DISCLAIMER: Illussion of Time II, también conocido como Terranigma, así como sus personajes y los lugares mencionados en el texto a continuación, es propiedad de Enix/Square.El texto a continuación no tiene fines de lucro, y aunque los tuviera nadie pagaría por leer las chorradas que salen de una mente enferma (y los apéndices necesarios) que se niega a recibir atención psicológica, psiquiátrica o dermatológica porque eso le privaría de escuchar las canciones de Liquits y de analizar concienzudamente la siempre interesante anatomía de cierto Violinista de Hameln, que no tiene nada que ver con lo que aquí se trata.

Hechas las aclaraciones necesarias, la autora se deslinda de toda responsabilidad por los daños físicos, morales y psicológicos causados directa o indirectamente a quienes lean el texto a continuación, a publicarse en tres sesiones.


Silencio.

—… y otra vez vendrá el silencio.

¡Qué fatuidad! .¿Para qué decir en voz alta algo que sólo escucharé yo? Siempre es igual.

¿Ciclo? Me río de esa farsa. Un ciclo es un patrón que se repite con ligeras variaciones, no una monotonía eterna que no cambia. Y esto nunca cambia, al menos no para mí.

¿En qué me afecta que haya vida allá afuera o no? De cualquier forma, aquí, en el Sol del Mundo Interior, siempre está silencioso.

Excepto por las raras ocasiones en que hablo en voz alta. Aunque a veces no estoy seguro de que mi monólogo interno sea realmente interno. Si de repente hablo o todo está en mi cabeza no puedo diferenciarlo, porque no tengo a alguien que me ayude a aprender a distinguir entre el eco de la Piedra Gaia y el eco de mis pensamientos.

Pero al menos ya no está tan oscuro. El azul cristal comienza a inundarlo todo. Es tan hermoso… cada esfera es más valiosa que una lágrima, más luminosa que ese nefasto e inservible sol exterior. A veces permanezco tanto tiempo viéndolas que al volver la vista a otra parte creo que he quedado ciego.

… odio tanto el azul cristal. ¡Las almas de los seres vivos! .¿Por qué tengo que ser el guardián de su sueño y nada más? No es justo que Gaia de Luz disfrute su compañía y yo sólo pueda ser "honrado" con su presencia insípida, inútil, intrascendente.

De repente alguna de ellas solloza, o suelta una breve carcajada sin razón aparente. Las odio. Ya quiero que pasen esos 4,600 millones de años para librarme de ellas, para no tener que verlas a todas reunidas aquí.

Pero después de eso vendrán los 4,600 millones de años en los que tengo que escuchar la reverberancia continua y sofocada de todas estas almas allá afuera, en la superficie. Escuchar los ecos ahogados de sus latidos, respiraciones, jadeos, gemidos, suspiros, pasos, saltos, bailes, reptaciones, aleteos, rasguños, picotazos, golpes, rugidos, canciones, floraciones, nacimientos, enraizamientos, .¡muertes! .¡Ah, ese horrible sonido que hacen al morir! Ni siquiera las plantas mueren en silencio.

Y pensar que acabo de escuchar el concierto de muertes más largo y estridente del ciclo. Pero al menos ya estaba preparado psicológicamente. Después de todo, no negaré que sabía perfectamente lo que hacía al manipular al tal Berruga —vaya tipo tan lambiscón e insoportable.

Ahora, por fin, todo está en silencio.

El único sonido que deseo escuchar es el de mi propia muerte.