Chapter 10

-¡Al fin!- exclamó James, saliendo de una de las salas de San Mungo. Fue corriendo hasta un espejo, emocionado y se miró: Ya no había pelo largo, ni cinturita bonita, ni cara de chica, ni melena larga. Volvía a ser un chico ¡Al fin! Habían pasado ya tantos meses desde que era una chica… Ahora ya era casi verano y la llegada del buen tiempo no había echo mas que deprimir al pobre James ¿Por qué? Pues porque su querida Lily había descubierto la gran farsa: que "Samantha" no era una chica y que era en realidad James. Después de eso ya nada fue igual…

"-Te acabo de pillar, James Potter- anunció la pelirroja, con las manos en la cintura y una mirada digna de un detective que acababa de descubrir al asesino.

James la miró confundido, estaba convencido de que seguía siendo una chica, pues… ¿Por qué decía eso Lily?

-No se a que te refieres- despistó James.

-No soy tonta, Potter- dijo con frialdad Lily, parecía cada vez mas enfadada con James. El chico iba a hablar pero ella lo cortó- ¿Crees que no me daría cuenta de toda esta mentira? ¡Que ilusa fui al principio! Aunque nada mas verte ya me diste malas vibraciones- siguió ella, yendo de un lugar al otro, al mas puro estilo de detective privado- Era muy raro que aparecieras tu y desapareciera James… ¡Y ese parecido que teníais! Siempre parecías muy interesado en mí, en el sentido de que te contara cosas, y cuando peleaste con los Slytherin lo hiciste igual que tú, bueno, ya me entiendes.

-Pero Lily- empezó de nuevo James, pero la pelirroja volvió a cortarlo.

-Y claro, cuando Black te llamó James ya no cabía duda- concluyó Lily- Ni Alyssa ni Arianne saben nada, y yo de tu marcharía ahora mismo de esta habitación, porque cuando se lo cuente a Aly el calamar gigante tendrá Potter a la romana para cenar- amenazó Lily, alzando la voz y abriendo la puerta. James no dudó ni un momento en salir por patas."

No le dio una merecida explicación a Lily, y con eso terminó de estropearlo todo. Cuando Alyssa se enteró de todo, Sirius y Remus tuvieron que hacer de todo para que no matara a James, que se había ido a la habitación de los chicos tras contarle la situación a Dumbledore. Si antes de eso Lily odiaba a James, ahora él estaba seguro de que ya ni existía para ella. Estaba triste y desesperado.

Volvió a mirarse al espejo y se animó. Bueno, al final volvía a ser chico. Suspiró aliviado y fue en busca de Sirius y Remus, que lo habían acompañado hasta el hospital, pues sus padres no podían.

Cada vez que pensaba en el motivo por el cual se había convertido en chico se sentía más idiota… Y pensaba en lo idiotas que eran los sanadores por no haberlo curado antes.

¿Cuál había sido el motivo de su "transformación"? Pues algo muy estúpido, sinceramente. Antes de perder a Sirius y a Remus en Diagon Alley, los tres habían entrado en una tienda de chucherías mágicas. Había una muy especial que enseguida llamó la atención de James: unos chicles que te hacían volver la lengua de color morado. Pensó que sería divertido para gastarle una broma a alguien y se compró varios. Nada mas salir de la tienda se comió uno, para ver que ocurría, pero no le pasó nada. Pensando que había sido un timo los guardó en el bolsillo mas escondido de su chaqueta de invierno y allí se quedaron. Pero James no leyó que tendrían efectos secundarios si se mezclaban con zumo de calabaza, y eso es exactamente lo que hizo James: beber el zumo que le dio Sirius.

¡Suerte que Remus, haciendo limpieza en la habitación de los chicos, encontró uno de los chicles! Él y Sirius también se compraron un par, y al ver que el de James no había echo efecto (al menos el que se suponía que hacía) pues también los guardaron. ¡Suerte que, en un momento de aburrimiento, se puso a leer las letras pequeñas del envoltorio!

Cuando se dio cuenta de lo que había sucedido fue corriendo a avisar a James, y este a sus padre, que avisaron a los sanadores, que empezaban a estar locos para encontrar la solución del problema pues, entre que se había convertido en chica hasta el día que encontraron la solución pasaron ocho meses!

Lo peor de esos ocho meses, pensó James, no habían sido ni las dolorosas menstruaciones, ni las burlas de Sirius cuando se enteró de eso, ni el tener que quitarse de encima a los babosos de sus compañeros de equipo, ni tener que aguantar las bromas de Remus acerca de que ropa le quedaba mas sexy a James, ni esas semanas que pasó pensando que sería violado por Snape, no, lo peor era, sin duda, que Lily lo odiaba mas que antes ¿Por qué había tenido que mentirle? ¡Esos malditos sanadores que lo mandaron a Hogwarts! ¡Y sus padres también! ¡Si se hubiera quedado en casa no hubiera pasado nada!

Sirius y Remus lo esperaban impacientes en la sala de espera.

-¡Que bien, ya volvemos a tener a nuestro James!- exclamó animado Remus. Desde que James tenía pechos al pobre lobito le había costado mas tratarlo como un chico.

