Porque… en orden de traerte de regreso a la vida, tuve que unir nuestras vidas. Si yo fuera a morir, entonces tú también morirías Robin, y es muy peligroso para alguien como yo regresar a la torre. No puedo arriesgarme a que algo me pasara… no cortaré tu vida sólo por mí. Por lo menos mira el lado amable, aún soy medio demonio físicamente así que naturalmente viviré más que humanos normales. No tienes que preocuparte…"

Robin sintió que su cabeza estaba dando vueltas, rápidamente buscando la refutación perfecta que destruyera todas las dudas para regresarla a casa aunque todo parecía tener una falla.

"Raven aún puedes volver a la torre. Nosotros te protegeremos... puedo entrenarte para que te defiendas…"

"No Robin. No tengo las habilidades físicas naturales para ser entrenada como tú o Batman. También, puedes intentar protegerme, pero sabes tan bien como yo de que no hay garantía de que siempre tengas éxito. Digamos que logras protegerme, pero estaré forzada a vivir una vida de completa protección de los peligros que siguen a los Titanes todos los días… me convertiré en una prisionera en mi propio hogar. No quiero eso, y sé que no querrías eso para mí tampoco. No puedo regresar a ese tipo de vida. Confía en mí Robin, he pensado mucho en esto… he pensado en esto antes de hacerlo, e incluso he seguido pensando sobre todo durante el tiempo en que he vivido esta vida… este es mi destino, y lo he aceptado."

Silencio... completo silencio mientras Raven silenciosamente reafirmaba su destino con Robin quien sólo podía rogar con su mente para que le diera una solución que rompiera las objeciones de Raven para llevarla de regreso con los Titanes… de regreso con él. La necesitaba… necesitaba su amor para ayudarlo a controlar la oscuridad que aún seguía residiendo en su interior, el cual había sido alimentado forzosamente por Slade.

"Renunciaré a todo… renunciaré a ser Robin. Tú y yo, podemos estar juntos… simplemente vivir la vida normal que siempre quisiste." Robin sonrió esperanzado a Raven quien sólo tristemente negó con la cabeza.

"Dices eso, pero ambos sabemos que no es en serio. Te conozco Robin… sé que nunca, jamás renunciarás a luchar por la justicia ni a proteger al inocente. Nunca dejarás de ser Robin porque verdaderamente eres Robin… el defensor de todo lo que es maravilloso y hermoso en este defectuoso mundo. Una de las razones por la que te amo tanto es también una de las razones por la que nunca podremos estar juntos. No puedes renunciar a tu vida como un héroe Robin. Yo lo sé… tú lo sabes."

Robin abrió la boca para argumentar, pero se detuvo. Honestamente no estaba seguro si en este exacto momento podría argumentar con ella sobre esto. ¿Podría renunciar a ser Robin? Sé había jurado desde el día en que sus padres murieron que nunca renunciaría a luchar para proteger a aquellos que no podían defenderse a sí mismos, pero… pero si renunciar era la única manera de estar con Raven… no lo sabía. Todo lo que sabía es que la amaba y necesitaba mucho más de lo que aún le había admitido. Raven tomó el silencio ligeramente sorprendido de Robin como su señal para continuar.

"Ahora lo entiendes… entiendes por qué cambié mi identidad, escondí mi apariencia y desaparecí. Raven no puede permitirse el existir otra vez porque si lo hace, tú estarás en peligro. Raven debe irse por siempre… es la única forma."

Robin seguía observándola, su cuerpo de repente se puso más rígido de lo que estaba.

"Raven… honestamente… no… no creo que pueda hacer esto sin ti…" Raven sintió que su corazón se apretaba mientras observaba el calmado rostro de Robin desaparecer como si su máscara de repente hubiera sido arrancada. Ahora lucía en pánico y cansado con una completa inseguridad atada a sus facciones.

"Cada día… cada momento… puedo sentir la oscuridad en mi interior, usando sus garras para resurgir, luchando por tomar control de nuevo. Y… y cada vez que cierro los ojos, puedo verlo… ver a Slade, verme a mí mismo reviviendo los horrores de su aprendizaje una y otra vez."

El cuerpo de Robin ahora temblaba ligeramente junto con un estremecimiento cada vez mayor de su antigua voz fuerte y masculina. Por primera vez desde que enfrentó a Raven, era Robin quien lucía como el débil entre los dos. Robin colocó su temblante mano en su cabeza, apretando con fuerza. En su mente, él continuaba preguntándose si esto era así, que todo lo que había ocurrido desde que se formaron los Titanes había llevado a esto y nunca podría ser cambiado. Esto no podía ser… no podía.

"Lo único que ayuda a combatirlo era el saber que tú aún estabas allí afuera, que un día podría verte de nuevo y estar contigo, y todo sería como antes otra vez. Pienso en ti y todo se siente mejor. Pienso en tu rostro y puedo soñar en vez de estar plagado con horrendas pesadillas. No creo que pueda sanar verdaderamente sin ti Rae… y ahora me dices que no hay esperanza… no puedo Rae… no puedo…"

Robin pronto encontró el fino brazo de Raven a su alrededor, su cabeza descansando contra su hombro mientras lo apretaba con fuerza aún cuando su mente protestaba fuertemente contra las acciones de su corazón. Es sólo que no podía evitarlo. El cuerpo de Robin no dejó de temblar de inmediato aún si Raven podía sentirlo comenzar a relajarse lentamente aunque no regresó el abrazo.

"Lo siento Robin… en verdad lamento todo esto." Robin no dijo nada, sino que colocó sus manos en los hombros de Raven y la alejó un poco para poder verla, una mirada calmada en sus facciones a pesar de su angustia emocional.

"Ninguno de nosotros tiene permitido el seguir lamentándolo Raven ¿de acuerdo? Ninguno tiene que decir lo siento por lo que hemos hecho en nuestra búsqueda para salvar a aquellos que amamos de la oscuridad porque siempre hemos pensado en otros, no en nosotros mismos. ¿De acuerdo Raven?"

Robin sonrió de forma amable a Raven, viéndose completamente relajado a pesar de haber estado cerca de un colapso hace sólo unos momentos. Raven no respondió, sólo seguía mirando el rostro de quien había madurado enormemente en el poco tiempo que estuvieron separados, aunque su corazón y alma eran exactamente los mismos de cuando se enamoró de él por primera vez. Robin alzó la mano, gentilmente acariciando la mejilla de Raven con el toque de una pluma.

"¿De acuerdo Raven?"

"Lo intentaré… creo que es todo lo que cualquiera de nosotros puede hacer en este mundo."

"Pienso que tienes razón. Arrepentimiento y culpa… no es algo que se pueda dejar fácilmente, pero podemos intentarlo y no tenemos que cargarlos solos." Raven rápidamente movió la cabeza, alejando la vista con una mirada dolorosa en el rostro.

"Robin… sabes que no podemos estar juntos. Sabes que tengo razón… simplemente no puede funcionar." Robin observaba a Raven, dejando salir un profundo suspiro mientras le volteaba la cabeza hacia él.

"Probablemente tengas razón… pero supongo que realmente no lo sabremos a menos que lo intentemos ¿cierto?"

"Robin… no… no dejaré que algo te pase a causa de…" Robin colocó su dedo en los labios de Raven para silenciarla.

"Shhh Raven. Te lo dije, no tienes que cargar con todo esto por tu cuenta, y para ser honesto, en verdad estoy un poco confundido sobre lo que quiero decir ahora, pero por lo menos puedo preguntarte en este momento… bueno…"

Robin se enderezó, una sonrisa casi nerviosa en su rostro, sacándose los lentes, Raven perdió el aliento cuando enfrentó no algo horrible, sino esos dos ojos azules perfectos que nunca pensó que vería otra vez.

"Hola. Mi nombre es Richard Grayson, y me preguntaba si querías cenar conmigo mañana en la noche. Hay un agradable restaurante al otro lado de la ciudad que creo te gustará."

Raven pestañeó unas veces mientras miraba a Richard quien aún sonreía. Perdida en sus ojos, completamente insegura de cómo, algo que Richard se dio cuenta fácilmente.

"Un pequeño regalo de Cyborg." Dijo Robin mientras apuntaba a una cadena de platino alrededor de su cuello.