-Echaremos de menos a Samantha- comentó triste, aunque en broma, Sirius- Venga vamos, que tus fans están mas que desesperadas.

Así los tres chicos se fueron hacia Hogwarts, una soleada tarde de finales de Abril. Llegaron en el autobús Noctámbulo que, tras muchos frenazos, derrapes y golpes contra las ventanas y los sillones, los dejó en la entrada de Hogwarts. Muchos alumnos paseaban alegremente por los terrenos del colegio. Sirius y Remus charlaban, y James asentía y sonreía sin escuchar lo que decían.

-¡James! ¡James!- exclamó una chica de Ravenclaw cuando lo vio y fue corriendo hacia él- ¿Cómo estás? ¡Que bien que ya estés aquí!- James sonrió, sin haber escuchado lo que le había dicho. Se despidió amablemente. Unos metros mas arriba otra chica se le acercó corriendo, esta era de Hufflepuff.

-¡Jamie!- chilló muy emocionada- ¡Que bien que ya estés aquí! Pero… ¡Eh no te vayas!- James la saludó y siguió yendo hacia el castillo. La chica se quedó plantada y desconcertada. Lo mismo sucedió con unas trescientas mil chicas y fans más.

Se acercaron un par de chicos de Gryffindor.

-Hola Potter- saludó uno de ellos- Esto… ¿Y tu prima?

-Ya se ha marchado- contestó cortante James, para seguir andando antes de que hubieran más preguntas.

Pero James solo pensaba en Lily ¿Cómo haría para que lo perdonara? ¿Cómo?

El corazón le dio un vuelco cuando vio una melena rojiza resplandeciendo al sol, acompañada por Arianne, y las dos con dirección al estadio de Quidditch, seguramente para ver el entrenamiento de Alyssa. James echó a correr, sin prestar atención a los gritos de Sirius y Remus.

¿Qué le diría cuando la viera? ¿Querría ella hablar con él? Era normal que estuviera enfadada, ella le había abierto el corazón y él lo único que había echo había sido engañarla.

-Lily- la llamó cuando estuvo a menos de dos metros de ella. Las dos chicas se voltearon, la pelirroja con una mirada de indiferencia y la otra turbada- ¿Puedo hablar contigo?

-¿Oyes algo Arianne?- dijo con sarcasmo Lily- Porque yo no- y se volteó de nuevo.

-¡Lily, por favor!- suplicó James.

-Lily habla con él- ordenó Arianne. La pelirroja la miró sorprendida: no era normal que usara ese tono- O hablas tú con él o hablaré yo y no te va a gustar TODO lo que le voy a decir- Lily le tapó la boca a Arianne, que sonreía con suficiencia.

-Vale ya hablo con él- dijo con resignación Lily. Arianne se fue hacia el estadio, orgullosa de ella misma- Y bien ¿Qué quieres?

-Yo… esto… Lily… Te quiero, de verdad, y siento mucho haberte mentido- dijo rápidamente James.

-Me mentiste- dijo Lily, con aire triste- ¿Cómo se que te puedo creer ahora?

-Porque… porque nunca antes le he dicho a una chica que la quiero, y a ti te amo, Lily- dijo él.

-Yo también te mentí- reconoció ella, con una amplia sonrisa, tras unos segundos de silencio en los que solo se oían las charlas distantes de los alumnos del colegio y algún que otro pájaro- Te dije que no me gustabas.

-¿Y no es verdad?- pidió él emocionado.

-No, si es que yo te quiero, tonto. Y por eso no me gustaba que tuvieras una cita con Snape- dijo, cruzándose de brazos con aire ofendido. James abrió los ojos como platos y la atrajo hacia sí con fuerza.

-¡POTTER TE VOY A MATAR!- gritó Alyssa, corriendo hacia el moreno, con la escoba en una mano y el bate de los golpeadores en la otra. De pronto se dio cuenta de que acababa de meter la pata- Eu… yo… bueno… esto… vale me voy- y se giró para irse por donde venía.

A lo lejos Sirius y Remus observaban la escena en silencio.

-Sirius…- dijo Remus, en voz baja, como si estuvieran en el cine mirando una película romántica- ¿Crees que algún día encontraremos la mujer de nuestra vida?- pidió.

-Bah, yo que se, pero como que me da igual- dijo Sirius, siguiendo con la mirada a una chica que paseaba por ahí y lo observaba coqueta- Pero ya te digo que si la encontramos no la vamos a compartir- Remus volteó los ojos.

-Déjalo Sirius.

Y los dos fueron a felicitar a la nueva parejita.

FIN

Solo dar las gracias por todos estos 178 reviews (35 en el último capítulo que subí) y que muchas gracias, porque nunca antes había llegado a tantos reviews :D estoy muy feliz de que os haya gustado esta porquería de historia y me complace anunciaros de que ahora mismo voy a subir otro fic porquería de estos… es decir…. Otro desliz de neurona… :D si podéis pasaros por allí porque segurísima que os va a encantar.

Mil gracias a todos de nuevo.

Eri

PD- el fic nuevo se va a llamar "Los ángeles de Dumbledore"