"Probablemente funciona igual que ese anillo en tu dedo para regresarme lo que perdí… visualmente por lo menos, pero ahora eso no es importante. Lo que es importante es que tomé una decisión. No te estoy pidiendo que pases el resto de tu vida viviendo sola simplemente para protegerme, y tampoco que regreses corriendo a la torre. Todo lo que estoy pidiéndote es que digas sí esta noche, y desde ahí, realmente no sé qué pasará. Quizás es un poco egoísta, pero en verdad no quiero tener que pensar en el futuro ahora mismo… sólo en esta noche y mañana. ¿Entonces qué te parece Rachel?"

Raven sentada en silencio por unos momentos, permitiéndose contemplar sus palabras, dándose cuenta de lo simple que sonaba, cuan fácil sería el decir que sí. Robin no estaba pidiendo por el mundo o que pusiera su vida en peligro o la suya. Simplemente pedía por mañana en la noche… sin preocuparse con cosas más grandes que dos personas normales sentadas en una banca en el parque al momento. Raven le dio a Robin una suave sonrisa mientras lo miraba.

"Estaría encantada de cenar contigo Richard, pero tengo que trabajar mañana en la noche."

Robin la observó impactado, aunque notó que la suave sonrisa se transformó en algo más travieso.

"Sin embargo, creo que puedo compensarte. Qué tal si vamos por esa taza de café que querías… allá en mi casa." Era el turno de Robin de pestañear unas veces a la joven frente a él antes de también sonreír.

"¿Pensé que no te gustaba el café?"

"No me gusta." Raven se inclinó hacia delante y depositó un gentil beso en los labios de Robin, lo que fue lo más perfecto que alguno de los dos sintió en mucho tiempo.

"¿Entonces estás listo para ir Richard?"

"Por supuesto, he estado listo por un rato creo."

Mientras Robin y Raven se alejaban, caminando tomados de la mano hacia un futuro desconocido en donde todo podría terminar mañana, o el día siguiente, o el siguiente. No había forma de saber en verdad, pero por un poco más ellos simplemente no dedicarían todo su tiempo en intentar proteger al otro, sino que simplemente se amarían, y quizás eso era verdaderamente toda la protección que alguno de los dos necesitaría.

El tiempo sólo marcha en una dirección y el destino puede intentar forjarte un camino, pero sin importar qué, la vida siempre se limitará a las propias elecciones… siempre y cuando tengas la fuerza de voluntad para escoger… para escoger lo que yace en tu corazón, y al final, no importa si la elección es en verdad correcta o equivocada… sólo que se hizo para que puedas averiguarlo.


Robin y Raven desaparecieron en la noche, y tan pronto como las dos aves se fueron, una joven de un ojo y cabello blanco apareció detrás de un árbol cercano, con una sonrisa un poco inquietante en el rostro.

"Oh parece que Rae-Rae va a tener algo con el Sr. Alto, oscuro y apuesto. Jeje… algo en un hombre que puede derrotarte en una lucha hace que quieras llevarlo a la cama. Suertuda Ravey, suertuda Ravey… quizás también juegue con él, pero estoy segura que no te gustaría para nada… jeje."

Rose estaba de pie en silencio en la noche, su sonrisa desapareciendo, una profunda y contemplativa mirada reemplazando a su usual y jovial rostro sonriente, un pesado sentimiento en el aire a su alrededor.

"Los veré pronto Titanes… ¿o son mis amigos? Lo averiguaré algún día... eso lo sé. El futuro llegará muy pronto, siempre lo hace, y todo lo que podemos hacer es esperar a sobrevivirlo."

Rose regresó en silencio hacia las sombras, desapareciendo en la noche, y el mundo simplemente siguió avanzando.

FIN


Y ahí lo tienen, hasta ahora la historia más larga que he traducido, muchas gracias a todos los que me tuvieron la paciencia suficiente como para no adelanterse con la original XD y gracias también a quienes leyeron mi traducción y en especial a aquellos que me enviaron un review ;D Ahora sólo me queda terminar con la traducción de El Precio de la Lealtad, que aunque quizás no la lea nadie voy a terminarla.

Así que nos veremos en la siguiente traducción.

K.o.N